N/a
Un nuevo capítulo.
Espero les guste.
Gracias por leer.
Disclaimer:
Prince Of Tennis no me pertenece.
Resumen:
Odiaba regresar a casa durante las vacaciones navideñas de la universidad pero su madre había insistido tanto que no había logrado decir que no, entonces sus ojos se posaron en ella, era hermosa, según tenía entendido era la maestra de música de su pequeña hermana, no podía apartar los ojos de ella, necesitaba probar sus labios cuanto antes y vaya que lo haría pero ella al parecer no tenía esa idea sino que quería jugar con la nieve... si definitivamente le encantaba la nieve
Nieve
- ¡Seiichi, bienvenido! - su madre de inmediato lo abrazo apenas coloco los pies en la puerta de su casa, lo estaba aplastando por completo pero no era como si pudiera quejarse porque hace más de un año que no lo veía, no es que no quisiera ir pero había tenido un mal final con una de sus tantas conquistas y que para su desgracia su madre se había encariñado con ella así que ni siquiera le dio tiempo de decirle que había sucedido porque ella lo había engañado, tan solo había salido corriendo de ahí con la excusa de la universidad.
Por una parte había estado bien porque se concentro por completo en los estudios y en las amistades más no en los regaños de su madre sobre la chica, su madre ni siquiera lo escucho solamente le hecho en cara que era un mal hombre, que no debía tratar así a las mujeres porque no eran un juguete, que ellas eran seres humanos, le dijo palabras más dolorosas que seguían presentes pero eso poco le importaba a ella porque ahí estaba en esos momentos abrazandolo como si la vida se le fuera en ello.
La separo con suavidad para sonreirle un poco - ¿Cómo has estado? ¿Has comido bien? Haruka esta dentro quiza deberías hablar con ella y tratar de arreglar las cosas, anda vamos, tienes que pedi... - la sonrisa que había tratado de mostrar se desvanecio por completo cuando menciono el nombre de la chica que le había sido infiel, ¡su madre estaba loca si creía que le iba a pedir perdón! - ¿Para eso querías que viniera? ¿Para pedirle perdón a una mujer que me engaño? No lo puedo creer, me marcho, jamás debí venir, no entiendo porque siempre haces esto madre - señalo furioso dando media vuelta.
Buscaría un hotel cuanto antes para quedarse ahí hasta el día siguiente y después marcharse, noto la nieve debajo de sus tenis, la estaba odiando en esos momentos - Espera Seiichi, no fue mi intenci... - su madre trato de llamarlo pero él estaba demasiado enojado como para detenerse - ¡Hermano! - no fue lo suficientemente rápido como para escapar de la vista de su pequeña hermana, se detuvo ladeando la cabeza observando como esta salía por la puerta para abrazarlo por la espalda.
Maldijo por lo dentro, eso no estaba bien porque él no quería quedarse, no después de lo que su madre le ha dicho, ella no tiene ni idea de nada - Hola pequeña - saluda a su hermana que se suelta y él aprovecha el momento para dar vuelta y cargarla ante la mirada de arrepentimiento de su madre, con un suspiro camina hacía la casa, sabe que no podra irse después de que su hermana lo haya visto así que no le queda de otra más que entrar a la fiesta, sonreir y observar quiza la nieve que cae afuera de poco en poco.
La fiesta en lo que cabe se puede decir que es aceptable, sus familiares lo saluda efusivamente entre abrazos y brindis, Seiichi solo puede pensar que de verdad esta odiando la navidad porque su madre esta demasiado ocupada hablando con Haruka mientras lo miran y eso da miedo, demasiado miedo, suelta un suspiro de frustración para caminar hasta la ventana, la nieve cae, su hermana ríe con sus amigos de la escuela, se le ve feliz, es entonces cuando la observa correr hacía la puerta, quiza sea su novio, le sorprende que su padre no lo haya matado.
- ¡Maestra! - su hermana parece feliz mientras jala a alguien para que camine hasta el centro de la pista, ¿maestra?, sabe quien es, su madre le ha dicho por medio de cartas que es maestra de música de su pequeña hermana, al parecer la quiere mucho por como la abraza, ladea la cabeza para ver a la mujer, espera que sea una abuela en pocas palabras pero se queda completamente mudo, es una chica, se podría decir que es más joven que él por los rastros añiñados de su rostro, parece un ángel en ese vestido blanco.
No es una anciana, es una joven de cabello cobrizo, ojos caoba, facciones tiernas, lindas, hermosas - Venga - su hermana la jala y por primera vez en años se siente nervioso porque vienen a donde se encuentran, quiere huir pero es más obvio que no puede hacerlo porque sin darse cuenta ambas se encuentran delante de él con una sonrisa, la de su hermana llena de tenura y la de ella llena de tímidez - Hermano, ella es mi maestra de música, la maestra Sakuno-san - su hermana solto la mano de la cobriza para irse con los niños que la llamaban.
- U-Un gusto S-Seiichi-san, he oído hablar mucho de usted - saludo ella con una leve reverencia, al alzar la mirada él se perdio en sus ojos, era hermosa sin duda alguna - El gusto es mío Sakuno-san - saludo él con una inclinación de cabeza, escucho las risas de Haruka y de su madre, sentía miedo, observo a su ex novia mirandolo con una sonrisa, sin pensarlo tomo la mano de la chica que abrio los ojos un tanto sorprendida, la acerco para tomarla del mentón y darle un casto beso observando como Haruka asentía con la cabeza captando el mensaje.
No la quería ver ni que se acercara, se separo de la chica que tenía las mejillas sonrosadas por completo, ella lo miraba con un poco de miedo, se solto de su agarre y salio corriendo de allí como alma que lleva el diablo, él solo encarno una ceja, esa mujer era rara, sintio un golpe en el pie y observo a su hermana que lo miraba con enojo - Sakuno-san es especial hermano, ella cree fervientemente en el primer beso - señalo su hermana y él tan solo se golpeo en la frente, pensaba que alguien más había besado a la maestra, al parecer se equivocaba.
Sakuno se coloco en cuclillas un poco alejada del patio trasero de la casa, la nieve caía del cielo dando un panorama hermoso pero que ella no captaba, tenía frío, había salido corriendo de allí como loca después de que el hermano de su alumna le robara su primer beso, dolía porque ni siquiera la estaba viendo a ella, estaba viendo a su ex novia, lo sabía por los relatos de su pequeña alumna, varias lágrimas se deslizaron por sus ojos, su primer beso no debía haber sido así, solto un suspiro y noto que varios copos de nieve caían sobre su cabello.
Seguro que mañana tenía fiebre y no quería eso, sintio un abrigo colocarse sobre sus hombros, alzo la mirada y observo a Seiichi con una sonrisa de disculpa en el rostro - Lo siento - se disculpo y ella tomo su mano para levantarse mientras se acomodaba el abrigo - N-No se preocupe, debo irme - hizo una leve inclinación de cabeza para pasar de este pero él la sujeto suavemente de la mano para apartar un mechón de cabello tocando los copos de nieve que se habían instalado en este, su cabello era demasiado suave.
- No te vayas - pidio en un susurro, se estaba volviendo loco, quería besarla, quería hacerle cosas poco decentes, solo quería que se quedara para volver a sentir sus labios dulces sobre los suyos, la sujeto con suavidad de la cadera atrayendola hacía su pecho mientras la miraba fijamente, era la primera vez que se sentía bien en los brazos de una mujer, era la primera vez que quería estar así para siempre - ¡Hermano, juguemos a la guerra de bolas de nieve! - el grito de su hermana se escucho en todos lados, separo a la cobriza de ella para ver a su hermana junto sus amigos, no podía negarle nada a esa niña.
No sabía como es que habían terminado en una pelea de bolas de nieve pero ahí estaban, Sakuno se divertía mientras reía infantilmente, la cubrio con sus brazos de la bola de nieve de un pequeño niño - ¡Niños adentro que hace frío! - el grito de una de las madres se escucho, de inmediato los pequeños corrieron hacía la casa y él quedo solo con ella, la estrecho un poco más en sus brazos mientras sonreía como un enamorado - No te conozco y ya siento que te amo - se sincero separandola un poco.
La nieve caía por sobre los dos, era una maravillosa sensación, quiza hacía frío pero él solo sentía el calor del cuerpo de Sakuno - T-También lo siento - hablo ella juntando sus frentes, sonrió de nueva cuenta para tomarla del mentón y besarla suavemente, sus labios destilaban fresas con miel, era un sabor único, nunca en su vida había sentido la sensanción de quedarse así para siempre, jugo con su lengua con suavidad, se sentía privilegiado de poder enseñarle a besar y sería el único que tendría ese privilegio.
La tomo de la mano para abrazarla con suaviadad... si definitivamente le encantaba la nieve porque quiza había encontrado al amor de su vida y no la dejaría ir jamás, haría todo lo posible para mantenerla a su lado.
N/A
Espero les haya gustado.
Gracias por leer.
