N/a
Un nuevo capítulo.
Espero les guste.
Gracias por leer.
Disclaimer:
Prince Of Tennis no me pertenece.
Resumen:
Odiaba su cumpleaños, recibía regalos de chicas que ni siquiera conocía, siempre era lo mismo, cosas compradas y costosas, nada hecho por ellas, solo una vez lo deseaba pero no podía quejarse, ser el chico más popular de la universidad era su cruz, entonces ella se acerco con un regalo y con un enorme sonrojo en sus mejillas, ¿quién era ella?... si definitivamente le gustaban las galletas, le encantaban
Galletas
Entro con paso calmado a la universidad rodeado de sus amigos quienes iban riendo y alardeando de la fiesta que harían durante la noche para celebrar su cumpleaños - ¡Vamos Seiichi, no puedes negarnos nada! - aseguro Niou con una risa, vaya que sus amigos habían cambiado, antes ni siquiera se hubieran atrevido a hablarle de esa manera pero habían agarrado confianza y a él no le importaba, además de que los llevaba conociendo desde que eran niños por eso no le molestaba que le hablaran de esa manera.
- Saben que odio las fiestas - fue su respuesta mientras miraba a las chicas que lo veían con los ojos llenos de "amor" pero no era amor, solo era un simple capricho en su vida - ¡Vamos! - lo presiono Marui mientras se llevaba a la boca un pedazo de dulce, su amigo tenía un pequeño serio problema con esas cosas ahora que lo pensaba bien - No quiero ir - ataco de nueva cuenta cuando detuvo sus pasos debido a que demasiadas chicas le cerraron el paso, todas lo miraban con adoración, eso le molestaba.
Pero no podía quejarse, era el chico más popular de la universidad quiza para su desgracia, él no había elegido serlo pero su imágen de chico lindo, sexy, encantador, caballeroso, atento y sobre todo soltero no ayudaba, las chicas morían por tipos como él segun Marui, les sonrió con un poco de falsedad, él odiaba que siempre le dieran cosas jurandole amor cuando no lo conocían en lo absoluto - ¡Seiichi-sama, feliz cumpleaños! - gritaron al unísono y él sonrió escuchando las risas de sus amigos, los iba a matar después.
- Gracias - de nueva cuenta les sonrió y estas abrieron los ojos deslumbradas por su sonrisa, en menos de cinco segundos tenía miles de regalos siendo extendidos, Dios no iba a poder con todo ello, se giro levemente mirando a sus amigos que asintieron con la cabeza, le sorprendio ver como Niou, Marui y Jackal sacaban unas bolsas de sus mochilas tomando los regalos con gesto cansado, les gradecio con la mirada para tomar más regalos, él solo no iba a poder con ese chocolate fino, con esos accesorios finos.
Todo era superficial, solo por una vez deseaba algo hecho por ellas mismas, miro las cajas de relojes y de camisas siendo aventadas a los costales, sabía que le daría algunos a sus familiares y amigos, él solo no podría colocarse todos esos relojes, poco a poco las chicas se fueron alejando y suspiro - ¡Sakuno-chan! - miro a Marui que levantaba la mano llamando a alguien, se le hacía un tanto extraño porque su amigo no tenía amigas solo conquistas, una chica de cabello cobrizo y ojos caoba llego donde ellos jadeando.
- S-Siento la demora... me quede dormida - comento ella mientras le sonreía a su amigo come dulces que le devolvía una enorme sonrisa, ella lo miro por una fracción de segundos y se quedo de piedra, era hermosa, sus mejillas sonrojadas, sus labios entreabiertos por la carrera, sus ojos brillosos, su cabello cayendo levemente por su frente, Dios, era un ángel o una diosa, la observo acercarse a donde él con una enorme sonrisa y con un paquete en las manos, se lo extendio tímidamente y él no reaccionaba.
- F-Feliz cumpleaños S-Seiichi-san - dijo ella con una enorme y linda sonrisa que provoco que su corazón se acelerara por completo, tomo con manos torpes la caja y la observo ir donde Marui diciendole algo para después marcharse corriendo cuidando el no chocar con las personas, él solo la observo marcharse perdiendose en la multitud con los demás alumnos.
Seguía de pie en el mismo lugar, observando justo por donde ella se había marchado - ¿Vas a seguir ahí? - pregunto Sanada llamando su atención por completo, ladeo la cabeza y volteo a ver a sus amigos que lo miraban con un poco de burla - L-Lo siento - se disculpo mientras se acomodaba el cabello con los dedos de la mano derecha, miro la caja que tenía en las manos, entonces una duda se hizo presente - ¿Quién es ella? - pregunto porque no la conocía, no recordaba haberla visto hasta el día de hoy.
- Dime que es una broma - murmuro Kirihara mientras negaba con la cabeza, él miraba a sus amigos aún sin entender - No lo es, no la conozco - aseguro de nueva cuenta sintiendo las auras negras de sus amigos que le empezaban a dar un poco de miedo - ¡Es tu compañera de clases aunque no tenga la misma edad que nosotros! - le grito Marui y él seguía sin entender, no recordaba haberla visto alguna vez y hablaba en serio - N-No la recuerdo - murmuro mientras el come dulces caminaba hasta donde se encontraba para tomarlo de los hombros y zarandearlo.
- Tiene literatura, álgebra, cálculo, ciencias de la vida, deportes contigo, ¡¿cómo no la conoces?! ¡Es Riuzaky Sakuno, la mejor en hacer postres, la chica más porpular de la universidad que nunca ha aceptado una cita! - pregunto este en un grito y él solo se mordio el labio, no la conocía, era en serio - Yagyuu ha realizado trabajos escolares con ella, siempre iban a la casa del caballero por lo que se reunía con nosotros después de clases - argumento Niou y él seguía igual de perdido, entonces recordo que nunca miraba quien se acercaba a ellos porque pensaba que era una chica en busca de fama en la universidad, si era tonto de verdad.
- He ido a su casa a realizar trabajos de literatura con ella - ataco Marui y él solo dejo de morderse el labio - Solo abre el regalo - lo regaño Sanada y tomo la caja con cuidado para abrirla, se sorprendio cuando encontro galletas envueltas en un tipo de papel de caramelo, extrañamente no se habían pegado al papel de regalos lo que quería decir que era realmente buena en ello - ¡Sakuno-chan te regalo galletas! ¡Dios, yo quiero probarlas! - no supo porque pero su cuerpo reacciono a darle un manotazo a Marui cuando intento tomar una.
Sus amigos lo miraban con asombro - No, son mías, es mi regalo, me las dio a mí - señalo fuertemente y solo noto las sonrisas burlonas en sus amigos - Vamos - los apremio Jackal pues las clases estaban por comenzar, él solo cubrio de nueva cuenta el regalo para comenzar a caminar con sus amigos, las galletas olían realmnete delicioso, ya ansiaba probarlas.
Su primera clase era literatura, entro al aula y efectivamente la observo sentada en uno de los asientos traseros leyendo algo, nadie estaba cerca de ella, no entendía como es que no la había visto, era extraño, camino a su asiento con paso calmado seguido de sus amigos que se sentaban cerca de él, la clase dio inicio así que se concentro en esta por completo, le resultaba sumamente raro que no se diera cuenta de Sakuno, era demasiado hermosa como para no reparar en su presencia.
- ¡Joven Seiichi! - grito el profesor llamando su atención, lo miro con un poco de miedo en los ojos, sus amigos intentaba disimular un poco sus risas, ¿qué estaba sucediendo? - ¿S-Si profesor? - la clase entera lo miraba con burla, no estaba prestando atención en definitiva, ni siquiera habían sido cinco minutos perdido en sus pensamientos - Bien, como veo que no piensa contestar o prestar atención a mi clase se quedara durante el receso aquí en esta aula junto con la señorita Riuzaky que tampoco presta atención a hacer un ensayo de cinco hojas sobre el Príncipe III de Bulgaría y para asegurarme de que no escape les cerrare la puerta, ¡¿entendido?! - asintió ante esa pregunta.
Miro a Sakuno que estaba con el rostro escondido en un libro, al parecer también había estado perdida en sus pensamientos, bueno al menos el castigo no sería tan solitario.
Escucho el sonido de la puerta siendo cerrada, se sentía nervioso y ni siquiera sabía porque, ella estaba sentada en los asientos delanteros jugando con la pluma, sus amigos solo pudieron burlarse de su castigo mientras Marui le suplicaba que le guardara galletas, miro a la chica que parecía sumamente nerviosa, según su amigo no tenía su misma edad, sin poder evitarlo se levanto de su asiento para caminar donde ella, se detuvo a varios pasos y la observo tratar de escribir algo en la hoja que seguía en blanco, era muy tierna.
- Gracias por las galletas Sakuno - agradecio llamando su atención, ella alzo la mirada y sonrió mientras negaba con la cabeza - N-No es nada - aseguro ella, camino de regreso a su asiento tomando la caja de galletas para llevarse una a la boca, después de escuchar el crujido se sintio en la gloria, eran realmente deliciosas, Marui tenía razón cuando había dicho que era la mejor cocinera, sin duda alguna eran deliciosas, camino de nueva cuenta donde ella para extender la caja provocando que esta alzara la mirada.
- Toma una - pidio pero ella nego de inmediato colocando las manos en su regazo - N-No, es su cumpleaños, las prepare especial... - no termino de hablar cuando se inclino acortando la distancia juntando sus labios con los de ella que se quedo pasmada, delinio con suavidad sus labios escuchando un leve gemido de parte de ella lo que aprovecho para meter el trozo de galleta en su boca que él mismo había cortado antes, Sakuno se sorprendio cuando lo sintio por lo que se separo de inmediato observandola comerse la galleta con un enorme sonrojo en sus mejillas.
Era demasiado adorable la cobriza - Te dije que tomaras una - comento con una suave risa, observo a la chica mirarlo con un poco de molestia, la observo tomar sus cosas y levantarse, pensaba que iba a caminar a los asientos traseros pero nunca que caminaría a la puerta del salón para colocar la mano en la perilla - Esta cerrada - señalo pero ella solo dejo a un lado los libros para alzar la pierna, ¡Dios iba a romper la puerta!, de inmediato corrio donde ella para detenerla por la cintura coonsiguiendo que ella tratara de zafarse.
- Calma, te vas a lastimar - susurro cerca de su oído sintiendo que ella solo quería removerse aún más, era linda pero tenía su lado salvaje - N-No me toque y... n-no vuelva a b-besarme... a saber con cuantas se ha besado - le contesto ella, Seiichi la solto para tomarla de la mano y girarla había notado un leve toque de celos en sus palabras - ¿Estas celosa? - pregunto y ella nego de inmediato mientras intentaba zafarse de su agarre pero en vano porque en un movimiento rápido la coloco en el piso abriendo sus piernas mientras se colocaba entre ellas.
Los colores subieron por completo a sus mejillas - Solo para tu información he tenido una novia, no he salido con nadie desde hace más de dos años, eres la primera persona a la que beso de nueva cuenta Sa-ku-no - señalo este mientras deletreaba su nombre, no logro evitar juntar sus labios de nueva cuenta con los de ella, la sujeto de la cintura mientras ella lo rodeaba con los brazos, jalo suavemente su labio inferior y escucho un jadeo de parte de ella lo que aprovecho para adentrar su lengua, la beso con calma, degustando el sabor a fresa de sus labios.
Al terminar el beso, coloco su mentón en el hueco de su cuello notando la respiración acelerada de Sakuno - Gracias por las galletas, que sepas desde este momento que eres mía, cualquier hombre que se te acerque conocera mi puño - aseguro escuchando una suave risa de parte de ella, noto que acariciaba su espalda con mimo y cerro los ojos - L-Lo se - contesto ella... si definitivamente le gustaban las galletas, le encantaban sobre todo porque Sakuno se las prepararía siempre porque no pensaba dejar que se apartara de su lado.
N/a
Espero les haya gustado.
Gracias por leer.
