N/a
Un nuevo capítulo.
Espero les guste.
Gracias por leer.
Disclaimer:
Prince Of Tennis no me pertenece.
Resumen:
Detestaba ir a la universidad en el colegio, siempre apretado de gente, con niños llorando, odiaba a su padre por mandalor en autobús a estudiar, suspiro tratando de sujetarse de las agarraderas mientras las personas empujaban su pobre cuerpo, entonces la observo, era más pequeña que él, miro al tipo de al lado, maldito cerdo... si definitivamente le estaba empezando a gustar viajar en autobús
Autobús
Se sujeto con fuerza de las agarraderas del autobús mientras este emprendía la marcha de nueva cuenta, miro a la gente que lo rodeaba, era demasiado temprano, ni siquiera eran las siete de la mañana pero este estaba a su total capacidad, estaba odiando a su padre por hacerlo ir en transporte público hasta la universidad, no había sido su culpa que Niou terminara con la nariz rota por subir a la barra del bar donde estaban de fiesta solo porque a un estúpido se le había ocurrido la gran idea de pensar que Yagyuu era una chica.
¡Una chica! Había que estar ciego para pensar que era una chica siendo sinceros y claro como no, el salvador Niou tenía que subir a la barra buscando entre la gente a la persona que había osado "tocar" el trasero de su adorado amigo, pero claro que no contaba con que el tonto del imitador terminara resbalando con los restos de una bebida que había sido derramada por alguien con manos de mantequilla provocando que su cara estrellara contra la superficie de la barra provocando un sangrado en la nariz además de una fractura.
¡Pero no había sido su culpa! Claro que si le había dicho en tono de broma, ¡de broma!, después de que Yagyuu les relatara lo que el tipo le había dicho y hecho, Seiichi aún lograba escuchar lo que dijo "hey que como al tipo le guste Yagyuu es mejor que te vayas olvidando de él" pero jamás penso que de verdad Niou se tomaría tan literal las palabras, incluso obligo al chico de lentes a describirlo, y tampoco había sido su culpa que al gran Sanada, el chico más recto que haya conocido en su vida se le diera por descontrolarse ese día.
Si claro, es que él no había sido quien le dijo que esa chica lo estaba mirando, notese el sarcasmo, esta bien si había sido él quien le había dicho eso pero en su defensa, él no sabía que esa chica estuviera con su novio en el bar y quiza si se había equivocado en hacerlo beber y beber para que se armara de valor y fuera con esa chica pero él no contaba con que Sanada se descontrolara y besara a la chica por las buenas o por las malas, pero tampoco había pensado que esta terminara sujeta en las caderas de su amigo, descubría que era rápido.
Lo peor del asunto es que el novio había llegado encontrando esa escena por lo que no dudo en golpear a Sanada con todo lo que tenía pero su amigo tampoco dudo en aventarlo contra una de las mesas de vidrios del local proocando que este terminara con un corte en el brazo y mucho menos contaba con que un guardia acudiera al lugar de los hechos y se midiera con su amigo a golpes, al final Sanada había terminado con un golpe en el abdomen producto de un batazo pero eso no le había impedido en bailarle a la chica que parecía encantada de la vida con su amigo sin camisa.
Tampoco había contado con que a Marui le diera por hacerle caso al decirle que los jabones que estaban en el sanitario eran dulces traídos de un país lejano cuando este se encontraba demasiado bebido, pero es que su amigo era un inútil al hacerle caso e ir a probarlos, Dios, su padre quería matarlo cuando observo el estado en que todos estaban cuando los guardias lo llamaron, Jackal estaba con el rostro metido en un pastel de quien sabe donde mientras Kirihara tenía acorralada a una chica en una esquina diciendole quien sabe que cosas mientras que Yagyuu era acorralado en un sanitario por el morboso de Niou que se había bebido quien sabe cuantos tragos y que termino vomitando sobre los pies de su padre.
Al final él había sido el culpable y como castigo le habían quitado el auto, lo harían limpiar la casa una vez al mes por medio año, además de que llevaría a su hermana pequeña a sus clases extras los fines de semana en el auto de su madre, eso era vergonzoso de verdad pero no podía quejarse, dio un suspiro, jamás se iría de fiesta con la panda de inútiles de sus amigos, nunca jamás porque de verdad odiaba el autobús.
Faltaban diez minutos para llegar a la universidad, acomodo bien su mochila porque la gente lo estaba apretando en todos los sentidos, que casualidad que la chica de atrás pasara sus manos por su trasero tres veces, que una es accidente pero tres es el colmo, de un momento a otro un perfume inundo sus sentidos por completo, olía a fresas con miel, miro a su derecha y entonces la vio, la chica era más pequeña que él, como mínimo tres cabezas, se sostenía con dificultad del pasamanos para no caer debido a que la gente la estaba achuchando.
Miro hacía atrás o al menos trato de hacerlo observando que el tipo que se encontraba de espaldas pasaba una mano descaradamente por el trasero de la chica, maldito cerdo, sintio una ira tremenda cuando la noto morderse el labio, se veía que no pensaba reclamarle en lo absoluto algo así que paso la mano por la de la chica jalandola hacía delante de donde se encontraba él empujando en el proceso a algunas personas que lo miraron con furia pero poco le importo, la coloco delante de él tomando en el proceso su bolso y una caja que no había visto en lo absoluto.
El tipo seguía viendo a la chica como si en verdad quisiera hacerle algo malo - ¿Me puedes dar permiso? - pregunto el tipo a Seiichi que encarno una ceja y miro a la cobriza que se aferro un poco más a su mano, el sujeto le causaba miedo, miro las probabilidades de apartarse y darle permiso, era más que obvio que al hacerse hacía atrás este tendría la capacidad de pasar una vez más la mano por la chica así que solo se pego más a ella empujandola hacía la ventana dejandole el campo libre al tipo que solo gruño para pasar pero en el acto lo golpeo con el codo en la espalda.
Seiichi era una persona que no usaba la fuerza bruta, el tipo no avanzaba solo seguía con su codo en su espalda lastimandolo un poco - ¿Dónde bajas? - pregunto en un susurro escuchando los latidos de su corazón muy fuerte, estar cerca de esa chica lo estaba volviendo loco y no sabía ni porque - E-En la universidad - contesto ella y sonrió, miro por la ventana, el codo se clavaba muy fuerte en su codo, el tipo lo estaba lastimando más de la cuenta, como impulso la solto para colocar su bolso y la caja en una de sus manos.
Tomo la mano del tipo aventandolo hacía algunos de los pasajeros que lo fulminaron con la mirada - Agradece que tengo que estudiar de lo contrario ya te hubiera matado con mis propias manos para asegurarme que despiertes en una celda por acoso - sentencio fríamente para tomar a la chica y colocarla delante de su cuerpo, avanzo empujando a las personas para bajar finalmente del autobús dando un suspiro, odiaba el transporte público oficialmente.
Llevaba de la mano a la chica que lo seguía viendo con expresión de sorpresa - Lo siento, no me he presentado, Yukimura Seiichi - saludo con una sonrisa y ella se sonrojo de inmediato - R-Riuzaky S-Sakuno, gracias por ayudarme - agradecio con un lindo sonrojo que lo hizo sonreir a su tiempo, las personas pasaban cerca de ellos, los autobuses hacían lo mismo pero él solo seguía mirandola a ella, sin nada que perder la jalo suavemente de la mano para acercarla hacía su cuerpo pasando una mano por su cintura.
La noto tensarse pero poco le importo, solo junto sus labios con los de ella en un beso, en un suave beso, degusto su sabor con calma, al principio ella tardo en responderle pero después se abandono al beso, se separaron por falta de aire y junto su frente con la de ella - ¿Por qué siento la necesidad de no soltarte jamás? - le pregunto a la cobriza que le sonrió con un sonrojo en sus mejillas, noto sus ojos caoba, su cabello cobrizo que estaba rizado y solo sujetado por una diadema, se veía hermosa, parecía un ángel.
- Vamos - la apremio para seguir caminando con pasos calmados a la universidad, no tardaron ni cinco minutos en llegar a la universidad - ¡Seiichi! - ladeo la cabeza observando a sus amigos caminando a donde se encontraban, la coloco delante de él para pasar las manos por su cintura en un gesto posesivo pero al mismo tiempo tierno, coloco su mentón sobre su cuello aspirando su aroma por completo - ¿Quién es ella? - pregunto Jackal sonriendole a su novia porque si que era su novia quien se mordio un poco el labio nerviosamente.
- Es mi novia Sakuno - contesto simplemente mientras sus amigos se miraban entre si con sonrisas en los rostros - Un gusto - saludo Marui y ella le sonrió, no pensaba dejar que se apartara de su lado, tendría que suplicarle a su padre por el auto porque no deseaba que nadie tocara a su novia, tendría que decirle también que ese tipo había acosado a la mujer que amaba y que lo quería en la cárcel, ser el hijo del fiscal de distrito por primera vez le daba ventajas, la cobriza ladeo la cabeza con una sonrisa al escuchar esas palabras.
Le sonrió para besar suavemente sus labios - Consigan una habitación - le señalo Niou y él solo sonrió para comenzar a caminar con ella de la mano seguido de sus amigos... si definitivamente le estaba empezando a gustar viajar en autobús porque había conocido a la madre de sus hijos aunque eso no quitaba el hecho de que no quería volver a subir a uno y mucho menos dejaría que ella lo hiciera aunque eso le costara la vida porque su mujer era su vida y como tal tendría que cuidarla de cualquier peligro.
N/a
Espero les haya gustado.
Gracias por leer.
