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Naruto © Masashi Kishimoto


Capitulo II

Un joven con lentes de sol caminaba a gran velocidad, a pesar de estar dando grandes zancadas parecía que estaba escapando de alguna persecución, esperaba alcanzar a su amiga antes de que ella llegara al hospital para ver a su marido, el cual también era su amigo desde la infancia, al doblar en la esquina pudo divisar a Hinata, sin duda tenia suerte pero al parecer la chica no estaba sola puesto que se encontraba acompañada de la Hyuga menor, algo le daba muy mala impresión, desde hace mucho tiempo ellas no se hablaban, se habían distanciado si mal no lo recordaban desde que se anuncio de la boda de Hinata con Kiba, y si se llegaba a haber contacto entre ellas eran en las reuniones familiares.

-¡Buenos Días!-Saludo Shino interrumpiendo la conversación de las hermanas.

-¿Shino?-la mayor se sorprendió, no esperaba verlo-Buenos días.

-Buenos días- también saludo Hanabi-bueno hermana luego terminamos nuestra conversación.

-Ohh, lo siento, no se preocupen les doy su espacio para que terminen de hablar- miro a Hanabí sin duda ella tramaba algo, ya que por ella era que ahora él se veía en la penosa situación de decirle a Hinata…

-No hay necesidad, de todas formas ya tenía que irme – miro fijamente a su hermana con una sonrisa de satisfacción, logrando que su hermana quedara confundida-Hinata nos vemos y Shino salúdame a Hana.

Ya habiéndose ido Hanabi.

-Algo me dice que llegue en buen momento-menciono él mirando por donde el porsche había desaparecido.

-Su pongo que sigues siendo uno de mis ángeles de la guardia- lo miro a los ojos-¿Qué ha ocurrido?

-¿Tiene que ocurrir algo para que venga a verte?- hablo con cierta indignación.

-Shino-miro de forma dulce a su amigo-te conozco, el ritmo de tu respiración te delata, además ¿No se suponía que estabas en medio de una investigación por el río Amazonas?

-Vaya, tu sentido de percepción sigue siendo muy bueno.

-Me gustaría decir lo mismo- la sonrisa de su rostro cambio al igual que su mirada, que empezó a reflejar la tristeza que cargaba ya hace varios días.

-Hinata será mejor que hablemos adentro- coloco su mano en el hombro de la chica, la cual asintió con la cabeza dejándolo pasar.

-¿Quieres algo de beber? Tengo jugo de naranja…

-No gracias estoy bien- tenía mucho tiempo que no había ido a visitarla para ser exactos desde que le pidió a ella y a Kiba ser los padrinos de anillos, además que al ser un investigador siempre estaba fuera del país y, desafortunadamente las pocas veces que iba a verla era para pedirle un favor y ahora era para darle una mala noticia y no es que el gustara ser el mensajero, pero él sabía que si no lo hacía él la familia de su mujer no tendría consideraciones con ella, a pesar que ella no tenía la culpa que el descuidado de Kiba manejara a alta velocidad.

-Shino ¿Dime que es lo que quieres decirme?-se sentó en el sillón que quedaba en frente de él.

-Hinata- hizo una pausa y le entrego un sobre, buscando las palabras correctas continuo- la familia de Kiba al no ver que este mejore quieren transferirlo a otro hospital, los papeles que te acabo de entregar dicen que como esposa tú te deslindas de tota las decisiones que se tomen con respecto a tu marido dejándolo a cargo de su señora madre.

Sacó los papeles del sobre, los leyó cuidadosamente al terminar miro a su amigo.

-¿Por qué han decidido esto ahora?-estaba confundida, sabía que desde que Kiba tuvo ese accidente los Inuzuka la detestaban, pero a pesar de eso no habían hecho nada.

-Seré sincero contigo, se han enterado que vas a desconectarlo si no despierta acabando el mes-ella miró al piso, tal vez se veía ahora como la mala del cuento que le quitaba a su marido al oportunidad de vivir- Hinata, sé que si has tomado esa decisión es porque es lo mejor para Kiba ya que cuando una persona pasa del tercer mes en coma, su cerebro empieza a dejar de funcionar poco a poco haciendo que pierda las funcionalidades de su cuerpo y…

-Y Kiba nunca le gustaría vivir dependiendo de una maquina, lo recuerdas no Shino-no pudo evitar que sus lagrimas corrieran por sus mejillas.

Flash Back…

Tres amigos se encontraban sentados en una banca del parque viendo a los jugar en ese momento paso una mujer empujando la silla de ruedas a un señor de unos sesenta años que tenia diálisis.

-Si algún día quedara así me daría un tiro- hablo el chico sentado en medio de cabellos castaños que miraba como se alejaba la mujer.

-Kiba no digas esas cosas- reprendió el otro chico con lentes de sol que estaba a su lado.

-Kiba, Shino tiene razón, no digas eso- la chica de ojos perlados fue la que ahora lo sermoneo- en dado caso que tuvieras que vivir así deberías luchar por seguir adelante.

-Hinata tienes razón pero nunca me gustaría estar así dependiendo de una maquina además de estar rodeado de miradas llenas de lastima-miró a sus amigos- por favor nunca me dejen vivir dependiendo de una maquina, prométanmelo- las palabras del chico sonaban firmes- si algún día Dios no lo quiera acabara en un accidente donde tuvieran que decidir si desconectarme o dejarme vivir sin ninguna duda decidan por la primera.

-Kiba-kun sabes que estás diciendo-la chica lo miro sorprendida- si despiertas no necesaria mente quedas mal.

-Hinata- la miro con una sonrisa- eres demasiado optimista- la abrazo fuertemente- pero enserio no permitan que termine de esa forma.

Fin del Flash Back

-Hinata-se paró de su asiento y limpió las lagrimas de su amiga- solamente tú y yo sabemos de los verdaderos deseos de Kiba pero desafortunadamente para su familia no es fácil aceptarlo- sonó su celular- Permíteme.

-Diga

-¿Ya los firmo?- una mujer habló del otro lado del auricular.

-No aun no.

-Hanabi tenía razón solo quiere deshacerse de mi hijo y quedarse con la empresa, como es posible que no nos diéramos cuenta antes.

-Con todo respeto suegra, dudo mucho que esas sean sus intenciones.

-Entonces ¿Por que tarda tanto?- no quería discutir con su suegra de nuevo, ya le había dicho a ella que Kiba quería ser desconectado si se le diagnosticaba en estado vegetativo pero ella era demasiado necia para aceptarlo.

-Shino…

-Permítame- coloco su mano en el teléfono- ¿Qué sucede Hinata?

-Dile que los firmare, pero con una condición- ella conocía a su suegra y sabia que no aceptaría un no por respuesta, a pesar de eso tal vez podrían llegar a un acuerdo.

Hinata Povs

El viento ondeaba mi cabellera parecía como en esas películas románticas donde la protagonista se despedía de su amor esperando volver a verlo algún día, que ridículo sonaba eso, en mi situación esa despedida no tenía ningún sentimiento de amor, solo decepción.

-Hiciste lo correcto- sabia que esas palabras eran de ánimo, desgraciadamente solo me producían un sentimiento de lastima hacia mí misma, acaso no podría ser más tonta, hasta cuando tendría el valor de deshacerme de todas las cosas que me producían sufrimiento.

-Lo sé- le sonreí con amargura y para evitar el comienzo de una conversación que en estos momentos era lo que menos quería, me apresure a bajar las escaleras de la azotea del hospital repasando lo sucedió hace pocos minutos.

Flash Back

-¿¡Que hace ella aquí!?-se apreciaba claramente en sus ojos un odio y aberración hacia la chica que entraba por la puerta de la habitación donde se encontraba postrado el menor de sus hijos.

-¡Madre! Tranquilízate- sujetando del brazo a su querida madre para evitar que se le fuera encima de la recién llegada.

-¡Te dije claramente que no quería verla! ¿Quieres que te odie también Shino?- miro a su yerno en busca de una respuesta que pudiera complacerla por la falta que había cometido.

-Madre- hiso una reverencia- sabe que por su salud no es bueno que se exalte- le acerco una silla-cálmese y tome asiento por favor.

-NO- aparto la silla estrellándola contra la pared- llévatela ahora o no me responsabilizo de mis acciones.

-¡Ya basta madre!- acomodo la silla- siéntate ahora, sabes muy bien que esto es un hospital no un lugar para hacer tus escenas, además-miro a su cuñada- ella esta en todo su derecho en estar aquí junto a su marido.

-Más bien-se sentó- para matar a 2 Inozukas de un solo golpe- Shino hizo caso omiso a las palabras envenenadas de su suegra.

-La traje para aclarar los términos de un contrato para cederle todo derecho sobre su esposo.

-Claro que podría esperar de esta mujer, dime ¿cuánto quieres?- saco de su bolso su chequera, escribió con toda rapidez una cantidad con varios ceros- ¿Sera esto suficiente?- le extendió el cheque a la Hyuga.

-Señora- animándose hablar y mantener su mirada en los ojos de aquella mujer de expresión dura y un carácter que atemorizaría al hombre más valiente-con todo respeto…

-Si-interrumpiendo a la joven- es muy poco-rompió el cheque que le había ofrecido-ya se te daré el 20% de todas las ganancias de mi empresa durante todo el resto de tu vida.

-Suficiente-apretó los puños ya tenía suficiente de toda aquella humillación.

-Claro que es suficiente serias muy avara pidiéndome una suma …-ella nunca se había intimidado por nada ni nadie, se había criado en un ambiente duro, pero aquellos ojos con la que la miraban la mujer de su hijo por un momento la hizo pensar en sus palabras antes de continuar- …más fuerte.

-Eh tenido suficiente con este mal trato- respiro profundo antes de continuar no quería que sus palabras sonaran amenazantes, desde un principio sabia que dialogar con esa señora no sería sencillo pero no adecuado ponerse agredirla verbalmente como ella lo hacía con ella- solo vine a decirle la condición para que usted pueda llevarse a Kiba de este hospital.

-¿Cuál es?-sabía que Hinata no pediría dinero la conocía bastante bien, por algo la consideraba la mejor mujer que su hermano pudo desposar, sencilla y de un gran corazón.

-Solo podrán mantener a Kiba 2 años más conectado.

-¿Pero que demonios estás diciendo?- se levanto y tan rápido que ni siquiera Shino pudo evitar la bofetada y tomándola de la blusa-eres la persona más malagradecida no sé como mi hijo se pudo fijar en alguien como tú.

-¡MADRE!-se apresuro a quitarla de la pobre chica.

-Si-miraba fijamente a su agresora-realmente quisiera todo su dinero como usted piensa, desde cuando su hijo estuviera 3 metros bajo tierra, si no acepta esa condición le hago saber que en 10 días desconectare a Kiba.

Fin del Flash Back

Camine por el pasillo del hospital directo a la salida ya no tan rápido como baje las escaleras, Shino me seguía a distancia, pare en seco al pasar al lado del área de recién nacidos, me acerque al vidrio que me separaba de ellos, se veían tan hermosos, tan frágiles, sin duda sus madres serian las mujeres más afortunadas del mundo ,sonreí amargamente como hubiera deseado haber sido madre y tener a un pequeño angelito por quien velar todas las noches, sentí como nuevamente las lagrimas corrían por mis mejillas, mis piernas empezaban a flaquearme.

-Es hora que descanses, te llevare a tu casa-coló su mano sobre mi hombro, eso fue lo peor, automáticamente me gire hacia Shino y aferrándome a su pecho deje sacar todo, él no dijo nada solo acaricio mi cabello con delicadeza, espero unos minutos para que se me pasara el sentimiento y volvimos a caminar hacia la salida.

-¿Hinata eres tú?-gire para ver quién era la mujer que me llamaba.

-O valla veo que no me equivoque, es un gusto verte otra vez- me extendió la mano la mujer que estaba en silla de ruedas yo correspondí al saludo.

-Señora-hablo la enfermera que empujaba la silla - debemos regresar a la habitación, su marido se enojara si regresa y no la encuentra, ya sabe que…

-Vamos no seas inoportuna-la mujer miro a la enfermera algo molesta- no vez que tengo enfrente mío a una amiga que tanto deseaba ver, además mi esposo es un exagerado- coló ahora su vista en mi- vamos Hinata aquí al jardín a platicar un rato, hay tantas cosas que tenemos que hablar.

-Lo lamento, pero Hinata…

-Shino no seas aguafiestas, en un rato te la regreso- lo mire en señal que estaba bien que me dejara platicar con ella.

-Este bien te espero en la entrada.

Ya habíamos llegado al jardín, me senté en unas de las bancas cercanas a un manzano, la enfermera mientras coloco la silla al lado de esta y haciendo una reverencia se alejo para dejarnos platicar un rato.

-Vaya que si es molesta como que 5 minutos para platicar, ni que en ese tiempo pudiéramos decirnos todo lo que nos ocurrió en 17 años ¿no?

-Sí, pero es por tu salud, es más dime ¿ya comiste algo?

-No, ahora tú ya empezaste con eso, en estos momentos lo que menos necesito a otra persona paranoica por mí.

-Pero…

-Nada cuéntame que has hecho- que eh hecho jaja que podía decirle "nada del otro mundo simplemente dejarme ver la cara de idiota"

-Mmm creo que será mejor que yo empiece por tu expresión la vida te esta jugando sucio.