N/a

Un nuevo capítulo.

Espero les guste.

Gracias por leer.


Disclaimer:

Prince Of Tennis no me pertenece.


Resumen:

Debía ser una broma de muy mal gusto, si, eso tenía que ser, los resultados estaban mal, era lo más seguro no tenía porque ponerse como loca, pero también podía ser verdad, Dios como le iba a dar esa noticia a Seiichi, no, no quería ni imaginar que iba a decir, su carrera de tenista estaba empezando, no entraba en sus planes... si definitivamente era la mejor noticia que hubiera podido darle en su aniversario


Noticia

La cobriza se dejo caer sobre el sófa con una mano en la frente tratando de controlarse, no podía ser cierto, era un error, si justo eso, un error, nada malo, Dios tenía que ser una broma de muy mal gusto, lo más seguro era que fuera un producto de mala calidad pero también los resultados médicos lo señalaban - ¿Sakuno? ¿Estás bien? - alzo la mirada, se había olvidado por completo de que estaba en el departamento de su amiga, es que no podía hacerse todas esas pruebas en su casa, por supuesto que no, hubiera sido como caminar directo a la horca.

- N-No es verdad - susurro con la mirada perdida mientras su amiga caminaba con calma a donde se encontraba sentada que era el suelo, se coloco en cuclillas y miro las pruebas de embarazo además del documento de los resultados de un hospital - ¡Vas a ser mamá Saku! - que su amiga estuviera más feliz no era buena señal, estaba feliz porque en ese momento estaba llorando de felicidad pero es que Seiichi no iba a estar feliz, Dios su carrera de tenista estaba empezando, en tres días se iba a ir a un torneo.

Su amiga la abrazo con calma mientras trataba de consolarla pero es que su felicidad era enorme - Voy a ser mamá - murmuro llena de felicidad pero en ese momento sonó su celular, lo miro como si de un aparato del demonio se tratara, se estiro mientras limpiaba algunas lágrimas para contestar, su amiga se levanto dandole privacidad al caminar con dirección a la cocina - ¿B-Bueno? - lo menos que necesitaba era sonar mal pero le era imposible, sus hormonas estaban revoloteadas por la enorme felicidad que significaba estar embarazada.

- ¿Dónde estas? - pregunto de inmediato con un tono de preocupación, ella no podía darle la noticia a la de ya, necesitaba pensar como se lo iba a decir porque él le había dejado en claro que por el momento no deseaba hijos - En casa de una amiga, estare allí en veinte minutos - sin darle tiempo a otra pregunta simplemente colgó, necesitaba un aire cuanto antes - ¿Por qué no se lo dijiste? - desvio la mirada de los ojos escrutadores de su amiga, lo menos que necesitaba en esos momentos era que la bombardearan con preguntas.

- Él me dijo hace poco que no quiere hijos por el momento, tengo miedo de muchas cosas, ¿y si me dice qué no quiere tenerlo? - pregunto a punto de derramar lágrimas, era doloroso en todos los sentidos pero principalmente porque tenía miles de dudas, estaba muy feliz pero el miedo la carcomía por completo - Saku, él te ama más que a su vida, todo va a estar bien, solo dale la noticia y verás como es feliz - mañana era su aniversario, podría aprovechar para decirselo pero tenía tanto miedo, asintió con la cabeza mientras se colocaba de pie.

Su amiga la abrazo transmitiendole tranquilidad por completo, sería una madre primeriza pero estaba completamente segura de que iba a ser feliz, nada malo iba a pasar, todo iba a salir bien.


Abrio la puerta de su casa con miedo cuando unos brazos se colocaron alrededor de su cintura, su aroma era de verdad inconfundible - ¿Por qué colgaste? ¿Qué sucede? - pregunto dejando que su aliento erizara por completo la piel expuesta de su cuello, odiaba que hiciera eso porque siempre cuasaba la misma reacción, que sus piernas se volvieran de gelatina, como a sus sentidos le dieron coloco una sonrisa leve en el rostro mientras negaba con la cabeza - No sucede nada - aseguro besando con calma sus labios para separarse y caminar a la cocina.

- ¿Estas segura? - pregunto desde el marco de la puerta de la cocina y ella asintió con la cabeza, él solo suspiro para dar media vuelta, dejo caer sus manos sobre la pequeña mesa, se sentía cansada de pronto, tenía que darle la noticia cuanto antes porque si se llegaba a enterar por alguien más estaba frita pero primero le haría unas leves preguntas, nada más, antes de darse cuenta la mesa ya estaba colocada y ella estaba sirviendo la comida con calma - Te ves cansada - aseguro él mirandola fijamente y ella negó con la cabeza.

- Estoy bien - contesto mientras tomaba asiento, solo se escuchaba el sonido de los cubiertos, eso no estaba saliendo como lo tenía planeado lo cual era demasiado extraño - S-Seiichi, ¿te gustan los niños? - pregunto ella tratando de mirar el plato y no otra cosa porque no deseaba ver su expresión, escucho que él dejo a un lado los cubiertos para suspirar - En este momento no quiero hijos Sakuno, mi carrera esta empezando, claro que deseo tener hijos contigo pero justo ahora no - algo dentro de su corazón dolio.

Se levanto como pudo tratando de no llorar - N-Necesito descansar, me duele un poco la cabeza - no le dio tiempo a más porque solo salio corriendo de allí, necesitaba una almohada debajo de su cabeza, no iba a llorar porque no quería preocuparlo pero necesitaba dormir.


El día de su tan ansiado aniversario y no quería levantarse de la cama, la celebración siempre era en la noche, tenía que levantarse si no quería más preguntas de parte de su novio, con un sonoro suspiro camino hasta la ducha no sin antes detenerse a oler el delicioso aroma del desayuno, al menos trataba de hacer las paces porque él sabía que ese comentario siempre le terminaba por doler, acaricio con suavidad su vientre, aseguraba que se vería graciosa o tierna con su pancita, camino hasta la ducha para bañarse, necesitaba ir de compras para hacer algo delicioso.

En menos de veinte minutos estaba en la cocina recibiendo un beso de parte de Seiichi quien le sonreía - Lo siento - negó con la cabeza para tomar asiento y comenzar con el desayuno, no podía enojarse nunca con él, claro que dolía que le dijera esas cosas pero lo entendía, no estaba preparado para ser padre, después de desayunar se levanto con calma de su asiento - Tengo que ir de compras - hablo con voz calmada y su novio se levanto con una sonrisa - Te acompaño - se sorprendio de que quisiera acompañarla pero no se negó, le gustaba estar cerca de él.


Su paciencia se estaba terminando por completo, se estaba conteniendo para no explotar en la cafetería del centro comercial, es que se le hacía tan cruel que Seiichi estuviera platicando como si nada con su ex novia, con la persona que lo había llevado al vicio de beber una temporada, que estuviera pasando de ella que era su novia y prometida, bebio con calma de su té, no tenía porque comenzar a gritar o hacer una escena, no, tenía que estar tranquila por el bebé, no podía salir de sus casillas en estos momentos.

- ¡Lo juro, él quiere un bebé! - grito ella llamando la atención de algunas personas, odiaba eso, sin embargo, quería ver la reacción de Seiichi, una leve sonrisa se instalo en sus labios, quería escuchar como desaprobaba el tema - Te veras muy bien siendo madre, apuesto todo lo que tengo a que te veras hermosa con una pancita - aseguro él mientras le sonreía lindamente, no sabía si sus hormonas eran raras o que demonios pero si que sabía que se levanto de su asiento aventandole el té a la chica que dio un grito y si fue segura de la mirada de asombro de su novio.

Estaba enojada, dolida en todos los sentidos - ¡¿Pero qué demonios te sucede Sakuno?! - pregunto con verdadera furia mientras miraba a la chica que estaba haciendo aspavientos - ¡¿Qué me sucede?! ¡Me sucede que estoy embarazada Seiichi, me sucede que a ella le dices que sera bien con su "pancita" pero no quieres tener hijos conmigo, me sucede que estoy harta de que siempre que hablamos de ese tema duela y tú no te des cuenta de ello o lo hagas y poco te importe! ¡Todo eso me sucede tonto! - grito mientras aventaba la silla y salía de la cafetería corriendo.


Bien pues su aniversario se había ido al carajo con todo el sentido, estaba en su cama llorando con la almohada debajo, odiaba esa sensación de ser débil, la puerta fue abierta con brutalidad, no se exalto - ¡¿Embarazada?! ¿Por qué no me dijiste? - pregunto Seiichi bajando un poco el tono, ella quería golpearlo pero no se movio de la cama, escucho sus pasos hasta sentir que la almohada era arrancada de sus manos - Lo siento Sakuno, se que soy un tonto, lo siento - la voz de su novio sonaba desesperada en todos los sentidos.

- Tú no querías tener hijos por eso no lo dije, pensaba hacerlo en la noche pero no porque a tu querida ex se le ocurrio sacar el tema y mandar por la borda todo - hablo ella con un tono de calma y él solo beso con suavidad sus labios - Lo siento, ella no se vera linda tú si, tu te veras como una princesa, de verdad lo siento pero es la mejor noticia que me has dado... ¡Seremos padres! - aseguro él con una enorme sonrisa mientras la levantaba en brazos y daba vueltas por la habitación, eso le molestaba, que nunca lograra de verdad molestarse con él.


Ella estaba dormida, no había cena, no había regalos intercambiados o quiza más tarde pero si había amor, si era la noticia más importante de su vida, si era u todo en ese momento así que estaba bien, ella sería la mujer que compartiría su vida, ansiaba conocer a ese pequeño ser que se estaba formando dentro de su vida, añoraba enseñarle tenis y miles de cosas, tanto a él o ella como a sus hermanos, esperaba con ansias el poder tenerlo en sus brazos... si definitivamente era la mejor noticia que hubiera podido darle en su aniversario, beso su frente con suavidad, esperaba con ansias el ver su pancita porque ella si se vería linda, la imaginaba con esa expresión de niña que poseía vistiendo un vestido cuando creciera, sin duda alguna sería una princesa, su princesa.


N/A

Espero les haya gustado.

Gracias por leer.