N/a
Un nuevo capítulo.
Espero les guste.
Gracias por leer.
Disclaimer:
Prince Of Tennis no me pertenece.
Resumen:
Seiichi no necesitaba razones para estar a su lado, no necesitaba razones para amarla como lo hacía, no entendía porque sus amigos creían que era rara, que no lo merecía, ella tenía todo lo que buscaba en una mujer sinedo honestos, la amaba porque era ella y punto, sin embargo, no estaba mal el demostrarselo de vez en cuando siendo honestos... si definivamente no necesitaba razones para amarla como hacía
Razones
- Sigo sin entender como es que te gusta alguien como ella - apunto Marui con un gesto desdeñoso tomando asiento delante de él que miraba por la ventana a Sakuno quien leía un libro mientras escuchaba música en ese celular "pasado de moda" según sus amigos, dio un leve suspira mirando al pelirrojo que miraba a la cobriza quien estaba concentrada en sus asuntos - El dinero no lo es todo - aseguro enojado y su amigo encarno una ceja negando con la cabeza como si hubiera dicho algo tonto o como si hubiera dicho un acertijo.
- No solo me refiero al dinero, no tiene estilo, es bonita no lo niego pero siempre viste como cualquier persona, es decir, no tiene el toque de mujer - sentencio y él solo se golpeo con la cabeza en la mesa, odiaba esos comentarios, era hermosa, él la había conocido por accidente en la biblioteca, era linda en todos los sentidos si tenía que ser sincero - ¡Seiichi-kun! - sintio las manos de una de sus compañeras de clase pasar por su cuello mientras besaba su mejilla, odiaba esa clase de gestos, no entendía porque pero los odiaba.
- Hola, ¿puedes quitarte? - pregunto en un tono suave y la chica se separo con una enorme sonrisa, le sonrió levemente y antes de procesar lo que estaba pasando los labios de ella se unieron a los suyos, pensaba apartarla pero esta lo sujeto por el cuello mientras le mordía el labio, solto un grito y en cuestión de segundos sintio que esta violaba su boca, quería separarla y eso iba a hacer cuando escucharon risas estruendosas por lo que la chica se separo con una sonrisa que le dio miedo, se hizo hacía atrás en su asiento y miro a Sakuno que estaba en el suelo tratando de levantar sus libros.
Se levanto de inmediato para correr donde ella y ayudarla pero justo cuando iba a tomar sus cosas ella aparto su mano de un manotazo fue entonces cuando la miro, estaba temblando ligeramente, le extendio un libro que tomo, sus ojos brillaban, iba... iba a llorar, se levanto de prisa para salir corriendo de su salón, miro el libro que le había extendido, en la biblioteca no estaba, ese libro era poco conocido porque el auto no era famoso, no lo había encontrado y llevaba tres años buscandolo y ahora lo tenía, ella se lo había dado.
Alzo la vista y Marui le sonrió, el beso, el beso que esa chica le había dado era obra de él, iba a matarlo, eso iba a hacer, comenzo a caminar pero justo en ese momento el profesor entro así que no le quedo de otra más que prestar atención a las clases y dejar de matar con la mirada a su amigo que solo sonreía como si no hubiera hecho nada.
Sakuno corría con sus libros en la mano esquivando a personas que estaban en su camino, no quería llorar, de verdad que no deseaba llorar pero las lágrimas salieron, descendieron por sus mejillas, subio unas escaleras hasta abrir la puerta que conducía hacía la azotea, la cerro y se dejo caer al suelo llorando, se abrazo a sus rodillas, había sido una tonta al creer que alguien como Seiichi se fijaría en alguien como ella, su madre decía que era hermosa pero ese era el trabajo de ella así que no era cierto, ella lo sabía.
No era bonita como las demás chicas que asistían a preparatoria, no se vestía como una mujer porque no le gustaba llamar la atención, vestía con pantalones de mezclilla, usaba lentes no porque estuviera medio ciega pero si porque su vista se cansaba con facilidad, su cabello siempre estaba atado en una trenza porque así le gustaba, Seiichi tenía demasiadas razones para no fijarse en ella, era torpe, siempre que caminaba terminaba tropezando con algo, no era bonita, era horrenda en palabras de las demás chicas.
Ni siquiera había dado su primer beso y por la escena vista era más que claro que él era un experto en el tema, había sido tonta al soñar con los ojos abiertos, las lágrimas continuaron bajando por sus mejillas, solo quería irse a casa y nunca volver, pero debía de haberse dado cuenta que no la quería más que como una amiga, se había hecho falsas ilusiones y por eso ahora dolía demasiado, solo quería desaparecer para no sentir el dolor que sentía.
La comenzo a buscar por todos lados pero no la veía, dio un suspiro de cansancio sentadose en las escaleras con desesperación, tenía que explicarle las cosas, él nunca besaría a alguien como esa chica, Sakuno iba a llorar, eso iba a hacer, las lágrimas que de seguro salieron de sus ojos las había producido él - Seiichi, es hora de ir a la cafetería - alzo la mirada viendo a Sanada y a sus demás amigos incluyendo al traidor, lo miro con furia para asentir y levantarse, caminaron entre risas aunque su cabeza estaba en otro lado, estaba con ella.
Sakuno se había ganado su corazón con gestos pequeños, como aquella vez en la que estaba lloviendo, acababa de salir de la biblioteca, estaba medio resfriado, no podía mojarse y no quería esperar porque tenía demasiados deberes, no la conocía en ese entonces, fue justo en ese momento cuando la conocio, ella le extendio su sombrilla con una leve sonrisa, de inmediato negó porque ella no tenía con que protegerse de la lluvia por lo que ella tomo su mano y se la dio, dio media vuelta para comenzar a correr bajo la lluvia.
No sabía su nombre pero eso no había evitado buscarla por todos lados hasta que vio que era un año mejor, fue a su salón con una sonrisa y con su sombrilla en las manos, le revolvio el cabello en un gesto de amistad, no le hablo hasta un mes después cuando la conocio oficialmente en la biblioteca, unos chicos la estaban molestando, ahí fue cuando la conocio, se hizo su amigo, él no necesitaba razones para amarla como lo hacía, si era becada poco le importaba, era bonita, si era torpe le daba lo mismo porque él siempre la sujetaría.
Salio de sus pensamientos cuando escucho un estruendo, ladeo la cabeza y abrio los ojos sorprendido al ver a Sakuno en el suelo con su bandeja de comida sobre su torso, los chicos del club de futbol se reían de ella y la cafetería estallo en risas, sus amigos miraban la escena con lástima excepto Marui que si se reía, la bandeja cayo al suelo y miro a la cobriza con la comida sobre su rostro y sobre sus ropas, la vio morderse el labio, iba a llorar, conocía ese gesto demasiado bien, lo que lo alarmo fue que tenía sangre en la nariz.
- ¡Hey Riuzaky, ahora oficialmente eres una verdulera! - le grito su amigo Marui y en cuestión de segundos se había levantado estrellando su puño en la cara de su amigo que se cayo de la silla, las risas cesaron por completo - Vuelve a decir algo como eso y no solo sera mi puño - siseo molesto, pocas veces usaba la violencia pero esa ocasión lo ameritaba, camino hasta donde Sakuno para tomarla de la mano y sacarla de la cafetería, tomo su celular marcando un número, intercambio unas palabras para entrar al baño de mujeres.
- N-No puedes entrar aquí - le aviso ella y él solo negó con la cabeza, abrio un cubículo para bajar la tapa y hacer que se sentara en ella, extrajo su pañuelo para mojarlo y limpiar la comida de su rostro, tomo papel para limpiar su nariz que se estaba poniendo de un color rojo - Lamento no haberte detenido después de lo que viste, ella me beso, se que tengo manos para separarla pero es una mujer así que no podía hacer mucho, quiero decirte algo y quiero que te quede en claro... me gustas, te amo, quiero que seas mi novia - la puerta sonó y él se levanto.
Sakuno se quedo en shock, tenía que ser una broma, escucho que Seiichi intercambiaba algunas palabras para después entrar con una bolsa - Toma, quitate esa ropa, esperare afuera y... piensa en lo que te dije - cerro la puerta del cubículo, ella miro la ropa que estaba dentro de una bolsa de marca de ropa, se veía que era costosa, se quito la camisa al igual que su suéter para tomar la blusa strapless de color blanco, ella no usaba esas cosas, se sentía insegura de su cuerpo desde siempre pero tampoco podía andar por ahí con su ropa llena de comida.
Se despojo del pantalón también pues escurría de jugo, miro el pescador de color café y dio un leve suspiro, le gustaba esa ropa pero su familia no podía darse el lujo de comprar cosas así por eso siempre usaba pantalones de mezclilla, tomo los zapatos de plataforma para salir de allí, Seiichi la miro con una sonrisa dulce para tomarla de la mano y colocarla de espaldas al lavabo - Siempre te has visto hermosa, esta ropa solo sirve para incrementar la belleza que hay aquí - señalo su corazón con una sonrisa en el rostro que solo demostraba el amor que le profesaba.
- C-Creí que alguien como tú nunca se fijaría en alguien como yo - Seiichi beso su frente para desatar la trenza y alborotarle el cabello, su nariz no sangraba y no estaba tan roja, solo la veía lindamente, tomo su mano para abrazarla con cuidado - Me conquistaste antes de que me diera cuenta... no necesito razones para amarte Sakuno - aseguro y ella se separo con suavidad del abrazo besando su mejilla con un sonrojo monumental que solo le causo gracia al ojilila quien la tomo de la mano para salir del sanitario.
Entrego la bolsa a un hombre que hizo una reverencia para alejarse, las personas los veían pero poco le importaba, él noto que le molestaba la blusa por lo que solto su mano para quitarse el suéter, se lo coloco por los hombros y beso su frente - Te amo - ella solo lo abrazo mordiendose el labio - T-También te amo - aseguro y Seiichi sonrió como un tonto enamorado... si definivamente no necesitaba razones para amarla como hacía, solo siendo ella la amaba.
N/a
Espero les haya gustado.
Gracias por leer.
