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Un nuevo capítulo.

Espero les guste.

Gracias por leer.


Disclaimer:

Prince Of Tennis no me pertenece.


Resumen:

De nuevo, de nuevo lo ha olvidado, no puede más, ella lo sabía, lo sabe pero él finge que es tan ciega como para no darse cuenta, es un juego en el que ambos fingen pero ella ya no puede más, nunca ha olvidado una fecha, nunca... hasta ahora, eso solo quiere decir una cosa se ha acabado... si definitivamente Seiichi nunca olvidara esa fecha


Fecha

Ella lo siente, sabe que algo esta mal, sonríe mientras se levanta y apaga las velas, una sonrisa triste se dibuja en sus labios, no puede hacer nada, es más que obvio, mira la cena, esta más que helada, es su aniversario, se suponía que llegaría a las siete de la noche, son más de las dos de la madrugada, es cuando piensa que debio de haberse ido a la cama hace muchas horas, toma la botella de vino y camina como un zombie hasta el lavamanos donde la vierte, ella lo odia pero de igual manera lo ha comprado porque a Seiichi le gusta.

Se lava las manos para caminar hasta la cama, solo quiere dormir un poco, se lastimo la mano al cortar las manzanas para la ensalada, esa fecha era importante, cumplen cuatro años de matrimonio pero él no ha llegado, no puede hacer nada, sin embargo, tomo su celular y marco su número, ¿pra qué?, no lo sabe, sabe que no va a contestar pero insiste un poco más, a la quinta vez se da por vencida y destiende la cama, esta más fría de lo normal, mucho más fría, ¿hace cuánto tiempo no duerme más de tres horas con ella?.

Ha perdido la cuenta de cuantas veces sus lágrimas han salido porque él no llega o si llega... tiene el olor de alguien más, aprieta un poco más los edredones y las lágrimas resbalan por sus mejillas, no las contiene, no sirve de nada y ella lo sabe bien, trata de que se detengan pero es inevitable, no puede, le duele porque ella sabe que él va a seguir olvidando fechas como estas, sabe que la primera vez que lo hizo le creyo cuando dijo que el trabajo no le había dado tiempo, pero que una tercera o cuarta vez ya no es coincidencia, esas fechas ya no son importantes.

Sakuno sabe que él se alejo desde que se reencontro con su primer amor, con esa chica que le rompio el corazón que ella construyo de nueva cuenta, lo sabe pero se hizo la ciega en su momento, arrepentirse, no, no puede hacerlo, al menos no ahora, quiza Tomoka tenía razón cuando le dijo que lo mejor era separarse, después de que su embarazo terminara con la vida de su pequeño bebé todo se fue por la borda, ese día como cualquier otro habían discutido, ella había tratado de evitarlo por el bien del pequeño pero no lo logro.

El parto se había adelantado y el bebé no había nacido con vida, ella sabe que le duele a Seiichi pero a ella también, da media vuelta en la cama y abraza a una almohada porque es lo único que esta quedando de su matrimonio, es lo único que queda con su olor y no con el de otra mujer.


Abre los ojos cuando escucha un ruido de la cocina, se levanta con pasos torpes, sus ojos le duelen pero no hace nada para evitarlo, abre la puerta de la habitación y se queda en el marco de la puerta, lo ve mirando la mesa, tomo las cosas para llevarlas a la cocina - No sirven más así que tiralas a la basura - le pide y él voltea sorprendido vertiendo el contenido en el suelo, solo cierra los ojos, ese es su trabajo por desgracia - Lo siento, tenía demasiado trabajo y me quede en la oficina - ella finge que le cree aunque sea un poco.

Finge porque por ahora no puede hacer nada - Toma - extrae un regalo del armario que se encuentra en el pasillo y él lo mira con una ceja encarnada - ¿A qué viene ese regalo? Que yo este enterado no celebramos nada - siente una punzada en el corazón y un nudo en la garganta, quiere matarlo con sus propias manos, quiere golpearlo por cada vez que ha llorado en su nombre - ¿No recuerdas qué fecha fue ayer? - pregunta con calma apretando la caja del regalo que con tanto esmero se ha esforzado en conseguir solo para él.

- ¿Celebrabamos algo? - antes de darse cuenta avienta el regalo al suelo y camina hasta su habitación para azotar la puerta, no, no piensa gastar saliva en recordarselo, tomo una de sus maletas y camina hasta su armario, no puede más, tiene que detenerse justo ahí antes de que terminen por hacerse más daño, sabe que si continuan como van pueden terminar en el odio y ella no desea odiar a su esposo porque aún lo es - ¿Qué haces Sakuno? - pregunto un tanto confundido el ojilila y ella lo ignora, siguie metiendo la ropa como sea.

Pasa por su lado para buscar otra maleta mientras se muerde un labio para no llorar - ¡Te estoy hablando! - le grita y ella lo mira con las lágrimas resbalando por sue mejilla - ¡La fecha que celebramos ayer fue nuestro aniversario de matrimonio imbécil! - le grita mientras le arroja otra sorpresa en el pecho y sigue guardando sus cosas, mira todas las joyas que le ha comprado, las compra porque son de alguna manera el perdón que no le va a pedir con sus labios, son las joyas con las que le ruega que lo perdone por serle infiel.

- N-No lo recorde, Sakuno no tienes que hacer esto, el trabajo me termina exprimiento tienes que entenderme - entonces se detiene y lo mira, un chupetón en el cuello y lapiz labial en el cuello de la camisa - ¡¿Y eso?! ¡¿También te lo hizo el trabajo?! - pregunta señalando su cuello, ve el gesto de miedo en su rostro y luego la mirada de disculpa pero ella niega con la cabeza, ¿cuántas fechas más ha olvidado?, ¿cuántas más olvidara?, ella no piensa quedarse a descubrirlo, si aún quiere la oportunidad de ser feliz tiene que irse ahora de esa casa, antes de que sea demasiado tarde.

- No es lo que crees - y con esas palabras quiere golpearlo con la lámpara de la habitación - No más Seiichi, no estoy dispuesta a seguir con esto, por favor, ahora que podemos hay que detenernos, este matrimonio no va a ningún lado, tú no me amas más, no sirve que solo yo te ame - le señala con un hilo de voz y él la mira con expresión de dolor - Nunca quise engañarte, prometo no hacerlo más pero no te vayas, no me dejes - sus ojos estan medio llorosos pero ella niega con la cabeza, ha dicho lo mismo cuatro veces y ella ya no puede creerle lamentablemente.

- Lo siento - camina por sus pantuflas y se las coloca, poco le importa salir así solo quiere irse cuanto antes - ¡Tienes que perdonarme! ¡Sakuno yo te quiero! - y ella lo mira, no le dijo que la ama, le dijo que la quiere, ese viaje ya no es de los dos - Te amo Seiichi y es por eso que me estoy marchando - camina con cuidado hasta donde él y besa su frente para tomar sus dos maletas y caminar hasta la puerta de la casa, su esposo la sigue tropezando con algunas cosas - Sakuno - es el último intento y ella lo sabe por eso se detiene y le sonríe.

No es una sonrisa de te hechare de menos o de te perdono, no, es una sonrisa que dice te amo pero duele, da media vuelta y sale con las lágrimas corriendo por sus ojos, él la mira, la mira marcharse y no la detiene porque sabe que aunque lo intente... ella no se quedara.


Seiichi siente la casa vacía, no hay rastro de nadie allí, esta completamente desolada desde hace dos días, ella no volvio como penso que lo haría, ha descubierto que el regalo número uno es uno de los libros que no encontro en el mundo pero que alguien por casualidad en un lado de la Tierra lo poseía, el segundo regalo es aquello que nunca vio, el ultrasonido del embarazo de Sakuno, por el trabajo y sus infidelidades nunca tuvo la oportunidad de ir a una consulta pero ahora lo tiene en sus manos y eso es suficiente, él sabe que no va a olvidar el día y la fecha en que ella se fue porque se llevo todo lo que siempre tuvo pero nunca valoro, no la va a olvidar porque por sus infidelidades perdio a la mujer de su vida... si definitivamente Seiichi nunca olvidara esa fecha porque ese día se quedo gravado en su corazón como el hecho de haber perdido a la mujer más valiosa de la tierra.


N/A

Espero les haya gustado.

Gracias por leer.

Gracias por los reviews.