CAPITULO 3

El vocero de la Primera Dama saludó a todos los presentes y los invitó a disfrutar el buffet, antes de comenzar con el evento, dado que era ya bastante tarde.

La cara de alivio de los tres hombres en la mesa no tenía comparación.

Con una gran sonrisa, Jack fue el primero en levantarse de su silla.

- Esta es la parte que me gusta - comento mirando a Sam mientras le hacia un gesto con la cabeza, que como siempre ella interpretó a la perfección, preguntándole si le acompañaba.

- Yo voy con usted señor - y Sam se levantó también de su lugar, para ir hacia la mesa del buffet.

-Scully ¿Quieres acompañarme o prefieres que yo te traiga el almuerzo?- le pregunto Mulder condescendientemente mientras se ponía de pie.

Scully lo miró algo asombrada por su comportamiento tan amable, especialmente porque ella sabía que no le agradaba mucho estar ahí.

- Gracias Mulder, pero yo voy contigo - le dijo sonriendo mientras se levantaba

Mientras Mulder y Scully se dirigían hacia la mesa de buffet, Harm y Mac se miraron sin decir una sola palabra. No era necesario, tenían hambre e iban a atacar esa mesa del buffet con una de sus mejores estrategias: hacer fila y ver que les ofrecía ¿Acaso había alguna otra?

Harm se quito su sombrero y lo coloco sobre la mesa mientras Mac se ponía de pie. Él hizo lo mismo y la siguió hasta el lugar donde servían el almuerzo del día.

Comían en silencio, al parecer todos habían estado esperando con ansias por la hora del almuerzo.

Sin embargo, las miradas entre uno y otro lado de la mesa denotaban que las palabras pronto estarían de vuelta.

En especial de parte de Jack, quien no hacía mucho por disimular su vista puesta en la comida del Comandante Rabb.

Sam se dio cuenta, y lo miró a los ojos, pidiéndole en silencio que se comportara, que no estaban en la montaña donde hacia lo que se le daba la gana.

Pero Jack no puedo evitarlo, una cosa era ver a Sam servirse grandes raciones de fruta y ensalada, acompañándolas con refresco dietético, pero, ¿un Comandante?

- ¿Haciendo dieta Comandante Rabb? - dijo tratando de mantener un tono serio en su voz

Mulder no pudo evitar sonreír un poco ante el comentario del Coronel, el cual ya no le caía tan mal como al principio.

-No señor, soy vegetariano- le contesto con incomodidad. Mac solo atino a sonreír ante la respuesta.

- Oh - Jack no sabía cómo salirse de esa, su gran bocota lo había vuelto a poner en una incómoda situación, especialmente porque hasta la agente del FBI le miraba como un bicho raro.

-¿Verdad que es increíble señor? Un Comandante vegetariano. Me sorprendí al igual que usted cuando conocí a Harm, pero luego entendí que solo pretende cuidarse- comentaba Mac bastante cómoda ante el panorama.- Ahora él trata de convencerme a mí para entrar al club- Harm no pudo evitar esbozar una pequeña sonrisa.

-Créeme Mac, tu dieta basada en grandes dosis de colesterol no es buena- le comento burlonamente.

Ella le dio una mirada de reproche poco convincente y todos los miraban extrañados ante ese dialogo tan familiar y cercano. Scully veía en ellos a Mulder y ella.

- Está bien tener una dieta saludable Comandante - le dijo Sam - Jack sonrió un poco, pero no se atrevió a decir nada más.

- Completamente de acuerdo con usted mayor Carter - dijo Scully al tiempo que comía su ensalada - Eso ahorraría muchas de las visitas al doctor - y dirigió algo sonriente su mirada hacia Mulder.

-¿Qué?- pregunto confundido al ver como Scully lo miraba tan desafiantemente. Decidió pasar por alto ese comentario y averiguar, como el agente que era la vida de esos militares.- ¿Que los trajo hasta aquí?¿A qué superior molestaron?- preguntaba con su particular ironía.

Jack y Sam se miraron el uno al otro, realmente extrañados ante la pregunta de Mulder.

-Creo no entender Agente Mulder- expreso confuso Harm.

-Sabemos que es una conferencia sobre las mujeres y sus funciones dentro del gobierno. La Primera Dama a solicitado a las mujeres más destacadas dentro del gobierno junto con sus compañeros para realizar ciertos talleres y ofrecer una conferencia… ¿No creen que es absurdo?- pregunto contrariado.

- ¿Porqué lo seria? - dijo Sam algo molesta de escucharle hablar como la mayoría de los militares machistas.

-No se ofenda Mayor Carter, pero aun no le veo el beneficio a esto. No sé a donde lleva- le explico Mulder.

-Me parece que no está de acuerdo con los planes de la Primera Dama- Mac pensaba que hablaba con Harm y no con Mulder.

-Porque no los entiendo- refuto él.

Y Mac expreso entre dientes algo en Farsi que nadie entendió, luego volvió a mirar con rostro serio a Mulder.

- Es sencillo Agente Mulder, ella pretende reconocer a la mujer dentro del gobierno y mostrarle al mundo que no todos los hombres son tan machistas y que se encuentran a gusto a trabajar entre ellas. Como ustedes tres- expreso tajante.

- Debe ser tal vez que no le interesa comprenderlos.... - continuó Sam con una expresión bastante seria.

- O debe ser que mi compañero tiene otro de sus ataques de aburrimiento- agrego Scully.- Aunque la explicación de la Coronel Mackenzie me pareció bastante buena, si no lo entiendes es porque no lo deseas.

- Bueno damas, tal vez el agente Mulder cambie de opinión ahora que asista a las conferencias y pueda observar cual es el objeto de todo esto - dijo Jack tratando de salvar al pobre hombre, porque aunque no conocía a Mac, sabía muy bien lo molesta que podía ponerse Sam cuando de machismo se trataba, los recuerdos de aquella pelea con el jefe de los mongoles para probar su igualdad, cuando apenas se unió al grupo, le hicieron dar escalofríos.

Mulder sintió cierto alivio por el comentario de Jack. Le había salvado el pellejo y tenía que agradecerlo mentalmente. Reconoció que sus comentarios con respecto a la conferencia no habían sido muy acertados y que había hecho otra de las suyas, frente a Scully y extraños.

Permanecieron unos minutos en silencio. En la mesa solo se escuchaba el sonido de los cubiertos al chocar con los platos donde comían y el bullicio alrededor de ellos de los demás que hablaban en otras mesas. Mulder casi estaba terminando de almorzar y a pesar de la incomodidad de lo ocurrido anteriormente necesitaba saber qué papel desempeñaban dentro de la milicia las personas que estaban con Scully y él.

Tomo un poco de agua y puso su atención hacia Harm, que aun continuaba batallando con su gran ensalada de atún.

-¿Comandante Rabb que tipo de trabajo hacen usted y su compañera en la milicia?- pregunto Mulder mirando a Harm fijamente. -Somos abogados- respondió Harm tranquilamente.

-¿Abogados?- pregunto Mulder con confusión. -Trabajos para el departamento general de justicia militar- le aclaro Harm.- Muchos lo conocen como el… -JAG- le interrumpió Scully, ella conocía ese departamento sin lugar a dudas. -Exacto- Harm le brindo una sonrisa a Scully. -¿Siempre han trabajo juntos?- les pregunto Mulder.

-Bueno… no, en estos momentos Harm trabaja como abogado defensor y yo como fiscal- respondió esa vez Mac. -¿Entonces no son compañeros?- pregunto Mulder extrañado. -Literalmente lo somos… es algo complicado- expreso Harm - Desempeñamos un trabajo unilateral, que nos hace compañeros… aunque no lo seamos- comentaba incomodo.

-Lo que Harm intenta decir que dentro del JAG no somos compañeros, pero si para otras cosas… como el trabajo de campo- agrego Mac por Harm.- Fuimos compañeros una vez, abogado principal y secundario, pero al subirme de rango y… bueno, no entenderían.

- ¿Y ustedes en que división trabajan Agente Mulder? - le preguntó Sam

- En la unidad de los Expedientes X, del FBI - contestó mirando a Sam que se encontraba justo frente a él.

- Nunca escuché acerca de esa unidad, ¿a que se dedican? - continuo Sam con mucha curiosidad

-Resolvemos casos sin explicación aparente, le buscamos lógica a lo que no tiene lógica. Muchos dirán que nos encargamos de lo que no pueden resolver otras unidades, resolvemos casos extraños- contesto con orgullo.- Nos especializamos en buscarle solución a lo misterioso. Fantasmas, ovnis, vampiros, sacrificios humanos, hombres polilla, monstruo, etc. etc., son nuestra especialidad.

Harm quiso reír, pero no lo hizo. Escuchar a Mulder era como escuchar al Teniente Roberts, al cual tuvo una vez que explicarle que las dos luces azules que vio en una fotografía eran las turbinas de un F-17 despegando y no dos ovnis buscando donde aterrizar.

Mac miraba al agente sorprendida ¿fantasmas? ¿Ovnis? ¿Desde cuándo el FBI se preocupaba por esas cosas? El tema era bastante raro para ella.

Sam miró de reojo a Jack. Ellos sabían que muchas de esas cosas "raras" no eran nada comparadas con todo lo que ellos habían tenido que enfrentar.

- Suena... interesante - dijo Sam sonriendo - ¿y hace cuanto que trabajan juntos? -

- Seis años - contestó Scully con seriedad, especialmente por ver a la mayor sonreírle así a Mulder.

Sam se sintió algo incomoda. Esta mujer definitivamente sabía comportarse como una agente del FBI. Sintió pena por el sospechoso que cayera en sus manos.

- Es mucho tiempo - le respondió Jack con cautela después de ver la forma en que pareció molestarse con Sam. Aunque tal vez fue el hecho de que el Agente Mulder estuviese.... sonriéndole a Sam y ella le devolviera la sonrisa...

- De hecho hemos sido separados un par de veces, pero tan solo de manera temporal - le respondió Scully algo más relajada.

-Coronel O'Neill ¿Qué hacen usted y la Mayor Carter?- pregunto Mac, sin dejar de notar el duelo de miradas que sostenían Sam y Scully.

- Trabajamos en la Montaña Cheyenne, en telemetría espacial profunda - dijo Sam dirigiéndole la mirada a Mac y terminando así un poco con la tensión del momento.

- Ya sabe, satélites y ese tipo de cosas que no se pueden dejar flotando solos por ahí - dijo Jack para complementar la explicación, tratando en realidad de hacer algo de humor. Sam le miró de reojo y sonrió. El coronel no era tan tonto como le gustaba hacerle creer a las demás personas, y ella lo sabía desde hacía mucho tiempo.

- Se especializan en seguridad nacional- comento Harm tratando de dar a entender el tema en cuestión.- ¿Estoy en lo correcto?

- Podría decirse que si - le respondió Sam - aunque en tiempos de paz, la mayoría del trabajo en la base es de investigación y comunicaciones -

- Y otras cosas clasificadas de las cuales no podríamos contarles sin tener que dispararles luego - agregó Jack

Harm y Mac rieron ante lo dicho por Jack. Sabían de lo que hablaba, cada militar tenia sus secretos y ellos estaban relacionados con ello. Aunque Mulder se empezó a sentir mas desconfianza por dicho comentario.

-Entendemos señor, más de lo que usted pueda pensar- agrego Harm.

- ¿Entonces son científicos? - le preguntó Scully a Jack, intrigada por conocer el área de especialización de ambos.

- Carter lo es, yo tan solo doy las órdenes - dijo Jack

-La Mayor Carter es como si fuera su Agente Scully- comento Mulder mientras miraba a Scully con admiración.- Scully es la científica en los Expedientes X, yo solo me encargo de instaurar teorías. -

- Es un trabajo de equipo, Mulder… - respondió Scully sonriéndole y sonrojándose un poco frente a la respuesta de Mulder

-La Mayor Carter es como si fuera su Agente Scully- comento Mulder mientras miraba a Scully con admiración.- Scully es la científica en los Expedientes X, yo solo me encargo de instaurar teorías.

- Es un trabajo de equipo, Mulder… - respondió Scully sonriéndole y sonrojándose un poco frente a la respuesta de Mulder.

Sam los observó y no pudo evitar pensar que había entre ellos algo más una relación de trabajo. Sabía bien que las regulaciones acerca de la fraternización eran prácticamente las mismas en la Fuerza Aérea y el FBI. Aunque eso no le impidiera a muchos intentar mantener sus asuntos a escondidas.

Mac había notado las expresiones de los agentes. Y esa vez ella notaba en ellos cierto parecido con Harm y ella. Ese compañerismo, esa amistad, ese cariño y tal vez ese amor expresado pero no mas allá de las barreras de cristales impuestas por ellos mismos.

Y no le sorprendía, porque sabía que ellos no eran los únicos sobre la tierra en tal situación. Era imposible que fueran los únicos, porque el destino nunca era especifico y si ellos se encontraban en esas condiciones había de haber alguien compartiendo algo igual con otro.

Después de que terminaron la comida y el postre, vino la hora de escuchar a la Primera Dama de la nación.

Después de ponerse de pie para el saludo protocolario, se volvieron a sentar a escuchar la charla de bienvenida.

Mulder está bastante incomodo aún, parecía no poder quedarse quieto en su silla, y Scully tuvo que recurrir a una de las cosas que nunca le fallaban para controlar la ansiedad de su compañero.

Scully puso su mano en el brazo de Mulder, un pequeño toque, apenas para llamar su atención. Él le miró a los ojos y sin necesidad de palabras pudo leer lo que quería decirle.

Mulder sonrió y puso su mano encima de la de ella por un segundo, antes de quedarse muy quieto, concentrado en las palabras que se oían, o al menos, eso parecía.

La Primera Dama hablaba desde el escenario.

- …nada de esto sería posible sin su colaboración, trabajo, entrega y sacrificio. Y es ahí donde entran en juego ustedes, los hombres de nuestras fuerzas armadas e instituciones del gobierno. Porque son y serán ustedes quienes las apoyen y las protejan en situaciones difíciles, pero ante todo, quienes las valoren por su importancia y entrenamiento…. -

Jack no pudo evitar sonreír un poco con este último comentario. Proteger a Sam era su trabajo, aunque la mayoría de las veces fuera ella quien salvara su pellejo, ¡y de qué forma!.

- …por eso le hemos reunido hoy aquí, porque, por los últimos 3 años hemos recogido nuestras cifras estadísticas, y ahora sabemos que los equipos mixtos funcionan tan bien o mejor que los demás. - Mulder sonrió al escuchar esto, ya que era algo que en su caso era completamente comprobado y cierto. Juntos podían enfrentarse a cualquier cosa.

- Es así - continuo la esposa del Presidente - que necesitamos su participación en unas charlas y talleres que nos ayuden a mejorar, a partir de su valiosa experiencia nuestra forma de enfocarnos al respecto, pero antes de comenzar quiero informarles que, ya que tratamos de promover igualdad y equidad dentro del espíritu del trabajo en equipo, durante los cuatro días siguientes los rangos, cargos y ocupaciones que cada uno de ustedes tenga quedarán de lado, para darle paso a la persona que todos somos en realidad. Así pues, todos deberán llamarse por el primer nombre. Los animo a que lo intenten y empiecen a trabajar interiorizando la tolerancia y la comprensión…-

Mulder que estaba atento a todo lo dicho por Laura Bush y que había empezado a estar a gusto con todo lo que estaba diciendo, empezó a ponerse azul cuando le escucho decir que tendrían que llamarse por sus primeros nombres.

Miro a Scully aterrado, solo el hecho de que lo llamaran por su nombre de pila le parecía espeluznante. Scully solo pudo mirarlo con ojos lastimeros, a ella tampoco le agradaba mucho que la llamaran por su nombre, pero si la Primera Dama de su país pedía que se saltaran el protocolo de llamarse por su apellido no iba rechistar, tan solo era una tonta regla de oficina. Para Mulder era el caos en su máximo esplendor.

Se cubrió la cara con ambas manos para evitar que los demás vieran su reacción de frustración ¿pero quién dejaría de notarlo si se veía extremadamente inquieto? La Primera Dama continuaba hablando, pero Mulder solo pensaba en el hecho de que le dijeran Fox durante cuatro días, le provocaba suicidarse.

Scully de repente empezó a darle gracia la reacción de su compañero, que era capaz de subir al pódium y suplicarle a la dama en cuestión que desistiera de dicha idea.

Por parte de Harm y Mac las cosas eran distintas. Mac se llamaba Sarah, pero le gustaba que le llamaran Mac más que por su rango, para Harm no fue problema llamarla así ya que ella misma se lo había pedido.

Y era su apodo, algo mucho más personal que su nombre y Harm llevaba demasiados años llamándola así y como podía llamar a Mac por su apodo le pareció adecuado que ella lo llamara por su diminutivo. Harm odiaba su nombre al igual que Mulder el suyo, pero para su suerte tenia abreviatura y nadie lo llamaba por Harmon. La petición de la Primera Dama no les hacia problema a ningún de ellos dos.

Pero si había un problema en un punto, tenían un superior delante de ellos y no se les haría fácil llamarlo por su nombre. Ni siquiera llamaban al Almirante Shegwidden, AJ, sería un verdadero desafió llamar Jack al Coronel O'Neill. Aunque debían acostumbrarse, la esposa del jefe de Estado lo había ordenado y sabían que Jack y Sam se debían encontrar en la misma disyuntiva que ellos.

- Lo ves - le dijo Jack a Sam en voz baja, casi susurrándole, mientras sonreía. Ella le devolvió la sonrisa, aunque en forma mucho más discreta.

En este momento, su pequeño acuerdo de dejar el rango a un lado y ser simplemente Sam y Jack, tomaba un carácter de orden directa. Y eso en realidad era algo gracioso, porque ahora no sería tan solo cuando estuviesen solos, sino durante todo el transcurso de las actividades.

- … y por último, les recuerdo que los grupos de trabajo se conformaran así mismo como han sido repartidos en las mesas, si lo notan, están lo más integrados posibles… -

El mismo grupo. Deberían trabajar juntos durante los cuatro días que duraran las actividades. Genial, pensó Sam, siempre y cuando lograran sobreponerse a las diferencias y concentrarse en el tema.

Terminó su intervención la Primera Dama, despidiéndose de ellos e invitando a pasar a su asistente, quien le informó el horario de la primera actividad, la cual sería un concurso de conocimiento y compatibilidad. Les recordó también, que tendrían la presencia constante de un supervisor para cada equipo durante el desarrollo de todas las actividades.

El asistente se despidió también, dejándolos frente a más de un asunto por resolver.

Nadie decía nada en aquella mesa. Si hablaban debían mencionar nombres y nadie quería hacer eso. Mac era de por si la más atrevida de todos y decidió, a pesar de tenerle miedo al caballero que se encontraba frente a ella y que era su superior, debía comportarse como la buena marine que era y completar la misión.

Analizo el campo de batalla y decidió empezar por lo más fácil. Los agentes del FBI y dirigió especialmente su brillante mirada hacia Scully.

-Bien Agente Scully ¿Cómo debo empezar a llamarla?- pregunto rompiendo el hielo.

- Dana está bien, ¿y a usted? - preguntó Scully

-Mi nombre es Sarah- contesto,- pero todos mis amigos me llaman Mac. Es mi apodo y no hay ningún inconveniente en que me llamen así.

Scully sonrió levemente - muy bien entonces, Mac - le dijo, y giró su mirada hacia Harm. - ¿y usted qué me dice comandante? - preguntó Scully -¿cómo debemos llamarle? -

-Debo confesar que le tengo un odio compulsivo obsesivo a mi nombre de pila. Me llamo Harmon- respondió un poco irritado ante la confesión,- como mi padre; pero gracias a Dios que todos me dicen Harm- comento más calmado.- Pueden llamarme Harm si lo desean.

Scully asentía de acuerdo y Harm observó a Mulder.- ¿Cómo se llama usted Agente Mulder?

Y este se movía incomodo en su asiento. La idea de decir su nombre de pila no le parecía nada divertido y Scully lo miraba entendiendo su frustración, pero no lo iba ayudar esa vez. Era grande y podía defenderse solo.

-¿Por qué no sencillamente me dicen Mulder? Me siento cómodo cuando me llaman por mi apellido- comento desorientado.

- No es algo que nosotros nos inventamos agente Mulder, son las reglas del juego - dijo Jack - ¿cuál es el problema con su nombre? - preguntó algo intrigado, porque la verdad ni siquiera lo recordaba.

-El problema es que no me gusta- contesto de prisa y sin mirar a Jack.- Solo es eso. Y puedo saltarme las reglas si quiero- expreso desafiante mientras Mac sonreía intrigada.

Sam sonrió mirando a Jack. Cuantas veces le había oído esos mismos arrebatos de yo hago lo que se me da la gana.

Jack se encogió de hombros, mostrando indiferencia - por mi está bien - dijo, a sabiendas de que seguir las reglas no era lo suyo tampoco.

Al parecer Mulder tenía arrebatos que no podía controlar cuando se trataba de las reglas. A Mac le recordaba a un militar de ojos azules y con el ego del tamaño de un portaaviones, Harm. El rey de las anti reglas y adorador de rebeliones sin causa.

Con el último comentario de Jack, todos estuvieron de acuerdo de llamar a Mulder por su apellido y olvidarse de preguntarle su nombre. Terminada la batalla, Mac debía terminar la guerra ¿pero dónde empezar? Por supuesto, Sam, era terreno débil ya que Mac era su superior.

-Mayor Carter- le llamo Mac brindándole una sonrisa tranquilizadora.- ¿Cuál es su nombre?

Sam pensó en lo extraño que sería tener que llamarle por su nombre a dos de sus superiores. Sin embargo no era lo más difícil que había enfrentado. Era una chica de acción y enfrentaría esto con mucho coraje.

- Me llamo Samantha, pero todos mis amigos me dicen Sam, así que Sam está bien - dijo con amabilidad a Mac, evitando un gran impulso de agregarle el 'señora' al final de su respuesta.

Y Mulder sintió inmediatamente una conexión con Sam, porque se llamaba como su hermana.

Jack notó la incomodidad de Sam, y sabía que, con su insistencia por agregarle siempre el 'señor' al final de cada frase que pronunciaba cuando los dos estaban hablando, esto le resultaba sumamente difícil. Mac podía prever el esfuerzo de Sam por no querer llamarla señora, pero sabía que ella podía superar ese inconveniente eficazmente. En ese momento el inconveniente era otro, Jack, si Jack. Superior de Harm y de Mac, faltaba poco para ganar la batalla, pero Jack era un blanco difícil de alcanzar.

Mac algo incomoda, veía a Jack, y él podía notarlo.

Sabía que estaba sintiendo lo mismo que sentía Sam, esa gran dificultad por dejar de lado las reglas. Sin embargo para él eso no era ningún problema, así que decidió darle una mano antes de que sufriera de un ataque ahí mismo y perdieran la competencia de por la tarde por falta de un integrante.

- Jack - dijo con tranquilidad mirando a Mac - pueden decirme Jack -

-Señor… creo que comprende lo incomodo que es llamarlo por su nombre- expresaba Mac algo esquiva,- pero de acuerdo, Jack- y sonrió más calmada.

-Vamos ninjagirl, si puedes soportar un vuelo en un Tomcat cuando yo voy al mando, puedes controlar esta situación en la que nos ha puesto nuestra querida Primera Dama - dijo Harm trasmitiéndole apoyo a Mac, la cual ya había empezado a reír.

- Es algo incomodo, pero terminaremos por acostumbrarnos - dijo Sam sonriendo también

Después del almuerzo, la conferencia y una pequeña charla nuestros queridos amigos se retiraron a sus habitaciones para poder descansar con tranquilidad del ajetreo del hotel y los demás huéspedes.

La próxima actividad sería en horas de la noche, lo que les dejaba el resto del día libre, para comenzar, ahora sí, a relajarse.