N/a
Un nuevo capítulo.
Espero les guste.
Gracias por leer.
Disclaimer:
Prince Of Tennis no me pertenece.
Resumen:
No, no estaba en sus planes que Seiichi la molestara durante su exámen, menos que ventilara sus cosas de pareja, Dios, eso no podía estar pasando, quería golpearse con algo por tener un novio como él, quería de verdad morir porque estas cosas solo le pasaban a ella, sin embargo, le gustaba que se preocupara pero no a tantos extremos... si definitivamente el exámen podría hacerse después
Exámen
- ¿Te sientes bien Sakuno? - cuestiono su amiga Yui mirandola con curiosidad mientras la cobriza acomodaba su bolso sobre la silla mientras reposaba la cabeza en la paleta de su pupitre y daba un enorme suspiro, no, no se sentía bien, había discutido con Seiichi de nueva cuenta porque le había cancelado la cita debido a que tenía que estudiar para el exámen del día de hoy, por Dios habían peleado como niños en la calle, él le había terminado vertiendo un vaso de jugo en la ropa mientras ella se había subido a su espalda golpeandolo en el cuello y en la cabeza con el puño.
Pero o no, no, las cosas no habían terminado allí de no ser porque debido a que estaba sobre su espalda habían terminado en un callejón donde se habían aventado comida, ¡si comida! y o, ella había ganado por que su bolso estaba lleno de chucherías mientras que su novio el capitán de tennis se alimentaba sano no tenía tantas más que las que compraba para complacerla, después de calmarse un poco habían hablado o mejor dicho gritado, porque le había dicho que era un niño, que no confiaba en ella puesto que creía que lo estaba engañando.
No era así pero esa discusión había terminado con el grito de él con los ojos llorosos "¡Te amo y tengo miedo de que me estes engañando, perdón si soy paranoico pero siento que no mereces estar conmigo y tengo miedo de que alguien más descubra que eres la mujer más maravillosa del mundo!", quizo abrazarlo y decirle la verdad pero había salido corriendo así que no había podido hacerlo, le había llamado a su celular pero lo tenía apagado, a su teléfono de casa pero con el mismo resultado, estaba desesperada.
- No, no me siento bien - contesto con calma a su amiga cuando la puerta sonó, el profesor que impartiría el exámen había entrado con su expresión de cansancio y sobretodo de no aceptar contratiempos, tomaron asiento correctamente mientras este cerraba la puerta - Celulares apagados, silencio - señalo mientras dejaba un montón de hojas sobre el escritorio, miro a todos con calma para sonreir, esa sonrisa daba miedo, mucho miedo - Reparta los exámenes señorita - señalo a una chica de adelante que se levanto tomando las hojas.
El exámen era difícil por dos razones, valía el 40% de la asignatura además de que si no lo presentaban en esa hora lo harían hasta el final del semestre contando solo con la mitad del tiempo por lo que ahora, justo ahora tenían que aprovechar las cuatro horas de las que disponían quisieran o no, tomo con cuidado su exámen para colocarlo observando al profesor que los miraba a todos - Empiecen - ni bien termino de decir eso Sakuno tomo su pluma para comenzar, escribio su nombre escuchando el sonido de las plumas de sus compañeros al chocar con el papel, bien, era hora de leer, pensar y escribir.
Las manecillas del reloj hacían eco en sus oídos, si tan solo le hubiera dicho a Seiichi que estaba estudiando para su exámen pero no lo hbaía hecho porque lo conocía y se habría ofrecido a asesorarla pero nunca hubieran hecho nada porque ella estaría demasiado ocupada haciendo pucheros porque su novio era muy inteligente en comparación a ella por esa sencilla razón había estudiado sola, el sonido de la puerta llamo la atención de todos los presentes - Salga de aquí - la curiosidad pudo más que ella y entonces... sintio que se iba a desmayar.
Seiichi estaba mirandola fijamente con ese mirada que decía claramente "o te levantas a hablar o verás", era obvio que no pensaba levantarse de su asiento, estaba presentado un exámen pero él no lo sabía, se le había olvidado ese pequeño detalle después de todo - Señor Yukimura fuera de mi clase - el profesor le señalo la puerta pero el ojilila no se movía en lo absoluto, la estaba esperando, ella se mordio el labio queriendo desaparecer - O te levantas o hablamos aquí - no podía levantarse porque el profesor le quitaría el exámen pero tampoco deseaba que le dijera lo que tenía que decirle delante de toda la clase, era muy complicado.
- Bien - lo vio caminar hasta donde se encontraba, salto bancas y esquivo bolsos para colocarse delante de ella, coloco las manos sobre su exámen, era ahí cuando deseaba que viera que estaba haciendo porque las palabras no salían de sus labios - ¿Me estas engañando? Odio que me ocultes cosas, lo sabes pero aún así lo estabas haciendo, creo que mis razones están justificadas, si no me quieres más, si no me amas más solo dilo y juro que te dejare ser libre - a pesar de lo que estaba diciendo tratando de sonar segura no se veía como que quería dejarla ir.
- N-No te estoy engañando pero hablemos después, estoy en clase - le pidio que saliera con la mirada pero Seiichi solo bajo la mirada mientras una leve sonrisa llena de tristeza se reflejaba en su rostro - Ese ha sido tu pretexto durante un mes, solo dilo Sakuno - pidio alzando la mirada y noto que estaba a punto de llorar cuando él odiaba llorar pero solo lloraba en ocasiones que lo atormentaban al parecer esta si que lo atormentaba - Seiichi no te estoy engañando, no tengo idea de donde sacas eso ahora sal del salón - le señalo la puerta mientras sus compañeros los miraban con sonrisas en los rostros, genial sería su burla un buen tiempo.
- ¡Fuera de mi clase Yukimura, sus cosas de pareja o de lo que sea fuera de mi clase! - el grito del profesor la estaba poniendo muy nerviosa, lo menos que necesitaba era un regaño de parte de este, su novio lo ignoro olímpicamente - ¿Qué de donde saco eso? Dejame pensar... ¡cancelas las citas, te ves cansada, ni siquiera me besas!, no soy un paranoico, tengo miedo de perderte y lo sabes Sakuno, eres especial, eres única, ¡perdón si pienso que puedes dejarme y estar con alguien que te de todo porque yo no puedo darte todo!, ¡soy una persona medio fría, no se darte regalos y Dios ambos lo sabemos, llego tarde a las citas porque termino durmiendo debido al montón de tareas y el cansacio de las practicas de tennis!, ¡he oído que a las mujeres no les gusta eso pero tú nunca me dices nada, parece que no me amas como yo a ti! - le grito fuertemente mientras se llevaba una mano y se revolvía el cabello.
Bien, eso no estaba bien, lo vio dar media vuelta y caminar con gesto abatido, algunas de sus compañeras suspiraron mientras sus compañeros negaban con la cabeza, ¿qué ella no lo amaba como él a ella?, ¿estaba diciendo qué su amor era menos?, ¡al carajo que eso no era verdad!, se levanto buscando algo en su bolso mientras él pasaba con cuidado de los demás pupitres, encontro lo que parecía ser un libro de quien sabe que pero se veía que pesaba, se lo avento dandole de lleno en la espalda mientras lo veía con instintos asesinos.
- ¡¿Qué demonios te sucede?! ¡¿Estás diciendo qué mi amor es menos?! ¡¿Qué yo te amo menos?! ¡Estaba estudiando para un exámen imbécil! ¡¿Sabes porqué no pedí tu ayuda?! ¡Porque eres más inteligente que yo, me molesta que tengas más conocimientos que yo porque no puedo estar a tu nivel! ¡Te he visto con la presidente de tu clase, con ella tienes debates inteligentes pero conmigo no! ¡Perdón si intentaba mejorar para que no estuvieras con una mujer tonta, pero por Dios nunca dudes del amor que siento por ti Yukimura! - tomo un estuche de un compañero y se lo arrojo, después se lo pagaría.
- ¡¿Era eso?! ¡Sabes que me importa poco si eres o no inteligente y no estoy diciendo que no lo seas! ¡Te amo por ser tú no por tus conocimientos, creí que eso lo sabías de sobremanera Sakuno! - esquivo lo que parecía ser una bola de beisbol, ella tenía compañeros de ese club en su salón - ¡Si era eso, un exámen, no entiendo como dudaste de mí, la que debería de estar diciendote cosas soy yo y no tú, tú eres el que duda de esto y si va a ser así... - lo señalo con el dedo, se había quedado sin palabras porque no podía decirlo por mucho que quisiera.
Antes de que se le ocurriera algo el profesor la tomo de la mano para conducirla fuera del salón, los empujo afuera y cerro la puerta detrás de ambos - ¡La espero al final del curso señorita Riuzaky! - grito desde adentro y ella se sintio morir, eso no podía estar sucediendole a ella, no podía simplemente, estaba furiosa, dio media vuelta con disposición de ir a un lugar donde podía calmarse, sintio unos brazos sujetando su vientre y al mismo tiempo aprisionando sus brazos - Sueltame, no... no Seiichi - no estaba contenta con él por eso quería que la soltara.
- Lo siento, no puedo soltarte, lo siento - pidio él hablandole al oído y ella solo suspiro para pisarle el pie, este gimio de dolor, giro sobre sus talones y lo tomo del mentón para que se quedara quieto y la viera fijamente a los ojos - Tienes que creer en mí Seiichi, te amo más que a mi vida - aseguro y este la sujeto por la cintura para que ella lo soltara del mentón, se acomodo en su cuello mientras ella lo abrazaba de puntillas - Lo siento... te amo - ... si definitivamente el exámen podría hacerse después porque justo ahora estaba reconciliándose con su novio, con el amor de su vida, ya después habría tiempo para estudiar porque por el momento estaba bien de esa manera con el ojilila y por nada del mundo quería separarse por ahora.
N/a
Espero les haya gustado.
Gracias por leer.
