CAPITULO 4
Orlando Royal Suite. Orlando Florida. 3: 00 P. M.
Estaban en Florida, en Orlando, era verano y hacía calor. En el Orlando Royal Suite la mejor manera de combatir un poco ese calor era dándose un agradable chapuzón en la gran piscina del majestuoso hotel. Nuestros amigos no podían desaprovechar esa oportunidad y aunque ninguno de ellos sabía que haría el otro a esas horas, era de seguro que no se mostrarían sorprendidos cuando se vieran allí.
La piscina del Royal Suite se extendía por un terreno de arena, concreto y naturaleza veraniega. Para llega hasta ella había que cruzar un puente en arco, lleno de las maravillas que podía ofrecer el lugar.
Tres cascadas artificiales y cuatro jacuzzis eran parte del espectacular paisaje. La piscina era bordeada por cientos de sillas reclinables, contaba con un bar que se encontraba a una esquina y donde los huéspedes podían tomar sus bebidas mientras permanecían aun dentro del agua.
Muchos de ellos tomaban el sol, otros se sentaban frente al bar a tomar bebidas tropicales y otros se dedicaban a jugar en la cancha improvisada de voleibol que tenia la piscina.
La primera en llegar al área de la piscina fue Scully, miraba todo a su alrededor y buscaba las señales de su compañero; pero no había ninguna referente a él. Llegó hasta un grupo de sillas reclinables que se encontraban debajo de un grupo de árboles que permitían el agradable paso del sol, pero sin llegar a molestar.
Colocó una toalla que le habían entregado en el área de servicios de la piscina sobre la silla reclinable y se quito el tapado que llevaba encima, descubriendo así su hermoso bikini azul que intentaba ocultar cuando llego, realzaba sus curvas y el color realzaba su color de pelo. Sin mucha espera se recostó en la silla y cerró los ojos. De repente sintió que alguien la observaba y sin abrir los ojos hablo:
-Mulder, me tapas el sol ¿Podrías moverte?- le pidió a quien pensaba era su compañero.
-¿Está ocupado?- pregunto esa persona.
Scully abrió los ojos de inmediato, al oír que definitivamente no era esa la voz de Mulder.
Y entonces vio quien le hablaba, era la Coronel Mackenzie, sin embargo, debía recordar no decirle así.
- No - dijo sonriéndole mientras se tapaba un poco el sol de los ojos con una mano - adelante... Mac -
-Gracias Dana- agradeció Mac mientras tomaba asiento junto a Scully.- Excelente lugar para descansar ¿No crees?- le pregunto acomodándose sobre la toalla que había colocado anteriormente sobre la silla.
- Es verdad, ni mucho sol ni mucha sombra - le respondió Scully volviéndose a acomodar en la silla
-Sí, es cierto- después de eso ya no sabía ni que decir, se sintió salvada cuando un camarero se les acerco. -¿Desean tomar algo del bar señoritas?
- hmmm... una piña colada estaría bien - dijo Scully pensando en relajarse con mucho estilo tropical - gracias - - Una para mí también, pero sin alcohol- pidió Mac muy sonriente.
-En seguida vuelvo con la orden- y se retiro inmediatamente.
Mac miro fijamente a Scully y recordó aquella pequeña discusión que sostuvieron en la mesa Mulder y ella con respecto a la conferencia realizada en aquel hotel y no dudo en hacer cierta pregunta:
-Mulder ¿Se quejo con su superior por no querer venir a Florida?- preguntó mientras cubría sus ojos castaños con unos lentes oscuros.
- No es eso, es solo que no le gustan mucho eso de ir a capacitaciones y cosas por fuera de nuestro trabajo - Scully lo pensó mejor, no quería que Mac se llevara una mala impresión de Mulder. - pero es una buena persona, tan solo está algo aburrido -
-Harm y yo tampoco somos dado a este tipo de cosas; pero hay que reconocer que nuestros compañeros a veces se comportan como niños de tres años cuando se les pide algo y a veces darían cualquier cosa por nosotras- Mac le daba una sonrisa a Scully, pero esta no podía ver a través de esos lentes una mirada picara.
- Bueno.... es parte del trabajo... nos cubrimos la espalda y, al menos nosotros, ponemos ciegamente la vida en manos del otro...- le respondió algo pensativa ya que no quería dar pie a malas interpretaciones por parte de Mac acerca de la relación entre ella y Mulder.
Eran tan sorprendentes para Mac las palabras de Scully. Era increíble para ella que Scully pudiera hablar así, con tanta naturalidad, tratar de negar lo obvio le parecía una muy buena jugada por parte de la agente. Si, compañeros, y ella y Harm no eran lo que eran.
-Dime ¿es fácil para ti trabajar con Mulder?- pregunto con curiosidad.- Harm y yo hemos trabajado muchos años juntos y créeme que no ha sido fácil. Nos estimamos y el compañerismo ha pasado a una bonita y gran amistad- prosiguió aunque esperaba una respuesta por parte de Scully.
- Bueno, hemos tenido nuestras épocas malas, tenemos... puntos de vista muy diferentes de las cosas - respondió sonando algo pensativa de nuevo - pero a pesar de eso, no me imagino trabajando con nadie más, hemos logrado una dinámica de trabajo muy especial y también somos muy buenos amigos - sonrió un poco al decir esto.
-Tan buenos amigos que llegaríamos hasta el fin del mundo con ellos ¿cierto?- y sonrió alegre ante su último comentario.- Concuerdo en todo lo que dices, a veces no todo lo que veo bien Harm lo ve igual, es obstinado y testarudo. He tenido que lidiar con eso, pero se sobrelleva.
Scully rió al oír esto, porque le parecía estar hablando acerca de Mulder.
- Obstinado y testarudo... eso me suena familiar - le dijo a Mac - y si, con el tiempo se aprende a tratarlos y a ceder algunas veces -
Scully se empezaba a sentir muy a gusto conversando así, tan informalmente con Mac. No conocía mucha gente con quien pudiese hablar de Mulder sin tener que temer algún problema o reacción extraña.
-Pero no siempre debemos darles la razón. A veces hay que demostrarles quien lleva el cerebro en el equipo, ósea nosotras- el tono feminista en potencia hacía reír a Scully, pero Mac solo bromeaba y ella lo sabia.- A Harm le digo que mejor me deje pensar a mí, ya que el sol le tostó el cerebro.-
Scully no paró de reír con el comentario de Mac, al parecer ella y Harm se trataban de una forma muy amistosa.
No pudo evitar preguntarlo, su curiosidad le ganó la partida. - Tu y Harm, ¿siempre se tratan de esa manera... no se... tan informal? -
A Mac no le sorprendió la pregunta ya que todo el mundo siempre la hacía en cualquier momento. Era extraño para muchos que dos militares con los rangos que tenían se trataran como amigos de infancia. Mac solo pudo atinar a sonreír.
-Sí, siempre… desde que nos conocimos ¿Por qué?- pregunto porque sabía que detrás de esa pregunta había algo que Scully tal vez pudiera querer saber.
- Es solo que...parece que fueran algo más que compañeros de trabajo, más que amigos...la forma en que se hablan...- dijo con seriedad - pero no me malinterpretes, no es mi asunto juzgar lo que hacen o dejan de hacer - dijo haciendo un gesto con las manos levantadas.
-También lo has notado- dijo con un ligero tono de voz, como si evitara ser escuchada.- No puedo malinterpretar algo que tal vez sea verdad- expresaba seriedad a través de sus lentes oscuros y su pelo mojado y peinado hacia atrás.- Se que somos más que amigos, pero todo ha estado tan confuso… es un terreno que no conozco. No sé si lo entiendas, pero nuestra relación ha cambiado, más de lo que se podría esperar. -
Mac no debía estar hablando esas cosas con una completa extraña. Eran cosas que ni siquiera habla con su mejor amiga, Harriet; pero en Scully podía ver cierto apoyo porque tal vez Scully sabía a qué se refería ella y que la entendía perfectamente.
Scully no pudo evitar sentir empatía con Mac por la situación que estaba afrontando. Ella misma se sentía perdida cuando empezaba a racionalizar su relación con Mulder - Te comprendo... créeme, no es fácil, especialmente porque... una no decide para donde irá su corazón, simplemente pasa -
-Y cuando intentas buscarle una solución a todo eso te encuentran con un obstáculo difícil de quitar o derribar- expreso dando un largo suspiro - He llegado a pensar que es mejor darlo todo por sentado, olvidarlo; pero resulta imposible. -
Sabía bien a lo que se refería Mac, porque durante años, Scully había tratado sin éxito alguno, de esconder sus sentimientos por Mulder, embotellarlos y almacenarlos en algún lejano punto de su alma. Pero siempre volvían, cada vez con más fuerza, a recordarle que... algunas cosas tal vez están destinadas a ser.
Sin darse cuenta, había dicho esto último en voz alta. Y ahora lo sabía por la forma en que Mac le estaba mirando.
-No respondas si no quieres, es tu vida privada, pero: ¿Tu… también te encuentras…?- preguntaba con timidez
Scully lo pensó un poco, la verdad era que, no podía negarle esa respuesta después de la forma en que Mac le había contado su situación con Harm.
- Si - dijo Scully sonriéndole un poco - desde hace varios años ya - dio un gran suspiro - No me creerías si te dijera que tanto -
Scully sonrió. Ella lo sabía, sabía que, si últimamente todo el mundo los asumía como pareja, era porque en realidad algo se notaba. Pero cómo podía ser eso posible si Mulder no...¿o sí?
-Si- le dijo a Scully notando su rostro de duda.- Aunque no lo creas si, él también siente lo mismo por ti.
- ¿Porqué lo dices? - preguntó extrañada Scully, en especial porque ella no había dicha nada, no esta vez.
-Porque lo sé- confesó.- Se mas de lo que crees- concluyó.
- Mac, ¿tu... has hablado esto con Harm?, es decir... ¿te corresponde? - dijo Scully algo temerosa de pensar que ella nunca había podido hablar en serio de esto con Mulder, y él nunca lo había mencionado por su propia cuenta.
-¿Qué si lo he hablado? E perdido la cuenta de las veces que lo hemos hablado- expresó con sinceridad.- ¿Y si me corresponde? Aun no lo sé ¿Se llama correspondido cuando te dicen: te amo pero no puedo dejar de ser lo que soy?- pregunto con amargura.- Literalmente.-
Qué ironía, pensó Scully. A diferencia de ellos dos, Mac y Harm habían hablado de sus sentimientos, sin embargo eso no los había llevado más lejos, al contrario, los enfrentaba a una situación de confusión e inestabilidad.
- Al menos tú has escuchado lo que él siente por ti, yo...tan solo tengo años y años de bromas e insinuaciones, nunca algo serio - dijo Scully sumándose a la incipiente tristeza de Mac. - Esas malditas reglas - susurró con algo de rabia, porque odiaba sentirse confundida.
En ese momento llego el camarero con el servicio de piñas coladas. Una con alcohol para Scully y otra sin alcohol para Mac. El servicio era sumamente eficiente en aquel lugar. A lo lejos podían ver a Sam caminando muy cerca de la piscina con un bikini verde y pareo a juego.
Sam caminaba hacia la zona de la piscina, dispuesta a deshacerse del terrible calor de la Florida. Pensaba mientras andaba, en lo agradable que era, poder llamar a Jack así, simplemente Jack. Aunque ambos sabían lo que sentían, sabían también que nada podría suceder entre los dos, y hacía un tiempo ya, poco después de enfrentar la muerte, así lo habían acordado.
Existían reglas, su trabajo estaba comprometido, y mucha gente, sino el planeta entero, dependía de ello. Todos los días lo pensaba. Y todos los días deseaba poder cambiarlo. Tal vez cuando todo pasara, podría pedir un cambio a otro equipo…
Mac y Scully vieron a Sam caminar con calma hacia donde ellas estaban. Y siguiendo la línea de su conversación Scully le preguntó a Mac en voz muy baja.
- ¿Has notado como se miran Sam y Jack? ¿Crees que... ellos también...? -
-¿Ellos? No lo creo, Jack es su superior y ella es muy joven. Ella lo mira con respeto y admiración, pero no creo que pueda llegar a ser amor ¿Tú crees lo contrario?- le preguntó mientras le daba un sorbo a su piña colada.
- No podría afirmarlo - le respondió Scully mientras jugaba con la rodaja de piña en su vaso - pero tan solo con verlos hablando, la forma en que él la observa y ella le sonríe... tal vez es que no se han dado cuenta - dijo con un sonrisa - además la edad no importa mucho en estas cosas, y por el rango... dime tu si eso importa -
Scully tenía razón. El rango, la edad o quienes eran no importaba, el amor se daba como fuera y donde fuera y eso a Mac le constaba. Sonreía ante la agudeza de la pelirroja federal que se encontraba a su lado.
-No, el rango es lo de menos- le confirmó.
- Aunque podrían llevarlos a corte por eso... - agregó Scully
-Aunque nos quitaran los rangos y nos encerraran de por vida- decía segura.- A mí eso ya no me importa, pero me gustaría que Harm pensara igual.-
Scully le sonrió amistosamente, y no pudo decir más nada, porque Sam acababa de llegar hasta donde ellas estaban sentadas.
- Hola - dijo Sam algo incomoda con la presencia de su superior - Dana... Mac, les molesta si... - y señaló la silla cercana al otro lado de Scully - No Sam, siéntate, acompáñanos - dijo Scully sonriéndole
-Sam ¿Quieres algo de tomar?- le pregunto Mac cortésmente.- Estas piña coladas están deliciosas- expresó gustosa.
- Probaré una entonces - le respondió Sam sonriendo un poco
Mac busco con la vista al mesero y al verlo levanto la mano para llamar su atención. Este acudió enseguida al llamado.
-Por favor… -miro a Scully que ya tenía su copa vacía.- ¿Deseas otra Dana?
- No gracias - dijo Scully sonriendo - por ahora está bien así -
-De acuerdo- volvió a mirar al mesero.- Traiga tan solo dos por favor. El mesero tomo la orden y se retiro.
-A propósito ¿Dónde están nuestros compañeros?- pregunto Mac, más preocupada por Harm que por Jack o Mulder. Mac tenía cierta paranoia, solo por el hecho de que daba una vuelta y al mirar otra vez encontraba a Harm enredado con otra.
- Mulder quería descansar un rato, o al menos eso me dijo - comentó Scully acomodándose en su silla para tomar el sol - pero con él nunca se sabe -
-Sam ¿Sabes donde esta Jack?- preguntó curiosa, algo extraño en ella.
- No lo sé, debe estar en su habitación, aunque dijo que vendría a la piscina más tarde - le respondió con amabilidad
-¿Cuánto tiempo llevan trabajando juntos?- le preguntó tratando de conocer un poco másde la vida de Jack y de Sam.
- Alrededor de 6 años - contestó Sam con una ligera sonrisa
- Eso es mucho tiempo - comentó Scully notando la expresión en la cara de Sam
-Lo mismo que tienen tú y Mulder trabajando juntos ¿O me equivoco?- preguntó al pensar que tal vez se estuviera equivocando.
- Tienes razón, el mismo tiempo - dijo Scully
- Has desarrollado una relación muy cercana con Jack en este tiempo ¿cierto Sam? - le preguntó Scully a Sam, tratando de encontrarle sentido a la teoría que minutos antes le había expuesto a Mac.
- Bueno... si - respondió Sam, pero al ver que Scully aun la observaba esperando una mejor respuesta, suspiro resignada - después de tantas cosas, bueno, se aprende a confiar ciegamente, a poner su vida en manos de su equipo - dijo resaltando la palabra equipo, como tratando de que no fuera malinterpretado su comentario.
Sam dirigió la vista hacia lo lejos, hacia una zona llena de chicos jugando, en un intento de mantener bajo control su reacción ante semejante pregunta.
Mac escuchaba atentamente cada palabra de Sam y como se esperaba, hubo algo que no la convención, aunque ella no se dejaba llevar por suposiciones no podía dejar de pensar en la teoría de Scully.
-Tienen un compañerismo muy fuerte. Es lo que me das a entender, eso es bueno- agregó Mac jugando con la pajilla de su piña colada.
Sam la miró, y de alguna manera supo que esta conversación tomaría otro rumbo.
- Así es - respondió Sam mientras se acomodaba los lentes de sol.
- ¿Solo es compañerismo? - preguntó Scully dispuesta a salir de la duda.
Sam la miró pero los lentes le cubrían de ser traicionada por su propia mirada.
- ¿A qué te refieres? - le respondió intentando mantener un tono muy, muy calmado.
Scully se sentó derecha, y la miró directamente - Sam he visto la forma en que ustedes dos se miran... - dijo tratando de no sonar en forma de amenaza sino más bien de confidente.
-Scully cree que cabe la pequeña posibilidad de que tengas ciertos sentimientos por Jack, como nosotras por Mulder y Harm- confesó y no dejaba de notar la cara de sorpresa de Sam.- No estamos bromeando, se pues franca… confírmalo o niégalo como buena chica; no tengas miedo que soy Mac no la Coronel Mackenzie, el rango lo dejamos en casa ¿Recuerdas?-
Sam no sabía que decir, se había quedado sin palabras. ¿Acaso era tan obvio lo que ella sentía por Jack?
Agachó la mirada y en dijo en voz baja - Yo... ¿En verdad se nota? - Sam suspiró, y trató de organizar sus ideas
- No está pasando nada - aclaró enfáticamente - hay normas que lo prohíben y... bueno, no pondríamos en peligro nuestra carrera por esto... -
- Es decir ¿Si existe algo?- pregunto Mac y luego miro a Scully.- ¿Entendiste eso Dana?-
Scully entendía lo que Sam trataba de decirles, sin embargo intentó que fuese ella misma quien lo explicara - ¿Es algo mutuo Sam? -
Sam la miró y se quitó los lentes, dispuesta a poner la cara y afrontar cada una de las palabras que dijera frente a Mac y Scully.
- Así parece, nosotros no lo buscamos, tan solo pasó y un día nos dimos cuenta, pero... decidimos que nada de esto podría ser -
-¿Eres adivina o qué?- le pregunto Mac sorprendida a Scully.- Ella también, nosotras… ¿Qué rayos pasa aquí? -
Mac tenía una revolución mental al descubrir que no era la única que tenia sentimientos de amor hacia su compañero de trabajo. No tenía ni veinticuatro horas en Orlando y ya había descubierto que una agente federal y una militar de la fuerza área estaban enamoradas de sus compañeros de trabajo al igual que ella. Pensaba que el destino tenía maneras muy extrañas de actuar.
Scully miró a Mac y se echó a reír. Sam no entendía nada de lo que estaba pasando.
- Para eso le ponen la I a FBI Mac - dijo Scully entre risas.
Sam miró a Mac buscando una explicación, que significaba eso de que 'ellas también'. - ¿Ustedes también qué? -
-Te lo dije con anterioridad- explico saliendo de sus pensamientos.- Dana y yo pasamos por lo mismo que tú, estoy sorprendida por ello - concluyó.
Sam no lo podía creer. - ¿Harm y tú?..y Dana - dijo dirigiéndole la mirada - ¿Mulder y tú? -
- No con tanta suerte como tu Sam - dijo Scully algo nostálgica - demasiadas cosas sin decir, pero los mismo sentimientos -
-Es frustrante cuando no se pueden revelar esos sentimientos que se lleva dentro. Harm y yo los hemos revelado, pero todo sigue igual; aunque cada uno sabe que están ahí- dijo pensativa.- Por mi Harm sabe lo que siento y sé lo que él siente por mí, he sido la que he dado cada uno de los pasos en tan extraña relación- comentaba desarrollando un plan en su mente.- ¿No creen que es hora de que ustedes hagan lo mismo? ¿Afrontarlos y decirles lo que sienten?-
Con esas preguntas caminaba en terreno peligroso, no sabía cómo las chicas podían reaccionar ante tales descabelladas ideas; pero valía la pena arriesgarse.
Sam miró a Scully y luego a Mac, bastante desconcertada de oír lo que les proponía. - Mac, ¿acaso no eres tu quien se encarga de hacer Corte Marcial por esa clase de cosas? - preguntó Sam con una ligera sonrisa, porque a decir verdad, el solo pensar en la clase de cosas que ella haría con Jack...
Mac soltó una de sus características carcajadas por la pregunta generada por Sam.
- Hace años que no hago una Corte Marcial para ese tipo de casos - contestó.- Además no deberías hacerle esa pregunta a una mujer que intenta por todos los medios bajar a su compañero del Tomcat donde vuela y obligarlo a enfrentar la realidad- puntualizo.- Entiendo tú miedo, pero la fraternización no la considero algo terrible, y mucho menos cuando es hecha bajo el consentimiento de dos - expuso.
Sabía que Scully y Sam no estaban nada convencidas y prosiguió hablando.
- No pierden nada hablando con ellos, se los aseguro. Yo sigo siendo Coronel y Harm Comandante. ¿Creen que ustedes puedan perder algo si lo hacen? Seguirán siendo las mismas, pero sabiendo que los sentimientos fueron expresados y cabe la posibilidad de que ustedes tengan mejores resultados que yo - comentó afligida.
Scully la miró y pensó un poco en sus palabras, se coloco sus lentes de sol. - Tienes razón Mac, yo me animo a intentarlo - dijo con una gran sonrisa. - pero únicamente si tú nos dejas ayudarte con Harm -
-¿Y cómo sería posible eso?- pregunto extrañada ante la proposición.
Scully sonrió pensando en una idea loca que cruzaba su mente.
- Le mostraremos de lo que se pierde - le dijo
- Y si no, lo amarraremos a tu cama hasta que deje de resistirse - dijo Sam soltando una gran carcajada.
- ¿Entonces están de acuerdo en intentarlo?- les pregunto Mac.
- Yo si - dijo Sam
- Yo también - afirmó Scully
- Eso me parece estupendo - expreso Mac con una sonrisa.
- Moros en la costa - dijo Scully mirando a lo lejos al Coronel O'Neill, caminando hacia donde ellas se encontraban.
- Bien, Sam plan Alfa, volverlos locos- dijo Mac juguetonamente.- Y con ese bikini creo que lo lograras - rió.
Sam sonrió también, aunque sin apartar la vista de aquel espectáculo frente a sus ojos. El solo hecho de pensar en él le causaba mariposas en el estomago, pero verlo así, con una bermuda y una camiseta ceñida al cuerpo, estaba a punto de causarle un ataque al corazón.
Las tres mujeres adoptaron sus posturas más relajadas, mientras que Jack continuó caminando hacia ellas.
- Hola chicas - les saludó con entusiasmo, llevaba puestos sus lentes de sol - tratando de acalorarse aún más por lo que veo - dijo bromeando.
- Hola Jack - dijo Sam relajadamente
Jack sonrió al escuchar su nombre en labios de Sam.
- Mac, Dana - dijo saludando también a las dos mujeres que tomaban el sol
-Hola Jack- le saludo Mac cordialmente.
- Hola - le respondió Scully a Jack.
Sam decidió tomar acción inmediata, así que se levantó despacio de la silla, se quitó los lentes de sol y dijo mirando a Jack - ¿Vamos a entrar al agua? -
Jack estaba asombrado, por decir lo menos. Y no era que le molestara la actitud de Sam, al contrario. Sino que le preocupaba como lo interpretaban Mac y Scully, es decir, esa sonrisa que Sam le estaba dedicando...debería estar penalizada por alguna ley...
- Claro - atinó a responderle a Sam - ya regreso - y diciendo esto caminó rápidamente hacia las duchas
- La Mayor Carter al ataque- sentencio Mac.- Cuidado si lo ahogas- expreso entre risas. El camarero se les acerco entregándole las bebidas que ella había solicitado.
Sam sonrió y probó un poco de su piña colada. - Muy buena en verdad -
-Así es- comentó Mac, pero sin probar la suya. Al parecer la primera había sido suficiente para ella.
De repente y cuando nadie se lo esperaba aparecieron ante ellas dos reyes de las alturas y no precisamente por los ovnis y los aviones. A Mac casi los ojos se le salieron por los lentes al ver a Harm vestido solamente con un speedo azul y cubriendo sus ojos con unos lentes al igual que los demás.
A Scully le pasaba lo mismo que a Mac, pero evito ser menos expresiva. Pero solo el hecho de que Mulder llevara un speedo rojo con una camiseta negra le hacía elevar las hormonas. A Sam le daba risa la cara de las dos mujeres, porque ella se había puesto así cuando vio a Jack.
- Con que aquí estaban - habló Harm ya cerca de las chicas.- Mulder y yo las estábamos buscando- sus ojos dieron un paseo por toda la anatomía de Mac y pensaba que la belleza de medio oriente de ella no le hacía ningún juicio. Todo lo que se pusiera le quedaba fenomenal y mucho mejor cuando llevaba bikini y ese negro la hacía ver genial.
-Estuvimos aquí todo el tiempo- le comunicó Mac sacando y entrando la pajilla de su copa.
- ¡Listo! - dijo Jack apareciendo en ese mismo momento, con un ajustado bóxer negro - hola Harm, hola Mulder - dijo saludándolos
-Hola Jack- le saludó Harm. -Jack- le saludó Mulder.
Sam lo miró sonriente - Vamos entonces - y dirigiendo su mirada a Mac y Scully primero, y a Harm y Mulder después, dijo - Nos disculpan, pero nosotros vamos a refrescarnos -
Sam tomó a Jack del brazo y este, aun sin palabras, la siguió hasta escalera principal de la piscina.
- Pueden- les dijo Harm un poco extrañado ante la escena de Jack y Sam. Muy extrañado.
Mulder no tardó mucho en buscar puesto y se sentó junto a Scully, en la silla reclinable que había dejado libre Sam. Al no le parecía nada extrañada la actitud de Sam, solo irían a refrescarse, nada más, pensó
Scully le sonrió a Mulder - ¿Y qué pasó con tu siesta? - le dijo mientras se comenzaba a aplicar protector solar en los brazos
- Pasó a la historia, sabes que no duermo - le contestó deseando ser esa crema que Scully se frotaba en su cuerpo.
-Harm, siéntate… no vas a crecer más- le dijo burlonamente Mac.
-¿Y donde quieres que me siente bobalicona?- le preguntó Harm con intenciones de molestarla.
- Un día te voy a patear el trasero y no te va a gustar- le amenazó, pero luego decidió dejarle un espacio junto a ella en la silla.- Siéntate y no digas nada.-
Harm se sentó junto a ella sin decir media palabra. Solo agitaba entre sus manos una botella de agua que había traído consigo.
-¿Por qué no tomas una piña colada?- le pregunto Mac señalando la que tenia consigo y aun no tocaba. -No gracias, prefiero tomar agua por el momento- contestó Harm.
- De lo que te pierdes- y sin nada, tomo del dulce liquido de su copa; pero en segundos sentía que la garganta se le quemaba y empezó a toser.
Harm, Scully y Mulder la miraron preocupados, más Harm que ellos. Le quitó la copa a Mac que aun seguía tosiendo y él le frotaba la espalda.
-¿Estás bien?- le preguntó alarmado. -Tiene alcohol- contestó dificultosamente. -¿Qué?- indago con sorpresa. -¿Estas tomando alcohol?- volvió a indagar con cierto enfado.
-¡No!- se defendió.- Pensé que le había pedido sin alcohol, como hice con la primera que me tome- le aclaró con voz más serena mientras Harm le daba la botella de agua que tenia.- Fue solo un error- y tomo enseguida agua.
-¿Estarás bien? Se que…- expresaba preocupado. -Estaré bien- le interrumpió.- No te preocupes Harm, no tome mucho -le aclaró.
El terminó colocando su brazo sobre los hombros de Mac para acercarla más a él y ella no lo rechazo. Lo conocía perfectamente y sabia que lo que le afectaba a ella lo afectaba a él. Estaban conectados aunque no lo reconocieran, a veces.
Mulder y Scully los observaban callados. Scully sonreía a sus adentros sabiendo que a Mac la situación le había caído como anillo al dedo. Mulder estaba más perdido que Limber, como siempre. Al él solo le preocupaba como pedirle a Scully que le pusiera bloqueador solar.
- Mulder, ¿podrías ayudarme con esto por favor? - dijo Scully enseñándole el frasco de bloqueador solar - después yo te pongo un poco a ti, ¿sí? -
Mulder se mostró estupefacto al escuchar a Scully hacerle semejante petición. Scully le pedía que le colocara él el bloqueador como si fuera algo fuera de lo común, pero no era común, nada común, era rarísimo.
Scully estaba metida en ese bikini azul que la hacía endemoniadamente sexy ante los ojos de Mulder, los cuales no podían ocultar lujuria y deseo. Scully notaba eso y ni le importaba, ya que eso era lo que ella deseaba ver en él. Le ofrecía la botella de bloqueador tan calmadamente y despreocupadamente que Mulder pensaba que era un sueño, aunque no lo era.
Mulder tomó con una mano el frasco de bloqueador y miró a Scully con cierta desconfianza mientras ella le sonreía cordialmente. Era increíble.
-De acuerdo- le dijo no muy seguro, pero bastante dispuesto.- ¿Te pondrías de espalda? -
- Muy bien, pero has un buen trabajo Mulder, no quiero terminar con quemaduras de sol - le dijo sonriendo, con cuidado se dio la vuelta, y para el completo y total asombro de Mulder, una vez que estuvo acostada boca abajo, Scully se soltó la pequeña tira del vestido de baño, dejando al descubierto toda la espalda.
Eso sí que había impactado a Mulder, demasiado. Ver a Scully girar, acostarse boca abajo y quitarse el nudo de la parte de su bikini para dejar la espalda completamente descubierta era algo que no se lo esperaba, ni en sus más ocultas fantasías.
Impactado, asustado, sorprendido, estupefacto, absorto, boquiabierto, atónito y pasmado lo único que podía y pudo hacer era echarse crema sobre sus manos, frotarlas una con la otra y empezar a masajear la suave piel de Scully mientras él solo podía derretirse ahí mismo.
Harm que nunca dejaba de notar nada, tampoco pudo evitar la sorpresa ante el destape de la agente federal. La hacía una mujer extremadamente recatada, pero con lo que había hecho había demostrado todo lo contrario.
Scully estaba en el paraíso. No había otra manera de describir la sensación que le causaban las manos grandes y tibias de Mulder al tocar y acariciar de esa manera su piel. Porque no se iba a seguir engañando, él no simplemente le estaba aplicando la crema, sino que hacia suaves movimientos, casi roces, cubriendo con suavidad cada centímetro de su piel.
Definitivamente valía la pena intentarlo, Mac tenía toda la razón.
Mac, no pudo dejar de percibir como Harm miraba a Scully y decidió sacarlo de sus ensoñaciones. A la única que tenía derecho a mirar, era a ella y nunca otra. Le dio un codazo que lo obligó a él a mirarla con resentimiento y ella le dio una mirada concienzuda de: "deja de mirar lo que no te conviene hay otras cosas que si puedes mirar y se te está permitido".
-¿Qué te pasa?- le pregunto sin entender la mirada que le daba. -Nada- expreso molesta.- ¿Me traerías una tónica con limón?- le pidió. - Claro que si princesa - dijo el galantemente antes de retirarse y eso fue suficiente para que Mac olvidara lo que había pasado.
Mientras tanto, en la piscina se desenvolvía una historia totalmente insólita. Al menos para Jack.
Sam lo llevó del brazo y bajaron por una zona de escalinatas, hasta llegar a un lugar poco profundo, al menos para él.
Entonces ella se sumergió un poco y se mojó la cara y el cabello. Tan solo verla así, era para Jack motivo de perder la respiración.
Sin embargo, la situación no dejaba de ser inquietante, porque Sam nunca actuaba de esa forma, al menos no cuando estaban de servicio...
- Sam... yo... esto es muy extraño... - le dijo
Sam ya lo venia llegar, él lo decía con su mirada, no podía ocultarle cuando se sentía incomodo o extrañado.
- No estamos trabajando Jack - le dijo sonriendo - tu lo dijiste primero, venimos a relajarnos, así que... deja de pensar y descansa un poco, hoy no vamos a salvar al mundo -
Su sonrisa brillante era contagiosa, de hecho, para él era de las pocas cosas que le recordaban diariamente lo afortunado que era de seguir con vida para poder disfrutarla. Así que sin darle más vueltas al asunto, Jack decidió que estos cuatro días los disfrutaría al máximo sin pensarlo dos veces, ya después lidiaría con las consecuencias al llegar a casa. Con un poco de suerte, estas serían las mejores.
- De acuerdo, vamos - dijo dirigiéndose a una zona de cascadas de agua, y ella lo siguió.
La tarde transcurrió velozmente, al menos para quienes la estaban pasando de lo mejor en el área de la piscina.
Mulder y Scully, después de ayudarse mutuamente a quedar protegidos contra el sol, se dieron un baño en la piscina, Mulder aprovechó para nadar un rato, y mostrarle a Scully su record de contener la respiración, no con mucho éxito en realidad, pero disfrutando de las risas de su hermosa compañera.
Sam y Jack estuvieron hasta el último momento sentados bajo la caída del agua, conversando, recordando anécdotas chistosas de su juventud, cosas que, por su trabajo nunca habían tenido tiempo de hablar, disfrutando de la compañía y la sonrisa del otro, robándose de vez en cuando uno que otro roce de las manos.
Harm se había desaparecido por unos breves instantes al punto de que Mac se preguntaba donde se encontraba él. De repente lo veía llegar con dos copas grandes de helado, uno para ella de chocolate y otro para el del mismo sabor. El gesto le había encantado y se quedaron allí en medio de la piscina disfrutando de sus postres y hablando de banalidades, como de los grande que estaba el ahijado de ambos y un poco sobre su relación, aunque Harm volvió a mostrarse incomodo a Mac no le importó. Ya habría tiempo para poner las cartas sobre la mesa.
