N/a
Un nuevo capítulo.
Espero les guste.
Gracias por leer.
Disclaimer:
Prince Of Tennis no me pertenece.
Resumen:
Era uno de esos días en los cuales lo único que deseaba hacer era dormir en la cama, ver una película y comer un poco de helado pero no, no podía hacerse porque Seiichi tenía que entregar un proyecto de arquitectura, estaba cansada de verdad y él que no entendía sus señales de que estaba reglando, realmente era medio tonto o algo así y lo peor o lo peor... ¡no tenía tampones!, iba a morir, eso iba a hacer... si definitivamente el día de regla perfecto
Día De Regla
- Solo no hagan ruido ¿vale? - pregunto con calma y este asintió con esa sonrisa hermosa que poseía, se llevo una mano a su vientre el cual de verdad le dolía, dio un leve suspiro para dar media vuelta y comenzar con su camino hacía la habitación del departamento que compartía con su novio o mejor dicho el departamento en el cual vivían desde hace más de un año, medio cerro la puerta y camino hasta la cama, no podía dormir y mucho menos podía recostarse como seguro le gustaría pero bueno al menos no podía quejarse porque estaría en completo silencio.
Prendio la televisión mientras se arropaba con la mantita que la calentaba demasiado, suspiro mientras le daba play a la película, era una comedia romántica muy bueno al menos eso había dicho su amiga, jalo a uno de sus peluches mientras alargaba la mano para tomar el bote de helado, quería descansar porque era uno de esos días en los que estaban reglando por decirlo de la manera tradicional, quería comer un bote de helado y descansar como se debía pero no, no porque a su amado Seiichi le había dado por reunir a sus compañeros para avanzar con un proyecto de arquitectura así que no podía quejarse por mucho que lo deseara.
Tomo la caja de pañuelos porque vaya que los necesitaría estando tan sensible cuando escucho la puerta, bien, habían llegado, siguio viendo la televisión con calma cuando sintio los llamados cólicos, por lo general nunca la afectaba la regla pero había tenido una semana bastante dura en la universidad además de que se había peleado con su mejor amiga por cosas sin importancia pero era el segudo día y estaba más que mal porque le dolía mucho el vientre y por que Oh Dios su flujo era demasiado abundante pero no se lo había comentando a su novio por miedo.
No es que Seiichi fuera mala persona como para no entender esos días pero por lo general nunca le afectaba así que nunca se lo decía pero ahora solo quería un abrazo suyo y descansar a su lado pero no, no podía y no lo iba a sacar de sus obligaciones escolares, se acurruco en la cama para ver mejor la película escuchando silencio, esperaba que se mantuviera así porque entonces iba a arder Troya.
Se levanto con dificultad de la cama cuando sintio una nueva punzada en el vientre, el dolor era demasiado agudo, se tambaleo y termino cayendo en el suelo con fuerza, su vientre dolía de verdad, siempre le sucedía eso pero siempre su mente estaba relajada pero ahora no era así, ni dos segundos después de la caída la puerta se abrio y Seiichi corrio donde ella - ¡Sakuno! - ella solo tomo un suspiro, realmente no quería decirle, le daba demasiada vergüenza siendo sincera, apoyo las manos en el suelo y se levanto con calma aunque le dolía todo.
- Estoy bien, solo he resbalado - señalo mientras se apoyaba en la pared tensando un poco la mandíbula, le dolía a horrores el vientre, sabía que no era un problema médico era solo que su organismo era muy sensible - No, no es cierto, desde la mañana te note extraña, dime que sucede por favor... necesito saber si estas bien - aseguro él acercandose a su cuerpo para acariciar su mejilla y besar su frente, se relajo considerablemente con ese pequeño gesto de su novio, del único hombre que amaba y estaba segura amaría.
- En serio, estoy bien, gracias por preocuparte - y antes de que pudiera decir algo más lo beso con ternura, después de unos minutos él se separo para revolverle el cabello y caminar hasta la puerta - Si necesitas algo, solo dime - asintió y él salio, dejo salir el aire para caminar al baño, solo quería que terminara la tortura, su segundo día siempre era el más negro así que después de ese todo iba a estar mejor, cerro la puerta y busco la caja de tampones... uno... dos... tres... ¡no había más tampones!.
Estaba completamente segura de que estaba pálida porque justo ahora... necesitaba uno y con urgencia.
Asomo su cabeza por el marco de la puerta donde estaba Seiichi reunido con sus amigos, estaban trabajando en silencio aunque se divertían - Seiichi - lo llamo y él alzo la mirada sonriendole como siempre lo hacía, con amor y con adoración, se levanto mientras sus amigos le sonreían, los conocía así que estaba bien la confianza, camino hasta la habitación y este entro instantes después, bajo la mirada jugando con sus manos en el vientre mientras se mordía el labio - ¿Necesitas algo? ¿Tienes hambre? Si es así, los chicos y yo estabamos por pedir algo - comento él alzando su mirada al tomarla del mentón.
Se sonrojo mientras negaba con la cabeza, el ojilila la miro con una sonrisa - ¿Quieres un beso? ¿Es eso? ¿O... es lo qué me imagino? Sakuno no podemos hacer el amor ahora cariño - bien, eso si que era vergonzoso, ¿porqué su novio era así?, no dudo en enterrar su rostro en su pecho y este rodeo su cuerpo con sus brazos, lo dijo en voz baja deseando que él entendiera - ¿Qué? No escuche - dio un jadeo ahogado, ¿por qué Seiichi no podía entenderlo a la primera?, se separo un poco y desvio la mirada al tiempo que tomaba aire.
- N-Necesito que vayas a la farmacia y... y... compres... t-tampones - pidio en un susurro, se cubrio el rostro con las manos llena de vergüenza, el ojilila no dijo nada hasta que coloco sus manos sobre las de ella apartandolas de su rostro, Seiichi se inclino lo suficiente para juntar sus frentes - Nunca, nunca más vuelvas a tener vergüenza de pedirme algo, siempre lo que necesites pidemelo, ten confianza en mi cariño, ire ahora mismo y al regresar nos acostaremos en la cama, hablare con los chicos, no debes sentir pena - junto sus labios en un casto beso para salir de allí con prisas.
Escucho voces para después salir y notar que todo mundo estaba guardando sus cosas - Entonces lo terminaremos mañana - hablo Marui un chico que era el mejor amigo de su novio el cual asintió con la cabeza - Nos vemos después novia de Seiichi - se despidieron sus amigos y ella alzo la mano en un gesto con una leve sonrisa, antes de darse cuenta estaba contra la pared mientras el ojilila la besaba con fuerza y con anhelo - Vuelve a la cama - señalo este besandola por ultima vez para salir con grandes prisas de la casa.
Una hora después se encontraba en la cama con Seiichi a su lado mientras este le acariciaba el cabello, la película seguía en la televisión pero entre besos, caricias y palomitas estaba quedando en el olvido de verdad, el tenerlo así de cerca mientras la llenaba de mimos hacía todo perfecto... si definitivamente el día de regla perfecto, se inclino mientras se apoyaba en la cama para besarlo con suavidad, él no tardo en responder para después acomodarla en su pecho mientras besaba su naricita y le sonreía con amor.
- No vuelvas a ocultarme que necesitas algo, seras la madre de mis hijos, durante el embarazo vas a suplicar porque te haga el amor así que vete acostumbrando a que tendras que pedirme cosas y... - y dejo de hablar cuando ella lo golpeo con el puño en la cabeza para después besarlo con suavidad mientras le revolvía el cabello - Te amo - murmuraron ambos al mismo tiempo, sin era un día de regla perfecto y ella estaba segura de que no importaba cuantos vinieran porque él siempre iba a estar a su lado cuando la necesitara así que quisiera o no tenía que perder su vergüenza aunque fuera un poco porque momentos como estos con Seiichi valían la pena.
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Espero les haya gustado.
Gracias por leer.
