Hora de completar esta historia aqui, disculpen por haberla dejado incompleta por tanto tiempo.

Gracias a quienes la lean por primera vez y a quienes la terminen. Recuerden dejar su Review, aunque sea algo corto, es muy apreciado.

CAPITULO 10

Mientras Mac sorprendía a Harm y a todo el resto de la gente en la pista, Sam y Jack los observaban desde la mesa.

Envueltos entre las sombras, y una que otra pequeña luz reflejada de cuando en cuando, debían acercarse al hablar, para no tener que gritar sobre el elevado volumen de la música.

- Sam... siento que tengas que estar aquí aburriéndote conmigo, si pudiera bailar... - le dijo desde adentro de su corazón, pensando en lo mucho que ella perdía cada vez que estaba cerca de él.

- No me importa Jack - le dijo llevando la mano derecha hasta su barbilla, y acariciándolo un poco ahí, le respondió - Me encanta tu compañía, y lo de la rodilla no es para nada culpa tuya, simplemente las cosas pasan -

- Pero Sam, tu no entiendes - dijo alejando los dedos que ella sostenía en su rostro, para poder agachar la cabeza.

Sam no lo dejó soltarse de su mano. - ¿Qué es entonces? -

Jack titubeó un poco antes de seguir hablando.

- Deberías estar con gente más joven, alguien de tu edad podría llevarte a bailar o hacer lo que tú quisieras, pero... yo ya no puedo... -

- Tonterías, yo no necesito nada de eso - le dijo Sam silenciándolo, rozando con un dedo su labios, y en ese preciso instante, sus ojos se encontraron, y el tiempo a su alrededor de detuvo.

Sam se acercó un poco a él, lentamente, con la clara intención de besarlo, pero Jack no podía dejar que algo así de importante sucediera sin saber si ella realmente quería hacerlo.

Tomó su rostro muy suavemente con una mano, apenas la detuvo a unos pocos milímetros de sus labios.

- Es contra las reglas Sam... - le dijo en voz baja

Sam apenas y podía concentrarse, y sentirlo tan cerca no le era de mucha ayuda.

- Al diablo las reglas... - le dijo mirándolo a los ojos

- Este viejo y gastado soldado no vale tanto... - le respondió él

- Cállate ya... - le ordenó, y copiando en el rostro de él la posición de su mano, terminó de recorrer el poco espacio que le faltaba.

Jack le dejó tomar el control, de todas formas, ella siempre hacia lo que quería con él y no podía evitarlo.

Así que Sam lo besó por fin, tal y como lo había soñado desde aquel primer día cuando lo conoció en la sala de juntas, muy lentamente, recordando el momento, disfrutando todas y cada una de las sensaciones que este hombre despertaba en ella.

La oscuridad fue su cómplice, y besó suavemente sus labios, separándose un poco para sonreír antes de volver a besarlo, primero en la mejilla y poco a poco por todo el rostro, pequeños besos repartidos, marcando en él su territorio y haciendo sonreír a Jack como si tuviera de nuevo 15 años.

Mientras Sam y Jack daban el primer paso en aquella mesa, Mac y Harm continuaban en la pista bailando junto a Scully y Mulder. Mac quiso que Scully se uniera a ella en el sensual baile e incluso intentaba que Scully la imitara en algunos pasos.

Pero a última instancia Scully se había rendido y volvió junto a Mulder, él solo podía abrazarla por detrás mientras Mac continuaba bailando al ritmo de la música con el claro propósito de llevar a Harm a límites insospechados.

Ella lo abrazó por el cuello mientras movía sus caderas rozando las de él en una obvia estrategia de conquista. El se mordía los labios como hacia generalmente cuando se encontraba excitado y ella al notarlo se alejó de él lanzándole una mirada lujuriosa. La canción había terminado y Mac había hecho lo mismo increíblemente mientras todos en la disco le aplaudían. Ella estaba completamente transpirada y reía al ver como los hombres le lanzaban piropos y le hacían ciertas proposiciones ante el notorio celo de Harm. Mac saludo al encargado de la música que tanto como ella había hecho su parte aquella noche.

Harm odiaba como la miraban, los pensamientos de los demás y él la tomo por la muñeca hasta llevarla a una esquina.

-¿Qué has hecho?- le pregunto histérico.

- Bailaba - contesto inocentemente.

- Eso no era bailar Mac- le discutió.

- Pero no cabe duda de que te encantó porque bailé especialmente para ti- le lanzó así, sin más porque sabía que él estaba marcando territorio y ella quería ponérselas fácil.

- ¿Por qué haces esto?- preguntaba confundido.- No te entiendo.

- Por las mismas razones por las cuales me dedicaste aquella canción- le contestó rozando sus mejillas con sus manos- Porque no lo soporto más y porque sé que tú tampoco lo soportas- y sin más volvió a la mesa mientras Harm la seguía.

Mulder y Scully siguieron bailando, porque después de semejante espectáculo de Mac, ahora sonaba una suave canción romántica.

Poco antes de llegar a la mesa, Mac se detuvo, y esto hizo que Harm, que venía detrás de ella, se chocara con su espalda.

- Mac, ¿Qué sucede? - le dijo acercándose a su oído

- Mira eso - dijo ella señalando con un movimiento de la cabeza a un par que, aunque no bailaban, al parecer se divertían muchísimo más que los demás.

Harm miró hacia la mesa, y entre las sombras pudo notar como Jack abrazaba y besaba a Sam, y de cierta manera, sintió envidia de la buena.

Aunque estaba seguro que tendrían una buena cantidad de problemas con todo lo de las regulaciones militares encima, pero al menos se tenían el uno al otro, y nada era demasiado frente a eso.

-Vamos Harm- le pidió Mac.

A Harm no le parecía adecuado interrumpir en aquel momento tan íntimo que sostenían Jack y Sam. Mac tenía otras intenciones, Harm pensaba lo contrario, creía que Mac les recordaría ciertas reglas a seguir a pesar de que ella durante varios años se había saltado más reglas de lo debido.

Mac caminaba en dirección a la mesa seguida por Harm un poco inquieto ante el cuadro.

-¿Rompiendo las reglas de fraternización Coronel O´Neill?- preguntaba Mac seriamente mientras Harm no sabía donde cubrir su cuerpo de los ataques provenientes de los ojos de Jack.

Se separaron súbitamente, y Sam se inquietó un poco al escuchar la pregunta, sin embargo Jack no pareció verse afectado, al contrario, se notaba bastante molesto.

- Eso creo Coronel MacKenzie - le respondió Jack con mucha seriedad, pero entonces sintió a Sam apretándole ligeramente el brazo, y comprendió que no era necesario exagerar - ¿Acaso piensa ofrecerme sus servicios como abogada para mi corte marcial? - continuó con un tono un poco más ligero.

-¿Y quién le dijo a usted que yo lo defenderé?- le pregunto en un tono grave y con los brazos cruzados.- Debería acusarlo por tal afronta Coronel- expuso y se quería reír al ver la cara aterrada de Sam.

-Mac, creo que no es el debido procedimiento- le comentó preocupado Harm - Además no estamos en servicio- le recordó.

- Mac.. - titubeó Sam tratando de intervenir.

Mac empezó a reír sin razón aparente sin que los demás la entendieran. Le daba gracia la cara de susto de Sam, ver a Jack a punto de explotar por la rabia y Harm preocupado porque ella fuera a hacer algo drástico con los dos militares que aun continuaban sentados en la mesa.

Se sentó en la mesa cansada de tanto baile en pista, mientras suplicaba por una bebida refrescante y seguía esbozando una leve sonrisa hasta que volvió hablar.

- Quiten esas caras- les pedía jocosamente.- Solo era una broma ¡Por Dios! Hoy en día nadie puede gastar una broma- le dio una mirada tranquilizadora a Sam.- Además yo no vi nada- dijo haciéndose la desentendida en el asunto.

Sam todavía la miraba con cara de pánico, y al escucharla decir esto, suspiró profundo y escondió su cabeza por un segundo en el hombro de Jack.

A él, sin embargo, le causaba gracia y soltó la risa al ver lo ridículos que habían quedado al ser atrapados en la primera ocasión que se saltaban las reglas.

- Genial - dijo Sam levantando la cabeza y mirando a Mac - ¡Casi me matas del susto Mac! -

-Vamos Sam, fue divertido ¿verdad Harm?- le preguntaba concienzudamente.

-A mi no me lo pareció- contento inquieto.- Además, mi opinión es que si se van a saltar las reglas, sean más discretos- les pidió preocupados.

-Cállate, no eres apto para pedir semejante cosa- y luego miro a Jack y a Sam.- Disculpen a Harm, es un esplendido abogado, pero el Secretario de la Marina lo quiere enviar a limpiar excusados por su poco ortodoxo método de trabajo- y volvió a reír.

- Yo estoy de acuerdo con él - dijo Jack - debemos ser más cuidadosos, o sino sí que vamos a necesitar de su ayuda - Sam asintió con la cabeza a lo dicho por él.

La música suave terminó y fue reemplazada de nuevo por un ritmo joven y acelerado. Mulder y Scully se encaminaron hasta la mesa donde estaban los demás.

Los dos tomaron asiento, y los miraron aun riéndose.

- ¿Cuál es la broma? - le preguntó Scully a Mac, que parecía ser la más divertida.

-Digamos que ya la Mayor dio el paso- le contesto a Scully en ese idioma femenino que ellas conocían muy bien.

Scully comprendió enseguida, y atinó a mirar a Sam, quien le sonrió y le dijo con la mirada algo del estilo de 'luego te explico'.

- Muy bien niños, lamento ser quien lo diga, pero yo creo que ya es hora de irnos a dormir, al menos yo estoy agotado, si ustedes quieren pueden quedarse - dijo Jack mirando un poco a cada uno.

-No Jack, creo que es lo mejor. Es tarde- agrego Mac, ya que deseaba arreglar asuntos pendientes con Harm.- Yo me retiro también- y le dio una mirada cómplice a Harm.

-¿Quieres quedarte un rato mas Scully?- le pregunto Mulder.

Scully miró a Mulder, y le sonrió ligeramente - No Mulder, también estoy cansada, mejor vámonos -

Empezaron a ponerse de pie y tan rápido como lo hicieron así salieron de la discoteca. Era bastante tarde y todos supuestamente estaban cansados, así que sin más preámbulos se acercaron al primer ascensor que vieron.

Entraron y marcaron el número de la planta a la cual querían dirigirse. Scully se cubría con la chaqueta de Mulder ya que al parecer tenia frió, mientras él miraba las luces del ascensor desesperado porque las puertas se abrieran, llegar a la habitación, la de él o la de ella y hacer lo que siempre quiso hacer. Sam había empezado a quitarse los zapatos mientras Jack le brindaba un poco de ayuda sosteniéndola con una mano para que así no se fuera a caer, los zapatos la estaban matando y Jack entendía su dolor. Mac jugaba con una pulsera que llevaba en su muñeca pensando en su próxima estrategia para con Harm hasta que se dio cuenta que el ascensor había llegado a su destino.

Cada uno salió despacio del ascensor, caminando lentamente ante el preludio de nuevos acontecimientos que se vendrían sobre ellos.

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