Ayer que revise mis fics, me encontré con la grandiosa noticia de que había diez comentarios, no saben lo feliz que me hizo saber que a pesar de que los cap están siendo algo cortos son suficientemente buenos para engancharlos a esta historia que poco a poco está creciendo en dimensiones, lo que pensé seria un two-shot se convirtió en un fic real que tal vez sobrepase los diez capítulos.

Bien, una vez más gracias, y nos leemos el… el… pues el martes o miércoles de la semana que viene con el tercer capítulo.

Atentamente: Ciel Phantomhive.

Capitulo 2 Padre e Hijo

Estoico había regresado moderadamente temprano. Hoy no era un día especial sin embargo sentía que a pesar de haber encontrado un punto de equilibrio en su relación con su vástago no debía descuidar nuevamente ese aspecto o terminaría desapareciendo y esta vez para siempre.

Dio un suspiro pensando en los temas de conversación que quizás podría tocar en la cena y que interesarían a Hiccup lo suficiente para arrancarle más de dos o tres palabras, su hijo podía ser increíblemente reservado cuando quería.

Sonrió ante su idea, su pequeño y enclenque hijo seria algún día un líder más eficaz y confiable que él mismo, no debido a la fuerza bruta o incluso a los golpes de la vida que te llenan de experiencia, sino a su inteligencia e ingenio, incluso llego a pensar que Hiccup era algo así como el separador que los dioses habían colocado para marcar el término de una era de costumbres soeces y el principio de la innovación y crecimiento humano.

Pero una cosa era pensarlo y otra muy distinto decirlo en voz alta, porque cuando intentaba hablar siempre se le atoraban las palabras y se le apretujaba el estomago, no lo negaba, era puro y llano remordimiento ante su comportamiento y desprecio de antaño, no tanto por las razones que Hiccup pensaba, sino porque siempre se preocupo de mas por su hijo y su tremendo temor de perder al único ser que aun hacia latir su corazón le aterraba.

Punto y aparte era el hecho de que su enclenque descendiente no le inspiraba para nada la seguridad de dejarlo salir por ahí sin protección, es más si estuviera en sus manos no permitiría que ni un mosquito se le acercara porque ¿¡quién sabe!? qué tal si traía alguna enfermedad mortal o...

Dio un suspiro cansado intentando frenar sus pensamientos, esos eran días pasados cuando su pequeño niño no tenía por guarda espaldas a un imponente demonio denominado Furia Nocturna. Muy por el contrario de lo que muchos pensaran él, Estoico el Vasto jamás iría en contra del reptil aquel por el puro y llano hecho de que era una excelente defensa para Hiccup y le brindaba a él la seguridad de que nada ni nadie le tocaría un pelo al niño de papá si no estaba presente, una preocupación muy recurrente cada que se encontraba lejos o simplemente ocupado con deberes, y aunque había solventado el problema dejando a su mejor amigo Bocón a cargo, porque era el único en el que confiaba plenamente, nunca estuvo del todo tranquilo.

No como ahora.

Ese fue su último pensamientos antes de escuchar un grito que aunque amortiguado, indudablemente fue reconocido por los oídos de Estoico como de Hiccup; se aterro de solo imaginar los posibles escenarios, el sentimiento desesperante de perderlo le lleno el alma de angustia y sus pies se movieron de forma rápida buscando avanzar para llegar a donde su pequeño niño.

De un certero embiste casi derribo la puerta y sus ojos barrieron de un lado a otro buscando a su unigénito. Estaba por llamarlo esperando que su voz saliera firme y no entrecortada debido al nudo en la garganta que sentía apretarle el esófago.

Sus ojos se clavaron en el Furia Nocturna y por un segundo se permitió soltar un suspiro de alivio. Si el dragón estaba felizmente jugando en la sala podía estar tranquilo porque estaba seguro que aquel Demonio moriría antes de permitir cualquier mal a Hiccup.

Sus ojos se agrandaron cuando el dragón elevo la cabeza y arqueo la espalda al tiempo en que soltaba lo que parecía ser un gruñido de satisfacción y de entre todo ese cuadro Estoico solo logro procesar al imagen de su lindo niño debajo del animal.

Quiso vociferar a los cuatro vientos y golpear lo primero que tuviera a su alcance para desquitar parte del desconcierto y así comprender con mayor calma que le estaba haciendo aquella bestia a su amado e inocente muchachito. En lugar de eso el casco que tenía en sus manos cayó al suelo llamando la atención de los ambos protagonistas de aquella extraña escena.

Un rato después padre e hijo se encontraban sentados frente a frente con la única separación de la mesa en la cual reposaba la cena sin aun ser tocada por ninguno de los dos.

La tensión entre ellos se podía palpar, si Hiccup debiera comparar diría que esta era la situación más incomoda que había vivido y eso era mucho considerando que anteriormente él era a los ojos de su padre el peor vikingo, la vergüenza andante de su estirpe y mucho mas…

—¿Que era…? ¿Ustedes estaban…? ¿Tú? —La elocuencia nunca fue un don que acompañara al jefe vikingo estando frente a su vástago pero ahora era como si las palabras que conocía hubieran perdido por completo significado.

—Creo que Chimuelo siente una extraña curiosidad por tocarme. No lo veo mal. —Dijo al fin Hiccup soltando un suspiro y desviando la mirada, estaba casi seguro que desde el ángulo de la puerta su padre no había visto la razón real de su grito.

Ante ese último comentario su padre casi se atraganto con su propia saliva colocándose en pie indignado por tales palabras.

—Escucha, escúchame. —Levanto las manos el muchacho en busca de razonar primero con su padre antes de que este convirtiera el incidente en la caza de su dragón; cuando su padre volvió a la silla continuo su alegato. —No creo que este mal porque de alguna forma yo lo hice primero, para él es una forma de interactuar en la que yo di el primer paso. Para saber más de él tuve que tocarlo y acariciarlo buscando que se sintiera cómodo con migo. Ahora él parece querer hacer lo mismo o esa es la intención que sentí de su parte.

—¿Me estás diciendo que tu mascota te ve como su mascota?

—Bueno, en un principio te lo dije ¿no? él no es una mascota, es mi amigo, la relación de confianza entre nosotros se basa en la igualdad, Chimuelo no me ve como una mascota y yo no lo veo solo como un animal. Papá, los dragones son aun más inteligentes de lo que pensamos, son capaces de resolver problemas, de aprender de su entorno y de crear relaciones afectivas mas allá de la época de apareamiento, no podemos catalogarlos solo como bestias.

—Entonces, si comprendí bien… el Demonio quiere poder tocarte como tú lo tocas a él.

Hiccup asintió.

—Cuando yo paso mis dedos por detrás de sus orejas se que le provoco cosquillas, si llego a pellizcar aunque solo sea ligeramente la parte donde inicia su ala se que le provocare calosfríos, si…

—Bien, ya entendí, todo eso lo aprendiste a base de prueba y error.

El joven asintió otra vez más firmemente.

—No existía nada que nos dijera eso, así que obviamente lo descubrí mientras me iba acercando, con forme nos compenetrábamos y mi nivel de pernicencia subía.

—Entonces ahora que el reptil te sien del todo grato ¿quiere lo mismo?

—Eso creo. No podemos comunicarnos directamente así que la única forma de darnos a entender es a través de muecas o del tacto, el quiere provocarme sensaciones de la misma manera en que yo lo hago.

—Pues… no sé qué decirte hijo, la verdad mis ojos interpretaron de otro modo las acciones de ese dragón y…

—¿De qué forma lo viste tu?

Estoico enrojeció hasta las orejas, ¿Cómo podía decirle a su dulce e inocente hijito que casi creyó que el maldito animal estaba a punto de violarlo? ¡Odin! No, eso nunca.

—Solo ten cuidado y si te sientes de alguna manera incomodo házmelo saber de inmediato.

Hiccup asintió regalándole una enorme sonrisa y comenzando a comer, el ambiente se había relajado lo suficiente para poder disfrutar lo que restaba de la cena.

Hiccup soltó un suspiro apenas atravesar la puerta de su recamara, se había tenido que inventar un buen discurso para que su padre se creyera algo de lo que ni él estaba seguro, su idea no estaba del todo errada pero ese último contacto entre ellos, ese en donde chocaba esa parte tan intima de su anatomía con la del Dragón le hizo repensar su teoría, aunque no se lo diría a su padre ni bajo tortura; ahora la pregunta central ahí era ¿Qué clase de sensaciones o reacciones buscaba Chimuelo con ese acercamiento tan intimo?

Miro hacia la ventana antes de que un dragón feliz entrara por ella. El pequeño Vikingo dio un paso en su dirección, a pesar de lo sucedido el Furia Nocturna jamás le inspiraría desconfianza o temor, por eso apenas tenerlo a su alcance se abrazo de él con amor.

—No importa lo que suceda, vamos a estar juntos para siempre. Te lo prometo.

Un suave ronroneo fue la confirmación de que el dragón estaba de acuerdo y aceptaba.

Continuara….

Contestando:

MOAMOA2: en realidad no es tan malo, sabes he tenido el privilegio de crecer como escritor gracias a los comentarios de personas que valga me DIOS, jamás pensé que leyeran esto, que son desde Licenciado, Maestros, hasta correctores de estilo. Para mi ha sido durante todos los años que llevo escribiendo un gran aporte.

KISAKI YAZMIN MOTOU: Este… una pequeña corrección son Hombre.

Maya-0196: Lamento decepcionarte pero Hiccup al parecer tiene cerebro para solventar cualquier situación. Así que no, aun no saldrán corriendo.

HANA-KITZU: My lady es un honor saber que ha leído mas de mis historias, y para serle sincero el Yamachi fue mi primera pareja Yaoi y sobre la que más he escrito aunque en esta página soy relativamente bueno ya tengo mis años publicando, solo espero que le dé la oportunidad a otras categorías como:

No.6 de la cual estoy muy orgulloso.

Mención especialmente cariosa merece mi fic ¿Hadonde llega nuestra amistad? Del cual llevo subidos 5 capítulos sin ningún comentario, pero en esta categoría ya había dado por hecho que publicaría sin retribución ya que todas las historias publicadas están en ingles y soy el único latino. Qué tristeza. Pero no me doy por vencido. Asi que my lady como puede ver tampoco era pelea, más bien aclaraciones porque como dije desde el principio, la prioridad son ustedes.

Atte: Ciel Phantomhive.