Se supone que actualizaría mañana, pero me surgió un pendiente y pues pensé, que es mejor, actualizar hoy o dejarlo hasta la semana siguiente y luego vi sus comentarios y pensé en las muchas veces en que yo estoy casi de adicto con un fic mirando cada dos o tres horas esperando la actualización y no me pareció justo, así que me hice un huequito y aquí tienen el capitulo 3

Capitulo 3 Pasado y Presente.

Hiccup sintió un peso extra en su cama y un suave toque sobre sus caderas. Inconscientemente su cuerpo reconoció aquel tacto y sonrió apretando los ojos para hacerse el dormido. Un delicado golpe en su espalda le hizo reprimir una risita antes de escuchar el ronroneo y percibir el aliento caliente del Furia Nocturna sobre su oído provocándole un delicioso temblor que le estremeció al completo.

Con picardía abrió ligeramente uno de sus ojos observando al dragón que con sus pupilas dilatadas casi semejando a un par de luna nueva lo observaba ansioso. Rio contento antes de cubrirse por completo con las mantas y escuchar un gruñido de inconformidad ante su acción.

Chimuelo angosto sus pupilas y arrugo la nariz con molestia para lanzarse a dar suaves mordiscos aquí y allá en ese pequeño bulto de mantas que se retorcía entre carcajadas ante cada bocado. No había nada mejor en el mundo que la risa de Hiccup por las mañanas.

—No, basta, basta Chimuelo. —Pidió jadeante y sonriente saliendo por fin de entre las frazadas. Sus mejillas rojas cual manzanas maduras y su cabello castaño todo revuelto lo hacían lucir en extremo adorable.

El Furia Nocturna lo miro con cariño y sin pensarlo, únicamente impulsado por el sentimiento inconmensurable que yacía en su pecho se inclino hacia el rostro de aquel chiquillo para unir sus labios con los de su jinete como tantas veces vio hacerlo a esa joven rubia. El gesto en si le parecía algo tonto y simplón pero al parecer tenía para los humanos un gran valor sentimental debido a la mueca vergonzosa e inquieta que adoptaba Hiccup.

Chimuelo retiro su rostro sintiendo aun después en sus labios el tibio y suave tacto de los de jovencito, y a pesar de haber sido solo un roce el sabor de aquella boca era un manjar tan delicioso que estaba seguro ni los dioses tenían el deleite de disfrutar. Abrió los parpados lentamente ¿en primer lugar cuando los cerro? Para ver el lindo y tierno rostro de su jinete completamente desconcertado.

Por su parte el vikingo enrojeció más allá de lo humanamente posible mientras su mano derecha cubría su boca y sus ojos se abrían como platos. ¿Su Dragón acababa de robarle un beso? Y lo peor de todo ¡Le había gustado! ¡MUCHO!

—Hiccup. —La voz de su padre desde la parte baja de la casa lo hizo reaccionar, no estaba solo, y pero por supuesto que no le diría lo que acaba de pasar.

Contesto a las carreras esperando no sonar alterado e intentando salir de la cama empero sus pies temblaban y sin quererlo termino enrollándose con las mantas, en un segundo su cuerpo ya se precipitaba contra el suelo.

Hiccup miro a Chimuelo, el Dragón lo observaba feliz al haber evitado que se lastimara mientras lo sostenía de su ropa. Algo dentro de la cabeza del pequeño vikingo hizo clik y una nueva teoría nació. ¿Y si Chimuelo estaba imitando las acciones que había observado durante toda su estancia en Berk? Eso podría explicar el beso, después de todo su amigo se mostraba siempre curioso cuando Astrid realizaba aquel acto. Pero entonces ¿En donde había visto lo otro?

El jinete enrojeció una vez mas de solo pensar que aquella cercanía entre vikingos había sido observada por su amigo.

—Hiccup. —Volvió a llamar su padre quien lo miraba desde la puerta de su cuarto aliviado de ver un comportamiento normal dentro de lo que cabe.

—¿Si, papá?

—Hiccup, ¿sabes? hay algo de lo que deseo hablarte. —Dijo tentativamente el hombre rascándose levemente la barba y entrando del todo en la habitación.

El menor miro aquel gesto y se tenso de inmediato porque conocía a su padre y sabia que aquel ademan no traía consigo buenas noticias, no serian malas pero si humillantes o como mínimo algo incomodas.

—He considerado que a pesar de ser… tu sabes, un héroe, tu… tu deberías hacer un poco de ejercicio y aprender a maniobrar un arma para tu defensa personal. No es que sea malo… pues… esto.

—Papá, acabas de señalarme completo.

—Lo sé, es solo que… mira, no siempre voy a poder estar contigo y no confió del todo en este demonio. —El dragón gruño ante la clara desconfianza.

—Creí que ya habíamos superado esa parte, Chimuelo no va a lastimarme y…

—Y que te hace creer eso. Hiccup, puede que creas controlarlo pero las bestias se guían por su instinto y si ese impulso es más fuerte entonces… —Estoico dio un suspiro cansado, había estado meditando casi toda la noche su propuesta. —Mira no voy a alejarlo de ti, ni siquiera insistiré en que duerma fuera de tu habitación pero prométeme que iras a los entrenamientos con los demás chicos, además si lo quieres ver de otro modo ten en cuenta que somos vikingos y no estamos exentos de un ataque, ¿qué arias si estando en plena reyerta te derribaran y Chimuelo resultara herido? ¿Cómo lo protegerías a él si no pues ni protegerte a ti mismo?

Hiccup contuvo el aliento, tenía razón y aunque jamás se le paso por la cabeza que el poderoso Furia Nocturna pudiera ser derribado no por eso el alegato perdía validez, muy por el contrario era reafirmado por el simple hecho de que él mismo lo comprobó, Chimuelo no era invencible, cuanto menos inmortal.

—Está bien papá, tu ganas. Iré a los entrenamientos.

—Ese es mi muchacho.

—Pero no prometo nada. Después de todo soy Hiccup. —Escupió con sarcasmo.

Estoico entristeció su mirada asintiendo apenado, le había hecho daño a su hijo hasta al nombrarlo, porque era costumbre entre su tribu nombrar Hiccup al más pequeño, débil e inútil de una camada.

[…]

Hiccup miro a Patán que de forma si no magistral si bastante aceptable solventaba los obstáculos del área de entrenamiento. Atrás de él venían los gemelos que entre peleas derribaban algunas trabas pero al final terminaban con un número aceptable de aciertos. Y Astrid, ni que decir, su desempeño era sublime y perfecto.

El jinete del Furia Nocturna se encogió de hombros listo para dar media vuelta y salir de ahí, volar con Chimuelo era sin duda mucho más agradable que romperse un par de huesos intentando…

—¿A donde crees que vas? —Bocón le corto el paso, su mirada decía que claramente estaba enterado del trato con su padre y no lo dejaría ir.

Hiccup se estrello de lleno contra la primera de las tres paredes que supuestamente debía escalar y que si de por si le parecían insalvables, con la prótesis que resbalaba cada dos por tres, ahora afirmaba eran insuperables. Miro el gran muro y dio un suspiro resignado esperando que no hubiera límite de tiempo para terminar el recorrido porque eso le iba a costar un tiempo.

—¿Y si regresamos mañana a ver si ya logro llegar? —Dijo Patán burlo, era obvio que no perdería oportunidad para humillar a su primo frente a Astrid. Vamos, la chica era mucho para él, incluso el Furia Nocturna era mucho para él. ¿Qué si tenía coraje? Claro y respetaba esa parte pero todo lo demás seguía siendo el mismo estorbo inútil de antes.

—Y si le echamos una mano. —Ofreció el gemelo sonriendo y mirando con burla al castaño. —Podría cargarlo sobre mis hombros, total, debe pesar lo de una pluma. —Su hermana choco la palma derecha con la de su hermano en aprobación de la guasa.

—Hasta yo lo hice más rápido. — Comento con algo de pena ajena Patapez.

—¡Ah! Ya cállense, Hiccup lo hará solo y punto. —Defendió Astrid aunque no muy convencida de ello.

Un horrendo día, eso era lo único que podía pensar, le dolían todos los músculos de su cuerpo y la verdad pensaba que era una barbarie porque ciertamente si le dieran un solo minuto para pensar como era debido encontraría la forma para inventar algo que le ayudara a pasar toda esa pista de obstáculos de un tirón; pero ahí era precisamente en donde radicaba el problema, estaba vez Bocón no había admitido trampa alguna y lo obligo a realizar el entrenamiento completo sin desvió de ninguna índole.

"Tu padre quiere que desarrolles un poco de musculatura"

—Un poco de musculatura. —Remilgo el castaño mientras se dejaba caer junto al fuego. —Terminare muerto.

Un ronroneo cariñoso lo hizo volverse a su izquierda, Chimuelo lo observaba algo deprimido debido seguramente a su falta de atención durante el día, su mirada reflejaba preocupación, así que cuando el dragón negro se recostó a su lado acurrucando su cuerpo contra el suyo Hiccup solo pudo soltar un suspiro placentero y acomodar su cabeza para poder mirarlo de frente.

—Lo siento amigo, pero te prometo que mañana... —Y no pudo terminar de hablar porque recordó que el día siguiente también debía presentarse en la arena. Por lo regular solo eran tres horas dos días a la semana pero debido a su espectacular derrota Bocón le "propuso" darle un curso intensivo.

—Maldición, no quiero ir. —Rumio bastante molesto abrazándose al Furia Nocturna como si este tuviera el poder para cumplir su deseo. —No importa lo que haga nunca es suficiente. Yo no pedí nacer con este cuerpo pequeño, tampoco ser vikingo, menos aun tener más de sentido común que…

—Tienes razón, nadie nace con las características que uno desea.

Hiccup se puso pálido jamás dejaba que sus verdaderas quejas fueran escuchadas amenos que fuera por Bocón, solo en el confiaba y gracias a Thor era él quien le sonreía conciliadoramente desde la puerta.

—Vamos, no puede ser tan malo, no tanto como antes. Al menos ahora los chicos ya no te golpean, ni te humillan… —Dijo el mayor sonriendo conciliadoramente y extendiéndole un par de frutos.

—Vuelve a pensarlo, escuchaste todo lo que dijeron. Es una tontería, no estoy hecho para esto y… —se volvió a quejar tomando lo que se le ofrecía agradecido de poderse llevar algo a la boca sin la necesidad de levantarse a preparar los alimentos.

—Y tu padre piensa que lo necesitaras en el futuro. —Corto el vikingo defendiendo a su amigo.

—Pero…

—Hiccup, desde que tu madre nos dejo yo he tratado de ser de ayuda, esperando que confíes en mi. —Los ojos de ese hombre lo observaban con ternura.

—Y lo hago, más que en cualquier otro, a decir verdad hablo más libremente contigo que con mi padre y eso es aterrador. Sé que eres su amigo y por eso lo apoyas incondicionalmente pero si no te conociera diría que estas enamorado de él, que tontería. Aunque si lo pienso detenidamente es como si fueras su esposa, después de todo te dejo la molesta tarea de cuidar a su inútil y débil hijo. —Hiccup arrugaba la nariz ante sus dos últimos comentarios, Chimuelo lo noto y de inmediato rozo con su nariz la de su jinete borrando esa mueca que aunque encantadora a la vista del dragón parecía demostrando incomodidad.

El Bocón boqueaba cual pez fuera del agua intentando no dejar que su rostro delatara lo evidenciado que se sentía ante los argumentos expuestos, ese chico era demasiado perceptivo para su propio bien, luego carraspeo un poco con la garganta centrándose de nuevo y dejando de lado aquellas observaciones.

—Hiccup, se que durante mucho tiempo. —La mirada herida del niño le hizo corregir su oración. —Durante toda tu vida antes del Furia Nocturna te la pasaste peleando por hacerte un sitio en esta tribu, y sé mejor que nadie eso porque fui yo quien te acogió como su aprendiz cuando nadie más te quería cerca, cuando todos te miraban con desprecio, y me enorgullecía ver que eras demasiado inteligente como para dejarte derrotar o pasarte los días auto compadeciéndote. Eres un chico muy especial y tu padre lo comprende pero no sabe como demostrártelo. En este mundo en el que vivimos no es muy común que un vikingo nazca con el don de la perspicacia y una mente tan avispada como la tuya, nosotros nos limitamos a golpear cosas y a seguir reglas, nada complicado. Desconfiamos de lo desconocido y nos atemoriza lo nuevo. Muchacho tu deberías saber en quien puedes y no confiar, eres especialmente hábil para utilizar esto. —Dijo soltando un suave coscorrón sobre la cabeza del jovencito. —Se que saldrás de esta como lo has hecho antes pero quizás, y solo quizás no estaría mal que por una vez vieras las cosas desde la perspectiva de tu padre, después de todo te ama más que a nada en este mundo, eres lo que tiene y se aferra a ello, su mayor temor es perderte.

Hiccup asintió, Bocón nuca daba buenos consejos pero cuando hablaba con el corazón podía ser el más civilizado de todos los de la aldea.

—Lo dicho, hablas como una mamá.

Hiccup ahora si noto el suave rubor en las mejillas del herrero y rio quedito, ese hombre nunca lo menos precio, lo protegía contra los insultos y le escuchaba con paciencia cuando creía ser un pescado parlanchín. Le debía mucho, demasiado, tal vez estuvo mal decir que Chimuelo fue su primer amigo real, no le quitaba al dragón el titulo de su mejor amigo o mejor dicho de su ser más preciado, pero hasta hora se daba cuenta de que siempre tuvo a un fiero protector a su lado que en todo momento abogo por él y que aun contra todo lo estimaba lo suficiente para aceptarlo tal cual era.

"Ya deja de intentar ser algo que no eres y concentrarte en lo que si puedes hacer."

Le había dicho ese histórico día unas horas antes de encontrar a Chimuelo, él simplemente las había dejado pasar muy concentrado en conseguir la aprobación de su padre.

—Gracias Bocón. —La enorme y sincera sonrisa que el chiquillo le regalo derritió su corazón.

—No hay de que… —Solo en los recónditos lares de su mente el vikingo mayor sepultaría el término de aquella frase que era algo así como "mi pequeño Hiccup"

Bocón salió de la casa del jefe vikingo con una sonrisa tierna dibujada en sus labios ante la estampa que representaba un exhausto joven dormido entre las poderosas patas del dragón negro quien con ronroneos cariñosos parecía arrullarlo mientras su ala le proporcionaba calor y protección.

Continuara…

hana-kitzu: Con respecto a mi seudo, si es un poco complicado conservar el mismo pero no me fui muy lejos, en amor Yaoi me conocen como Ciel Phantom o cielphantomhive, este último fue la cuenta original pero por motivos ajenos a mí mi cuenta perdió la contraseña y me vi en la necesidad de abrir la segunda.

Niknok19: Si aun sigue en cartelera la peli y este sábado fui a verla en compañía de mis dos sobrinitos. Aunque debo aclarar que el fic seguirá la línea que ya había pensado sin llegar a tomar para nada ninguno de los eventos de la segunda película, de lo contrario se me iría de las manos y me temo que eso sería muy malo porque te da bloqueo y es cuando terminas sin saber cómo terminarlo.

Por otro lado, lamentablemente aunque quisiera, no puedo decirte cómo voy a montar esa relación porque echaría a perder cierta escena del capítulo… Creo que es el 6. Si ya llevo escrito hasta el seis, pero soy malo y ambicioso y si no obtengo comentarios pienso tortu… mejor guardo silencio.

Minamotokaoru: muy bien lo mismo va para ti, no puedo decirles ese dato, pero…. Pero mírenlo por el lado bueno la emoción los mantiene vivos. Jajajajajajjajajajajaa ahora con lo de los nombres, CREO QUE YA HICE UN REVOLTIJO. Lo se lo sé, pero es que ponerle Hipo a Hipo no me pareció nada elegante y aunque quise poner el nombre en ingles de Chimuelo pues no me lo aprendía y me costaba mis dos…. Dejemos eso… lamento ese amasijo todo raro pero hasta donde voy así sigue, Hiccup y Chimuelo. Sé que muchos estarán inconformes pero… a mi defensa diré que no conocía del todo a los personajes y cambiarlos a esta altura de la historia sería peor. Creo que eso no me ayudo, pero bueno seguir con este fic mientras exista gente linda que lo lea.

Atte: Ciel Phantomhive.