El Capítulo 5, es tan, pero tan desesperante, saben tengo un serio problema para darle lógica a mis ideas, y los capítulos se extienden en las hojas pero al publicarlas las veo tan pequeñas…

Quiero un programa de dictado. Todo sería más fácil así…

Atte: Ciel Phantomhive.

Capítulo 5 Mi silencio en el cielo.

Hiccup sintió la fuerza de la gravedad tirando de él hacia abajo pero no le importo muy por el contrario, cerro los parpados permitiéndose disfrutar de la libertad que la caída le proporcionaba. Un suave toque le hizo girar sobre su propio eje y no logro reprimir la sonrisa que se formó en sus labios.

Durante sus vuelos casi nunca hablaban, a menos que estuvieran practicando una nueva acrobacia y hasta entonces las palabras eran mínimas, ellos se complementaban tan bien que el cuerpo de Hiccup reaccionaba de forma natural a los movimientos de Chimuelo, como si jinete y dragón fueran uno solo.

Con maestría volvió a la silla de montar antes que las alas del Furia Nocturna se extendieran en toda su gloria lanzándolo de regreso a los cielos. Chimuelo escucho la leve exhalación de placer del joven y comprendió de inmediato su anhelo comenzando a elevarse más allá de las nubes.

—El entrenamiento comenzó hace dos horas, ¿en dónde, por los poderos rayos de Thor te habías metido? —Grito Bocón de verlo aparecer.

—Se me hizo un poco tarde. —Intento parecer arrepentido colocando aquellos ojos de cordero degollado que sabía Bocón no resistía y casi vio la salida de aquella regañina de no ser por…

—¡Un poco tarde! Mejor no hubieras venido. —Comento Patán soez arruinando el momento.

Bocón dio un suspiro resignado antes de mandar a Hiccup a hacer calentamiento y levantamiento de hacha. Por lo regular seria LANZAMIENTO de hacha, pero el castaño apenas si podía sostenerla en sus manos, cuestión nada fuera de lo normal.

Hiccup siendo Hiccup por supuesto salió con la grandiosa idea de crear un arma un poco más pequeña que pudiera ser lanzada con mayor puntería y menor esfuerzo pero siendo igual de mortífera, y Bocón por lo regular siendo Bocón habría aceptado feliz de ver el resultado de aquella idea, pero no hoy, no cuando Estoico confiaba en él.

Hiccup miro desanimado a sus compañeros, todos sujetaban sin problemas las armas y él…

—Si sostienes el hacha por la mitad del mango y con la otra mano desde la base, te dará mayor rango de maniobra y la sentirás un poco más ligera. —Aconsejo Astrid.

—Pierdes tu tiempo Astrid, no importa que tantos consejos le des Hiccup es Hiccup. —Patán moría de la risa ante el rostro todo rojo y avergonzado del mencionado antes de gritar como loco y salir corriendo en dirección al primer cubo de agua que encontró para apagar el fuego de su trasero.

Chimuelo rio divertido, nadie se metía con su jinete y salía ileso si ÉL estaba presente. Hiccup lo miro agradecido y sonrió ante la mueca orgullosa que su dragón tenia. Si tan solo fueran iguales. Si pudieran estar más cerca. ¿Cómo sería mirar esa misma mueca orgullosa en un rostro viril de rasgos finos y elegantes? ¿Serian así de cercanos a pesar de ser Hiccup?¿Qué se sentiría ser protegido de aquella manera por un joven agraciado y….

—¡Pero qué diablos estoy pensando! —Se escandalizo llevando sus manos a la cabeza y tirando de sus sedosos cabellos castaños.

—Eso mismo pregunto yo. —Bocón le dio un leve golpe en la sien. —Dale siete vueltas al campo a ver si con eso despiertas.

—¡Eh! Eso es imposible... yo no… —Intento protestar el castaño. Un suave ronroneo a su espalda le hizo sonreír al darse vuelta y ver al reptil negro muy dispuesto a acompañarlo. El hijo de jefe asintió un segundo antes de comenzar a correr —Entonces… una carrera. —Grito feliz siendo perseguido por su dragón que protestaba por la ventaja que el joven tomaba siempre.

—Desde mañana Chimuelo también entrena. —Susurro entusiasmado el herrero cuando vio que Hiccup ya iba por la mitad del campo sin mostrar ningún signo de hastió o cansancio, todo un logro cuando de ese muchacho se trataba.

Quizás era una estupidez pero valía la pena intentarlo si con ello conseguía que Hiccup asistiera y realizara más a gusto el entrenamiento. Después de todo el chico había dicho que era como la esposa de su padre y eso lo convertiría en su mamá. Una madre algo brusca, con malos hábitos y ciertamente falta de belleza e instinto maternal, pero lo amaba sinceramente y eso debía contar.

Hiccup casi brinco al techo de felicidad cuando Bocón le comunico lo que había decidido, el chico corrió a colgarse del cuello de Chimuelo con total alegría.

—Gracias Bocón. —Y nuevamente el corazón del rudo vikingo se derretía cual mantequilla en el horno.

[…]

Estoico observo de pies a cabeza a su hijo, con creciente interés, ¿Cuánto tardaría para ver el resultado del entrenamiento? Esperaba que no mucho.

Las finas piernitas de su hijo se alzaban en puntillas lo más que podían para tomar un frasco en lo alto de la repitsa y cuando por fin se daba por vencido ahí estaba el demonio cargándolo para que tomar aquello que requería.

—Gracias amigo.

Al parecer Hiccup estaba de excelente humor porque tarareaba una canción que le traía muchos recuerdos, su mujer solía cantarla cuando cocinaba igual que lo hacia su hijo, movía el estofado antes de con una cuchara comprobar el sabor y detenerse a meditar si podía agregar alguna otra cosa. El torso delgado hacia juego con aquellos brazos frágiles pero hábiles y las caderas ligeramente un poco más anchas de lo normal le hacían pensar que quizá si le ponía un delantal… ¡Maldición! No, Hiccup era un hombre y cuando creciera sería tan grueso y poderoso como él, tal vez ligeramente más bajito pero todo un vikingo a final de cuentas.

—… Chimuelo.

Estoico meneo la cabeza intentando comprender que le había dicho su hijo no logrando captar más que el final de la oración y ver esa sonrisa resplandeciente en el rostro de joven.

—Me alegro.

Fue la respuesta que dio, nada que hiciera feliz a su muchachito podía ser tan malo, además no admitiría que se había perdido en sus recuerdos pensando en lo parecido que era Hiccup a su madre en el físico porque esa dedicación por crear un mangar era única de él, además de aquella aura completamente armónica que segregaba a su alrededor; si Hiccup hubiera sido una chica estaba seguro que tendría a más de la mitad de Berk, la parte masculina, despellejándose por su mano, pero al final tendrían que vérselas con el Furia Nocturna y sin duda llevaban las de perder.

Estoico ladeo la cabeza confundido, ¿Por qué había considerado al dragón como un problema para el emparejamiento de Hiccup? El demonio ciertamente era muy cercano y protector con su hijo pero no tenia motivo para interponerse entre personas que se acercaran al muchacho con buena intensión.

—Chimuelo espera, no… no jajaja—Se carcajeaba Hiccup levantando los brazos para colocar fuera del alcance del Furia Nocturna un trozo de pan untando con mermelada, sintiendo como sus costados eran atacado provocándole cosquillas. —Está bien, está bien te daré la mitad.

Estoico por un momento palideció. Debía ser un maldito degenerado, o estar perdiendo la razón porque en algún instante su mente le jugó una mala pasada, tan así que casi podía verse a sí mismo junto a su esposa realizando ese mismo juego, ella siempre terminaba cediendo y él aprovechaba para robarle un beso cariñoso a la mujer de su vida.

En este caso no fue un beso, pero Hiccup se había abrazado cariñosamente al dragón mientras el Furia Nocturna con ojos cerrados ronroneaba feliz disfrutando del contacto.

—Hiccup. —Gimió con el corazón en un puño. Era él el miserable mal pensado que veía cosas donde no había más que una profunda y sincera amistad, y a pesar de tratar de convencerse demencialmente de eso todo su ser gritaba que ahí estaba pasando algo más.

Su hijo se volvió hacia a él sin dejar de sonreír ni soltar al dragón mientras sus ojos preguntaban ¿Qué sucede?

—Nada. — Soltó no muy seguro de su respuesta, estaba enloqueciendo.

Hiccup gritaba entusiasmado ante la nueva acrobacia que habían creado. Chimuelo también festejaba, ni cuando tenía su cola completa y maniobraba sin el peso del muchacho en su lomo lograba realizar tan extraordinarias piruetas, tampoco disfrutaba tanto esa actividad que para él era ordinaria, no como lo hacía ahora con ese chiquillo aferrado a él que convertía su rutina de remontar el cielo en una nueva aventura a cada despegue.

Hacia cosa de días ambos habían acordado que practicarían de noche, después de todo el Furia Nocturna era un dragón que se distinguía por su camuflaje en la oscuridad. Al principio fue difícil, la vista del jinete tardo lo suyo en adaptarse a las deformadas o recortadas formas que adquirían los objetos entre las sombras pero, una vez habiendo superado ese pequeño detalle pareciera ser que pertenecieran a la perpetua penumbra del negro cielo.

—Eso estuvo increíble. —Suspiro Hiccup con deleite mientras se recostaba del todo sobre el dragón permitiéndole que planeara a su antojo, amaba esa cercanía tan íntima que le permitía escuchar con claridad la respiración de Chimuelo, el palpitar de su corazón que al parecer latía al mismo ritmo que el suyo.

El gruñido del Furia Nocturna lo puso en alerta observando con asombro como de la nada comenzaba a formase un huracán ártico sobre las hasta entonces calmadas aguas del mar. Hiccup rápidamente calculo trayectoria y distancias.

—¡Por todos los Dioses, esa cosa golpeara Berk en menos de una hora!

Y Chimuelo no necesito escuchar mas para saber que debían regresar a la aldea lo más rápido posible.

Apenas tocar tierra sonó la alarma, eran cerca de las tres de la madrugada y varios vikingos salían de sus casas aterrados más que disgustados por la interrupción de su sueño.

Estoico miro a su hijo esperando por una buena explicación y ¿Por qué estaba vestido? ¿En donde había estado sin comunicárselo a él? No será que… De inmediato su vista viro hacia el dragón ébano topándose con que efectivamente este tenía puesto la silla de montar.

—Escúchenme una Nube en Coma está acercando, debemos tomar lo más esencial y refugiarnos.

—¿Y cómo sabes eso? —Pregunto uno de los tantos miembros de la tribu.

—Porque él estaba volando cuando lo vio. —Estoico casi escupió cada palabra e Hiccup sintió un escalofrió recorrerle el cuerpo entero, la discusión por sus pequeñas huidas noctámbulas vendría después. —No hay tiempo que perder, tomen solo lo que puedan cargar y diríjanse hacia las cuevas de la parte norte del peñasco, si la Nube en Coma viene asía nosotros golpeara esta parte y pasar de largo, estaremos salvo de ese lado de la isla.

Todos sin excepción alguna entraron presurosos a sus casas para tomar alimento, ropa y mantas. En menos de media hora ya avanzaban hacia la pequeña agrupación de cavernas que los resguardaría, pero a pesar de su rapidez el viento ya se dejaba sentir como cuchillas frías y filosas que laceraban la piel, y a menos de unos cuantos metros ya se veía la amenaza natural que con imponente e implacable paso se aproximaba con rapidez.

—Hana. —Grito una de las mujeres. —¿Alguien ha visto a Hana?

Muchos rumores se escucharon, todos negando. Estoico miro a la desesperada madre antes de ordenar que permaneciera con los demás, que él iría a buscarla.

—Iré yo papa.

—Pero Hiccup.

—Chimuelo y yo somos más rápidos, regresaremos con la niña antes de que te des cuenta.

—Pero…

—Sabes que a pie no lo logras, déjame ir…

—Déjenos ir, nosotros lo acompañaremos y… —Astrid y los demás se habían colocado detrás de Hiccup para apoyar su idea.

—No, lo siento chicos pero ustedes no están acostumbrados a volar de noche, todo es tan engañoso y será más arriesgado si vamos en grupo, iré solo. —Negó de inmediato el jinete del Furia Nocturna

Estoico asintió, él como experto navegante entendía a la perfección a lo que se refería. —Está bien, ve. —Autorizo de mala gana.

Mas tardo en decir aquello en que el majestuoso animal ya volaba a toda velocidad de regreso a la aldea.

Hiccup llego en menos de cinco minutos y si no recordaba mal aquella mujer vivía cerca del muelle así que asía ahí se dirigió.

El viento se había vuelto una nube espesa que le impedía ver más allá de sus narices, Chimuelo rugió fuerte como anunciando su presencia e Hiccup siguió su ejemplo gritando el nombre de la niña. Registraron una o dos casas ya no llamaban, no valía la pena el aullar de la tempestad glacial aplacaba sus voces y les mermaba fuerzas.

La débil voz le llego a Hiccup quien con rapidez escudriño a su alrededor, la figura de una niña a ras del suelo intentando arrastrarse en su dirección le cógelo la sangre, él mismo estaría pecho tierra evitando ser arrastrado de no ser por Chimuelo que lo resguardaba de la intemperie con su propio cuerpo lo mejor que podía.

Con un movimiento rápido y audaz logro asir a la pequeña y jalarla hasta donde estaba para de un salto montar al dragón apretándose cuanto podía contra el cuerpo del animal negro.

Las corrientes de aire comenzaron a arrastrarlos sin permitirles salir del vórtice o levarse más de dos metros antes de ser regresados al suelo. La aleta sintética de la cola del dragón no resistiría mucho tiempo, además de que el metal al congelarse no les permitiría maniobrar.

Hiccup cerró los ojos concentrándose, no debía perder la calma y comportarse como… pues como el vikingo que era.

—Solo necesitamos algo que detenga o aminore el viento lo suficiente para que Chimuelo pueda despegar. —dijo en voz baja escudriñando todo a su alrededor. Y entonces sus ojos se quedaron clavados en aquel pedestal de madera sobre el cual reposaba el enorme plato de acero que serbia anteriormente de antorchas gigantes para iluminar el cielo en cada ataque de dragones. Y la idea le llego de golpe.

—Chimuelo vamos a salir, eso seguro, pero solo tendremos una oportunidad a sique si algo llegara a salir mal quiero que lleves a la aniña con su mamá.

El dragón meno la cabeza ¿Por qué debería ser Hiccup a quien le ocurriera algo, porque no a él o a…?

—Promételo.

El demonio negro negó rotundamente.

—Promételo Chimuelo. —Su amigo ni siquiera lo miro a los ojos e Hiccup supo que no lograría hacer que aceptara su petición.

—Derribaremos ese pedestal, el pilar de madera y el plato de acero nos darán la protección suficiente apara que podamos despegar así que…

El Furia Nocturna ronroneo temeroso no tanto por él sino por su jinete y aun así estaba listo para acatar las instrucciones del castaño.

El pilar fue derribado con un solo proyectil azul y todo lo demás pasó tan rápido y lento a la vez. Chimuelo levanto el vuelo, la idea de Hiccup había dado resultado, una vez en el aire ya era más fácil maniobrar entre las corrientes aunque no por eso estaban cerca de estar a salvo.

Cada ráfaga de viento los golpeaba con mayor violencia entumiendo el cuerpo del jinete y del dragón, amenazando con congelarle las membranosas alas.

—Aguanta un poco, solo un poco más.

De un segundo para otro las cosas empeoraron, el hielo en las alas del réptil ya no le permitían mantenerse en el aire, además de que estaba cansado debido a todo el ejercicio realizado antes de toparse por casualidad con aquella desgracia.

Cual avión de papel el grandioso Furia Nocturna fue zangoloteado y lanzado con increíble fuerza hacia el bosque.

Chimuelo solo gruño de dolor, el golpe aunque fuerte no era ni remotamente la mitad de lo él esperaba. Se coloco en pie completamente aterrorizado, el árbol contra el cual se estrello estaba roto por la mitad. Con gruñidos lastimeros y desesperados intento llamar a su jinete.

El llanto de la niña atrajo su atención.

—Me lanzo lejos de ustedes antes de golpearnos contra el árbol. — Gimoteaba ella intentando hacer reaccionar a un Hiccup inconsciente y Chimuelo supo que el cuerpo de su jinete fue la razón por la cual no sintió tan fuerte la colisión.

Sin Hiccup no lograría volar, aunque tampoco estaba seguro de moverlo, veía sangre pero no sabía de dónde provenía, además la chiquilla no podría avanzar sola por el bosque que aunque los protegía un poco de la tormenta no evitaría que la arrastrara si se separaba aunque solo fuera por un segundo de ellos.

"Si algo llegara a salir mal quiero que lleves a la aniña con su mamá, promételo"

La voz de Hiccup resonaba en sus oídos. Debía tomar una decían rápido o los tres morían ahí.

Continuara…

ToothlessHaddock: Pues aquí tienes a un aliado dispuesto a levantar pancartas en proa esta pareja.

Eye'sMoon: todo estuvo bien, menos ese "asquerosamente" no lo dices por lo pervertido de la idea ¿o sí?

Maya-0196: Vale solo por esta vez acepto el 3x1 para la otra espero uno por cada cap, y no, no importa que tan largo sea, my lady yo encantadísimo en leer cualquier cosa que guste contarme.

Eso va para todos mis lectores, si en lugar de dejar un comentario desean relatarme cómo les va en sus vidas, aquí tienen un amigo todo oídos.

Y bien mi querida hana-kitzu, estuve esperado por tu comentario el cual no llego, pero en fin la vida continua, claro que lo pongo aquí para que veas que si se te extraña.

Atte: Ciel Phantomhive

Posdata: Lamento no dar contestación a todos y cada uno de sus comentarios pero el tiempo que tengo para publicar es corto y creo que prefieren que lo aproveche tecleando la continuación ¿no es así?