Cuando subí el capitulo anterior tenia cierto miedo, porque pensé que lo sentirían de relleno, lo bueno es que no fue así. Y bueno, viendo que yo estoy casi desesperado por subir el capitulo 9 que es por el que comencé este fic y que han llegado un buen numero de comentarios pues me dije, no pierdes nada, súbelo, súbelo y ten esperanzas de que lleguen 20 comentarios y puedas actualizar antes del viernes.

Si lose soy un fiasco. Pero no lo puedo evitar. Recuerden que termine siendo un demonio y bueno con dinero baila el perro, en este caso comentarios…

Atte: Ciel Phantomhive.

Posdata: Un pequeño dato. Para los que preguntaban como montaría esta relación entre Hiccup y Chimuelo, la respuesta la tendrán al menos parte de ella en el cap siguiente.

Capítulo 8 En los zapatos del otro.

Hiccup miro hacia la negrura que lo envolvía encontrando una calidez extraña a su alrededor, el suave roce de la humedad en su piel desnuda le provocaba un delicioso cosquilleo. El agua lo mecía haciendo bailar sus cabellos castaños dejando entre escuchar las burbujas de aire que con apremiante rapidez subían alejándose a lo que seguramente era la superficie. Miles de colores y formas se ocultaban dentro de la penumbra de lo que adivinaba era el vasto mundo en el fondo del mar.

—Ven hijo mío, que tu prisión de carne no sea el motivo por el cual no respondes a mi llamado. Tu alma se eleva, ven y toma el lugar que te corresponde por derecho propio junto a mi heredero, conviértete en lo que él necesita.

El joven vikigo sabía de antemano que esa no era la voz de Estoico, su padre, entonces ¿Por qué aquel llamado parecía ser más cercano y contener mas añoranza y cariño del que alguna vez percibió el de su progenitor? Tampoco entendía a quien se refería con eso de heredero.

Esta era la tercera vez que tenía ese sueño. Y aun estando consciente de que eso era, no podía retirar aquella ansiedad de abrir los ojos y contemplar a quien le susurraba palabras tan dulces.

—¿Me pregunto si sabrás corresponder el regalo que se te ha dado, si has de valorar el riesgo que implica aquella desesperada muestra de amor?

Hiccup sintió su mano cerrarse en puño sobre su pecho, no era tonto, claro que escucho la declaración indirecta compañero de vuelo, sin embargo aun dudaba ¿qué clase de pareja necesitaba el dragón? después de todo era un FURIA NOCTURNA, el solo nombre imponía respeto y temor mientras que él, un simple vikingo, y ni entonces abarcaba la definición completa, tan enclenque, tan débil, tan…

Meneo la cabeza con dolor, quizá no podía ofrecerle a su amigo un imponente guerrero que igualara en presencia su majestuosa figura, pero a cambio Hiccup estaba dispuesto a ponerlo todo de si a sus pies, cualquier cosa que Chimuelo necesitara, así fuera su misma libertad se la daría sin vacilaciones.

—Hasta que el día se vuelva noche, y la noche día, cuando el sol y la luna dancen en un mismo cielo rencontrándose como los amantes deseosos que son. Recuerda que tu cuerpo no es suficiente para el espíritu que ahora mora en tu interior. Decide bien, hombre o dragón, amor o abandono, vida o muerte porque solo tienes una oportunidad.

La voz se alejaba sumiéndolo en la soledad de aquel lugar que sin su presencia se tornaba cada vez más frio. El peso del liquido lo empujaba hacia abajo amenazando con tragárselo al completo.

Chimuelo ronroneo suavemente golpeando con su trompa el rostro de su vikingo favorito, el chico manoteaba sudaba dando leves jadeos.

Hiccup despertó sobresaltado mirando en derredor para encontrarse cara a cara con aquel par de ojos vede musgo con tintes amarillos que lo observan con miedo.

—Estoy bien, solo fue una pesadilla.

Chimuelo lo miro sin creerse del todo la escusa. —Sabes que ya no puedes ocultarme nada ¿verdad? —Dijo tentativamente, clara mente podían comunicarse pero no por ello podían hondar en el pensamiento del otro.

—Lo sé, tenme un poco de paciencia.

—¡Más! —Exclamo dejándose caer con teatralidad.

—Chimuelo. —Contesto ofendido.

—Volemos. —Solicito con alegría mientras saltaba por la ventana esperando a que su jinete lo siguiera.

Volando de aquella manera que le proporcionaba libertad, jamás se le paso por la cabeza imaginar que su vida terminaría de aquella forma tan trágica. Ahora viéndolo en retrospectiva recordaba el tremendo frio ir carcomiendo cada parte de su constitución, sintiendo como poco a poco quedaba atrapado dentro de su propio cuerpo sin la posibilidad de escapar, comprendiendo que estaba perdido, completamente consumido en la tristeza de la soledad y el abandono.

Había estado a punto de morir y durante esas horas lo único que su cerebro registraba era la imagen de su amigo, la esperanza de que él volvería y que a pesar de no poder salvarlo aun en su último aliento percibiría la tibieza de su compañía.

Estando junto a Chimuelo a veces, siempre olvidaba lo frágil de su cuerpo, el límite que como humano tenía. El poder que aquel ser le brindaba hacia latir su corazón y su alma de tal forma que sin darse cuenta se visualizaba invencible, le proporcionaba seguridad y determinación hasta límites insospechados.

Abriendo las palmas de sus manos buscaba sentir el viento rozar cada parte de su piel, por escasos momentos dejaba de ser Hiccup Horrendous Haddock III y se perdía en aquella inmensidad azul convirtiéndose en uno con su dragón, latidos que iban al mismo ritmo acelerado. Tantas emociones compartidas, tantos sueños florecientes, ideas que asaltaban su cabeza con más poder que miles de bombas plasmas, destellos azules que vibran al mismo son que su pulso haciéndolo sentir vivo, luminiscencia que resplandecía en la negrura de una noche sin luna y que clamaban por más, mucho más.

Era egoísta lo admitía, porque no le importo, ni pensó en ningún otro que no fuera su necroso amigo. Era él, y solo él lo que llenaba sus pensamientos día a día, hora tras hora su cabeza registraba inspiración únicamente nacida de ese poderoso animal, cada invento, cada nuevo proyecto estaba destinado a él.

Toda una vida atado a la tierra, con los anhelos moribundos, soportando un castigo constante de quienes deberían haberlo amado y sin embargo, aun así con las ilusiones ávidas de un futuro mejor, esperando por un destello de efímera esperanza. Fue hasta que el apareció que logro sentir la cálida protección de un cariño sincero, ese delicioso soplo amor desinteresado y la aceptación plena.

—Más alto —Grito Hiccup y el dragón no dudo en complacerlo. La conexión funcionaba en ambas direcciones, así que el oscuro hijo del relámpago y la muerte misma apreciaba con total claridad aquellos pensamientos dolorosos.

"Desde que nací mi padre tiene ese gesto enojado dibujado perpetuamente en su rosto, pero no creo que tengan relación." Había dicho hace algún tiempo, tanto sarcasmo que solo buscaba disfrazar el dolor de la decepción que le apuñalaba en cada mirada reprobatoria.

Chimuelo planeo suavemente atento a cada pensamiento para un segundo después soltase en picada arrancando un leve grito de parte de su jinete. Odiaba sentirlo tan apartado cuando se perdía en medio de tanto miedo y rencor que no exteriorizaba pero que no por ello mermaba la cantidad de pesadillas que lo asaltaban por la noche.

No pienses más, deja que yo sea quien te brinde consuelo.—deseaba tanto arrancarlo de aquel lugar aterido que lo alejaba de él, mantenerlo siempre cerca para apaciguar aquel sufrimiento que le laceraba.

Hiccup sonrió tiernamente, si tenía a Chimuelo entonces no necesitaba a nadie más. —Mi primera novia es un dragón.— Dijo en voz alta esperando por la respuesta.

Creo que ya lo habías dicho antes.

—Si. Cuando creí que estabas celoso, creodebí decir novio, en lugar de novia. Aunque en realidad en aquella ocasión resulto que estabas tratando de advertirme. En aquel entonces no comprendía muchas de tus actitudes y ahora…

Ahora puedes preguntarme. Pero en una cosa si acertaste, soy celoso, defiendo lo que es mío con fiereza sin embargo confió en ti lo suficiente para darte tu espacio.

—¿Eso es una declaración?

No creo que deba ser másexplícito, después de todo eres muy inteligente.

Hiccup rio esta vez a carcajada limpia sintiendo la ligereza de su espíritu, siempre era así cuando estaba con él. Las alas negras se extendieron para de un jalón elevarlos a las alturas, más allá de las nubes donde los rayos del sol pintaban de colores rojos y dorados de un amanecer glorioso.

—Te he dicho lo mucho que adoro volar.

No en la última hora. —Respondió el reptil negro encontrando de inmediato una contrapartida.—Y entonces, ¿adoras volar o adoras a quien te lleva a volar?

El jinete levanto una ceja coquetamente acariciando e mentón del reptil. —Eso es algo que quizá algún día conteste. Por ahora...

Por ahora debemos regresar, Bocón debe estar esperándote para…

—Para hacer crecer mi musculatura. —Ambos sonrieron al darse cuenta que las frases de uno las terminaba el otro.

No pude ser tan malo ahora que tengo permiso de estar contigo todo el tiempo.

—No, no es tan malo. —Contesto el chico recostándose de a todo sobre Chimuelo rozando con sus dedos la escamosa piel de a quien valoraba más que a nada. —No sabes lo mucho que significas para mí.—Pensó para sus adentros pero logrando que fuera escuchado por su dragón, una confesión muda que era susurrada de corazón a corazón.

No más de lo que tú representas para mí. —Recibió en contestación.

[…]

—¿Y bien, cómo va?—Estoico golpeo el hombro de su mejor amigo en forma cariñosa, observando con una sonrisa resplandeciente como su hijo pasaba la pista de obstáculos sin ningún problema dejando por mucho muy atrás a los demás jóvenes, al finalizar el recorrido tomaba con habilidad sin igual una ballesta y sin herrar un solo disparo todos los objetivos eran derribados limpiamente.

—Creo que eso responde a tu pregunta. —Enfatizo Bocón apuntando a Hiccup quien ahora se dedicaba a lanzar hachas sin la menor contrariedad. —Estoico, ¿crees que este bien? Digo, por lo que me contaste Hiccup podría tener…

—Míralo Bocón, se está convirtiendo de a poco en el hijo que siempre quise, fuerte, confiado, y…

—¡Y no es Hiccup!

—¡Claro que lo es!

—Está bien si quieres engañarte, pero no permitas que tu hijo se pierda, ese que lanza hachas como demente no es Hiccup, quizá tu hijo no sea el mejor de los guerreros, tampoco el más apto para representar a la descendencia vikinga, pero es inteligente y una maravillosa persona y si no lo puedes ver entonces, discúlpame por decirlo de este modo, creo que no mereces tener algo tan especial a tu cuidado.

Bocón dio media vuelta dándole la espalda a Estoico. Necesitaba que entendiera, el jefe vikingo siempre lo escuchaba y cuando no lo hacía recurría a esto, a dejar una idea plantada en su cerebro esperando que su lejanía lo hiciera considerarla.

Las cosas no estaban tan mal como le quiso hacer pensar, pero había diferencias pequeñas y casi imperceptibles, pero las había. Como el trato a Astrid, ese día cuando lo escucho lanzar aquel comentario agrio festejo la nueva actitud de Hiccup, era como si todos esos años de ser amable y condescendiente con todos estuvieran siendo olvidados dejando por fin mostrar parte de su carácter, ya no más ironía ni sarcasmo negro, sino una actitud firme y templada.

Pero luego sintió algo más, había gestos que no eran propios de su pupilo y esa nueva destreza más que brindarle seguridad le daba un toque de vanidad impropia del jovencito que tanto valoraba. No, se pavoneaba frente a sus "amigos" no era su pequeño Hiccup, al menos no del todo.

—Me viste Bocón. —Festejo el pelirrojo, sus bonitos ojos verdes completamente llenos de alegría mientras festejaba..

Ahora que los tenia de frente se daba cuenta que también la actitud del Furia Nocturna tenia ciertos cambios.—Claro, campeón, que paliza les pusiste, seguro Patán no vuelve a abrir su gran bocaza en tu presencia como no sea para comer.—Correspondió el herrero con entusiasmo percatándose que volvía a ser él, su enclenque pero inteligente niño. Detrás del castaño el dragón negro los observaba bajando la cabeza y agrandando sus pupilas, cual cachorrito meneo la cola como si deseara que jugase con él casi podía ver la desesperación por un gesto cariñoso de su parte y eso era extraño porque el único que lograba esa actitud en el poderoso reptil era Hiccup. Algo estaba mal, muy mal. O será que de tanto estar juntos sus personalidades se estaban mezclando.

[…]

Hiccup dio un liguero quejido, acaba de pincharse el dedo con la aguja, agito la mano dolorida y continuo con su labor. Estaban a unos días del equinoccio de otoño y del festival de la cosecha, y el traje debía estar listo para entonces.

La voz que le susurraba entre sueños ahora le mostraba cosas, cosas que al despertar no recordaba del todo, pero si lo suficiente como para preparar un evento especial, tan particular que solo Chimuelo y él participarían. Aun no estaba del todo seguro de su decisión, si había sido la correcta o solo había cedido ante la reiterada y urgida insinuación de que tomara una posición definida, sea como sea ya la había tomado y no daría marcha atrás. Sin embargo se amedrentaba de solo pensar que sus intenciones no fueran bien aceptadas o incluso que Chimuelo lo abandonara debido a su insinuación, habían estado filtriando entre ellos desde mucho antes de la tragedia, antes de compartir corazón, pero una cosa era eso, coquetear y otra muy diferente…

De reojo miro a su dragón, el Furia Nocturna dormía plácidamente en su roca soltando de vez en cuando algún suspiro, no lo aceptaría ni bajo tortura pero en ocasiones raras como aquella en que al negro reptil le daba por tomar una siesta a media tarde él se quedaba las escasas dos horas de su reposo mirando detenidamente cada movimiento del demonio oscuro, a veces también lo dibujaba, es más, tenía una libreta especialmente destinada a él. Cada gesto, movimiento e incluso rasgo lo plasmaba con tanto empeño que los dibujos del Furia Nocturna no tenían ni punto de comparación con los demás. En cada uno se esmeraba por dejar lo más fielmente grabada la textura escamosa y brillante de esa piel cálida, la vivacidad e intensidad de su mirada, así como ese grácil y elegante porte que lo hacia el mejor de todos los dragones.

Era como si esperara una mañana despertar y toparse con que todo había sido un hermoso sueño, entonces correría hasta la primera hoja de papel y pintaría aquello que solo le perteneció por un momento, por un perfecto y grandioso momento, porque él era Hiccup, el peor vikingo, y hasta eso que creía real podía desvanecer, irse cual agua entre sus dedos.

Pero hoy no, hoy solo lo contemplaba en silencio atribuyendo a eso sus constantes pinchaduras. Estaba demasiado distraído como para concentrarse realmente en lo que hacía. Dio un suspiro y dejo de lado la manualidad, siempre podría terminarlo más tarde, ya tenía terminada la capa y el pantalón, ahora solo concluiría la camisa y estaría listo para él gran día.

No le había mentido a Chimuelo cuando le dijo que sentía la necesidad de realizar ciertos preparativos para ese día y no podía agradecer más el hecho de que su dragón lo dejaba hacer sin preguntar más allá de lo que él mismo le contaba. Siempre esperaba pacientemente a que se decidiera a hablar y ya casi era tiempo. Solo un poco más, solo unos días más y su vida cambiara para siempre.

Sus dedos rosaron el ala escamosa, ¿Cuándo se aproximó tato? Chimuelo aun entre sueños sonrió e Hiccup con mayor confianza se deslizo debajo del ala, necesitada esa cercanía, era ya una obsesión, una adicción tan apremiante como respirar, no viviría ni un solo día estando lejos de él.

—Siempre hemos sido tú y yo

Siempre seremos uno. —Contesto el drago.

[…]

Estoico entro a la choza hecho un lio, odiaba cando a Bocón le daba por usar esa artimaña porque entonces su cabeza no para de darle vuelas a lo que sea que su amigo dijo y no paraba hasta dar con la respuesta correcta.

Que Hiccup estaba cambiando ¿No era eso por lo que lo había mandado en primer lugar al entrenamiento? Se está volviendo fuerte y aguerrido, sin duda una buena señal, después de todo un jefe vikingo debía exaltar cualidades dignas para un líder. Estoico miro la casa al completo, el fuego crepitaba en la hoguera y por un momento pensó que no eran tan así las cosas, cuando el demonio estaba cerca de su muchacho, Hiccup era el mismo de siempre, tan dependiente, tan amable y cariñoso… tan… ¿su… novia?

—No, no, no, esto es una estupidez. —Se recrimino. — Hiccup va a casarse con Astrid. Si, ella será una increíble esposa para el futuro jefe y …

Estoico meneo la cabeza cuando los recuerdos de aquellos contados y fugases besos entre ellos le llegaron, siempre era ella quien se lanzaba a besarlo e Hiccup solo permanecía ahí parado sin regresar el afecto, era ella quien lo invitaba a practicar, era ella quien iba a visitarlo ya fuera en su casa o en la forja, y era ella la que se esforzaba por llamar su atención, por bajarlo de las nubes, literalmente hablando.

Desde que aquel dragón apareció Hiccup solo tenía ojos para él, siempre estaba pensando en él.

—Ya elegiste tu bando, los elegiste a ellos antes que a tu propio pueblo, no eres mi hijo.

La mitad de aquella dolosa oración era cierta. Hiccup era más dragón que humano. Ese día su vástago habría preferido ahogarse con tal de salvar al Furia Nocturna, su hijo hubiera muerto porque estaba dispuesto a no salir del agua abandonado al reptil.

—"Yo estuve apunto de irme el día que Astrid nos descubrió."—Le había confesado con pena y tristeza un tiempo después.

Si ella no lo hubiera seguido Hiccup se hubiera marchado sin despedirse de él, de su padre. Cada plática que sostenían involucraba dragones.Y cuando se veía acorralado y obligado a castigar a los reptiles por alguna fechoría era Hiccup quien más sufría por la separación de su dragón.

Hiccup no lo extrañaría tanto si él se fuera, ya lo había hecho por algunas reuniones, apartándose por días, semanas y nunca vio esa mueca de desesperación, miedo y soledad que lo acompaño durante los tres días que Chimuelo desapareció.

—Si no fuera porque es una maldita idiotez diría que… está enamorado de esa lagartija con alas.

Estoico dio un suspiro penoso, aquella declaración aunque tímida y apenas susurrada le había quitado un enorme peso de la espalda. Tenía que hablar con su hijo, no un constante balbuceo con frases apenas si entendibles, no, una plática de verdad, en donde ambos por fin pudieran descubrir parte de las muchas y pesadas cargas que los limitaban aun.

Con esa intención subió los peldaños de la escalera no a uno, casi contándolos.

—Hiccup. —Llamo, el Demonio dormía plácidamente en su roca, pero de su hijo no había señal.

La libreta en el piso capto su atención, la tomo con delicadeza percatándose de que la pasta era nueva y estaba por demás bien cuidada, comenzó a hojearla casi soltando un jadeo al confirmar que no era la que normalmente cargaba, sorprendiéndose del detalle de cada bosquejo encontrando que entre los bocetos resaltaba especialmente uno de los ojos del dragón, tan real que si no fuera por la falta de color verde toxico que tanto lo caracterizaba diría que eran reales. Tanto esfuerzo, tanta dedicación únicamente dedicada a ese horroroso reptil sobre desarrollado.

Un suave suspiro le hizo saber en dónde estaba el pequeño vikingo, Estoico no pudo evitar sonreír tierna y tristemente al confirmar la ubicación del muchacho debido a un imperceptible movimiento que se colaba por la fina piel negra del ala.

El jefe de Berk suspiro, si lo comparara con una batalla entonces llevaba las de perder, el Furia Nocturna era indispensable mientras que él, su padre…

Salió de la habitación en silencio comprendiendo por fin la verdad tras las palabras de Bocón, su amigo había encontrado un punto en la personalidad de su hijo que comenzaba a alejarlo de no solo de él, sino de Berk, del mundo.

Lo estaba perdiendo y sin embargo lo importante no era el haberlo reconocido, sino decidir si lo apoyaría o buscaría la forma de cortarle las alas con tal de mantenerlo a su lado.

Contestando comentarios.

ToothlessHaddock: Si lo sé también a mí me gusta ver celoso a Hiccup, en primer lugar porque en las películas siempre se muestra muy confiado en su relación con Astrid al punto que parece que no le importa lo cual no debería ser si de verdad te gusta una persona, idea ala que le saque mucho provecho en el siguiente cap.

Nanami: Como puedes ver los problemas los tienen, los busquen o no. Jijijiji

MinamotoKaoru: My lady, por favor no se corte a la hora de criticar, es más le agradezco profundamente la atención que demuestra al leer este humilde escrito. Es un gusto saber que le agrado lo de el intercambio de corazones, en cuanto a Eragon, he visto el libro pero no lo he leído y la película no me llama la atención así que por esa parte no sabría si es o no similar. Lo de la perspicacia de Hiccup, como puede ver si que lo tomo en cuenta sin embargo siempre he creído que para superar un trauma como al que estuvo sometido nuestro castaño favorito hace falta algo más que un acto heroico, por eso, siempre pensando en llevar las cosas hacia un punto más real he considerado que a pesar de que Chimuelo casi se lo está gritando el mantenga sus dudas. Con respecto a Astrid, si lo sé casi no habla, pero si te das cuenta hay capítulos que manejan un punto de vista especifico, en este caso me he avocado mas en Hiccup, Estoico y Bocón, pero ya le toca turno a Astrid y tomando en cuenta lo que dijiste es eso, tiende a EXPLOTAR, por eso estoy esperando a acumular ciertas inconformidades con la vikinga antes de darle su monologo protagonista. Jijijijiji porque de otro modo solo sería una intervención sin trasfondo.

Por cierto, ¿Qué quiso decir con antiguas? No creo ser tan viejo.

Circe Salazar: Tenga cuidado, no quiero que por un descuido tenga problemas. Además una linda señorita debe dormir a sus horas.

Pequebalam: Un detalle, no estoy basándome en esa película, solo tome la idea del intercambio y bueno, con respecto a lo de parodiar, ¿Qué es eso? Y lo que está preparando Hiccup se verá en el siguiente cap.

Huy cuanta expectación por el siguiente capítulo que en mi opinión será el más largo.

hana-kitzu: Puede creer que nunca fue mi intención hacerla sentir de esa forma, de verdad me siento tan contento de que tantas personas demuestren su interés y gusto por lo que escribo que a veces me siento y comienzo a releer los capítulos y miro mis faltas de ortografía o incluso algún error de dedo y me dan ganas de bajar todo el archivo y volver a subirlo correctamente, pero la última vez que lo hice el fic ya no volvió a ser publicado y bueno ustedes no se merecen eso . Así que se quedara con errores ni modo, pero créame que lo subo cada cap con la mejor intención y mil ilusiones.

shinobydakira.93: Mi gracias por sus dulces palabras y con gusto la anexo a mi lista. Además es para mi un honor haber logrado que disfrute de esta grandiosa pareja.

Lady Nightmare thmda: Me preocupo por todas, pero como en todo siempre hay quien resalta, ya sea por su constante presencia o por sus aportaciones que nos hacen creser, my lady son especiales para mí, más de lo que imagina.