Datos que tuvieron que ser aclarados desde el cap anterior.
Elska y Ást: Son palabras del nórdico antiguo, que pueden ser traducidas como, amor, cariño, tesoro, pastelito, caramelito o cualquier otro apelativo cariñoso que se les ocurra.
Con respecto al resumen de la película, pues creo nadie perdió el hilo así que estuvo bien. Mil perdones por no avisar, pero ya había dado una advertencia dos cap antes… así no creo que haya sido tan malo.
Capitulo 15 Una decisión difícil.
Thorbjorg miro detenidamente a Hiccup, el muchacho estaba más callado que una tumba, quizá debido a toda la información que acaba de recibir. Entre ella y Bocón habían terminado de relatarse la verdad tras el medallón que ahora Bocón sabían andaba perdido por algún lugar del extenso mar. Para la Völva, eso no fue noticia.
Chimuelo asintió a todo, siempre supo que Hiccup, su ÁST era especial, porque en el momento en que sus ojos se cruzaron por primera vez algo mágico sucedió, fue como una chispa que inicio un incendio en su interior.
Bocón frunció el seño esperando que a la mujer no se le ocurriera decir alguna estupidez que entristeciera a Hiccup.
—Hiccup Horrendous Haddock. Creo que en este punto es fácil saber que…
—No te atrevas a decirle eso, Völva o no Völva te retorceré ese huesudo pescuezo. —Gruño el vikingo con ojos que aseguraban sus palabras.
Hiccup levanto la cabeza por primera vez en toda la "conversación". Observo a Bocón que con gancho en alto amenazaba a la Seiðkona mientras la mujer lo miraba retándolo a siquiera intentarlo.
—Bocón el Rudo, tú mejor que nadie sabe que esta desgracia pudo ser evitada. Y al igual que yo, tu corazón debe estar llorando lágrimas de sangre. Perdimos a Estoico por…
—Cállate, no lo digas, no lo digas bruja porque te juro que…
—No me jures nada, Bocón el Rudo. Tú no tienes más papel en esta historia que el de funcionar como un sacrificio, hazte a la idea, tu vida terminara pronto.
—¡No! —Grito Hiccup completamente trastocado, su pecho subía y bajaba con rapidez, el aire le abandonaba. Chimuelo rugió herido, sentía las emociones de Hiccup fluyendo tan poderosamente por su cuerpo que era imposible evitar reaccionar ante tal noticia.
¿Qué Bocón moriría pronto? No, no podía perder lo último que lo ataba a su padre, a otro integrante de su reducida familia. Acaso estaba destinado a quedarse sólo. Hiccup sentía su corazón quebrarse, al mismo tiempo un tenue brillo azul cubrió el cuerpo del dragón que con ronroneos intentaba apaciguar a su Ást.
—Hiccup Horrendous Haddock, no es algo que nosotros podamos decidir, la muerte es, sin intervenciones mágicas, el término de un camino que nosotros mismo vamos forjando con nuestras decisiones. —dijo la bruja.
Hiccup juraría que hasta hace solo un momento la mujer tenía los ojos negros, pero ahora destellaban con tientes dorados; y extrañamente su cuerpo se relajaba.
—Contestando a tu duda de hace unas horas. —Thorbjorg no era tonta, sabía que la amenaza del vikingo rubio iba muy enserio y no arriesgaría, por ello era mejor cambiar de tema. — Hiccup Horrendous Haddock, no fuiste tú quien beso a la vikinga Astrid Hofferson, puedes dejar de sentir culpa por ello, era yo quien controlaba tus acciones, espero entiendas que era un acto forzoso. Para lo que deseas hacer solo los presentes somos necesarios, cualquier otro en la ecuación atraerá males. Ahora debes dormir un par de horas, porque mañana antes de que despunte el alba tendrás que partir.
Hiccup se desplomo ahí mismo sintiendo detrás de él el cuerpo cálido de su dragón que lo arropaba antes de caer completamente inconsciente.
—Tú también debes dormir Furia Nocturna, el camino será largo y peligroso, mejor enfrentarlo descansado.
—Yo no me fio de ti Völva. —Gruño el dragón negro.
—No lo necesito, Estoico el Vasto dejo dicho su deseo y me limito a cumplirlo, lo que sientas así mi Hijo del Relámpago y la Muerte no me interesa. Ahora duerme.
Chimuelo sintió la somnolencia inundarle sus patas se doblaron dejándolo tendido en el suelo con el cuerpo de Hiccup recargado contra su ala.
—Ahora tú y yo tendremos una larga y difícil charla, Bocón el Rudo. —Sentencio la mujer volviéndose hacia el mencionado.
Esa fue la última frase que el Furia Nocturna logro captar antes de seguir a Hiccup al mundo de Morfeo.
—La próxima vez que te atrevas a amenazarme tu cabeza rodara, Bocón el Rudo, tengo más poder del que imaginas. —Siseo la bruja molesta por el atrevimiento.
—Pero menos que Hiccup ¿o me equivoco? De lo contrario no tu hubieras contenido, le tienes miedo.
La mujer lo miro sorprendida, dio un paso atrás y torció la boca. Ese hombre era demasiado intuitivo para su propio bien.
—No le temo, aun es demasiado inexperto, no conoce la verdadera naturaleza de su poder y por ahora la única forma de controlarlo a sido encausándolo hacia el Hijo del Relámpago y la Muerte. Ese brillo azul es la unión de sus deseos, las mitades de sus corazones forman un puente tan poderoso que la magia del muchacho fluye sin restricciones hacia el dragón. Por ahora estábamos fuera de peligro, el Furia Nocturna está más acostumbrado a lidiar con la magia, así que el Seid se siente a gusto yendo y viniendo de un contenedor a otro, pero llegara el día en que sea tan fuerte que incluso con dos contenedores ese poder explotara, la verdad Bocón el Rudo, jamás había visto a nadie con tal cantidad de Seid.
Bocón observo a los dos durmientes sonriendo con ternura, con su andar desigual se acerco para palmear la cabeza del dragón y luego acaricio la cabeza castaña.
La mujer afilo la mirada y apretó los labios. —Si Hiccup Horrendous Haddock hubiera prendido a encausar su Seid antes de quitarse el Garld entonces Estico…
—Jamás permitiré que le recrimines, no era su intención y…
—Fue una estupidez, una niñería el impulso que lo motivo a quitarse el Garld, tan cerca del final y él…
—Fuimos nosotros quienes decidimos no decirle nada, no contarle la verdadera razón del medallón porque lo que deseábamos para él era…
—Hiccup Horrendous Haddock, debe cargar con sus culpas, porque no importa cuánto le tome, algún día sabrá que debido a aquel arrebato su Seid tomo la vida de su padre. Que fue su propia magia quien sello la vida de Estoico el Vasto.
—Aun es un niño, él no necesita…
—¿Y quién eres tú para decidir lo que necesita o no? Bocón el Rudo, no eres ninguno de sus progenitores y…
—Eso ya lose, siempre lo tengo en cuenta pero… —El rubio acaricio la prótesis de su mano mientras fijaba su vista en la de su pie. —Daria cualquier cosa por…
—Estoico el Vasto se ha ido. De los que lloramos su pérdida eres tu quien más le entrego, pero también el que más sufre. Si tu lo desearas yo podría borrar…
—Gracias por la oferta, pero… —Dio un suspiro profundo. —Prefiero vivir hasta donde pueda con mi pesar, porque dentro de mis recuerdos aun puedo escuchar su voz llamándome. "Sígueme Bocón". Y yo lo hacía, siempre detrás de él, siempre idolatrándolo mientras corría mirando su imponente espalda porque sabía que al final él se volvería hacia mí con su brillante sonrisa y diría. Gracias amigo.
—Es una tortura que no mereces, Bocón el Rudo. Te he visto desde siempre, se podría decir que llegue a apreciarte y a elogiarte, por ello te ofrezco la redención. Quiero que comprendas que de seguir este sendero tu vida no llegara al término del invierno. —La mujer lo miro dulcemente intentando hacerle ver que buscaba salvar su vida.
—Contéstame una cosa. —Bocón seguía mirando al hijo de Estoico.
—¿Cual sería Bocón el Rudo?
—¿Valdrá para algo?
—Eso depende de por quién lo preguntas. —Ella bajo la mirada completamente segura de que el hombre ya había tomado su decisión.
—Para Hiccup, para Chimuelo.
—¡Oh, sí! Para ellos tú serás la puerta a su libertad.
—Entonces estoy bien con eso.
—Sera como tú quieras. —Termino resignadamente. —La decisión siempre fue tuya Bocón el Rudo. Y de algún modo estoy ansiosa de ver cuál será tu regalo. —Con elegancia la mujer dio media vuelta para sentarse a la cabecera de la mesa. —Bocón el Rudo, ¿te apetece un te? Casi no hay tiempo y quizá esta sea la única vez que conversemos, así que dejemos solo por unas horas de preocuparnos y lamentarnos y disfrutemos como amigos.
—Entonces hagamos memorable el momento. —Dijo el rubio prendiendo la estufa y disponiendo todo para el té. —Dime, ¿cómo conociste a Estoico? ¿Llegaste a besarlo?
La mujer sonrió antes de menear la cabeza en forma negativa. —Yo fui conocida aquí en Berck como la nieta de Gotic, aunque al partir mi maestra se encargo de borrar la mayor parte de los recuerdos sobre mi estadía en al isla.
—Pero la anciana nunca tuvo hijos y…
—¡Eh! ahí el punto. Yo no era su nieta. Mi nacimiento es desconocido, solo sé que el padre de Estoico el Vasto me encontró una noche de luna llena y me llevo con ella. Crecí escondida de todos o casi todos, solo Estoico el Vasto supo siempre de mí. Y con aquella cálida y protectora aura que lo hizo un gran líder me ayudo a sobrellevar mi soledad.
Thorbjorg sintió sus ojos humedecerse y por inercia busco los azules de su interlocutor, encontrando en ellos empatía y dolor.
—Quizá no debería hablarte de eso.
—No, por favor, quiero saberlo todo. Así cuando llegue al Valhala podre reclamarle cuanto secreto me escondió.
—Entonces tú también dime, ¿Cómo descubriste que lo amabas?
Bocón sintió la sangre subirle a la cabeza, esa era una pregunta que derivaría en muchas otras pero por esta vez y en compañía de aquella mujer, se permitirá ser más libre de lo que nunca fue.
—Veras, fue una noche…
[…]
Hiccup sintió un gran alivio cuando el sol de la mañana acaricio su rostro despertándolo y sus dedos sintieron debajo de sus yemas la piel escamosa de su Elska.
—Al fin despiertas. —Escucho decir a Chimuelo mientras recibía un sabe lametón sobre sus labios, una caricia tan deliciosa que le hizo estremecer.
Chimuelo ronroneo sintiendo la necesidad de su Ást crecer en su interior despertando por empatía a la suya. El suspiro de Hiccup le cosquillo sobre la escamosa piel, el aliento tibio de su mitad acrecentaba el deseo. Las manos del castaño se enroscaron suavemente alrededor del cuello del dragón y el reptil cerro en respuesta cerró los ojos, atrapando con su pata delantera el frágil cuerpo de su jinete arrancándole un sensual gemido en el proceso.
—Más cerca. —Pidió Hiccup ansioso, sentía su cuerpo ir ganando temperatura y a su corazón agitarse con fuerza.
—Nunca será suficiente. —Contesto Chimuelo mostrando sus dientes dispuesto a usarlos sobre la suave piel.
—Si no quieren una palangana de agua helada sobre ustedes, dejaran eso de inmediato.
Chimuelo retrajo sus colmillos abriendo sus sorprendidos ojos verdes mientras que Hiccup luchaba con todas sus fuerzas por zafarse del poderoso abrazo que lo mantenía preso bajo el dragón.
—Y pensar que debo lidiar con esto un buen rato. —Dijo Bocón mientras caminaba hacia la mesa. —Vamos muchachos, desayunen porque se les hace tarde.
—¿Tarde? ¿Para qué? y ¿En dónde está Thorbjorg? —Pregunto atropelladamente Hiccup
—Ella se ha ido. Pero ha dejado instrucciones muy precisas de cómo resolver tu problema. —Bocón sirvió un poco de leche de Yak y le tenido el vaso al castaño. —En resumidas cuentas todo lo que tienes que hacer es, encontrar el Garld.
—Pero… eso es prácticamente imposible. —Exclamo Hiccup con las mejillas rojas debió a la vergüenza que sentía por declarar a viva voz su error.
El herrero meneo la cabeza, acerco una canasta con pescado a dragón y continuo hablando. —Pues tendrás que hacer lo imposible, y sé que puedes. —Bocón lo miro de frente y sus ojos azules reflejaban esperanza. —¿Recuerdas el ritual que realizaste para unirte a Chimuelo?
—Sí
—Tendrás que repetirlo y terminarlo, sin embargo esta vez se añadirán dos elementos, el regalo del antepasado bolita luminosa y uno de tu familia. Thorbjorg me indico con detalle la forma que debe tener el altar para la ceremonia, pero esto no funcionara si no tienes el Garld.
—¿Tengo límite de tiempo?
—Sí, debes volver antes de que termine el invierno.
—No debes preocuparte mi Ást, recuerdo el lugar y si ya puede sacar una vez tu casco del fondo, ¿Por qué no podría hacerlo con ese medallón? — El Furia Nocturna lucia confiado.
—Es cierto tu…
—Esto no va a ser tan fácil. —Hiccup levanto una ceja, ¿acaso Bocón escucho lo que dijo Chimuelo? —Una el Garld ahora está en propiedad de alguien más, dos, esa persona no te lo regresara tan fácil y tres, dudo siquiera que sepas de quien te estoy hablando. En pocas palabras pensaba pasarte mes y medio buscando en el mar cuando el medallón no está ni por asomo ahí.
—¿Entonces en donde esta? —Pregunto directamente Hiccup, era obvio que la Seiokona era la fuente de toda esa información.
—Lo tiene Drago.
—Pero él esta…
—Me temo que para tu mala suerte está vivo, vivo y con ganas de venganza.
Continuara…
Estuve a un palmo de subirlo el miércoles, si para la siguiente semana no ven el cap, no se alarmen, lo subo el miércoles… y si se que fue corto, demasiado, pero ustedes saben los tiempos, los tiempos…
Atte: Ciel Phantomhive.
