Lamento decir que este es el penultimo capitulo de este fic. ¿Por que? Tengo unos cuantos proyectos encima y quiero concentrarme en ellos. Son Fuckin' Perfect [UkaTake], Los 100 drabbles de DaiSuga, Coróname [KnB] y está en planeación 2 fics de Free que se llamarán "Firefighter BL Game" y "Like Romeo n Juliet" así que pues necesito dar paso a estas ideas antes de que se me vaya la inspiración. Aun así creo que cumplí con honor mi deber de traerles un fic intenso y divertido, el final les va a encantar así que este viernes nos leemos. Prometo traer más KageHina en el futuro. Disfruten!


-¡Yamaguchi, ven! –gritó Nishinoya desde el otro lado de la cancha. El pecoso parpadeó, no podía ignorar a su senpai así que se disculpó con Tsukishima y fue a ver que sucedía. A su lado estaba sentado Hinata con cara curiosa – también ocupo que vengan Kageyama y Tsukishima, tendremos una seria conversación.

-¿Conversación? ¿Pa…paso algo? –Hinata se sintió nervioso –si es por lo de la soda derramada en la entrada fue Kageyama-kun quien me empujó.

-Tú has comenzado –el pelinegro apareció detrás mientras los cuatro de primero estaban reunidos frente a Nishinoya. A lo lejos los demás senpais miraban extrañados, sea lo que sea que estuviera diciendo el más bajo del equipo no tenía que ver con ellos.

-Silencio. Hoy haremos una revisión –dijo cruzado de brazos. Los cuatro alzaron una ceja.

-¿Revisión?

-¿Qué clase de revisión? –preguntaron Kageyama y Tsukishima.

-Shh… yo soy el médico familiar. Tanaka es la enfermera así que por favor sigan nuestras instrucciones –detrás de él aparece Tanaka haciendo mohines femeninos, ya parecía una especie de costumbre.

-¿Pero que dem…-estaba a punto de reprender el rubio cuando fue interrumpido.

-Primero Hinata, quítate la camisa –señaló al pelinaranja quien se veía de lo más entusiasmado con la idea de ir al "médico familiar" (siempre y cuando no le inyectasen).

-¡Ossu! –se quitó la prenda mostrando su pecho sin problema y Nishinoya se inclinó.

-Recuéstate, voy a revisar cómo va todo –mencionó en un tono casi profesional. Sus compañeros mayores ya sabían por dónde iban sus malvados y alocados planes.

-¿Eh?...Ossu…-se recostó contra el suelo y puso su fría mano sobre la panza del chico – frio…

-Siguen con sus juegos…-susurró Tsukishima sobándose la sien.

-Mhh.. todo parece bien –decía muy seguro a pesar de que el chico realmente lucia como siempre pero el tocaba como si fuese experto la zona – está en buena posición.

-¿De verdad? Menos mal –dijo un aliviado Hinata mientras todos miraban extrañados la escena, se lo tomaban demasiado en serio pero se veían felices, eso estaba bien.

-Será un niño muy grande y feliz. Felicidades Kageyama –tanto Tanaka como Nishinoya señalaron con un pulgar arriba al "futuro padre",

-¿Ah? Yo…-miró a Hinata y asintió – gr..gracias…-se rascó la nuca, no tenía forma de enfrentar esa situación.

-Ahora tú, Yamaguchi –el pecoso se tensó y miraba a Tsukki por momentos pensando que era lo más correcto, no podía ignorar a sus senpais pero tampoco quería hacer enojar al rubio.

-S..si –se sentó en el suelo y con ayuda de "la enfermera" se quitó la camisa. Su piel era más morena y se mostraba más avergonzado de que todos vieran su cuerpo tan fijo.

-Recuéstate, querido –dijo Tanaka aun en su papel de enfermera cosa que puso más de nervios al joven.

-E..está bien…-hizo un puchero y se tiró al suelo. Sintió la mano fría del "doctor" tocar la zona e hizo una serie de gestos como si analizara la situación.

-Mmh… ya, ya veo….oh! –exclamó pero fue interrumpido.

-¿De verdad planean seguir con esto? Basta, vámonos Yamaguchi –el chico se sintió algo asustado y asintió poniéndose de pie y tomando su camisa rápidamente para dar alcance a Tsukishima disculpándose en voz baja con sus senpais.

-¿Qué pasa con él? –dijo Nishinoya frunciendo el entrecejo.

-Tal vez….no le gustan los niños pequeños –dijo Tanaka y todos miraron la puerta por donde salió la pareja.

-…¿Sera posible? –todos se miraron después y cayeron en la conclusión de que Tsukishima no estaba hecho para ser padre….

-¡Tsukki! –dijo alcanzando finalmente al de lentes – Tsukki, ¿Qué sucede?

-Nada, vayamos a casa –dijo mirando al otro que iba detrás de él.

-Pero las cosas están en el gimnasio y…-se detuvo cuando sintió como Tsukishima se acercaba a él y lo empujaba lentamente contra un árbol cercano a ellos para robarle un beso sorpresa. Lo tomó con la guardia baja pero habían pasado días desde aquella primera vez, desde aquellos besos y todo eso le ardía en la piel.-ah…Ts…Tsukki…

-No me ha gustado que te toquen…-susurró. Yamaguchi abrió los ojos sorprendido y vio en la profundidad de los ojos ajenos ¿Él estaba celoso? ¿Por qué? Ellos ni siquiera habían dicho formalmente que eran pareja aunque habían hecho cosas y su familia lo aceptaba ellos no eran nada aun.

-Lo siento, Tsukki…-susurró – es que no puedo desobedecer a mis senpais además…ellos serían incapaces….

-Lo se…-se incorporó dando un paso atrás del pecoso – pero solo deben tener en claro que nosotros…-se detuvo, casi habla de más sin saber bien que diría. ¿Qué eran ellos exactamente? No salían las palabras de sus labios.

-¿Qué….Qué pasa Tsukki? –preguntó temeroso.

-Nosotros… -no pudo verle al rostro asi que miró a otro lado y entonces Yamaguchi estuvo seguro que pudo verlo sonrojarse, las orejas del rubio estaban rojas- estamos … estamos en compromiso.

-¿…c…compromiso? –pero ese sonrojo era nada comparado al de Yamaguchi. Esas palabras fueron más de lo esperado, últimamente con Tsukki todo era más de lo esperado y decir la palabra compromiso es algo fuerte, algo importante.

-Es por mis padres…ellos no descansarán hasta que así sea…-se excusó falsamente. Yamaguchi lo conocía bien y sabía que la mitad de eso era real.

-Si…eso…-ríe mirando al suelo, jugando con la tela de su camisa tembloroso, nervioso- está bien para mí, Tsukki…-por que entre todos los escenarios de confesiones posibles e imposibles Tsukishima le había sorprendido con la más sincera y fiel de las promesas. Porque llevaba tanto tiempo con él que para ser sinceros solo imaginaba su futuro a su lado, porque era feliz con Tsukishima Kei, su ahora prometido.

/Extra : Así es pelear ahora/

-Kageyama-kun….-se encontraba recostado en la cama del pelinegro. La piel expuesta, marcada de besos, ya no sentía tanta pena de ser observado o acariciado por el otro. Su vista al techo, le hacía recordar aquel primer encuentro y, aunque esta vez el pelinegro estaba por encima de él no hacían ya nada "inadecuado". Simplemente estaban tomando un respiro, el setter estaba encima pero recostado en el estómago del pelinaranja, aferrado a su cintura mientras permitía que el otro jugase con su cabello. Ni siquiera había ánimos de quejarse al respecto.

-Mmmh…-fue toda su respuesta. El otro siguió en lo suyo pensando que decir.

-Tengo antojos….-bromeo. El otro abrió los ojos de golpe y pellizco a un costado- au….!duele!

-Pues yo también tenía antojo de hacer eso –dijo levantándose y viendo el puchero en la cara de Hinata.

-Pero es en serio. Hacer esto me da hambre, ¿a ti no? –era cierto, tener ese tipo de "actividades físicas" abría el apetito en ambos.

-Vayamos a buscar algo…-con su mano palpó el bóxer del pelinaranja y se lo arrojó al rostro.

-¡Ah! Estás más sensible que de costumbre. Creo que es otro quien tendrá a cuervo-chan –el moreno solo se limitó lanzarle una almohada, a iniciar una nueva batalla de golpes con las cobijas, los cojines, las prendas, las mordidas y los besos que terminarían en más que eso. Y eso es lo que era pelear para ellos, últimamente así acababan sus discusiones, era más divertido hacerlo de esa forma.


Fue más de lo esperado ¿Uh? Bien, nos leemos el viernes. Gracias por sus reviews, los contesto en una oportunidad...sin mentir...tengo más de 100 reviews sin contestar entre mis dos cuentas...moriré! pero volveré al tercer día 8)

-Yisus