CAPÍTULO 11

-Tengo un mal presentimiento-

-¿Por qué lo dices?-

-Gennai no nos dirigido la palabra en dos horas y en este lugar no parece haber enemigos…..como si fuera…- presa de un pánico impresionante, la joven Kari seguía al grupo liderado por aquel anciano amigo suyo hacia donde supuestamente lograron percibir una señal de energía que pudiese ser el paradero de su hermano Tai perdido desde hace ya varios días. Era cierto que en ninguna ocasión pudieron percibir mediante los dispositivos digitales algo similar, así que optaron por confiar en el octogenario sujeto; nadie sabía si realmente este ser fuese o no humano o un gran número de datos bajo forma humanoide pero resultaba ser de gran utilidad. Caminaron cerca de dos horas más sobre las montañas mientras distraían la vista con la densa vegetación o admirando las maravillas del mundo aquel pues tan solo en un lugar como ese podría verse un cielo crepuscular e inmediatamente uno tan nítido como el de la mañana en cuestión de segundos, los mismos árboles parecían danzar con cada paso que los muchachos daban junto a sus inseparables compañeros digitales.

En su mente, Izzy buscaba alguna explicación por la cual no habían sido atacados o por lo menos amenazados en lo que iba desde su salida del cuartel principal de la llamada "resistencia"; entre los alrededores no parecía existir peligro que pudiese estar latente, en un principio imaginó que con un acto de astucia, Tai pudiera haber escapado y ponerse a salvo gracias a la ayuda de su fiel Agumon quien posiblemente conozca de estas tierras, pero dicha teoría fue eliminada al ver como sus mismos compañeros eran desconocedores de este llano y mucho recelo obtuvo al imaginar tal vez a Gennai tratando de escabuir el rostro o dándoles indicaciones cortas sobre donde continuar viajando –Gennai, ¿estás seguro que la ubicación era esta?- con poco respeto y más énfasis en querer demostrar un porte estricto, aquel genio le lanzó la interrogante, aunque este individuo ya estaba preparado –Sí, sus digivices no funcionan por la energía oscura que envuelve al digimundo, sean pacientes aún queda un buen trecho por recorrer- ni siquiera hicieron contacto visual, tan solo continuaron dando pasos cortos hacia el norte. En su mente aquel viejo amigo tenía la impresión de una mala jugada, la purificación había sido un fracaso y tanta era la energía oscura dentro del joven Yagami que decidieron exterminarlo para prevenir una calamidad; el plan fue sencillo, los cuatro defensores de las primeras líneas y escolta principal del actual líder deberían de ubicar a ese muchacho, arrebatarle el emblemas y encerrarlo en un cofre especialmente diseñado para dormirlo y esperar que un nuevo portador surja, lo nefasto era en acabar con la vida del contaminado Tai, si su compañero oponía resistencia (y seguramente lo haría) le darían la estocada definitiva para sellarlo y devolverlo a su forma huevo, así esperaría pacientemente dormido hasta una segunda revelación de un nuevo emblema del valor y tratándose de sujetos tan poderosos, por más fuerte que pudiese ser el valiente Agumon, no tendría posibilidad alguna frente a esos cuatro seres sagrados. Tras darle muerte, tomarían el digivice y lo dejarían cerca de las montañas justo por las cuales Gennai y compañía deambulaban para hacerles creer a los demás niños elegidos que el portador había sido víctima del enemigo.

Todo había sido finamente coordinado, pero ya cerca de tres horas de retraso le hicieron creer al viejo Gennai sobre una falla en su tal vez retorcido pero necesario plan, gotas de sudor por nervosismo comenzaron a caer desde su frente, las limpió usando una manga y haciendo un ademán de agitar la mano para darse aire como quien culpando al calor del sol. –Los años pasan más rápido de lo que se imaginan niños- les miró con una tierna sonrisa, la siempre carismática Mimi le devolvió el gesto haciéndole un guiño coqueto con su ojo derecho; prendieron una fogata pues pronto caería la noche a pesar del intenso sol, un fenómeno tan clásico en este mundo. En cuestión de minutos, la noche cayó dejando una oscuridad tan profunda que tan solo el fuego vivo era capaz de verse y era un alivio tenerlo ya que las noches resultaban ser en ocasiones bastante friolentas. Fue cuestión de tan solamente dos horas para que el agotamiento pudiera apoderarse de ellos y dejarlos plácidamente recostados con los ojos entreabiertos y finalmente cerrados, salvo por unos.

-Dime la verdad-

-Deberías estar descansando como el resto de tus amigos jovencito-

-Que te dejes de sermonearnos y cuéntame lo que sabes-

-Desconozco tus acusaciones niño elegido pero debes calmarte-

-¿Acaso crees que voy a tragarme todo este cuento? Por si no lo sabes, parte del emblema valor lo tengo yo-

-Estas incriminándome en vano, es lógico que pienses de esa manera pero….-

-Mi digivice detectó la presencia de Agumon hace unas horas- un maduro Davis Motomiya logró conversar en un tono regularmente amenazador con el viejo Gennai, no con el suficiente volumen de voz para evitar despertar al resto; mantenía ambos puños apretados con firmeza mirando con ojos devoradores al veterano aliado. Fue por pura casualidad que mientras caminaban sobre el llano que pudo distinguir el mismo destello naranja sobre su dispositivo y el cual era misteriosamente rodeado por cuatro puntos azules, en un primer instante imaginó estar percibiendo erróneamente pero al escuchar decir al viejo Gennai sobre una posible ubicación del joven Tai en dirección norte comenzó a sospechar intranquilamente pues era todo lo opuesto, esas señales provenían del sur, quiso compartir su descubrimiento pero los destellos se calmaron haciéndose diáfanos con rapidez, no tenía prueba alguna con la cual sustentar un sesgo por parte de su por ahora aliado.

-Señor Gennai, ¿acaso sabe algo que nosotros no?- el valiente Veemon se puso delante de su compañero humano con mucho más recelo que este, tal vez todo esto podría ser una treta, una muy astuta trampa. –Caminemos joven, debo contarle algo solo si me prometes guardarlo bien- por primera vez aquel viejo logró abrir sus enormes y cansinos ojos para dejar a la vista unos grandes ojos negruzcos, su rostro trise le hizo entender una mala noticia avecinarse.

Tan solo se alejaron unos cuantos metros lo suficiente como para no ser escuchados y lo suficiente como para no alejarse demasiado del grupo; primero le pidió sentarse para que pudiera oírle con detenimiento y recalcando que en absoluto, todas las decisiones tomadas fueron por parte del digimon guardián actual. El muchacho obedeció prometiendo antes no reaccionar con agresividad o con cualquier otro arrebato por lo que iba a ser testigo pues alarmar a todos sería una verdadera locura.

-Tai está contaminado; su emblema se ha corrompido- las primeras palabras cayeron como agua fría sobre los hombros del joven Davis, no estaba del todo preparado para ello pues en ingun momento creyó a esas dos extrañas criaturas con nombres numéricos (9 y 33) acerca de ello, pero tales palabras proviniendo del mismísimo Gennai le hicieron entender que tal vez ellos eran parte de la llamada resistencia. –Explícate mejor-

-Nuestro rival es alguien con poderes inimaginables, tan solo sabemos que fue un humano quien absorbió los datos de su digimon en un acto de para maldad; su emblema era el valor- con dicha información podrían haberse ahorrado tantos inconvenientes, aquellos seres que los sorprendieron en las afueras de la cabaña del padre de Matt en el mundo humano pudieron habérselas contado en pocos segundos sin mostrar tanto esoterismo. –durante todos estos años se mantuvo sellado gracias al guardián sagrado quien lo derrotó en una lucha de casi diez días; no conocemos el por qué ni cómo, pero de alguna manera el emblema de Tai mostró una anomalía hace cuatro meses y nuestro error fue no prestarle importancia imaginando ser algo pasajero; tras muchas investigaciones pudimos descubrir que nuestro enemigo logró adentrarse en el corazón del emblema del valor para liberarse de su sello- esto era mucho más delicado de lo esperado, pero sus dudas seguían abiertas y bastó con echarle una mirada a su juvenil rostro para poder entenderlo, -Logramos adentrarlo en el programa de purificación, existía una forma de hacerlo, pero falló- ante dicha declaración Davis no soportó más la atmósfera tan llena de tenciones, sin mostrar respeto alguno sujetó con ambas manos el cuello del camisón del viejo Gennai y sorpresivamente le asestó un fuerte puñetazo que lo hizo caer al piso con mucha violencia dejando estupefacto a su fiel Veemon quien inmediatamente le reprimió por ese acto e incluso se acercó a brindarle apoyo al veterano -¿Qué te sucede Davis? Tú no eres así-

-Maldito imbécil, mandaste a matarlo…..asqueroso traidooooor- lágrimas comenzaron a resbalar por sus entumecidas mejillas debido al intento en contener el llanto amargo; su intuición no le hubo fallado pues el silencio entre ellos le hizo entender el haber acertado completamente, una ola de rencor, odio, tristeza, desesperación, en fin un sin número de emociones se acumularon sobre él, acaso aquel octogenario aliado era el responsable de una gran baja tan solo por un simple capricho (así lo entendió) sobre todo ese asunto extraño para él en querer purificar aquel emblema. –No teníamos opción, entiende joven amigo que si le permitíamos vivir podría destruir todo este….- ni siquiera pudo terminar su frase, una lluvia de fuertes nudillos cayeron en su rostro o en cualquier lugar donde pudiesen producir daño alguno y ni los fuertes reclamos de su digimon eran capaces de aplacar la furia del joven Motomiya. Como si pesara menos que un paquete de papeles, su cuerpo fue levantado con suma facilidad y puesto luego algo lejos del golpeado Gennai.

-Te mataré ahora mismo si no hablas todo lo que sabes- su rostro estaba casi desfigurado por una mirada tan oscura como la misma noche de luna nueva, aquellas angelicales facies fueron reemplazadas por una terrorífica capaz de amedrentar a cualquier persona. Davis entendió esos ojos desfigurados por el odio, se hizo a un lado sabiendo que fue levantado por Biyomon hace unos segundos sin dejar de ver con desdén a Gennai quien tan solo podía limpiarse la sangre cayendo por sus narices y boca con las mangas de su brazos. Fue una fortuna que tan solo dos niños elegidos estuvieran esa noche con él a solas, si el resto se enterara y posiblemente fuera así dentro de algunos minutos, sería una verdadera anarquía.

-¿Dónde está Tai? ¿Qué le hicieron?- Sora se acercó a Gennai, usando tan solo una mano logró ponerlo de pie sin importarle lo más mínimo el estado de este, no era intención suya armar un alboroto así que poniendo su dedo índice sobre sus delicados labios rosados le hizo entender tanto a Davis como al viejo amigo que deberían hablar en voz baja para evitar despertar al resto y mucho menos a Kari pues todo esto le produciría un impacto severo en la menor de los Yagami. –Por favor tienen que entender….- aquel anciano tan solo pudo ver lo inevitable. Aquella ave rosa con apariencia tierna se dejó envolver por una luz roja para que en breves segundos dejara en su lugar a un águila de plumaje naranja majestuoso. –Será mejor que te expliques rápido- una batalla entre ellos era lo último que pudiese desear, sus habilidades eran muy decentes pero si el no raciocinio se apoderaba de la joven Sora y hacía una segunda evolución no tendría muchas oportunidades y peor aun teniendo al otro humano con su valiente digimon a su costado izquierdo. –Si permitimos que el joven Tai salga será el fin del digimundo…..todos moriremos si su emblema no renace nuevamente…..su mundo se verá envuelto en un caos insoportable, ¡entiendan eso por favor!...no ha sido fácil para mí tampoco, ¿Cómo creen que me siento al cargar con la muerte de un gran amigo?-

-Muy mala respuesta-

Una conexión peculiar es la que se establece entre digimon y acompañante humano, como si ambos pudieran sentir lo del otro sin necesidad de hablarse; eso mismo se pudo comprobar entre la siempre alerta y ahora Birdramon con la bella Sora, esta última tan solo levantó su digivice para dejar que su fiel amiga terminara evolucionando a su forma más poderosa, es decir, en una enorme águila roja al estilo norteamericano. Dicha intervención no pudo pasar desapercibido, en breve todos los otros niños elegidos despertaron ante la presencia ultra de aquella criatura irrumpiendo los frondosos árboles y fue solo cuestión de segundos para que todos pudieran hacerse presentes totalmente preocupados mirando anonadados a Sora y Davis con sus respectivos acompañantes amenazando al viejo Gennai.

-Pero qué rayos pasa contigo Sora- Matt no daba crédito a dicha escena, tan solo pudo gesticular esas palabras pero honestamente sabía que algo debió haber provocado tan ferozmente a su amiga para que reaccionara con tal magnitud sin importar atacar a ese viejo conocido.

-Cálmate ahora, si sigues con eso podemos ser descubiertos por el enemigo- en vista de la intensa señal emanada a través del digivice, Izzy vociferó a todo pulmón para intentar apaciguar los ánimos ásperos de aquella jovencita incluso sabiendo el poco éxito pues aquellos ojos tan solo Tai era capaz de hacer volver en sí. Sin importarle cuánto daño podría causar, la orden de ataque fue dada por la mozuela, sus deseos de venganza por la muerte de su tan querido amigo y despreciablemente a manos de un supuesto aliado le produjeron una deshonra inimaginable. La valiente criatura digital se alzó en vuelo, podía sentir todas las emociones negativas provenientes desde el corazón de Sora, un sentimiento incomprensible; ella iba a vengarlas todas, sin importar si atacase con todo su poder al viejo Gennai pues era conocedora que su apariencia era tan solo una treta para ocultar un inmenso poder culto. Desplegó sus majestuosas alas ante la vista incrédula de todos, iba a dejar caer grandes llamas sobre su "víctima".

En vista que era ya prácticamente imposible detenerla, cada quien optó por ponerse seguros ante una lluvia de fuego inminente.

Las flamas cayeron a gran velocidad, una tremenda destrucción se hizo presente; Izzy tan solo suplicaba que la descarga de energía no fuese detectada por sus perseguidores. –Es la primera vez que puedo decir que te equivocas amigo- Davis miró con nostalgia a ese genio, su mente le hizo entender muchas cosas con la cortísima plática que tuvo con Gennai –Aun seguimos dentro de las murallas, todo esto es un cuento barato- tales palabras cayeron como anagramas sobre la mente superdotada del portador del conocimiento, pro primera vez en todos estos años supo que fue engañado cruelmente…..Tai había sido enviado a ser capturado por el mismísimo Gennai y toda la ira de Sora tan solo podía explicar una cosa…..Ese mismo anciano hubo de haber mandado la ejecución del otro. Un mar de angustia se apoderó de él y las grandes flamas comenzaron a llover.

….

-¿Y qué pasó luego?- el relato tuvo que ser interrumpido pues a una cierta edad las fuerzas comienzan a decaer con mucha mayor velocidad y ello lo estaba experimentando Kari, sus delicados párpados comenzaban a cerrarse lentamente y proseguir con la historia demandaría un esfuerzo muy superior al que podía brindar; se excusó con su nieto favorito y le pidió paciencia para poder descansar, seguirían con el relato al día siguiente. Koichi se despidió con desdén pues deseo saber más pero las fuerzas de su abuela no eran suficientes como para mantenerse despierta.

Cerró la puerta al salir con bastante educación, hace algunos años y no muchos, la abuela siempre parecía ser mucho más jovial que el resto de personas de la misma edad, le resultó extraño que en tan solo cuatro años eso cambiara tan repentinamente aunque pensó que el golpe que tuvo en la cabeza hace una semana atrás le hubo dejado ciertas secuelas. Se fue parcialmente contento no sin antes recibir otra bolsa con media docena de empanadas de pollo caseros las cuales el mismo sabía, se terminaría ese mismo día.

Caminó con cierta prisa pues el frío le hizo entender que debería llegar pronto a casa para poder poner algo de agua caliente con la cual acompañar sus deliciosos aperitivos.

-Que se parezcan físicamente no significa que sean equivalentes-

-No seas tan dogmático, piensa que al fin tras casi sesenta años, el emblema ha renacido-

-Tal vez sea cierto, pero ello también implica que…-

-Que ese miserable aún sigue con vida, lo sé-

-Si tus suposiciones son correctas, debemos proteger a este niño hasta que los resultados de la investigación arrojen las conclusiones finales-

-Siempre tan nerd Wong, deberías ser más intrépido-

Desde un edificio, los profesores Ukitake y Wong observaban los pasos del joven Koichi, ambos tenían un secreto entre manos los cuales hubo cambiado el destino de muchas personas hace mucho tiempo atrás.