CAPÍTULO 19

-Debemos volver a ayudarlo-

-Ahora mismo hay que concentrarnos en nuestro plan-

-También es tu amigo cómo puedes decir eso tan….-

-Silencio Davis, entiende que debes confiar en él pase lo que pase ¿quedó claro?-

-Si combinamos fuerzas le ganaremos en un abrir y cerrar de ojos- Davis le increpaba a Matt sobre el accionar en haber dejado atrás a un valioso miembro tan solo por mera petición de este en querer combatir solo contra un poderoso enemigo, pero a pesar de tener esos pensamientos filántropos seguía corriendo al mismo compas que los demás hacia los confines del extraño lugar donde se encontraban para retornar a su mundo y ponerle fin a la primera parte del minucioso plan diseñado por Izzy; teniendo la idea en perder a Joe en combate sin haber hecho lo imposible le daba hasta cierto punto náuseas y lo más resaltante era ver a los niños elegidos de la primera generación no parecer sentir esa misma sensación la cual él poseía en estos momentos no obstante ser este chico peli-azul no tan apegado suyo a diferencia del resto. Pasaron cinco segundos para los cuales se detuvieron en seco. –Eres tan inmaduro a veces- Sora le miró con detenimiento.

-Nosotros haremos lo necesario para que ustedes puedan realizar las fusiones sin importar lo que nos cueste- Mimi señaló a sus compañeros veteranos cuando dijo la palabra "nosotros", era evidente que el plan incluía riesgos muy delicados los cuales hubieron aceptado sin quejarse en ningún momento dejando simplemente anonadado a ese muchacho. La reacción de los otros no se hizo esperar pues tanto Kari como Tk protestaron sobre ese pensar ya que ellos no imaginaron una situación en la cual sus demás compañeros hubieran permitido auto usarse como carnadas (por llamarlo así) si es que la situación lo ameritaba. –Están dementes, nunca vamos a permitir algo como eso- la menor de los Yagami se dispuso a dar marcha atrás y retornar hacia donde Joe pero fue rápidamente interceptado por Matt quien continuaba cargando a un inconsciente Tai –Estoy completamente seguro que tu hermano hubiera deseado que continuemos-

-Hablas tonterías, Tai siempre se preocupó por los demás y nunca hubiera permitido un plan como este…..en qué momento ustedes decidieron todo esto sin consultarnos nada-

-El lago negro está demasiado cerca puedo presentirlo- Ken tuvo que sostener su cabeza con ambos brazos interrumpiendo los griteríos de Kari para con los mayores, cayó de rodillas imaginando re vivir ese terror tan intenso el cual le producía mirar tan solo aquellas sombrías aguas capaces de sacar a la luz los temores más ocultos de una persona. Kari no pudo presentirlo por estar frustrada ante la decisión de los mayores del grupo pero en efecto se hallaban bastante cerca. –Bien, después de esto no quiero que nadie vuelva a llamarme la niña engreída nunca más- Mimi se paró en frente, al parecer su momento hubo llegado y nadie se podía interponer entre sus decisiones y el camino; para esos instantes Tai comenzaba a recobrar la conciencia tras haber sido golpeado sobre la nuca con el objetivo de no dejarse llevar por la oscuridad. –Me encargaré de esto Mimi- la siempre coqueta Palmon dio un paso al frente y con ayuda del resplandor verde puro proviniendo desde el digivice de su destinada humana pudo evolucionar a una forma de cactus con guantes de box sobre sus poderosos miembros superiores, bastó un par de golpes sobre los suelos para poder recrear una grieta que hizo caer a los demás niños elegidos pero los mayores sabían perfectamente sobre todo, pronto caerían justo sobre las negras y densas aguas del lago negro para ser transportados a su mundo, tal vez los menores nunca les perdonarían el haber acordado todo esto en secreto, pero eran conscientes de sus actos y ahora más que nunca necesitaban de aquellas poderosas fusiones que tan solo los de la segunda generación eran capaces de invocar junto a sus acompañantes digitales; antes de lograr impactar sobre el líquido pudieron ver a una especie de payaso acercarse como rival de turno de la delicada señorita.

-Izzy desgraciado, siempre lo supiste- quiso llorar en saber lo venidero, a pesar de conocer cuan fuertes podían a llegar a ser sus compañeras era obvio que no podrían llegar hacerle frente a un enemigo del nivel mega y peor tratándose de aquel viejo conocido. –No mires Kari, pronto llegaremos y será mi turno- Sora abrazó con fuerza a la mujer que siempre consideró su hermana menor, ella era hija única y el calor de la hermandad siempre le fue ajena hasta conocer a un jovencito quien vivía bastante cerca suyo, curiosamente el destino querría que la hermana de este niño la acogiera como de su misma familia; Sora se arrepentiría siempre en haber accedido al plan orate de Izzy pero era algo necesario. Los cuerpos de todos impactaron sobre las negras aguas dulces y en breves segundos desaparecieron del místico mundo digital.

-Vaya, vaya, no se si deba llamar a esto buena o mala suerte-

-Payaso apestoso ni te imaginas de lo que somos capaces ahora-

-Tus palabras son tan repugnantes, me pregunto que harán ahora sabiendo sobre la falsa indentidad de su líder-

-Mentiras…- Mimi refunfuñó ante las acusaciones del rival; no era ajena al temor creciente pero fue advertida de su presencia en cualquier momento gracias a una estadística impresionante por parte del genio; hace pocas horas hubo descubierto un poderoso secreto el cual hubiera querido mantener oculto pero esta embergadura iba permitir revelarlo mucho antes; con un simple movimiento del brazo izquierdo (con el cual sostenía el digivice) deshizo la trasformación de su amiga digimon para retornarla a su forma basal dejando algo estupefacto al enemigo. -¿Te resignaste? Bueno te mataré más lento si así lo deseas-

-Púdrete payaso idiota- Palmon levantó sus miembros superiores sonriendo cual niña traviesa tras haber hecho su travesura luego de lanzarle aquella grosería a nada más y nada menos que Piedmon. –Siempre pensé que no te gustaba seguir órdenes de nadie pero veo que te has convertido en un simple lacayo…..a la carga amiga- un resplandor verde claro impactó sobre la criatura digital envolviéndola en tu totalidad a los pocos segundos mientras la chica sonreía con placer absoluto sabiendo lo que se avecinaba mientras el ser con apariencia jocosa miraba atento el espectáculo; la forma de Palmon fue cambiando a medida que el resplandor se tornaba más intenso, primero una figura humanoide emergió de la flor la cual hubo aumentado considerablemente en tamaño, su delicada silueta fue poco a poco cubriéndose con una especie de vestido color carmín, sus pies fueron cubiertos por una coquetas botas negras que le cubrían parte del muslo, las alas muy similares a las de su evolución ultra y un antifaz que dejaba ver unos ojos verdes en su totalidad permitieron el surgimiento de la dama y señora de la naturaleza. –Palmon warp digivolce a…..Rosemon- la luz no había terminado en desaparecer cuando desde las manos de la mega evolución crearon un estallido el cual derribó varios metros al rival haciendo que su silueta impactara contra numerosas columnas de aquella extraña ciudadela sobre los cielos, rompiendo nueve rocas con su cuerpo hasta impactar contra una décima, sus ojos se abrieron de par en par aun incrédulo sobre este nuevo percance. -¿Quién es la delicada flor ahora?- Mimi le señaló el dedo pulgar en señal de aprobación a su nueva compañera, durante unos instantes imaginó un diseño de modas mejor para la forma más poderosa de su digimon pensando en cientos de accesorios vanguardistas que la hicieran ver en lo posible mucho más atractiva y aunque pudo ver una par de pistolas al estilo antiguo sobre ambas manos las cuales crearon tremendo daño a Piedmon, se reusaba a tener que recurrir a eso como último estilo de modas. –Entonces, esto hará las cosas más entretenidas- el payaso se limpió el polvo del cuerpo y posteriormente la sangre cayendo desde sus labios tras haber sido dañado con tremenda violencia. Dio un salto impresionante de casi treinta metros en cuestión de milisengundos posicionándose justo detrás de la impactada digimon, usando una de las espadas logró hacerle un corte sobre su espalda descubierta, afortunadamente ella pudo reaccionar a tiempo y evitar ser destruida por tremendo filo aunque no pudo evitar la herida sangrante. –Uhhmmm, estuve cerca- era turno del payaso, lanzó desde sus brazos unas cuantas bombas con formas jocosas que hacían explosión al tocar cualquier superficie, disfrutaba el crear tanta destrucción.

-Cobarde, tu oponente soy yo- Rosemon cargaba entre brazos a Mimi, la muchacha no se resistió en mirar hacia el suelo el cual se hallaba prácticamente destrozado tras las explosiones recurrentes. A una velocidad sobre humana aquella evolución pudo colocar a su compañera humana en un lugar parcialmente seguro para luego dirigirse a por todo sobre su oponente, la rapidez era casi imperceptible; ambos seres comenzaron a sostener su lucha sobre los cielos recreando humaredas con cada explosión; las espadas salieron volando como al mismo estilo lanza cuchillas pero la audaz señora de la naturaleza invocó el poder de la tierra para que grandes lianas gruesas le sirvieran como escudo evitando ser acuchillada. Esas mismas lianas salieron en dirección al villano quien recurrió a su velocidad para esquivarlas, estas cosas eran no solo veloces sino también destructivas pues resquebrajaban fácilmente las rocas cuando las impactaban a gran rapidez. Piedmon comenzaba a disfrutar esta lucha aunque sabía perfectamente que ya había fallado debido a que su única misión consistía en alertar a su amo sobre la actual posición de los niños elegidos, pero este ser prefirió por el combate haciendo caso omiso a las amenazas de Sulgramon, sin embargo, tenía que experimentar el pelear tras haber estado muerto durante tantos años a manos de esos mismos niños ahora jóvenes, emitió la señal delatadora de forma tadía asi que era tan solo cuestión de tiempo para que dicho villano acompañado de Gennai lograrán arribar, tal vez cinco minutos.

-Mueeeereeeeeee- aprovechando la distracción, Rosemon invocó a los árboles en esta oportunidad, dándole vida a cientos de ellos permitiendo a la vista observar como los gruesos troncos cobraban movimiento mientras sus raíces se despegaban de los suelos. Las criaturas comenzaron su ataque sobre el asombrado payaso, era en cierto modo sangriento ya que estas creaciones invocadas tan solo querían devorar al rival luego de intentar sujetarlo con sus poderosos maderos. Piedmon tuvo que recurrir a sus cuchillas para cortarle las ramas, pero eran demasiados, pronto uno pudo sujetarle y desde lo que aparentemente se aproximaba en ser una boca, esta se abrió del viejo árbol para atrapar la pierna derecha del payaso, pronto los demás robles terminarían por desmembrarlo. –Maldita sea- no lo pensó dos veces, mordió con fuerza, sujetó una espada con la mano derecha y se cercenó la pierna ipsilateral para luego salir volando lejos de sus voraces apisonadores. –Es tu fin, debe ser triste morir dos veces- sus ojos cambiaron de posición para ver a esa dama con una especie de cañón ahora entre manos, de hecho hubo unido ambas pistolas, ahora una gigantesca bola de energía trasparente salió despedida desde ese objeto con forma de flor, la gran esfera fue imposible en ser esquivada y este bufón la recibió de lleno, su cuerpo entero explotó al tocar la densa energía haciendo que las grises nubes del lugar prácticamente desaparecieran y la explosión fue tal que los mismos suelos sufrieron la aniquilación destruyendo a los mismos árboles y gran parte de la ciudadela. Desafortunadamente Rosemon hubo utilzado casi todo su poder y ahora respiraba en forma agitada, -Oyeeeee, eso estuvo ceeercaaaa, casi me matas a mí también…..bájaaameeee ahoraaaa- los gritos de Mimi no se hicieron esperar, en efecto, su humanidad era sostenida por una columna que amenazaba en caer al vacío en cualquier momento, rápidamente el hada bajó a poner a salvo a su compañera, le dio un fuerte abrazo porseguido de un beso cálido en la frente, -eres increíble Mimi, gracias a ti pude lograr mi máxima evolución- se miraron tiernamente hasta que un crujido de rocas las alertaron, la silueta del digimon enemigo ensangrentado a por doquier les puso en pose de lucha; Piedmon en ese estado no sería un rival considerable pero ya la poderosa Rosemon había agotado sus fuerzas en ese último ataque, aunque la caída del payaso era cuestión de tiempo honestamente. –No se molesten en darle el golpe de gracia- la voz de Gennai interrumpió el escenario. No era acompañado por la criatura oscura que engendró todo este caos, de hecho tan solo una figura con forma de gorila y ese anciano eran los únicos sobre las destruidas construcciones de aquella ciudad flotante. –Adelante querida, dime dónde están los demás y te prometo una muerte rápida- aún le costaba aceptar la traición del viejo Gennai; ambos se acercaron hacia ellas, el gigantesco gorila con espalda plateada llamado Kholdrimon le aplastó el cuello hasta fracturarlo del desvaneciente Piedmon dejando a las dos completamente boquiabiertas. -¿Qué? De todas formas ya iba a morir, el cretino este se confió tanto que terminó cavando su propia tumba- Gennai no parecía sentir remordimiento alguno tras haber sido testigo en la aniquilación definitiva de uno de los suyos. Rosemon se puso en frente y usando sus últimas reservas logró reaparecer las pistolas para poder defenderse de ambos seres, disparó a discreción pero los impactos tan solo rebotaron sobre el pecho del gorila sin que le produjeran el más mínimo daño. –Lo siento tanto querida- con velocidad majestuosa, el veterano en menos de lo que tarda un pestañeo logró ponerse a pocos metros de la reina naturaleza y usando una cuchilla le dio un golpe certero justo en medio del abdomen, para hacer más letal su ataque, giró la filuda hoja dentro del cuerpo de la digimon quien tan solo pudo caer con los ojos blancos. –Noooooooooooooo- Mimi comenzó a llorar abiertamente y maldiciendo el nombre de ese anciano a todo pulmón, le increpó el haberles engañado durante tantos años fingiendo ser un gran aliado para tornarse la peor pesadilla en estos momentos; pasaron unos cuantos segundos para que la figura de Palmon reemplazara a su forma mega tendida sobre los suelos sangrando a por montones. –Co….coree…Mi…Mimi- fueron sus últimas palabras, la fiel digimon se convirtió en una serie de datos hasta desaparecer en el infinito cielo permitiendo el llanto amargo de la destrozada mujer.

-Cretino, infeliz…esto…esto me lo pagaraaaaassssss…..- la memoria de la jovencita se activó de forma majestuosa, en situaciones de peligro el cuerpo actúa con instintos superiores a lo esperado llevando incluso a experimentar un 10 por ciento más de la capacidad cerebral límite superior; se despidió mentalmente de todos sus compañeros hechos en las ciudades las cuales visitó, se despidió de sus tan amigables padres llorando por saber que ya no retornaría a casa para saborear esos deliciosos merengues que tan solo su madre sabia preparar, hubo querido experimentar muchas más cosas a su corta edad pero el odio y la frustración le impedirían escoger otra solución. –Tai, si no nos das la victoria nunca te lo perdonaré- fueron sus últimas palabras, luego sus manos sujetaron la cadenilla que colgaba el emblema, esperó a que sus dos mercenarios estuvieran lo suficientemente cerca, de hecho no sabía si daría resultado pero una corazonada le decía que sí. –Mi niña, aun puedes salvarte si tan solo me abres ese portal hacia el mundo humano. Te recompensaremos con todo lo que nos pidas, sé inteligente; o terminarás muerta y sería muy triste que una hermosura como tú se pierda- las palabras de Gennai aunque tentadoras no la iban hacer cambiar de parecer, nuevamente esperó. –Los humanos no tienen capacidad de respuesta rápida, ahora misma esta confundida, mátala de una buena vez- Kholdrimon blasfemó la demora, ahora mismo su única forma en acercarse al mundo humano era esquiva para ellos y con eso el plan de su amo volvía a frustrase y en vista de la paciencia insoportable del anciano, optó por ser quien le diera muerte a la hermosa mujer tras ver como ese anciano comenzaba a darle espacio y tiempo mientras esperaba una respuesta; dio grandes zancadas mientras sus fauces ensalivadas se abrieron mostrando unos filosos colmillos

-A la mierda con todo…púdranse malditos hijos de perra- ni siquiera ella misma supo cómo lo consiguió, nunca recordó tener tanta fuerza como para ser capaz en romper su propio emblema usando tan solo sus dos manos pero en efecto, eso hizo; Gennai miró el acto y en seguida pegó un salto completamente asustado; nunca se esperó eso.

El emblema brillo unos instantes en color rojizo pardo, al hacer impacto sobre el suelo tras haber sido partido por la mitad recreó una explosión de magnitudes inimaginables arrasando con todo a su paso, todo el territorio sobre el cual pisaron termino en nada y el estridor fue tal que los tímpanos de cualquier ser terminarían destrozados con tan solo escuchar la mitad de la intensidad de ese estruendoso sonido. Fue como ver estallar una bomba atómica sobre los cielos; desde tierra firme a miles de kilómetros de distancia sobre las superficies del mundo digital, el guardián supremo pudo ser testigo de una gran catástrofe sobre las nubes, la misma tierra tembló unos cuantos segundos tras ver como ese mar de fuego atormentaba las nubes, sus ojos nunca antes vieron algo tan destructivo en su vida entera.

-¿Pero qué rayos fue eso?- por primera vez, Rakhamon sintió el miedo correr en su sangre pues en su cabeza imaginó que tremendo poder fue invocado por el enemigo sin ni siquiera pasarle por la mente que podría ser tan catastrófico el poder de un emblema destruido a voluntad propia.

-Lo perdemos, lo perdemos, no tiene pulso-

-Preparen la intubación endotraqueal y consigan epinefrina para suministración intravenosa de inmediato, suspendan las maniobras de reanimación a mi señal para continuar con el siguiente esquema. Esto no va pasar, no en mi guardia ¿entendieron?- un médico emergencista libraba su duelo personal atendiendo un caso de supuesto paro cardio respiratorio en un muchacho joven de apenas 17 años familiar de una colega suyo. Llegó al hospital sin ningún antecedente que pudiera delatar su estado tan hiper agudo, un verdadero reto diagnóstico sin duda alguna pero la prioridad era salvarle la vida antes que discutir la posible etiología. Su equipo de guardia tuvo que suspender la atención para concentrarse en este paciente quien luchaba por mantenerse con vida.

-Comiencen ahora doctores, este no se nos va ¿me oyeron?, no se nos va- la voz aterradora era escuchada desde fuera de la sala de emergencias del tópico de unidad de cuidados críticos, la madre del joven Kurisuchan se hallaba desmayada siendo atendida en una habitación diferente pues no pudo resistir el impacto emocional en ver a su hijo anteriormente tan saludable en un estado como este sin encontrarle explicación alguna.

…...