Holaaaaa que tal ¿les gusto el capítulo? Muchas gracias nuevamente por los reviews espero que la historia les esté gustando; la batalla verdadera ha iniciado y el enemigo tiene un as bajo la manga el cual pondrá en serios aprietos a todos. Especial agradecimiento para Mac1826, tus revies siempre son alentadores, muy agradecido, realmente me incentiva muchísimo y con respecto a lo de Sora, fue un error mío mil disculpas, era a los 11 y no a los 9 años como mencionaste…..:(

La historia está llegando a sus etapas finales y como se mencionó en un principio, no tendrá un final muy feliz que digamos y en especial para….

Bueno sin más que decir les dejo el capítulo 26 esperando que sea de su agrado.

Psda:

¿Se salvarán los niños elegidos?

¿Qué piensa hacer Leomon con Sora?

¿Qué esconden el profesor Ukitake y el porfesor Wong…quienes son realmente?

CAPÍTULO 26

-¿Cómo es esto posible? No eras el auténtico portador- Rakhamon mantenía sus dudas incluso a pesar de haber sido salvado en milisegundos de morir a manos de su peor enemigo, aunque ahora sus ojos miraban detenidamente a ese muchacho castaño portando al emblema más poderoso creado hace más de mil años quien hacía brillar intensamente su insignia dejando estupefacto al guardián supremo al igual que al resto de combatientes.

-También te extrañamos viejo, vaya un simple "gracias" hubiera sido suficiente- Matt fiel a su estilo sarcástico se hizo presente también permitiendo un brillo azulino desde su respectivo emblema (la amistad), junto a su amigo estaban situados en ambos hombros del poderoso Omegamon quien terminó de soltar su descarga número cinco justo hacia el frondoso bosque oscuro en la supuesta dirección en la cual estaba el rival a vencer. Durante esos segundos de suma intensidad nadie hizo movimiento alguno como si estar en medio de una feroz lucha constase tan solo en ser testigos, pero gracias a un ligero ventarrón de aire, los furiosos guerreros retomaron la lucha sujetando una faena admirable mientras las cuatro fusiones pisaron tierra firme. Inmediatamente al hacer contacto con los suelos, sintieron el temblor provocado por las fuerzas enemigas luchando contra los suyos en un combate a muerte; los súbditos de Sulgrimon no tenían nada que envidiar a criaturas del nivel mega y aunque Gennai ya hubiese sido aniquilado (lo comprobaron al ver el cuerpo sin vida del anciano tirado a merced de su propia mala suerte empapado en sangre) sus capitanes poseían poderes admirables capaces de controlar elementos vitales a voluntad.

-Iremos a ayudarles; acabaremos con el ejército para ir a por la presa principal- Tk supuso que sería mejor dejar luchar a Omegamon junto al guardián supremo contra el enemigo más fuerte mientras ellos acudían a por derribar al ejército usando las fusiones de sus compañeros digitales; no era tan descabellado pensarlo pues las fuerzas aliadas realmente necesitaban apoyo para hacerle frente a un conjunto muy superior en número.

-De ninguna manera niño…percibo un poder impresionante viniendo no solo de Omegamon; pelearemos los cuatro contra esa abominación- con respecto al haber dicho "no solo Omegamon" hizo referencia a las otras tres fusiones presentes, una de ellas con energía muy valiosa casi de las mismas dimensiones a las del guerrero blanco producto de la fusión entre los emblemas valor y amistad. Su enunciado dejó perplejo a los niños elegidos pues no se esperaban que el orgulloso guardián supremo estuviese animoso en querer luchar junto a ellos e incluso imaginaron que rechazaría la ayuda para tomar venganza por la muerte de su maestro él mismo. -No tengo el poder como para hacerle frente….pero si luchamos juntos tendremos una chance- el gran caballero dragón miro embravecido los suelos, hace algunos segundos fue testigo de la inmensa diferencia entre poderes entre su enemigo y él justo cuando este se disponía a cortarle el cuello con un golpe solemne; aquel aprisionamiento que sufrió por los aros salientes desde el cuerpo convaleciente de Gennai fueron prueba de ello, pues dichos objetos (si bien y al cabo eran energía pura) mantuvieron la sujeción gracias al poder de su invocador y justo pudo sentir el poder total de Sulgrimon cuando este sostenía el hacha en su máxima altura. Esa arma no era un simple artilugio, fue creado con los mismos diamantes que existían sobre aguas puras en lo más profundo del océano del digimundo; ello tan solo significaba que esa bestia había podido adquirir la habilidad en convertirse inmune frente a energías sagradas.

-Shakkoumon acabemos con esto deprisa, seremos la defensa- Cody se hizo manifiesto dando su punto de vista, la armadura de aquella fusión era quien sabe hecha del material más resistente jamás antes visto, incluso era capaz de resistir misiles enteros sin problema alguno y gracias a Tk dicha presencia se mantendría mientras ambos digivices estuvieran sincronizados por sus portadores mencionando claro que los niños elegidos de la segunda generación portaban las esencias de dos emblemas cada uno salvo Ken quien portaba su propia insignia llamada "bondad". Por su parte, Yolei se sentía, aunque nerviosa obviamente, entusiasmada para una lucha decisiva la cual costó valiosas pérdidas las cuales nunca podrían retomar. Ella sostenía con fuerza su propio dispositivo a la par con Kari para permitir que Sylphimon pudiera sostenerse con su mayor poder, -emplearemos nuestra velocidad para mantenerlo a distancia - evidentemente aquella fusión resultaba ser muy rauda, de gran ayuda para ataques a corto alcance; esos dos sumados a la ferocidad de Imperialdramon en su forma guerrera y su amenazante cañón no darían tregua alguna en un combate tan importante. Los cinco luchadores cambiaron rápidamente sus posiciones a una de agresividad al notar los árboles alborotándose lo cual significaba la proximidad del verdadero rival acercándose a toda prisa con furia absoluta por haber sido impulsado tantos metros agresivamente gracias a un cañonazo cortesía de Omegamon. Este último, apuntó nuevamente su arma hacia dicho bosque manteniendo una concentración plena sin importarle la cruel lucha que se recreaba a espaldas suyas, incluso los niños elegidos esperaban en silencio sin mover ningún musculo debido a la tensión creciente con cada segundo; vieron un resplandor verde salir a toda prisa el cual fue interceptado con elegancia por Rakhamon quien se valió de una sola extremidad para repelerlo dejando boquiabiertos a los demás por sus impresionantes reflejos; una silueta se elevó en los cielos, era esa criatura mitad humano y mitad digimon riendo con placer tras haber sido atacado ferozmente hace unos minutos, contabilizó a sus adversarios con paciencia mientras se sostenía en lo alto mirando especialmente a ese supremo guardián pues a pesar de las fuerzas combinadas, no le parecían suficiente salvo ese ser superior.

-Sí que eres estúpido…. ¡Ahora Shakkoumon!- Tk gritó con fuerza mirando a ese monstruo levitar, la fusión suya apuntó con sus ambos brazos hacia él y en menos de un segundo dos cadenas salientes desde sus extremidades aprensaron al enemigo mientras dichas cadenas se bañaban en fuego ardiente. Usando su gran velocidad, Silphymon trepó a través de esas cadenas sin ser dañado en ningún momento hasta llegar a su objetivo aplicándole cientos de golpes a velocidad descomunal mientras tanto Kari como Yolei se sujetaban de donde podían para evitar caer; estuvo en ese plan por casi diez segundos aprovechando el aprisionamiento de ese ser, quien reaccionó usando su enorme poder para romper los eslabones, quiso aprehender a esa digimon pero la velocidad de la misma le permitió escapar aunque por muy poco. Fue muy incauto en darse cuenta de la gran sincronía de los niños elegidos puesto que ese primer enfrentamiento fugaz era solo distractora para permitirles a las otras dos fusiones cargar poderes en sus respectivas armas, ambas fusiones soltaron su arsenal ante un indefenso Sulgramon quien tan solo pudo recibir el impacto en los cielos causando una explosión inmediata permitiendo que grandes flamas cayeran a los suelos tras producirse dicho evento catastrófico. -Remátalo- Davis le gritó al guardián supremo pues este se hallaba perplejo al ver cuán fácilmente pudieron engañar a tremendo rival usando combinaciones estratégicas, tuvo que reaccionar sacudiendo su cabeza de un lado para el otro siempre cubierta por un casco estilo griego muy contrastante con su armadura. En menos de un segundo ya estaba a la altura donde supuestamente se hallaba el oponente, blandió su espada desde la cual salió un destello rojo que dispersó el fuego y el humo que restaban en los cielos, su ataque parecía cortar el viento, Sulgrimon experimentó ese poder propiamente cayendo al piso con ciertos daños. –No es suficiente- Rakhamon volvió a sentir esa ira tan agobiante recordando cómo su antiguo maestro fue aniquilado despiadadamente por ese infeliz ser, a toda velocidad prácticamente imperceptible para los demás pudo ponerse frente al enemigo, su afilada espada danzó como si tuviera vida propia pero era efecto de su majestuosa técnica pero este monstruo las esquivaba con agilidad sorprendente, finalmente dio una especie de volantín hacia atrás hasta posicionarse en un rama de árbol con tronco grueso riendo a carcajadas; hizo un ademán con sus garras imitando estar despidiéndose pero señaló luego a un punto específico donde los niños elegidos, al girar sus cabezas presos por la curiosidad, vieron la crueldad de cómo un miembro del ejército enemigo bebía la sangre de uno de los principales comandantes del ejército libertador. –Son unos malditos- la ira se posesionó del joven Tai, Omegamon sintió ese sentimiento disponiéndose en ir a acabar al despreciable ser pero fue retenido rápidamente por Matt –Noooooo, concéntrate amigo, nuestro deber es acabar con esa basura, no rompamos las líneas; si nos desune perderemos ante él- gracias a ese comentario se pudo evitar que aquella fusión acudiera a destrozar ese grotesco espectáculo dejando sin un valioso elemento de ataque, sin Imperialdramon, aunque sea unos segundos, podrían caer a manos de este ser abominable. Sulgramon tan solo pudo escupir con disgusto como señal de reproche pues esperaba ser testigo como ese niño se perdía en la locura del odio para posesionarse de su emblema corrompido por tal emoción negativa. Dio un salto raudo para acercarse a su presa principal desarmándole de su filuda espada con suma facilidad, su garra derecha tenía dirección hacia el cuello pero fue rápidamente contrarrestada en un reflejo felino -Cometes un error al subestimarme- ambos seres sostuvieron un intercambio de golpes usando sus extremidades, la velocidad a la cual intercambiaban ataques era más que formidable, cada impacto entre esos dos permitía ver rayos saliendo desde sus cuerpos productos del descomunal intercambio de energías. Ambos desaparecieron dejando absortos a los niños elegidos y a las fusiones DNA, tan solo se escuchaban los estruendosos sonidos que producían sus golpes chocándose, los ojos no podían captar una lucha entre criaturas de niveles inimaginables. Al poco tiempo ambos retornaron a sus antiguas posiciones dejando prácticamente petrificados a sus testigos.

-No lo haces nada mal maldito cretino; se ve que el idiota ese te enseñó bien- tuvo que dar un salto pues Rakhamon dejó salir una esfera de poder a su objetivo quien lo esquivó con elegancia pero el árbol al cual impacto, simplemente desapareció. –Vaya, eres más poderoso que ese inepto, muy interesante- por segunda vez ambos se acercaron para intercambiar ataques, los rayos se tornaron más intensos con cada impacto y la misma naturaleza parecía protestar el choque entre dos potencias sobrenaturales.

-Niños elegidos usen el poder de sus emblemas- la voz del segundo al mando hizo que los jóvenes reaccionaran pues estaban quietos siendo espectadores totalmente aterrados antes esos dos poderes muy superiores, Intimon les dijo eso mientras decapitaba a una feroz bestia de casi cinco metros de alto con apariencia semejante a la de un ogro. -¿el poder de los emblemas?- Davis no entendía bien lo que quiso decirles ese individuo y hubiera querido que se le explicara con mayor detalle pero Intimon debía volver inmediatamente a su lucha junto al ejército libertador.

Ninguno pudo entenderle inmediatamente pero tras pensarlo detenidamente, ese digimon les estaba pidiendo que rompieran sus emblemas para recrear explosiones gigantescas y así eliminar al enemigo; un sacrificio en otras palabras. –Tranquilos, siempre hay otras salidas- Tai intentó poner serenidad en el grupo, en efecto hacer eso era una opción la cual él sabía pondría fin a esta lucha pero no iba a lastimar a sus amigos y hermana junto a él mismo. Sulgrimon sujetó de un brazo a su rival logrando expulsarlo varias veces a lo lejos, sabía que tenía una gran oportunidad en acercarse al emblema codiciado por tal vez unos cuantos segundos, no desperdició tiempo alguno, fue a por ello cuán rápido pudo. Las cuatro fusiones comenzaron a atacar al unísono a esa bestia híbrida quien esquivaba fácilmente los ataques combinados de las fusiones DNA; tuvieron que dar un retroceso inmediato dejando en el centro a Sulgrimon, cada quien lanzó un poder diferente justo hacia su objetivo pero este pudo reaccionar a tiempo y tan solo un enorme cráter de casi diez metros de profundidad pudo ser la secuela de tremenda energía. Para entonces Rakhamon pudo retornar al campo dispuesto a entregar su máximo para vengar a su antiguo maestro y tan solo esa idea inundaba sus pensamientos. Los cuatro quisieron unírsele, arremetieron con todo para intentar aprovechar su superioridad numérica pero la bestia parecía estar burlándose de todos.

-Es muy poderoso, ni siquiera atacándole juntos le hemos hecho un rasguño- Ken pudo no sonar muy optimista pero eran ciertas sus palabras pues al momento no pudieron agravar al enemigo y quien permanecía sin haber soltado su capa la cual cubría la cabeza, algo admirable pues a tremenda velocidad ese objeto nunca cayó.

-Hemos salido de peores, adelante Omegamon- por alguna razón no explicable, Tai sentía un rencor inmedible de tan solo ver a ese monstruo, su odio crecía lenta y progresivamente mientras luchaban contra ese ser, esperaba que en cualquier momento sus compañeros se retiraran para destruir su emblema junto con el mal de una buena vez por todas pero dicha oportunidad ni siquiera estaba cerca. Dos enormes serpientes salieron de la nada desde la tierra, medían casi más de treinta metros de largo, devoraron a cuanto ser se les puso en frente sin importarle que fuesen aliados o enemigos. –Vaya, se tardó mucho- Sulgrimon miró a su sirviente arremetiendo a todo poder contra las fuerzas libertadoras, no eran dos, sino una sola bicefálica, desde sus fauces salía un veneno paralizante con lo cual se le facilitaba tragar a sus presas. –Les presento a Kagiyoshimon, mi obra de arte. Él no es un digimon…..es mi creación- sus declaraciones no cayeron nada bien en los demás, las cosas parecían estar poniéndose muy graves, si ordenaban una retirada tal vez podrían salvarse un grueso importante del ejército.

-Yo me encargo de este infeliz- como si fuera un simple juguete de plástico, la serpiente fue derribada cientos de metros. Aquella voz provino del gran segundo al mando Intimon, el símbolo del sol, su poder era tan solo superado por el actual guardián supremo y sus habilidades en combate eran más que envidiables, a velocidad extrema sujetó por la cola a este monstruo creado artificialmente lanzándolo por segunda vez pero en esta oportunidad a los cielos, se destapó la mascada que le cubría la boca para dejar salir una columna de fuego que dañó severamente a ese ser. –No va ser sencillo, cretino- la calma volvió al guardián supremo pues este creyó que sería conveniente ir a apoyar a sus seguidores para hacerle frente a esta nueva amenaza pero dejaría desprotegido a los niños elegidos y al emblema el cual esa abominación anhelaba. Una vez más bajaron al piso lentamente al igual que el rival, intercambiando miradas. –A por el todo o nada- fue Davis quien sugirió eso, ya eran conscientes de la enorme diferencia entre esa criatura y ellos, de nada serviría intentar trucos o estrategias, la nueva táctica sería fuerza y habilidad en un combate cuerpo contra cuerpo. Imperialdramon corrió hasta su oponente, sus fuertes brazos comenzaron a intentar golpearle pero este tan solo se movía de un lado al otro esquivando con destreza los golpes –O no, no te lo llevarás gratis- Ken lo dijo al percatarse de la atención que le ponía Sulgrimon a su emblema "bondad" el cual brillaba intensamente a pesar de estar siendo cubierto por su camiseta ploma; el dragón pudo entender el mensaje y lanzó su cañón a corta distancia sin importarle que en ese reducido espacio también podría salir herido junto a Davis quien no dudó del plan entendiéndole como si fuese capaz de leerle la mente al niño prodigio. La explosión fue magnánima, un gran temblor se instauró haciendo que varios árboles fueran expulsados como si pesaran igual que una hoja de papel. Sulgrimon optó por elevarse, ese ataque por poco y lo alcanza; al poco tiempo sintió sus piernas quemar. –Nuestro turno infeliz- Tk le hizo entender que ahora Shukkaumon usaba su capacidad de levitar para esperar a ese monstruo y aprisionarlo con sus cadenas bañadas en fuego, en esta ocasión no solo lo inmovilizó, sino que optó por agitarlo con violencia para lanzarlo hasta un grupo de rocas. Este reaccionó muy deprisa, ese ataque sí que le hubo causado dolor, iba a despedazar a esa fusión pero dos flechas le traspasaron desde la espalda hasta el vientre, -Me dieron tiempo suficiente como para invocar mis flechas grises- el ataque de Silphymon llamado flechas grises consistía en dos poderes distintos, una flecha que servía para purificar y la otra para exterminar lo purificado; Sulgrimon sintió como la mitad de su cuerpo perdía fuerzas mientras la otra se tornaba inestable, debido a su naturaleza humana comenzó a sangrar pues algunas gotas de sangre cayeron desde donde estaban las flechas, pero su inmenso poder las deshizo dejando un mayor odio dentro suyo. –nunca me des la espalda- ahora Rakhamon con su sable antes lanzado en mano derecha atacó con ferocidad a ese ser, su espada estaba ardiente en llamas y el golpe fue tal que parecía tener un volcán haciendo erupción; gran parte del fuego invocado fue hasta donde Omegamon quien usó la cabeza de Metalgarurumon para absorber ese poder, cuando hubo terminado tal espectáculo destructivo, la cabeza de Warpgreymon con la espada trascendente cambió a un color rojo intenso como la sangre misma. –Exxxteeermiiiiinaaaalooooooo- el grito al unísono de Tai y Matt embraveció más a esa poderosa fusión, blandió la espada con fuerza para permitir realizar un poder nuevo, una gran energía pudo sentirse y ese golpe era como tener una cuchilla de más de cien metros, la misma tierra se agrietó como si el planeta entero fuese partido en dos. –Aun no es suficiente, aléjense todos- Rakhamon dio su advertencia, incrustó su espada en la tierra inestable mientras invocaba un gran poder entre sus manos, no podía perder mucho tiempo, lo lanzó con determinación; en su camino la esfera color blanca fue aumentando exponencialmente en dimensiones hasta medir casi cien metros de diámetro arrasando todo a su paso incluyendo al poderoso enemigo.

-No perdamos tiempo niños elegidos, él volverá….ayudemos a los nuestros- la destrucción hecha en ese campo era impresionante, solo quedaba un enorme vacío; no había tiempo para detenerse a reposar, el ejército libertador necesitaba ayuda y a eso mismo fueron; los rostros de los jóvenes comenzaron a lagrimear sabiendo que sus amigos no dieron sus vidas en vano pues con esos ataques le demostraron al enemigo cuan fuerte eran estando unidos. Rackhamon se encargó de exterminar a la enorme serpiente usando un giro de espadas partiéndole por la mitad mientras aprovechó la intervención de Intimon quien uso su poder incandescente para enjaular a esa escurridiza criatura. –Muy bien hecho amigo- el guardián supremo felicitó a su segundo al mando por su accionar pero su felicidad duró muy poco.

-Ojo por ojo…..sirviente por sirviente- esa cosa no había tardado ni siquiera un minuto en reponerse de sus tremendas heridas, era evidente su daño pero ahora mismo su garra izquierda atravesaba el cuerpo del valiente Intimon, acto seguido con brutalidad extrema decapitó a ese valiente capitán quien tan solo pudo atinar a decir "fue un honor" antes de desaparecer en miles de datos. –Maaaaalddddiiiiittooooooooooo- odio puro, un sentimiento para muchos placentero, el guardián supremo experimentaba estar siendo ofuscado por ello, sus deseos de venganza no tenían límites; voló a una velocidad muy superior a la anteriormente usada, incrustó sus filosas garras en el vientre del maquiavélico ser pero este resultó ser una ilusión dejándole sorprendido pues fue muy incauto por segunda vez consecutiva; sus ojos pasaron hacia los niños elegidos de inmediato, este error impulsivo iba a costar muy caro.

…..