Buenas!
Me he dado cuenta de que no he descrito nunca con precisión al personaje de Yui. Y como su aspecto tendrá un poco de importancia más adelante. Me tomaré las molestias de hacerlo ahora. Yui es una niña de la altura más bien alta de una niña de 13 años. Tiene los ojos verdes y el pelo castaño oscuro casi negro, que le llega por la mitad de la espalda. Una sonrisa pegadiza y una voz suave pero también contundente. Su acento en japonés no es muy bueno, pero para poder hacer bien la historia, me ahorré el intento de poner equivocaciones en cada frase. Representa que desde que su madre murió ella ha estado aprendiendo japonés con Saintemillion y Shinichi, para que pudiera hacer de agente junto con los demás en Japón. No tiene ninguna cicatriz en su cuerpo excepto la marca esa de la que siempre estoy hablando. Odia que le llamen Yui-chan porque es así como la llamaba muchas veces su madre, por eso mismo, Kaito la llama Yui-chin, Shiho la llama, Yu-chan, Shinichi la llama Yui y Eisuke la llama Yui-san (le puse el '-san' que muchas veces es empleado como más respectivo ya que representa que su madre fue una vez la jefa de Eisuke y por eso él la llama en más respectivo). Si me olvido algo haré algún otro inciso más adelante. Disculpad por no hacerlo antes.
También tengo que decir que he comprobado algunas frases que podrían quedar como errores, pero que realmente no han sido eso. La madre de Yui murió tres años después de que hubieran secuestrado a Shinichi y a Kaito, pero Yui le dice a Miki que dos días después de que se separasen, y representa que ese día en que se separan es una o dos semanas después del secuestro, así pues es hacía 6 años. Lo explicaré más adelante en cuanto pueda hacer un capítulo con la madre de Yui (Flashback). La madre de Yui realmente está muerta. También dije que Heiji y Kazuha se habían casado hace medio año, pero en el segundo capítulo de Nishio Takumi que representaban un año antes de los capítulos reales, Heiji le dice a Ran 'pareces mi mujer'. Heiji y Kazuha llevaban prometidos un año y medio cuando se casaron. Supongo que se podría decir que después de un año de estar prometidos... Heiji ya decía esas cosas. Al menos eso haría yo. También dije que Miki dijera que a Yui aún no la había marcado. Representa que Miki no vio la marca de la niña. También hay un lapsus de tiempo con lo que Miki dijo en esos capítulos de hacía un año: Yui representa que está en Japón (es la niña prodigio del FBI). Pero en cambio, Yui llega a Japón el mismo día del tercer capítulo, bueno, uno o dos días antes más bien. Jejejeje. Esto se explicará más adelante. Todo esto quedará explicado más adelante, así que tengan paciencia.
Por lo que respecta a este capítulo es visto desde la mente de... bueno ya lo veréis XD es un asesino simplemente. Siempre había pensado en hacer esto, pero nunca había encontrado un fanfic suficientemente bueno para hacerlo. Este que me está saliendo tan tétrico he pensado que quizás quedaría bien así que... que lo disfruten!
Tengo ya avanzados unos 4 capítulos, así que no creo que tarde mucho en subir los otros. Dentro de una semana tendré vacaciones y entonces los iré subiendo todos! :D
Espero que les guste y por favor... (se que me hago pesada) DEJEN REVIEWS! :(
^^Shihoran^^
Resumen: han pasado 6 años desde la desaparición de Conan, Haibara, Shinichi y Kaito. Aoko está investigando desapariciones parecidas a la de su amigo y pide muchas veces ayuda a Heiji, quien les contó casi todo acerca de la Organización. Kazuha se ha casado con Heiji y ahora es profesora de instituto. Sus alumnos resultan ser la Liga Juvenil de Detectives y, ahora, la hija de Kudo Shinichi: Yui. Sonoko y Makoto estan casados y tienen un hijo llamado Akira. Los dos son dueños y trabajadores de un hotel de lujo llamado 'Ai Hotel' (seguro ya se lo han pensado, pero por si acaso... 'Ai' está escrito con el Kanji de 'Amor', sep... otra de las brillantes ideologías de nuestra querida señorita 'pija-rica' Suzuki). Ran y Aoko han superado la desaparición de sus amigos. La karateka ahora es abogada y se acaba de enterar de que Shinichi tiene una hija. Aoko aún no sabe nada, porque Koizumi Akako, Keiko Momoi y Hakuba Saguru, quienes ya han vuelto a ver al ladrón, no le han dicho nada. La historia parece complicarse más...
En la mente de un asesino.
Matar es una estupidez. Nunca debe hacerse nada de lo que no se pueda hablar en la sobremesa.
Oscar Wilde (Dramaturgo y novelista irlandés).
Tendría que haberla matado antes de tiempo. Un cuerpo muerto no puede hablar, ¿o sí? No. Con mis manos, no. Llevo siguiéndola 6 años y hoy seguro lo consigo. La llevaré conmigo a ese lugar. Nadie sabrá dónde estamos y seguro que podré terminar mi trabajo con precisión
Miró por la ventanilla del coche en el que estaba sentado.
La seguiré hasta donde esté más vulnerable. Seguro que en algún momento bajará la guardia y no intentará defenderse. Tendré que esperar un rato… ¿y esa quién es?
Miró a una niña removiendo sus bolsillos delante del edificio que estaba observando. Se removió en su asiento mientras ponía sus grandes manos a la ventana de cristal para poder ver mejor.
Me suena de algo esa niña. Seguro la conozco. Pero… ¿de dónde? Nací en Osaka, me crié en Hokaido, crecí en Tokio y me casé en Kyoto. Esa debe de ser de Kyoto o de Tokio, seguro.
Fijó su frente en el cristal sin parpadear como si así pudiera detener la imagen de la niña por unos segundos, mientras ella entraba al edificio.
Hace 9 años me casé con esa bruja. La niña debe de tener unos 14 o 15 años. Sí… Kyoto o Tokio. No consigo recordar. Seguro la he visto en algún lugar.
Se giró hacia el volante y miró a su lado. Tenía encima del asiento del copiloto 10 fotos de distintas personas.
Aquí está… esa es la niña.
Suspiró al ver una de las fotos. Él recordaba que le habían indicado que era una niña extranjera. Le habían dicho que era una superviviente a la que tenía que matar en cuanto pisara Japón. Era la hija de uno de los demonios de Inglaterra y de otro demonio Japonés. Recordaba que él estaba vigilando a la chica que más conexión tenía con ese tipo que su jefe creía muerto. De repente se acordó de lo último que le habían dicho de ella. Esa niña se había convertido en la protegida de ese tipo.
Pero, ¿qué hace aquí? ¿Qué es lo que quiere de ella? No puede ser, ¿cómo la ha encontrado? No hace mucho que está aquí. Estaba muy tranquila. ¿Por qué estaba tan tranquila?
Agarró otra foto de una joven de 18 años.
Mi obra maestra… ¿ha fallado?
Con rapidez abrió la guantera del coche y sacó unos cascos. Los enchufó a su teléfono móvil y pulsó el botón para reproducir.
Sabía que ese momento llegaría. Ese metomentodo… maté a su compañero para advertirle, pero veo que no ha sido suficiente. Mi obra maestra. Mi obra maestra. Mi obra maestra. Mi venganza. Tendría que haberlos matado a todos, seguro que enton… ¿qué hace esa mujer aquí también? Esa maldita abuela cada vez que me ve me mira con esos ojos de superioridad. Maldición, me gustaría poderle arrancar los ojos para que me mirara como los demás. Yo soy mucho mejor que el resto del mundo. Soy un ser superior. No… soy más que eso. Soy un Dios superior. Soy el Dios de la justicia. Yo impongo las leyes. La venganza es mi leal compañera. Ella… esa mujer tendría que estar igual que esta.
Levantó la foto que tenía en la mano. Sonrió. Se acordó de la vez en la que se había presentado a su víctima. Le había dicho que iba a entrar a la policía para poder encontrar a alguien. Ella le sonrió y le dijo que ella tan solo seguía los pasos de su madre y que, aparte, tenía que encontrar a la persona que más amaba en ese mundo. En la fotografía había una chica de ojos azules y pelo largo y moreno que le sonreía. En su espalda una mano morena que había sido separada de la otra mitad de la fotografía. Se quedó observando a la chica mientras el tiempo transcurría con lentitud. Miró otra foto de una niña. Escuchaba a esa chica por los altavoces, hablando con tranquilidad. Miró hacia la puerta. La niña, la mujer y una joven salieron con prisas del edificio.
Ahí está… sale temprano. Tengo que apresurarme.
Encendió el coche y fue tirando poco a poco sin quitar la vista de la mujer.
Conseguiré que ese pague por lo que hizo. Mataré a dos pájaros de un tiro y me vengaré de él. A la niña también me la llevaré.
Siguió unas cuantas calles, hasta que las vio entrar en otro edificio. Paró el motor del coche y se puso los auriculares al oído.
¿Cómo? ¿Esa bruja me ha grabado? Sabía que tenía que haber puesto el mecanismo antes. No merecía ninguna oportunidad. Esa bruja me está fastidiando.
Guardó las fotos en una carpeta que puso debajo de su asiento.
Seguro se lo está inventando. Seguro cree que lo ha hecho, pero realmente no lo ha hecho.
Salió del coche.
Voy a hacerlo ya, no puedo esperar más. He pasado 3 años con ellos, haciéndome la buena persona. Aguantando mis ansias de matarlos a todos. Tan simpáticos, tan amables. Ninguno de ellos conoce mi dolor. Pero van a conocerlo. Lo harán porque yo lo tengo y ellos quieren conocerlo.
Entró en el edificio y giró hacia la derecha.
Han dicho mi nombre.
Suspiró quitándose los auriculares y entrando a la sala.
Eso significa que si me ha grabado. Esa bruja… tendría que haberla matado hace 9 años.
- Ah… Jimbo –le saludó Makoto pasando por su lado– Bueno días.
Todos le miraron.
- ¿Qué te ha ocurrido? –preguntó Sonoko al ver al hombre rubio completamente despeinado y con sus ropas rasgadas.
- Mouri, ¿podemos hablar? –preguntó en un tono muy bajo. Vamos, tienes que parecer más débil, mucho más– en… en privado, por favor.
- Claro –respondió ella preocupada acercándose.
- Te… tengo que enseñarte algo –susurró señalando la puerta.
Sé que eres una buena gatita muerta. Tu curiosidad es la misma que la de tus padres.
Ran le siguió preocupada hasta afuera. El rubio miró hacia atrás.
Así… muy bien… sal del edificio con nosotros. Seguro vas a ver como secuestro a su amiga y verás como sufre igual que tu, niña prodigio.
- ¿Qué te ha ocurrido, Tetsuya-kun? –preguntó Ran viendo como el hombre se metía dentro del coche y sacaba la carpeta llena de fotos.
- Parece ser que Nishio ha intentado matar a Miki-chan –suspiró el hombre– hemos estado buscando por todos los trenes y por poco no me atropella uno –mintió.
- ¿Miki-chan? –preguntó Ran abriendo la carpeta– ¿Está bien? –añadió mirando las fotos de dentro.
Vamos, niña. Sabes lo que voy a hacer.
Pensó el hombre mojando un pañuelo con un líquido transparente que había en un pote marrón.
El teléfono móvil de Aoko sonó. Ella descolgó el teléfono.
- ¿Qué ocurre, Saguru? –preguntó la chica.
- No te fíes de Jimbo –dijo él con rapidez.
- ¿Qué ocurre con él? –preguntó Aoko arqueando una ceja.
- Es Nishio –respondió el inglés– Jimbo Tetsuya es en realidad Nishio Takumi.
Aoko sin colgar el teléfono salió corriendo del lugar.
Puso el pañuelo mojado en la cara de la abogada y la empujó al coche mientras la niña gritaba.
- ¡Suéltala! –gritó Yui acercándose al hombre para golpearlo.
- ¡Ran! –gritó Aoko saliendo del edificio.
La niña se abalanzó hacia el hombre, pero… el rubio con un ágil movimiento le robó la pistola de su bolsillo y le apuntó con ella a la cabeza, poniendo a Yui de cara a los amigos de Ran. Aoko, Eri, Makoto y Sonoko, con el niño llamado Akira en sus brazos, les miraban sorprendidos.
- Muy bien, agente Smith, una vez más me has sorprendido –sonrió– acercaste a Kid a Koizumi y Momoi, acercaste a tu padre a sus amigos… venga… podrías haberlo hecho mucho mejor. ¿Por qué no te defiendes?
- No te apresures Takumi-kun –sonrió ella– te reconozco lo suficiente como para testificar en tu contra. Serás ejecutado.
- Eres tú la que va muy rápido, agente Smith –dijo el hombre entrando dentro del coche– una vez más vas a ir a las mazmorras. Y esta vez no vas a salir de allí, pequeña.
- Sí, claro –se rió ella– como si no fueran a buscarme mi familia. Acabas de encender un fuego con el que podrías quemarte. Al fin y al cabo, Sora y Ryuu son conocidos como los mejores agentes de todo el mundo.
- ¿Un mago que en realidad es un ladrón y un detective que desaparece para proteger a sus amigos? –se rió el hombre– Kuroba y Kudo nunca me mataran. Son demasiado cobardes.
- No entiendes, ¿verdad? –preguntó Yui después de silbar– la ejecución no la hacemos nosotros. Sino los agentes de la BO que están infiltrados en la cárcel. Te van a matar tus propios compañeros, maldito traidor.
- No van a venir a buscarte –informó el hombre tirando de la niña para que entrara en el coche– al fin y al cabo vamos a ir a ese lugar que ellos dos tanto temen.
Yui suspiró, cerró la puerta del coche y se apoyó a la ventanilla.
- Mira que eres aguafiestas –se quejó– ahora que estaba consiguiendo mis objetivos tú te metes por el medio.
El hombre se rió mientras encendía el coche y tiraba a gran velocidad por la calle de Tokio. Cogió el pañuelo y se lo dio a la niña. Aún apuntándola con la pistola, le hizo señas para que se pusiera el pañuelo en la nariz. Ella arqueó una ceja y se giró. El rubio paró el coche y le puso el pañuelo a la niña para que se durmiera. Rápidamente surgieron sus efectos.
Todo va a salir bien. Nadie va a ver lo que va a ocurrir. Ellas dos no saben lo que les espera y yo voy a ganar otra vez. Este duelo lo voy a ganar yo, Hattori, Kudo, Kuroba… voy a ser vuestro peor enemigo. Voy a vengarme por lo que me hicisteis hace 6 años.
Bueno, quizás lo de es un asesino no sé yo... es más bien un loco XD Espero que les haya gustado y que continuen leyendo mi fanfic :D
Se despide:
^^Shihoran^^
