Konbanwa!

Gracias a la insistencia de la aquí presente: Lady Kid ¬¬. Tenéis aquí un nuevo capítulo! XD Que conste que la autora de este fanfic no se responsabiliza de los comentarios de las dos locas gemelas ¬¬' Lady Kid ahí va XD Pero si debe responsabilizarse de que esa mujer se haya cambiado el nick de fanfiction XD

Laurii19: wow! así me gusta jajaja que te unas de nuevo a estos mundos XD me alegro de que te haya alegrado el día :D esa era mi intención desde un principio. y espero que te guste este que viene :3

CoolGirl97: jajaja me alegra que sea así, espero que sigas leyendo ;D aquí tienes la continuación y no tan lenta como la otra... agradece a Lady Kid luego XD

O-kisame: Fa dies que et responc per MP ara toca per aquí XD m'agrada maltractar-lo MUAHAHAHAHAHA pero tot i així sóc comprensiva... pensa que aquest capítol encara es dels bons, els dos que venen serán els més forts XD tot i que tampoc en puguis saber gaire del tema XD de fet en aquest capítol sortirá una paraula que a mi no m'ha agradat gens com l'ha he deixat, pero no podia fer-ho de cap altre manera :(

LadyKid: GEME NO PIENSO RESPONDERTE TODOS LOS MENSAJES POR AQUÍ AHORA MISMO! XDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDD DDDDDDDDDDDDDDDD pero si voy a alegrarte un poco con la respuesta del número especial: 'HHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHH HHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHH HHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHH HHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHH HHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHH HHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHH HHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHH HHHHEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEE EEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEE EEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEE EEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEE EEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEE EEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEE EEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEE EEEEEEEEIIIIIIIIIIIIIIIIIIII IIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIII IIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIII IIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIII IIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIII IIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIII IIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIII IIIIIIIIIIIIJJJJJJJJJJJJJJJJ JJJJJJJJJJJJJJJJJJJJJJJJJJJJ JJJJJJJJJJJJJJJJJJJJJJJJJJJJ JJJJJJJJJJJJJJJJJJJJJJJJJJJJ JJJJJJJJJJJJJJJJJJJJJJJJJJJJ JJJJJJJJJJJJJJJJJJJJJJJJJJJJ JJJJJJJJJJJJJJJJJJJJJJJJJJJJ JJJJJJJJJJJJJJJJIIIIIIIIIIII IIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIII IIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIII IIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIII IIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIII IIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIII IIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIII IIIIIIIIIIIIIIIIIIII (y pico)' ¿Ha colado? XD Espero que sí porque al igual que tu ha costado lo suyo más que Kai y Shin ¬¬ Bueno, no lo retiro... esos cuestan más... XD ya te dije que respecto a lo de quedarte a Yui puedes adoptarla no hay problema... pero... Mamoru ¬¬ Heiji ¬¬ Yuuki ¬¬ Hiro ¬¬ Takeshi ¬¬ Akira ¬¬ son míos ¬¬ absolutamente míos ¬¬ bueno... Heiji es de Aoyama... pero en este fic es mío y como tal la propiedad de los (no sé como llamar a esa panda de descerebrados que siguen a Samy) de este fanfic también ¬¬ respecto a lo de: 'Yo no se como haces para hacerme pasar de la risa a la desesperación en cosa de segundos!' XD yo tampoco hija! XD Love you! Firmado: 1000 y algo de la busqueda de gatos ¬¬ quedó muy raro XD mejor lo dejamos en... Tu gemela :D

Bueno seguro no habéis entendido nada... tengo que advertirles de que tanto Lady Kid como yo estamos un poco chifladas... (ella antes llamada Indi Fire... creo...). Así que mejor les dejo con el siguiente capítulo, aunque les advierto que este ha quedado un poco flojillo de ambiente...

Espero lo disfruten!

^^Shihoran^^

ADVERTENCIA: algunas de las palabras que contienen este capítulo no son aptas para personas sensibles ¬¬ Lady Kid aparta de esta pantalla ahora mismo ¬¬


Huir.

A quienes me preguntan la razón de mis viajes, les contesto que sé bien de qué huyo, pero ignoro lo que busco.

Michel Eyquem de Montaigne (Escritor y filósofo francés).

- ¿Kudo qué haces? –preguntó Heiji al verlo ponerse la ropa.

- Nishio Takumi vendrá a este hospital camuflado como paciente para matar a todo el mundo –sonrió Shinichi mientras se ataba la camisa por encima del pijama que le habían puesto en el hospital– ¿Es eso lo que quieres?

- ¿Nishio Takumi? –preguntó Kazuha– ¿Otra vez ese tipo?

- Vale… Hattori no tengo mucho tiempo de contarte nada, ¿de acuerdo? –respondió su amigo– pero… creeme cuando te digo que ese tipo es más peligroso que Ginebra y su jefe. Está loco, completamente.

- No si ya había notado ese detalle –añadió el moreno– pero aún así… no puedes andar.

- Si se me abre la herida mala suerte –añadió cojeando hacia la puerta.

- Para, para, Shinichi no puedes andar así –suspiró Ran agarrándole el brazo.

- Te aseguro que sí –añadió él mirando el pasillo vacío– quedan 3 minutos y 35 segundos.

- ¿Qué? –preguntó ella aún agarrándolo– si ni siquiera tienes reloj.

- De acuerdo, Kudo, y entonces…

- Nishio pretende matarnos a todos los que estuvimos en las mazmorras con él, Hattori –suspiró finalmente Shinichi mientras andaba por el pasillo cojeando.

- Eso ya lo estoy viendo –añadió el moreno.

- A Minami la ató con la cuerda roja –susurró en medio del silencioso pasillo mientras empezaba a bajar las escaleras– a Miki la ha electrocutado… luego vendrá Yui ahogándola, yo golpeándome, y de nuevo las cuerdas con Yuu-san, la electricidad con Kaito, el agua con Shiho y los golpes con Ayako-san.

- No entiendo, ¿por qué debería de volver a matar con el mismo método? –preguntó Heiji siguiéndolo justo detrás de él.

Ran y Kazuha les seguían en silencio. La abogada aún agarraba la mano del detective. Shinichi se paró y se giró para encararlo. Todos se quedaron mirando sus ojos azules. Estaban sufriendo.

- ¿Sabes… lo que es que te golpeen hasta saciar su odio, Hattori? –preguntó Shinichi después de un largo silencio de miradas– ¿Conoces el dolor de ahogarte en una toalla mojada? –sus ojos seguían mirando a Heiji, pero realmente tan solo estaban mirando al vacío, perdidos entre recuerdos lejanos pero presentes.

- Nishio me hizo casi la misma pregunta –se sorprendió el moreno.

- Esa es la realidad de aquellos que han estado en las celdas de reclutamiento –suspiró Shinichi– ha sido la realidad de Nishio, la realidad de Shiho, la realidad de Kaito… mi realidad… y a veces lo sigue siendo.

Shinichi siguió el camino con lentitud cojeando. Las escaleras le parecían eternas, pero si hubieran entrado al ascensor solo hubieran conseguido estar acorralados durante más tiempo.

- Nishio pretende matarnos como si aún siguiéramos en las celdas –suspiró en cuanto habían llegado al vestíbulo– porque así podrá ver el miedo en nuestros ojos. Porque así podrá recordarnos aquello que sufrimos todos juntos y hacernos ver que lo abandonamos solo. Tan solo unas excusas tan baratas que cree que puede tener el poder encima nuestro.

- Tengo el poder encima vuestro –suspiró la voz de Nishio.

- Así que aunque te hayan llegado mis queridos compañeros tú te has salido con la tuya, ¿eh? –suspiró Shinichi girándose para ver al hombre de pelo rubio escondido detrás de una columna y con un rifle en sus manos apuntándolos a todos.

- Yui será mía en unos momentos y sufrirá lo mismo que Minami y Miki –sonrió el hombre– y ahora te aconsejo que te acerques Kudo, sabes de lo que soy capaz.

- No… no sé de lo que eres capaz, porque tus locuras están superando mi cerebro ya –suspiró él.

El hombre empezó a disparar. Heiji agarró la mano de Kazuha y tiró de ella hacia detrás del mostrador de recepción. Shinichi se quedó parado. Agarró la mano de Ran y la puso detrás de él.

- No llegarás a ninguna parte así, Nishio –sonrió Shinichi– no puedes dispararme porque entonces no podrías matarme a golpes. Así que estamos en una situación un poco complicada. Yo no voy armado y tú no puedes matarme antes que Yui. No vamos a ir a ninguna parte así.

- Tu no pero si a tus amigos –se quejó el hombre.

- Por eso mataste a Baba, ¿eh? –dijo Shinichi– porque escuchaste alguna conversación y no sabías perfectamente quién era el que había hablado ¿verdad?

- No… –sonrió él– maté a Baba para avisar a su compañero de que no tendría más oportunidades.

- ¿Entonces quieres matar a Hattori? –preguntó Shinichi medio riendo– ¿De verdad crees que puedes hacerlo?

- Él era quien tenía que salvarnos, ¿no es así? –preguntó el hombre– Él era el que tenía que venir a por nosotros allí…

- Hattori no tenía la obligación de presentarse –suspiró Shinichi– cada vez que nos localizaban la BO enviaba señales a un lugar completamente distinto para que no pudieran localizarnos. Él no tuvo la culpa de lo que nos pasó Nishio, no te equivoques.

- Sí la tuve, Kudo –suspiró Heiji saliendo del escondite alzando su pistola hacia el hombre rubio– y me arrepiento por completo de no haber podido estar allí para sacaros. Pero… matar a alguien solo por un aviso… qué cruel eres –se quejó– si hubieras querido avisarme me hubieras podido enviar un mensaje.

- Sí… claro –sonrió detrás de la pared.

Shinichi se apartó para poder ver a Kazuha que seguía escondida detrás del mostrador. Le hizo señales para que saliera por la puerta y le indicó con la cabeza a Ran para que también lo hiciera. Las dos fueron juntas con tranquilidad mientras Shinichi se ponía delante de ellas para que Nishio no pudiera dispararlas. Heiji le pasó el arma a Shinichi quién la levantó hacia la columna mientras el moreno se ponía detrás de él. Con lentitud los dos salieron por las puertas. En cuanto Shinichi las hubo pasado suspiró.

- Corred –informó viendo que el hombre estaba saliendo de detrás de la columna– fuera del jardín tiene que haber una furgoneta oscura, Shiho y los demás tienen que estar ya allí.

- Shinichi… –suspiró Ran agarrándole el brazo.

- No te preocupes por mí. Vete… en seguida llegaré –sonrió– corre Ran, no voy a poder ser tu escudo en un lugar tan descubierto. Vamos.

Kazuha le agarró el brazo y tiró de ella.

- Más te vale –se quejó la profesora– no voy a aguantar más tus desapariciones.

Shinichi avanzó con lentitud mientras veía como Ran, Kazuha y Heiji se alejaban corriendo. Se giró hacia la entrada y apuntó con el arma al hombre que ya había salido y que le estaba apuntando con el fusil.

- Estamos de nuevo tú y yo solos, Nishio –sonrió Shinichi guardándose la pistola en el bolsillo.

- Si te tengo a ti, conseguir a Yui será cuestión de tiempo –informó el rubio avanzando hacia él.

- No podrás cogerme –suspiró el detective andando hacia atrás– no mientras el tiempo siga a nuestro favor. Hemos calculado 10 minutos y van a cumplirse –sonrió– ni siquiera han pasado 5 minutos. Tú has perdido.

- Esos cálculos no son ciertos –suspiró Nishio sacando una radio de su bolsillo– anestesiadle –ordenó al aparato.

Shinichi seguía andando hacia atrás seguro de su cálculo. Mientras el hombre observaba el aparato que no respondía nada.

- ¿A qué estáis esperando? –preguntó de nuevo a la radio.

- Ahí lo tienes –sonrió Shinichi se giró y siguió su camino mientras el hombre levantaba el arma hacia él– tus absurdos logros no son nada contra el FBI. Sí, has podido contra la Interpol, pero nosotros no somos asesinos. Nosotros solo encarcelamos y desaparecemos entre la niebla. Solo somos fantasmas como tú, pero un poco más cuerdos.

- Tú no eres mejor que yo –sonrió Nishio– ¡tú nunca serás mejor que yo! –gritó.

Shinichi giró la cabeza para mirarlo.

- Ha llegado un momento en que todos sentimos pena por ti, Nishio –suspiró Shinichi mirando hacia uno de los árboles del jardín– sentimos pena porque no podemos salvarte ya. Solo tú puedes hacerlo, pero tu cerebro tiene tanta envidia de mí que te da órdenes para que me odies a mí y a todos los que me rodean. Eres alguien que ya no puede ser salvado, Nishio.

Shinichi retomó su marcha mientras el hombre se quedaba parado observando su espalda. En cuanto salió del jardín, había una furgoneta de color verde oscuro con la puerta lateral abierta. Shiho le observaba con una sonrisa desde la puerta.

- Apresura el paso, Kudo, no tenemos todo el día –sonrió alargando la mano hacia él.

Shinichi observó a la científica y le alargó la mano para que pudiera ayudarle a subir.

- Una vez más nos salvamos por las palabras –sonrió el detective viendo como Ran se acercaba a él y Shiho cerraba la puerta– Kai.

- Nos vamos –sonrió el ladrón que conducía.

El detective se sentó apoyándose en la furgoneta vacía mientras Shiho se ponía en las puertas laterales y se sentaba en ellas.

- ¿Qué has dicho para que no nos siguiera? –preguntó la científica dando la mano a Yui que estaba sentada a su lado.

- Algo que quizás lo mantenga ocupado durante unos días –sonrió– la verdad.

- Seguro estaremos a salvo en unos días Yui –sonrió Shiho.

La niña afirmó con la cabeza.

- No quiero que me ahoguen –susurró.

- No lo permitiremos –sonrió Eisuke– mañana llegaran nuestros refuerzos. Estaremos a salvo, Yui. Yo os protegeré.

Shinichi cerró los ojos con tranquilidad mientras Ran seguía delante de él preocupada.

- Kai…

- Dime Shin –sonrió el ladrón.

- Nosotros… nosotros podemos llegar a ser como ellos, ¿verdad? –preguntó el detective abriendo los ojos.

- ¿Cómo quiénes? –preguntó Eisuke observando desde el asiento del copiloto.

- Como Jack, Kevin, Michael… –suspiró Shinichi.

- No –respondió el mago.

- Para nada –suspiró Shiho después de él.

- Nunca jamás –añadió Yui tristemente abrazando a la científica.

- Siento que nuestra suerte está llegando a su fin –susurró Shinichi por encima del ruido del motor del vehículo– como si tuviéramos que volver allí.

- Nosotros jamás mataremos a un niño asustado, Shin –sonrió Kaito– podemos ser ladrones, insensibles y disparar en cuanto nos sentimos acorralados, pero… nunca jamás se nos ocurriría disparar a un niño asustado. Jamás.

El silencio se hizo entre ellos.

- Tu eres el único ladrón aquí, Kaito –sonrió Shiho.

- ¿Qué ocurre, Kaito? –preguntó Eisuke– tu tampoco estás muy bien, ¿verdad?

- En mi casa… –suspiró el mago– en mi casa le conté todo a Aoko.

Todos levantaron la mirada hacia él.

- Mi verdad… mi maldición…

Shinichi sonrió.

- ¿Aliviado?

- Mucho –añadió el mago– aunque yo nunca he robado, pero… qué podía hacerle. Mi madre era una ladrona llamada Lady Phantom, mi padre Kaito Kid… pensé que quizás volvería a quedarme solo una vez más, pero… luego ella, giró el cuadro y me dijo que si su padre se enteraba tendríamos problemas… –se rió– entonces, pensé en Hakuba y que aunque él supiera la verdad no se lo dijo nunca al inspector Nakamori para que nos pudieran encontrar. Koizumi tampoco lo hizo, aunque escribió mi historia en cuatro páginas en blanco junto a la fanática de Momoi. ¿Puedo llamarlos amigos a eso, no es así? –sonrió mientras giraba hacia una calle vacía– somos diferentes a ellos, Shin. Ellos estuvieron solos desde siempre, nosotros jamás lo estaremos.

- Eso son los amigos, Kai –respondió Shinichi observando los ojos de su amiga de la infancia mientras la curva les zarandeaba un poco– a su manera confiaron en ti. Sí, eso es lo único que nos diferencia de ellos, lo conseguiremos. Nos olvidaremos juntos de todo y volveremos a soñar una vez más. Volveremos a soñar.

- Eso es lo único que añoro ahora mismo –sonrió el ladrón– poder dormir un rato.

- ¿Estás conduciendo medio dormido? –sonrió Shinichi.

- ¡Por supuesto! –sonrió Kaito– una vez más saldremos a volar, abriremos las puertas hacia la salida.

- Me apunto –sonrió Yui animada.

- Y yo –respondió Shiho.

- Creo que esta vez también voy a intentarlo yo –añadió el agente de la CIA– el cielo puede ser inmenso, ¿no es así mago?

- El cielo sigue lleno de estrellas una vez más, ¿eh? –sonrió el ladrón parando el vehículo.

- Esperando a nuestra huída… esperando por nosotros –susurró Shinichi cerrando de nuevo los ojos.

- Lo conseguiremos… podremos llegar hasta allí –sonrieron Yui y Shiho– una vez más venceremos la realidad.

- Y encontraremos todos la libertad –añadieron Kaito y Shinichi en un susurro– Pero antes tenemos que deshacernos de Nishio –suspiró Shinichi.

- No seas aguafiestas –se quejaron todos.

El detective solo sonrió.

- Tenéis trabajo por hacer chicos.

- Eres un aguafiestas jefe –suspiró Eisuke abriendo la puerta del vehículo– en serio que podrías haberte ahorrado el comentario.

- No… no podía habérmelo ahorrado –bufó– al fin y al cabo, sois vosotros los que vais a trabajar, no yo…

- Transfusión de sangre Eisuke –suspiró Shiho en cuanto el agente le había abierto las puertas de detrás.

- De nuevo sigue siendo tan malvado –se quejó Kaito bajando también mientras los demás bajaban por la puerta de detrás.

Ran se quedó agarrando la mano de Shinichi.

- Vamos… –sonrió el detective levantándose apoyado a la pared.

Ran le agarró por debajo del brazo mientras Yui abría la puerta de detrás de Shinichi. Ran le acercó hacia la salida y Heiji le agarró desde abajo para ayudarlo.

- Hasta mañana no se te permite desmayarte –le ordenó Eisuke.

- Está bien, está bien –sonrió Shinichi agarrándose al moreno.

- Hogar, dulce hogar –sonrió Yui mirando la casa en donde estaban– ¿Sakura-obaachan? –preguntó al ver a una anciana delante de la puerta intentando barrer el suelo.

La mujer levantó la vista hacia la niña y los demás. Todos sonreían amablemente.

- Soy la hija de Smith Mary –se presentó la niña– me llamo Yui.

- ¿Yui? –preguntó la mujer– oh… pequeña cuánto has crecido… –sonrió la mujer abrazándola con ternura– Te veo bien.

- Sí –sonrió la niña– aunque tengo los mismos problemas que mamá –se rió sacando la lengua.

- Adelante, pasad… –sonrió la anciana de ojos verdes y pelo blanco– tenéis que dejar descansar a ese pobre chico.

- Es mi padre, Sakura-obaachan –sonrió la niña.

- Oh, vaya… entonces si tienes los mismos problemas que tu madre –se rió la mujer abriendo la puerta de entrada de la enorme casa– pasad. Deberíais de entrar la furgoneta al jardín quizás… así podríais evitar las mentes curiosas y pasar más desapercibidos.

- Oh… Sakura-obaachan eres una experta del FBI –se rió la niña.

Entraron a la puerta principal. A la derecha al lado de la puerta había un pequeño armario en el que Yui se quedó mirando con atención. Abrió los ojos como platos.

- ¿Qué ocurre Yui? –preguntó Shinichi detrás de ella viendo cómo iba a llorar.

- Sois tú y tú mamá, Yui –sonrió la anciana– conmigo. Ese fue el segundo día en que estuvisteis conmigo.

- ¿Lo ves? No vas a olvidarte de ella Yui-san –sonrió Shiho acariciando su pequeña cabeza.

- Adelante –sonrió la anciana andando hacia la izquierda– Será mejor que descanse en una cama –añadió mirando a Heiji y Shinichi– por aquí…

- ¿Kudo? –preguntó Heiji mirándolo– ¿Estás bien?

- ¿Qué ocurre? –preguntó Eisuke.


aixxxxxxxx... este quizás es uno de los avances de los dos siguientes capitulos...

La verdad es que ahora me he dado cuenta de lo complicado que ha sido hasta aquí hacer de unos personajes con un caracter en concreto intentar cambiar ese caracter a peor. Pero a partir de aquí, vuestros personajes van a volver con lentitud a la normalidad. Espero que les haya gustado y que me apoyen hasta el final.

Pido reviews! :D

Mata!

^^Shihoran^^