Solo por ti

Cap. 22 Waffles

Blanco. Ese era el color perfecto para describir el desastre que había hecho en la cocina, adornado con otros colores como el café del chocolate, el rojo de las fresas y el naranja de los duraznos. Aquello fácilmente podía ser una escena de una guerra, claro para quien no supiera que había intentado cocinar, entonces se convertía en una escena normal.

Mire por última vez mi mal hecho postre, los waffles algo deformes y juraba que algo quemados, lo sentía por el olor que era apaciguado por el del chocolate, al menos había intentado colocar las dos frutas favoritas de mi esposa en una linda forma, lo que no logre porque las había cortado de forma irregular. Suspire por última vez, ya mucho no podía hacer, tome el plato y lo coloque en una bandeja junto a las demás cosas de un desayuno que había preparado, subí las escaleras y como pude abrí la puerta de la habitación.

Su respiración era relajada, su semblante casi apacible, sentí por un momento lastima al tener que despertarla, sin embargo lo hice de la manera más sensible posible, viendo como sus ojos se abrían lentamente, y de sus labios escapa un gruñido que se convirtió en sonrisa, me senté frente a ella, seguido me observo confundida, provocando que alzara una ceja.

Acerco una de sus manos a mi rostro, resultando en una ligera caricia, para después ver su mano llena de harina. Sentí mi rostro sonrojarse, mientras escuchaba una ligera sonrisa, sus brazos rodeaban mi cuello y se acerco, solo faltaban unos pocos centímetros para que nuestros labios se juntaran.

Un ruidoso sonido me levanto súbitamente, asustándome, haciendo que mirara hacia todos lados, me encontraba en mi cuarto, con varios de mis cuadernos rodeándome, me había quedado dormido mientras estudiaba, aquello solo había sido un sueño. Sin embargo no me importaba, tarde o temprano se convertiría en una realidad, y tal vez significaba que debería aprender a cocinar.