Konbanwa! :D
De nuevo por aquí! Espero que la espera no se os haya hecho demasiado larga :D
CoolGirl97: uooooooo gracias :D me alegro de que te haya gustado jajajajaja y espero que te guste este también :D
Lady Paper: jajajaja ok, cogido! XD gracias
XeliaNoctus: vale... los últimos ... 1... 2... 3... se me da mal contar (yeah I'm from maths XD) los últimos mensajes han sido tuyos! :3 Te has emocionado... has dicho 'awwww' colectivo (cosa que nadie aún había hecho por cierto)... te has dado cuenta (k poca gente ha hecho referencia a esto) acerca de los magníficos XD... no sé cuantos años tienes pero O.O te he pervertido con una sola imagen... POR FAVOR PIDO A TODOS QUE NO LE PONGÁIS MUSICAS SENSUALES A SHINICHI! XD... y te gustó el romance aunque no seas una amante! JAJAJAJAJA y de repente, cuando miro mi teléfono, me di cuenta de que me llegaban los mensajes mientras iba de camino al trabajo... al igual que Lady Kid tenemos 4 horas horarias de diferencia ¬¬ VETE A DORMIR! NO QUIERO SER CAUSANTE DE INSOMNIO DE OTRA PERSONA! ... por otro lado... Gracias por tu review! :D espero que el siguiente capítulo te guste también! :D a partir de ahora no va a ver mucha acción aparte de una pequeña imitación de un caso de Gosho... ¬¬ que por supuesto solo será una replica que se irá repitiendo en este y en el fanfic que seguirá de continuación a este (ya planeado y medio escrito XD)
por otro lado... debo de comunicarles un terrible accidente... MI MENTE YA NO PIENSA! si señores... mi Musa se fue de vacaciones antes que yo TT:TT no me esperó TT:TT así pues... aunque tenga dos capítulos de margen... os voy a decir... hasta el mes que viene u.u' porque no voy a arriesgarme a estresarme más por subir los capítulos mal hechos luego. hay uno que está muuuuuuuuuuuy pendiente de modificación, así que ahora mismo solo tengo uno terminado después de este... mmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmm... si la cosa no mejora... no creo que mi inspiración vuelva pronto ¬¬ esperaré a que Lady Kid me de mi regalito y luego hablamos! XD
Espero que les guste este capítulo de nuevo! Noche de Halloween :3 Disfruten del especial de Shinichi y Ran ;D
Noche de miedo.
No hay amor sin temor de ofender o perder lo que se ama.
Francisco de Quevedo(Escritor español).
- ¿Se puede saber qué es eso? –preguntó Shinichi mirando la bolsa que su madre le había dado, mientras Ran entraba a la sala, con las manos a la espalda y acompañada de Yusaku.
- Estarás monísimo –sonrió Yukiko mientras Yui miraba el contenido de la bolsa y Ran se reía tímidamente.
- Mamá, no pregunté eso, pregunté que qué es.
- Shin-chan, vas a ir a una fiesta de Halloween el día 31 de Octubre –sonrió Yukiko girándose para irse a la cocina.
- Sé qué día es hoy, mamá –se quejó él.
- Shin-chan no seas así, una fiesta de Halloween es para ir disfrazado –sonrió Yui intentando imitar la voz de Yukiko.
- Niña vas a morir hoy –respondió Shinichi fulminándola con la mirada.
- Shinichi no seas así –sonrió Ran– es una fiesta simple…
- Primero no sé porque aún siguen haciendo estas fiestas –se quejó girándose hacia ella– ¿vas a un entierro? –preguntó viendo que llevaba un vestido largo y negro.
- No, que yo sepa –sonrió ella sacando de su espalda un sombrero de bruja también negro.
- ¿Tu también? –preguntó él chasqueando la lengua– para empezar, ¿de qué sirve esta fiesta?
Ran se acercó a él y lo empujó hacia fuera del comedor de la casa Kudo, mientras Yui y Yusaku se sentaban en el sofá mirándolos a los dos.
- Para pasar el día con tus amigos, hacer algunos sustos y para salir del aburrimiento del día a día haciendo algo distinto –sonrió ella– y ahora, entra ahí y cámbiate.
- No voy a hacerlo –respondió él girándose a encararla.
- Vas a hacerlo, señor serio –respondió Ran con voz amenazante.
- ¿Si no qué? –preguntó él.
Ran le dio un beso fugaz en los labios.
- No tendrás más de esos en días –añadió girándose de espaldas a él con los brazos cruzados y mientras Yusaku le tapaba los ojos a Yui y a la inversa.
- Yo lo haría, Shin-chan –sonrió Yukiko entrando con un plato con comida en la mano y dejándolo en una mesa delante de su esposo y la niña.
- Nadie te ha pedido tu opinión mamá –añadió él fulminándola con la mirada.
- Lo sé, pero sigue siendo divertido meterme en vuestros asuntos –añadió la mujer yendo de nuevo hacia la cocina.
- Está bien, haré lo que me digas –suspiró Shinichi abrazándola por la espalda– pero te costará caro –susurró al oído de Ran
Ella sonrió complacida, mientras él se iba.
- Ran-oneechan –sonrió Yui poniéndose de rodillas al sofá para verla bien– ¿va todo bien? –preguntó en cuanto la mujer se había acercado.
- ¿A qué te refieres, Yui-chan? –preguntó la abogada apoyándose al respaldo del sofá.
- Si… papá, no te trae problemas o algo por el estilo –suspiró la niña apenada.
- Hace mucho tiempo que sé cómo controlar a tu padre –sonrió Ran– y de hecho, hace mucho tiempo que sé cómo ayudarlo, así que no te preocupes, ¿vale?
La niña afirmó con la cabeza.
- ¿Qué te preocupa exactamente? –preguntó Ran.
- Lo mismo que a todos… –susurró la niña.
- Yui-chan, si algún día tu papá se siente solo, seguro nos lo dirá –añadió la abogada.
La pequeña afirmó mientras Yukiko entraba con otro plato con comida junto a un Shinichi trajeado de negro con una capa encima.
- Aquí lo tenéis –sonrió Yukiko– aunque si hubiera sido por mí le hubiera comprado el que más destacara –añadió mirándolo de arriba abajo.
- Ese sí que no me lo hubiera puesto –suspiró Shinichi mientras Ran se acercaba a él con rapidez.
- No te quejes –respondió Ran agarrándole de la mano y tirando de él– os lo devuelvo más tarde.
- No hace falta –respondieron Yusaku y Yui a la vez.
- Se ve que me quieren –sonrió Shinichi una vez hubieron salido de allí.
Ran se rió.
- ¿Puedo preguntar por qué no te llevas a Yui con nosotros? –dijo la abogada.
- Porque tuvieron una brillante idea con sus abuelos, de ir a ver películas de terror y no sé cuantas tonterías más –respondió Shinichi encogiéndose de hombros– así que claramente prefirió sus ideas.
- Luego vas a tener que sacarle de las pesadillas –terminó Ran jugando con el sombrero que seguía llevando en su mano.
- No, la van a llevar a dormir ellos, ya se espabilarán –sonrió él cogiéndola del brazo y parándola.
Ran lo miró. Shinichi agarró el sombrero de bruja y se lo puso a la cabeza.
- Así que me quedaré a solas con mi brujita en una fiesta de monstruos –añadió besándole a la mejilla.
Ella sonrió. Los dos siguieron su camino. Desde que la BO había sido capturada, los dos dejaron que sus sentimientos salieran. Seguían poco a poco, disfrutando de la compañía del otro, disfrutando del día a día y no dejando perder más tiempo del que ya se había perdido. Shinichi la cogió de la mano en cuanto llegaron al hotel de Sonoko. Entraron los dos a la vez. Sonoko y Kazuha les estaban esperando en la entrada con una sonrisa y con vestidos similares al de Ran, con un gorro de bruja.
- Ya habéis llegado, creía que alguien se habría rendido –dijo la gerente del lugar mirando al chico.
- No llegamos tarde –se quejó Shinichi– así que no hace falta atacar.
- Lo sé, pero adoro tomarte el pelo –se rió Sonoko mientras Kazuha la miraba de reojo.
- Pareces una cría –respondió Shinichi cruzándose de brazos.
- Lo sé –sonrió la otra entrando en la sala de fiestas.
Los demás la siguieron. El lugar era oscuro y siniestro. Dejaba en claro quién había sido la que había decidido la decoración. Todo estaba lleno de telarañas, árboles oscuros y sin hojas, con formas extrañas, bebidas que sacaban humo y comida que parecía sacada de una película de miedo. La música era sacada de la Banda Sonora de esa película. Ran se agarró a Kazuha.
- Sí yo puse la misma cara cuando entré –sonrió la chica de la coleta.
- Ya llegasteis –sonrió Heiji acercándose a ellos, con un traje medio rasgado y una máscara en la mano– ah… un vampiro encapado.
- ¿Encapado? –preguntó Kazuha.
- Sí, ya es vampiro de por sí, no le hace falta la capa –respondió su marido.
- Habló el hombre lobo –se rió Shinichi.
- ¿Por cierto, vosotras tres os habéis puesto de acuerdo? –preguntó Heiji señalando a Ran.
- Eso parece –sonrió Sonoko sacando la lengua– voy a buscar a Makoto –añadió alejándose.
- Sigo preguntándome qué hago aquí… –dijo Shinichi mirando a Ran que estaba observando toda la gente disfrazada que bailaba en la sala.
- Hace ya media hora que he dejado de preguntármelo –suspiró Heiji encogiéndose de hombros.
Se quedaron en la entrada hablando e intentando entretener a Kazuha y a Ran, que parecían negarse a entrar más en ese mundo de miedos. En un rato llegó Sonoko con Makoto disfrazado de Frankeinstein, con un traje de camarero y llevando una bandeja con bebidas humeantes.
- El mejor de todos, sí señor –sonrió Shinichi alzando el dedo gordo en señal de aprobación.
- Gracias –respondió Makoto dejando la bandeja a la altura de todos para que cogieran las bebidas.
Todos cogieron una y él se fue de nuevo hacia la barra. Heiji se miró el vaso con reprobación mientras Kazuha probaba un poco de la bebida.
- Solo es hielo seco, Hattori –se rió Shinichi al ver que estaba intentando ver de dónde salía el humo.
- Sí, lo sé… pero como no se anden con cuidado, el hielo se les unirá a la bebida y quemarán a alguien los intestinos –se quejó al ver los agujeros por los que salía el humo.
- No me seas aguafiestas, Heiji –se quejó Kazuha– está rico, ¿qué es? –preguntó mirando hacia Sonoko.
- Una especie de macedonia –sonrió la bruja del hotel.
- Luego vas a encontrarte mal si te bebes eso –sonrió el moreno.
- Prueba y luego me dices –respondió su mujer.
Shinichi sonrió. Parecían estar todos de muy buen humor, aun estando rodeados de temas de terror. Estuvieron hablando un buen rato, hasta que Heiji y él decidieron ir a ver el ambiente de más adentro. Se separaron de ellos y dieron una vuelta por la sala. Había gente disfrazada de vampiros, zombis, hombres lobo… incluso uno que tenía por cabeza un pie. Heiji y Shinichi se rieron en cuanto el hombre les pasó por el lado. En cuanto volvieron al lugar anterior, Ran estaba hablando tranquilamente con una bailarina ensangrentada. Sonoko y Kazuha habían desaparecido. Shinichi hizo que Heiji se quedara atrás un poco y se acerco con sigilo hacia la abogada. En cuanto estuvo detrás, la bailarina se fijó en él, haciendo que Ran se quedara parada y se girase a ver.
- Bu… –sonrió Shinichi haciendo que Ran se asustara y derramara un poco del vaso que les había dado Makoto.
Ran se quedó mirando, mientras Heiji se reía.
- ¿Qué haces? –preguntó Ran mirando a Shinichi de reojo.
- Dijiste que era un día para hacer sustos –sonrió el otro encogiéndose de hombros.
Ran arqueó una ceja y se cruzó de brazos.
- Señor vampiro acaba usted de ganarse llegar al centro de la pista –sonrió Ran cogiéndolo del brazo y tirando de él.
- ¿Para qué? –preguntó el otro.
- Para bailar conmigo –sonrió ella dejándolo del brazo en cuanto hubieron estado al centro.
Heiji los miró como se alejaban. Sonoko llegó detrás de él, con cara preocupada, y tiró de su brazo.
- ¿Qué ocurre? –preguntó el moreno en cuanto estuvieron al medio de la entrada.
- Kazuha se encuentra mal –suspiró la chica entrando en la primera habitación del hotel que había.
Heiji entró en la habitación detrás de ella y se fue directo al baño. Kazuha estaba apoyada en una pared, al lado de la pica y arrodillada al suelo. Su sombrero estaba al suelo a su lado. Sonoko se aseguró de que las puertas estuvieran bien cerradas, mientras el moreno se arrodillaba a su lado.
- ¿Estás bien? –preguntó él.
Ella afirmó con la cabeza. Si normalmente Kazuha era pálida de piel, esta vez era idéntica a la pared de detrás de ella… blanco ceniza. Heiji le puso una mano en la frente mientras Sonoko entraba con ellos en ese amplio baño.
- No tienes fiebre –susurró– ¿qué te ocurre?
- No es nada… –respondió ella forzando una sonrisa– solo debí de comer algo en mal estado.
Sonoko arqueó una ceja y sonrió. El otro día Kazuha le había contado algo que quizás tendría mejores opciones.
- Quizás estés esperando… –sonrió la otra bruja apoyándose en la puerta satisfecha.
Los dos la miraron alucinados. ¿Esperando a qué?
- Quizás te sentó mal beber esa cosa tan rara –añadió Heiji ignorando las palabras de la otra mujer– ya te dije que no debías de beberlo.
- Estaba bueno –respondió Kazuha intentando aparentar quejas, pero solo le salió una mueca de dolor y se agarró con más fuerza la barriga.
- Quizás llegue pronto –canturreó Sonoko feliz.
Heiji arqueó una ceja y miró a la chica. ¿De qué estaba hablando?
- Quizás sea un resfriado… –suspiró Heiji viendo como su mujer se agarraba a él intentando tranquilizarse a sí misma.
- Un resfriado que irá siendo grandecito… –sonrió la bruja que estaba de pie– y le saldrán ojitos…
Heiji la fulminó con la mirada mientras Kazuha palidecía más si cabía.
- Quizás estemos pensando demasiado –forzó otra sonrisa mirando a su esposo y luego a su amiga– está… está bien –terminó al ver la sonrisa de Sonoko– mañana voy al médico, no pasa nada… seguramente será solo un malestar…
Heiji la abrazó. Kazuha estaba empezando a temblar, y con la cara que tenía, que no se sabía si era de ilusión o de miedo, el moreno la había visto muy mal.
- ¿Dónde se han ido esos tres? –preguntó Ran mirando a Makoto en la barra.
- No tengo ni idea, pero Sonoko tenía que estar aquí, para la presentación de media noche –suspiró el hombre señalando una esquina en donde había un micrófono en un pedestal un poco grande, parecido a un pequeño escenario.
- Es que tengo que irme –suspiró Ran– me han movido el horario de un juicio, y es para mañana por la mañana –informó.
- Vete tranquila, me despediré por ti –sonrió Makoto– tú también te vas, supongo –sonrió hacia Shinichi que rodeaba a Ran con los brazos, por la espalda.
El vampiro sonrió y afirmó con la cabeza.
- Gracias, Makoto –añadió Ran mientras Shinichi cogía de la mano a la abogada y se alejaban los dos de allí.
- Te acompaño a casa –informó él en cuanto hubieron salido del hotel mientras se quitaba la capa y la ponía encima de la chica, que ya se había quitado de nuevo el sombrero.
Ella afirmó con la cabeza con una grande sonrisa en su cara.
- Veo que al final si te lo pasaste bien –dijo la chica viéndolo sonreír tímidamente.
- No ha estado mal –respondió Shinichi quitándole importancia.
- Que mala sangre tienes vampiro –suspiró Ran– al menos reconoce que te lo has pasado bien asustando a una bruja.
Shinichi se rió mientras seguían el camino hacia la casa de la chica. Hacía tiempo que no paseaban por la noche los dos solos y esta vez podían hacerlo seguros de que no había peligro a su alrededor. Entre bromas acerca de sus disfraces, el camino se les hizo aún más corto. Llegaron a la entrada de la casa de Ran y la chica sacó las llaves de su bolsillo. Shinichi antes de que hiciera nada la acorraló en la pared para darle un tierno beso. Ella lo rodeó con los brazos al cuello mientras le correspondía ese beso.
- ¿Quieres subir? –preguntó Ran en un susurro en cuanto se hubieron separado.
- Tengo que irme –suspiró Shinichi, aún sin abrirle el paso– cierra las puertas y las ventanas, que no se cuele ningún vampiro –añadió guiñándole un ojo.
Ran sonrió.
- ¿Tienes miedo de colarte en mi casa para beberte mi sangre? –preguntó hábilmente.
- Mucho miedo –sonrió Shinichi siguiéndole el juego.
- No has bebido nada esta noche, ¿estás seguro de que no quieres mi sangre? –preguntó Ran medio riendo.
- No, gracias, la sangre de una bruja maldeciría la mía –terminó él apartándose para dejarle paso y apoyándose a la otra pared, que les seguía dejando a poca distancia.
- Pasa… tengo que preparar la conclusión de mi defensa y quizás puedas ayudarme –sonrió ella.
- Ahá –sonrió Shinichi– me quieres para que te ayude, muy hábil.
Ran abrió la puerta y la aguantó para que el chico pasara. Él la siguió. Subieron las escaleras en silencio y la mujer abrió la puerta de su piso en cuanto llegaron. Shinichi entró. De nuevo el olor de la chica se podía notar por todo el lugar. Ella abrió las luces, se quitó los zapatos y entró, dejando las llaves encima del bajo armario que había al lado de la puerta.
- Pasa –sonrió la mujer mientras entraba decidida hacia el comedor y se quitaba la capa del chico.
Él se quitó los zapatos y entró. No había cambiado nada desde que él había estado allí ese día lluvioso. La siguió hasta el comedor. Ella iba y venía recogiendo cosas.
- No hace falta que limpies por mi –se rió él.
- Siéntate y estate quieto –respondió ella con una sonrisa– ¿quieres tomar algo?
- Sangre –suspiró Shinichi aún siguiéndole el juego, mientras se sentaba en el sofá y apoyaba su mano en la barbilla, mordiéndose el labio inferior.
Ran lo miró y se echó a reír. Le tiró la capa encima de la cabeza y se fue hacia la cocina. Volvió en seguida con dos refrescos de cola y miró como el chico se había quedado en la misma posición y sin quitarse la capa de encima de la cabeza.
- ¿Qué haces? –preguntó Ran destapándolo.
- Nada… me has dicho que me siente y me esté quieto –respondió.
Ran se sentó a su lado mientras le daba la bebida.
- Ya puedes moverte policía –respondió ella.
- He pasado de vampiro a policía, esto mejora –añadió cogiendo la lata mientras ella abría el ordenador que había delante de la mesa que estaba frente a ellos.
- Lo sé –sonrió la mujer.
- ¿Y bien? –preguntó Shinichi– Cuéntame de que va el caso.
- A ver… es algo muy surrealista –suspiró ella poniendo sus piernas en el sofá y mirándolo– un empleado de un supermercado, fue robado mientras llevaba el dinero de la caja a la caja de seguridad. Le dieron una paliza. Pero el dueño del supermercado, dijo que había venido ya con un ojo morado y el labio partido a trabajar. Mi cliente se defiende diciendo que si hubiera sido así, no hubiera ido a trabajar, o al menos hubiera intentado camuflar sus golpes para no dar una mala imagen a los clientes, y que tal y como le habían golpeado la barriga era imposible que se levantara por la mañana sin sufrir dolor.
- Así que el supermercado denuncia al empleado por haberle robado –terminó Shinichi.
- Sí… –sonrió Ran.
- Parece que aquí solo está la palabra de uno contra el otro, porque supongo que no habrá cámaras de seguridad, ¿verdad?
- Parece que el jefe estaba en contra, porque decía que así parecía meterse en la vida de sus empleados y sus clientes y no le gustaba –respondió ella arqueando una ceja y cruzándose de brazos– si hubiera sido así hubiera sido mucho más fácil.
- ¿Crees en su inocencia? –preguntó Shinichi observando los movimientos de la chica.
Ella afirmó con la cabeza.
- De algún modo, hablando con él, me pareció sincero –susurró Ran– no sé, pero pareció ser un chico amable. Y hablando con los clientes habituales, me dijeron todos que preferían ser atendidos por él que por otra persona.
- Entonces es una buena persona –sonrió Shinichi– ¿por qué no pruebas a llevar a los jueces a un punto de irrealidad? –preguntó sin mirarla.
Ran lo miró sin entender.
- Quiero decir –él se puso de lado para poderla ver bien, mientras se apoyaba al respaldo del sofá con el brazo– les haces ver que pueden haber las dos versiones y que no por eso se tienen que creer la una o la otra. Además, si es tal y como dicen los clientes, perderán esos clientes en cuanto él se vaya. De momento si no hay pruebas de lo contrario, no pueden acusarlo.
Ran sonrió.
- Dejar la duda de que pueden equivocarse –sonrió ella besándolo en la mejilla– Gracias, sabía que me ayudarías.
Shinichi agarró a la chica haciéndola sentar encima su regazo.
- ¿Qué haces? –preguntó ella agarrándose a su cuello para no caer.
- Tan rápido tengo que irme –bufó él.
- Antes no querías entrar y ahora no quieres irte –sonrió Ran– no hay quién te entienda.
- Tú –sonrió él besándola tiernamente.
- Tienes suerte de eso –susurró ella en cuanto se separaron, tocándose por la frente.
- Sí –sonrió él volviendo a besarla.
Ran se levantó y Shinichi intentó tirar de ella.
- Voy a quitarme este maldito vestido –sonrió ella– empieza a agobiarme no poderme casi ni mover.
- ¿Tampoco te gustan los disfraces? –preguntó Shinichi con una sonrisa victoriosa.
Ran le fulminó con la mirada mientras le cubría de nuevo con la capa de vampiro. Luego agarró el sombrero de la mesa y se fue hacia su habitación con el sombrero en la cabeza. En cuanto llegó a la puerta de su habitación se giró para mirar a Shinichi que se había ya quitado la capa de encima. Él la miró mientras ella le guiñaba un ojo agarrándose el sombrero con las manos. Shinichi finalmente sonrió al verla entrar en la habitación. Se quedó solo en el lugar. Decidió mover un poco las piernas así que se levantó. Observó cada detalle de la casi nada decorada habitación. Su teléfono emitió un pitido y él lo sacó de su bolsillo. Un mensaje de Heiji, corto: 'nos vamos a casa, Kazuha no se encuentra bien'. Se rió. Iba un poco tarde. Dejó el teléfono encima de la mesita y se acercó a la ventana. A fuera, la gente apresuraba el paso, parecía que empezaba a llover. Lo noche se mostraba aún más tranquila mientras las gotas empezaban a caer por la calle. Se miró los pies que empezaban a dolerle de nuevo. Suspiró, hacía tanto tiempo que no se ponía esos zapatos, que terminaron haciéndole daño y estando parado ahora de pie, lo notaba más aún. Así que se apoyó en la pared, y se dejó caer hasta el suelo, mientras seguía con la mirada a una mujer que corría tapándose la cabeza con un pequeño maletín. Ran salió de la habitación al poco rato, mientras él seguía con la vista fija en la calle. La chica llevaba una falda larga y blanca y un jersey de manga larga y de color verde claro.
- ¿Qué te parece? –preguntó Ran sonriendo.
Él la miró.
- Ahora sí puedo morderte, eres humana –respondió Shinichi sonriendo travieso mientras ella se acercaba.
- Dijo el vampiro sin capa –respondió Ran señalando la capa que estaba encima del sofá.
- Vaya… es verdad –respondió él– entonces mejor un beso –añadió abriendo las piernas y los brazos para que la chica se pudiera poner justo en frente de él.
- ¿Qué haces al suelo? –preguntó Ran arrodillándose delante de él y poniendo sus manos encima de las piernas del chico.
- Observo el paisaje –respondió él– está empezando a llover –sonrió.
Shinichi la agarró por la espalda y la atrajo hacia él. De nuevo se fundieron en otro beso. Ran le puso una mano en la mejilla, acariciándole tiernamente mientras él se agarraba las manos detrás de su espalda. Sentían la calidez de cada uno y sus respiraciones tranquilas, muy pausadas… parecía que el tiempo tuviera que pararse entre los dos. Ya no importaba cuanto hubieran esperado, este momento ya no se podía volver atrás. Sin darse cuenta, Shinichi acarició la espalda de la chica, terminando con una mano dentro de su jersey…
Espero que les haya gustado al próximo capítulo llegaran a Noche Vieja! :D
DEJEN REVIEWS!
^^Shihoran^^
