Konnichiwa!
Tanto tiempo para no avanzar en nada... bueno, lo prometido es deuda! aquí les dejo con otro capítulo. Y seguiré agradeciendo a la gente que me lee, pero sobre todo a todos aquellos que me dejan reviews! :D
XeliaNoctus: *-* adoro tus reviews! gracias! :3 veo que te ha gustado mucho mi representación de shinichi y ran jijijiji si encuentras a un shinichi disponible yo quiero uno envuelto en papel de regalo de color azul *^* me apunto a tu idea of course! XD Dios que mal vamos si seguimos por ese camino XD Me alegro que te haya gustado... y espero que disfrutes de este capítulo también! :3
Megustaelheladodechocolatesi i: a mi tambien! e_e si me dedique diez minutos a leer tu nombre y al final conseguí poner los espacios adecuadamente para leerlo... como puedes ver mi cerebro va un poco lento después de tanto escribir! XD Bueno... muchas gracias por tu review! :3 Me alegro de que te haya gustado :3 La verdad es que siempre me he imaginado a Kaito y a Shin de esa manera... creo que en otro fanfic que escribí también los dejé así... claro que en ese estaban todos encogidos e_e me gusta ser mala! XD Me alegro de que el personaje de Yui te haya gustado. La verdad la idea de crear un propio personaje que no sale en el anime y hacerlo lo más vivo posible se me está haciendo dificultoso, sobre todo porque de repente me doy cuenta que siempre he pensado en personajes de 17 años y ella tiene 13! demasiado madura! XD Conseguí mi proposito con sonoko! XD ultimamente gosho la hace demasiado madura y ese es un personaje que está más para hacer reír... (a no ser que sea de la BO, cosa que con Gosho nunca se sabe -.- ) JAJAJAJAJAJAJAJAJA en mayas?! menuda imagen! ahora no me la puedo sacar de la cabeza! XDDDDD si mmmm yo también entendí acerca del puff y todo lo demas! XD Respecto a mi musa... sigue desaparecida, pero como ya tenía hecho este capítulo, ya os lo dejo aquí :) besos!
O-Kisame: ets un dolent -.- hauries de llegir-los tots si vols ser un bon fan XD pero bueno, tampoc t'ho recomano seguir llegint, perque ara això ja no té misteris per resoldre així que s'anirà posant romàntic XD Merci! Nop u.u no vaig anar al saló perquè ni la vaga de ma germana ni els penes dels seus amics em van voler acompanyar -.- quina pena... VULL MENJAR TAKOYAKI! porto tres anys volent-ne! XD Ja m'he acostumat a lo del disc dur... -.- fa el que vol i quant vol... ja és la tercera vegada i sembla a ser que ara tinc una petita solució per a poder evitar perdre la informació... pero ara ja és igual... vaig perdre un vídeo dels nous que havia fet i ja no hi ha volta cap enrere -.- això m'ensenyarà a guardar-ho tot en un CD... -.- Records! :D
Ailuj-Etnamatsub: wow O.O gracias! *^* a ver si te siguen gustando los siguientes! :3
Bueno... aquí les dejo con otro capítulo. El título claro está es porque ocurre en Noche Vieja e_e y por ahí fans de KID! SI! VUELVE! aunque sale un poquito... XDDDD pero les dejo con una información, que seguramente también publicaré hoy... HOY VOY A INTENTAR SUBIR DOS CAPÍTULOS, PORQUE ES EL CUMPLE DE LADY KID *^* Happy Birthday dear Sou-chan! *^*
Noche Vieja.
La felicidad que se vive deriva del amor que se da.
Isabel Allende(Escritora chilena).
- ¿Por qué tenemos que ir a esta fiesta? –preguntó Shinichi suspirando observando con atención el vestido de su compañera que le hacía enrojecer de nuevo.
Ran lo miró con una sonrisa. Iba vestida con un vestido azul marino hasta las rodillas y sin mangas. Encima llevaba una chaqueta larga y gruesa del mismo color y en el cuello una bufanda. También llevaba unos guantes en las manos de color rojo que Shinichi recordaba haberle dado a la chica cuando aún era Conan. Shinichi iba vestido con unos pantalones negros y una camisa gris muy clara y encima una chaqueta, igual de gruesa que la de Ran, aunque no tan larga, de color negro. En la cabeza un gorro de lana oscuro.
- ¿Te vas a quejar de cualquier fiesta? –preguntó Ran sonriendo.
- Depende –respondió él.
- Tengo que hablar contigo antes de que lleguemos allí –sonrió la chica con calidez agarrándolo del brazo.
- Eso no suena muy bien –susurró él arqueando una ceja y mirándola a los ojos– y menos con esa sonrisa. ¿Qué tramas?
- Yo nada… –respondió ella sorprendida de la pregunta– pero… la verdad es que…
- ¡Chicos! –gritó la voz de Sonoko detrás de ellos.
- ¿Qué haces aquí tú? –preguntó Shinichi soltándose al acto de Ran.
- Eso debería de preguntarlo yo –sonrió Sonoko con malicia– pero no me atrevo a hacer la pregunta porque de momento no has dejado plantada a Ran.
- ¿Cada día que nos encontremos tendrás que recordármelo? –preguntó el chico observando el vestido amarillo chillón que llevaba la propietaria del hotel donde se iba a hacer la fiesta.
Acababa de entender lo absurdo de su pregunta cuando se dio cuenta de que ya habían llegado al hotel.
- Por supuesto que sí, querido –sonrió ella golpeando la espalda del chico– vamos Ran –sonrió cogiéndola del brazo y tirando de ella hacia el interior del restaurante.
- Es… esper… Sonoko –se quejó la chica mirando hacia atrás.
Shinichi sonrió saludándola con la mano.
- ¿Has venido? –preguntó Kazuha detrás de él.
- Qué remedio –sonrió él girándose para encontrarse con Kazuha vestida con un vestido naranja claro, parecido al de Ran y Heiji vestido con traje y corbata– Sí no te presentas voy a hacerte la vida imposible –informó intentando imitar la voz de Sonoko– Venga Shinichi, tampoco va a ser tan malo… –añadió imitando a Ran– no sé qué gracia le encontráis a esto…
- Es solo para tener una excusa por encontrarte con amigos, Kudo –informó Kazuha– no es tan malo, celebrar el año nuevo con tus amigos. ¿Es que tienes algo mejor que hacer?
- Eso le he preguntado yo –sonrió Yui detrás del matrimonio– pero me ha dado una lista enorme sobre lo que tenía que hacer… así que no te aconsejo que sigas por aquí, Kazuha-sensei.
- ¿Una lista bien larga? –preguntó la profesora mirando a Heiji– me recuerda la tuya… será por las mentes detectivescas.
- Ah… no es solo las detectivescas, las mentes ladronzuelas también tienen esa lista tan larga…
- ¿Alguna queja al respecto, Yui-chin? –preguntó Kaito detrás de ella, siendo acompañado por Aoko, Akako, Keiko y Saguru.
- No, señor, no tengo ninguna queja al respecto de la lista –sonrió ella– pero es la primera vez que los dos os ponéis de acuerdo para trabajar antes que disfrutar.
- Yui déjalo –se quejó Shinichi– entra de una vez.
- Sí, papá –sonrió ella entrando.
Los demás la siguieron. Una vez adentro, el ambiente cambiaba por completo. El frío de la calle no se notaba para nada y los adornos y las luces navideñas, recordaban esa época del año en que todo el mundo iba a pasear por las tiendas para comprar regalos para las personas más importantes. Siguieron por la entrada directos al comedor del hotel. Las mesas habían sido apiladas en un rincón y habían dejado las sillas y algunos sofás, alrededor de lo que parecía una pista de baile. Se quitaron las chaquetas y fueron a un pequeño rincón que utilizaban como ropero. Dejaron allí sus cosas y recibieron a cambio un número para recoger luego sus pertenencias. Shinichi rebuscó por la sala a Ran. Habían desaparecido junto a Sonoko.
- Bueno, papá –sonrió Yui tirando de su brazo para asegurarse de llamar su atención–diviértete.
- Lo mismo digo –sonrió él– no hagas tonterías.
- Claro –sonrió ella yéndose hacia donde estaban Genta, Ayumi y Mitsuhiko.
- Ah, allí están Ran-chan y Sonoko-chan –sonrió Kazuha– voy con ellas.
Shinichi y Heiji se pusieron a andar con lentitud siguiendo a la profesora.
- ¿Qué tal lo llevas? –preguntó el moreno.
Shinichi buscó con la mirada a su alrededor. Kaito y los demás ya habían desaparecido. Miró a Heiji.
- Con Ran, digo –añadió al ver la cara de no entender que ponía.
- Bien, creo –sonrió el policía del FBI– no puedo quejarme. Al fin y al cabo, fui yo quien le hice daño.
- Pero ella sigue enamorada de ti –sonrió Heiji.
- Y yo de ella –respondió Shinichi enrojeciendo un poco.
- ¿A qué viene esa cara? –preguntó el moreno dándole un pequeño codazo a su amigo.
- Las cosas van mejor, de verdad –respondió viendo como las tres chicas se echaban a reír por una tontería que había dicho la propietaria de ese lugar.
- Me alegro por eso –sonrió Heiji.
Los dos se quedaron detrás del grupo de chicas hablando. Hasta que en algún momento, Ran le agarró de la mano y tiró de él.
- ¿Qué ocurre? –preguntó Shinichi dejándose llevar.
- Acompáñame a coger algo para beber –sonrió ella.
- Claro –respondió él mientras ella le soltaba– ¿de qué querías hablarme? –preguntó leyendo las intenciones de su amiga.
- Bueno, es que es…
- Hola guapa –dijo un hombre parándose delante de ellos– ¿estás sola?
Ran señaló a Shinichi.
- Oh brillante pareja –sonrió el hombre.
- ¿Está usted borracho? –preguntó el policía viendo que se tambaleaba.
- No señor –respondió el hombre levantando un brazo– soy un filósofo. Voy a contarles mi teoría sobre la…
Shinichi miró a Ran. La chica se agarró a su brazo sonriendo. Tampoco podían ser maleducados. Era un hombre grande a quién nadie le daba conversación. Sintieron un poco de pena por él. El policía miró el reloj ya había pasado casi hora y media, y aún no había podido escuchar aquello que parecía tan importante y a la vez feliz para la chica. Hizo parecer que lo que el hombre le estaba diciendo le interesaba… durante un largo rato.
- Por cierto… creo que voy a tomar algo, me estoy quedando con la boca seca –finalizó el hombre girándose para ir a la barra.
Shinichi y Ran se miraron y le siguieron. Ellos también estaban sedientos y eso que solo había hablado él durante una larga media hora más. En cuanto llegaron a la barra, el hombre pidió una bebida alcohólica. El camarero que había detrás se la sirvió. Shinichi agarró el vaso del hombre y lo devolvió al camarero.
- Por favor, creo que por hoy ya ha tenido suficiente alcohol –informó Shinichi viendo la mala cara que ponía el hombre– es que esos hombres de ahí quieren escucharlo –añadió intentando excusarse y señalando hacia una esquina sin mirar quién había– si bebe alcohol no creo que le tomen en serio… ya sabe… no hay nada mejor que el agua. Póngale un vaso de agua, por favor –suspiró finalmente mirando al camarero.
El camarero afirmó con la cabeza y se fue hacia otro lado para servirlo. Volvió en poco tiempo con el vaso que le dio al hombre. Este lo cogió y se fue hacia donde Shinichi le había señalado.
- ¿Y ustedes qué van a tomar? –preguntó el camarero viendo que Ran se sentaba en un taburete que había allí en la barra.
Shinichi se sentó a su lado.
- Agua –respondieron los dos a la vez.
El camarero se fue y volvió en unos segundos. Sirvió a Ran un vaso con agua y a Shinichi el vaso que había pedido ese hombre. Ran se echó a reír.
- Definitivamente tengo problemas serios con Ginebra –suspiró el detective apartando el vaso mientras el camarero le ponía un vaso de agua delante– gracias. Ya te vale –se quejó mirando como la chica seguía riendo.
- Perdón, perdón –sonrió ella.
- ¿Y bien? –preguntó finalmente el chico– ¿Qué querías decirme? –añadió suspirando y esperando que esta vez nadie les interrumpiera.
Ran hizo un trago largo de su vaso, mientras él la miraba.
- Es… –Ran lo miró– yo… bueno… –ella estaba empezando a ponerse roja.
Shinichi sonrió divertido apoyándose a la barra con una mano aguantando su cabeza.
- No me mires así –se quejó ella más ruborizada aún.
- ¿Que no te mire cómo? –preguntó Shinichi acercándose cariñosamente a ella– puedes decirme ahora de lo que tenemos que hablar…
- Perdón que paso –advirtió una chica poniéndose entre los dos.
Los dos se quedaron mirando a la muchacha. Una chica alta y vestida como oficinista apoyada en la barra como si quisiera entrar en ella.
- Señor, ¿podría darme un refresco de cola por favor? –preguntó con un acento extranjero.
En cuanto el camarero apareció con el refresco la muchacha se fue. Shinichi la siguió con la mirada, fastidiado.
- Empiezo a creer que lo están haciendo expresamente –se quejó de mala gana.
- No es cierto –respondió Ran sorprendida de que dijera eso.
- Era broma –respondió él dándole un fugaz beso en la mejilla– ¿Vas a decírmelo o esperas que nos interrumpa alguien más? –sonrió.
- Bueno, yo… –Ran se giró mirándose a sus dedos mientras Shinichi cogía el vaso para beber– tengo… yo… –miró hacia donde él estaba.
Shinichi había desaparecido. Miró a su alrededor y vio como Kuroba estaba tirando de él tapándole la boca. Ran se quedó mirando como el chico intentaba alejarse de ellos.
- Ran-oneesan, ¿qué haces aquí sola? –preguntó Yui poniéndose al taburete vacío que había dejado Shinichi.
- Tu padre acaba de ser secuestrado por sus compañeros –suspiró ella.
- ¿Qué ocurre? –preguntó la niña.
- Nada, que tenía que decirle algo, pero… es como si nadie quisiera dejarme cinco minutos a solas con él –le dijo Ran.
- ¿No habéis estado todo el día juntos? –preguntó la niña.
- Sí, con tus abuelos y mis padres –le respondió Ran con cara de fastidio.
- Vamos –sonrió Yui tirando de su brazo para hacerla levantarse del taburete.
- ¿A dónde? –preguntó Ran dejándose llevar.
La niña siguió volteando por en medio de la gente hasta que encontró a su padre con cara de fastidio y hablando con Heiji, Kazuha y Kaito.
- Perdón… me llevo a mi padre –sonrió yendo hacia la entrada del hotel cogiendo el brazo de Shinichi.
Los soltó en cuanto estuvieron en la entrada.
- Ala, os dejo solos –sonrió la niña volviendo hacia donde estaban los demás.
- ¿Qué haces? –preguntó Heiji mirando como la pequeña volvía con ellos.
- Ran-oneesan hace un buen rato que quiere hablar con él, pero no le dejan –informó ella– haré picadillo a quién se acerque –advirtió.
- Oye, Yui ven aquí un momento –la llamó Ayumi– vamos a ver eso…
Heiji y Kazuha los miraron.
- Qué buena hija tienes –sonrió una anciana acercándose a la pareja– antes me ha ayudado mucho.
El matrimonio se la quedó mirando.
- No es mi hija señora –respondió Heiji mirándola.
- Claro que no, la niña llama papá a otro joven, pero seguro es de esta señorita de aquí –añadió señalando a Kazuha.
- No es mi hija, señora –informó ella con una sonrisa amable.
- ¿No? –la anciana sonrió traviesa– creía que era hija suya y de ese joven.
Heiji abrió los ojos como platos mientras lentamente se iba enojando y Kazuha enrojecía considerablemente más de lo normal. El dedo de la anciana señalaba más allá de la pareja.
- ¿Cómo va a ser posible que Kazuha y Kudo hayan tenido una niña a los 10 años? –preguntó el moreno.
- Señora estoy casada con él –intervino la mujer poniéndose en medio del moreno y la anciana que se había asustado por la reacción del chico de Osaka.
- No hacen nada buena pareja –se quejó la anciana– él es muy moreno y tu demasiado pálida. No conjuntan… además… esa niña es idéntica a ti y le ha llamado papá a ese joven tan apuesto. ¿Estás segura?
- Completamente señora –a Kazuha estaba empezando a ofenderle esa duda, claramente se estaba enojando con rapidez.
Heiji la apartó de la anciana viendo como la señora se iba apartando con miedo de la pareja. Mientras tanto, Ran seguía tartamudeando y evitando contar lo que quería. Shinichi hacía un buen rato que estaba con la ceja arqueada esperando que de una vez por todas se decidiera a contarlo. Bebió del vaso un poco viendo como la chica seguía enrojecida, le divertía esa situación.
- Bueno… allá voy… –suspiró finalmente Ran– estoy embarazada… –lo soltó de golpe con los ojos cerrados esperando que el hombre se echara a gritar.
Abrió un ojo al escuchar un ruido de cristal rompiéndose. El vaso le había resbalado de la mano y se había caído al suelo, rompiéndose. Sus ojos la miraban bien abiertos casi sin parpadear. Ran miró a su lado, en donde Kazuha y Heiji se habían acercado preguntando si ocurría algo y volvió a mirar a Shinichi.
- ¿Yo? –fue lo único que atinó a decir el policía de Tokio.
- ¿Quién sino? –preguntó Ran más roja aún.
Dentro de la sala había empezado la cuenta atrás para la media noche. Diez… nueve… ocho… Ran estaba empezando a ponerse nerviosa. Shinichi no decía nada y Heiji y Kazuha estaban a su lado preocupados por lo que ocurría. Seis… cinco… cuatro… Ran se puso el vaso en la boca sin ganas de beber. Se mojó los labios y rodó los ojos hacia una estatua decorativa, que nunca le había llamado la atención, pero que ahora le parecía algo extraordinario y bonito de admirar. Dos… uno… la sala del lado se llenó de gritos de deseos de un año nuevo próspero y lleno de felicidad. Ran tragó un poco de agua y sin bajar el vaso de la altura de sus labios habló.
- Feliz año nuevo –susurró esperando que al menos se recuperara de lo que acababa de suceder.
Ran se giró y entró de nuevo en la fiesta, intentando con el vaso tapar su sonrojo que iba en aumento por segundos. Shinichi movió la cabeza de golpe. Asumir aquello le había costado unos minutos, pero había entendido perfectamente las palabras. Miró donde ella debería de estar, pero se había ido. Miró a su lado, pero solo estaban Heiji y Kazuha que le miraban a él y recorrían la mirada también hacia dentro del salón. Él entró corriendo siguiendo los pasos de Ran. En cuanto la encontró se puso delante de ella y la besó mientras ella no se lo esperaba.
- ¿A qué viene eso? –preguntó Ran sorprendida.
- Feliz año nuevo –sonrió él desbordando felicidad mientras Kazuha y Heiji se acercaban a ellos sin entender nada de lo que estaba ocurriendo.
Sonoko se fue directa a abrazar a Kazuha para felicitarle un buen año.
- ¿A qué viene esa sonrisa? –preguntó Ran sonriendo– ¿Cómo si alguien te hubiera anunciado que vas a ser padre de nuevo?
- ¿Lo hizo? –preguntó Shinichi riendo nervioso.
- ¿En serio me estabas escuchando? –preguntó Ran alzando un poco más la voz.
- ¡¿Estás embarazada?! –gritó Sonoko detrás de ella que había escuchado la conversación al completo junto con la pareja Hattori, y llamando la atención de la gente de alrededor, entre ellos Kaito y Aoko.
El ladrón se echó a reír al acto mientras Ran afirmaba con la cabeza más roja que antes si cabía.
- Déjame entender algo –interrumpió Heiji poniéndose al lado de Shinichi que se había puesto tan rojo como ella– tan cobarde para unas cosas pero no tanto para otras… ¿qué narices estás haciendo? –terminó dando una colleja a su compañero de la policía.
- ¿Pero qué haces? –preguntó Shinichi alucinando.
- ¿Te parece bonito? –preguntó el moreno arqueando una ceja.
- Heiji, no te aconsejo que te metas en ese tema –le interrumpió Kazuha fulminándolo con la mirada.
- ¿Puedes dejar de reírte Kuroba? –preguntó Shinichi mientras Aoko, Sonoko y la mujer Hattori se acercaban a Ran para felicitarla.
- ¿Lo ves Aoko? –preguntó el ladrón– la felicidad desborda por todos lados –añadió encogiéndose de hombros.
- Excepto por parte de mi padre para cuando se entere –añadió la hija Nakamori encarándolo.
- ¿Enterarse de qué? –preguntó la cotilla de Sonoko.
- Estamos casados –informó el mago agarrándose al brazo de Aoko.
- ¿Estás intentando quitar el protagonismo a Ran tomándonos el pelo, o es que realmente lo has hecho? –preguntó Heiji mirándolo.
En cuanto desvió la mirada hacia Aoko supo que decía la verdad.
- ¿Cuándo? –preguntó el moreno alucinando.
El mago intentó pensar.
- El 30 de Agosto –informó Aoko golpeándolo en la barriga por la tardanza.
- Y si no os lo creéis preguntadle a Hakuba –añadió Kaito encogiéndose de hombros y esquivando a la chica.
- ¿A quién más le parece extraña la situación? –preguntó Shinichi mirando a Ran.
- No seas malo –sonrió ella– me alegro por ti, Aoko –añadió abrazando a la chica.
- Sí, espero que mi padre no se entere jamás de lo que ocurre entre nosotros –se rió ella– o al final me matará a mí y todo.
Todos se echaron a reír. Al cabo de unas horas, terminaron saliendo de allí. Kaito y Aoko se fueron por un lado, diciéndole a Ran que no se sobre esforzara, mientras que Ran, Shinichi, Heiji, Kazuha y Yui siguieron su camino en el mismo sentido. Yui les contaba lo que había estado haciendo con los de la Liga Juvenil de Detectives.
- Bueno nosotros nos vamos por aquí –informó Heiji parándose al medio de la calle.
- Que vaya muy bien –sonrió Shinichi.
- No te esfuerces Ran-chan –sonrió Kazuha abrazándola para despedirse de ella.
- Que os vaya muy bien –respondió la abogada viendo como se alejaban por el cruce.
- ¿No te esfuerces? –preguntó Yui– ¿Es que estás enferma Ran-oneechan?
La chica Mouri sonrió y miró a Shinichi.
- Yui… –el padre suspiró– Ran está embarazada…
- Y soy la última en enterarme, sí señor –respondió ella arqueando una ceja y cruzándose de brazos.
- Pero si Sonoko lo ha gritado a los cuatro vientos –se sorprendió Shinichi– ya me extrañaba que no aparecieses por ahí gritando –se rió.
Yui abrazó a la mujer.
- ¿Te encuentras bien? –preguntó la niña al separarse.
- Por supuesto –respondió Ran sonriendo.
- Entonces perfecto –añadió ella siguiendo el camino– venga, apresurad el paso que hace frío –suspiró.
Shinichi arqueó una ceja. Se lo había tomado muy bien, aunque fuera la última en enterarse. Estaba claro que su mente estaba tramando algo en esos momentos. Pero… no sabía cuan acertado estaba…
Bueno, espero les haya gustado! :D
Dejen reviews! :3
^^Shihoran^^
