Al principio todo estaba relativamente bien. Bonnibel estuvo siendo cuidada por mi toda la noche, estuvimos hablando, limando asperezas pero no tardó la prensa en aparecer, los periodistas y fue ahí donde comenzó el traumante rumor "Bonnibel Glum, el nuevo amor de la ex rockera" Por supuesto cuando Bonnibel vio esto se puso muy roja y me miró con cara de - ¿Por qué dicen esto? – finalmente y luego de dos días hospitalizada Simon hizo todos los arreglos junto con Gumball y la autorización del hospital para llevarla hasta su departamento. Por supuesto que la instalaron muy bien, todo estaba organizado para que fuese una doctora contratada la que la cuidara pero en vista y considerando que mis escenas estaban avanzadas, me ofrecí para cuidarla, sin embargo no sabía lo que se me vendría, una horrible charla de parte del hermanito de la princesa explicándome detalladamente como debía cuidarla.

- Marceline…yo tengo que volver, estaré dos semanas fuera de la ciudad y debes hacerte cargo…entiendes?

- lo sé, Gumball…haré todo lo que me pidas – decía la joven algo aburrida

- básicamente tienes que tener todo listo para que Bonnibel se sienta cómoda… - explicaba el peli rosa dándole una lista

- bueno… - decía la peli negra con las manos en los bolsillos

- aquí está la minuta de Bonnibel, debes seguirla al dedillo – explicaba él – todo cocido y sin sal, por favor

- lo sé, Gumball – decía la joven algo molesta

- el agua debe ser hervida a 96 grados…ni mas ni menos, pero cuando le des un vaso de agua a Bonnibel primero debes temperar con agua hervida el vaso, botarla y posteriormente darle el vaso…

- y para qué es esa estupidez? – preguntó Marceline algo molesta

- porque el vaso debe estar temperado! Pero por supuesto antes de eso debes esterilizarlo…

- ok, pero tampoco es que Bonnibel tenga sida! Solo tiene dos piernas enyesadas!

- sabes la falta de calcio que tiene mi hermana?! – gritó afeminadamente – además es anémica la pobrecita! – la agarró de la camisa – debes cuidarla! Debes protegerla – la peli negra se separó

- la voy a cuidar, Gumball…pero estás exagerando

- claro que no… - decía mientras se dirigían a la cocina - el paño amarillo es para limpiar el mesón con este antigrasas ¡No lo olvides! La esponja celeste es para platos y la amarilla es para ollas…y por supuesto el detergente respectivo…

- tengo nauseas… - susurraba Marceline

- este líquido es para tus cutículas, con el detergente a veces se arruinan las manos – al mismo tiempo que MArceline veía sus dedos y notaba lo mal cuidadas que estaban

- ok, Gumball…ok… - decía ella – pero tranquilo! Puedo cuidar a tu hermana…

- si tiene vomitos debes darle este té – le mostraba la bolsa – más dos pastillas que…

- lo sé, una vez Grumosa me mostró esas pastillas – dijo ella algo desinteresada - a todo esto…hay que avisarle a ella sobre Bonnibel…aunque creo que a esta altura se debe haber enterado si está en todos los diarios y programas de farándula…en cualquier momento vendrá gritando y… - siendo interrumpida por Gumball

- ordenando lo que hay o no que hacer – dijo el peli rosa mirando fijamente el piso

- vaya…si que la conoces bien – se rio Marceline

- más de lo que tú crees - musitó Gumball

- pero no la has visto gritar como loca…una vez – siendo interrumpida

- la conozco perfectamente, Marcie…

- no, es que no puede ser…mira una vez ella a mi… - siendo interrumpida nuevamente

- era mi novia…Marceline – la quedó mirando al mismo tiempo que la peli negra abría su boca impactada por la noticia

En las producciones Lemoncio se encontraba el junto a otro individuo mientras discutían.

- crees que soy un imbécil?! Tú mandaste a uno de tus secuaces a terminar con la vida de mi amada Bonnibel! – gritó el canoso Simon

- y si fuera así, qué?! No tienes pruebas – se sonrió – no hay caso, no podrás comprobarlo…

- acaso crees que descansaré? Yo lograré que toques fondo! Y tú y tus monigotes terminen en la ruina igual que tú… - mientras decía esto una sensual joven entraba a la oficina

- Limón Agrio quería que… - la joven quedó mirando fijamente a Simon el cual no veía hace mucho tiempo y se puso muy pálida al ver a su ex suegro, se puso nerviosa y quedó mirando fijamente el piso, no quería verlo a los ojos

- Señorita Murtis…¡qué casualidad! – dijo irónicamente Simon

- ajam… - dijo ella intentando no mirarlo – disculpa...no sabía que estabas ocupado – decía retrocediendo

- por qué huye Fionna? – preguntó Simon mirándola fijamente – no vengo a reprocharle nada…

- lo sé… - dijo ella apretando la mandíbula al mismo tiempo que salía de ahí entre nerviosa y triste.

Flash Back

- Pero no te entiendo mi amor – decía Simon a la joven peli negra que lloraba a mares y lo abrazaba – podrías explicármelo?

- ella…ella… - sollozaba – ella…

- ella? Quién ella? Fionna? – preguntaba el canoso

- ella…ella…me… - lloraba entre ahogos – me dejó Simon… - comenzó a gritar entre el llanto – Fionna me dejó Simon! – lloraba y lo abrazaba más fuertemente

- pero…pero mi vida…han peleado otras veces…tal vez ahora… - siendo interrumpida

- no! – gritó desolada – me dijo que no volvería con una alcohólica como yo! – decía entre llanto – y…y discutimos…y…y fue horrible Simon… - lo abrazaba nuevamente – no…no puedo vivir sin Fionna…no quiero vivir sin ella! – continuaba llorando

- mi niña…mi niña… - susurraba el anciano al mismo tiempo que la abrazaba

Fin Flash Back

- Qué tiene que Marceline aún piensa en ella? – Se preguntaba Simon mientras terminaba la discusión con Limón Agrio.

La peli rubio iba caminando por los pasillos de la productora cuando se encontró con un peli negro

- estás bien Fionna? – preguntó Marshall al notar que la joven estaba pálida

- si… - susurró esta de manera tensa, no estaba siendo prepotente como siempre, cosa que hizo preocupar al peli negro

- Fionna estás pálida – acotó Marshall

- no me pasa nada mi… - su inconsciente intentó engañarla – Marshall – lo miró fijamente – no me pasa nada… - desvió el rostro – has sabido de Bonnibel?

- está estable…no le ha pasado nada…

- que bueno – dijo y continuó caminando

- vas para maquillaje? – preguntó el peli negro

- así…

- nos vemos en escena

- claro… - susurró ella al mismo tiempo que pensamientos crueles pasaban por su cabeza

Flash Back

- solo te lo diré una vez…porque dos es para imbéciles… - se pausó para mirarla de manera fulminante – no te quiero ver cerca de Marceline

- yo no terminé con su sobrina porque lo quisiera – dijo ella algo molesta

- tú destruiste a mi sobrina y ella te amaba…todo lo que te dio…¿para qué? Para esto? – preguntó

- usted no entiende, Simon, y tampoco espero que lo haga

- te lo advierto, no te acerques a ella!

- me está amenazando? – preguntò ella molesta

- no…nunca te amenazaría y no porque seas mujer, sino porque ella te ama y nunca lo perdonaría…

- entonces por qué no puedo volver a alejarme según usted?

- porque si lo haces la harás sufrir…y si alguna vez en tu vida de verdad la amaste…no querrás saber que llora por ti… - la joven lo quedó mirando fijamente y sus ojos se llenaron de lágrimas

- no la volveré a ver…

- Fionna…no soy quien para juzgarte pero…no será hoy, no será mañana y tal vez pronto lo olvides…pero llegará el día aunque sea solo por medio minuto, en el que te mires al espejo y tu reflejo se burle de la hermosa mujer que perdiste por ser imbécil – y tras decir esto el hombre se dio medio vuelta y se fue.

Fin Flash Back

- Viejo imbécil… - Pensó Fionna mientras se dirigía a la sala de maquillaje

En el departamento dos jóvenes se quedaron mirando fijamente, la peli negra no podía creer lo que había escuchado.

- este… - lo miró incrédula – tú y Grumosa qué?! Es que creo que escuché mal – dijo divertida

- escuchaste bien, Marceline…Grumosa y yo fuimos novios – dijo el algo acongojado

- novios?! Novios?! – gritó sorprendida – vamos…y por qué? Con quien apostaste? – preguntó MArceline

- con nadie, Marceline…realmente la quería… - explicó él

- entiendo, entiendo…existen muchas Lumpy…mira de la que yo estoy hablando se llama Lumpy Space, como se llama tú Lumpy? – preguntó la joven poniendo rostro de niña inocente

- Marceline, estamos hablando de la misma Lumpy… - dijo él

- en serio…cuanto te pagaron?

- yo realmente la quería… - dijo él algo triste

- confiesa…cuánto te pagaron! – dijo Marceline perdiendo la cordura

- no me pagaron! Yo realmente la quería! – dijo él

- pe…pero…pero a ver…cuánto duraron? – preguntó Marceline pálida

- 3 años…nos íbamos a casar… - dijo el con un dejo de tristeza

- vaya… - MArceline calló unos segundos – ESO SI QUE ES TENER COJONES! ERES TOODO UN HOMBRE! TODO UN MACHO ALFA! Y yo que pensaba que eras gay… - y tras decir esto le sacó una sonrisa a Gumball

- debo irme, Marceline, me iré a despedir de Bonnibel y cuando me vaya…puedes llamar a Lumpy…está bien? – dijo algo nervioso

- tranquilo…tengo todo controlado, jefe! – dijo ella y le sonrió mientras pensaba en lo traumante que era imaginárselo a él y a Grumosa juntos.

En producciones Petrikov los pasillos estaban vacíos, a excepción de Flame quien estaba grabando unas escenas cuando Gunter exclamó – Corten – tras la interrupción de un joven en chaqueta de cuero que había llegado a la escena.

- hola Flame – sonrió el joven de manera tierna

- Finn…qué haces aquí? – preguntó la joven peli roja algo molesta

- vine a verte y a… - le entregó unas rosas – a darte esto – le sonrió sin embargo la joven tomó las flores y las tiró al piso

- no quiero nada tuyo, Finn… - dijo ella algo molesta

- pe…pero Flame… - el joven no comprendía la actitud de ella – solo venía porque

- Finn no me interesa…dijo ella molesta – solo quiero que te alejes…

- pero creí que eramos…este…amigos… - susurró algo triste

- y los amigos no se dan flores, Finn! – explicó ella molesta

- es que…

- es que nada…ahora te vas…entendido? No te quiero ver a menos que estés con Marcie y su presencia sea inevitable – explicó al mismo tiempo que Gunter escuchaba todo eso y comenzaba a mandarle mensajes de texto a Simon contándole la comidilla

- "no tiene idea lo que ocurre en el estudio, jefe" – escribía el hombre

Ya en la habitación de Bonnibel estaba Marceline sirviéndole un almuerzo bajo en colesterol, en sodio, y en todo tipo de cosas que le podían hacer mal a la peli rosa.

- gracias Marceline… - decía la joven mientras comenzaba a comer – en serio no tengo como agradecértelo….

- si puedes… - dijo la joven acercándose lentamente

- Marceline… - susurró ella sonrojándose al sentirla tan cerca

- Bonnie tú… - dijo mirándola fijamente a los ojos

- si… - musitó Bonnibel

- podrías contarme sobre tu hermano y Grumosa! – la miró con desesperación por saber la verdadera historia

- no puedo creerlo… - dijo la joven tomando su rostro

- es que de verdad necesito saberlo, quedé con ganas de saber qué ocurrió – decía mostrándole una carita tierna

- no me mires así, MArceline

- por qué no? - preguntaba Marceline

- porque…es muy tierna esa carita – sonreía la joven al mismo tiempo que MArceline se sonrojaba

- bueno…bueno yo…

- ellos fueron novios y terminaron hace como un año…y bueno…son como el agua y el aceite…no se pueden ver…de hecho desde que terminaron que no se ven… - explicó la joven tranquilamente

- wow…pero Gumball me dijo que se iban a casar… - dijo ella mirándola con curiosidad

- estaba todo listo, de hecho cuando Gumball me dijo que habían terminado pensé que se trataba de una mala broma pero…lo peor fue escuchar ambas versiones…bueno todo terminó muy mal…

- entiendo…vaya – Marceline quedó mirando a Bonnibel la cual miraba fijamente su plato – Bonnibel tienes asco? – preguntó Marceline preocupada

- un poco… - explicó esta

- si quieres no comas… - le sonrió – espera media hora y vuelves a comer ¿bueno?

- bueno – dijo ella sonriéndole mientras la miraba con cara de niña malcriada – no te molesta cuidarme?

- no, claro que no – le sonrió y se le acercó – qué quieres hacer ahora?

- no lo sé… - miraba sus manos algo nerviosa – quiero decir…puedes irte, Marceline…volver a la noche…seguramente tienes cosas que hacer

- cuidarte – le sonrió y se puso delante de Bonnibel, abrió sus piernas rodeando el cuerpo de la joven y la rodeo con sus brazos – Bonnie Bonnie… - susurró al mismo tiempo que se apoyaba en el hombro de la joven – como está tu brazo?

- bien… - susurró la joven totalmente roja, al mismo tiempo que con su mano buena abrazaba fuertemente el brazo de Marceline y se apoyaba en el rostro de la joven

- segura? – preguntó mientras le acariciaba el cabello

- no me trates así – decía ella algo nerviosa

- por qué? – preguntó Marceline

- es que…se siente lindo… - sonrió – y me da algo…es que – le dio una risa nerviosa – es que Marceline me consientes mucho…

- entonces es mejor que te diga cosas feas…como…mmm…cadáver de la…

- no! – dijo ella mirándola molesta. De pronto la puerta se abrió abruptamente y ambas jóvenes se separaron algo nerviosas y entró una joven de cabello morado

- querida! – quedó mirando Grumosa a Bonnibel – oh! Querida – se arrodilló y besó sus manos – no moriste! No moriste! – decía entre llanto

- no, Lumpy…yo no… - siendo interrumpida

- un momento! – la mujer se levantó de manera histérica – aquí huele a alguien… - decía mientras olorosaba como sabueso – aquí huele a colonia barata! – decía indignada – aquí huele a hombre! – se comenzó a volver loca

- Bonnibel tengo miedo… - susurró Marceline

- tranquila…yo soluciono esto – susurró Bonnibel al oído al mismo tiempo que besaba el oído de la peli negra la cual a parte de casi quedar sorda se puso roja

- Bonnibel esto huele a…A GUMBALL! – gritó indignada

- Lumpy…él estuvo aquí…cuidándome… - y tras decir esto la peli morado quedó mirándola y su mentón comenzó a tiritar

- este… - Marceline intentó decir algo al mismo tiempo que Grumosa rompía en llanto

- NO! – gritaba entre llanto al mismo tiempo que Bonnibel intentaba abrazarla

- tranquila Lumpy…tranquila… - susurraba

- No! imbécil! Imbécil! – lloraba al mismo tiempo que Marceline pensaba

- Grumosa llorando…Grumosa tiene sentimientos…¡Lo he visto todo! – pensaba al mismo tiempo que la peli rosa abrazaba a la peli morada

- Marceline tráeme las donas del refrigerador! – pidió Bonnibel

- pe…pero… - titubeó Marceline

- por favor, Marceline! Tráelas! – decía la joven algo tensa al ver como estaba su amiga

- claro… - dijo la joven al mismo tiempo que iba a la cocina y volvía por un par de donas, las llevaba hasta la habitación y Grumosa empezaba a devorárselas

- es que es terrible! – decía entre llanto – no puedo creer que volviera!

- Es que Lumpy…el volvió porque… - Bonnibel era interrumpida por la peli morada

- es un imbécil…es un poco hombre… - decía mientras continuaba llorando – no puedo creerlo…

- A ver loca de patio! – miró Marceline molesta – si vino no fue por ti, fue porque Bonnibel es su hermana, deberían encerrarte

- Solo fue por eso?! – preguntó Grumosa destruída

- Marceline! – Bonnibel la miró molesta – eres tan insensible! – se agarraba la cabeza al mismo tiempo que volvía a abrazar a Grumosa – tranquila Lumpy…tranquila

- ese imbécil…cuando creía que ya lo había olvidado…vuelve y… - se levanta indignada – cómo está? Confiesa!

- guapo y con novia… - dijo Marceline al mismo tiempo que Bonnibel miraba con odio a Marceline y Grumosa la miraba indignada

- así que tiene novia… - sonrió secándose las lágrimas

- no, Lumpy! No! lo que dijo Marceline es que.. – siendo interrumpida

- No será más guapa que yo! No será más glamorosa que yo! Volverá arrepentido! Yo lo sé! Nadie…escuchenme bien! NADIE TERMINA CON LUMPY SPACE°! – gritó indignada

- pero…pero Lumpy…fuiste tú la que terminó con Gumball – explicó la peli rosa al mismo tiempo que Marceline miraba la escena sin comprender

- bueno pero se arrepentirá de haber hecho que yo terminara con él! – gritó a lo que Marceline la volvía a mirar sin comprender

- pero ya se arrepintió…recuerdas que te pidió perdón de todas las maneras posibles y fuiste tú quien volvió a terminar con él … - explicaba Bonnibel

- pero es que no entiendes que yo siempre fui la victima?! – miraba con pena – la esclava Isaura de la teleserie! La Victoria Ruffo de corona de lágrimas!

- por favor! – decía Marceline entre risa y sarcasmo – aquí la única victima que yo veo es al pobre de Gumball…entre haberte soportado a ti y que además terminaras con él no sé que fue más penoso!

- Marceline puedes salir de la habitación?! – pidió Bonnibel algo molesta

- pero Bonnie… - intentó protestar la joven pero entendía que su humor en ese momento no estaba acorde – está bien… - decía al mismo tiempo que la joven se iba – Estupida y tarada Grumosa que me hace quedar mal con Bonnie…

- Tranquila…todo stará bien…pero creo que debes solucionar las cosas con Gumball cuando vuelva…

- no tengo nada que solucionar con ese imbécil…él terminó nuestro amor…él no merece mi amor…entiendes?

- como sea…pero tienes que entender que el vendrá porque estoy en cama… - sentenció

- luego de haber recibido tamaña noticia es mejor que me vaya querida…

- está bien…pero ve con cuidado, Grumosa…

- iré… - decía secándose las lágrimas – sería terrible ensuciar mi fino pañuelo

- PERO SI DEJASTE LLENO DE MOCOS LA POBRE SÁBANA DE BONNIBEL! – gritaba desde afuera de la habitación de la peli negra

- indecente! Incomprendida social! – decía Grumosa al mismo tiempo que se marchaba del departamento y Marceline volvía a entrar

- por fin se fue esa loca… - decía apoyaba en el marco con las manos en los bolsillos

- Marceline! Eso fue muy desagradable!

- no te agrada? – preguntó Marceline mirando de manera seria el piso para luego mirarla a ella – o no te agrado yo?

- Marcie… - susurró Bonnibel – no diga estupideces… - pidió la peli rosa

- parece que nada de lo que digo está bien para ti…

- no es así…pero a veces hablas más de la cuenta

- algunos dicen que es mi mayor virtud…

- Marceline tu me agradas…pero para Lumpy es un tema sensible…sabes que ella realmente sufre…

- lo sé…es solo que no gozo de mucha compasión que digamos… - explicaba la peli negra

- yo sé que si… - decía la joven haciendo que Marceline se sentara a su lado – conmigo muchas veces has sido tierna y detallista…y cuidadosa…intentas… - la quedó mirando fijamente y tomó sus manos con cuidado de no hacer mucha fuerza con su mano herida – intentas hacerme sentir bien, yo sé que te cuesta pero lo haces…y verte tan…incómoda a veces…con esa sensación de no tener idea a mi…a mi me… - sonrió – a mi me llena de alegría, Marceline…

- ya… - susurró Marceline desviando la mirada algo triste

- no me digas solo ya… - pedía Bonnibel – somos…somos amigas Marceline, si te pasa algo quiero saberlo..

- amigas… - susurró Marceline levantándose – así es Bonnibel, somos amigas! – dijo cerrando los ojos y dándole la espalda – las mejores…

- pero Marceline…cuál es el problema? – preguntó Bonnibel algo triste

- ninguno, Bonnie…ningún problema

- Marceline qué ocurre? – preguntó Bonnibel – dime…hice algo malo? – preguntó triste

- no… - suspiró Marceline, miró el techo y luego comprendió – Tú me miras y luces preocupada como si de verdad te pasara algo cuando me ves así…pero después de todo es mi culpa haberme fijado en ti… - La joven se volvió a sentar y la quedó mirando mientras acariciaba su mejilla – y tú te sonrojas aquí a mi lado…y cualquier idiota como yo pensaría que es porque realmente sientes algo por mi...más eres tímida y cualquier contacto físico con alguien más te pone así, tensa…nerviosa…y me miras cual conejito asustado sintiéndose presa del cazador…pero sabes Bonnibel? Es al revés, aunque no lo creas…tú cazaste esta vez…y con tus tiernas garras arrancaste un corazón que creí estaba mutilado…lo cosiste y heme aquí…enamorándome de ti…y lo más gracioso es que no hago algo para detenerlo… - Pensaba la peli negra

- de qué te ries? – preguntó Bonnibel totalmente sonrojada

- de nada… - sonrió mientras continuaba acariciando su mejilla y se comenzaba a acercar. La peli rosa se ponía roja mientras la peli negra continuaba acercándose

- Bésame por favor… - pensaba la peli rosa cerrando sus ojos cuando sintió un tibio beso en la comisura de sus labios y tras la separación los volvió a abrir.

- es hora… - se acercó al de la peli rosa susurrándole con la voz más sexy que encontró – de que Bonnie se termine la cena… - y tras esto la peli rosa la quedó mirando mientras sentía como su corazón no paraba de latir.

- Por qué…por qué se siente tan bien cuando tus labios pronuncian mi nombre? Quisiera que…fuera el único nombre que pronunciaras eternamente…

Espero que les haya gustado un capítulo más de la fastidiosa historia "yo no quiero un amor dulce". Vuelvo a dar las gracias a todas aquellas personas que apoyan la historia, a todas aquellas personas que la lean, la comentan, a quienes la critican, a quienes la aman y a quienes odian a Marshall.

Bueno tal vez ustedes no lo saben (y no tendrían por qué saberlo tampoco) pero lo único que me mantiene con vida es escribir, a parte de ecribir fanfic escribo otro tipo de cosas, es por eso que si les interesa pueden meterse a mi tumblr "marimorson . tumblr . com" (La Sin Empatía) ahí escribo un par de cosas ya más personales pero por si quieren ahí está la pág. tengo poemas y además subo este fanfic, ahí pueden seguirme y yo seguirlos a ustedes (si es que tienen, claro).

Bueno ya se enteraron de la verdad de Grumosa pero falta la versión de Gumball, pronto la tendrán y el por qué realmente terminaron.

Cuidense mucho y de todo corazón mucha gracias por darle un sentido de razón a mi vida.

Nos leemos.- (que no es lo mismo que ¿quién quiere lemon?)

Mari Morson