Especial Lemon

El viejecillo anciano canoso entraba sigilosamente a su casa. Subía las escaleras lentamente y cuando pasaba el umbral de la puerta una mirada penetrante casi cual medusa lo dejaba atónito.

- por fin te dignas a llegar… - dijo la violenta pero calmada voz de Marceline. Eran como llagas en su pecho.

- Ma…Marcie… - la miró con extrañeza – qué haces aquí?

- me podrías explicar dónde estabas?! – dijo ella levantándose del sillón en el que se encontraba – y no me mientas viejo bruto! Sé que estabas con la idiota de Grumosa! – decía al mismo tiempo que apretaba sus puños

- eso te lo puedo explicar después! Ahora tenemos que hablar de algo mucho más serio! – la miró de pie a cabeza – por tu culpa la película se irá a pique! – gritó indignado

- de qué mierda habla?! – lo miró indignada – Simon eres un anciano! Ella tiene mi edad! ¿no te da vergüenza? – lo miró con rabia

- en mi vida no te meterás, señorita! Primero que todo no ando con Grumosa, ella me besó porque quería sacarle celos a Gumball…y además según ella subir el rating! Y por lo demás – la miró directo a los ojos – lo que haga yo con mi vida es mi decisión, entendiste?!

- eso no es justo! – gritó ella molesta – eres mío! No del resto! – gritó notoriamente celosa

- a callar! - dijo el mirándola con rabia – tú! – la apuntó – gracias a tus arrebatos de ex rockera ahora estamos en un grave problema

- … - el silencio se hizo presente

- el imbécil de Limon Agrio me amenazó con un video tuyo y de Fionna! – gritó molesto – toda la vida te dije que esa niñita no era para ti y míralo! Te hunde cada vez más! Cuando será el día que me hagas caso?!

- vi…video de Fionna y…yo? – preguntó la joven descolocada

- como sea! El punto en cuestión es que ahora no sabemos qué hacer! Cómo se supone que tengo que decirle a Limon Agrio que no si tiene un video de ambas! – dijo indignado – qué mierda hago para que el mundo no vea algo de tamaño calibre! – la miró

- Pues a mi me da igual! – se cruzó de brazos la peli negra

- pero no te eduqué para que todo te diera igual! Ahora andarás metida con esa otra niñita que no hace más que sufrir por su ex novio! Marceline por el amor de dios! Madura! Aunque sea solo una vez en la vida! No te haría mal! Pero hazlo! – le gritó

- a mi no me vienes a decir qué hacer o no con mi vida, viejo brujo! – lo miró de pie a cabeza – y si me diste lo que necesite en mi infancia pues nadie te lo pidió!

- Marceline… - dijo el hombre doliéndole las palabras de su hija putativa

- y sabes qué?! Si quieres despedirme de tu tonta película hazlo! Si no me quieres volver a dar mesada hazlo también! Me vale un rabano de conejo! – gritó y se acercó a la puerta

- volverás a mi llorando y cuando lo hagas! – la miró fríamente – no sé si este viejo brujo tenga deseos de seguir cuidándote!

- solo lo haces para redimir culpas de un tarado que tiene mis ojos… - y tras decir esto, salió por la puerta totalmente indignada y se fue caminando hasta la casa de la peli rosa, necesitaba meditar todo lo que había ocurrido.

En el departamento del vecindario de ancianos se encontraban Bonnibel ya en pijama por la hora, llamando por teléfono a los amigos de la peli negra. Era hora de intentar con Finn ya que con Jake no había tenido buenos resultados pero al parecer era lo mismo.

- entonces no ha ido para tu casa? – preguntó Bonnibel por teléfono

- no…ocurrió algo? – preguntaba el rubio por teléfono

- no…es que fue donde Simon y todavía no llega…van a ser las 12 de la noche, por lo que estoy preocupada – expresaba la princesa

- tranquila, ya debe estar por llegar…pero si se algo te avisare, Bonnie – decía el gentil guitarrista

- muchas gracias Finn, y nuevamente disculpa por haberte llamado a estas horas de la noche – pedía disculpas la joven de cabellos rosas

- no te preocupes, buenas noches, Bonnie – decía él

- buenas noches… - dijo ella

La joven se sentó en el sillón mientras miraba por la ventana con cierta angustia. Suspiros complementaban el ambiente y una larga agonía que no paraba debido al cansancio de la espera. Su corazón se paró cuando la puerta se abrió y dejó ver a una joven totalmente molesta, pálida y con cierto pesar en su mirada.

- Marceline… - dijo Bonnibel al mismo tiempo que se acercaba a ella y procedía a abrazarla – me tenías preocupada…ya es muy de noche

- disculpa…es que me vine caminando… - dijo sentándose en el sillón y agarrándose la cabeza

- te…terminé de hacer la tartaleta…quieres un poco? – preguntó la joven

- no tengo hambre, Bonnie…gracias – decía mientras se sacaba la chaqueta y quedaba mirando el techo

- ocurre algo? – preguntó Bonnibel

- nada…simplemente no tengo ganas de hablar – decía mientras se levantaba y se iba al refrigerador, comenzaba a buscar pero no encontraba lo que quería – se acabaron la cervezas? – preguntaba la peli negra

- se tomó Gumball las que quedaban – dijo con algo de tristeza – ocurrió algo?

- no… - dijo secamente la peli negra – iré a comprar y vuelvo…

- Marceline es muy tarde para que salgas… - dijo Bonnibel – comiste algo donde Simon? – preguntaba preocupada

- no… - susurró Marceline

- pudiste preguntarle sobre… - siendo interrumpida por la vampira

- no quiero hablar! – dijo molesta

- pe…pero Marcie… - La peli rosa sintió un nudo en la garganta que la hizo bajar la cabeza, haciendo que la peli negra comprendiera el mensaje. Suspiró profundamente y se acercó a ella

- disculpa…es que discutí con Simon…sé que no es tu culpa, lo entiendo… - la quedó mirando – pero es que…cometí un error y ahora tal vez por mi culpa la película se vaya a la mierda – dijo sentándose en el sillón

- pero qué ocurrió Marceline – dijo Bonnibel sentándose junto a ella y tomándola de las manos – dime y tal vez puedo ayudarte – la miró

- Limon Agrio le dijo a Simon que tenía un video de Fionna y mío…y que si no hacía lo que él quería lo mostraría… - se agarró la cabeza

- vi…video…? – preguntó – qué clase de video?

- un video… - desvió la mirada – el punto es que sé que es verdad porque el otro día Fionna llamó para amenazarme por haberle dicho al imbécil de Marshall sobre el bebé…

- pe…pero qué tipo de video? - preguntó Bonnibel – si todo el mundo sabe que fueron novias…es…es normal que salieran juntas – dijo humildemente la princesa

- pero no teniendo sexo! – gritó y se levantó indignada – no entiendo que mierda tiene en la cabeza! No entiendo por qué mierda no me deja en paz…. – finalizó y tras hacer catarsis quedó mirando a Bonnibel quien se levantó junto a ella y la quedó mirando fijamente

- posiblemente porque sigue detrás de ti como tú de ella… - finalizó

- a qué te refieres? – preguntó Marceline

- a que ella siempre está detrás…siguiendo tus pasos…y tú tampoco la dejas tranquila…qué tiene si la gente ve ese video? El problema no es el video, el problema es que Fionna sigue siendo tu tormento…

- eso no es cierto – dijo Marceline

- claro que lo es! – comenzó a alzar la voz la peli rosa – siempre pensando en Fionna, en qué dirá Fionna, en lo que hará, en lo que no hará! Me tienes harta! – la miró de pie a cabeza – entonces quédate con ella! – le gritó y se dirigió a la habitación indignada al mismo tiempo que Marceline la seguía

- Bonnibel estás diciendo cosas que no son! – se defendió Marceline - realmente entre ella y yo…

- entre ella y tu no pasa nada…pero se desviven por la otra! – dijo molesta

- eso no es verdad! – gritó indignada – te quiero a ti mucho más de lo que crees!

- porque soy tu estúpido plato de segunda mesa! Por la única razón que me comenzaste a tomar atención es cuando supiste que era ex de Marshall! Que Fionna me había hecho daño! Siempre todo tiene que ver con ella, me aburrió esta situación! – la quedó mirando fijamente – me aburrió todo esto! – se acercó a la cama y tomó a Hamboo – así que ándate y llévate a tu peluche porque no te quiero volver a ver en mi vida! – gritó indignada y comenzó a llorar mientras procedía a sentarse en la cama y tapaba su rostro con sus manos, con cero posibilidad de contenerse.

- te quiero mucho más de lo que crees…. – dijo Marceline hincándose frente a ella y tomando sus manos – realmente mucho más de lo que crees…

- siempre todo lo arreglas con te quiero….con palabras que en la realidad nada valen…si finalmente cada vez que ocurre algo con Fionna te terminas volviendo histérica – explicó Bonnibel entre sollozos

- no fue solo por eso que estoy así… - dijo mirándola con amargura

- y ahora que vas a inventar? – la quedó mirando con lágrimas en sus ojos

- tienes idea de lo que eres para mi? – la quedó mirando fijamente a los ojos mientras secaba sus lágrimas – tienes idea de como me haces sentir?

- no es verdad… - decía con un mentón que tiritaba al ritmo de las lágrimas que caían por sus mejillas

- tienes idea del miedo que tengo de perderte? – tomó sus manos – tienes idea de todo lo que produces en mi? Acaso crees que no he sufrido? Acaso crees que no sé lo que es tener miedo? Lo sé perfectamente… - sonrió con tristeza – nunca pensé que volvería a despertar con las ganas que despierto de mirarte – tomó su rostro – y con solo mirarte me basta…y cuando tú me besas me petrifico…como si fuese una adolescente nuevamente…y cuando tomas mi mano me siento segura, porque entiéndelo Bonnibel…el mundo pudiese caerse en este mismo instante…pero si tú sigues tomando mi mano incluso así yo no tendré miedo…

- Marcie… - susurró Bonnibel mientras la peli negra le secaba las lágrimas

- lo que aún no entiendes que desde la primera vez que me besaste, incluso estando ebria, incluso sin recordarlo…desde ese día no tuve más injerencia en mis propias decisiones…yo ya era tuya… - tras decir esto besó sus labios delicadamente, con lentitud como si con cada movimientos de su labios quisiera contarle cuánto era lo que la quería.

- no me dejes nunca… - pidió la joven mientras con sus brazos rodeaba el cuello de la peli negra y procedía a volver a besarla. Bonnibel se levantó y la quedó mirando fijamente.

- qué ocurre? – preguntó Marceline

- feliz cumpleaños…. – susurró Bonnibel mirándola

- cómo…cómo supiste? – preguntó Marceline

- yo también soy tuya… - y tras decir esto se quitó la camisa de dormir quedando casi totalmente desnuda, al mismo tiempo que Marceline comenzaba a tragar saliva espesamente y desviaba la mirada

- qué haces? – preguntó sonrojada

- hago lo que quiero…. – se le acercó y la abrazó fuertemente, sintiéndose cómoda con ella mientras se dirigía al oído de la joven – y lo que quiero hacer hace mucho tiempo… - y tras decir esto dejó a Marceline con el corazón en la boca quien no entendía si estaba soñando, delirando o realmente estaba pasando.

- Bo…Bonnie – la quedó mirando fijamente a los ojos y procedió a besarla.

Como si el mundo se fuese a acabar era lo que estaba haciendo. La peli rosa la tomó del rostro y no la soltaba, la besaba con desesperación mientras Marceline la agarraba de la cintura y la comenzaba a llevar hasta la cama en un estado de total desesperación. Hallándose ahí se puso encima de la princesa y comenzó a besarle el cuello mientras la otra tomaba su nuca para profundizar el contacto. La peli negra comenzaba a bajar entre besos desde el cuello de la piel blanca de la protagonista para pasar por su clavícula hasta llegar a sus senos y comenzar a lamerlos con lentitud al mismo tiempo que la respiración de Bonnibel se comenzaba a volver más notoria.

- Marceline… - suspiró la joven mientras se mordía el labio inferior y la quedaba mirando. Marceline le devolvió la mirada y volvió a besar sus labios, mientras que Bonnibel le quitaba la polera, dejándola solo en sostén y pantalones. La atrajo hacia ella abriendo sus piernas y tomando a Marceline al mismo tiempo que sus pelvis se juntaban y comenzaban a mover de ritmica manera.

Me sentía realmente en la luna en ese momento. Bonnibel me hacía sentir miles de cosas que hace mucho tiempo no sentía. Sensaciones que pensaba que se habían apagado totalmente en mi ser. Sus besos eran esperanzadores, sus besos me hacían volver a nacer y su cuerpo era donde sabía que quería descansar por el resto de mi vida. Ella se detuvo y me quedó mirando totalmente sonrojada, lo suponía porque nunca había estado con una mujer y por su manera tan introvertida de ser, pero ella realmente se estaba entregando a mi, cosa que hacia excitarme aún más, me hacía sentir que podía morir mañana después de eso.

- Te quiero tanto.. - dijo la peli rosa mientras abrazaba fuertemente a la peli negra para después mirarla a los ojos

- yo a ti.. - susurró Marceline a su oído mientras acariciaba su rostro - estoy loca por ti...

- de verdad? - preguntó con cierta duda la peli rosa

- totalmente - sonrió Marceline

- no... - desvió la mirada Bonnibel - no sé...qué es lo que se supone que tengo que hacer ahora... - se sentó en la cama y la quedó mirando mientras con las sábanas intentaba cubrirse - sé que es tonto pero... - bajó el rostro y Marceline se lo tomó

- tranquila...no es necesario que hagas algo que no quieres... - besó su frente

- bueno... - la miró sonrojada - no haré nada que yo no quiera... - La agarró de los hombros y de manera torpe la dejó en la cama mientras Marceline la miraba sin comprender. Cuando las manos de la joven actriz se fueron hacia el cierre del pantalón la peli negra comenzó a sudar frío, mirandola algo incómoda al preguntarse qué rayos iba a hacer. Aunque sabía que era algo hipocrita preguntarse algo tan obvio, pero el solo hecho de pensarlo la comenzaba a volver loca, o de paso creer que estaba en una especie de sueño.

- Bo...Bonnie... - susurró Marceline mientras la peli rosa continuaba su trabajo y terminaba de sacarle los pantalones. Marceline se apoyó con sus codos en la cama y continuó sin querer comprender lo que ocurría.

Ella me estaba desvistiendo. La mujer más tierna de la historia me estaba desnudando y yo la miraba con cara de virgen. Ella estaba nerviosa, de manera torpe había logrado sacarme el cinturón y me terminó dejando totalmente desnuda al mismo tiempo que yo como acto reflejo me quitaba el sostén. Al hacerlo ella me quedó mirando y se dirigió a uno de mis senos y yo no pude hacer más que abrazarla. El contacto me mataba, me hacia estremecer, sentía como una carga electrica subía y bajaba desde mi corazón hasta mi entrepierna.

- me encantas... - decía entre besos Bonnibel quien comenzaba a bajar por la clavícula, para pasar posteriormente por el abdomen, deteniéndose en el piercing del ombligo, mientras quedaba mirando el tatuaje que tenía. Comenzó a lamerla y darle pequeños mordiscos mientras la peli negra comenzaba a arquear la espalda y mirarla con los ojos entrecerrados sintiendo el placer que le proporcionaba su amante.

- Bonnie - susurró la peli negra al mismo tiempo que la peli rosa la quedaba mirando y tomaba su mano, sus dedos se entrelazaron mientras Bonnibel continuaba bajando, sintiendo por primera vez el sabor de una mujer en sus labios, haciendo estremecer a Marceline quien ante el contacto no pudo evitar gemir fuertemente - Bo...Bo..Bonnie... - mientras que comenzaba a mover sus caderas un poco más rápido.

Bonnibel si bien no tenía experiencia en el tema, conocía perfectamente la anatomía femenina. Con su lengua comenzaba a lamer detenidamente el clítoris de la peli negra, la cual comenzaba a costarle respirar y comenzaba a gemir el nombre de su amante intensamente. La peli rosa se sorprendió al sentir el nivel de excitación de Marceline y se sonrojó al comprobar lo erectado que estaba su clítoris, por una parte sentía que estaba haciendo un buen trabajo y por otra parte comenzaba a darse cuenta que ella también estaba totalmente excitada. Bonnibel paró y quedó mirando a Marceline unos segundos totalmente sonrojada, la cual la atrajo a ella y comenzó a besarla con una pasión que ya no era capaz de controlar. Al mirarla ya no veía a Bonnibel, veía la eternidad, veía su felicidad contenida en aquella mujer que tanto deseaba.

- Marcie... -susurró Bonnibel al oído

- dime... - decía algo agitada la peli negra

- no estás jugando conmigo...cierto? - la quedó mirando a lo que Marceline se detuvo y tomó su rostro y besó delicadamente sus labios

- nunca te haría daño, Bonnie - la quedó mirando mientras la recostaba a su lado, quedando ambas de costado mirándose. Bonnibel la besaba mientras tocaba su rostro, lo acariciaba y le hacía cariño en su cabello para posteriormente darle un beso esquimal. Solo ella era capaz de amanar ternura y excitación a la vez, cosa que Marceline amaba.

- linda... - suspiró Bonnibel mientras que Marceline comenzaba a besar su cuello, mordiéndolo con suavidad, al mismo tiempo que sentía como la peli rosa se estremecía - Ah...Marcie... - y comenzaba a rasguñar la espalda de la vampira haciendo que esta se excitara más, sin embargo algo se le vino a la cabeza.

- Ahora andarás metida con esa otra niñita que no hace más que sufrir por su ex novio - Recordó las palabras de su tío que comenzaron a danzar por su cabeza y se separó sutilmente para quedar mirándola.

- qué pasa? - preguntó Bonnibel algo nerviosa al sentir que Marceline había parado - no...no te gusta? - sugirió con algo de miedo

- no... - sonrió Marceline intentando ocultar su inseguridad - Bonnie me encantas, de verdad me encantas...no te das cuenta como me tienes?

- no... - dijo Bonnibel sonrojada

- si lo sabes... - dijo Marceline

- Marcie...

- dime...

- quiero ser completamente tuya... - y tras decirlo le dio un beso en los labios, agarrándola del cuello y haciendo que se pusiera encima de ella. Ambas juntaron sus piernas y hacian que estas rozaran sus entrepiernas, produciendo una sensación bastante placentera la cual las hacía moverse cada vez más rapido. Marceline con una de sus manos tocaba uno de los pezones de Bonnibel hasta dejarlo totalmente erecto, y posteriormente procedía a chuparlo, le pasaba la punta de la lengua. Primero en circulos, posteriormente de arriba a abajo haciendo que la joven comenzara a rasguñar fuertemente su espalda. Volvía a besarla y con su mano comenzaba a bajar lentamente y a acariciarla encima de la ropa interior, haciendo que Bonnibel soltara un par de gemidos mientras se escondía en el cuello de su amada.

Estaba ahí tan cerca pero a la vez tan lejos. Su ropa interior estaba totalmente húmeda y cada vez que repetía mi nombre mis ganas de invadir su intimidad se volvían más grandes. La frotaba lenta pero intensamente mientras sus caderas se movían al ritmo de mis caricias y comenzaba a sentir como lamía el lóbulo de mi oreja y susurraba las palabras más hermosas del mundo.

- si-sigue - gimió intensamente la joven

- de..de verdad...? - preguntó Marceline mientras la quedaba mirando

- sigue... - la miró a los ojos totalmente sonrojada - por favor sigue... - al mismo tiempo que mordía su labio con total lascividad.

Marceline no dudo más y le sacó la ropa interior con algo de desesperación sin importarle mucho en qué parte de la habitación caía la prenda.

Marceline comenzó a tocar delicadamente el clítoris de Bonnibel, nuevamente la cual continuó gimiendo y la miró – sigue…

- yo… - la joven tragó saliva algo nerviosa – Bonnie…yo te quiero mucho – dijo Marceline la cual la besó, estaban prometiendo algo, era una promesa. Un dedo entro primero en Bonnibel, al cual se aferró completamente al cuerpo de la peli negra, le abrazó la espalda y comenzó a arañarla sutilmente para luego de que entrara un segundo dedo ese sutil abrazó se volviera en un feroz abrazo, la joven actriz chupaba con frenesí el cuello de la peli negra, por lo que esta internamente pensaba que realmente eso no pasaría desapercibido al día siguiente- Ma..Ma...Marcie…me encanta… - confesaba la joven con algo de vergüenza – si…sigue…sigue…así…

Marceline solo continuaba, moviendo al mismo tiempo las caderas de Bonnibel al compás de sus movimientos, cada vez era más rápido y los gemidos de ella era el coro de los angeles para Marcie. No podía creer lo que estaba pasando, no podía entender como podía sentirse tan feliz – si…si…sigo? – preguntaba Marceline entre gemidos pues la pierna de la peli rosa rozaba con su entrepierna dandole una caricia exquisita en su clítoris.

- si…si…si…gue…. - Para Bonnibel estar con Marceline así, la hacía completamente feliz, sin embargo sentía que su excitación estaba a punto de terminar por un glorioso orgasmo.

Bonnibel bajó rapidamente su mano hasta su pierna donde se encontraba la entrepierna de la muchacha que tanto quería, y para sorprensa de Marceline, cuando sintió a Bonnibel tocandola cerró fuertemtente sus ojos y se apoyó en el cuello de la joven actriz y comenzó a gemir.

- No pares... - apretó fuertemente sus labios - que rico...

- así...así está...bien? - preguntó Bonnibel mientras continuaba recibiendo las caricias de su amada.

- si...si...así...así... - gemía la peli negra mientras ambas se demostraban su amor de la manera más apasionada que podían encontrar. Ambas se tocaban mientras con movimientos ritmicos que interpretaban una bella danza se daban placer al sonido de sus gemido.

- Ma...Marcie..Marcie..Ma..Ma…si, sigue sigue…si… - Al venirse Bonnibel un gemido muy agudo se escuchó en toda la habitación, sin embargo mientras Marceline pasaba por la misma situación unas brutales palabras ensordecieron a la peli rosa.

- Bonnie...Bonnie...me vengo...Bonnie te...te...te amo...TE AMO! - al terminar la abrazó fuertemente, y mirandola a los ojos ya intentando recuperar la respiración sin embargo aun jadeando - te amo...Bonnibel te amo...

La peli rosa besó sus labios y con un par de lágrimas en los ojos la abrazó fuertemente, pidiendo que ese abrazo no terminara nunca.

Lo prometido es deuda. Debo admitir que me demoré un poquito (solo un poco) en actualizar. Esto se debió a que yo no iba a continuar esta historia, pensé en dejarla pero un par de personas me hicieron entrar en razón (me amenazaron de muerte a mi y mis libros) por lo que entré en razón y decidí continuarla. Les agradezco enormemente su apoyo incondicional, sus palabras de aliento y todas aquellas cosas que hacen de este labor, uno muy agradable. Les deseo un feliz año nuevo, que este 2014 sea bueno para cada uno de ustedes y bueno, la autora de pacotilla les manda un abrazo y un beso de esquimal. Espero que les haya gustado, no volvemos a leer este 2014 y por supuesto esta vez no demorará un mes en actualizar (Eso espero) Comentenme qué les pareció y bueno, recuerden que esta historia es bastante larga y aun queda mucho "Yo no quiero un amor dulce".

Gracias de todo corazón por haber hecho de este 2013 un mejor año para mi, de verdad no tienen idea cuánto han hecho. Las y los adoro 3

Bueno demasiado amor para una historia agridulce, comenten o sino grumosa morirá e_e

NO SE OLVIDEN PASAR POR LA PÁGINA DE FACEBOOK "MARI MORSON" PARA DARLE "ME GUSTA" Y APOYARME. Muchas gracias :3