Y ahí estaba en la fiesta griega de Grumosa ¡Todo era muy divertido! Era tan divertido que prefería suicidarme con la toga y esas cosas…Prefería haber estado en mi casa bebiendo cerveza ¡pero no! Tenía que estar bebiendo vodka como condenada y no es que me molestara beber pero ¿Era necesario que Bonnibel estuviera ahí mirándome con cara de lástima? Posiblemente se reía junto a Grumosa de lo patética que había sido por haber intentado estar con ella…y Keila no me lo hacía más fácil ¿Qué mierda pretendía? ¿Seducirme? Yo estaba aburrida y mi idea era optar por una elegante retirada, sin embargo la música comenzó a sonar y no cualquier música…era un tango ¡Quiero decir! ¿A nadie le parece extraño estar vestidos de griegos y bailando tango? ¿Solamente en mi mundo de cervezas, mujerzuelas y juegos de azar consideraba que era la combinación más nauseabunda del mundo?

- Gumbal…no me puedes decir que no ante este baile… - sonrió la joven de manera coqueta

- no gracias… - dijo el cruzándose de brazos

- solo es un baile…vamos…recordemos viejos tiempos – le guiñó un ojo – recuérdame que tan bien bailas tango… - se le acercó al oído – yo sé que quieres…

Ambos jóvenes se fueron a la pequeña pista de baile improvisada de Grumosa. "Casualmente" había comenzado a sonar aquella canción que los había unido por completo años atrás cuando ellos eran novios. Se quedaron mirando y comenzaron a interpretar una danza perfecta, profesión, llena de pasión, de entrega ante la música y sus cuerpos.

- no bailan nada mal… - dijo Flame

Gumball la tomaba delicadamente de una pierna y la comenzaba a hacer girar. La miraba con mucha rabia, con mucha pasión, con ganas de mostrarle en aquella danza todos los sentimientos que en un año había albergado por ella.

- Lumpy siempre se ha destacado en la danza – explicaba Bonnibel

- pero Gumball! Su masculinidad a la hora de bailar me hace sentir cosas – explicaba Jake al mismo tiempo que todos los miraban – qué?! Yo sé que todos aquí sienten lo mismo!

Yo solo quería irme de ese lugar. Quiero decir, ver a Grumosa y Gumball bailar era divertido pero solo por dos segundos, además verlo bailar prácticamente con vestido era perturbante, sin embargo….

La peli negra guitarrista tomó a Marceline y la llevó hasta la pista de baile. Marceline seguía los pasos de Keila, pues era ella quien realmente sabía bailar. La ex rockera no hacía más que mirarla con odio, sin embargo algo le dijo su acompañante al oído que la hizo comenzar a moverse realmente bien.

- uy sí! Soy Marceline y bailo de maravilla – decía Jake cruzándose de brazos – debería haber venido Arcoiris…

- asume que aún te gusto – decía Grumosa mientras bailaba con Gumball. La joven se puso una rosa púrpura la boca y le sonrió

- no afirmaré algo que no es cierto…

- "lo eo e u ooh" – decía Grumosa

- sácate la rosa – decía Gumball mientras continuaba danzando junto a ella y se iban bailando hasta la mesa, el joven la hacia girar, se tomaba un trago y luego la sostenía para continuar bailando.

- ay no! Este muchacho es mi héroe – decía Jake

- también el mío Jake, también el mío – decía Finn emocionado, sin embargo Flame tomó su mano algo molesta y él le sonrió avergonzado – pero te amo mucho más a ti, Flame… - le sonrió totalmente enamorado

- Lumpy Space, no tienes idea cuánto te aborrezco! – decía Gumball mientras se movía al paso de la música

- me amas…lo veo en tus ojos – decía ella sonriéndole – estamos destinados a estar juntos…somos sexys…bailamos bien…y tenemos una gigantezca cuenta corriente – le guiñó un ojo – podríamos ir a programas de talento…ellos cubrirían los gastos de la boda – dijo emocionada

- Lumpy… - el joven la quedó mirando mientras la inclinada al más puro estilo Homero a Morticia mientras terminaba la canción – si tan solo fueras la mitad de la chica que me enamoré…no tendría dudas para volver contigo… - la canción terminó y él la miró con tristeza mientras con finura acariciaba su mejilla – es una lástima que seas una arpía…

- siempre seré una arpía…nunca te lo negué…

- la tragedia…es que aún amo a esa arpía… - la miró con molestia y terminó saliendo de la pista de baile, la música se acabó y todos aplaudieron emocionados, mientras Lumpy comenzaba a "agradecer a su público".

Gumball se fue hasta las afueras del lugar y se sentó para admirar un momento la luna. Necesitaba del silencio y su adorable traje, sin embargo el silencio se esfumó pues Grumosa apareció.

- ya te dije que no quiero nada contigo Lumpy – dijo molesto el peli rosa

- recuerdas lo mal que me llevaba con tu abuela? – preguntó ella sonriéndole

- si pero que bien se llevaban cuando querían destrozar a Marshall – dijo él

- era un pasatiempo en común – sonrió ella – siempre me sentí poca cosa para ti… - confesó ella a lo que él la quedó mirando en silencio – siempre pensé que si era lo suficientemente Lumpy Space lograría controlarlo todo…pero contigo era imposible…

- siempre lo tenías todo bajo control – se defendió el

- no así cuando me mirabas… - ella lo quedó mirando

Flash Back

- y bueno…este es el departamento de Lumpy Space…siéntete afortunado – sonrió ella quien lo quedó mirando seductoramente

- por qué no vives con tus padres? Tienes solo 19 años… - dijo él

- siempre andan de viaje – explicó ella sentándose como una triunfadora – por eso yo me quedo…me traen cosas…cosas de la gente de alta sociedad…

- y cuando te sientes sola qué haces? – preguntó el sentándose en el otro sillón – cuando es de noche y las luces se apagan…?

- solía estar ahí Brad… - explicó ella

- quién es Brad? – preguntó él

- un ex novio…el más importante – sonrió ella – comprenderás que la lista es más larga que mis zapatos…

- y por esa razón finges que nada te importa – le sonrió

- bueno a lo que íbamos… - dijo ella sentándose en las piernas del peli rosa, sin embargo este la quedó mirando

- no te voy a hacer daño… - explicó él – estamos conversando

- pero yo no quiero conversar - dijo ella

- a qué le tienes miedo – se levantó del sillón, ella hizo lo mismo y él tomó su rostro – tienes miedo de que me de cuenta que detrás de esa máscara de glamour se esconde una persona sensible?

- no soy sensible y mucho menos humana…. – desvió el rostro – whisky?

- yo no voy a ser otro de la lista, señorita Space – dijo él tomando su rostro y besándola

- olvidalo! – decía ella entre besos – pides demasiado

- entonces no pases la noche conmigo….te vas a enamorar – le sonrió y continuó besándola

Fin Flash Back

- no me enamoraré, decían…tengo todo bajo control…decían – sonrió ella con nostalgia

- tú no me extrañas a mi….extrañas salir en portadas como los novios del año… - la quedó mirando molesto

Dentro del lugar Marceline y Keila estaban bebiendo alcohol mientras Bonnibel miraba algo incómoda la situación.

- Finn…podemos hablar un momento? – preguntó Bonnibel

- claro Bonnie, cuéntame – le sonrió el y salir de ahí a conversar

- quería saber como está Marceline…he intentado hablar con ella pero no quiere… - dijo la joven algo triste – te ha dicho algo sobre mi?

- bueno…la verdad es que no…solo me pidió no hablar más del tema, pero desconozco por qué...y bueno, ahora viviendo con Fionna la cosa se volvió más complicada porque…

- QUÈ?! – gritó Bonnibel mirándolo – estás bromeando?

- no…Fionna está viviendo con ella…viven juntos con Simon – explicó él – pensé que sabías Bonnie…

- no…no lo sabía – explicó ella sutilmente molesta y salió de ahí, se fue directamente a los tragos, mientras miraba con odio a Marceline ¿Tan rápido la había cambiado? Y por Fionna…eso definitivamente era lo peor. La veía bailar con Keila, la miraba con odio. Jake se puso a compartir alcohol con ella, sin embargo continuaba odiando el hecho de que Marceline ahora compartía techo con su némesis.

Fuera del gran lugar decorado se encontraban los jóvenes conversando.

- lo que realmente me dolió fue que cuando falleció la abuela, continuaste tu vida como si nada importada – dijo Gumball molesto – sabías cuánto amaba a la abuela

- lo sé… - confesó ella – por eso mismo lo hice…

- de qué hablas? – preguntó él

- Gumball yo te escuchaba llorar en las noches… - confesó ella – yo sabía lo mucho que significaba para ti…es por eso que fingí que nada pasaba, continué todo...continue con ese humor tan extraño que nadie comprende…pero era para que no sufrieras

- no te entiendo – dijo él

- cuál era la idea de hacerte sentir peor? – preguntó ella – no había necesidad, tú ya te sentías lo suficientemente mal, entonces solo decía cosas para hacerte ssentir mejor, para sacarte una risa, una rabia, cualquier cosa con tal de que no estuvieras triste… - dijo ella mirándolo a los ojos – siempre alguien tiene que guardar las penas y hacer reir a la gente…¿Acaso crees que no me doy cuenta de que el mundo siente? Entiendo que la gente sufre, entiendo que en este momento todos sufren, que Marceline y Bonnibel están mal, que tú y yo estamos mal…pero por eso siempre hago este tipo de cosas…desde el primer momento que vi a Marceline supe que era lo que Bonnibel necesitaba, por eso le hablaba mal de ella, decía todas esas cosas, tal vez es una pésima manera de unir a la gente pero si lo piensas no funciona tan mal – dijo con tristeza – y me duele que siendo novios 3 años no te des cuenta que eso soy…- se levantó con tristeza y lo miró mientras una lágrima caia – esta bien! Dime que soy hueca! Que no pienso! Que podría estar todo el dia mirando tus defectos, tu ropa que no combina, tu perfume de mala calidad…pero también me fijaré en que estás triste e intentaré decir la primera pesadez que se me venga a la cabeza…y si fue mi culpa que terminaramos lo asumiré…pero también fue culpa tuya – comenzó a llorar – porque nunca te mentí cómo era…fui sincera…y si te he mentido en algo es cuando dije que no serías feliz sin mi….solo proyectaba lo que yo siento por ti…. – lo abrazó – porque tienes razón, en las noches dueles, Gumball…pero dueles más en el día a día…yo… - el peli rosa la tomó del rostro y la comenzó a besar como si el mundo se fuese a acabar, no necesitaba más palabras para comprender que aunque lo quisiera no podía estar sin su amada Lumpy Space, que no le importaba lo que ocurriera al día siguiente, pero al menos esa noche lo que más deseaba era estar junto a ella y demostrarle lo mucho que la amaba, y que nunca en su vida ni siquiera 5 segundos la había dejado de amar.

- dónde está tu hermano? – preguntó Flame

- debe estar discutiendo afuera con Lumpy – dijo Bonnibel mientras se servía el tercer vaso de vodka . Se acercó en ese momento Marceline y se sirvió un trago, en ese mismo momento Keila corrió y la abrazó por detrás.

- sírveme uno a mi también – sonrió mientras abrazaba fuertemente su cintura

- bueno… - susurró Marceline y miró de reojo a Bonnibel, yéndose de allí junto a Keila. Ambas se dirigían a otro lugar, donde conversarían en privado, pues Keila no se cansaría de hacer que Bonnibel se pusiera celosa hasta que explotara y le hablara a Marceline. Llevó a la peli negra hasta el baño y comenzó a notar como Bonnibel las comenzaba a seguir – picó el anzuelo – pensaba Keila. Lo hizo bastante rápido. Se sentó en el lavamanos y le pidió a Marceline que se acercara pues "tenía algo en el rostro", no duró dos segundos y la puerta se abrió, entonces ella actuó y besó los labios de la peli negra. Bonnibel quedó mirando la escena como quien comienza a ver su propia pesadilla. Marceline se separó y quedó mirando a Bonnibel con cierta tristeza, sin embargo en ese mismo momento la joven entró a la cabina del baño y comenzó a vomitar. Marceline le pidió a Keila que fuera por Gumball, ella abrió la cabina y al ver a la joven de rodillas, tomó su cabello y la ayudó – no deberías haber bebido tanto…

La peli negra le sobó la espalda mientras la otra se retorcía en el escusado. Marceline la levantó y llevó hasta el lavamanos sin embargo Bonnibel se alejó de ella.

- suéltame! Puedo sola! – dijo indignada mientras lavaba su rostro

- bueno… - susurró Marceline y se comenzó a ir sin embargo Bonnibel la agarró del brazo molesta

- por qué eres así?! – la miró con tristeza y desesperación – primero me quieres…después me amas y ahora me ignoras?! Cuál es la idea?

- disculpa? – Marceline la miró sin comprender

- lo supe… - la miró con rabia – estás viviendo con Fionna…te besas con Keila…Marceline qué mierda significo para ti?! Por qué rayos juegas conmigo?!

- primero que todo no estoy jugando contigo! – la miró molesta – eres tú quien me dijo que no quería nada de mi…que no había valido nada….qué mierda quieres que haga? Que llore por ti? Que te ruegue? No voy a hacer eso, Bonnibel!

- estoy harta de que me mientas! Estoy harta de que.. – se puso a llorar – de que siempre digas cosas y luego haces otras…qué diablos significo para ti?!

- qué te importa?! – eres tú la que me dijo que no quería nada, ahora no me pidas que te quiera, porque no lo voy a hacer….no voy a andar como idiota esperando por ti, cuál es la idea?! Eres heterosexual, tú misma lo dijiste!

- pero te quiero! No te quiero ver con Keila ni con Fionna! – ele gritó

- y por qué no?! – preguntó Marceline indignada

- porque eres mía! – la agarró del cuello y besó sus labios

- ya basta! – le gritó molesta – deja de jugar conmigo, Bonnibel…tú no me quieres…ahora dejame ser feliz…

- no quiero… - la miró mientras lloraba – yo no te quiero dejar ir…no quiero que me dejes… - la abrazó entre el llanto – no quiero que esto se acabe…yo… - Marceline tomó su rostro con tristeza y miró fijamente sus ojos

- yo no quiero ser a quien quieras para no pensar en Marshall – le explicó – yo te amo…pero tengo 25 años y no voy a estar llorando toda la vida por ti…no me hace bien…y yo no te hago bien a ti…

- Marceline… - la joven continuo llorando

- llamaré a Gumball – sacó su celular

- no! – la joven le tiró el celular y tras hacer eso le chocó la mano, abriendo la herida de su mano – dis…disculpa… - dijo con tristeza. Marceline la quedó mirando fijamente, tomó su rostro y besó su frente

- quien más que yo desearía que me amaras como yo te amo a ti…y estoy molesta…muy molesta pero…será mejor que vuelvas a ser el cadáver de la novia y yo aquella incomprendida social – cerró sus ojos y comenzó a llorar – y recordaré esto…como… - desvió su mirada – como la historia más dulce del mundo que viví en mi vida…

- yo no quiero un amor dulce… - susurró Bonnibel. Marceline tomó su rostro y le sonrió

- quien sabe… - le sonrió mientras las lágrimas caían – aun así puedo decir que fue la mejor escena de celos que me han hecho en la vida – rio con mucha pena – toma… - le pasó un cd

- qué…qué es esto? – preguntó Bonnibel

- hice la canción para la película…la hice pensando en ti…tienes el derecho de ser la primera en escucharla…

El baño se abrió en ese instante y entró Finn preocupado.

- disculpen chicas pero afuera están los periodistas – dijo agitado – bueno, Keila buscó a Gumball y no lo encontró, al parecer se fue con Grumosa…debemos salir de aquí sino la prensa se volverá más brava… - decía preocupado el rubio

- gracias, Finn – sonrió Marceline, quien tomó del brazo a Bonnibel.

En ese momento yo sabía que la había perdido, que todo se había acabado, pero aún así tomé su mano, debía llevarla a casa y por fin todo se acabaría, no tendría que verla más, solo sería un lindo recuerdo de una vida que podría haber sido pero no fue. Llegamos hasta afuera y efectivamente estaba lleno de periodistas.

- Señorita GLum…es verdad que usted y Abadeer tienen una relación?! – preguntó un periodista, seguido de otro, y mil preguntas por el estilo, la joven al estar frente al micrófono quedó mirando a Marceline y esta a la vez sonrió, sabía lo que tenía que hacer su amada.

- Somos colegas y…yo soy heterosexual… - fue lo que ella dijo.

Ya estaba dicho, no había más por hacer…solo terminar rápido el sufrimiento. Agarré el auto y la llevé hasta las afueras de la casa, ella tomó el cd entre sus manos y me quedó mirando, no dijo nada más que "perdóname".

- no dijiste ninguna mentira – sonrió Marceline – ahora…creo que es hora que saques tu sabor a chicle de mi auto – Marceline volvía a ser la misma de antes – de verdad me asfixias…

- Marceline para! – dijo Bonnibel molesta – no me hables como si nada hubiese ocurrido… - Marceline la miró fijamente a los ojos

- te miro como lo que somos, Bonnibel, COLEGAS! PORQUE ESO SOMOS! COLEGAS! – cerró sus ojos y apretó al manubrio sus manos – AHORA PUEDES SACAR TU MALDITO AROMA A POLVOS DE HADAS DE MI AUTO?! –le gritó con todas sus fuerzas y la peli rosa se bajó del auto.

La peli rosa subió hasta su departamento, puso el reproductor y cuando escuchó el sonido del piano enseguida las lágrimas comenzaron a aparecer.

De casualidad, entraste a mi vida

Con candidez hiciste arder mi corazón

Una herida, que tratas de ocultar

No es necesario mostrar, lo que grita el corazón

¿Sabes? No me interesa un amor dulce

Te puedo dar algo mejor

La joven se sentó en el piso mientras continuaba escuchando la canción y se abrazaba a sus rodillas, no era capaz de parar de llorar, se sentía la persona más miserable del mundo, sentía que era una cobarde, que se había acabado realmente todo.

porque si tú me quieres, voy a amarte

porque si tú me quieres, ahí estaré

si te atreves a tomar mi mano, no voy a soltarte

aunque tú no lo creas, soy de ti

La pelinegra se aferró al manubrio y comenzó a llorar como una niña de dos años que no tiene atención de sus padres.

- idiota! Im…imbécil! – sollozaba – te odio, Bonnibel….te odio…! – No era capaz de parar de llorar, su corazón estaba comprimido. Le pegaba al reproductor de música que tocaba la canción que le había compuesto a la mujer que amaba – cállate imbécil! – mientras más sangre corría por su mano, la llevó hasta su rostro y se mordía el labio descontrolada – tranquilízate, idiota! Tranquilízate! Ella no lo vale… - sollozaba – ella realmente no lo vale…

Yo se quien alguien te hizo llorar

y se que tu corazón le grita al miedo

Deberías notar que en mi puedes confiar,

porque te necesito, mas de lo que podrías imaginar

¿Sabes? yo no quiero un amor dulce

¿no te quieres arriesgar?

porque si tú me quieres, voy a amarte

porque si tú me quieres, ahí estaré

si te atreves a tomar mi mano, no voy a soltarte

si tú lo deseas, te amaré

- Marceline… - susurró Bonnibel quien comenzó a recordar. – "no seas tonta…eres linda pero tienes un letrero en la frente de dime fea…." , "tu abuela si que tenía buenos gustos etílicos" – LA veía beber en el sillón junto a ella y no podía soportarlo, se abrazó al cojín y lo volvió a recordar – "soy tuya..Bonnibel" , "eres hermosa…eres tan hermosa…" – Se fue hasta la cocina y lo vio vacío….

Tu sonrisa quema cada parte de mi piel

No necesito la eternidad, para eso estás aquí

Porque si me dicen que el día de hoy el mundo parará,

tomarás mi mano y todo irá bien

porque si tú me quieres, voy a amarte

- Vuelve… - susurró para recordar un paseo en el supermercado – "conmigo viviendo en este departamento comenzará a haber comida…me escuchaste?" – la recordaba molesta, la recordaba sonriendo, la recordaba ebria, la recordaba tomándola en brazos. Se fue hasta el balcón mientras la música continuaba sonando. Quedó mirando y el vértigo se hizo presente, en ese momento sentía que ni siquiera merecía morir, no merecía absolutamente nada…

porque si tú me quieres, ahí estaré

si te atreves a tomar mi mano, no voy a soltarte

porque incluso si tú no quieres, yo siempre te amaré.-

- yo también te amaré siempre…Marceline… - susurró al viento mientras se afirmaba de la baranda y sonreía, miraba la luna, la cual se burlaba de su propia miseria.

Y aquí se va otro capitulo de "Yo no quiero un amor dulce" Últimas semanas, esta historia se acaba (aaaaleluuuyaaa (8) ) Quiero darle las gracias a todas las personas que leen, que comentan, que dan like a la página. Realmente sin ustedes esta historia no habría tenido sentido, ustedes le dieron vida es por eso que se los agradezco enormemente.

Comentarios, sugerencias, opiniones.

No olviden pasar por "mari morson" y darles me gusta, comentar y hacer lo que se les plazca.

Saludos y besos de esquimal

Mari Morson, la autora de pacotilla

¿Grumosa merece otra oportunidad?