CAPITULO DOS

Después del enfrentamiento que tuvo con Sasuke, Sakura ya había tenido bastante por un día, y es que todo había pasado tan rápido que no sabía como afrontar del todo la situación, su objetivo estaba claro pero no sabía si sobreviviría hasta conseguirlo, sólo llevaba un día al lado de Sasuke y ya había intentado matarla dos veces.

—Necesito un buen baño para relajarme—pensó mientras se dirigía a los baños una vez más, y esta vez no quería ser molestada.

Sakura observó la entrada a los baños.

—¿Sólo una puerta? ¿Y el vestuario de las mujeres? ¿Es un baño mixto?—se cuestionó confusa.

Generalmente en todos los baños termales, hay dos puertas; una que conduce al vestuario de los hombres y otra al de las mujeres, pero en este sitio no había indicaciones de ningún tipo.

Sakura pensó en volver a recepción y preguntar al recepcionista, así que eso hizo, lo buscó hasta el cansancio por toda la sala aún con la toalla en la mano , al parecer se lo había tragado la tierra.

—Demonios—maldijo antes de retirarse a bañarse, ya no podía aguantar más la espera.

Al llegar al interior se le iluminaron los ojos con el paisaje, era precioso, parecía una explosión de naturaleza, era como un pequeño lago natural adornado por la luz de la luna, con rocas brillantes y redondas por todas partes, del agua salía gran cantidad de vapor, indicando que estaba calentita, perfecta para disfrutarla.

Sakura se desnudó completamente, dejó su ropa en el sitio indicado para ello y caminó hasta el borde del agua, y poco a poco como si de un lindo cisne se tratara fue metiendo despacio su pie, con el fin de medir la temperatura, seguido del resto de su magullado cuerpo. Soltó un suspiro de placer al meterse por completo. Permaneció durante varios minutos sin moverse, después de un tiempo empezó a nadar un poco, nadaba de un lado a otro como pez en agua, disfrutando del agua y el calor.

De repente, un sonido fuerte la alertó, ese fuerte ruido fue el de la puerta corredera, al parecer alguien acaba de entrar a los baños.

— ¿Quién podrá ser a estas horas?—se preguntó con molestia al saber que ya no tendría todo el espacio sólo para ella—Un segundo…—su mente de repente hizo clic, que ella recuerde…—El único que seguía despierto a esas horas era…¡NO!¡NO!¡NO!—su mente no para de repetir que por favor se marchara—Sasuke-kun no, por favor…

Y como si lo hubiera invocado, allí se presentó el susodicho, con una toalla en la cintura y con el dorso descubierto.

Sakura decidió irse lo más lejos posible, igual con suerte con el vapor no la vería.

Sasuke dejó la toalla a un lado y se metió en el agua con delicadeza, por supuesto el no era tonto, ya sabía que había alguien más en el agua, lo escuchó nadar, pero poco le preocupaba quien fuera, el sólo quería aliviar la tensión que sentía desde el encuentro con la molestia rosa. Esa mujer sí que sabía como tensarlo.

Y cuando menos lo pensó se encontró de frente con la causante de su tremendo dolor de cabeza, se esperaba a cualquiera menos a ella.

Sasuke no era un niño, eso ya se veía, además no era la primera vez que iba a un baño mixto, alguna que otra vez hasta a Karin se había encontrado en ellos y poco le importó, sin embargo, encontrarse a la pelirrosa, fue algo violento.

Sakura se encontraba de espaldas a él así que Sasuke observó su estrecha espalda , contempló como su cabello había crecido mucho desde la última vez que la vio, tanto que no paraba de ver flotar los largos mechones rosas en el agua, descubrió que su espalda era blanca, fina, y de aspecto suave a pesar de tener alguna pequeña cicatriz de batalla en ella.

Cuando Sasuke se acercó un poco más Sakura se dio la vuelta y sus ojos se encontraron, las mejillas de ella estaban muy rosadas, aunque no sabía distinguir si por el calor o la vergüenza, sus ojos verdes lo miraban de soslayo, pareciera que no queriendo enfrentarse a él directamente, con sus delicadas y pequeñas manos cubría sus pechos, un poco mayores que la última vez que los vio, a pesar de no haberla visto sin ropa antes, recuerda el tamaño de su busto, el resto del cuerpo estaba tapado por el agua, algo que agradeció enormemente, hubiera sido más incomodo todavía, si fuera posible.

Los segundos parecieron minutos y los minutos horas, y sin aviso Sasuke se retiró sin decir nada, se dio la vuelta, salió del agua y desapareció de su vista.

Sakura dio un suspiro tan fuerte que creyó que se iban a derribar las paredes, gracias a dios que Sasuke era bastante discreto, si llega a ser Naruto, la que se lía sería demasiado gorda, por una vez en la vida agradeció que Sasuke fuera tan…Sasuke. Si hubiera dicho algo, creía que se moriría de vergüenza en ese momento.

—¡Kami-sama! Suficiente por hoy—se dijo cansada para después salir del agua, vestirse e irse a su habitación.

Sakura no se tumbó en su cama, se tiró. Miró al techo intentando no pensar en lo que acababa de pasar, su mente daba vueltas sin parar.

—¿Qué habrá pensado, Sasuke-kun?—se cuestionó con curiosidad—Bueno, sea lo que sea, no importa.

Y con ese pensamiento inquietante, cayó en los brazos de Morfeo.

Al día siguiente, Sasuke reunió al equipo a las afueras de la posada.

—Equipo Taka, tendremos un nuevo miembro durante un tiempo indefinido—comenzó Sasuke a pronunciar omitiendo cualquier tipo de presentación—Karin—nombró el líder.

—¡Sí! No hay noticias de Itachi por el momento, es más parece como si hubiera desaparecido, según los últimos informes, la última vez que se le vio fue a 4 días de aquí, al parecer en una misión que consistía en reunirse con un esclavista.

—¿Un esclavista? Vaya, vaya… tu hermanito si que no pierde el tiempo, Sasuke—se rio Suigetsu, cosa que Sasuke ignoró.

—Es posible que este detrás de Isobu también conocido como el Tres colas—añadió Sakura.

—Continúa—se interesó Sasuke.

—Según algunos testimonios que leí hace unos días, varios testigos han declarado haber visto a un esclavista que lleva meses atemorizando varias aldeas, y este en especial, no hace distinciones, secuestra tanto a hombres como a mujeres, niños y niñas para luego venderlos como esclavos—explicó.

—¿Qué tiene que ver el Tres colas con eso?—cuestionó Sasuke sin encontrar relación—Un simple esclavista no podría con una bestia con cola.

—¿Crees que si fuera un "simple" esclavista, seguiría atemorizando aldeas enteras sin recibir su merecido? Es el jefe de una banda bien organizada que disponen de tecnología suficiente como para "sellar" chakra de gran poder durante X tiempo—relató— Tengo entendido que lo que empezó como secuestro a civiles sin ningún tipo de poder, ha derivado en una persecución por encontrar mejores "piezas" que vender, eso incluye a las bestias con cola, y por supuesto cuanto más rara sea la pieza, más valor obtendrá, y no sólo eso, sólo secuestra a hombres fuertes y con mucho poder, y sólo a mujeres jóvenes y hermosas ya que las vende como esclavas sexuales, al igual que a las niñas.

—Asqueroso—pronunció Suigetsu—¿Verdad, Jugo?—lo miró y Jugo le dio la razón con la cabeza.

—Entiendo, si la información que tiene Sakura-chan es cierta, deberíamos encontrar a ese esclavista y darle una paliza, aunque si Itachi esta detrás suyo, esa rata no durará mucho en este mundo—soltó Suigetsu con entusiasmo.

—De acuerdo, más adelante hay una gran aldea con muchos habitantes, es posible que haya gente con información en ella, nos dividiremos para que la búsqueda sea más efectiva—estableció Sasuke—Jugo, tú iras en solitario, utiliza a todos tus animales, puede que te sirvan de ayuda; Karin, tú iras con Suigetsu, hacer lo necesario para reunir toda la información que podáis, puede que al dar con ese tipo, indirectamente encontremos a mi hermano, así que lo importante ahora es reunir lo suficiente como para dar con esa banda, después nos encontraremos en la posada más grande que haya.

—¡Espera! ¿Y yo qué?—intervino Sakura al verse excluida.

—Tú vendrás conmigo—decidió el pelinegro y echó a andar separándose de los demás miembros del grupo.

Genial—susurró con ironía la pelirrosa antes de seguir al azabache.

Sakura y Sasuke llevaban más de 1 hora caminando juntos, uno al lado del otro, mas ninguno daba sellales de vida, no se miraban ni hablaban, el ambiente era un poco extraño también, el único consuelo de ambos es que no faltaba mucho para llegar a la aldea.

—¿Por qué no hemos seguido en grupo hasta la aldea?—preguntó la pelirrosa para darle un poco de conversación y aliviar un poco la sensación de pesadez que había.

Aunque la pregunta quedó en el aire, ya que no hubo respuesta por parte del azabache ni señal de que la había escuchado, cosa que a Sakura le molestó pero no dijo nada más al respecto. Pasaron varios minutos después y ambos siguieron en un incómodo silencio hasta que Sasuke habló.

—¿Tu fuente de información es fiable? ¿Cómo sabes todo eso?—cuestionó el pelinegro, y al no oír respuesta, desvió la mirada a su (ahora) compañera.

Esta al sentir como la miraba se giró a verlo también, Sasuke la miraba con el seño un poco fruncido, estaba claro que lo que buscaba era la explicación de porque no le respondía.

—¿Crees que sólo tú sabes ignorar?—acusó Sakura—sé que no te agrada volver a tenerme en tu equipo Sasuke-kun pero ahora somos compañeros, y si quieres que te responda tu también tendrás que responder a mis preguntas, de lo contrario, no responderé.

Sasuke se mantuvo sereno pero se le notaba lo enfadado.

—Separarnos era la mejor opción, si llegamos todos juntos y luego nos separamos sería demasiado llamativo, lo más conveniente es pasar desapercibidos—aclaró por fin.

—Entiendo, llamar demasiado la atención podría provocar que se escondieran, y respondiendo a tu pregunta, además de trabajar en el hospital de Konoha también ayudaba a Tsunade-sama con papeleos, y al final siempre los acababa leyendo.

—Así que es eso…¿así obtuviste los informes ANBU?—sondeó el Uchiha con interés.

—Me temo que eso no puedo decírtelo—reservó la Haruno.

Mientras tanto…

—¿Por qué tienes esa cara?—preguntó Suigetsu mirando la enorme mueca que traía Karin.

—¡Estoy tremendamente enfadada! Desde que llego la pelirrosa a este equipo, Sasuke no para de alterarse, y ahora hasta nos separa por parejas, estoy indignada.

—No me refería a qué tienes, sino ¿por qué tienes esa cara tan fea?—escupió con fingida tristeza—¡Estúpido Sasuke, si es que es más listo de lo que creía, escoge a la diosa pelirrosa y me deja aquí con la zanahoria podrida, odio las zanahorias!

—¡Maldito, cara anchoa! ¡La que esta enfadada soy yo por tener que ver tu estúpida cara!—contraatacó furiosa ella, y es que desde la primera vez que se conocieron, el imbécil siempre la ha estado llamando fea.

—Por cierto, ¿a qué te referías con que no para de alterarse? Yo lo veo igual de gruñón que siempre—cayó Suigetsu.

—No es algo que se vea si no que se siente, llevo varios meses con Sasuke así que ya he estudiado su chakra a fondo, sé como es, que cantidad, fluidez… y desde que ha aparecido su excompañera, su chakra no se ha mantenido como siempre, no para de alterarse, o sea que es algo que esta ligado a lo emocional, ya sea bueno o malo.

—¿Y qué importa? Yo lo único que quiero es pelear, pelear y cortar gente por la mitad, participo en esto sólo porque Itachi es el compañero de Kisame, si encontramos a Itachi seguramente Kisame lo acompaña, y así por fin podré tener un digno rival, y cuando lo derrote, me haré con su enorme Samehada, oh sí…

—Dios…limpiate la baba y hagamos como que no nos conocemos, eso me ayudará a tener un poco de paz mental—se asqueó Karin al ver como el único objetivo del aquaman de su compañero era matar y reunir estúpidas espadas.

Suigetsu se acercó lentamente a Karin, se posicionó frente a ella y se fue acercando poco a poco a su cara mientras la miraba fijamente a los ojos.

—¿Q-q-qué de-demonios intentas hacer, estúpido pez?—Karin intentó mantener la compostura todo lo que pudo pero Suigetsu estaba cada vez más cerca—¡No puede ser, no estará pensando en…un beso! ¿No?—pensó en alerta—¡N-no puedes!

Y a penas a unos centímetros de posar sus labios en los de ella, se limpió la boca en la blusa de Karin.

—¡¿Q-qué?!—la timidez de Karin se convirtió en furia al instante, lanzó un puñetazo a Suigetsu que este esquivó, y así empezó una persecución.

—¡Me dijiste que me limpiara la baba! ¿Qué demonios creíste que iba a hacer? —se reía mientras era perseguido por su amiga con lentes.

—¡Maldito, baka!—le gritaba con la cara aún roja de la vergüenza mientras luchaba por atraparlo.

Ya habían pasado cuatro horas caminando, ya eran alrededor de las cinco de la tarde y el aire empezaba a enfriar y las piernas a cansarse.

Sasuke se paró en seco, llamando así la atención de su compañera. Se detuvieron en medio del bosque, en un sitio llano perfecto para acampar.

—Descansaremos aquí por un momento—informó el líder.

Sakura asintió, se acercó al árbol más cercano y se sentó.

—¿Cuánto falta para llegar?—preguntó la ojijade ya con un poco de angustia.

—Antes del anochecer estaremos allí—respondió el azabache copiando a su compañera y sentándose en el árbol frente a ella.

Sasuke cerró los ojos durante un par de minutos, y Sakura lo miraba con intensidad, cosa que el azabache notó.

—Deja de mirarme—le ordenó él aún con los ojos cerrados.

—Tsk, no te miro—reclamó ella volteando la cabeza—Sasuke-kun, ¿por qué buscas tan ansiosamente a Itachi?—Sakura sabía que hablar de su hermano era algo delicado, mas se arriesgo igualmente.

Sasuke no abrió los ojos pero se notó el cambio en su expresión, hasta le sorprendió, todos en Konoha y más allá conocen la historia del clan Uchiha, y el mismo ya hizo público más de una vez cuales eran sus intenciones para con su hermano, pero ahora que Sakura le preguntaba no se había parado a pensar cuanto hace que no habla de verdad de algo que le importe.

—¿Acaso no sabes ya que es lo que quiero?—se limitó a decir.

—¿Qué harías si descubrieras que en realidad Itachi no fue el responsable de la masacre del clan Uchiha?— a penas terminó la pregunta, Sasuke abrió los ojos de golpe y la miró con furia.

—Papá…mamá…¡todo mi clan! ¡Vi como esa noche ÉL me lo arrebató todo! ¡TODO! ¡Jamás lo perdonaré, acabaré con su miserable existencia aunque sea lo último que haga, soy un vengador.. y vengaré a mi clan!—Sakura no recordaba la última vez que veía Sasuke hablar con tanta intensidad.

—Entiendo, sólo eres movido por el odio…no sabes lo mucho que lamento oír eso.

—¿Qué sabrás tú? ¡¿Qué sabrá una niña como tú, lo que es perder a alguien importante si no has no has perdido a nadie importante en tu vida!—la furia que sentía Sasuke era cada vez mayor, pareciera que iba a explotar en un mar de fuego—¡¿Por qué no lo entiendes?! ¡Por qué sigues detrás mío!

—Te equivocas, yo también he perdido a gente MUY IMPORTANTE para mí—confesó Sakura—Naruto y yo te perdimos el día que decidiste abandonarnos e irte de Konoha, pierdo a gente importante, CADA DÍA, cada vez que no puedo salvar la vida de mi paciente pierdo a alguien importante para mí, porque es de Konoha, porque somos de Konoha, Sasuke-kun…y somos familia, TÚ familia; Naruto, Kakashi-sensei, tú y yo somos familia por mucho que nos alejes, y nosotros no abandonamos a nuestra familia.

—Mi…familia…—Sasuke se bloqueó durante unos segundos, tenía la cabeza cargada—Mi familia murió el día que mi hermano los mató, ya te lo dije una vez—Sasuke hizo una pausa al recordar el momento exacto—Soy diferente a vosotros, llevo un camino distinto al vuestro, mi corazón está decidido a vengarse, y ese es mi objetivo en la vida.

Sakura se paralizó a oír esas palabras, esas palabras… no las ha olvidado ni un solo día, lo recuerda como si fuese ayer, como Sasuke se marchaba de su lado y la dejó en aquel frio banco antes de irse.

—Me había dado por vencida, el día que te fuiste estuve encarcelada en la oscuridad, estaba asustada y escondí mi corazón pero Naruto estuvo dándome fuerzas para continuar, no estas solo Sasuke-kun, todos necesitamos ayuda en algún momento de nuestra vida.

—La ayuda es para los débiles, tú eres débil—escupió Sasuke con veneno.

—Sin débiles no habrían fuertes, y los fuertes existen para proteger a los débiles, Sasuke-kun.

Sasuke se calló durante varios minutos, y desvió su mirada de Sakura.

—Sigamos, falta poco para llegar a la aldea—comentó el Uchiha.

Continuará…