Una peli negra entró a la habitación de su ex novia, quien estaba sentada en la cama con dos anillos, los cuales miraba y no era capaz de entender por qué ocurrían las cosas. Para ella era una pesadilla, la peor de todas, de la cual no había posibilidad de despertar. Marceline tomó su mano con tristeza.
- lo lamento… - susurró con su voz apagada
- yo… - la joven se agarró el rostro – yo debo luchar…de hecho…. – unas lágrimas comenzaron a caer -. Él salvó a nuestro hijo…y por salvarlo…arriesgó su vida, por eso no me puedo echar a morir… - dijo con lágrimas en sus ojos – Marshall me enseñó el valor de la vida…no puedo defraudarlo – decía mientras abrazaba a su ex novia – muchas gracias por todo, Marceline
- no me des las gracias… - dijo Marceline – siempre…siempre que lo necesites estaré para ti… - susurró.
Estamos llegando al lugar del velorio, de donde saldrá el cuerpo de Marshall para ser enterrado. En los últimos dos días se filtró una información que nos dejó a todos estupefactos, al parecer no sería Fionna la viuda oficial de el tan querido Marshall Lee, sino que sería su supuesta ex novia, Bonnibel Glum…quién viene aquí saliendo…Bonnibel! Por favor Bonnibel es cierto que tu fuiste la primera novia de Marshall? – preguntaba la periodista.
La joven peli rosa miró molesta a la periodista, y posteriormente miró la cámara – Estamos de duelo, todos quienes trabajamos en actuación así que por favor pido respeto! Un bebé acaba de perder a su padre y una mujer a su futuro esposo…
- pero por favor….dinos si es verdad que habrías sido el primer amor de Marshall…
- Tú, y todo el mundo sabe que aquí la única viuda es Fionna…
- entonces ustedes dos no fueron nunca novios? – preguntó la periodista
- no volveré a repetir…tengan respeto… - al mismo tiempo que unas fans llegaban y le rompían el micrófono a la periodista
- no tienes sentimientos hija de la gran puta! – gritaban las fans, por lo que no pudo entrar mas prensa, las fans comenzaron a volverse violentas y hacer una cadena humana con tal de velar por la tranquilidad del fallecido.
Fionna llegó hasta el lugar del velorio y las fans bajaron la cabeza en señal de respeto, ella continuó su camino y llegó hasta donde estaba el occiso, suspiró profundamente. Él estaba vestido de negro, tenía una rosa roja en el bolsillo superior de la chaqueta. Sonreía tranquilo, estaba sereno como intentando explicarle a la mujer que amaba que todo tenía que estar bien.
- El servicio fúnebre está por llegar.. – susurró Simon
- emmm… - Marceline tosió nerviosa – este…Jake, Finn y yo ayudaremos a llevar el ataud…
- yo también debo hacerlo… - dijo Fionna
- no…tú estás embarazada – dijo Marceline quien miró a SImon – tú también te pones…
- yo también puedo – dijo Gumball. Bonnibel quedó mirando el ataúd con tristeza, sin embargo Fionna tomó su mano y se pusieron a caminar delante mientras los demás llevaban a Marshall.
- por…por qué? – preguntó Bonnibel, al sentir que el gesto humano de parte de Fionna era de tanta gratitud que no se lo esperaba
- ambas fuimos importantes para él…ambas tenemos que estar delante… - le sonrió con mucha tristeza mientras Bonnibel miraba el piso y salían del lugar.
Eran mil flores rojas las que caían, miles de fans tiraban y tiraban pétalos. Tenían carteles gigantes del joven y muchas velas prendidas en ese apagado día de primavera. Todos comenzaron a aplaudir y eso hizo que el corazón de Fionna se destruyera totalmente. "Te vamos a tener siempre en el corazón" , "Vuela alto, Marshall" , "Fionna, estamos contigo" y miles de mensajes eran los que llenaban el gran espacio. La rubia estaba con lentes oscuros, no quería que la vieran tan destruída, estaba llorando y el dolor era demasiado grande, sin embargo debía estar tranquila, por el bien del bebé, por el bien de ella también.
Llegaron hasta el parque donde enterrarían a Marshall. Tras proceder Fionna se debilitó y casi se desmayó, sin embargo Marceline la tomó entre sus brazos y acarició su rostro – todo va a estar bien, Onaa…tú eres fuerte…
- lo sé… - decía con tristeza – lo sé…
En ese momento de tristeza Gumball abrazó fuertemente a Grumosa, quien se encontraba mirando con tristeza la situación.
- qué pasa? – preguntó Grumosa
- nada…es que… - dijo con mucha pena – me moriría si te pasa lo mismo….ella es muy fuerte… - en ese momento Grumosa lo miró y detuvo el abrazo
- yo tampoco duraré para siempre, Gumball – y tras decir eso se fue hasta donde estaba Bonnibel y la abrazó para darle consuelo.
Todos aplaudieron luego de terminar tan triste momento, sin embargo la llegaba del hombre más odiado del momento hizo que Fionna casi perdiera el control, mas no lo hizo, únicamente lo miró con odio.
- ándate de aqu´…. – susurró con rabia
- vine… - dijo él con tristeza y le pasó un documento – vine a entregarte la empresa "producciones Lemoncio"
- acaso crees que eso va a devolverme a Marshall? – preguntó con rabia
- yo no quería que todo fuera así…me voy a entregar a…a la policía…no soporto la culpa… - explicó
- no me interesa.. – dijo molesta
- es para…para él – explicó señalando el abdomen de ella – yo no fui un padre para él…pero creo que él sí lo habría sido…y quiero que al menos tenga una tranquilidad económica… - la miró – no espero que sepa que soy su abuelo, solo que por favor tengas esto… - Simon se acercó y tomó los papeles.
- mi abogado revisará esto y Fionna cuando esté en condiciones tomará una decisión… - acariciaba la espalda de la chica
- solo…solo quiero que me perdones… - dijo Limon Agrio
- no soy yo quien tenía que perdonarlo… - dijo ella con molestia – era Marshall…y ya no está aquí… - dijo molesta
El hombre se fue muy triste, mientras se iba directo al lugar en el que pagaría sus penas, sus tristezas.
- un momento! Si Fionna acepta lo que dijo ese mentecato…entonces quedaría millonaria – dijo Grumosa a lo que todos la miraron – es decir….todos odiábamos a Marshall pero ahora es mártir, y ella queda con dinero, queda guapa, queda viuda! Y de negro! El negro combina con todo! – dijo molesta – esto es injusto! Demandaré a esa escritora de pacotilla! – todos callaron al escuchar eso, sin embargo Fionna sonrió, definitivamente necesitaba distraerse un poco y únicamente susurró.
- muchas gracias…Lumpy… - dijo mientras Marceline tomaba su mano y se iban en dirección al auto.
- este… - Marceline entró al auto junto a Fionna y la abrazó. Simon se subió para manejar el auto y Gunter se fue al copiloto – nos vamos a casa? – preguntó la peli negra a su ex novia
- no…debo ir al departamento – susurró – necesito hacerme cargo de mi vida
- pero Fionna yo… - la joven calló y abrazó más fuertemente a su ex. Mientras se dirigían a la casa de la rubia el camino fue en silencio.
En el ex departamento de Marceline se encontraban los demás chicos, todos de negro. Finn y Flame se encontraban abrazados mientras que Bonnibel estaba en la terraza, escuchando a Grumosa quien fumaba frenéticamente.
- esto es…demasiado fuerte - susurró
- admiro como a pesar de eso tú no pierdes tu grandioso sentido del humor – dijo Bonnibel
- para eso estamos, Bonnibel – le sonrió con tranquilidad – necesito hablarte de algo muy importante… - susurró – y creo que este no es el momento adecuado…pero es mejor tirar toda la carne a la parrilla – calló un segundo – con el debido respeto que merezcan los vegetarianos…
- qué pasó? – preguntó Bonnibel
- antes de contarte eso…por qué estás tan tranquila? – preguntó Grumosa
- porque… - la joven quedó mirando la baranda – el día de la fiesta… - miró con nostalgia el cielo – estuve en la baranda de mi casa y…por unos momentos pensé en que mi vida no tenía sentido…y fue ahí cuando apareció Marshall y… - unas lágrimas cayeron – es curioso cuando tienes charlas espontáneas con personas y nunca más vuelven…pero era última conversación me dejó las cosas muy claras
- qué harás? – preguntó Grumosa
- debo luchar por lo que quiero… - susurró – debo asumir que…me enamoré de una mujer…
- me siento tan orgullosa de ti – dijo Grumosa con una lágrima en sus ojos
- muchas gracias por estar siempre conmigo, Lumpy – la abrazó fuertemente – por todo lo que has hecho
- has crecido tanto en este último tiempo – le sonrió - me alegro mucho por ti – besó su mejilla
- pero… - ambas se separan – qué era aquello que querías contarme? - preguntó Bonnibel
- Lumpy Space recibirá un premio por las pasarelas en dos semanas más… - explicó con tristeza
- eso es…muy bueno, Lumpy – sonrió Bonnibel contenta
- me iré fuera del país por eso… - explicó con tristeza
- qué?! – la quedó mirando incrédula
- y cuándo pensabas contarnos? – preguntó Gumball entrando mientras quedaba impresionado con la noticia
- no es para nada glamoroso andar escuchando detrás de las puertas, o en este caso! Detrás de esta terraza de mala muerte! – dijo molesta
- Bonnibel puedes dejarnos solos? – preguntó Gumball
- cla…claro – susurró la joven. Grumosa se terminó el cigarro y lo tiró por la baranda.
- a nadie le molestará barrer un cigarro de Lumpy Space – dijo ella mirándolo mientras fingía demencia
- explicame como es eso de que te vas – dijo él
- bueno…simplemente me voy – respiró y lo miró – es así…me iré en dos semanas luego de recibir un premio…
- por qué razón hiciste lo que hiciste el otro día…si sabías que te ibas… - dijo el molestándose
- despedirme? – preguntó ella con tristeza – no lo sé…tal vez quería buscar una razón para quedarme, sin embargo me he dado cuenta que aquí no tengo nada que me permita aferrarme…entiendes?
- y así de simple? – preguntó Gumball – te vas como si nada!?
- a ver! Fuiste tú quien me dijo que no me querías por lo que era, o por lo que no era…realmente a esta altura ya no tengo idea – confesó – pero te lo iba a decir! Y no me voy como si nada, me voy y me duele hacerlo! - lo miró fijamente – me da mucha tristeza irme pero es así…
- bueno tienes razón…nada…absolutamente nada te detiene… - dijo con tristeza y le sonrió – de todas maneras yo también me voy del país… - confesó – esperaba quedarme, pero ahora tampoco tengo razones para hacerlo
- perfecto! – dijo la joven molesta – ahora si me permites tengo que salir… - dijo ella sin embargo él la agarró del brazo
- Lumpy…quédate hoy…. – la quedó mirando fijamente – por favor…te lo pido…
- está bien… - dijo ella y desvió el rostro sonrojada – pero será la última vez que te vea…Gumball Glum
En el departamento de la rubia se encontraban dos jóvenes conversando de lo que sería su futuro. Marceline se puso a preparar comida para ambas, mientras que Fionna estaba sentada en el sillón viendo unas fotos que tenía de Marshall, estaba pensando en mandar a ampliarlas.
- seguirás viviendo aquí? – preguntó Marceline
- tiene algo de Marshall este departamento, además es ideal para el bebé, está cerca de todo – explicó
- cuando tienes el próximo chequeo? – preguntó Marceline
- la próxima semana – susurró Fionna
- deseas que te acompañe? – preguntó Marceline sonriéndole, sin embargo Fionna se levantó y la miró con seriedad
- Marceline…tengo que hacer esto sola…falleció Marshall y… - siendo interrumpida
- pero sabes que yo puedo ayudarte en lo que sea, sabes que siempre puedo estar para ti y.. –
- no! – la miró fijamente – tú tienes tu vida, irás a grabar tu nuevo disco, tienes problemas que debes solucionar
- pero Fionna tú… - la joven la miró con tristeza
- Marceline – Fionna tomó su rostro – se que estoy triste, pero no me puedo permitir estar destruída…voy a ser madre ¿entiendes? Tengo que salir adelante porque cuando mi hijo o hija crezca quiero que diga que a parte de tener una madre loca, tenía una madre que nunca dejó de luchar. Sabes que te quiero y siempre estaré agradecida de ti, Simon y todas las personas que me han acompañado en este momento, pero debo hacerlo sola…¿entiendes? Debo luchar por mi hijo y estaré totalmente agradecida si tomas mi mano en el parto…pero por lo demás debo hacerlo yo sola… - le sonrió y besó su mejilla – y tú debes hacer lo mismo con tu vida…
- por qué siento que estás más tranquila que yo? – preguntó Marceline
- no es así…tengo pena…Marceline…falleció mi novio, el padre de mi hijo…pero un pedazo de Marshall vive en mi, y él dejo su corazón depositado en mi cuando me salvó la vida…no puedo echarme a morir…mi vida hoy vale el bebé, y vale también la vida de Marshall, y la mejor forma de agradecérselo es esto… - sonrió con lágrimas en sus ojos – entiendes?
- entiendo… - susurró Marceline – lo que mas deseo es que seas feliz – la abrazó fuertemente
- volverás hoy o mañana? – preguntó Fionna
- creo… - desvió el rostro – te dejé lista la comida – se puso la chaqueta
- ya te vas? – preguntó Fionna
- ajam… - susurró la joven – Fionna
- dime…?
- es una promesa - dijo Marceline
- a qué te refieres? – preguntó Fionna
- tú y yo nos volveremos a ver… - sonrió – te prometo que nos volveremos a ver…
- tengo por seguro, Abii… - susurró la joven mientras le dedicaba la mejor de sus sonrisas.
Llegó el día, la joven tenía listas las maletas, el vuelo era en media hora, sin embargo ella estaba fuera fumándose un cigarro, mientras veía como el sol comenzaba a asomar, era bastante temprano. Recordó todas las cosas que había vivido y se sentía lista para volver a ser Abadeer.
- asesorada por vomito de unicornio? – le preguntaba a la peli rosa – te ves horrible!...
- Bonnie… - susurró con nostalgia
- nunca en mi vida había dado un beso tan dulce…no importa si es actuación…yo no soy actriz…
"Te quiero Marceline…eres torpe…pero muy tierna"
Nunca pensé que me iba a terminar enamorando de una chica tan distinta a mi. Siempre me gustaron mujeres con un carácter bastante entrador, bastante seductor y para nada parecidas a ella. Ignoro cuando ocurrió eso pero al parecer tampoco lo sabré algún día, posiblemente dejé de sufrir cuando estuve a su lado…y es que siempre pensé que Bonnibel correspondería mis sentimientos, sería la que estaría ahí siempre conmigo…pero me equivoqué como siempre. No le guardo rencor aunque tenga que fingirlo…aunque tenga que ignorarla solo lo hago para que no se sienta culpable de algo que claramente no es su culpa, mas es una lástima. Es una pena que no podamos estar juntas, o mejor dicho, que yo no puedo estar con ella, porque ella claramente no quiere estar conmigo. Era tan tierna, tan enojona, tan callada, tan antipática, tan controladora, tan desagradable, tan complicada, TAN VIOLENTA….
- y tan dulce… - sonrió Marceline mientras se terminaba el cigarro y volvía a entrar. Se preguntó por qué todos sus amigos la miraban algo preocupados, es decir, ella estaba triste por todo lo que había pasado pero…
Me miraban como si tuviese algo en el rostro y bueno, tengo entendido que tenía la cara limpia. Ignoré que ocurría mientras me acercaba, sin embargo cuando lo hice comprendí por qué tanto alboroto.
- Marcie… - susurró Bonnibel quien se encontraba junto a Finn – este…podemos hablar? – preguntó
- querida…nos vamos en 20 minutos – dijo Keila mirando algo molesta a Bonnibel
- qué ocurre? – preguntó Marceline seriamente. La miraba fijamente como si pidiera explicaciones, mas en el fondo estaba muerta de miedo, sorprendida, su corazón latía a mil por hora, pues no esperaba a la peli rosa en aquel lugar.
- yo…podemos hablar? – preguntó nuevamente
- estamos hablando – dijo mirando para todos lados, sus amigos estaban a escasos metros
- este… - la joven bajó el rostro triste y suspiró – es necesario que te vayas? – preguntó Marceline
- sí… - sonrió – qué esperabas? – preguntó mientras se metía en su personaje – soy Abadeer…esta es mi vida, esta es mi manera de ser…recuerdas? Solo 6 meses…6 meses fingiendo ser una niña bien y se acabaron…
- aún no acaban los 6 meses – dijo Bonnibel – aun no se acaba el contrato…
- y qué tiene? – preguntó Marceline sonriéndole – eso cambia algo?
- no… - susurró Bonnibel – no cambia nada…supongo – dijo con tristeza bajando el rostro
- pues si no cambia nada, como perfectamente tú estás diciendo… - Marceline suspiró – te deseo lo mejor y que te vaya bien con producciones Petrikov
- así? – preguntó Bonnibel – tal cual?
- tal cual… - susurró mientras se acomodaba el cabello y quitaba su aro en forma de argolla – toma… - lo colocó en su mano
- y esto? – preguntó Bonnibel con tristeza
- es para…para que nunca te olvides de la incomprendida social – sonrió y se comenzó a alejar sin embargo Bonnibel tomó su mano
- Marceline no…yo tengo que…que decirte que… - En ese mismo momento una decena de fans llegaron hasta el lugar, por lo que tuvo que intervenir seguridad, intentando sacar a las jóvenes, sin embargo Bonnibel apretó fuertemente la mano de la peli negra, quien se la soltó
- no tienes que darme explicaciones, Bonnibel…yo sé… - sonrió – yo soy la incomprendida social y tú eres el cadáver de la novia…pero intenta no olvidarme… - sonrió y continuó caminando, mientras le hacia una señal a Keila de dirigirse hasta el avión.
- esta es la parte donde deberías detenerla – dijo Flame a la peli rosa
- no me dejó hablar – dijo Bonnibel con tristeza
- tal vez es mejor dejarlo así – dijo Finn – tal vez sea mejor dejar que pase el tiempo…
Dentro del avión se sentó Marceline y se tapó el rostro con sus manos.
- no es tan terrible – dijo Keila – tienes que estar tranquila…ahora eres Abadeer…recuerdas? Ya deja atrás esa peli negra sentimental en la que te volviste…un par de whiskys y te olvidarás de ella…
- la quería mucho – dijo mirando con tristeza a su amiga – no tienes idea cuánto la quería…
- sabes que algún día volveremos…este no es para nada el final – sonrió Keila
- para mi lo fue…esta era la última esperanza…
- le diste el aro de… - dijo Keila – no puedo creerlo
- yo tampoco - sonrió
Bonnibel quedó mirando el aro mientras Jake lo tomaba preocupado
- no puedo creerlo! A Marcie se le cayó esto – dijo histérico
- no…me lo dio… - explicó Bonnibel
- pero si ese aro es de… - Flame fue interrumpida por Finn
- da igual – le sonrió a su novia y comenzaron a caminar a lo lejos
- pero…no diremos algo? – preguntó la peli roja
- ella volverá…
En el departamento de Gumball, Grumosa se terminaba de vestir cuando sintió unos brazos que la rodeaban.
- no quieres quedarte a tomar desayuno? – preguntó el peli rosa
- no puedo…debo volver…ir a la agencia y ver un par de cosas – explicó con algo de seriedad
- entonces…esta es la despedida? – preguntó Gumball
- asi es… - susurró la joven peli morado – pero Gumball…yo no voy a olvidarte tan fácilmente – sonrió – y tú no serás feliz sin mi…
- extrañaré tu manera de ser… - susurró él – tus gritos, tus silencios, tu mirada…tú… - desvió el rostro – todo…
- siempre…siempre quise mirarme al espejo y estar conforme con lo que veía – sonrió la peli morado – cuando pude verme reflejada…fue en tus ojos…y lo último que vi fue a mi misma…porque desde que te miré ya nunca fui más yo…tú habías robado un pedacito de mi…
- de verdad no puedes quedarte? – preguntó Gumball con tristeza
- no – sonrió y terminó de vestir – te amo…. – besó sus labios
- yo te quiero… - besó la frente de la joven. Esta lo miró por última vez y cerró la puerta. Él se terminó sentando mientras lágrimas comenzaban a caer. – si supiera que soy más importante que tu carrera…pero tu vida siempre fue otra cosa…es una lastima…
Cuenta regresiva, esta historia se acaba. No olviden comentarla y seguir leyendo los últimos 3 capitulos que le quedan. Ha sido un camino largo y está llegando a la meta.
Mi pág en facebook es Mari Morson, ahi siempre actualizo y digo cuando sale cada capitulo. Que estén bien. Saludos y besos de esquimal.
Mari Morson
