Se encontraban dos muchachas en el balcón de un modesto departamento. Ellas eran Grumosa y Bonnibel. La Glamorosa y la princesa.

- Humildemente! Considero que deberías hacer algo al respecto – decía con modestia la muchacha peli morada

- y qué quieres que haga? Ya lo hice todo! Absolutamente todo – explicaba con desesperación la princesa

- oh no! No lo hiciste todo, no saltaste desde un avión, ni tampoco luchaste con cocodrilos, ni descubriste el dorado por ella – sonreía glamorosamente la mejor amiga de la protagonista

- es que esta vez si que la perdí – con tristeza exclamaba – la perdí para siempre, ya no amaba, ya no me cree ¿alguna vez me amó?

- a ver querida…quieres que te recuerde todas las cosas que esa periférica hizo por ti? – preguntaba retóricamente, la muy pronto, su cuñada.

- lo sé…se todo lo que hizo por mi y nunca lo valoré, o tal vez si lo valoré, pero nunca le correspondí por estupideces…

- ENTONCES ESTE ES EL MOMENTO! – gritó Grumosa al mismo tiempo que un rayo caída del cielo (o al menos eso ella fingía).

- qué sugieres? – preguntó tímidamente Bonnibel

- lo que debes hacer es ir por ella, explicarle lo que sientes y si no funciona…la raptas y la encierras…y yo le daré lecciones de canto…

- de canto? – preguntó Bonnibel

- así es, de canto….acaso nunca me has escuchado cantar el ave maría en la ducha? – sonrio coquetamente – con eso conquiste a tu hermano

- no quería saber tanto – dijo Bonnibel

- esto es lo que haremos! – gritó un sonido vacío lleno de eco

En un lugar bastante apartado de donde se encontraba la princesa, estaba bebiendo una lata de cerveza la otra protagonista de la historia.

- ingrata! No me digas que me quieres! – lloraba con tristeza mientras se miraba al espejo

- con todo el respeto… - susurraba Keila – a quien engaño, aquí no hay respeto! Olvida a esa idiota o juegaleta! Pero no continues de esa manera…te ves pa-té-ti-co! – se sentaba a su lado y la miraba con lástima

- yo la quería, Keila….la quería…. – hacía un pucherito - y es una idiota que nunca olvidaré

- solo olvidala…es solo un cadáver de la novia…puedes ir al cementerio más cercano….y encontrar algo MUCHO mejor y que tenga más carne

- es que no lo entiendes….yo….la amaba…de hecho ni siquiera era la carne…era ella…

- y sus huesos? – preguntaba Keila

- no imbécil! Era ella…yo la amaba…

- aun la amas idiota….lo veo en tus ojos de borracha… - decía Keila – en tu cara de ebria, en tus aullidos de hiena…

- como me animas… - decía Marceline. Entraba Jake al camarín y le sonreía a ambas muchachas

- mis chicas! Ya lloran sin mi? – preguntaba

- imbécil – decía Marceline

- este es nuestro debut como Abadeer, no deberías llorar…aun te ves joven – decía Jake

- eso no me importa…el tema es que…

- aún sufre por Bonnibel? – pregunto Finn quien entraba a escena

- totalmente superado… - decía Marceline

- ahora solo llora en las noches, ya no hace espectáculo… - decía Keila

- eso es un gran avance, hermana – decía Jake

- la tengo olvidada….yo lo sé…. – se miró al espejo con tristeza – te odio Bonnibel, te odio y odio todo lo que representas.

Grumosa desesperada al no saber qué hacer con Bonnibel la llevó hasta donde se encontraba Simon, el cual recibió con mucho cariño a ambas muchachas, pero por sobre todo, con mucho amor a Lumpy. La princesa bastante incomoda, le pregunto a Simon donde se encontraba Marceline, sin embargo el calló y sonrió con diplomacia como siempre.

- no puedo decirte donde se encuentra – decía Simon – no les hara bien, entonces es mejor callar.. – explicó él

- A ver Simon… - decía Lumpy – según la información que acabo de conseguir vía twitter, el concierto es dentro de tres horas! Ahora…necesito saber donde está ella ahora! – gritaba desesperadamente mientras lo alumbraba con la luz del celular, fingiendo que era una super interrogación.

- ok, ok…es verdad que estará en un concierto…pero le prometí que no le diría a nadie – explicó el anciano

- pues nos diras donde rayos está! – gritó desesperada – nos dirás todo lo que sabes…entendiste?! – gritó molesta

- ok, ok….ella está a dos horas de aquí..pero no llegaríamos a menos que fuese en avión privado – explicó el anciano

- intentas decir que si salimos en tu avión privado….llegaríamos? – preguntó Lumpy

- yo…yo no quise decir eso – dijo Simon quien quedó mirando a Bonnibel

- Simon…yo sé que…debes pensar lo peor de mi -decía Bonnibel con tristeza

- no tengo derecho a meterme en ese tipo de cosas – explicaba el viejo

- es que tú no me entiendes…yo la quiero – lo quedó mirando fijamente – más que eso…a parte de necesitarla…la amo…

- podrías no saber lo que dices – dijo Simon tocándole paternalmente el hombro

- o quizás lo sé muy bien… - susurró Bonnibel

- te tengo mucho cariño, Bonnibel…pero ya hiciste demasiado…y no puedo soportar que la vuelvas a dañar – miro con tristeza – no otra vez

- dame la oportunidad de demostrarme a mi misma cuanto la amo… - explicó mirándolo a los ojos – yo la amo…y si usted sabe lo que es amar… - hizo una pausa – sabrá que no hay algo que me detenga…así que si no me ayuda llegaré a ella igual…entiende?

- no tengo otra opción? – preguntó Simon a ambas muchachas?

- no, Simon… - sonrió de manera victoriosa la glamorosa amiga – no tienes otra opción

- vamos…pero si llega a pasar algo…tendré que eliminar a Bonnibel

- no te preocupes, yo personalmente me encargaré – sonrió Grumosa

Despegó el avión y como todas unas profesionales las jóvenes llegaron al lugar donde supuestamente Marceline daba el concierto. Nerviosa pero decidida Bonnibel corrió hasta la fila donde un montón de muchachas hizo una suerte de muro humano y la detuvo.

- respeta el orden de llegada, imbécil! – gritó una fans alterada

- es que no entiendes quienes somos?! Lumpy Space y Bonnibel Glum! – gritó la mejor amiga desafiándolas

- claro….y yo soy Madonna – dijo una joven cruzándose de brazos

- esto no va a funcionar – dijo Simon – no hay manera de entrar

- pero como mierda no tienen free pass?! – gritó Grumosa indignada – BANDA PERIFÉRICA!

- nunca vengo a sus conciertos, me dan nervio – decía Simon – no me gusta mucho el rock pesado

- qué haremos? – se preguntaba Bonnibel

- Mmm….podrías hacer lo que hace Shakira en sus conciertos…ya sabes, que el publico te lleve hasta el escenario… - decía Grumosa

- claro….como me conocen tanto como a Shakira – decía Bonnibel

- ese era uno de mis sueños frustrados – decía con tristeza

- si te disfrazamos de Bianca puede ser que funcione… - decía Simon

- cómo podría hacer eso? – preguntó Bonnibel

- con maquillaje y un par de retoques – explicó emocionada la peli morada – llegarás a Marceline, ya lo vas a ver…

La banda comenzó a tocar. Marceline tocaba el piano, Keila y Finn la guitarra y Jake la batería. Cada ciertos minutos la guitarrista y su vocalista se coqueteaban, se sonreían y emocionadas cantaban las canciones de la rutina. Un gran grito sacó de sus casillas a la peli negra la cual no comprendía por qué comenzaban a gritar cierto nombre que ella conocía bastante bien. "Bianca".

Estaba cantando totalmente bien cuando de pronto el público comenzó a gritar "bianca" no entendía por qué decían eso...quiero decir, es obvio que por la película, pero no tenía sentido…una canción muy conocida comencé a tocar cuando de pronto noté que entre el público salía Bonnibel. Me congelé totalmente cuando la vi, me levanté del piano y miré con odio, con pánico, con trauma…con cada sentimiento que tenía dentro de mi corazón sentía que iba a explotar, mas no podía hacerlo.

Era la canción favorita del público al mismo tiempo que la ovación de pie del concierto era inevitable.

Casualidad, fue para las dos – Marceline al ver como Bonnibel al subirse al escenario había tomado su micrófono quedó mirándola totalmente pasmada. Le estaba cambiando la letra a la canción.

Con brutalidad por ti arde mi corazón - le sonreía con timidez

Una herida, que intentamos ocultar – Marceline continuaba tocando el piano mirando fijamente las teclas mientras la joven se sentaba a su lado y no paraba de mirarla.

No es necesario mostrar, lo que grita mi corazón

Si tú tampoco quieres un amor dulce

Ven y dame algo mejor

Porque si tú me quieres, voy amarte – Marceline por fin sacó la voz algo nerviosa y comenzaba a hacer dúo con la peli rosa, quien se apoyaba en el hombro de ella y abrazaba fuertemente. El momento se volvía emotivo y la gente no paraba de gritar, de llorar y de emocionarse por lo que había ocurrido en aquel momento.

Porque si tú me quieres, ahí estaré

Me estoy atreviendo así que no me sueltes aunque tú no lo creas, soy de ti – Bonnibel tomó con una mano el rostro de la peli negra y sonrió, mientras la gente comenzaba a gritar emocionada debido al fanservice que pensaba que ambas actrices estaban haciendo.

Y por si aún no lo crees, estoy por ti

Yo sé que también te he hecho llorar y sé que tu corazón le grita al miedo

Y sé que tu corazón tiene miedo ¿lo puedo arreglar?

Estoy aquí, no me quiero apartar

¿Sabes? yo no quiero un amor dulce

Ven, no quiero esperar más

Porque si tú me quieres, voy a amarte

Porque si tú me quieres, ahí estaré si te atreves a tomar mi mano, no voy a soltarte

Si tú lo deseas, te amaré

Mi sonrisa fue hecha para ti

La única eternidad, somos nosotras dos – Se quedaron todos los músicos en silencio. Marceline se levantó del piano y tomando la mano de Bonnibel se fueron hasta donde se encontraba el público y se abrazaron fuertemente. Marceline no la quería soltar y sonreía como si su corazón se fuese a salir.

Porque si me dicen que el día parará…. tomarás mi mano y todo irá bien

Porque si tú me quieres, voy a amarte

Porque si tú me quieres, ahí estaré

Si te atreves a tomar mi mano, no voy a soltarte porque incluso si tú no quieres, yo siempre te amaré.-

Levántate y ven ahora solo por mí….- Bonnibel terminó de cantar y besó sus labios, al mismo tiempo que el público convulsionaba de emoción.

Comenzó un sutil y para nada programado instrumental entre Finn y Jake quienes entretenían al público al mismo tiempo que Bonnibel se llevaba a Marceline tras bambalinas. La peli negra la miraba con odio, molesta por haberla interrumpido en medio del gran espectáculo que estaba dando.

- Qué mierda haces aquí?! – preguntó Marceline indignada – y más importante aún, qué mierda haces con ese estúpido vestido de la película! Esta ya termino hace tiempo y no tenemos un contrato que nos una! – gritaba desesperada

- vine por ti… - susurró la joven algo nerviosa

- Bonnibel! Estoy en medio de un concierto! No puedes interrumpirlo cuando se te da la gana, entiendes?

- no lo estoy interrumpiendo….ok, si lo estoy haciendo…pero vale la pena, entiendes? – preguntó la joven molesta

- aquí nada vale la pena – se cruzó de brazos – bueno ya viniste a mostrar tu protagonismo…ahora puedes irte?- preguntó molesta

- no pienso irme! – Bonnibel la mira con tristeza

- pe…pero Bonnibel – en aquel momento ambas fueron interrumpidas por aquel grito histérico de Grumosa, quien se escuchaba desde el camarín del lugar. Ambas fueron corriendo histéricas cuando de pronto vieron que habían sido engañadas por la peli morada.

Grumosa al verlas dentro, cerró la puerta con pestillo y las dejo dentro del lugar. ¡Encerradas!

- pe…pero qué mierda! – Gritó Marceline golpeando la puerta- Lumpy abre o te juro que te golpearé tan fuerte que Gumball no se querrá sacar contigo producto de tu deformidad…

- te estoy haciendo un favor, querida! – Gritó Grumosa – escucha a Bonnibel y te dejo libre

- no pienso hacerlo! – gritó totalmente loca la peli negra

- sabes que quieres hacerlo! – dijo – Keila detrás de la puerta

- Marceline escúchame – dijo Bonnibel quien tomó su mano – deja de ser tan tonta y escúchame

- no pienso hacerlo… - dijo negándose – fue linda tu versión dela canción, seguramente ganará mucho dinero con eso…pero olvídate de mi!

- no puedo! – Gritó la joven con tristeza – no puedo!

- por qué no? – preguntó Marceline histérica

- porque no quiero! Porque te amo! – Bonnibel tomó su rostro desesperada – te amo! Te amo! No puedes entender eso?! Estoy enamorada de ti! Si! De una mujer, no me interesa si soy lesbiana, si soy bisexual o simplemente me gustas tu! Realmente te importa eso?! A mí no me importa, solo me importa que desde hoy cuando tome tu mano no quiero volver a soltarla…entiendes? No quiero volver a soltarla

- es una estupidez – dijo Marceline separándose – es una estupidez lo que me estás diciendo – esto no tiene sentido! Esto…esto realmente no…

-te amo Marceline… - dijo Bonnibel – lo que te dije fue porque quería alejarte y si ya es demasiado tarde lo voy a entender, pero si lo haces por miedo…entonces dame tiempo para hacerte entender que no tienes por qué razón tener miedo…pero al menos no nos quedemos con él y sí…por favor…no lo hagas… - dijo la joven con tristeza

- Bonnibel… - susurró Marceline – no quiero creerte – confeso – no me hagas volver a caer en algo que es una locura…

- es una locura – acarició su rostro – en eso convengo… - Marceline la quedó mirando – pero esta locura…te encanta – y tras decir esto Marceline besó sus labios y se abrazaron apasionadamente.

- prométeme algo… - pidió la peli negra

- lo que tú quieras… - susurró Bonnibel mientras la abrazaba y un par de lágrimas caían de sus mejillas

- nunca…pero por favor nunca… - la quedó mirando a los ojos – tengas miedo en hacerme daño….

- te lo prometo – dijo la peli rosa y besó sus labios para mirarla a los ojos y sonreírle – te amo…

- yo también te amo…Bonnie – sonrío y se quedaron mirando fijamente.

2 semanas después

- lo sé, todo fue gracias a mí, sino no estarían juntas – sonrió Grumosa emocionada

- claro – dijo Marceline quien comía tarta reposada en el pecho de Bonnibel – te quedó exquisita

- gracias... – sonrió sonrojada la peli rosa

- se ven muy lindas, chicas - sonrió Jake emocionado – me siento tan orgulloso por ambos…soy como el padrino de la boda

- siempre supe que se quedarían juntas – sonrió Flame

- sí, sí! Todos se sienten orgullosos…sin embargo – Grumosa quedó mirando a ambas chicas y les entregó un papel – quiero pedirles que firmen esto, por favor – sonrió con cara de mala

- qué es? – preguntó Marceline sin comprender

- algo sencillo… - sonrió Grumosa – simplemente firmen – sonrió mientras mordía sus labios

- ok… - susurraron ambas al unísono, entregándoles el papel a Grumosa

- perfecto! – sonrió ella emocionada – idiotas! Acaban de vender su alma a mí!

- ah? – Preguntó Marceline sin comprender – qué mierda me hiciste firmar Grumosa

- vendí los derechos de esta historia a un canal de televisión ¡Las acabo de meter a un reality! Al reality de Grumosa! – dijo emocionada

- Reality? – preguntó Bonnibel mirando con miedo a Marceline

- esta historia…recién comienza… - susurró Grumosa y les guiñó un ojo.

Lectores y lectoras:

Quiero darles las gracias por estar leyendo este fanfic prácticamente un año. Ha sido muy importante para mi su apoyo, su lealtad (por no cambiar de canal y seguir a la competencia) y por hacer de Grumosa una mejor persona. Espero que nos leamos nuevamente y quien sabe, tal vez en otra temporada.

No olviden pasar por mi página de facebook "Mari Morson" y darle me gusta, sería muy importante para mi. (tendrá mi corazón quien lo haga...o mi alma).

Los quiero con todo mi corazón y de verdad esta historia es de ustedes, yo solo la escribí.

Saludos y besitos...más que esquimales

Su escritoria de pacotilla

Mari Morson