- Un día llegaste con un disfraz...el mismo título...pero en inglés...no arreglaste mis diálogos...pero te encontré iguaaal - cantaba la peli morada mientras se miraba al espejo al mismo tiempo que una peli rosa desconcertada se preguntaba qué rayos cantaba.
- qué haces Lumpy? - preguntaba la joven
- es la canción de la usurpadora... - explicaba mientras sacaba sus mil productos de belleza - ya sabes, la...usurpadora
- pero esa canción no era así - defendía Bonnibel
- da igual...estaba usurpando la canción de la usurpadora...ya sabes...usurpando
- creo que ya te entendí - se sentó a su lado y miró un sin fin de polvos, sombras, y miles de accesorios para su "Día especial" - no crees que es demasiado...vas a casarte, no a pasar por las pasarelas
- es lo mismo, querida! saldré en todas las revistas. Es más! incluso vendí el matrimonio, ya sabes, esas cosas que hacemos los famosos - mientras sacaba el vestido de virgen
- pe...pero Lumpy...ese vestido es... - la miraba sin comprender
- lo sé, quería verme algo casta para el matrimonio - sonreía emocionada
- pero es un vestido de virgen - lo tomó y quedó mirando
- si...es algo de virgen - al mismo tiempo que procedía a mirarlo - por el amor de godzilla! es un vestido de Virgen María! qué estaban pensando los diseñadores cuando les dije que quería algo sutilmente virgen?! no me casaré con José! - reclamaba
- bueno Gumball no es precisamente... - siendo interrumpida
- así es! no es lo suficientemente velludo como para que le cresta como a José...además preferiría casarme con zeus...ya sabes, los Dioses Griegos siempre han sido mis favoritos - se levantaba indignada - debemos ir por el vestido! - sacaba las llaves de su auto - esto no se quedará así! ese diseñador me va a escuchar! - gritaba a los cuatro vientos.
En un departamento (o lo que quedaba de él) se encontraban tres chicos durmiendo uno encima del otro, mientras un celular no paraba de sonar, logrando provocar el odio por la única mujer que se encontraba en el trío.
- mierda... - musitó ella con desgano - mi cabeza...mierda - se quejaba internamente al mismo tiempo que tomaba su celular y contestaba - alo... - decía casi con agonía
- Marcie? - preguntó su novia. Al sentir esa dulce voz la peli negra se puso pálida
- Bo-Bonnie - Marceline miraba para todos lados y comenzaba a entrar en conciencia de todo - este...hola...
- amor estabas durmiendo? - preguntaba preocupada la peli rosa
- este...no...yo...este...es que yo solo...danzaba! - comenzaba a caminar por el departamento. Un par de botellas vacías. Una muñeca inflable desinflada, comida en el suelo, una guitarra rota, y toda la ropa de Gumball - Dónde está este imbécil?! - se preguntaba al mismo tiempo que veía a Finn y a Jake durmiendo abrazados
- te estoy hablando amor! - decía Bonnibel
- ah! sí...es que...estabamos viendo la sirenita... - explicó
- estás drogada?! - preguntó indignada
- no! para nada...llamabas para? - preguntó
- necesito hablar con Gumball - dijo algo seria
- no podrá ser... - tragó saliva e intentó respirar
- por qué no? - preguntó ella
- es que Gumball está... - miraba para todas partes - está...está...
- está? - susurró Bonnibel
- está bañándose...ya sabes! jacuzzi! flores de bach! esas cosas que...tú sabes que tu hermano es muy afeminado! - haciendo sonrojar por el otro lado a la peli rosa
- lo sé, amor...lo sé - respiró profundamente y continuó - bueno entonces dile que Lumpy irá a cambiar el vestido porque no le gustó, pero recuerda que a las 7 nos juntamos para la ceremonia civil
- claro...yo le diré...pero tranquila amor, si falta mucho para ello
- son las 5 de la tarde Marceline - aclaró su novia
- ya lo sabía - se defendió ella con aire tranquilizador - nos vemos en la ceremonia Bonnie Bonnie
- te portaste bien anoche? - preguntó la joven con una sutil brisa de celos
- como siempre - sonrió Marceline y le mandó un beso - nos vemos
- nos vemos y te amo mucho - decía al tiempo que Lumpy comenzaba a quejarse desde el otro lado del teléfono causando la risa de Marceline.
- yo a ti amor - sonrió y cortó. Al voltearse vio a los chicos despertando
- qué hay hermanita?! - preguntó Jake mientras se levantaba y estiraba el cuerpo - siento como si hubiesemos tomado hasta vomitar
- eso lo dices porque no viste como dejaste el baño, bro - se reía Finn
- chicos...diganme que saben dónde está Gumball - dijo preocupada
- debe estar en el baño ligándose a la chica que contratamos - decía Jake
- no contratamos a ninguna chica, imbécil! - lo miraba - y si lo dices por la muñeca inflable está en el sillón posando sus sensuales caderas desinfladas!
- debe haber ido a comprar algo para el desayuno - dijo Finn
- son las cinco de la tarde! - dijo mientras se sentaba - debemos encontrarlo
- esto lo vi en una película, chicos! - dijo Jake tranquilo - vamos a la azotea y ahí estará muriendose de calor
- ese imbécil tiene que aparecer
En la casa de diseños de moda,exactamente en la sección de vestidos exclusivos se encontraba la peli morado.
- y crees que este sea el indicado? - preguntaba Lumpy
- es como... - la miraba de pie a cabeza - me recuerda a...La Sirenita
- me saco las almejas de las bubis? - preguntaba
- no! Lumpy! algo más cauto - decía la peli rosa
- es que no me entiendes! es la única vez que me casaré - al mismo tiempo que el diseñador la mirada - tú te callas!
- yo no he dicho nada... - susurró mientras la miraba de pie a cabeza - linda! creo que lo tuyo es algo menos sutil...esas almejas no dicen lo glamorosa que eres!
- siento lo mismo! - decía ella
- el traje de Virgen María era sutil, pero tenía ese estilo retro que necesitabamos...
- el problema es Gumball - pensó - por qué no lo llamas, Bonnibel?
- por qué no lo llamas tú, Lumpy? - preguntó Bonnibel
- soy la novia! pensará que estoy interesada en él! llamalo tú y dile que mejor se ponga un frak negro! nos casaremos al estilo de los 50, y el matrimonio será grabado en blanco y negro! o mejor aun! todo será en mudo!
- pero así se perderá tu hermosa voz, querida! - decía el diseñador - yo me opongo!
- pero Bonnibel! llama a tu hermano!
- está bien... lo haré - sacaba el celular y procedía a marcar.
En la azotea del departamento se encontraban los tres jóvenes mirando por todas partes, buscando por cada rincón pero nada del peli rosa.
- cómo mierda lo fuimos a perder?! - se preguntaba Marceline - ahora sí que Bonnibel me odiará! Bienvenida a la soltería! ya pensaba yo que era demasiado bueno para ser cierto! – se agarraba la cabeza totalmente desconcertada – mierda, mierda!
- vamos! No es tan terrible…no es como si se fuera a suspender el matrimonio por esto – decía Jake.
- Gumball! Gumball! - gritaba Finn con pánico – guapetón vuelve con nosotros! – entre llanto gritaba por doquier
- tranquilos, chicos! Tal vez fue donde Bonnibel! – decía Jake
- Bonnibel me llamó…no puede estar con ella – decía mientras los chicos se dirigían hasta la puerta y bajaban por al ascensor hasta el departamento. El celular comenzó a sonar.
- Mierda es Bonnibel! – decía la peli negra – no puedo contestarle! Me preguntará por Gumball
- tranquila, hermanita, tal vez solamente quiere preguntar donde dejaste el dildo – sonrió tranquilo
- no usamos dildo! – gritó histérica – además por qué te cuento mis intimidades?! – la joven cortó el celular.
- igual sería traumante pensar en ustedes con un dildo – decía Finn
- hay que buscar a Gumball! – decía la peli negra mientras entraban al departamento. Entraron a la habitación y comenzaron a recorrer la habitación.
- Gumball querido! Está listo el pastel - decía Jake mientras se comenzaba a sacar la ropa
- qué mierda haces?! – preguntó Marceline
- tengo que arreglarme! Tenemos una boda en una hora y media! – gritó como niña – estamos perdidos!
- y cómo mierda habrá boda si no tenemos al novio?! Ahora si que Grumosa lo odiará…definitivamente lo odiará!
- Dios! He sido creyente toda la vida! Si sabes la verdad dame una señal! – decía Jake al mismo tiempo que se acercaba a la cama y con su pie golpeaba un bulto que estaba a la orilla de la cama!
- aahhhh! … - un grito medio desahuciado
- sal de ahí mierda! – gritó Marceline tirando a Jake – Gumball! – agarró su mano y lo sacó. Estaba debajo de la cama
- Ma…Ma… - el joven se encontraba deshidratado
- hijo mío! Hijo mío! – Jake lo sacaba de la cama
- por qué mierda no nos avisaste que estabas aquí! Estábamos histéricos! – gritaba Marceline
- pero si fue Jake el que me dejó aquí… - quedó mirando a Jake- me dijiste que durmiera debajo de la cama porque era de buena suerte para tener una buena noche de bodas – tras decir esto el rockero más viejo del grupo comenzaba a salir de la habitación sigilosamente.
- imbécil! – Marceline le tiraba una botella - al menos ahora está todo listo! Una hora y media y todo estará bien! Alcanzamos a llegar si le pedimos a Simon que venga a buscarnos.
- tengo que ir a la peluquería! Tengo que bañarme, ir al jacuzzi…y mis flores de Bach – decía Gumball desesperado
- afeminado de mierda – lo miró – olvídate de tus podridas flores! Te tienes que casar!
- pero es que Grumosa dijo…. – siendo interrumpida
- a la mierda Grumosa, no es como si fuera tan importante en tu vida! – gritó la rockera
- es mi futura esposa – advirtió él dejando callada a Marceline
- creo que tiene razón….Marcie – susurró Finn
- ok…ok… - sonrió y tomó sus hombros – Gumball…querido…sabes cuánto me costó estar con tu hermana? – preguntó
- emm…37 capítulos? – respondió el peli rosa
- este…tantos capítulos fueron? – preguntó Marceline a Jake
- como un año…vaya que fuiste lenta – se reía Jake
- está bien! Fue mucho tiempo! Sabes que te rompería hueso por hueso si ella termina conmigo porque no te lleve a la boda de su mejor amiga?!
- ya entendí, Marcie – decía el afeminado joven tragando saliva – lo entendí perfectamente, ahora dejame vestirme, tengo que ponerme el traje que me trajeron ayer…
- en todo caso bastantes horribles…no entiendo por qué tenemos que vestirnos como si aún estuviéramos en Jerusalén – se cuestionaba Finn
- sinceramente aún no entienden la manera de proceder de Grumosa? Yo ya me curé de espanto – decía la peli negra
Era un lugar llenos de prados verdes, mesas con manteles blancos y fuentes de agua cristalina con pequeños pececillos de morados colores.
- quién rayos dijo que quería violinistas en mi boda?! – le gritaba a la orquesta – por qué no escucho el opening de hora de aventura en este momento?!
- porque tú pediste el aleluya cuando llegaras tú – susurró Bonnibel
- ya lo sé! Es que amo mandar y decir que todo está mal - sonrió y miró a un garzón – hey tú! Quién rayos te dio permiso de mirarme! NO VOLVERÁS A TRABAJAR EN ESTA CIUDAD! – decía mientras miraba todo el lugar – TODO ESTÁ MAL! TODO ESTÁ MAL! – miraba a Bonnibel – crees que hago bien mi trabajo de novia histérica? – preguntó
- totalmente – susurró Bonnibel con miedo
- Por qué no llega Gumball?! Él debe llegar primero! – decía mientras continuaba con su bata escondiendo su vestido
- llamé a Marceline pero no me contesta – explicó Bonnibel
- pasame tu celular – sonrió - la llamaré yo – dijo tranquila
- no la regañes, Lumpy – pidió la peli rosa nerviosa
- tranquila…yo jamás sería capaz de eso – tomó el celular y marcó el número de la peli negra y cuando por fin se dignó a contestar, su monstruo interno, lleno de hambre y sed de venganza.
- Querida… - dijo Grumosa
- este…Lumpy…qué quieres? – preguntó Marceline mientras se vestía
- ve a cambiarte de ropa, querida…yo me encargo – decía Grumosa a Bonnibel quien inmediatamente le hizo caso – Marceline, Marceline…MARCELINE!
- qué quieres? – preguntó nuevamente con miedo y desagrado
- DIME DÓNDE ESTÁ MI FUTURO ESPOSO?! – gritó agudamente – TE FUISTE CON ÉL, NO?! ES PORQUE SOY MÁS FEMENINA QUE TÚ?!
- por el amor de Jehová, Grumosa! Está bañándose, estamos casi listos para llegar…tranquila… - susurró
- solo te probaba – decía ella mientras miraba su manicure – logré que continuaran esta serie…ya sabes…tengo contactos – dijo con vanidad – no es fácil, debo decirlo…tuve que hacer muchos favores pero tendremos otra temporada
- no sé de qué mierda hablas, Lumpy – dijo Marceline molesta
- yo seré la protagonista de la próxima temporada, Marceline! – dijo Grumosa – ahhh…y dile a Gumball que no use el traje de pesebre…hora será al estilo Gilda – sonrió – eso! – la joven glamorosa cortó dejando a la peli negra indignada
- qué te decía Bonnibel? – preguntó Finn quien llegaba junto a Jake y Gumball
- se…se parecen a los tres reyes magos! – dijo Marceline mientras los miraba y comenzaba a reir
- cállate María Magdalena! - dijo Jake – chicos! Tiren las piedras! – Marceline se cubría
- hey, hey! Paren! Desvístanse! – a lo que todos lo quedaron mirando – no…no es lo que creen…este…tenemos que cambiarnos de ropa…Grumosa cambió el estilo de la boda
- en qué estaba pensando cuando decidí casarme? – se cuestionó Gumball
- estabas ebrios, querido…estabas ebrio… - dijo Jake dándole el pésame.
