.

.

Capitulo XVII

"Juego de niños"

.

.

- ¿Josh? ¿Josh me escuchas? – Logré entre abrir los ojos a pesar de que mis párpados me lo impedían, frente a mi estaba… ¿quien más que ella?

- ¿Qué haces? – Pregunté mientras me incorporaba en ¿mi cama? – Tú no deberías estar aquí ¿Qué pasó con la cirugía y…?

- ¿De qué hablas? – Dijo confusa entre risas, yo no le veía gracia por ninguna parte. – Creo que Hayley tenía razón.

¿Respecto a qué tenía razón Hayley? ¿Qué ocurría?

Mis ojos ya se habían acostumbrado a la luz y la miré de frente, su rostro resplandecía en armonía con sus ojos verdes, se veía feliz, su cabello seguía del largo normal y al tocar su piel la sentí tan tersa como siempre.

- Gracias a dios – Dije soltando un suspiro de alivio.

- ¿Qué pasa Josh? – Me miró con una ceja alzada, me hacía gracia el verla así. - ¿Qué es lo gracioso?

- Tuve un sueño horrible – Al decirlo me quedó viendo algo sarcástica.

- ¿Soñar conmigo es horrible? – Preguntó con un deje de ironía.

- ¿Cómo sabes que soñé contigo?

- Llegué hace poco y me nombrabas mucho – Rió y me sentí avergonzado.

- ¿Y qué decía? – Ahora era ella la que parecía incómoda.

- Que me amabas y…- Hubo unos segundos de silencio – y que no querías perderme.

- Bueno – Dije recostándome de espaldas mirando el techo – Te amo, es un hecho, pero te perdí hace mucho.

No sé cual habrá sido su reacción, no quise saber. Tenía un nudo en la garganta pero no me quebraría una vez más en su presencia, sería el colmo de las humillaciones.

- ¿Sabes? – Escuché su voz nuevamente pero venía desde otro lugar de la habitación – El alcohol no hace para nada bien.

- ¿Por qué? – Seguramente en eso tenía razón Hayley, no le gustaba que bebiera.

- Por que las personas terminan diciendo incoherencias, así como tú.

Bien. Le acababa de decir que la amaba y ella me trataba como un idiota. Muy, muy bien Josh.

- ¿Por qué no te largas donde tu novio? – Dije despectivo sin siquiera mirarla.

Escuché la puerta abrirse, pero no llegó a cerrarse, ella aún seguía allí. Sentí sus pasos hasta el borde de la cama y se tendió junto a mí casi sin tocarnos, los dos mirando la nada.

- Creí que podríamos ser buenos amigos – Dijo como hablando con ella misma.

- ¿No quieres que sea el padrino de tus hijos también? – Ya estaba harto.

- Podrías haber sido el padre – Dijo riendo.

- Aún eres una mocosa inmadura.

- Y tu un maldito estúpido egocéntrico y alcohólico.

Ladeé la cabeza para verla mejor y ella hizo lo mismo, reímos por nuestros comentarios, recordé el beso de la mañana, ese adiós por culpa del cual terminé casi en un coma etílico.

- ¿Por qué regresaste? – Pregunté por preguntar.

- No me convenció tu consejo – Dijo con una sonrisa.

- ¿Vienes en busca de otro?

- No – Se apresuró a decir – Es que como creí que eras mi amigo…venía a darte una noticia.

- ¿De qué tipo?

- No Habrá matrimonio.

Procesé unos segundos la información, no iba a casarse con grandísimo idiota de Danny, estupendo, pero por alguna razón no tenía ninguna esperanza. Así era ella, me daba alas para luego cortarlas ella misma.

- ¿No te alegras? – Preguntó acomodándose para que su cuerpo quedara en mi dirección.

- Si, Daniel es un idiota – Dije sin moverme. – No entiendo porque me lo cuentas, ¿será para hacerme creer que tengo alguna oportunidad y luego irte sin más?

Creo que puse el dedo en la llaga, se quedó en silencio y le levantó de mi lado, pensé que se iría pero en cambio se dejó caer sobre mi estómago colocando sus manos a ambos lados de mi cabeza. No me moví ni un centímetro aunque la tentación era enorme, sus labios se curvaron en una sonrisa peligrosa que ya conocía.

- Quiero comenzar desde cero – Dijo antes de besarme.

Bueno, ¿Qué puedo decir a mi favor? Soy completamente débil cuando se trata de esa chica ahora mujer.

Narra Priska

"No entiendo porque me lo cuentas, ¿será para hacerme creer que tengo alguna oportunidad y luego irte sin más?"

Me he vuelto una desconsiderada, esta es la segunda vez que hago lo mismo al mismo hombre. Pero no puedo evitarlo…tengo miedo, miedo al fracaso.

Daniel no fue más que un capítulo en mi historia, uno de esos capítulos en medio del clímax que no sabes cómo terminar. No sé si fue importante, porque inconscientemente caí en idealizar a otra persona en presencia de él, quizá pudo llegar a serlo pero no hubiera sido lo mismo.

El no es mi protagonista.

No me gusta ser melodramática pero creo que estoy pasando por una etapa existencial donde me cuestiono cada paso que doy. A veces me gustaría cruzar el río de una vez sin pensar en los riesgos y abrir completamente mis puertas al mundo. Pero la inseguridad es mucho mayor a mi determinación.

Ayer dejé a Daniel. Anoche a Josh. ¿Quién será el de hoy?

- Entonces si no quieres decirme lo que te pasa, lo adivinaré – Dijo Jeremy sentado al borde de mi cama, toda la mañana había estado haciéndome preguntas respecto a mi estado de ánimo.

- Me da igual.

- Pasaste la noche con Josh – No quería acordarme así que solo opté por el silencio. – Soy genial.

- Cállate – Pedí hundiendo mi cara en la almohada.

- ¿Así que eso era? - ¡Oh fabuloso! Hayley también entraba en acción ¿No tenían algo mejor que hacer? – Pobre Josh.

- Quiero amigos que me reconforten – Dije apenas – No que me recriminen todo lo que hago.

- No seas idiota – Hayley, tan sutil como siempre – Él te ama, tu lo amas, se aman.

- No me digas Hayley, gran deducción – Se burló Jeremy. – Bueno, hay que reconocerlo: eres estúpida, lo tenías en bandeja.

- No digas que no somos sinceros.

- Estoy confundida, eso es todo.

- Lo que pasa es que no puedes vivir todo el tiempo solo de encuentros furtivos.

- Y no pretendas que él actúe naturalmente contigo. – Agregó Jeremy.

- Ha puesto que ni siquiera sabes que son – Rió Hayley.

- ¿A qué te refieres? – Enserio, ¿De qué hablaba?

- A que claro, no son amigos, tampoco novios, no están casados. Entonces…- se quedó pensando unos segundos – Es como en Facebook, quizá lo de ustedes sea una relación complicada.

- Pero aquí no hay relación Hayley – Le llamó la atención Jeremy.

- Se acuestan Jere, eso hace que ya tengan algo.

Dejé a mis amigos discutiendo sobre cuál era mi 'no relación' con Josh y fui a contestar el teléfono que llevaba rato sonando.

- ¿Aló? – Dije sin ningún tipo de ánimo.

- Priska tenemos un problema – Era Adam, mi mano derecha en materias de trabajo.

- ¿Qué pasó?

- Es Alex…- Se escuchaba ruido así que supuse que estaría armando un escándalo como los que acostumbraba a montar por estupideces.

- Ah, no me digas que ese estúpido empezó con lo mismo otra vez.

- Algo así – Se quedó en silencio unos segundos.

- ¿Adam?

- Verás, Josh está acá también y…

- Voy enseguida – Dije cortante – No dejes que ninguno se vaya, esos dos van a escucharme.

Maldito el día en que acepté hacerme cargo de la productora, Alex es insoportable, se comporta como un mocoso mimado y exige cosas que su contrato no permite, además, claro, de que no se lleva bien con Josh.

- ¿Qué pasa? – Preguntó Hayley al verme llegar furiosa a mi habitación.

- Es Alex otra vez – Respondí cansada – Ojalá que él y Josh no se estén golpeando.

- ¿Josh está ahí también? – Ahora entraba Jeremy.

- Si ¿Van conmigo?

Los dos asintieron y nos encaminamos, por dios, recién era lunes y ya empezábamos con problemas. Al llegar me esperaba Loretta con cara de pocos amigos.

- Necesitarás algunas cadenas – Dijo a modo de saludo ahora riendo. – O quizá sea bueno una camisa de fuerza para Alex.

- Ni me lo digas – No tenía ánimos de reír, esos dos ya me tenían harta.

Entramos los cuatro y pasamos directo a mi oficina que quedaba en el cuarto piso, al abrirse el ascensor vi a Adam tratando de calmarlos, de fondo se escuchaban solo gritos. Me quedé ahí viendo la escena unos segundos, ellos aún no se percataban de nuestra presencia.

- ¡No es mi culpa que seas un mocoso de mierda consentido! – Decía Josh tratando de zafarse de los brazos que lo sujetaban.

- ¡No me digas! – Respondió Alex en el mismo tono - ¡No sé quien es mas consentido Farro, si yo, o tú que tienes todo lo que quieres aquí solo porque te acuestas con Priska!

Me quedé helada. ¿Cómo se atrevía ese pendejo a hablar así de mí?

Ya no se oían gritos, Alex se reía por lo bajo y Josh ya no trataba de golpearlo, todas las miradas se fijaron en mi y sin pensármelo dos veces caminé hasta donde estaba Alex y descargué toda mi ira en una bofetada, él no se había dado cuenta de que yo estaba presente hasta ese momento.

- ¡Largo de aquí todos! – Grité y miré a Adam – Todos los que no sean Hayley, Jeremy, Adam y estos dos estúpidos que salgan ahora.

Todos obedecieron, creo que jamás me habían visto tan enojada, y con razón, no dejaría que ellos hicieran lo que les viniera en gana. Josh se sentó y Hayley fue a limpiarle la sangre que tenía por los golpes que se deben haber dado, miré a Alex y a éste se le descompuso el rostro, tenía la mejilla roja y me entraron deseos de golpearlo nuevamente pero traté de contenerme.

- ¿Qué es lo que se creen los dos? – Pregunté tratando de no levantar demasiado la voz.

- Yo solo venía a hablar contigo – Dijo en su defensa Josh – El me provocó.

Miré a Alex y este agachó la cabeza.

- Me tienes realmente fuera de quicio Alex – Le llamé la atención – Esta es la última que te soporto.

- ¿Por qué siempre los defiendes? – Dijo él subiendo un poco la voz – Paramore es siempre lo primero, lo segundo y lo tercero aquí. Con tu papá jamás fue así.

- ¿Eres estúpido o qué Alex? – Me puse frente a él – No vuelvas a hablar de mi padre con tu asquerosa bocota, yo soy la jefa aquí. Tú firmaste un contrato, y si no leíste la letra pequeña como se les aconseja no es mi problema, no tienes ningún derecho a exigir cosas. Eres el único que nos da problemas.

- Claro, si se trata de Josh Farro…- Comenzó a decir.

- Ellos no tienen la culpa de ser más que tú Alex. – Se quedó en silencio – Estoy cansada de tus niñerías, llevo casi un año aguantándolas. No sé en qué momento cambiaste tanto.

- ¿Qué quieres decir? – Preguntó preocupado.

- Esto termina aquí – Dije en tono firme – Mi abogado se contactará con ustedes, ya no los necesitamos. Y no te quejes, solo tú eres el culpable y todos los chicos tendrán que pagar por tus acciones.

Todos quedaron viéndome como si estuviera bromeando pero no dije nada más. Alex estaba de piedra pero a los segundos solo se fue como no creyendo nada. Miré a Josh y a los chicos, me observaban preocupados.

- ¿Lo mismo para mí? – Preguntó Josh.

- Josh…- Comencé, ya estaba calmada pero me irritaba el tenerlo frente a mí – Deberías dejar los problemas, lo único que conseguirás es terminar como Alex.

- Lo dices como mi jefa o como…

- Toda relación entre nosotros es de trabajo – Dije rápidamente antes de que terminara de hablar. – Por favor, tengo casi veintitrés años, demasiado joven y jamás en mi vida pensé en hacerme cargo de una empresa tan grande, es realmente difícil y nadie coopera para que sea más llevadero.

En momentos como éste era donde más falta me hacía papá, no fue fácil acostumbrarme al ajetreo de todos los días, de estar preocupada de lo que hacen las bandas, de pensar en qué tipo de publicidad sería la mejor, el tener que estar encima de todos para que trabajen bien, tener contentos a todos era fastidiosamente complicado.

Me fui a encerrar a mi oficina, me dejé caer en el sofá pero al instante alguien entró dando un gran portazo.

- No te entiendo sabes – Me senté y miré a Josh.

- ¿Qué quieres? – Le pregunté sin rodeos, pero sabía a qué venía.

- Eres terrible – Se afirmó en mi escritorio y se cruzó de brazos – Sabes lo que siento por ti y solo juegas conmigo.

- ¿Acaso quieres que seamos una estable e intachable pareja? – Pregunté irónica.

- Si, es lo que quiero - ¿Enserio quería eso? Yo solo bromeaba.

- Josh, vengo saliendo de una extensa relación…no estoy preparada aún.

- Eso no fue lo que me hiciste saber anoche. ¿Qué quisiste decir con que querías empezar de cero?

- ¿Así que era eso?

- Te escucho.

Bien se lo diría.

- Uno de los socios y accionista mayoritario de mi padre me hizo una oferta que no puedo rechazar.

Josh me miró sorprendido, dio unas vueltas nervioso y se sentó a mi lado.

- ¿Por qué quieres hacerlo?

- Simplemente no quiero esto para mi vida – Posé mi cabeza en su hombro y él puso la suya sobre la mía – Quiero una vida normal.

- ¿Y qué más normal que ésta? – Tomó mi mano y comenzó a jugar con los dedos.

- No es lo que quiero Josh…es decir, quiero seguir estudiando, después trabajar…quiero tener una casa no tan grande, no quiero un novio famoso, quiero poder hacer mis propias compras, no tener sirvienta…cosas normales…

- Es decir – Dijo en el mismo tono pero sin dejarme terminar – Solo es una forma cortés de hacerme saber que no quieres nada más conmigo.

- Sabes que te quiero – Admití.

- Pero no lo suficiente – Acabó por mí.

Me dolía hacerle eso a Josh, lo quiero y es la verdad, pero no me siento preparada aun para compartir mi complicada vida con alguien más.

- Bueno – Dijo Josh levantándose y yendo hacia la puerta – No sé cómo no me di cuenta antes…" Toda relación entre nosotros es de trabajo" no podrías haber sido más clara.

Miré sus ojos cuando me habló y me di cuenta lo estúpida que fui durante tanto tiempo, jugando un juego absurdo de te odio pero te amo a la vez. Ya no tengo diecisiete ni dieciocho, pero me comporto como una adolescente.

.

.

Estoy estresadisimaa por eso no actualicé antes...

colegio de mierdaaaaaaaaaaaa jajaja

un beso, ah y si me demoro con el próximo capi solo recuerdenme ;)