Capítulo 2: Impa, la sheikah
Llegó la tarde. Link y Zelda paseaban por Celéstea con sus pelícaros y se pararon un momento en la entrada del bar Calabarza's.
-Menos mal que hemos venido aquí, que si no me muero de hambre… -se quejó el chico.
-Eso te pasa por darle la comida a Miwi. –dijo ella con tono burleta.
-No es sólo por eso, también es porque las clases de Rauru me hacen entrar hambre.
La chica se rió de lo que acababa de decir su amigo.
-Que hermosa es cuando ríe… cuando ríe, y siempre. Espera Link, Zelda es sólo tu amiga, ¡¿cómo puedes pensar esto?! -pensó él.
-Ahora que dices esto de Rauru, ¿que querías decirme en clase? -preguntó Zelda
-Pues que…
De detrás de los arbustos de la entrada del bar/restaurante apareció una sheikah llamada Impa. Era una mujer muy alta y delgada, con la cara pintada con unos pigmentos de color rojo y los labios pintados azules tirando a morado. Su pelo rubio muy claro estaba recogido formando un moño tras su cabeza, excepto un mechón en forma de trenza que le caía por el hombro derecho. Tenía los ojos rojos, característica que definía a los sheikah. Iba vestida muy simple, con una camiseta negra y unos pantalones del mismo color e iba calzada con unas sandálias marrones. Esta misteriosa mujer cogió a los chicos y se los llevo con ella detrás del mismo arbusto.
-¡Aaaahh! ¡¿Quién eres?! ¡¿Que haces?! -gritó Zelda al liberarse de la mano que le tapaba la boca.
-¡No dañes a Zelda! -exclamó Link.
El hylian mordió a Impa en la mano.
-¡Aah, que daño! ¡No hagas eso! -dijo Impa.
-¡Llamaré a los guardias de Altárea!
-¡Que sólo vengo a ayudar!
-¿Ayudarnos a qué? -preguntó Zelda enfadada.
-A que no te maten.
Los dos jóvenes se quedaron de piedra, confundidos… Les cambió la cara de golpe.
-¿¡C-cómo?! ¿¡Quién quiere matar a Zelda?! -se extrañó él.
-Mirad, os lo explicaré todo. Yo soy Impa, una sheikah que viene a proteger a Zelda del mal. Sé cómo os llamáis, sé lo que coméis, sé lo que hacéis durante el día y sé todo sobre vosotros. Bajo éste mar de nubes, hay unas tierras llamadas "Tierras Inferiores"…
-Nos lo explicaron en clase de geografía. -aportó Zelda
-¿A si? Pues no me acuerdo… -dijo el muchacho.
-¿Tú escuchas en clase? ¬¬
-¡Centrémonos, chicos! ¡Es importante! -interrumpió la sheikah.- En estas tierras que os digo hay una batalla, montada por el ejército del Inframundo que busca unos objetos y uno es la Trifuerza. Buff... no se como explicaroslo así rápido para que me entendáis... Bueno, yo os explico lo que viene al caso ahora que os implica a vosotros. Os explicaron en clase que la diosa Hylia dejó el espíritu de la Trifuerza en alguien de corazón puro, ¿verdad?
-Sí pero no entendemos muy bien lo que... -dijo Zelda.
-Pues, Zelda, ese "alguien" eres tú.
-Mira, bonita. Si nos estás tomando el pelo no tiene gracia, ¿me entiendes?... Si lo que buscas es un psicólogo está en Altárea, tiene una caseta que...
-Creedme chicos, por favor. Para que me creáis buscaremos a alguien de por aquí cercano a Zelda que también haya notado más o menos lo mismo, en sensaciones, sueños...
-P-pues yo tengo un sueño cada noche... Se llevan a Zelda. Una sombra negra. -dijo Link.
-Lo sabía... Eres tú el elegido.
-L-Link... m...me estás diciendo que lo que dice esta tía de que me van a matar... ¿e-es cierto? -se asustó la chica.
-¿E-entonces, yo que tengo que ver? -se preocupó Link mirando a Impa.
-Eres el elegido por la Diosa. La Diosa nos eligió a tí y a mí para proteger a Zelda.
-¿Y porque me elige a mí y no a Gruyo, por ejemplo?
-Porque sabe que tu protegerías a Zelda con tu vida si hiciera falta.
Link y Zelda se miraron. Los dos creían que era él mismo quien tenía más vergüenza en ese momento. Zelda se despertó del letargo que le provocaban esos ojos azules de Link y miró a Impa.
-¿Y entonces que debemos hacer, Impa? -preguntó.
-Ya os he dicho que es complicado de explicar. -se lamentó ella.
-Es que si nos exiges demasiado y yo como guardián de Zelda no sé lo que tiene que venir no me...
-Piensa que la recompensa es la vida de tu amiga. Porque Grahim necesita la Trifuerza que yace en Zelda como Diosa para sus planes.
-¿Cuándo partimos? -dijo sin dudar.
-Esperad, ¿entonces nos iremos nosotros tres solos? -preguntó la hylian.
-Claro…
-¿No es muy peligroso?
-Es que es muy importante de que no se entere nadie. Sólo la gente necesaria. Podéis decírselo a la gente de la academia, pero que de ahí no salga, por favor.
-Entendido. -asintió Link.
-De acuerdo… -aceptó Zelda.
-Quedamos mañana a las 07:30 a.m. delante del mercado. -acordó la sheikah.
Impa saltó muy alto y de pronto desapareció en el mismísimo aire. Los dos chicos estaban nerviosos, confundidos… A Link se le pasó el hambre.
-Yo estoy flipando... -confesó la chica que parecía estar en estado de shock.
Tras el bar estaba un alumno de la Academia de Caballeros. Gran deportista y galán como él sólo, Malton era de piel morena y pelirrojo. Siempre se picaba con Link por el simple hecho de que los celos que sentía Malton al ver a Zelda y a Link tan unidos le comían por dentro y la chica siempre los tenía que separar. Este chico tan singular lo escuchó todo.
