Capítulo 7: La discusión
Saria empezó a abrir los ojos. Se encontraba colgada de los brazos con unas cadenas de hierro en una pared hecha de un material parecido al barro. Miró a su alrededor y vio que el sitio o más bien dicho calabozo en el que se encontraba estaba distribuído en cuatro celdas de dos personas. Ella estaba colgada con Gruyo en esa habitación de dos metros cuadrados, y desde donde permanecía colgada solo se veía la de enfrente debido a las rejas de la puerta. Allí estaba Coocker con Gracielle, pero inconscientes aún.
-Eemh… Chicos. ¡Chicos! -llamaba Saria a los demás.
Coocker también despertaba. Le dolía mucho la cabeza.
-¡Coocker! ¡Coocker!
-¿Que ha pasado?
-No tengo ni idea. Yo sólo recuerdo que íbamos todos por el bosque y… Ya está. -contaba confusa.
-¿Y ahora que haremos?
-No lo sé… Eh, ¿qué es eso?
Saria divisaba un cofre desde su calabozo. Estaba al lado del de Coocker, pero él no lo veía por culpa de la pared de barro.
Link, Zelda, Impa, Fay y Midna llegaron donde estaba el cofre marcado en el mapa que contenía el tirachinas. Acabaron de subir la pendiente y…
-¡El cofre no está! -gritó Link.
-Entonces busquémoslo. Tiene que estar aquí cerca. -dijo Impa.
Link y Zelda buscaban por el lago pequeño que había por ahí. Impa iba saltando de árbol en árbol para tener una mejor vista y Fay intentaba localizarlo con su rastreador. Midna estaba tumbada en la sombra descansandomientras escuchaba las cigalas.
-Midna, ayuda un poco ¿no? -se dirigió Link a Midna
-Tú no eres quién para mandarme cosas. Además, a mi no me puede dar mucho el sol. -contestó Midna abriendo un ojo.
-Me pregunto que estarán haciendo los chicos de clase. -se interesó Zelda.
-Detecto que están cerca de aquí. -sonó por parte de Fay.
-Imposible. Ellos no saben nada.
-Mis cálculos nunca fallan, Zelda.
-Allá ellos. -aportó Midna.
Midna hizo un chasquido con los dedos y le aparecieron unas gafas de sol en los ojos.
-Ahora mismo os podría conducir hacia ellos. Detecto que se hallan en los Confines del Bosque.
Se fueron andando hacia ese lugar. Fay iba delante mostrando el camino con su localizador interior. Link, Zelda e Impa la seguían.
-¡Midna! ¡Vamos! -dijo Zelda para que Midna se percatara de que se iban a ir.
-Yo me quedo aquí. Se está genial.
-¿Pero no querías hacer este viaje con nosotros?
-Déjame en paz. Link, ¿cómo puedes ser su novio y aguantarla?
Link se giró bruscamente con los ojos bien abiertos.
-¡¿P-Pero que dices?! ¡Link y yo no somos pareja ni lo seremos NUNCA! ¡No lo encuentro ni atractivo! ¡Antes de estar con él me entregaría a Grahim! -dijo Zelda alarmada por lo que había dicho Midna. Realmente no sentía eso, y ella lo sabía, pero los nervios la obligaron a decir tal barbaridad
Link no lo quiso admitir pero se le rompió el corazón en mil pedazos. Se quedó traspuesto.
-¡Zel-Zelda no me quiere! B...bueno, da igual, yo a ella tampoco… supongo.
-¡¿Qué has dicho Zelda?! ¡Yo amo a Link, con locura y además lo admito. Lo que siento por él es demasiado fuerte!
Midna se partía de risa. Tanto que se le cayeron las gafas de sol.
Zelda miró a Link y vio que estaba con con el rostro de niño dedepcionado mirando al suelo. Ella se extrañó.
-A lo mejor me he pasado un poco…
Fay siguió flotando y dirigiendo a los chicos. Llegaron al "Umbral del templo" y rodearon un poco el templo. Llegaron a una cueva, dónde entraron y se encontraron con muchos calabozos.
-¡Link! ¡Zelda! -gritaba Saria
-Los gritos vienen del fondo.
Zelda e Impa fueron a mirar y se encontraron con los chicos, que seis de los cuales aún estaban inconscientes.
-¡Pero Saria! ¡¿Qué hacéis aquí?!
-Ahora te cuento... Sacadnos por favor, que esto duele.
-Vaya niños, dios mío... -murmuraba Impa.
Impa iba a romper los barrotes con su fuerza.
-Yo de tu no los tocaría. Electrifican.
Impa se giró y vio a Midna tumbada como antes, pero en una pared.
-¡Midna! ¿¡Qué haces aquí!?
-Me teletransporté.
Zelda se acercó a Link, que estaba ido.
-Link, ¿que te pasa?
-¿Eh? Ah, nada nada. Tranquila.
-Si es por lo que le he gritado a Midna…
-Da igual Zel. Además, no me importa que hayas dicho eso -mintió el chico.
Link se fue a ver a los chicos cautivos e intentó ayudar.
-Me siento fatal. Siento como si me faltara algo. Y ese "algo" es Link. Al principio no lo admitía, pero estoy enamorada de él.
Impa hizo otra bola de fuego azul como la que hizo para abrir el agujero en el mar de nubes. Anteriormente parecía una bola de energía, pero se ve qué era de fuego. La dejó caer y explotó, dejando abiertos los calabozos.
Impa, con ayuda de Zelda y Fay, desencadenaron a los chicos. Ellos tenían unas heridas en las muñecas, por las cadenas. Link vigilaba que no hubiera ningún guardián cerca.
-Gracias por venir a ayudar chicos. -dijo Coocker
-¿Vosotros que hacéis aquí? -preguntó Impa.
-Es que Malton vio como estabas hablando con Link y con Zelda delante del bar. Nos lo contó y os seguimos hasta la efigie de la Diosa. Vimos como Link empuñaba la Espada Maestra y como abrías un agujero en Celéstea. Os seguimos y…
-¿Cómo aterrizasteis?
-Caímos sobre una colchoneta de humo negro. Como esto. -dijo Saria sacando el frasquitoque cogió para analizar.
-¡Lo que hizo Midna!
-¡A mí no me nombres, tía flaca! -soltó Midna que paseaba andando por ahí.
-Midna, compórtate… Link y Zelda, id a buscar una fruta de color amarilla con la raíz marrón. La necesitamos para despertar a éstas "bellas durmientes" -dijo mirando a los alumnos aún dormidos.
-Vale. Zelda, vamos.
-Sí... -asintó la chica.
Link y Zelda se fueron de la cueva y buscaron un árbol con semejante fruta. Al rato encontraron una, pero estaba en un árbol muy alto.
-Si tuvieras el tirachinas… -dijo Zelda.
-¿Pues que hacemos?
-¡Tengo una idea!
Zelda sacó su lira de la bolsa que llevaba en el cinturón y la lanzó hacia arriba, chocando con la fruta. Link cogió la fruta y Zelda su instrumento, que cayeron por el choque.
-¡¿Qué haces?! ¡Que si se te rompe la lira la operación se va al carajo y el Grahim ese arruinará a todo lo que se mueva! -se enfadó Link.
-Lo siento, ¿vale?. Es lo primero que he pensado.
-¡Pues a ver si la próxima vez piensas antes de actuar!
Link fue tirando para la cueva-calabozo, dejando a Zelda sola.
-¡Eh, Link! ¡Que no me puedes dejar sola! ¡¿Y si viene un monstruo?!
-¡Por eso no me preocupo, tú les haces un golpe de lira y los fundes a todos!
Link siguió andando. Zelda se quedó muda. No podía creer que hubiera discutido con Link por eso Link, por su parte, estaba dolido. Empezó a admitir que Zelda le gustaba.
-Zel… Perdóname por favor… -se lamentaba por dentro el chico.
Zelda llegó donde estaba Link y entraron los dos, pero sin dirigirse palabra. Link le dio la fruta a Impa y se sentó en un rincón.
-Hombre, ya estáis aquí… ¿Os ha costado mucho?
-No Impa, no mucho nos ha costado -dijo la chica mirando a Link.
Saria vio a Zelda llorar un poco, así que se acercó a Link y se sentó a su lado.
-¿Que pasa Link?
-N-nada, déjalo.
-Cuéntamelo…
-¡Que no, joder!
Link se levantó y se fue para afuera… Necesitaba que le tocara el aire. Saria le miraba preocupada.
