Capítulo 11: El Templo de la Contemplación
-¿Qué ha sido eso?- Dijo con cara de susto Zelda al escuchar ese sonido
-Voy yo delante… -propuso Link.
-Amo Link, procedo a mostrar el mapa.
Fay sacó otra vez el láser, pero surgió un holograma con el mapa, el cuál Impa empezó a señalar.
-Este sitio es largo… es el "Templo de la Contemplación". Nosotros estamos debajo del todo, donde la flechita verde. Tendríamos que cruzar la sala 1 para rodear la 2. Ir donde pone "llave pequeña" en la sala 5 para cogerla e irnos disparados hacia el glifo dorado… Desde allí ir hacia donde pone "jefe" en la sala 12… Supongo que nos encontraremos con Grahim… Nuestro objetivo es llegar al "Manantial de la Contemplación" para que Link toque la Ocarina del Tiempo y Zelda la Lira de la Diosa. De ahí surgirá una de las tres piedras espirituales… ¿Lo habéis entendido?
¡Sí! -gritaron los alumnos al unísono.
Se pusieron en camino. Como Link dijo, él iba delante, vigilando más que nada a Zelda. Atravesaron sin problemas la sala 1 y llegaron a la 5, que estaba formada por un gran estanque cuadrado con el agua bastante sucia y un gran árbol que pasaba por encima. Al entrar les atacaron unas Skulltulas bastante grandes. Las Skulltulas son unas arañas muy grandes, con unas calaveras enormes que les cubrían los lomos y con protección de oro en las ocho patas. De entrada ninguna de ellas se había percatado de la presencia de los once extraños que habían venido a visitarlas, pero una de ellas se enteró y produjo un espécie de chirrido que le sirvió para comunicarse con los demás. En total formaban una colónia de seis Skulltulas, de las cuálesuna de ellas se abalanzó a Link, emprisionándolo entre sus ocho patas doradas. Impa empezó a luchar con dos a la vez y los demás alumnos se apelotonaban en una esquina.
-¡Link, vamos que tú puedes! -decía Impa mientras golpeaba a las suyas en el vientre, el punto débil de las Skulltulas.
-Impa, n-no puedo.
La Skultulla ya dejaba caér todo su peso en el chico para poderlo ligar con su telaraña bien. Link hacía fuerza, muchísima, pero esa araña de aproximadamente 90kg era demasiado.
-¡Link! -gritó Zelda a lo lejos.
A Link, con el grito de Zelda, le vino una sensación por todo el cuerpo que no podía describir. Cerró los ojos con fuerza y, al abrirlos, eran de color verde muy brillante, como hacía apenas dos horas, en el momento de los insectos y el muro. Esta vez, pero, era diferente. Poseía el control de una Skulltula junto con la visión.
-¿Qué está pasando? ¡¿L-las está controlando?!
-S-sí… -Dijo Link suavemente con una sonrisa en los labios.
De repente le entró un dolor de cabeza y las Skulltulas se volvieron agresivas otra vez. Link recuperó el tono azulado de sus ojos y su visión y control normal. Las Skulltulas ya no estaban bajo su control. Una Skulltula se abalanzó hacia Zelda, cayéndose las dos al agua. A Zelda le entró pánico y, como el agua contactaba con su piel, se electrificó todo el estanque. Afortunadamente la Skulltula que estaba allí nadando se murió por el agua electrificada.
-¡Zelda!
-¡Link! ¡Ayudadme!
-¡Dame la mano! -se apresuró Link tendiendole el brazo
Zelda miro la mano desnuda de Link. Le miró a la cara.
-¡No!
-¡Cuidado! -gritó Coocker.
Un remolino surgió de un pequeño agujero que había en la pared. Zelda intentó aferrarse a la pared opuesta (donde se encontraban sus amigos). Link le volvió a tender el brazo.
-¡Link, me niego! -gritó Zelda.
Link no soportaba a ver a Zelda en esas condiciones y se estiró, consiguiendo cogerla de la mano. Zelda volvió a electrocutar a Link debido al contacto físico, pero él, a pesar del dolor que le estaba quemando la mano, siguió tirándola hacia arriba.
-¡Aargh! ¡Ya casi está! ¡Vamos! -salía por parte de Link.
Link consiguió sacarla afuera. Quedaron los dos tendidos en el suelo. Link intentaba resistir el dolor del brazo. No era el mismo brazo que antes porqué en el otro tenía el vendaje. Empezó a sangrar. Zelda se levantó y Link estaba fuera de sí. ¿Había vuelto a hacer daño a su amigo de la infancia, a su Link? Miró la cara de él. Se sorprendió. ¡Estaba sonriendo! Zelda no podía creer lo que estaba pasando. Esa situación la superaba.
-Link, levántate… ¿Zelda, estás bien?- dijo la sheikah levantando a Link.
Zelda afirmó. Impa abrió una bolsa que llevaba y sacó un poquito de poción regeneradora. La anciana le dio un bote cuando Link y Zelda estaban en la "Tierra del Presidio" abrazados horas antes. Lo abrió y se lo echo a Link, aún inconsciente… Zelda pudo observar los cadáveres de las Skulltulas por el suelo. Excepto la que se cayó al agua, Impa las había matado a todas sin despeinarse.
-¡Mirad! -dijo Vestro.
Vestro había encontrado el cofre con la llave. Se la dio a Impa. Cuando Link volvió a recuperarse se pusieron en marcha hacia el glifo dorado situado donde el mapa. Los muchachos se dieron cuenta del por qué necesitaban la llave, ya que había una puerta con cerradura que Impa abrió. Llegaron a una sala grande infestada de Skulltulas y crías de éstas.
-Link, ¿crees que las podrás controlar? -dijo Impa preocupandose por lo que esas arañas les pudieran hacer.
El chico asintió con la cabeza. Zelda le cogió de la ropa y lo giró.
-Júrame que no lo harás.
-¿Por qué no?
-Hace apenas diez minutos me as salvado de esas arañas que eran iguales que estas. Mírate ahora.
-Zelda, si estoy aquí es porque nuestro objetivo es matar a Grahim, ¿no?
-Sí pero...
-Nada de peros. Voy a salir allí, dominaré a esas bestias y vosotros me seguiréis.
Sin nada más que decir, Link caminó hacia delante, abrió los brazos, cerró sus ojos azules y, pasado un ratito, los abrió repentinamente convertidos en verde claro. Las Skulltulas se mantuvieron quietas hasta que llegaron al otro extremo. Gracielle no dependía de las habilidades de Link, ya que llego al otro lado corriendo a la velocidad de la luz. Cruzaron la puerta y se encontraban en una estancia que se unían por una cuerda que cruzaba un agujero sin fondo. Zelda miraba esa cuerda que no era muy gruesa.
-¿C-cómo pasamos?
-Sólo hay la opción de pasar por la cuerda…
-¿¡De pie, andando!? -se alarmó Gracielle.
-No hace falta. Te aferras a la cuerda y vas cruzando como si fueses trepando.
-Pero es mejor ir de uno en uno, porqué la cuerda esta no tiene pinta de que la hayan puesto hoy. -aportó Malton.
-Cierto… -dijo Link.
De repente apareció la armadura de detrás de unos arbustos de la vegetación de la sala. Era la armadura faltante de las del principio. Llevaba un hacha, como dijo Grahim. Se acercó a Link por detrás y clavó el arma en el suelo al lado suyo. Link se asustó, miró hacia atrás y se encontró con la armadura. Se giró y sacó la espada, pero tenía el brazo herido… De repente la armadura emitió un sonido familiar.
-¿Qué te has hecho en el brazo, chaval?
La armadura se quitó el casco dejando a todos sorprendidos. ¡Era Midna!
-¡Qué caras! ¿No me habíais reconocido?
-¡Midna! ¡Nos tenías acojonados!
-¡Nos has asustado! -se quejó Zelda.
-No me huviéseis dejado tirada como un perro allí en el campamento cutre ese que os montásteis ayer noche...
De la alforja de Link surgió una voz nunca oída para nadie.
-¡Hey! ¡Listen! ¡Watch out! ¡Look!
-¿Qué fue eso? -se extrañó Coocker.
Link sacó de su alforja la botella de la anciana, la abrió y salió un hada muy pequeña de color azul celeste que dejaba caer destellos morados y verdes. Su nombre era Navi.
-¡Hola! ^^ -saludó el hada.
-¿Qué eres? -preguntó Link amablemente.
-¿¡Cómo que "qué" soy!?
-No te alteres, a mi me dijeron lo mismo… -entró Midna en la conversación, que se estaba ya quitando las botas de la armadura.
-Bueno… Yo soy Navi, un hada consejera muy lista que…
-Joder, otra consejera… Ya somos tres, tenemos que hacer elecciones eh. -se quejó Midna.
-Midnaa... ¬¬ -dijo Link para que se callara y que Navi continuase.
-Me envió la anciana… -siguió el hada- Me dijo que vaya con vosotros porqué así más seremos y a lo mejor soy de ayuda…
-De acuerdo… -aceptó Impa.
-Gracias por admitirme…
Link le sonrió.
-¿Eh, el cofre con el glifo es ese? -dijo Vestro señalando un cofre que estaba a lo alto de una rama que salía de la pared.
-Vestro, te tendríamos que dar un diploma por encontrar todos los cofres. -Dijo Impa con una risa.
-¡Voy yo! -se ofreció Navi.
Se fue volando hacia el cofre, lo abrió y cogió el glifo… No pesaba mucho… Se lo entregó a Link.
-Gracias.
-Pues voy el primero… -propuso Malton refiriéndose a lo de pasar por la cuerda.
-No hace falta, yo puedo pasaros al otro lado. -dijo Midna.
-¿Tú? ¿Cómo? -preguntaron Zelda y Ruto respectivamente
- Domino lo suficientemente bien el poder de las sombras, puedo controlarlas.
Todos se quedaron parados. Midna hizo unos gestos con la mano, cerró los ojos y se concentro mucho. De repente, las sombras de los chicos y de Impa se despegaron del suelo mientras se dejaba escuchar una música tétrica… Las sombras cogieron a sus respectivos dueños de los brazos y los llevaron flotando al otro lado de la sala… ahora tenían que entrar en la puerta de seis metros que había delante suyo.
