Capítulo 16: Una noche de fiesta

Pasó el día con normalidad y llegó la noche. Link estaba fuera paseando cuando vio a Coocker y a Malton. Se les acercó.

-¡Eh, Malton, Coocker!

Coocker se giró.

-¡Link! Te hemos buscado y no te encontramos. ¿Te quieres venir con nosotros?

-¿Dónde?

-Al mercado del centro que dentro de la carpa han montado una fiesta. -contestó esta vez Malton.

-¿Pero no nos dijeron que solo podíamos salir los viernes y los sábados? Mañana hay clase.

-Vive la vida Link, que es muy corta… Y más lo puede ser en tu caso que tienes que salvar las Tierras Inferiores…

Los tres se dirigieron a la carpa del mercado. Cuando entraron se sorprendieron al ver la cantidad de gente que había. Posiblemente estaban todos los habitantes de Altárea menos los de la academia ni los niños de Altárea. Los niños, pero, estaban jugando por los exteriores de la carpa. Malton se dirigió al bar y le dijo a los otros dos que se quedaran a guardar sitio. Se fue entre la multitud y volvió cuando pasó un rato.

-¿Dónde has ido? -preguntó Link.

-A la parada de las pociones.

Se acercó la camarera.

-¿Qué tomarán los señores?

-Tres cervezas señorita. Invito yo.

-Entendido

La chica se fue.

-Malton, las pago yo, que tú me invitaste el martes. -dijo Coocker.

-¿Salisteis el martes? -se sorprendió Link.

-Sí… ¿Por?

-Por nada…

Llego la camarera con las tres cervezas. Cuando se fue, Malton sacó de su bolsillo una poción azul muy extraña que seguramente compró en la tienda de las pociones apenas hacia un par de minutos y la vertió sobre los tres vasos de cerveza.

-Bebed ahora -dijo riendo el pelirrojo.

Link y Coocker bebieron. Notaron una sensación extraña.

-¿Qué? -soltó aun riendo.

Los dos muchachos se empezaron a ponerse rojos con el paso de los minutos e iban notando cada vez más calor. Coocker iba invitando a "cervezas" y Malton le ponía más poción de esa. Cuando pasó una hora ya estaban los tres riendo por nada, a la que uno abría la boca ya se reían. Pasaron seis horas.

-Venga, otra "cerveza" -exclamó riendo Coocker.

-¡Yo no puedo más! -dijo cayéndose al suelo Link.

-¡A mi me duele la cabeza jaja! -dijo Malton.

De repente una de las bombillas de decoración se soltó y empezó a flotar.

-¡Un ovni, jaja! -se tronchaba Link por el suelo.

-Malton, para de hacer flotar eso. -se molestó Coocker.

Malton saltó del barril de donde estaba sentado y empezó a cantar.

-Con mi tupé todo elevado...

-¿A sí? Jaja pues, ¡ya verás! -dijo Link.

A Link se le pusieron los ojos verdes. Entraron muchas sacraliposas en la carpa y empezaron a chocarse contra la bombilla flotante. Por suerte, la música estaba muy alta y nadie se daba cuenta de lo que pasaba. De repente la bombilla cayó y se rompió. Muchas de las sacraliposas también cayeron quemadas. A Link le quemaba el cuerpo pero no se daba cuenta del pedo que llevaba.

-Oh, me ganaste jajajaja… Bueno, vámonos ya que son las cuatro de la madrugada y en cuatro horas y no se cuantos minutos empezamos clases jaja… -propuso Malton.

-V-venga Coocker, paga las birras que nos vamos. Malton, cabrón, ayúdame a levantarme anda jaja…

Mientras Malton ayudó a Link, Coocker se hizo invisible. Después, Link vio que una bolsa de rupias de un hombre desaparecía y poco después llegó Coocker con ella.

-Tomé prestado esto jajajaja.

Los tres se rieron. Coocker pagó y se despidieron, ya que Coocker vivía con su madre. Link y Malton se fueron a dormir vigilando que nadie los viera. Como por las noches la puerta de abajo está cerrada, entraron por la de arriba. Para ir a sus habitaciones tenían que pasar por delante del cuarto de Zelda. Link se quedó mirando la puerta de su amiga.

-Zelda me matará...

Cada uno llegó sin ser descubierto a su habitación y se dispusieron a dormir. Coocker por su parte no tenía problemas ya que su madre estaba en la fiesta. Fue un milagro que no lo viera a él allí.