Capítulo 18: Clases nocturnas

Era por la tarde en ese mismo martes… Vestro entraba en su habitación compartida con Corvy.

-Eh, Corvy, Impa me ha di… ¡Di-director Gaépora! ¿Qué hace usted aquí?

El chico se encontraba con su director mirándose al espejo del cuarto. De repente, el director Gaépora se transformó en Impa, después en Nabooru, después en Coocker… Hasta que al final se transformó en Corvy. El rubio no tenía palabras.

-V-Vestro, no te asustes… Soy Corvy.

-¿Corvy?

-¡Acabo de desarrollar mi poder! ¡Me transformo en quien quiera! Bueno aún no lo domino...

-Joder, todo el mundo menos yo…

-Seguro que te pasará pronto a ti.

- Ojalá… ¡Esto que haces es guapísimo!

-¿A que sí?... ¿Nos vamos a ver a Malton? Hoy no se encontraba bien.

-Vamos.

Mientras tanto, Zelda y Link estaban en la plaza, sentados en un banco. Link no hacía buena cara.

-Link, ¿estás bien? -se preocupó la chica.

-S-sí… Sólo me duele la cabeza.

Zelda se aguantaba la risa. Aun así Link lo notó.

-¿De qué te ríes? -dijo mirándola a la cara y sonriéndole.

-Eso es la resaca Link… -dijo Zelda aún riendo.

-P-puede ser... -dejó ir mientras se frotaba la cara.

-Mejor te acompaño a tu habitación. No quiero que te pase como a Malton que le cogió fiebre. Vamos.

Los dos se levantaron del banco y se fueron andando despacito hacia la academia. Link iba apoyándose en Zelda.

-Llama a la puerta Vestro, que si entramos sin permiso… -procuró Corvy

-Joder, siempre yo…

Vestro iba a llamar a la puerta cuando su brazo la atravesó.

-¿Lo ves? E aquí tu poder…

Vestro flipaba en colores. Acabó de atravesar la puerta.

-¡P-pero bueno! ¡¿No sabes entrar por la puerta?!

Vestro se quedó parado tras la reacción de Malton, el cuál estaba tumbado en la cama.

-Tranquilo hombre, era broma… Así que traviesas cosas, ¿eh?... ¡Con esto nos podemos divertir mogollón! -contestó Malton.

-Corvy también ha desarrollado su poder… ¡Se puede transformar en quien quiera! -comentó Vestro abriendo la puerta para que entrara Corvy.

-Mira jefe, me transformaré en Rauru.

El chico se concentró y consiguió transformarse.

-Este no es Rauru… -dijo Malton acercándose.

Corvy había adoptado la forma de Miwi.

-¡Miau!

Vestro lo cogió y de repente volvió a ser Corvy, lo que causó que se cayeran los dos.

-Jajajaja, bueno, yo me voy a tumbar que me vuelve el dolor de barriga.

-Pues nos vamos. Que te recuperes jefe. Nosotros vamos a comentarle a Impa que ya hemos desarrollado los poderes todos -dijo Corvy.

-Adiós. -se despidió Vestro.

Los dos se fueron de la habitación. Cuando salieron se encontraron con Zelda y Link, que volvían de la plaza.

-Eh, chicos, ¿habéis visto a Impa? -preguntó Vestro.

-No, pero me han dicho que vive con Terry… Si no está con él pues estará por Altárea

-Es que acabamos de desarrollar el poder nosotros y supongo que tendríamos que informarle. Ven con nosotros a buscarla y deja a Link en paz, que le harás un favor. -soltó Corvy.

-¡¿Y a mí que me contáis?! ¡Link se encuentra mal, le estoy acompañando a su cuarto!

-Z-Zelda, Impa dijo que cuando todos hayamos desarrollado el poder, que nos ayudaría a controlarlo… -aportó Link, lo que le hizo cambiar de idea a la chica.

-Controlarlo… controlarlo…

A Zelda le resonaba esta palabra por la cabeza y no cesaba…

-Os ayudaré a buscarla…

Zelda dejó a Link en su habitación y se fue con Vestro y Corvy a preguntar a Terry. La casa de Terry no era una casa, era una tienda voladora que tenía una campanita colgando y para que parase de volar tenías que hacer sonar esa campanita dorada. Cuando los tres chicos estuvieron en la tienda voladora se encontraron a Terry pedaleando en una bicicleta que iba enganchada con la tienda para hacerla volar. Estaba muy cansado, pero para mantener la tienda en el aire tenía que pedalear sin parar.

-H-hola chicos… ¿Q-queréis comprar algo?

-Buscamos a Impa… Vive contigo, ¿verdad? -preguntó Zelda.

-S-sí… M-me dijo q-que iba a comprar una cosa en el mercado.

-¿La podemos esperar aquí?

-M-mejor a bajo que pesáis mucho… Uf, uf… -dijo el cansado de Terry.

Los chicos bajaron por la cuerda y esperaron unos diez minutos. Apareció Impa.

-¡Chicos! ¿Qué tal estáis?

-Bien… ¿Qué hacías? -preguntó Corvy.

-Compraba una alforja, que la mía estaba ya muy vieja.

-¿Diez minutos para comprar una alforja?

-Es que me quedé hablando con Paula, la chica de la consigna… Es muy simpática…

-Ya… Esa zorra… -murmuró Zelda.

-¿Qué?

-Nada, nada ^^"…

-Al grano, que nos distraemos... Impa, ya hemos desarrollado el poder todos. -informó Corvy.

-¿De veras? Si que habéis tardado poco…

-Tenemos que aprender a controlar… Nos dijiste que cuando estuviéramos todos empezaríamos las "clases". -dijo Zelda interesada.

-Mañana empezamos, ¿vale?

-¿Pero cuándo?, porque no tenemos ni tiempo, ni lugar, ni… -dijo Vestro.

-Vestro, deja de poner pegas. -se quejó la chica.

-Pues… Cada noche por toda Altárea.

-Pues entonces podríamos practicar esta noche misma, ¿no?

-Con la condición que os vayáis a dormir ahora, para poder estaros unas cinco o seis horas nocturnas despiertas.

-Tenemos un problema…

-¿Cuál?

-Los lémuris… Por el día son muy mimosos y agradables, pero por la noche se ponen muy agresivos y la gente los deja fuera. Miwi atacó a mi padre una noche que llovía y lo quiso dejar dentro. Precisamente por esto se aconseja no salir entre las 22:00 y las 7:00.

-Pero vosotros tenéis poderes. Es más, podéis practicar con ellos.

-Yo no pienso hacerle daño a un lémury…

-Pues deja que te ataquen, tú misma… Bueno, id a avisar a los otros de que a las 22:00 en el patio.

-¿Tiene que ser a las 22:00?

-¡Que no te preocupes por los lémuris! Si estáis en apuros yo os ayudo con mi "poder". -dijo la sheikah sonriendo

-¿Tú tocaste la planta?

-Impa: No, pero controlo la pirokinesis porque soy una sheikah. Casi todos los sheikah sabíamos controlarla.

-¿Sabíais? ¿Por qué lo dices?

-Ya os lo explicaré, ahora marcharos. -dijo Impa después de una profunda respiración.

Vestro, Corvy y Zelda se fueron a avisar a los demás. Zelda se lo dijo a Saria y a Ruto, Corvy a Coocker y a Gracielle y Vestro se lo dijo a Gruyo y a Malton. Rato después Zelda fue a ver a Link.

¡TOC TOC!

-¿Sí?

-¡Link, soy yo!

-Pasa.

La chica entró cerrando la puerta después. Link estaba sentado en la cama.

-Buenas… ¿Estás mejor?

-Si, ya si… pero aún me siento cansado.

-Pues descansa bien, porque a las diez de la noche vamos a practicar con los poderes.

-¡¿Esta misma noche?!

-¡Sí! -dijo animada Zelda- Y... podré tocar sin miedo alguno...

-Tienes que conseguirlo...

-Duerme y ya nos veremos.

Te paso a buscar a menos diez.

-Como quieras… Adiós Link -dijo Zelda sonriendo.

Cuando la chica se fue, Link juntó las cortinas para que no pasara luz. Se tumbó en su cama y a los pocos segundos ya estaba dormido. En cuestión de dormir, él es el rey.