Capítulo 21: Primeros pasos en Eldin

Al día siguiente Corvy despertaba de su placentero sueño. El día anterior ya hizo la mochila para lo necesario. Se encontraba APARENTEMENTE solo.

-Buenos días Vestro… ¿Vestro?

-¡Jaja, estoy aquí!

Corvy se giró y se encontró con humo, un humo que no cesaba.

-¡Soy yo!

-¿Pero que…? -se extrañó Corvy.

-¿Sabes que yo puedo controlar mis moléculas? Pues con esto también puedo controlar su estado. Ahora estoy en estado gaseoso.

El rubio se volvió sólido otra vez.

-Ya controlo. Impa me dijo que, de todos los poderes, el tuyo y el mío son los más fáciles de controlar.

-¡Guay!

Link se puso el despertador el día anterior a las 5:30 para levantarse. Esta vez, le hizo caso y se levanto a esa hora. Recordó lo que les dijo Impa sobre la calor que haría ahí abajo y se puso un pantalón tejano y una camisa de color miel, de manga corta, unos zapatos cómodos, todo encima de la ropa interior obviamente. Después de salir de su cuarto se dirigió a buscar a Zelda, como acordaron. Llamó a la puerta y salió Zelda.

-Buenos días.

-B-buenos días...

Link se puso como un tomate cuando vio a Zelda. Llevaba un vestido corto de color negro, con unas botas negras de tacón también que le llegaban por encima de las rodillas. Encima llevaba una chaqueta de cuero blanco y un cinturón ancho del mismo color, lo que hacía que el vestido aparentase una camiseta y una falda. Sin olvidar los guantes, Zelda y Link empezaron a dirigirse a la gran plaza de Altárea, donde habían quedado con los demás.
Miwi, el lémury de Gaépora, dormía placidamente en la puerta de la academia, en la calle. La luz que venía del interior cuando Zelda y Link salieron lo despertó y siguió a los jóvenes sin que ellos se dieran cuenta.

Al fin llegaron a la plaza. Cada uno llevaba una mochila pequeña para sus cosas y una mochila un poquito más grande cada pareja para una tienda de campaña. Llegaron Zelda y Link los primeros, seguidos por Miwi. Link observó desde lejos que Impa estaba hablando sola, pero en realidad estaba hablando por un aparato con alguien.

-Sí, esto está cerrado con llave. Al parecer la llave es grande. Tiene forma de concha de caracol. -salía del walkie-talkie de Impa.

-De acuerdo. Yo ahora iré para allá con los chicos. Ya nos encontraremos allí y hablamos, ¿sí?

-Recibido. Corto y fuera.

El aparato hizo un pitido y se apagó. Cuando llegaron todos ya se dispusieron a partir.

-¿Listos? ¿Lleváis trapos? -preguntó Impa.

Todos afirmaron.

Saltaron de la plataforma y llamaron a los pelícaros. Miwi también se tiró y planeó con las orejas para caer en el pelícaro de Gracielle. El lémury se coló en la mochila de la chica. Rodearon Altárea y se dirigieron hacia el norte para ir al punto exacto donde abrir el agujero. Un minuto de vuelo después, Impa hizo una bola de las suyas y la dejó caer como la vez anterior. Descendieron tirándose de los pelícaros. Cayeron con las mochilas y abrieron cada uno su respectivo trapo. Aterrizaron sin problemas.

-Ya hemos llegado. ¡E aquí el Volcán de Eldin! -anunció Impa.

Empezaron a aplaudir todos sonriendo. A esa hora aún era de noche y la lava iluminaba toda la zona, creando un juego de colores impresionante y precioso. Link y Zelda se miraron mutuamente, pero al cruzarse sus miradas las apartaron de golpe.

-Pues sí que hace calor, sí… -comentó Coocker, a lo que Fay dijo:

-Aporto mi detección de los 60 grados centígrados en el ambiente.

Entre los chicos empezó a haber murmullos y quejas.

-¡A ver! ¡A callarse que tenemos que subir hasta la cima! -dijo Impa un poco harta.

El silencio reinaba en el trozo de suelo que en que estaban. La sheikah prosiguió sacando el mapa y unos intercomunicadores.

-Al llegar a la puerta del Templo Terrenal nos encontraríamos con que se necesita una llave con forma de caracol para entrar. La buscaremos, ya que los cinco trozos están por aquí esparcidos por toda la montaña.

-¿Y tú cómo sabes lo de la puerta cerrada con llave si no hemos subido? -dijo Gruyo.

-Lo sé porque, chicos, tenemos un nuevo aliado. Es de confianza y lo conozco desde siempre.

-¿Quién es?

-Ya os lo diré. A lo que iba, que buscaremos esas cosas para formar un glifo, como el del Templo de la Contemplación de hace tres días. Nos dividiremos en grupos que, obviamente, los haré yo. Somos catorce y tenemos que buscar cinco glifos. Habrá cuatro grupos de tres y uno de dos. Ahora os preguntaréis que porqué os dejo solos en un volcán, cosa que comprendo. He valorado vuestras "habilidades" y sé que podéis valeros por vosotros mismos sin depender de mí. Los grupos serán...

-¡Qué nervios! –dijo con tono irónico Ruto.

-¡Ruto! -gritaron los demás

-Los grupos serán. Equipo 1, Link, Zelda y Saria. -empezó Impa.

Los tres nombrados sonrieron.

-Equipo 2, Ruto, Midna y Navi.

-Pobre de mí… -penso Navi.

Saria soltó una carcajada al escuchar ese pensamiento.

-¡Parad de interrumpir! Equipo 3, Gracielle y Coocker. Equipo 4, Gruyo, Vestro y Fay. Finalmente estamos Malton, Corvy y yo en el Equipo 5. Ahora os doy intercomunicadores y un mapa. En este mapa se muestra la ruta que debéis seguir para llegar a la cima.

Impa dio un aparato a cada alumno y un mapa por grupo. Todos se pusieron en marcha para seguir su ruta mientras vigilaban por el suelo por si encontraban un trozo de llave.

Para comenzar, Link, Zelda y Saria ya se tenían que separar de los demás grupos. Saria iba contemplando a la "parejita" y ellos iban mirando el suelo… De vez en cuando…

-Chicos, ¿me escucháis con claridad? -sonó del aparato. Era Impa.

-¡De maravilla! -contestó la peliverde.

-De acuerdo. La ruta lleva al Templo, así que vigilad por el suelo y todo eso para que encontréis la pieza de la llave. Posiblemente seréis los primeros en llegar, ya que vosotros y el Equipo 2 tenéis la ruta más corta. Bueno, no digo más que tenemos que buscar. ¡Adiós!

-Adiós Impa. -dijo Link.

El chico se fijo en que Zelda iba delante, andando despacio con pasos grandes, mirando al suelo, pero sin hacer caso a lo que veía. Se la veía triste desde el día anterior por la mañana. Él se le acercó por la espalda.

-Zelda… Dime que te pasa… hace días que no te veo reír. Si tú estás triste yo también.

Zelda se volteó para mirarlo. Puso, seria, su mirada en la cara de Link.

-Me hicieron una prueba muy dura para mí. Me pusieron un vídeo. La prueba consistía en que yo lo pasara mal y a cambio ver hasta donde llegaba la potencia de mi poder. Fue muy duro. Estoy como en shock aún.

-¿Qué había en el video?

-Alguien muy importante para mí, que moría.

-Link: ¿Quién es esa persona?

-¡¿Qué haces hablando de esto con él?! Zelda, piensa antes de hablar… -pensó la chica, y seguidamente dijo- Mi padre...

-Link: ¡¿Cómo?! ¡¿Tu padre ha...?!

-¡No, fue Corvy! Él e Impa hicieron el video...

-Cuando vea a Corvy le voy a…

-Fue un plan de Impa para mesurar mi energía eléctrica. ¡Te lo he dicho!

-Y… ¿Era muy fuerte ese video?

-Que tu padre muera es fuerte.

-A mi me lo vas a decir...

-Lo siento... No recordaba que tus padres...

Link agitó la cabeza

-No pasa nada. Ahora a buscar esa cosa.

Saria se acercó a los chicos, que ya se estaban alejando demasiado de ella. En ese momento ya se encontraban en un pequeño tobogán de arena. En el medio había una plataforma de madera marrón que salía. Arriba había un Bokoblin con un arco y flechas somníferas. Apuntó. Disparó.