Capítulo 22: Un ángel, un lémury y un sándwich

-Esta cueva me da repelús… ¡Vámonos! -exigía Corvy.

-Recuerdo que la señorita Impa nos mandó por obligación a esta zona.

Tras la respuesta de Fay empezaron a buscar. Se encontraban en una cueva subterránea un poco laberíntica. Escucharon un ruido.

-¡Hay monstruos!

-Recomiendo tener los ánimos calmados a causa que en esta cueva no habitan muchos monstruos o seres indeseables.

Siguieron buscando la pieza de la llave. Mientrastanto...

-Sólo tenemos que cruzar este río de lava y llegaremos a la cueva donde está la pieza del glifo. Al llegar allí sólo tenemos que seguir todo recto por un túnel que cruza toda la montaña por debajo tierra. Saldremos delante de la mazmorra y…

El intercomunicador empezó a sonar, interrumpiendo a Impa.

-¿Sí?

Link contestó al otro lado del walkie-talkie.

-¡Impa!, ¡han atacado a Saria!

-¡Mierda!... ¿Dónde estáis?

Link se volteó.

-Zelda, ¿dónde estamos?

La chica consulto el mapa.

-Justo en la mitad del camino.

-En la mitad… Donde el primer tobogán de arena. -dijo Link otra vez remitiéndose a Impa.

-Pues aún os queda… Yo me ocupo. Quedaros allí y evitad que se os acerque algún enemigo. Vendrá nuestro aliado a recoger a Saria. Adiós, que vaya bien.

Link colgó después de devolverle el "adiós" a Impa.

-Dice que nos esperemos.

-T-tengo… sueño…

Los tres jóvenes se encontraban apartados del tobogán donde estaba el Bokoblin. Zelda estava arrodillada al lado de Saria, y ésta tumbada en el suelo. Link se les acercó, ya que se había alejado para llamar.

-Aguanta Saria, ahora vendrá alguien.

A unos cinco metros de los chicos aterrizó un ángel, vestido con una túnica de color blanca y unas densas botas. Su pelo castaño brillaba junto con la aureola dorada de su cabeza a la luz de la lava. Se acercó andando a Link, Zelda y Saria.

-Buenas noches. Soy Pit, el amigo de Impa. -se presentó.

-Yo soy Link, y ellas son Zelda y Saria. -dijo Link señalando a las chicas.

Pit le tendió la mano a Link. El hylian le devolvió el gesto y el ángel se acercó a hacerle dos besos a Zelda. Ella se apartó.

-¿Qué pasa? ¿No os saludáis así aquí? -dijo extrañado el ángel.

-Sí, pero... bueno eres amigo de Impa, te lo podemos contar… Verás, el sábado por la noche nos encontramos una planta en el bosque. La tocamos todos menos Impa, Midna y Navi, que se incorporó después. A cada uno se nos otorgó un…

-Poder… Lo sé todo… ¿Esa planta por casualidad no era una que brillaba y había mariposas y tal?

-S-sí… ¿La conoces?

-Me han contado ya, más o menos os conozco... Ahora tengo que llevar a... ¿Saria? -Link y Zelda afirmaron el nombre.- a Saria a aquí al lado, que hay unos mogumas que hacen pociones curativas, antes de que sea demasiado tarde. ¡Palutena! -gritó.

-Dime, Pit…

-¿Con quién habla? -se preguntó Link.

Pit hablaba con la gema roja que llevaba en su hombro para sujetarse la túnica.

-Concédeme el Don del Vuelo… Es que me he entretenido…

-Tú siempre igual… Bueno, pues prepárate.

Pit cogió a Saria, ya dormida en el suelo, y se fue volando rápidamente. Zelda miró a Link.

-A ver que me entere… ¿El amigo de Impa es un ángel que sabe TODO sobre la planta y no nos lo quería contar y se ha llevado a Saria volando gracias a una gema parlante? -dijo Zelda traspuesta.

-¿Tú crees que no nos quería dar información de la planta?

-Link, ¿no has visto como ha cambiado de tema cuando le has dicho que si la conocía?

-Ah... bueno a lo mejor no nos lo quiere contar... Y lo de la gema, yo creo que no vuela gracias a ella, es un ángel, debe saber volar por sus propios medios...

-Zelda: Yo creo que no. -dijo Zelda

-Seguro que sabe volar.

-¡No!

-¡Sí!

En otro punto del volcán se encontraba Navi, con Ruto y Midna, una a cada lado.

-¡A ver, puta, que ese sándwich era mío! -exclamó Ruto.

-¡Puta tu santa abuela! ¡Y el sándwich era MÍO! -se volvió Midna.

-¡¿Y en que mochila estaba?! ¡Te lo has comido y era MÍO! -seguía defensando la zora.

-¡Navi! ¡¿En qué mochila estaba el sándwich?! ¡¿En la suya o en la mía?!

-Si le doy la razón a Ruto, Midna me muerde… Si le doy la razón a Midna, Ruto me pega… Pues diré una cosa intermedia… -pensó la pobre Navi.

-¡Contesta!

-Midna, tú no llevas mochila…

-…

-¡Jajajaja! Te hizo mierda verbalmente jaja…

Por su parte, Coocker se miraba el reloj.

-Faltan diez minutos para entrar a clase… Son las 8:00 a.m.

-Ah, yo a esta hora me como un bocadillo… -dijo Gracielle.

Gracielle abrió la mochila y se encontró con Miwi durmiendo. Tenía migajas de pan en el hocico, señal de que se había comido el bocadillo.

-…

-¿Qué pas…? ¡Ah! ¡Miwi! ¡¿Por qué te lo traes?!

-Yo no sé qué hace Miwi aquí… Se habrá colado…

-¡Lo que faltaba! ¡Menudo marrón!

-¡Ya ves! No me podré comer el bocadillo mañanero…

-¡Mira! ¡La pieza!

Había una pieza del glifo en el suelo. Ahora ya se dirigían hacia la cima.

Link y Zelda seguían discutiendo sobre la capacidad de volar de Pit.

-Sí… -defensaba Link

-No… -opinaba Zelda.

-Sí...

-No...

-Sí…

-Sí…

-No…

-¡Jajajaja! ¡Te he liado! -se rió Zelda.

Ya estaban en la cima. Ahora sólo restaba que llegara Impa y los demás.

-Bueno, a buscar el trozo ese de glifo. -propuso Link.

-Toma… -dijo entregándole el trocito.

-¿Cuándo lo has encontrado?

-Antes, cuando hablabas con Impa…

-Y yo buscándolo por el camino restante… ¡Madre mía!

Zelda se empezó a reír. Cuando llegaron los demás con los trozos y Pit con Saria ya recuperada, Impa los montó y lo puso en la puerta, la cual automáticamente se abrió, dejando ver a una escalera descendiente. Miwi salió de la bolsa. Se pusieron TODOS (incluidos Fay, Navi, Pit, Midna y Miwi) detrás de la sheikah. Ella miró primero hacia abajo las escaleras y después miró de reojo a los demás.

-Cada vez somos más… -murmuró sonriendo.