N.A.: Hola a todos. Aquí dejo el segundo capítulo y de paso vengo a aclarar algo que he visto en un review y me parece pertinente aunque es probable que a muchos no les interese leer lo que tengo que decir ya que si llegaron aquí es por la historia en sí y no por los argumentos de ella:

Esta historia se me ocurrió de forma relámpago anoche, estaba medio dormida y aún así estaba buscando fics para leer, de pronto leí una reseña que estaba en inglés y me pareció interesante, lo primero que pensé fue que se trataba de algo con la temática que escribí ahora, pero al traducirlo me di cuenta de que no era ni parecido a lo que yo me había imaginado, por lo que me decepcioné un poco, ni siquiera abrí el archivo y decidí apagar el computador para dormir de una vez. Entonces pensé que me gustaría leer una historia con esta trama y al despertar esta mañana me dije: En vez de lamentarme por la decepción de no leer lo que me había ilusionado, ya que no he visto ninguna historia así ¿Por qué no crearla yo misma? Así empecé, me entusiasmé y la subí, a los minutos ya estaba haciendo el segundo capítulo que había pensado subir en unos días más para ya tener una idea más o menos clara de cómo sería el resto del fic, sin embargo, ahora el review que mencioné me dice que esta historia es similar a una ya existente en otra web y pregunta si es una coincidencia, por lo que se insinúa que lo que yo he escrito aquí es una copia. Yo no puedo afirmar ni negar la existencia de esa otra historia previa a la mía porque no la he leído, si existe yo no la conozco, pero puedo asegurar que si supiera de su existencia no la estaría re-escribiendo, la estaría leyendo. Además tengo otra historia en progreso, ¿Para qué ocupar el tiempo que no me sobra en hacer algo sin mérito?

La verdad es que no necesito justificar mi trabajo pero si ahora lo hago es porque aprecio la crítica constructiva y no me gustaría que un malentendido empañara este espacio. Solo puedo afirmar que cada palabra que he escrito ha salido de mí, si se parece a algo más no ha sido intencional.

Siendo totalmente sincera si yo publico mis ideas en esta página es porque me gusta escribir, me gusta recibir retroalimentación de mi trabajo y también me gusta pensar que hay personas que pasan un buen rato cuando leen lo que escribo y logran distraerse o ¿Por qué no? Sonreír, que es a lo máximo que aspiro. No me parece bien copiar, no lo encuentro válido, de hecho pienso que no tiene sentido porque además de que no es correcto y no me gustaría que me lo hicieran a mí este es un espacio público y es obvio que tarde o temprano más de alguien se daría cuenta, así que ¿Para qué siquiera intentarlo? Eso sí que sería perder el tiempo de gratis.

En este momento me siento algo desmotivada por esta historia, porque alguien pueda llegar a pensar que hice algo tan desagradable como un plagio, y si la continúo o no dependerá de las próximas opiniones que me lleguen. Pero de todos modos si alguien conoce esa otra página le pido que me envíe el link para leerla, insisto, es un tema interesante para leer y si es de las Faberry mucho mejor :) Y solo por si surgen nuevas dudas, si yo leyera esa historia tampoco copiaría; no solo escribo, soy una lectora empedernida.

Igualmente muchas gracias por el apoyo, que los otros comentarios que he recibido han sido buenos y no puedo desmerecerlos, gracias de verdad :D

Espero que disfruten el segundo cap.

Saludos.


"Así que tú eres Rachel". –dijo suavemente la chica de cabellos dorados que tanto habían estado esperando la aludida y su representante una vez que ambas se quedaron solas.

Unos metros más allá, en otra habitación los agentes estaban discutiendo los términos del contrato.

Rachel sentía que la rubia estaba invadiendo su espacio, y tal vez era que estaba de peor humor que de costumbre debido al dolor de cabeza que no la dejaba en paz, pero consideraba totalmente inapropiado que una persona a quien le acababan de presentar hacía 10 minutos estuviera inmiscuyéndose en algo tan personal como su cuarto. ¿Es que Christian no podía resolver sus asuntos en un lugar que no fuera su departamento?

"Ese es mi nombre, lamento no recordar el tuyo". –respondió finalmente, cortante y sin lamentar nada en realidad, haciendo obvia su molestia.

"Lo entiendo, es difícil que recuerdes algo cuando te olvidas hasta de la letra de tus canciones". –siguió Quinn en tono ligero como si estuviera comentando sobre el clima.

"¿Qué dijiste?" –replicó indignada mientras la chica se sentaba en la orilla de su cama y la miraba con una sonrisa mordaz, totalmente consciente de lo que estaba haciendo.

"Es lo que yo escuché de ti". –contestó con tono de suficiencia, Rachel incluso sospechaba que había algo de superioridad entre líneas. Eso era nuevo, totalmente diferente a la actitud dulce que había visto desde que la chica se presentó en su apartamento.

"¿Sí? Bueno, al menos se nota que mi nombre resuena en algún lado". –se defendió.

"Claro que resuena, en los programas de parodia".

"Escucha, doña nadie, no agotes mi paciencia porque basta con que yo diga una palabra para que tus pretensiones de fama se desmoronen antes de que puedas empezar a soñar".

"¿Me estás amenazando?" –la rubia se levantó y se puso frente a Rachel, evidenciando la ventaja de su estatura en comparación a la de la morena. –"Porque hasta donde yo entiendo todo esto es para hacerte un favor a ti. Me necesitas".

"¡Por favor! ¿En serio te crees tan importante?" –soltó una risa irónica por el atrevimiento de la chica, nadie enfrentaba a Rachel Berry jamás –"Ve con tus actos de buena samaritana a otra parte. Aunque espera… ¿De qué sirven si a nadie le interesan? No te equivoques rubia, eres tú quien me necesita a mí". –la morena enfatizó su intención empujando a Quinn por los hombros con la punta de los dedos. Apenas la movió, pero fue suficiente para que a la otra chica le brillaran los ojos de pura rabia.

"No me vuelvas a tocar". –siseó.

"Créeme que nada me daría más gusto, pero lo veo difícil si iniciamos un "romance". –dijo haciendo comillas con los dedos –"…Aunque si desde tu punto de vista somos totalmente incompatibles, ¿Sabes qué? Tienes toda la razón, hay que detener esto. Ten presente que lo dijiste tú, no yo". –pasó junto a la chica con la intención de ir a la sala y decirles a los agentes que el asunto no iba a funcionar, pero justo en ese instante Christian abrió la puerta de su habitación cortándole el paso.

"Está todo arreglado". –dijo el hombre en un tono bastante más optimista que al iniciar el día –"Espero que no se hayan aburrido mucho aquí dentro". –siguió a modo de disculpa. Ciertamente no estaban en el lugar más idóneo pero necesitaban toda la privacidad de la que tuvieran alcance –"Pero ya desde mañana podrán programar citas más entretenidas para conocerse mejor. Firmaremos los documentos de confidencialidad a las 9 en punto. ¿Alguna duda?" –Rachel quiso protestar pero de pronto su garganta se secó impidiéndole hablar, quizás era un efecto de deshidratación o quizás era efecto de algo más profundo, remordimiento tal vez… no, definitivamente era la deshidratación, necesitaba ir por un vaso de agua. Se volteó a ver a Quinn para hacerle un gesto que indicaba: ¿Qué esperas? Haz tu parte. Asumiendo que después de su pequeña interacción la chica pensaba igual que ella. Y claro la otra hizo su parte, pero no como esperaba.

"Todo está muy claro, gracias por su trabajo, y si no hay más de qué hablar yo me retiro, tengo unos compromisos que atender". –le sonrió a Christian amistosamente y él le correspondió pensando que la chica era muy agradable.

"Por supuesto, te acompaño a la salida. Rachel, ven a despedirte de la señora Rogers". –llamó a la morena como si fuera una niña pequeña y mientras los otros dos se dirigían a la puerta principal ella los seguía atónita.

"Pe-pero…"

"Por cierto Rachel, mi nombre es Quinn y soy tu nueva novia, no lo olvides". –dijo la rubia guiñándole un ojo con gracia antes de salir del departamento definitivamente.

"Linda chica, ¿Eh? Deberías tener amigas así". –comentó el agente al quedarse a solas con su representada.

"Pero ¿Tú viste lo que me hizo?" –dijo Rachel aún incrédula encontrando por fin su voz.

"¿Qué te hizo?" –preguntó él confuso.

"¡Estuvo satirizándome todo este tiempo, Christian! Ella no es lo que parece".

"Oh, vamos…"

"Lo digo en serio. Tu deber como representante es ponerte de mi lado y demando que lo hagas ahora".

"Estoy de tu lado, es por eso que estamos haciendo esto".

"No la quiero ni a un kilómetro de distancia". –se empeñó Rachel cruzándose de brazos como si eso definiera algo.

"Estás siendo absurda, ella aceptó el acuerdo de buena gana, estamos cubriendo tus asuntos en tiempo récord y probablemente de paso estemos salvando tu carrera, así que en vez de estar refunfuñando mejor ocúpate de recomponerte, que desde mañana todo será más movido". –posó las manos en los hombros de la chica y la miró solemnemente. –"Sabes que espero lo mejor de ti, Rachel". –ella no dijo nada, simplemente miró al piso.

Christian la había apoyado y creído en ella desde que había llegado a Los Ángeles, y de alguna manera no quería fallarle aunque eso significara aprender a tolerar a ese lobo con piel de cordero llamado Quinn Fabray.

Mañana será otro día, pensó una vez que su agente se fue. –El muy pesado había insistido en quedarse hasta asegurarse de que ella comiera. –Pero ya que estaba sola otra vez era libre para enfocarse en lo que deseaba incluso más que actuar o cantar. Cogió un vaso y un par de cubos de hielo mientras buscaba el ingrediente principal. Este va por ti, Quinn Fabray, ahora sí tendré presente tu nombre porque para bien o para mal estamos juntas en esto. Declaró al aire antes de permitir que la única anestesia que conocía recorriera su cuerpo una vez más.


Mientras tanto en otro lugar una distraída rubia miraba por la ventana del asiento trasero del auto que la llevaba a su residencia, sin prestarle la mínima atención a su representante que hablaba sin parar.

"¡Quinn!" -llamó Lisa Rogers al darse cuenta de que había pasado un tiempo más que prudente para responder y Quinn no reaccionaba.

"¿Ah? ¿Qué? ¿Decías algo? -preguntó la chica mientras despabilaba.

"¿No escuchaste nada de lo que dije?" -le dijo con los ojos entrecerrados.

"Lo siento". -se disculpó apenada.

"En resumen dije que esto será muy conveniente para ti... si es que logras llevarte bien con Rachel Berry, claro. Y hablando de ella, ¿Qué tal la primera impresión?"

"Creo que me odia". -sonrió la rubia ligeramente, pero su expresión se volvió seria rápidamente.

"Tranquila, nadie puede odiarte por mucho tiempo". -la animó su agente.

"Eso espero..." -contestó Quinn en un suspiro para luego volver a perder su mirada en algún lejano punto fuera del automóvil. Mañana será otro día, reflexionó para sí misma.


Descargo de responsabilidad: Ni Glee ni sus personajes me pertenecen, son propiedad de Fox y Ryan Murphy. Yo solo utilizo sus nombres con fines de recreación.