N/A: Finalmente decidí continuar. Dicen que si llega a una sola persona entonces vale la pena, yo también lo creo así, en este caso han sido varias personas por lo que solo puedo decir que agradezco infinitamente sus visitas a esta historia y también sus palabras de apoyo. Ustedes son los mejores :) Espero que disfruten el capítulo ;)

Saludos y que estén muy bien :D

Pd: Los pensamientos están en cursiva.

Descargo de responsabilidad: Ni Glee ni sus personajes me pertenecen, son propiedad de Fox y Ryan Murphy, yo solo utilizo sus nombres con fines de recreación y sin interés de lucro.


Rachel despertó haciendo una mueca aún con los ojos cerrados, la luz se filtraba inconvenientemente por la ventana, en definitiva fue un mal momento para olvidarse de cerrar las cortinas… no, en realidad sí pensó vagamente en las cortinas al pasar horas atrás pero en aquel momento no le importó. Empujó las sábanas fuera de la cama y se levantó de mala gana, es que según sus cálculos si hubiese despertado tan solo una media hora más tarde se encontraría en perfectas condiciones pero a su agente se le había ocurrido la brillante idea de despertarla él mismo con un lindo mensaje en la contestadora avisándole que ya estaba de camino a su departamento. Y con eso le había jodido todo el día a partir de ese punto. Y pensar que yo solía ser una persona de mañanas, suspiró mientras se desvestía para meterse a la ducha; hacía mucho que prefería quedarse en la cama, y así lo había hecho por un tiempo, incluso cuando no debía, como cuando dejó plantado a todo el equipo de producción para ese sketch… imaginar sus caras cuando Christian llamó para inventar una excusa logró sacarle una pequeña sonrisa, fastidiar a la gente que creía tener poder sobre su vida tenía su puntito de gracia, pero presentía que con todo ese asunto del PR ya podía irse despidiendo de su retazo de libertad. Odio tu disposición a prestarte a esto Quinn. Pensó, cerrando sus ojos con fuerza a la vez que se despedía de su efímero rastro de buen humor y sin inmutarse dejaba caer un chorro de agua fría sobre su cabeza.

Estuvo lista cuando faltaban cerca de 10 minutos para que Christian y su sobrevalorado montaje hicieran acto de presencia, pero ni siquiera se molestó en desayunar, pasó por la cocina pero sintió que no pasaría nada sólido así que cuando el timbre sonó, con apenas un vaso de agua y una respiración profunda se dirigió a la puerta principal para iniciar el siguiente show. ¿Qué más da?...

Algo anda mal aquí. Pensó Rachel cuando abrió la puerta y solo dos individuos aparecieron frente a ella, juraría que le faltaba al menos una pieza clave a esa escena; y la impuntualidad antes de firmar no era un buen presagio para ella –especialmente cuando ella misma tuvo que forzarse a estar lista a tiempo –…aunque a decir verdad cualquier cosa que tuviera que ver con el PR que nunca creyó que estaría obligada a hacer era un mal presagio a sus ojos. Ya en serio, ¿Dónde estaba la rubia?

"Espero que hayas dormido bien". –dijo Christian seriamente, sacándola de su mutismo apenas entrar al departamento. La estaba sondeando… grandioso.

"Eso sería una utopía". –respondió Rachel en voz baja pero su agente igualmente la escuchó, a él no se le escapaba una.

"¿Pesadillas?" –indagó él con la esperanza de que solo se tratara de eso.

"Yo no sueño". –cortó Rachel mientras dejaba pasar al otro hombre, de mediana edad, tan solo un poco más alto que ella que llevaba un folio y se identificó como el notario.

Miró confusa una vez más hacia el ascensor, esperando que de un momento a otro este abriera sus puertas, hasta que su representante se aclaró la garganta para llamar su atención. ¿Qué estoy haciendo? Si a Christian no le importa a mí menos, de todos modos no quiero verla. Y con ese último pensamiento espabiló y pasó adelante para guiar a ambos hombres a la sala; una vez que todos estuvieron sentados la morena se enteró de que la "Señorita Diamante en Bruto" ya había firmado el contrato –Rachel miró la hora y rodó los ojos. Parece que alguien está ansiosa por empezar… –hicieron escala en su casa primero porque hubiese sido muy arriesgado que las vieran a ellas y a sus representantes juntos entrar o salir al mismo tiempo del mismo lugar con un funcionario público, y al parecer estuvo de acuerdo con todo así que se agilizaron los trámites, eso quería decir que ella aceptaba prácticamente sin leer nada o sería tachada de niñita problema otra vez. Y se supone que su función es hacerme ver mejor… vaya.

"El abogado y yo ya lo revisamos, Rach, y todo está en orden, estoy seguro de eso. No es complicado, sus acciones estarán coordinadas por su agente y por mí, y ustedes solo deben seguir el itinerario, no interferirá con sus trabajos individuales aunque en más de alguna ocasión tendrán que hacerse visitas para que empiecen a difundirse los rumores. En cuanto a los paparazzi hemos puesto en el caso a sus fotógrafos personales para que hagan tomas convenientes de incógnito, todas las fotografías serán revisadas antes de publicarse y por supuesto a medida que avance el tiempo iremos llamando a los medios para que se unan, aunque ya sabes que ellos son más difíciles de controlar pero confío en tu compromiso y en el de ella, lo harán de maravilla".

"¿Qué clausulas existen?" –preguntó Rachel con voz mecánica a la vez que mantenía sus ojos clavados en el contrato sin ver nada realmente.

"Confidencialidad antes que todo, absolutamente nadie puede saber de esto, Rachel, ni siquiera tu familia". –ella solo asintió lentamente –"Y no solo me refiero a su relación, en caso de que supieras cualquier cosa acerca de la intimidad de Quinn…"

"Dilo claro, crees que voy a correr con los medios para perjudicarla ante la primera discusión. Espero que esto también se lo hayan advertido a ella, yo no soy la mala de la historia".

"No dije eso, y por supuesto que está advertida, esto es solo un respaldo, ambas están firmando lo mismo".

"Es un alivio, sin duda". –repuso ella secamente sin creerlo del todo.

"En caso de que en un plazo de 3 meses su relación no diera los resultados esperados se dará término al contrato, en caso contrario se hará una renovación". –continuó el agente. La morena pensó muchas cosas en fracción de segundo, ¿Cuál era el parámetro de "resultados esperados"? ¿Tendría que esperar a que Fabray consiguiera un papel o hasta que ganara un premio? ¿Cómo se medirían los beneficios para sí misma? No obstante, en el plano práctico solo pudo espetar una cosa.

"¡¿3 meses?! ¡Eso es demasiado tiempo! ¿Qué voy a hacer en 3 meses? Dijiste que no podría… que no podría verlo mientras esto durara". –Rachel se levantó exaltada y Christian la apartó para hablar a solas.

"Es un periodo de prueba más que razonable. No puedes pretender que de un día para otro obtengamos todo lo que queremos… ¿Cuánto esperabas tú que durara?"

"Esperaba que ocurriera un milagro y no hubiera tenido que llegar a esto en primer lugar". -respondió enfurruñada -"U-un mes quizá, ¿Por qué es necesario tanto tiempo cuando se supone que ya la besé?" -inquirió ya algo desesperada.

"¿Un mes? ¿Hablas en serio? Sé que eres más inteligente que eso, Rach. Lograr la simpatía, la incondicionalidad del público y el cambio de opinión que pondrá en ascenso sus carreras no se logra en un mes, en la vida real una relación seria no se consolida en un mes y lo único que tienes hasta ahora es un beso etílico, está manchado, ¿Entiendes? Ellos tienen que ver surgir la relación para justificar eso. Creí que sabías de qué iba esto". -suspiró algo frustrado -"Y por otro lado ¿Qué tanto tienes con St. James? Ni siquiera está en el país ahora". –Rachel solo lo miró con rabia, ¿Que no sabía de qué iba? Que no quisiera aceptarlo era otra cosa, y nadie tenía derecho a cuestionar o indagar en la naturaleza de su relación con Jesse, nadie.

"Dame el maldito papel". -dijo después de un duelo de miradas implícito.

"El vocabulario, señorita Berry".

"Dámelo antes de que cambie de opinión".

"¿Lo firmarás sin más?"

"Dejémonos de formalismos, en realidad a nadie le interesa lo que yo piense y tú estás de acuerdo con cada aspecto de esta maraña, ¿No? Tú sabes lo que es mejor para mí, ¿Cierto? Es tu trabajo al fin y al cabo, así que trae el papel o lleva mi mano hasta allá para que acabemos con esto de una vez, lo único que te exijo es una carpeta diaria con un listado prolijo de lo que tengo que hacer".

"Rach, sabes que no pretendía…"

"No veo que te muevas, ¿Qué esperas?"


Los papeles se validaron a una velocidad impresionante después de eso. Una vez que el notario se retiró Rachel se encerró un momento en su habitación ante la expectación de Christian, y cuando por fin salió parecía otra persona, radiante, risueña, mostrando sus dotes de actriz. El representante estaba perplejo pero no quiso emitir ningún comentario pues no sabía qué tan frágil era esa nueva actitud y prefería no tentar a la suerte.

"Espero que tengamos planes para hoy. Ya quiero iniciar la cuenta regresiva". –expresó la morena juntando sus manos y esbozando una gran sonrisa.


Así fue como después de una llamada técnica Rachel acabó sentada en un pequeño café cercano a la playa esperando a su "novia" para desayunar juntas. Una vez que la vio entrar no escatimó en contener su sonrisa, una sonrisa que perturbó a la rubia que sinceramente se esperaba una rabieta.

"¡Quinn! Buenos días". –se levantó a darle un abrazo que la otra en su estado de estupefacción no pudo corresponder.

"Hola. Te ves… feliz". –contestó finalmente, intentando ver si en su rostro podía descubrir algo de lo que había pasado para que la otra cambiara así.

"¿Cómo no iba a estarlo? Estás aquí y te amo". –esa falsa dulzura al hablar hizo que un sudor frío recorriera la espalda de Quinn que en ese momento se estaba sentando.

"¿Te golpeaste en la cabeza antes de venir?"

"No arruines mi mentalización, intento experimentar un convincente amor por ti en este momento". –contestó Rachel contrastantemente seria, y concentrándose en alisar una servilleta sin perder la serenidad.

"Okay. Eso está bien, supongo".

"En serio, ¿Cuánto sabes de actuación?" –la rubia suspiró y se sintió más en confianza, esa sí se parecía más a la chica que había conocido el día anterior.

"Lo suficiente". -contestó sin darle a Rachel la reacción defensiva que esperaba.

"¿Lo suficiente para qué exactamente?"

"Lo suficiente para poder hacer algo como esto". –Quinn se deslizó de su posición y se acomodó cerca de la morena, tan cerca que podía sentir cómo sus respiraciones se entremezclaban, sabía que no necesitaba más que eso por ahora, era lo justo para el público y también para demostrarle a la morena que sabía cómo ocupar su lugar en la farsa. Se tomó un tiempo sencillamente para observar sus rasgos y Rachel no se apartó.

"Tienes una acosadora idea de seducción". –dijo la morena después de un tiempo en tono neutro.

"Ah, ¿Te estoy seduciendo?" –preguntó la chica en voz baja.

"No. Solo creí que era tu intención, era eso o que no conoces el significado de espacio personal". –la rubia sonrió suavemente y acomodó el cabello de Rachel detrás de su oreja. -"Oye, eso hace cosquillas". –se quejó la chica, pero sin utilizar un tono que denotara molestia. Entonces Quinn se alejó conforme.

"Entonces, ¿Qué es lo siguiente en la lista?" –preguntó solo por decir algo mientras examinaba el menú.

"Desayunar es lo primero, eso no estaba en la lista". –respondió y pudo escuchar por lo bajo la risa de la rubia.

"Eso siempre está en la lista".

"Que no me entere de que lo disfrutas, Fabray". –advirtió.

"¿Qué cosa? ¿Coquetearte? Ni de chiste, no eres mi tipo". –Rachel frunció el ceño y Quinn la miró con burla a la vez que alzaba su mano para llamar a la mesera -"¿Qué? No me digas que eres el tipo de persona que piensa que me vas a gustar solo por el hecho de ser mujer".

"No seas idiota".

"Eso, déjame sentir cuánto me amas". – Rachel rodó los ojos. ¿Y serán 3 meses de esto?


"Me encanta tu humor matutino". –comentó Quinn al aire mientras caminaban por el paseo marítimo. Era el segundo punto del itinerario, eso sumado a un mensaje en Twitter y podrían dar por finalizado su primer día.

"No estoy precisamente de buen humor". -respondió la morena algo distraída, en ese momento estaba intentando huir de la luz y el calor ineludibles del día. Quinn pensó que el hecho de que hubiese desayunado solo una taza de café negro influía en eso.

"Lo sé, estoy siendo sarcástica". -Rachel la fulminó con la mirada y se olvidó del malestar físico que sentía en ese instante, después de todo tenía algo más fastidioso en frente.

"Eres… ¿Quieres simplemente guardar silencio mientras caminamos? Ya tengo suficiente con haberme levantado tan temprano para pasar tiempo de calidad contigo y encima tener que soportar tu sarcasmo".

"No podemos no hablar, se vería raro ante las cámaras".

"¿Ahora eres experta en PR?"

"No hay que ser un genio para reconocer a alguien que finge en una imagen. ¿Cómo puedes no disfrutar de esto? Hace un día precioso".

"Y siento como si el sol caminara junto a mí". -dijo en más de un sentido -"Mi cabeza me está matando, ten piedad".

"Se suponía que debías dormir bien anoche". –se quejó Quinn por lo bajo, se sentía bastante frustrada la verdad… y pensar que ese era solo el día 1. Sabía que no tenía que haberse dejado persuadir por Lisa.

"Eso no te incumbe". –contraatacó Rachel.

"Lo hace cuando tengo que salir con alguien que parece que acaba de salir de prisión. ¿Qué clase de actriz eres a todo esto? Solo pudiste mantener tu "mentalización" durante el desayuno y yo diría que incluso menos". –Rachel bufó y se plantó frente a Quinn.

"¿Por qué aceptaste esto, Quinn?" -confrontó finalmente.

"¿Qué quieres decir?"

"Exactamente lo que escuchaste y no me hagas explicártelo o comenzaré a pensar que eres tan hueca como la rubia que besé".

"Ese es un Maldito Estereotip…" -Quinn comenzó a subir cada vez más su tono de voz sin darse cuenta y Rachel se alarmó, si llamaban la atención por discutir en la calle durante su primer día Christian la mataría.

"Shhh…" -trató de hacerla entrar en razón antes de que terminara de hablar.

"Tal vez debamos ir a un lugar más tranquilo para conversar". –resolvió la rubia desviando la mirada al darse cuenta de la situación y redirigió sus pasos hacia la playa.

"Claro, no queremos que pierdas el control y lo arruines". –repuso Rachel con voz calmada pero aún provocándola mientras la seguía de cerca.

"Solo supondrían que me estás mal influenciando". –dijo Quinn cortante.

"Como sea, no es el propósito de esto, ¿Cierto? Se supone que tenemos que mejorar nuestra reputación, no empañarla más".

"Habla por la tuya". –siguió sin mirarla.

"Cierto, se me olvidaba que tú ni siquiera tienes una". –Quinn se detuvo abruptamente ocasionando que la morena chocara contra ella.

"Que tu mundo sea tan limitado no quiere decir que no existan otras cosas fuera de él. En primer lugar si no tuviera una reputación, es más, una buena reputación, tu agente no hubiera puesto tanto empeño en contactar a la mía cuando tú estabas por romper el récord de imprudencias posibles". –le dijo sin inmutarse por el choque, pero con la voz tensa. Y Rachel cruzó un momento de reflexión. Ahora que lo pienso, ¿Es idea mía o esta chica me desvió el tema?

"¿Cuál es tu tipo, Quinn?" –preguntó Rachel de repente, ya había recuperado el equilibrio pero permanecía detrás de ella.

"¿Qué? ¿Siquiera me has estado escuchando?" –dijo volteándose para encararla pero solo la encontró pensativa, o eso creyó.

"Sentémonos un momento". –dijo simplemente pasando por delante de ella y sentándose en la arena para suprimir un mareo. Estúpidas necesidades humanas. Cubrió el sol con un brazo y gruñó para sí misma antes de volver a centrarse en su nueva teoría respecto a la rubia. –En realidad te gusto, ¿No es así? –preguntó suavemente cuando Quinn llegó junto a ella con el ceño fruncido.

"No es así". –espetó Quinn de manera firme, pero Rachel sonrió aún más convencida.

"Era eso, ¿Cómo no lo vi antes? Te gusto y era la oportunidad perfecta para acercarte a mí. Muy inteligente, lo admito, pero no estoy interesada en hacer esto real, gracias". –concluyó como si se tratara de la declaración para un entrevistador y dejó a Quinn con la boca abierta.

"Por lo que veo tu mente es una caja de conspiraciones. No te creas tanto, ya te dije que no eres mi tipo".

"¿En serio? ¿Y cuál es tu tipo?" -insistió.

"No lo sé, no tengo un tipo, cuando sucede, sucede y ya".

"Oh, qué bien, no sabes cuál es tu tipo pero sabes que yo no soy tu tipo".

"Exacto, esto…"

"Muy conveniente, ¿Y por qué no soy tu tipo?" –siguió la diva antes de que Quinn pudiera decir: Esto es solo un trabajo más.

"¿Me lo estás preguntando en serio? Es un cuestionamiento totalmente fuera de lugar".

"De algo tenemos que hablar, ¿No?"

"Sí, pero si te vas a meter con mi vida privada yo también podría preguntarte sobre tu adicción…"

"Fin de la conversación". –algo hizo click en su interior al escuchar eso. Se levantó rápidamente, había sido suficiente por un día, que tomaran lo que había e hicieran algo con eso, ella se iría a casa. Cierto que se había metido en un terreno personal pero lo que hizo Quinn fue pasarse de la raya. Ella no era una adicta.

"¿Acaso negarás que eres adicta a coleccionar esas pulseras de plástico fluorescentes? Pero si tú misma lo habías dicho." –preguntó Quinn como si nada.

"Dije que… ¿Qué?" -¿Solo hablaba de eso? ¿Era posible que la diva hubiera malinterpretado las cosas?

"Eso leí en una revista". –se encogió de hombros y Rachel soltó el aire que no sabía que había estado conteniendo por segundos.

"Puede que no sea tu tipo pero por lo menos eres mi fan". –no sabía si era producto de la distensión pero esa pequeña confesión le había causado un poco de gracia, así que volvió a sentarse a su lado.

"Que no se te suban los humos, las salas de espera nunca se han caracterizado por tener buenos artículos para leer". –Rachel fue a darle una palmada en el hombro por la ofensa, pero Quinn se movió rápidamente y antepuso su mano. Rachel dejó su mano en esa posición, ligeramente impresionada por los reflejos de la rubia. Se quedaron mirando sus manos unidas en silencio por un momento, luego a Quinn se le ocurrió una idea y sacó su teléfono para tomar una foto de ellas con el océano de fondo. Entonces la diva reaccionó.

"¿Tú subirás la foto?"

"Creo que lo más apropiado es que sea yo quien lo haga, para encausar las especulaciones ya que nuestros paparazzi no enfocarán mi rostro por unos días". –y así lo hizo, aprovechando que la diva no objetó nada en un minuto Twitter fue testigo del inicio de su PRomance con tan solo una imagen y una leyenda.

" "P/S&T. Quiero más días así". ¿Qué es P/S&T?" –inquirió Rachel cuando Quinn le mostró lo que había hecho.

"Playa, sol y tú. ¿No es obvio?"

"No". –Quinn sonrió.

"Confío en que mis seguidores sean más perspicaces que tú".

"Solo digo que no es muy explícito que digamos, solo son manos, no es que sean de mucha ayuda para revelar misterios".

"Todas las pistas están en la imagen y se nota que una de esas manos no es mía; la insinuación por sutil que sea siempre deja una huella más profunda que las acciones explícitas".

"Okay, tu cuenta, tus reglas. Lo único que yo sé es que oficialmente terminamos por hoy. Podemos ir a casa". –dijo tocándole el hombro en señal de liberación antes de levantarse para irse definitivamente.

"¿A la tuya o a la mía?" –preguntó Quinn sugerentemente y recuperando el buen humor mientras se levantaba también.

"No te pases de lista, Fabray". –le advirtió sin mirarla, poniéndose en marcha lentamente.

"Yo solo decía". –le sonrió, alzando sus manos de forma inocente.

"Sí, sigue así y solo alimentarás mi teoría". –Quinn dejó de sonreír y entrecerró los ojos haciendo una pausa.

"Otra vez no". –refunfuñó cubriéndose la cara con ambas manos y Rachel no pudo impedir que se le escapara una media sonrisa. Si podía exasperarla así quizás ese trabajo no sería tan malo después de todo.