-¡Muy bien! ¡Aprenden rápido! ¡Incluso les podría regala las armaduras!- Felicitó el Guardián ya una vez culminado el entrenamiento -Pero a lo que nos enfrentamos no distingue nada, no tiene piedad alguna y posiblemente este en camino hacia aquí, mas nos vale estar preparados- Indicó el Guardián preparándose para alzar vuelo
-¿A dónde vas?- Preguntó Chase notando esto
-A buscar algo, ya vuelvo- Dijo el Guardián alzando vuelo
-¿Qué va a hacer?- Preguntó Everest
-No lo se, pero tengo un muy mal presentimiento sobre esto- Dijo Chase también preparándose para alzar vuelo
-¿Lo vas a seguir?- Preguntó Everest preocupada
-Quiero saber de una vez si puedo confiar en él- Dijo Chase alzando vuelo y siguiendo al guardián
-¡Cuídate!- Pidió Everest al ver que Chase alzaba vuelo
Una lluvia azotaba Bahía Aventura, nada preocupante pero si molestaba al volar, es una condición a tener en cuenta para muchos pilotos, aún así el Guardián volaba a ver que había pasado con Clover, que no contestaba las llamadas, él estaba preocupado de que hubiera pasado algo, pero lo que no tenía previsto es que esta posiblemente sería su última visita a la cueva
-¡Hola! ¿Clover?- Preguntó el guardián una vez allí
Una lata cayó, rebote y rodó, haciendo un sonido bastante llamativo que puso en alerta al guardián, este se acercó a la lata y la investigó, no había nada dentro de ella, tampoco nada sospechoso
Luego sintió como algo saltaba encima de él
Rescate había saltado sobre el guardián, con el objetivo de cumplir su misión, comenzó a golpear la armadura en sus puntos débiles
-¿¡Clover!?- Exclamó Connor -¿¡Que haces!?- Exclamó mientras se sacaba a Clover de encima
-Clover…. ¡Clover ya no está!- Gritó Clover volviendo a saltar
Si ambos no llevaran sus armaduras esto ya habría acabado, pero las armaduras estaban hechas para llevar la fuerza del portador al nivel necesario para la labor, así que ambos estaban igualados en lo que a la fuerza respecta, pero a veces la experiencia también ayuda
Connor agarró a Clover e intentó detenerla, pero esta se soltó y usó una de las cuchillas de plasma para hacerle un tajo al casco del guardián, este se tambaleó y Clover aprovechó para golpearlo de manera contundente para que se tambaleara aún mas, el guardián reaccionó como pudo y esquivó con sus propulsores un pulso que hubiera deshabilitado la armadura
-¡Para! ¡¿Puedes explicarme que carajo te pasa?!- Preguntó el guardián
-¡Sweetie es la única que me da órdenes!- Exclamó Clover volviendo a disparar el pulso
Este último logró impactar y deshabilitar algunas funciones, aún así la armadura seguía funcionando
-¿¡Sweetie?! – Preguntó Connor aun más confundido
-¡ELLA DOMINARÁ LA CIUDAD! ¡NADIE PODRÁ DETENERLA!- Gritó Clover lanzándole un choque eléctrico a Connor, este quedó paralizado, su conciencia no le permitía lastimar a Clover, pero ella por su parte no pensaba lo que estaba haciendo
Connor estaba siendo freído por dentro de la armadura, si esto seguía así ya estaría tocando el otro lado, Connor se quitó la armadura para evitar quedarse frito, en ese momento Clover lo agarró del cuello y lo levantó de allí gracias a la fuerza de su armadura, Connor estaba siendo asfixiado por el amor de su vida, con quien planeaba tener una familia, con quien quería casarse y dejar esta vida para vivir en paz, todos planes que no se concretarían por culpa de un parásito, Connor hacía lo que podía para soltarse, pero era imposible, la fuerza de su creación era mucha, así que ya asumiendo su destino si quererlo, dijo unas últimas palabras
-Gracias…. Por ser como fuiste y darme compañía y mi único amor……. Se… que estás allí….. Por favor…… - Las palabras que Connor no estaban teniendo efecto alguno en Clover – Te amo- Eso fue lo último que dijo antes de partir, sus patas lentamente se separaron del forcejeo, deslizándose por parte de las extremidades delanteras de Clover señalando el éxito de la misión del parásito
Connor ya se había quedado sin aire, Clover lo soltó, admirando por unos últimos instantes su obra, Connor tenía los ojos abiertos y llorosos, con una expresión de "Porque" en su cara, la armadura de Rescate se replegó y Clover ya estaba volviendo al control, aunque no sería por mucho tiempo
-¿Dónde… estoy?- Preguntó Clover no reconociendo el lugar – Estoy en…. ¡Connor!- Exclamó Clover al ver el cuerpo sin vida de Connor
-No, no, no, ¡NO!- Gritó Clover al notar el estado del cuerpo, que ya no era nada, el parásito, ya viendo que cumplió su misión, salió del cuerpo de Clover ella lo tosió y salió sangre junto con la toz
-Lo siento… - Lloró Clover -¿Qué me está pasando? – Pregunto Clover, débil y con su visión mareada y borrosa, se desplomó y cayó al frío suelo rocoso de la cueva, dando su último cerrar de ojos
Chase había hallado la cueva poco después, seguir el rastro del guardián fue cosa complicada, aún así lo logró y ahora buscaba respuesta
Aterrizó cerca de la cueva, si encontrar nada raro o sospechoso, Warden, la inteligencia artificial de la armadura de Chase advirtió algo
-Operador Christopher- Llamó la inteligencia de voz masculina - ¿No le parece que está entrando a la zona prohibida? Recomiendo dar la vuelta- Dijo Warden
-Quiero ayudar al Guardián, nada más- Dijo Chase
-Oh, ya veo- Dijo Warden – Habrá un pequeño inconveniente con eso- Dijo Warden preocupado
-¿Pasó algo?- Preguntó Chase entrando a la cueva y encendiendo una linterna
-AMBOS HAN MUERTO- Dijo Warden adoptando un tono de voz aterrador – Lo siento, debería corregir esa falla- Dijo Warden volviendo a su tono de voz amable
-¿¡Que?!- Preguntó Chase viendo dos siluetas tendidas en el suelo- ¡No! ¡No puede ser!- Exclamó Chase registrando el cuerpo de Connor en búsqueda de alguna esperanza
-¿Connor?- Preguntó Chase recordando a aquel lobo que había conocido en el restaurante del señor Porter -¿Eras tu? ¿Todo este tiempo?- Preguntó con su voz quebrada por aquella imagen que relataba los peligros de salvar vidas
En ese momento un pulso de choque separó a Chase de los cuerpos, este recuperó el equilibrio gracias a los propulsores de su armadura, aún así no comprendía que acababa de pasar, una nube azul y otra roja habían rodeado a Connor y a Clover respectivamente, encendiendo una nueva luz a las vidas de ambos lobos
