DPPGZ no me pertenece.
Lo sabía, desde la mañana del día anterior, todo gracias a que el chico peli naranja le entregó su gorra para que la cuidara. Todas las chicas se pusieron escandalosas casi como si tuviera en sus manos la llave del cielo. Ella no quería tener problemas, menos por un chico que ni si quiera le llamaba la atención. El plan del día de hoy era: evitar a toda costa a Brick, evitarlo hoy y de ahora en adelante hasta el día en que se graduara.
Después de todo, no es como si fueran amigos… sólo compañeros de clase y nada más… ¿Cierto?
De nuevo caminaba por las calles vacías, se levantó temprano para no encontrarlo en la entrada. Las nubes otra vez la amenazaban con un poco de lluvia, pero no sintió miedo de mojarse esta vez, pues ayer también la espantaron, pero sólo eso, ya que nunca llovió.
-Oh no…- pero según el clima había un 40% de probabilidades de que lloviera, Momoko era terca, así que hizo caso omiso al comentario de la TV.
Y ahí se encontraba ella, corriendo por su vida, para no mojar su uniforme que acababa de planchar. Solamente eran una gotas de agua, que pasando los segundos empezaban a caer con más frecuencia y fuerza. Logró llegar a la escuela, mojada pero llegó. Estaba en su casillero, un poco agachada y apoyando sus manos en sus rodillas, respirando agitada, ya que tuvo que correr.
-Ah… Ah… ¡Achú!- de repente volteó, creyó que no lo encontraría, sabía que de nada había servido levantarse temprano si después de todo la lluvia la retraso, pero entonces… ¿Por qué él la esperaba?
-Toma…- le estiró una toalla de tamaño mediano, pero al fin de cuentas algo con que secarse, su iris color rojo apuntaba a algún lugar que no fuera ella. A pesar de que no quería hablar con él, ni intercambiar miradas, nada… él no parecía entender la situación en la que se encontraba.
-No, gracias…- le contestó de buena manera. Pasó de largo, caminando a dirección para comprar un uniforme nuevo. Definitivamente cumpliría con no hablarle, únicamente para no tener problemas, puede que se escuchara egoísta pero… ¡A él no le estaban haciendo nada! Y ella era la víctima, pero tampoco iría llorándole que le habían hecho maldades, no.
Brick quedó con los ojos abiertos al no entender la actitud de ella hacia él. Se molestó un poco, de verdad se molestó, él siendo amable y ella una grosera… giró viendo como ella iba abrazándose a sí misma, temblando y caminando muy lentamente. La siguió y le puso la toalla encima de su cabeza.
-Sólo tómala… maldita sea- aún con su mano encima de su cabeza. Estaba a punto de irse, cuando ella habló.
-He dicho que no, gracias- estiró su brazo devolviéndola. Una venita apareció en su sien, si que era terca como una mula, no, incluso la mula sabía obedecer.
-¡Que la tomes!-
-¡Dije que no!-
-¡Serás…! ¡Agh!- se acercó enojado a ella, Momoko sintió un poco de miedo, no había visto una mirada igual a la de ése momento en él. Cerró los ojos al pensar que la iba a golpear o algo parecido, pero sólo sintió presión en su mentón.
-Cállate y tómala, demonios… no debería preocuparme por ti, malagradecida…- y ahora sí, desapareció por el pasillo, mientras la chica miraba al piso, Brick le había amarrado la toalla alrededor de la cabeza, parecía caperucita roja, pero ahora en versión blanca. Agradecía que no llegara nadie después de ella, ni que alguien pasara por ahí y la viera.
-Te dije que no la quería… Idiota-
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Entró al salón, con un pants puesto y una camisa blanca de deportes. Pues la falda y la blusa de tanto estar doblada y guardada en una bolsa dentro del almacén, no se veía nada linda así. Como su pelo se mojó, lo traía suelto y enredado, odiaba su pelo así, ahora si odiaba los días lluviosos en los que no llevaba consigo un paraguas. Fue directo a su asiento, mientras todos y todas ponían su mirada en ella, al verla con su melena peli naranja suelta, estaba muy larga y eso impresionó a todos, pues siempre traía su coleta con su moño. Los chicos empezaban de nuevo a secretearse entre ellos al igual que el primer día, alabando a la hermosa Momoko.
-Que molestos…- susurró.
Sacó un estuche de su mochila, donde traía unas ligas, tomó dos y se hizo unas coletas de cada lado, su pelo estaba esponjado y no lo soportaba. Miró de reojo hacia atrás, y Brick estaba dormido encima del banco. Las clases empezaban, debía poner atención.
Timbrando para el receso salió huyendo de ahí. Fue al comedor, sería su primera vez entrando ahí, era muy grande y estaba muy limpio, sin prestar atención, iba caminando sin lugar a donde ir, pero tenía mucha hambre así que… chocó con alguien. El tipo estaba alto y gordo, que tuvo que levantar la vista, pero lo peor es que, le había embarrado su propia comida. Todos en el comedor guardaron silencio y observaban. Tuvo miedo, pero… ¿Miedo? ¿Qué es eso? ¿Se come?
-Perdón- y siguió su camino.
-¡Hey! ¡Ven aquí!- la persiguió el chico.
-¿Qué es lo que quieres?- su mirada de indiferencia se hizo presente.
-¿Crees que con una disculpa se va a quitar la mancha?-
-¿Y? ¿Quieres dinero para ir a la lavandería?- Momoko sacó su cartera y le dio el dinero suficiente para ir a lavar una sola prenda.
-¿Es eso suficiente? Ahora déjame en paz- siguió su camino con tranquilidad, tal vez estar en el comedor no era la mejor opción.
-Hija de p*ta... Me la vas a pagar- Los presentes en el comedor se reían del chico ya que una mujer lo había dejado en vergüenza.
Boomer y Butch observaron la escena, y tenían el presentimiento de que algo pasaría.
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Estaba dentro del salón, con los brazos en su banco y su cabeza descansando arriba de ellos, mirando a la ventana. No entendía porque la chica lo estaba ignorando, él no había hecho absolutamente nada. Bueno, puede ser que la molesten sus gritos, sus preguntas, que la espere en la mañana para tratar de molestarla y al final que ande tras ella intercambiando palabras sólo para hacerla sonreír… tiempo, ¿Qué? ¿Sonreír? ¿El gran Brick tras una chica sólo para hacerla sonreír?
-Puff… es cierto, sólo para ver esa sonrisa…- habló para sí mismo.
El chico se sentía dueño de la curva más hermosa que había visto en Momoko, que únicamente él había sido espectador de tal cosa. Pero…
-¿Realmente me gusta…? O…-
"¿O sólo estoy tratando de desaparecer la profunda soledad que contemplé en sus ojos?"
-Tengo que aclarar las cosas con ella… ¡Bien!- se levantó de su asiento con todo el entusiasmo y una sonrisa de valentía, escuchó la puerta abrirse y vio a sus dos amigos con cara de preocupación.
-Butch, Boomer ¿Qué pasa con esas caras?- los chicos mencionados intercambiaron miradas.
-Bueno lo que pasa es que…- empezó Butch.
Al analizar las palabras que salían de la boca de su amigo, quedó atónito. Su sonrisa se desvaneció y cualquier rastro de felicidad se fue, quedando una faceta seria de él.
-¿Es cierto eso?-
-Lo he escuchado mientras estaba en el baño… no creo que sea mentira, se trata de Eddy después de todo…- dijo con un poco de miedo Boomer
-¿Dónde está ella?-
-Salió del comedor, creo que estará cerca de la sala de maestros-
-Ya regreso-
-¿Qué harás?- preguntó el pelinegro
-Nada que nunca haya hecho-
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Recargada en una pared de las afueras de los salones, bajo un techo, viendo la lluvia caer, muy lejos del comedor, muy lejos de Brick, saboreando una paleta sabor fresa tranquilamente.
-Mmm… ¿Parará la lluvia para cuando tenga que ir a casa?-
"¿Cómo se sentirá…? ¿A él le importará…? No lo creo…"
Flashback~
-Momoko hoy tu pelo está suave… ¿Lo has cuidado?-
-Claro, mami-
La niña descansaba en el regazo de su madre, la mujer acariciaba con dulzura el largo cabello de su hija.
-Oye mamá… ¿Qué es lo que te gusta de papá…?-
-¿De papá? Pues… supongo que todo de él…-
-¿Todo?-
-Claro, él me acepto como soy, sin objeción… me ama tal cual y yo a él…-
-¿A pesar de pelear?-
-Eso a veces es algo que siempre sucederá en una relación, Momoko… cuando seas mayor lo entenderás, cuando seas mayor…-
Fin flashback
"Cuando seas mayor…"
-Llegará ésa persona que amará lo que tú más odias de ti misma…- miraba al cielo, la lluvia sonaba con fuerza al tocar el suelo. No lograba entender aún… aquella frase que su madre le había dicho.
-Definitivamente… no entiendo-
Sonando el timbre para entrar a clases de nuevo, Momoko se dirigió a su salón, encontrándose con el asiento de Brick vacío. Las horas pasaban lentamente y el asiento seguía sin su dueño, le pareció extraño, a pesar de que al chico no le gustaban las clases no salía del salón y se la pasaba dormido.
-No es como si lo estuviera esperando…- dijo para sí misma.
Lo mejor del día hasta ahora, que era mitad de semana, que no había recibido una nota como la de ayer; a excepción del choque con el tipo del comedor, aunque… sentía que algo le faltaba en su día…
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Mientras tanto en un edificio abandonado cerca de la escuela... se encontraba sentado en una gran silla el chico del comedor, tragando como cerdo una hamburguesa…
-Oi, Eddy, te busca… -titubeó un poco el chico, mirando a todos lados.
-¿AH? ¡Habla, insecto!-
-U-uno de los Him… Brick-
El gordinflón abrió los ojos sorprendido y luego sonrió de medio lado.
-Tráelo…-
El chico de la gorra roja entró cabizbajo por una puerta en mal estado, con el otro chico detrás de él.
-Qué onda, Eddy…- subió la mirada, la cual parecía tranquila, aún así, le regaló la sonrisa más hipócrita que jamás había hecho.
-El mayor de los Him ¿Qué te trae por aquí? ¿Es que acaso ya pensaste sobre unirte a mí?- levantó una ceja sin creerlo, en cambió Brick rió a lo alto.
-Sabes que eso jamás pasará…-
Intercambiaron miradas, por parte de Eddy de odio, ya que no soportaba a ése pequeñajo, que creía que todo el mundo era de él, y de parte del peli naranja, sus ojos sólo expresaban que tenía una basura muy grande frente a él.
-¡¿Entonces a qué has venido?!- se levantó enojado y gritando.
-Nada especial, sólo que... me he enterado que quieres darle una lección a la chica nueva… ¿Es cierto?-
-Tus amigos como siempre de chismosos, nunca les enseñaste nada bueno-
-Deberías de cerrar la boca- le dijo con frialdad el visitante.
-¡Serás…! ¡Lárgate de aquí!- Brick dio medio vuelta.
-Claro, claro, ya me iba, ah… una cosa, aléjate de la chica o lo lamentarás- echó otra mirada más al chico que tragó saliva con fuerza, el peli naranja desapareció.
-¡Ja! ¿Pero que tenemos aquí? ¿Al mayor de los Him enamorado? ¿Es acaso una broma?-
-Pe-pero Eddy, Es Brick Him…-
-¡Eso que más da! De seguro ya no ha de saber ni cómo defenderse… nuestra lección a la chica nueva, la pospondremos hasta la próxima semana, no puedo esperar… esto será divertido…-
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Y sin saber absolutamente nada, la chica de cabellos naranjas caminaba tranquilamente hacia su hogar bajo su transparente paraguas.
Regreso con otro cap. para ustedes. Se les agradece sus reviews y que se tomen el tiempo de leerla, espero sus opiniones. Kurousagii cambio y fuera.
