La luna brillaba hermosamente en el cielo nocturno. Apenas algunas pocas nubes la opacaban momentáneamente. Era una de esas noches en las que todo es demasiado calmado y las cosas interesantes ocurren intramuros, justo como sucedía en esos momentos dentro del estudio de Kaname, en el dormitorio de la Clase Nocturna. Cuando Rhoslyn abrió el portafolio, Ichijo vio las bolsas de sangre que había dentro, y fue entonces que recordó la plática que tuvo con Kaname algunos días antes.
*Flashback*
-Ichijo, hay algo acerca de las solicitudes para la Clase Nocturna…- Kaname estaba sentado en la silla de su escritorio, mientras que Ichijo lo estaba en una esquina del escritorio, junto a todos los papeles.
-¿Ah sí? ¿Qué sucede? – dijo mientras revisaba algunos papeles que tenía en sus manos.
-Verás: dos de ellas son bastante interesantes y me gustaría saber tu opinión al respecto. Son dos chicas
-Claro ¿cuáles son? – preguntó el vampiro rubio mientras revisaba entre los expedientes para buscar los nombres.
-No te preocupes, no hace falta que sepas sus nombres aún. Quiero escuchar tu opinión después de que las conozcas. Las primeras impresiones son importantes. Sólo ten en cuenta que una de ellas viene de una antigua familia militar… de hecho, ella y su hermana, sin embargo esta última no podía estar más alejada de los estándares de su familia, así que sólo una de ellas llamó mi atención.
-Ya veo. Creo que ya se de quiénes hablas. ¿Qué hay de la otra? – Ichijou se quedó pensativo y curioso por la explicación de Kaname
-La otra chica es la heredera de la Sanguinem Corporation. – Los ojos verdes de Ichijo lucían sorprendidos al escuchar esto –como ya sabes, el consumo de sangre envasada ha sido recientemente aprobado en algunos lugares del mundo y el Senado ha mostrado cierto recelo al respecto, ya que los efectos de su uso pueden ser variables según la sociedad en la que se venda.
-Creía que la sangre envasada era la opción para aquellos que no quieren tomar las tabletas de sangre, sobre todo porque se trata de sangre humana, recolectada de personas que han accedido a vender su sangre. Además el individuo no sufre daño alguno en el momento de su obtención.- Ichijo era un vampiro joven, pero siempre estaba muy al pendiente de los asuntos de actualidad en el mudo vampírico.
-Así es, pero es precisamente la razón de los riesgos de consumo. El producto es limitado, ya que sólo algunas personas están dispuestas a vender su sangre, y a pesar de que su número se incrementa, la sangre envasada no es un producto que pueda alimentar a todos los vampiros del mundo. Aunado a esto, hay que tener en cuenta que es un producto caro y el principal temor es que, después de beberla los vampiros se rehúsen a consumir las tabletas de sangre y posiblemente comiencen a atacar personas en busca de sangre.
-Ahora entiendo por qué es un tema tan recurrente y problemático en las sesiones del Senado; el uso de sangre envasada podría alterar la paz en Japón ¿no es verdad?
-Así es, y esa es la razón por la que quisiera ver el efecto que esas chicas y sus familias puedan tener aquí – Kaname dijo mientras veía la luna por la ventana. Sumido en sus pensamientos.
-Sanguinem… esa corporación ha sido muy sonada por diferentes razones desde hace mucho tiempo, y especialmente porque es…- Ichijo miró a Kaname con gran expectación y casi asustado.
-Así es, esa chica es…- el vampiro sangre pura volvió a mirar a la luna.
*Fin del flashback*
-No está en contra de las reglas de la Academia el beber sangre envasada. Como ya sabrás, apenas han pasado algunas semanas desde que se aprobó el consumo de ésta. Sin embargo, aún tengo mis reservas al respecto. – dijo Kaname mientras veía las bolsas de sangre dentro del portafolio.
-Supongo que es por las posibles consecuencias en la sociedad ¿no? – Rhoslyn dijo con una pequeña sonrisa.
-Así es, pero eso aún está por verse. Por ahora, estoy agradecido por tus regalos. Además estoy seguro de que Ichijo los disfrutará bastante ¿hace cuánto tiempo que no bebes sangre humana?
- Pues…yo… podría decirse que hace algunos años- respondió el Vicepresidente, un poco apenado al recordar la última vez que había tomado sangre humana. Había sido una noche que su abuelo había secuestrado a un chico y obligó al joven vampiro a bebe su sangre. Pobre muchacho. Ese recuerdo todavía le revolvía el estómago y le daba escalofríos. Ese día decidió no volver a morder a un ser humano para alimentarse. Pronto salió de sus ensoñaciones y sonrió a la chica, muy aliviado de saber que estaba dispuesta a cooperar con los planes de Kaname. – Muchas gracias por el regalo, Rhoslyn. Me siento contento de que podamos tenerte en la Academia como estudiante.
El día siguiente Yuuki despertó muy tarde. Trataba de aprovechar sus vacaciones para reponer el sueño pedido durante sus noches de patrullaje en la Academia. Esos eran prácticamente los únicos días que podía dormir lo suficiente. Como no había estudiante en el Dormitorio del Sol, se estaba hospedando en la residencia de Kaien, en uno de los tantos cuartos vacíos que la casa tenía.
En cuanto se levantó, se vistió y fue directo a la cocina para hacerse algo de desayunar, pero se encontró con un plato de huevos revueltos y pan tostado junto a una nota que decía "Te preparé el desayuno porque quiero que aproveches tus vacaciones. Voy a estar atendiendo algunos asuntos en el edificio de la Academia; por favor encuéntrame ahí cuando puedas. Tu papá." La adolescente sonrió y se apresuró a desayunar para ir a encontrarse con su padre.
Lo primero que notó al entrar al edificio fue la calma y el silencio del lugar. Usualmente muchos alumnos caminaban por los pasillos y hacían que el lugar fuera bastante ruidoso. Se preguntó si Zero estaría por ahí y caminó hacia los salones de clase. Finalmente encontró uno abierto y entró, encontrándose con Kaien Cross sentado en el sitio del profesor y en uno de los pupitres, la chica que había visto ayer llegar a la escuela, aparentemente resolviendo algún examen.
-Yuuki, que bueno que viniste. Déjame presentarte a Rhoslyn, una de nuestras nuevas estudiantes de la Clase Nocturna – el director sonreía y como siempre parecía muy relajado y contento de tener estudiantes vampiros dispuestos a convivir con humanos.
-Hola, gusto en conocerte. Yo soy Yuuki Cross- parecía un poco tímida al principio, especialmente porque recordó la escena del día anterior, pero ahora que veía a la chica, no se sintió tan extraña como el día anterior.
-Mucho gusto Yuuki. Mi nombre es Rhoslyn – la chica vampiro le sonrió y después siguió contestando su examen.
-Necesito ir por el examen de ciencias sociales. Ahorita regreso. Yuuki, quédate aquí en caso de que Rhoslyn tenga alguna duda.- Dijo el director mientras salía del salón.
Yuuki asintió y miró a la otra chica, quien al parecer no le importaba otra cosa más que su examen. De igual manera, se preguntó cómo podría resolver las posibles dudas de Rhoslyn; los exámenes aplicados a la Clase Nocturna tenían un nivel mucho más elevado que los de una preparatoria común. De cualquier forma decidió caminar hacia la ventana para ver hacia afuera.
-Ayer estabas en la entrada de la academia - Rhoslyn dijo inesperadamente.
-S…sí…estaba regresando de hacer unos encargos en la ciudad y…- Yuuki no esperó que la chica trajera a relucir el tema.
-Y junto a ti había otro vampiro ¿no es verdad?- Yuuki se quedó anonadad por un momento. No sabía cómo era posible que supiera que Zero era también un vampiro –No te preocupes, sólo me preguntaba… parece que tomas el tema de los vampiros bastante bien.
- Bueno, eso es porque mi papá cree en la coexistencia pacífica entre vampiros y seres humanos, al igual que yo. Además he tenido contacto con vampiros desde que era pequeña…-Yuuki dijo muy pensativa y acordándose de la experiencia que tuvo con Kaname-sempai y el vampiro que intentó matarla.
-Eso está muy bien. Recuerda que no todos los vampiros buscan calmar su sed de sangre, especialmente aquí.- Rhoslyn le sonrió y continuó escribiendo, pero después de un momento, y sin quitar la atención de su examen, dijo – pero ten en cuenta que no todos los vampiros son de confianza…
Ese último comentario dejó a Yuuki casi petrificada. No estaba segura si era una advertencia o una amenaza. De cualquier forma, apenas conocía a Rhoslyn, así que sería mejor tener cuidado cuando estuviera cerca.
Cuando Kaien Cross regresó envió a Yuuki al Dormitorio de la Luna para que acompañara Zero, quien estaba esperando al obrero que debía hacer un par de arreglos.
-Buen día dormilona- la salió el chico de cabello plateado.
-Buenos días… ¿aún no llega el obrero?
-Ya llegó, pero fue a recoger sus herramientas la camioneta.
- ¿Qué se supone que va a arreglar?
-Ya lo verás… créeme
Cuando el obrero regresó con sus herramientas en una carretilla que se veía bastante pesada, se dirigieron a la entrada del Dormitorio de la Luna, donde Kaname los estaba esperando.
-Buenos días Yuuki ¿dormiste bien? – sus ojos parecían bastante cariñosos cuando vio a la chica.
-Kaname-sempai… sí, muy bien, gracias. Creí que estarías dormido. – Yuuki no se esperaba para nada encontrárselo, considerando la hora que era.
-Como Presidente, debo ocuparme de los asuntos del dormitorio; sin importar la hora – dijo calmadamente el vampiro.
-Suficiente plática sin sentido, comencemos – dijo Zero, evidentemente molesto y pasando entre los dos para interrumpir la escena, seguido del obrero con sus herramientas. – Bien, creo que comenzaremos por aquí- dijo parándose enfrente de una pared con un gran pedazo quemado y junto a un vidrio quebrado.
-¿Pero qué es esto?- Yuuki no podía imaginase de dónde había salido tal cosa.
-Sí, por aquí. También tenemos algunas ventanas rotas en el segundo y tercer piso, así como varios agujeros en las paredes de las cocinas y el pasillo- dijo Kaname muy serio, pero había algo bastante cómico con la situación – lamento mucho las inconveniencias de esto, pero veces los estudiantes del dormitorio se…dejan llevar y se descontrolan un poco.
-Oh… eso explica todo…supongo- Yuuki hizo un gesto muy peculiar mientras veía la pared.
-Me alegro de que no tengamos que hacer guardia en este dormitorio en periodo de exámenes- dijo Zero, sin encontrarle nada cómico a la escena.
Finalmente el día en que lo estudiantes llegarían a la escuela estaba ahí. Los chicos de la Clase Diurna fueron congregaos en el salón de usos múltiples. Ahí los maestros fueron presentados y las reglas explicadas, así como la dinámica en el campus, los horarios, las fechas de vacaciones y días feriados. Los alumnos tendrían que recoger y mandar a arreglar sus uniformes en el mismo edificio del salón de usos múltiples en lo que restaba de la tarde y al día siguiente. Era sábado y las clases empezarían el lunes por la mañana, pero el toque de queda comenzaría a partir de ese día y nadie podía salir del Dormitorio del Sol después de la 7 de la tarde sin la autorización del Director.
Los alumnos de la Clase Nocturna comenzaron a llegar a las 8 de la noche del mismo sábado. Tan pronto llegaban, eran recibidos por Ichijo y Seiren, y posteriormente llevados al salón de usos múltiples. Sólo llegarían 6 alumnos nuevos y el resto de la Clase Nocturna llegaría entre ese día y el siguiente.
-Ay, quisiera que llegara un chigo guapo y lindo para llevar mis maletas- Avrielle dijo tan pronto salió del auto.
-Si eso quieres, mejor espera sentada. No creo que alguien vaya a cargar tus bultos o que tan siquiera les importe- Dijo Aisha bastante harta. Después de pasar nueve horas de viaje con su hermana y sus constantes quejas, incluyendo los reclamos del por qué no habían ido en primera clase, el clima, entre otras cosas triviales, comenzaban a volverla loca. Había sido como un dolor de muelas todo el tiempo, y considerando que era ella la emocionada por ir a Japón, no daba muchos ánimos a la hermana mayor.
-Bienvenidas a la Academia Cross. ¿Nombres?- Seiren dijo finalmente, después de ver toda la escena.
-Aisha y Avriell De Angelis
-Veamos – Seiren las buscó en la lista que tenía en las manos – Ok, vengan conmigo… y lleva tus propias maletas, si no es mucho pedir – dijo muy seria mientras caminaba hacia el edificio de la escuela. Aisha se rió en silencio después de escuchar el comentario.
Cuando los seis estudiantes estuvieron reunidos en el salón fueron recibidos por el Director y después por Kaname, cuya aparición hizo que el ambiente del lugar cambiara y todos se tensaran bastante ante la expectación.
-Bienvenidos a la Academia Cross. Estoy muy contento de que hayan venido aquí y sean parte de algo realmente grande: la coexistencia pacífica entre humanos y vampiros. Esa es la idea principal de esta escuela; el demostrar que los vampiros y los humanos pueden vivir juntos sin que unos se vayan encima de los otros – dijo tratando de bromear un poco para relajar a los chicos – pero debo advertirles que, como ustedes ya deben saber, el beber sangre de los estudiantes está estrictamente prohibido dentro del campus, así como revelar cualquier cosa que pueda poner en riesgo la confidencialidad de su naturaleza como vampiros. Somos bastante discretos en ese aspecto. También está prohibido entrar al Dormitorio del Sol o al de los profesores. Lo mismo va para los estudiantes de la Clase Diurna, quienes ni siquiera pueden pasar del punto de control situado entre el Dormitorio de la Luna y los terrenos del colegio, a diferencia de ustedes, que pueden acceder a mi oficina con previa cita. El toque de queda para la Clase Diurna es a las 7 de la tarde; el de ustedes comienza a las 7 de la mañana. Después de esa hora, sólo se les permitirá estar dentro de su dormitorio y atrás de las puertas del punto de control, por lo que si necesitan un libro de la biblioteca, búsquenlo antes del toque de queda. Todo lo que necesitan está dentro del Dormitorio de la Luna, cuyas reglas serán revisadas cuidadosamente con su Presidente y Vicepresidente posteriormente. El uso del uniforme es de carácter obligatorio para los días…eh bueno, mejor dicho las noches de clase. También quiero decirles que después de terminar esta junta, deben presentar un examen para ser debidamente acomodados en la clase más afín a su nivel académico. Por el momento es todo. Ahora, cedo la palabra a Kuran Kaname, el Presidente de clase y dormitorio- el director terminó de dar sus indicaciones y miró hacia el vampiro sangre pura que estaba parado junto a él.
-Muchas gracias, señor Director. Les doy la bienvenida a la Academia Cross. Como ya dijo nuestro director, espero que todos obedezcan las reglas y se comporten a la altura de la situación. Si tienen algún problema o situación especial, por favor vengan conmigo para poder resolverlo. También pueden acudir con Ichijo Takuma, su Vice Presidente. Les reitero que las reglas específicas del dormitorio serán revisadas más adelante, después de que presenten los exámenes pertinentes. Por ahora, les pido que antes de comenzar con las pruebas académicas, pasen a probarse los uniformes y que el sastre les haga los arreglos necesarios, en caso de que no les queden. ¿Nos harías el favor, Ichijo? – dijo Kaname, dirigiéndose al vampiro rubio y de ojos verdes que se encontraba en una de las esquinas del salón.
-Síganme, por favor - dijo sonriendo y caminando hacia el tercer piso, seguido por los demás vampiros – en cuanto terminen, uno de nuestros profesores los llevará a un salón de clases para que hagan su examen. Mientras pueden dejar sus maletas aquí.
Se les dieron un par de uniformes a cada estudiante y después tuvieron entrar al salón en donde estaba el sastre, debidamente custodiado por Ichijo, sólo para asegurarse que ninguno de los chicos decidiera tomar un tentempié.
-Me gusta el uniforme… es bastante genial – dijo Aisha mientras se lo veía puesto
- Pues a mí no. Creo que el negro me quedaría mucho mejor. ¡Con éste parecemos colegialas! – Avriell simplemente se comportaba como era siempre.
-Pues no sé, quizás sea ¡porque somos colegialas, idiota! Además, dudo que el negro sea para nosotras. Digamos que tengo la impresión de que éste es precisamente par que resalte en la noche… por si acaso. Ah, y te toca entrar por cierto.- Dijo Aisha mientras veía a otro de los estudiantes salir.
-Bien, veré si puedo usar el negro- dijo mientras entraba al cuarto con el sastre – Hola, eh… disculpe, señor Vicepresidente, estaba pensando que se me vería MUCHO mejor el uniforme negro. Por eso quería pedirle si puedo usar ese en vez del blanco. ¿Por favorcito? – dijo mirando coquetamente a Ichijo y moviendo juguetonamente su cabello.
- Disculpa, tu eres…?
-Avriell De Angelis, mucho gusto.- le guiñó el ojo.
- Igualmente… y lo siento señorita. Clase Nocturna, uniforme blanco- dijo educadamente.
-Y o sea, no te pases- dijo mirando al chico, quien claramente no entendía nada de lo que decía-…ash, bueno pues ya, X. – se subió al taburete para que el sastre le ajustara la ropa – Oye, porfas más corta la falda y que se vea más justo-
-Eso es lo más corto que se permite traer la falda y trata de que te quede cómodo, lo vas a usar casi todos los días- Ichijo comenzaba a preguntarse qué pasaría dentro de la cabeza de la chica. Cuando Avriell terminó con el sastre, su hermana entró.
-Hola. Una disculpa por mi hermana. Mi madre dice que es una niña "especial"- dijo sarcásticamente.
-Por favor, no seas tan dura con ella – el vampiro sonrió, tratando de no reírse.
-Créeme, ya lo verás.
Cuando terminaron de pasar los estudiantes, fueron directamente a presentar sus exámenes. Eran bastante largos y pesados, ya que evaluaban diferentes áreas. Los estudios en la Clase Nocturna tenían un nivel prácticamente universitario, pero también tenían algunas clases de nivel bachillerato, para los vampiros más jóvenes. Les tomó algunas horas el completar las pruebas, pero después de eso fueron llevados al Dormitorio de la Luna, donde Ichijo los esperaba.
-Hola de nuevo chicos. Para los que no se acuerden, mi nombre es Ichijo Takuma, el Vice Presidente del dormitorio. Voy a explicarles un poco más sobre las reglas que tenemos aquí. Primero que nada, absténganse de hacer cualquier cosa que pueda delatar nuestra verdadera identidad. No digo que no puedan interactuar con los estudiantes de la Clase Diurna, pero les sugiero que lo hagan dentro de algunos límites. También, y no creo que haga falta que lo mencione, pero por si acaso: Kaname Kuran es la máxima autoridad aquí para todos nosotros. Tengan eso en mente. En otros temas, hay una mucama que se encarga de mantener la cocina y las áreas comunes limpias, pero ustedes deben encargarse de sus recámaras, así como sus pertenencias. Los días de lavandería son los domingos en la parte trasera de este mismo edificio. Si salen del campus, deben registrar tanto su entrada como su salida. Las visitas no están prohibidas, pero deben llenar la solicitud correspondiente. ¿Dudas?- miró a los chicos y cuando vio que no tenían preguntas sonrió ampliamente y continuó- bien, ahora comencemos con el tour.
Ichijo comenzó a guiar al pequeño grupo por todo el dormitorio, comenzando por la cocina, que estaba al otro lado del pasillo detrás de la sala.
-Como verán, esta es la cocina. Siéntanse en libertad de usarla cuando quieran. La recomendación es que si guardan algo que sea de ustedes en el refrigerador o la alacena, lo marquen con su nombre. A veces desaparece la comida sospechosamente. Por otro lado, en ese otro refrigerador que está junto a las ventanas, siempre habrá comida preparada que puede ser tomada por cualquiera, en caso de que no quiera cocinar. A diferencia del Clase Diurna, nosotros no tenemos hora del almuerzo, por obvias razones. ¡Ah! y antes de que se me olvide, las tabletas de sangre están almacenadas en el estante principal. Siempre tenemos una gran reserva de ellas, así que recomiendo que tengan siempre una caja en sus bolsillos.
Después de decir eso los chicos tomaron, cada uno, una caja de tabletas de sangre y continuaron con el tour.
-Aquí tengo la lista con sus dormitorios asignados. Todos tendrán un compañero de cuarto, y eso no es negociable, a menos que sea causa de fuerza mayor. El dormitorio es mixto; no hay separación entre cuartos de mujeres u hombres, pero las chicas tendrán compañeras de cuarto y los chicos compañeros de cuarto. Sin excepciones. – Ichijo esperó un momento para ver si había quejas o reclamos- Muy bien, entonces quedará así: primer piso, De Angelis Aisha, cuarto 6. Matsumoto y Taguchi, cuarto 9. De Angelis Avriell y Bower, cuarto tres del segundo piso. Y por último, Awaji, cuarto número 4, también del Segundo piso. Muy bien, ahora pueden ir a desempacar y tienen el resto del fin de semana libre, sólo recuerden pasar por sus uniformes mañana por la tarde. Las clases comienzan el lunes a las 7:30 PM. Y antes de que se me olvide, para ir a clase, salimos todos en grupo y nos reunimos en la entrada del dormitorio a las 7 de la tarde.
El fin de semana pasó muy rápido. Algunos de los estudiantes de la Clase Nocturna, así como algunos de la diurna habían llegado a la Academia y poco a poco todo regresaba a la normalidad.
Era domingo y el sol comenzaba a ponerse; el toque de queda había comenzado, sin embargo uno de los estudiantes de la Clase Diurna aún tenía como pendiente ir a hacer los arreglos del uniforme con el sastre. Había llegado ese mismo domingo, debido a un problema con las vías de comunicación durante el fin de semana. Venía de una ciudad que quedaba bastante lejos, por lo que no tenía otra opción más que tomar el tren. El chico era alto, con cabello muy castaño, como a la altura de las orejas; su rostro iba muy de acuerdo con su carácter amable, sobre todo porque tenía unos ojos café claro que exaltaban su expresividad. Era la primera vez que asistía a un internado y por eso estaba un poco nervioso, al igual que impresionado por el tamaño de la escuela.
-De verdad lamento mucho el inconveniente, señor. No creí que tomara tanto tiempo el arreglo de los trenes – el chico se parecía muy apenado mientras caminaba con el Director.
-No te preocupes, Yamato. De cualquier forma, ya todos tus trámites y arreglos están listos. Lo único que te falta es la prueba de uniforme y mañana podrás empezar las clases, como ya estaba planeado – Kaien Cross abrió la puerta del salón de usos múltiples y se dirigió al salón en donde el sastre se encontraba trabajando. – Te espero aquí afuera. El toque de queda para ustedes ya ha comenzado y debo acompañarte todo el tiempo. – el chico sólo asintió con la cabeza y entró para probarse la ropa.
El Director aprovechó para revisar los arreglos y remodelaciones que habían hecho en el edificio. Principalmente habían hecho cambios en los pisos de arriba, por lo que subió las escaleras. Mientras tanto Rhoslyn entraba a ese mismo edificio para recoger sus uniformes.
Acababa de llegar de un viaje de negocios y traía un traje sastre ejecutivo de color negro con rayas grises y blusa blanca; llevaba abrazadas algunas libretas y de su hombro colgaba una mochila negra tipo mensajero en la que llevaba libros y algunas otras cosas.
Rhoslyn subió hacia el salón en donde estaba el sastre, pero justo antes de que pudiera entrar, Yamato salió y chocó con ella, ocasionando que el chico cayera al piso y las libretas cayeran también.
-¡Perdón! No esperaba que alguien estuviera justamente afuera y…- el chico se quedó bastante sorprendido por unos instantes al ver a Rhoslyn de pie con cara de desconcierto. Nunca había visto a una chica así, no sólo porque era guapa, sino porque alrededor de ella giraba un aura misteriosa y al mismo tiempo tenebrosa, lo cual hacía que su imagen fuera muy interesante.
-No te preocupes, no pasa nada- ella dijo mientras se agachaba para recoger las libretas, sin mucha expresividad en el rostro.
-¡Déjame ayudarte! – el Yamato se apresuró a recoger las libretas y dárselas a la chica.- Por cierto, mi nombre es Yamato Tanaka.
-Gracias – ella se puso de pie y le sonrió levemente al chico.
-¿Cómo…?- fue interrumpido por Kaien Cross, quien se apresuró a ir hacia donde estaban los dos.
-¡Rhoslyn! No pensé que estuvieras aquí. – Sonrió ampliamente.
-Acabo de llegar hace unos momentos y quise aprovechar para recoger mis uniformes. Ya pasan de las 7 y no creí que hubiera alumnos de la Clase Diurna…- dijo como tratando de justificar la escena.
-¿Eres parte de la Clase Nocturna entonces?- el chico se sorprendió bastante.
-Así es…
-¿Terminaste con los uniformes Yamato?
-Sí señor.
-Bien, entonces ven. Te mostraré dónde está tu dormitorio. Tu uniforme será enviado a tu cuarto en el transcurso de la noche para que mañana lo uses – Kaien Cross hizo una seña a Yamato para que lo siguiera – ¡Hasta luego Rhoslyn!
-Sí…. Bye – ella los observe mientras salían del edificio y después entró a recoger su ropa. Después de eso se fue al Dormitorio de la Luna, pero en el camino se percató de que alguien la venía siguiendo entre las sombras.
-¿Piensas decirme en algún momento por qué me sigues? – dijo mirando directamente hacia la maleza que estaba junto a la vereda, donde un chico de cabello plateado caminaba.
-Sólo me cercioro de que no causes problemas- dijo fríamente Zero.
-¿Y eso a ti qué te importa?
-Mi trabajo aquí es de guardián
- ¿Y a ti quién te vigila? Debería haber alguien adecuado junto a ti para cuando te conviertas en un Nivel E – ella le dijo seriamente para ver la reacción de Zero.
-¿Cómo… sabes…? – dijo muy sorprendido el muchacho, preguntándose cómo era posible que tan sólo con verlo supiera lo que él era.
-Digamos que tengo ciertas… habilidades. Y no te preocupes, no estoy en busca de problemas – siguió caminando hacia su dormitorio, no sin antes lanzarle una mirada muy dura con sus ojos rojos, dejándolo casi mudo.
En cuanto Rhoslyn entró al dormitorio se dio cuenta de que estaba más concurrido que antes. Algunos estudiantes estaban en la sala y otros hacían ruido por la cocina. Rápidamente se fue a meter a su cuarto, sin muchas ganas de socializar con alguien. Cuando llegó, rápidamente notó que alguien más estaba instalada ahí también. Su compañera de cuarto había llegado finalmente, pensó, sin embargo no la veía por ningún lado, por lo que se sentó en su cama y se dispuso a hacer el papeleo tedioso que requería la corporación.
Aisha estaba regresando de un pequeño paseo alrededor del dormitorio, en donde además de discutir un buen rato con su hermana, se fue haciendo a la idea de cómo sería su vida de ese momento en adelante. ¡Cómo extrañaba Noruega!...y a los noruegos, claro estaba. El clima de Japón no se comparaba en nada, y la comida mucho menos. Suerte que no vivía solamente de eso. Por otro lado, la idea de compartir cuarto con una perfecta desconocida tampoco la tenía muy alegre. Sin embargo, se sentía agradecida con la persona que le hubiera hecho el favor de no colocarla en el mismo cuarto que su hermana. Muy probablemente lo muebles no sobrevivirían más de una semana si ese fuera el caso.
Cuando finalmente entró al cuarto se dio cuenta de que su compañera ya estaba ahí. Fue bastante inesperado para ella, pero debía llegar el momento en el que ya no tuviera el cuarto para ella sola.
-Hola… me llamo Aisha.
-Rhoslyn – dijo después de verla un momento para seguir con su trabajo.
Evidentemente, Rhoslyn no pensaba prestarle atención, lo cual resultó bastante molesto para Aisha. Lo menos que podía hacer es ser un poco amable, pensó. Se quedó parada unos momentos junto a la puerta y después se sentó en su cama, muy enfadada.
-¿Por qué tienes un mini refrigerador en el cuarto? ¿Es que acaso no es suficiente con los que hay en la cocina? – preguntó Aisha de manera sarcástica.
-Pues, supongo que me gusta ocuparme de mis asuntos y trato de no molestar a las personas de la cocina o el comedor con cosas insignificantes como un pequeño refri – tampoco miró a la otra chica al decir esto, lo cual la hizo enojar aún más
Era obvio que el comienzo no había sido el mejor. No se habían caído bien desde el principio y siguieron haciendo comentarios sarcásticos por varias horas, hasta que Aisha salió hacia la cocina por un poco de agua para tomar sus tabletas de sangre. Ese fue el momento que Rhoslyn aprovechó para sacar una bolsa de sangre envasada del mini refrigerador junto a su cama. No se había alimentado en todo el día y tenía mucha hambre, pero justo en el momento en el que abrió la puerta del refri, Ichijo Takua tocó en la puerta del cuarto.
-Disculpa ¿Rhslyn? – dijo desde el otro lado.
-¿Sí? – dijo abriendo la puerta y encontrándose con el vampiro rubio sonriéndole.
-Tenemos los resultados de tus exámenes ¿puedes venir conmigo por un momento?
-Está bien – lo siguió hacia el estudio de Kaname – Buenas noches, Kaname-san.
-Buenas noches. Pasa, aquí tengo los resultados de tus pruebas- le pasó un folder con papeles- Has salido bastante bien. Tienes una par de opciones de clase para entrar: la clase E, que se enfoca más en estudios de índole social y algunas ciencias. La clase D, que se enfoca en ciencias aplicadas como física, química y biología… también hay otra opción que no estoy seguro de que te agrade: la clase F, enfocada en artes principalmente. Sin embargo, es tu decisión en cuál quieres entrar. Tenemos excelentes profesores en todas.
-Ya veo- dijo mirando los papeles –me quedaré en la clase E.
-¡Bien, entonces seremos compañeros de clase!- dijo Ichijo muy entusiasmado.
-¿En realidad? Eso suena bastante bien. Los veré mañana en clase, entonces –dijo sonriendo mientras regresaba a su cuarto.
-Claro que esto será aún más interesante- dijo Kaname después de que saliera la chica.
Cuando regresó a su cuarto vio salir a Aisha, quien iba con mucha prisa y llevaba algo en las manos. No le dio mucha importancia, hasta que se dio cuenta de que el mini refri estaba abierto y faltaban algunas bolsas de sangre. Fue entonces que corrió tras ella.
-¡Hey, regresa aquí pequeña ladrona!
-¡Hasta crees! –Aisha le respondió corriendo con su velocidad vampírica por las escaleras, creando curiosidad entre los demás vampiros.
-Ya verás, desgraciada – dijo mientras ponía sus pupilas se volvían rojas y brincaba desde el balcón del segundo piso hacia la sala, con el fin de alcanzarla, pero Aisha ya estaba saliendo por la puerta principal, dejando una pared de fuego azul tras ella - ¿Acaso crees que te vas a salir con la tuya? Es obvio que no me conoces – dijo aventando un chorro de agua hacia el fuego y corriendo aún más rápido para atraparla – esos trucos baratos no van a servir conmigo.
Los estudiantes que estaban cerca no daban crédito de lo que estaba pasando. Estaban haciendo un gran alboroto y causando un desastre. Por lo general el dormitorio era muy pacífico, pero en ese momento la escena no tenía precedentes.
La persecución continuó en los jardines que había frente al dormitorio. Las dos chicas se gritaban y arrojaban fuego y agua la una a la otra, hasta que Aisha dio vuelta junto a un gran árbol, por donde iban pasando Akatsuki y Aidou, preguntándose de dónde vendría tanto escándalo. Justo entonces, Aisha chocó con el chico más alto y cayó, dejando caer también las bolsas de sangre.
-¿Pero qué demonios?- Kain Akatsuki alcanzó a decir, cuando vio a la chica en el piso sobándose la cabeza y mirándolo fijamente.
-¿Pero qué tenemos aquí?- dijo Aidou mientras veía con más detenimiento las bolsas de sangre –se ve delicioso. ¡Gracias!
-Espera, eso no es tuyo – gritó Rhoslyn, mientras le lanzaba una mirada amenazadora.
-No lo creo, yo me lo encontré, así que ahora es mío – dijo con una sonrisa muy pícara y su habitual aire que oscilaba entre lo encantador y fastidioso.
-Te lo advierto- la chica estaba realmente enojada
-¿Ah sí? ¿Y qué piensas hacer al respecto?- los ojos del chico también se pusieron rojos mientras ella se aproximaba amenazadoramente – Me parece que podrías refrescarte un poco. – dijo un poco antes de congelarle las piernas con sus poderes y riendo para sí mismo.
-¡Qué bonito truco niño! – Rhoslyn usó también sus poderes para liberarse del hielo, lo cual sorprendió bastante a Aidou; nunca pensó que le fuera tan fácil romper su hechizo, pero no tuvo tiempo para meditar sobre ello porque el hielo que se quitó lo convirtió rápidamente en dagas que fueron lanzadas en contra de él.
Pasaron apenas unos pequeños instantes para que Aidou cambiara su expresión a una verdaderamente horrorizada, al ver que tanto las dagas como la sangre se evaporaban en el aire. Akatsuki no se percató de que Kaname estaba ahí hasta que hablo, ya que estaba intentando ayudar a Aisha a ponerse de pie, sin embargo la chica lo ignoró y se paró por sí sola. Por su parte, Rhoslyn se volteó para ver qué era lo que le causó tanto miedo al impertinente vampiro.
Kaname estaba muy serio observándolos. Con el simple hecho de mirarlo, cualquiera que estuviera cerca podría horrorizarse, sobre todo con su mirada intensa y esa aura tan pesada que mantenía; parecía que su sola presencia irradiaba poder, sobre todo en aquellos momentos, en los que estaba bastante molesto con todo el desastre que había sucedido.
-¡Ustedes cuatro, vengan conmigo AHORA!- Dijo en un tono muy duro mientras regresaba hacia el dormitorio.
Notas de la autora.
Bien, aquí está la segunda parte. Espero que les guste. Me estoy divirtiendo bastante al escribir este fic. Además quiero agradecerles por los comentarios que han dejado. Son bastante motivantes. Por favor, continúen mandanro reviews y comentarios para saber qué opinan, qué les agrada o desagrada.
Saludines!
