AIdou, Akatsuki, Aisha y Rhoslyn comenzaron a caminar detrás del sangre pura, manteniendo su distancia en todo momento, pero cerca. Podían sentir las miradas de los otros estudiantes sobre ellos, mismas que si pudieran hablar, expresarían desaprobación y crítica al mismo tiempo. En el camino se encontraron con Ichijo, quien los esperaba manteniendo una expresión de desacuerdo mientras miraba a Kaname con un poco de miedo en sus ojos. No dijo palabra alguna, pero sólo con ver su mirada podía decirse que no estaba para nada contento, lo cual era bastante extraño en él. Caminó junto con Kaname mientras se dirigían al dormitorio.
-Caray ¿ya vieron lo que ocasionaron?- Rhoslyn le dijo a los otros vampiros, bastante molesta mientras caminaban atrás de Kaname.
-Bueno, si no fueras una compañera de cuarto tan odiosa, podríamos haber compartido las bolsas de sangre- Aisha le gritó bastante indignada.
-Hey, déjanos fuera de esto. Ustedes fueron las que chocaron con nosotros – Aidou comenzó a gritar también, mientras Akatuki no decía nada, bastante mentalizado ya para recibir su primer castigo después de vacaciones.
-¿Aja y quién les dijo que podían tomar esas bolsas? ¡Y encima de eso congelar mis piernas!
-¡Silencio! ¡Ya dejen de discutir todos ustedes! Es suficiente por hoy- dijo Kaname al ruidoso grupo, casi provocándoles un infarto y continuó caminando. Al instante todos obedecieron y lo siguieron.
Todos estaban parados, muy quietos frente al estudio del vampiro sangre pura, esperando la indicación para entrar.
-Ustedes, chicas, primero- Aisha y Rhosly entraron al cuarto- ustedes esperen aquí.
Tanto Hanabusa como Akatsuki tenían una expresión de susto bastante singular. Claro que no era para menos; quien sabe lo que Kaname les haría.
-Kaname san… lo sinto mucho – dijo Rhoslyn , bastante mortificada, lo cual hizo que Aidou la viera duramente desde el otro lado de la puerta.
-Sólo entren- Kaname sonaba muy serio.
La puerta se cerró tras Ichijo, quien entró después de las chicas, sin saber realmente qué esperar de aquello. Después de todo el regañar estudiantes no figuraba entre sus actividades favoritas. Kaname se sentó en la silla de su escritorio. Muy concentrado en sus pensamientos, tanto que un de las ventanas se cuarteó causando estremecimiento en los otros tres vampiros; su sola presencia mandaba señales de advertencia a las dos chicas, quienes ya tenían bastante miedo.
-¿Qué estaban pensando?... ¡las dos!- dijo finalmente el vampiro de ojos verdes, tratando de sonar lo más enojado posible. Eso realmente no se le daba, pero aun así se veía bastante decepcionado – ¡todo ese desastre por unas bolsas de sangre!
-Ni siquiera les voy a preguntar lo que pasó. Es prácticamente su primer día aquí y ya están corriendo, peleando, luciéndose, gritando por todos lados y rompiendo al menos 5 reglas del dormitorio. ¿Es que acaso no fui claro cuando les expliqué las normas de aquí?- Kaname dijo seriamente, con una voz que a pesar de ser amenazadora, no sonaba tan escalofriante como podría haber sido.
-¡Señor! Lo siento mucho, me he dejado llevar- dijo Aisha, parada como si estuviera en el ejército, lo cual no era raro, después de todo, había estado en ese medio toda su vida- ¡No pasará de nuevo, señor!
-Claro que no pasará. Y Rhoslyn… estoy de acuerdo con Ichijo: todo ese desastre por una bolsa de sangre… quizá los famosos "efectos sociales" deban ser estudiados- después de que Kaname dijo eso, Rhoslyn se tensó bastante y bajó la mirada.
-Lo siento mucho, Kaname san. No fue por la sangre yo… simplemente estaba portándome de manera infantil- dijo la chica mientras recordaba cosas de su pasado. Estar frente a un sangre pura enojado era una de las cosas más peligrosas para cualquiera, y ella lo sabía perfectamente- No estaba pensando consecuentemente y estoy dispuesta a enmendar las cosas.
-Estoy seguro de que esto no sucederá otra vez – Kaname hizo una pausa – por ahora, les prohíbo el consumo de sangre envasada dentro del campus a ustedes dos, y su uso será limitado hacia los estudiantes, hasta nuevo aviso- el las miró esperando algún tipo de reacción, pero no se movieron. Quizá estaban tan asustadas que sus músculos no respondían- y en cuanto al castigo… trabajarán como guardianes de la escuela por las próximas dos semanas.
-Disculpe, señor. Quisiera preguntar qué son los guardianes- Aisha preguntó, todavía pareciendo militar.
-Digamos que tendrán que proteger nuestras identidades como vampiros y cuidarnos de cualquier daño que pueda venir tanto de dentro, como de fuera del campus- una pequeña sonrisa apareció en la cara del vampiro. Parecía como si estuviera satisfecho con todo lo que había pasado, a pesar de todo el desastre.
-Está bien. Lo acepto. Y nuevamente, siento mucho lo que pasó- Rhoslyn dijo, recuperando su postura diplomática.
-Empiezan mañana mismo, antes de clases. Se encontrarán con los otros dos guardianes a las 6. Pueden irse ahora- dijo calmadamente Kaname.
Ambas chicas dejaron el estudio y se dirigieron hacia su cuarto, viendo sombríamente a los chicos que estaban afuera; mismos que esperaban la indicación para entrar y recibir su reprimenda.
En cuanto entraron a su cuarto, las chicas se miraron de una manera distinta.
-Te pido disculpas por todo lo que ha pasado- dijo Rhoslyn
-Lo sé, yo también. No quería que esto terminara en tal desastre. Kaname me da mucho miedo- Aisha se sentó en su cama, aparentemente exhausta por la tensión se hacía un momento
-Los sangre pura dan miedo- había algo sombrío en los ojos de la chica- Comencemos de nuevo. Mi nombre es Rhoslyn, gusto en conocerte. De ahora en adelante seremos compañeras de cuarto, así que deberíamos llevarnos bien.
-Yo soy Aisha… y estoy de acuerdo. Supongo que también eres nueva aquí ¿no?
-Sí. Llegué la semana pasada pero tuve que salir por…asuntos personales. Acabo de regresar hoy.
-Ya veo. ¿Tu familia también te obligó a venir?- Aisha dijo, con la vaga esperanza de que su situación fuera la misma.
-Me temo que fue por decisión propia. La verdad es que me agrada la idea de esta Academia. Al principio parecía algo imposible de lograr, pero hasta ahora las cosas han salido bastante bien, así que decidí venir a verlo por mí misma, y al mismo tiempo continuar con mis estudios.
-Interesante…por cierto ¿tienes idea de lo que hace un guardián?- la chica rubia parecía muy curiosa.
-En realidad no, pero me encontré con uno de los guardianes hace unas horas. En realidad es un tipo bastante molesto. Lo que me preocupa más es la parte de defender a la Clase Nocturna de los peligros de afuera y dentro del campus. Creo que deberíamos estar preparadas.
-¡Por supuesto! Y creo que se cómo hacerlo- Aisha dijo en el preciso momento en el que Aidou y Akatsuki pasaban frente a su cuarto.
El vampiro rubio las vio con una mirada muy dura; su cara estaba roja e hinchada. Al parecer trataba de escuchar lo que las dos chicas decían, y justo cuando Aisha se dio cuenta, dijo algo en voz baja y cerró la puesta usando sus poderes, lo cual hizo enojar a Aidou aún más.
-¿Viste eso?
-Sí. Debería darles vergüenza el no dejarte espiar su plática- Akatsuki dijo sarcásticamente.
-Ríete mientras puedas, pero creo que hay algo extraño con esas chicas – dijo mientras caminaban hacia la sala, donde después de unos minutos bebieron sus tabletas de sangre diluidas en agua.
-¿Cómo está tu mejilla?- Akatsuki le preguntó su primo, en parte para ser solidario pero también para molestarlo.
-¡Callate!- dijo mientras se sobaba en la mejilla donde Kaname lo golpeó- ¿Acaso no te da curiosidad?
-¿El por qué continúas metiéndome en problemas? ¡Claro! Todo el tiempo.
-Basta ¿sí? No era mi intensión meterte en todo ese lío- dijo Aidou seriamente y luego observó si había alguien mirándoos pero escúchame por un momento- esas chicas. Las nuevas estudiantes. ¿Sabes algo de ellas?
-¿Sigues con eso?- Akatsuki comenzaba a molestarse, pero de repente vio una preocupación bastante real en los ojos de Aidou- No, la verdad es que no se nada ¿por qué preguntas?
-Me parece inquietante. ¿Viste como la de cabello negro se liberó de mi hechizo de hielo? Y luego, así de fácil lo convirtió en picos para arrojármelos. Además, llamo al Presidente de dormitorio sólo "Kaname san", como si lo conociera de toda la vida. Hay algo muy raro con esas niñas. ¿Quiénes son en realidad?- dijo con tono muy serio, dejando su usual actitud a un lado.
-Ahora que lo mencionas, quizá haya algo más que no sabemos. Pero estoy seguro de que nuestro líder sabe qué es, y no debe ser gran cosa. Están aquí, después de todo.
-Lo mismo dijiste cuando llegó Kurenai Maria, y bien sabes quién resultó ser.
-Oh…- Akatsuki no se esperó ese comentario- Bien, investigaré- dijo mientras se levantaba y dejaba el Dormitorio, muy decidido a ver qué era lo que realmente pasaba.
Al día siguiente el sol brillaba fuertemente y el Director estaba especialmente feliz. Había estado pensando en algunos planes para la escuela y ese era el momento perfecto para ponerlos en práctica.
-Buenos días chicos. Les he preparado mi desayuno especial para el primer día de clases, así tendrán suficiente ánimo y energía para el resto del día.
-¡Gracias! Realmente se siente bien que las cosas regresen a la normalidad. De alguna manera me causaba escalofríos el ver el edificio de la escuela vacío- Yuuki dijo mientras tomaba una rebanada de pan francés y unas salchichas.
-Es curioso ¿sabes? Te asustas de un edificio vacío, pero cuando tienes a un monstruo en frente, incluso lo encuentras atractivo. – Zero comió algunas salchichas y tomó jugo de naranja.
-¡Hey, no se trata de eso!
-Vamos chicos. Tengo una sorpresa para ustedes. Ya saben que la Academia Cross es una institución muy prestigiosa, y yo la considero bastante importante por el pacifismo que representa. Por eso, y para seguir mejorándola, estoy pensando en un plan de acción, en el cual espero que tomen parte. Esto será una cuestión puramente académica, y ya les he pedido a los jefes de clase que preparen las inscripciones, así que apóyenlos en lo que puedan. Digamos que es una sorpresa para después- el Director dijo sonriendo y sus gafas incluso brillaban al hacerlo.
La mañana pasó como de costumbre. Los estudiantes se alegraron mucho de ver a sus amigos después del periodo de vacaciones y había un aire de alegría dentro de la escuela muy singular. Las clases estaban a punto de terminar, cuando Kaseumi Kageyama, el jefe de clase, se levantó para hacer un anuncio.
-Me alegro de que todos estemos de vuelta en la escuela, pero antes de que todas las chicas corran detrás de esos estudiantes de la Clase Nocturna – dijo con bastante autoridad, pero después bajó su tono de voz y dijo para sí – En realidad yo también quisiera ir para ver a Ruka, hace bastante que no la veo y…- en cuanto se dio cuenta de que estaba otra vez hablando solo recuperó la postura y siguió con el anuncio- Ups… lo siento. Les decía que la escuela va a comenzar con un nuevo programa académico, mismo que nos pondrá en competencia con otras escuelas de la región, y esa es precisamente la razón por la que necesitamos mejorar nuestro rendimiento académico. ¡Todos! - dijo mirando directamente a Yuuki- Les extiendo la invitación a que se inscriban a las tutorías que comenzarán próximamente, y que nos ayudarán mucho para la competencia e incluso para subir nuestras calificaciones. Es una oportunidad muy buena ¿qué dicen? – dijo viendo a sus compañeros; algunos interesados y otros bastante apáticos- Aquellos que estén interesados, por favor pasen conmigo.
-Creo que ese es el plan que nos dijo el Director hoy en la mañana. Yuuki le dijo a Zero, que estaba sentado en uno de los pupitres de la fila de atrás.
-En ese caso deberíamos ir- el chico no estaba muy interesado en participar, pero había sido una petición de su tutor, por lo que no podía negarse.
-Yo quisiera participar – dijo una voz masculina junto a Kaseumi.
-Muy bien, sólo pon tu nombre en esta lista
-Mira, el chico nuevo también participará- Yuuki se acercó a él.
-Hola. Eres Yamato ¿verdad?
-Así es, gusto en conocerte. Quisiera participar en la mayoría de las actividades extracurriculares posibles. Nunca he estado en un internado antes, y creo que una buena manera de integrarse es participando en todo.- el chico se veía muy enérgico y animado.
-Eso está muy bien, Yamato. Agradezco tu apoyo a la Academia Cross.
-Tu eres la hija del Director ¿no es así?
-Así es.
-¡Y como tal, deberías dar un mejor ejemplo como estudiante!- el jefe de clase dijo con voz regañona.
- Oh..jajaja tienes razón- dijo avergonzada la chica- es por eso que me inscribiré a las tutorías- tomó un lápiz y se apuntó en la lista. Justo después de ella Zero hizo lo mismo.
-Listo. Ya quedó. Ahora vámonos. Nos dijeron que fuéramos al Dormitorio de la Luna antes de comenzar con nuestro trabajo el día de hoy.
-¿Qué? ¡Es que acaso van a ese sagrado templo que Ruka llama dormitorio?- dijo Kaseumi muy indignado.
-Es parte del trabajo… y realmente no entraremos a los dormitorios. Sólo nos encontraremos con alguien- Yuuki trató de calmar al jefe de clase.
-¡Eso es precisamente por lo que el trabajo de prefecto no es justo!
-Bueno, ya vámonos- dijo Zero saliendo del salón de clases, seguido por Yuuki.
-¿Qué es eso de los prefectos? Lo siento mucho, jefe clase, pero como soy nuevo estaba pensando que quizá podrías explicarme cómo son las cosas en la escuela y mostrarme los alrededores. Por favor. – Yamato hijo muy educadamente, lo cual hizo que Kaseumi se sintiera aún más orgulloso de su estatus como jefe de clase.
-Pero desde luego, Yamato. Para eso estoy. Te lo explicaré todo.
Mientras tanto, en el Dormitorio de la Luna, la verdadera acción comenzaba después de las 4 de la tarde, que los habitantes comenzaban a despertar y arrancar con sus actividades. Era muy normal para Hanabusa Aidou el tener problemas con levantarse cuando el sol todavía brillaba en el cielo, pero Akatsuki lo despertó al moverlo por el hombro hasta que abrió los ojos.
-¡Hanabusa, despierta!
-¿Eh? ¿qué pasa? ¿ya es hora de despertar?- preguntó al chicho de cabello rojizo y mirando su alarma -¡oye! Todavía tengo una hora más para dormir por qué…- comenzaba a quejarse pero se detuvo en cuanto vio la expresión en el rostro de Akatsuki - ¿qué sucede?
-He averiguado quiénes son realmente esas chicas- el alto muchacho se sentó en la cama, mirando a su primo como si fuera compartir con el uno de los grandes secretos del mudo. Hubo un silencio momentáneo entre los dos hasta que Aidou preguntó.
-Dime ¿qué pasa?- su voz mostraba las ansias que tenía para satisfacer su curiosidad.
-Tengo una copia de sus expedientes- le dio unos papeles al chico rubio y esperó a que los leyera.
-¡¿Qué?!- evidentemente no se esperaba lo que acababa de leer- ¿Sicurezza International y Senguinem Corporation? ¡Esto tiene que ser una broma! Y qué bonita coincidencia que las DOS estén aquí y además sean compañeras de cuarto.
-Realmente no encuentro eso tan relevante, considerando que muchos, o la mayoría de los estudiantes aquí son parte de familias nobles. Ya ves Ichijo; su abuelo es la cabeza del Consejo de Vampiros.
-Bueno sí. Supongo que tienes razón. Pero él conoce a Kaname desde que eran niños.
-Como sea, sólo… revisa el expediente de Rhoslyn otra vez. Mira el otro apellido- dijo sin expresividad mientras Aidou veía nuevamente los papeles.
-¡No puede ser posible!- El vampiro de ojos azules se puso más pálido que de costumbre; estaba honestamente impresionado y preocupado. No estaba seguro de qué pensar sobre lo que acababa de leer.
En otro lugar del Dormitorio de la Luna, dos chicas se estaban alistando y poniendo sus nuevos uniformes.
-¡Oye, la verdad nos vemos bastante bien!- Dijo Aisha después de ver cómo les quedaban los uniformes blancos.
-Sí, me gustaron bastante los uniformes- Rhoslyn estaba terminando de abrocharse el saco- Oye, ¿en Noruega ibas a la escuela? Me refiero, a antes.
-Pues no. Mi educación fue totalmente en casa. Nunca he tomado clases en una escuela. Esta será la primera vez que lo haga. Nunca he sido muy asidua a estudiar, y allá no es raro que los vampiros jóvenes estudien en casa. ¿Tu?
-Yo solía ir a una academia de vampiros cuando era pequeña. Después… bueno, ya sabes que la educación para los nuestros es mucho más rápida que la de los humanos, así que no hay necesidad de ir por 12 años a la escuela, así que dejé de ir cuando cumplí 13. Después de eso, mis padres me enseñaron…- hubo una pausa cuando dijo eso. Muchos recuerdos dolorosos aparecieron en su mente – ellos me enseñaron todo en relación al negocio familiar.
-Ya veo – Aisha pudo ver algo en la expresión de Rhoslyn que le advirtió sobre seguir preguntando sobre su pasado o su familia. No pudo entender realmente qué o cómo, pero su instinto le dijo que era mejor no preguntar. – Bien, supongo que recordarás viejos tiempos. – sonrió ampliamente, mostrando un poco sus colmillos.
-OK roomie ¿lista para mantener segura la Clase Nocturna?- dijo Rhoslyn tomando de su cama una espada.
-¡Por supuesto! - Aisha la miró con los ojos brillantes – no se realmente qué nos encontraremos ahí afuera, pero seguramente les patearemos el trasero – tomó un arco de su baúl – Menos mal que traje esto de casa.
-Más vale prevenir que lamentar.
Ambas chicas salieron de su cuarto, caminando elegantemente y con mucha confianza por el dormitorio; llevaban consigo sus mochilas para ir a clases en cuanto terminaran con su trabajo. Al parecer se habían tomado el trabajo de guardián muy en serio y estaban preparadas para todo. Después de todo, Kaname no les había explicado mucho acerca de lo que tendrían que hacer. Justo en la entrada del dormitorio Ichijo las esperaba junto con Yuuki y Zero. Todos vestían sus respectivos uniformes, lo cual los hacía ver más serios.
-Buenos días chicas. Ellos son los otros guardianes… ¿por qué traen eso?- su expresión cambió rápidamente en cuanto vio las armas que traían; pasó de ser muy cordial a un mostrar un poco de preocupación.
-El Presidente Kuran nos dijo que debíamos proteger a la Clase Nocturna- dijo Aisha preguntándose por qué Ichijo se había sorprendido tanto y por qué Yuuki parecía no entender nada de lo que estaba pasando.
-No creo que ustedes necesiten algún tipo de protección…pero debo admitir que el uso de la violencia pueda ser lo que esas niñas necesitan- dijo Zero, recargado en un árbol.
-¿Qué niñas?- Rhoslyn preguntó, bastante confundida.
-El trabajo de guardián o de prefecto consiste en dos cosas: mantener el orden dentro de la Academia y proteger a los estudiantes sin importar a qué clase pertenezcan.- comenzó a explicar Ichijo.
-Es Prácticamente no dejar que a ustedes se les ocurra beber sangre de los verdaderos estudiantes – Zero miraba las dos chicas, preguntándose cómo resultaría este experimento.
-¡Zero!... No… realmente no es eso….es de alguna forma monitorear la interacción entre las dos clases y mantener a los alumnos de la Clase Diurna fuera del Dormitorio de la Luna- Yuuki explicó un poco más.
-Ya veo-. Bueno, entonces debe ser fácil- Aisha les sonrió.
-Digamos que los estudiantes de la Clase Diurna se ponen un poco… inquietos cuando ustedes salen del dormitorio – la chica de cabello castaño trataba de hacer que sonara mejor de lo que es.
-Me pregunto por qué hacen eso – Rhoslyn encontraba la situación bastante difícil de imaginar. Era obvio que no esperaba lo que estaba a punto de suceder.
-Ya verán en unos minutos… y para que conste, todavía creo que esta idea apesta- al parecer el chico de cabello plateado no estaba dispuesto a aceptar ayuda alguna para hacer su trabajo.
-Estoy seguro de que les irá bien. Además Kaname llevaba tiempo preocupado porque su trabajo les dejaba poco tiempo para dormir – Ichijo les sonrió a los dos prefectos y luego se acertó a las chicas – estoy seguro de que no necesitarán esto, así que me lo llevaré por ahora – tomó las armas mientras una pequeña gota de sudor caía por su frente, como si estuviera un poco apenado.
-Pero… está bien, tu eres el Vicepresidente del dormitorio- Rhoslyn dijo un poco desilusionada.
-¿Qué vas a hacer con ellas? – la chica rubia parecía un poco aprensiva con su arco.
-No se preocupen. Dejaré esto en su cuarto. Aunque realmente no veo el por qué trajeron esto a la escuela, pero- dijo pensativo- … eh… ¿tienen alguna duda sobre lo que tienen que hacer chicas?
-No.
-Bien, entonces las veré después –volvió a entrar al dormitorio.
Hubo una pausa en la que los cuatro estudiantes se quedaron viendo, sin saber qué esperar o qué decir, hasta que finalmente Zero se animó a romper el silencio.
-Vámonos – y se dirigió hacia las puertas del Dormitorio de la Luna, las cuales estaban al final de un puente que conectaba directamente a los terrenos de la escuela.
-Ya había conocido a Rhoslyn con anterioridad, pero no había hablado contigo antes. Mi nombre es Yuuki Cross, soy guardián de la escuela y estudiante de la Clase Diurna. Este chico serio de aquí es Zero Kiryuu.
- Yo soy Aisha. Creí que ninguno de los estudiantes de día sabían quiénes éramos en realidad.
-Sólo nosotros sabemos, por eso mismo somos prefectos. Además, el Director nos crió desde que éramos pequeños. ¡Ah! Y antes de que se me olvide, tengo que darles esto- la chica les dio dos bandas para el brazo, las cuales eran distintivos de los prefectos. Eran igual que las de ellos, pero en color negro.
-Gracias- dijeron las dos chicas y se pusieron sus bandas.
-¡Entonces no eres hija de Kaien Cross? – Rhoslyn preguntó.
-Sí, bueno… algo así…- Zero la interrumpió,
-Las niñas todavía no se han juntado aquí todavía- dijo mientras abría la puerta- tratemos de que no vengan para acá.
-¿De verdad tratan de entrar al dormitorio? ¿Qué demonios les pasa; qué tienen en la cabeza?- todo eso seguía sin tener sentido en la mente de Aisha.
-Ustedes vayan a revisar los jardines; por ambos lados, mientras nosotros cuidaremos que no se arme un gran alboroto aquí- Zero comenzó a dar instrucciones y las chicas lo obedecieron; después de todo parecía que era el único que realmente sabía lo que hacía.
No había muchos estudiantes escondidos en los jardines, tratando de escabullirse en el dormitorio o tomar fotos de los alumnos de la Clase Nocturna, y los pocos que había corrían al ver a las dos vampiras acercarse. Sin embargo, cuando Aisha y Rhoslyn regresaron a la puerta de entrada, se quedaron en shock al ver la escena que había ahí.
-¿Pero qué carajos es esto?- dijo Aisha al ver a las niñas de la Clase de Diurna reunidas en la puerta, gritando, brincando y haciendo un gran escándalo.
-¡Hey el toque de queda fuera de sus dormitorios ya comenzó. Váyanse a sus cuartos ahora!- Zero estaba gritándole a algunas chicas.
-¡Esto parece concierto de alguna boy band! Nunca esperé que fuera así…- Rhoslyn miró a Yuuki, quien estaba siendo empujada por una gran grupo de niñas –¿acaso ellas…?
-¡No puedo esperar a ver a los chicos de la Clase Nocturna!- dijo una de las chicas.
-No los hemos visto desde vacaciones ¡que salgan ya!- otra niña gritó desde otro punto de la aglomeración,
-¡Miren, chicas de la Clase Nocturna!- otra gritó al ver a Aisha y a Rhoslyn ahí de pié.
-¿Qué demonios creen que hacen? ¡Vengan a ayudarnos, par de flojas!- Zero gritó, no muy lejos de donde estaban ellas.
-¡Hey, a quién llama floja, pedazo de… ¿y tú qué miras niña?! ¿qué nuca habías visto a una chica linda antes? ¡Regresen a sus dormitorios!- Aisha se salió de sus casillas al ver a un grupo de niñas que las miraban fijamente.
-¡Ya la escucharon, ahora váyanse! Parecen un montón de fanáticas locas…e histéricas. Esto es ridículo. –Rhoslyn no podía creer lo que sus ojos veían.
-¿Conocen a alguno de los estudiantes de la Clase Nocturna?- una par de chicas se acercaron a Rhoslyn- ¿podrías presentárnoslos?
-¿Qué?- la chica de cabello negro se había quedado pasmada, pero su expresión cambió rápidamente de estar confundida a estar muy molesta.- ¡Ya estuvo! Ahora sí me van a escuchar escuinclas. No tengo idea de por qué están aquí, pero si siguen hacienda este desorden me van a obligar a lastimarlas- dijo muy amenazadoramente, mientras Asha estaba de pie junto a ella, tronando sus dedos. En cuanto vieron eso, el grupo de fans se asustó; el aura vampírica de las dos chicas estaba surtiendo efecto y las niñas comenzaron a alejarse de la puerta.
-¡Así es, regresen a sus dormitorios!- Aisha dijo mientras las comenzaba a perseguir.
Unos momentos después las alumnas de la Clase Diurna comenzaron a dividirse en dos filas. Al parecer nadie se atrevía a dar un paso adelante del lado donde Zero estaba cuidando, pero desafortunadamente Yuuki tenía problemas con las chicas que la comenzaron a empujar,
-¡Oigan, si continúan empujándola, lo van a lamentar! ¡Atrás!- Aisha comenzó a gritar nuevamente a las demás chicas, quienes se asustaron y no supieron qué hacer. Era la primera vez que algún alumno de la Clase Nocturna realizaba ese tipo de trabajo, por lo que no sabía cómo reaccionar.
-¿Y quién dijo que ustedes estaban a cargo?- se oyó una voz que venía del final de la fila.
-¿Ves esta banda? ¿necesitas lentes acaso? Somos prefectas, así que solo tienen dos opciones: o hacen lo que les decimos, o lo lamentarán en este momento- Rhoslyn miró a la chica de manera muy dura y amenazadora, mostrando su aura malévola para que las niñas se calmaran, al menos por el miedo que les infundía. –Así me gusta.
De repente las puertas se abrieron y las chicas comenzaron a empujar otra vez, gritando cada vez más fuerte "¡Aidou Sempai! ¡Shiki Sepai!"
-¿Qué de dije? ¡Detrás de la línea!- Rhoslyn dijo rudamente a una de las chicas que parecía querer cruzar la línea imaginaria que habían marcado.
Por primera vez, Yuuki no estaba teniendo problemas con las chicas empujando. Aparentemente, el tener prefectos que fueran vampiro había tenido efectos positivos. Quizá era porque infundían miedo o la personalidad de las dos chicas, pero de cualquier modo, las alumnas de la Clase Diurna se estaban limitando a gritar y no quisieron acercarse a los vampiros.
-De verdad, me siento como parte de los guardaespaldas de un grupo para adolescentes…- Rhoslyn se quejó con Aisha, quien tenía los brazos cruzados y encaraba a las sorprendidas niñas.
-¿Verdad que sí? Esto es una locura. Supongo que hay que culpar a nuestro…- Aisha hizo una pequeña pausa – encanto especial de Clase Nocturna – dijo con una sonrisa muy peculiar en los labios.
-Que escuela tan rara.
Los estudiantes de la Clase Nocturna pasaron entre las dos líneas de chicas histéricas. Algunos de ellos parecían no prestar atención o no tener interés alguno en lo que sucedía; otros al contrario, parecían disfrutar la situación y a sus fans. Sin embargo era un poco extraño que Aidou no estuviera comportándose tan enérgico como acostumbraba.
-Parece que no le darás show a tus fans el día de hoy, Aidou- Shiki dijo en su habitual tono de aburrimiento.
-Es que… tengo cosas en qué pensar- dijo mientras caminaba y veía a las dos prefectas, con cierto recelo en sus ojos.
-Quizá es porque prefería cómo eran las cosas antes. Después de todo, parece que todo está en orden hoy- Rima señaló a Rhoslyn y Aisha, que estaban junto a Yuuki – me pregunto si así será todos los días.
-Me siento complacido con el trabajo que están haciendo- dijo Kaname después de escuchar a sus compañeros hablar- ¿hay algún problema, Aidou?
-¡N…no!- contestó el vampiro rubio, casi brincando después de escuchar al sangre pura hacerle esa pregunta. Después siguió caminando, con la mirada baja y muy pensativo.
Todo eso no tenía precedentes. Las chicas de la Clase Diurna e estaban comportando bastante bien, en lo que cabía, y los estudiantes de la noche no tuvieron grandes problemas para llegar al edificio de la escuela. Poco tiempo después de eso, las chicas regresaron al Dormitorio del Sola.
-Suficiente por hoy, regresen a sus dormitorios.
-¡No me agrada las nuevas prefectas! – gritó una chica a lo lejos.
-¡Pues a mí tampoco me simpatizas, pero no todo se puede en esta vida, así que regresa a tu cuarto! –Aisha comenzó a perseguir a la chica que le gritó antes.
-Muchas gracias, hicieron un buen trabajo- Yuuki dijo- quizá no podamos hacer que no vengan a esta hora o se la pasen gritando, pero al menos no causarán una estampida.
-Eso espero ¿qué demonios les pasa a esas niñas?
-Estoy de acuerdo, no entiendo cómo pueden sentirse atraídas a esos monstruos…
-¡A un monstruo como usted, señor oh todo poderoso guardián y prefecto escolar?- Rhoslyn le dijo sarcásticamente a Zero.
-¿Me estás hablando a mí?
-Chicos, chicos, vamos. No peleen, vamos a ser compañeros…- Yuuki comenzó a pesar que quizá ahora, en lugar de cuidar a los alumnos de la Clase Diurna, debería tratar de evitar que Zero y Rhoslyn se mataran entre sí.
-Rhoslyn, vamos a llegar tarde- Aisha le gritó a su compañera de cuarto y comenzó a correr hacia el edificio de la escuela.
-Rayos… bien, nos vemos después chicos.- Dijo mientras corría para llegar a clases
-Ni siquiera sé dónde está mi salón.
-Descuida Aisha, creo que sé dónde es. Además tenemos esta clase juntas- siguieron corriendo, pero no con su velocidad de vampiro; alguien podía verlas, pero aun así iban bastante rápido.- Creo que es aquí.- abrieron la puerta de uno de los salones, en donde los estudiantes ya estaban en sus lugares y el profesor estaba a punto de comenzar a pasar lista.
-Primer día de clases y ya están llegando tarde- el profesor dijo al ver a las chicas. Parecía un poco molesto- ¿qué les parece si no las dejo entrar? A lo mejor, así aprenden a no llegar tarde- dijo con una sonrisa malévola en el rostro y mostrando sus afilado colmillos.
-Señor… ¿puedo decir algo?- Dijo Kaname desde el fondo del salón, causando cierto murmullo y expectación en sus compañeros, al mismo tiempo que el profesor se sintió un poco intimidado.
-Claro, Kuran sama- dijo el profesor con un poco de duda.
-He nombrado a estas chicas como prefectas por unas semanas. Hoy, tuvieron que ocuparse de que los alumnos de la Clase Diurna regresaran a sus dormitorios justo antes de que nosotros comenzáramos con nuestras clases. ¿Podría usted hacer una excepción para ellas, mientras cumplen con esta tarea, por favor?- Kuran Kaname estaba serio, como siempre, pero su voz no parecía autoritaria; al contrario, usó un tono muy sutil y casual. Siempre había hecho lo posible por ser un alumno más en la Academia y siempre insistía a sus profesores para que tomaran eso en cuenta, sin embargo aún era imposible que dieran una respuesta negativa al vampiro sangre pura.
-Por supuesto, Kuran sama- después volteó a mirar a las dos chica- Pasen, busquen un asiento libre.- Ambas entraron al salón y se sentaron en una de las filas del medio- ¡Aidou, Hanabusa!
-¡Presente!- una voz detrás de ellas dos gritó al escuchar su nombre. De inmediato lo reconocieron del día anterior y voltearon a verlo, sólo para encontrarse al vampiro de rubio mirándolas con expresión seria y crítica en sus ojos azul eléctrico.
-De Angelis, Aisha
-¡Aquí!
-¿entonces tu eres….?- Rhoslyn se sorprendió al saber finalmente quién era su compañera de cuarto – no esperaba encontrar a nadie de Sicurezza International en la escuela.
-Eso es porque se supone que es secreto- dijo Aisha muy orgullosa- pero, creí que muy poco sabían nuestro apellido.
-Bueno, eso es porque….
-Rhoslyn Novak
-¡Presente! – alzó su mano y miró a Aisha, quien obviamente tampoco sabía quién era verdaderamente su compañera.
-Tu…y Sangui…- Aisha fue interrumpida por la mano de Rhoslyn en su boca.
-Por favor, no quiero causar un alboroto.
-Eso significa que eres…
-Sí… bueno… después halaremos de eso ¿ok? Simplemente soy una estudiante aquí, y eventualmente tendré que ir a resolver asuntos del negocio familiar, pero sólo eso.
-¿Por qué no me lo dijiste? ¡Habríamos tenido un mejor comienzo que… ese!
-Opino lo mismo…
-Supongo que no me gusta que los demás sepan quién soy- bajó la mirada, pero dijo en un tono completamente diferente- aunque, hay ciertos personajes que insisten en entrometerse en cosas que ¡NO LES IMPORTAN!- volteó a ver a Aidou, que estaba muy atento la conversación de las dos chicas e inmediatamente se enfocó en su libro al escuchar Rhoslyn decir eso.
-Señorita Novak ¿sería mucho perdile que baje la voz?
-Lo siento señor.
-¿Qué le pasa a ese tipo?- dijo Aisha en un tono más bajo y refiriéndose a Aidou
-Tampoco tuvo un buen inicio con nosotras… como si me importara. –ambas se rieron un poco y comenzaron con la clase
La noche escolar terminaba q las 2 de la mañana. Algunos estudiantes terminaban clases al a 1, pero los horario variaban según el salón y tenían permitido estar en el edificio de la escuela por algunas horas más, aunque la mayoría prefería regresar a su dormitorio o visitar algún negocio local para vampiros, lo cuales seguían abiertos a esas horas.
-No sé tú, pero realmente necesito un café. – Rhoslyn dijo entre bostezos.
-¿Qué? Yo realmente lo que necesito es sangre- dijo Aisha bastante aburrida.
-Soy dormilona. El café ayuda…y, me encantaría darte una bolsa de sangre envasada, pero…quizá Kaname san nos mate esta vez. Mejor continuamos con el trabajo de prefectas.
-¿m le vamos a hacer para coordinar las tareas con esto? ¿Qué demonios piensan los maestros? Ya es bastante feo tener que madrugar, venir a clases y que además, nos dejen tarea- dijo Aisha mientras cruzaba los brazos en desacuerdo.
-Te vas a acostumbrar. Y te diré algo: ve y haz tu tarea mientras yo me quedo patrullando, después tu patrullas y yo voy a hacer mis tareas… ¿te parece a las 4?- Rhoslyn le sonrió a la rubia
-Trato hecho. Te veo en unas horas entonces- y comenzó a caminar.
Después de que Aisha relevara a Rhoslyn, ésta se fue directamente a la biblioteca para buscar unos libros y comenzar su tarea. Había pasado mucho tiempo desde que había realizado ese tipo de tareas, pero se sentía contenta de que las clases en la Academia Cross fueran interesantes.
Yuuki y Zero ya estaban durmiendo. Sus trabajos como guardianes terminaban a la 1 de la mañana, y también necesitaban dormir, además no era como que fuera tan necesario que patrullaran a esas horas. Los alumnos de la Clase Diurna no salían de sus cuartos a esas horas, y la mayoría de los vampiros desaparecía. El trabajo era bastante aburrido antes del amanecer, así que Aisha caminó un poco por el campus y después regresó al Dormitorio de la Luna, no sin antes pedirle permiso al Vice Presidente para hacerlo
Cerca de las 5 de la mañana Rhoslyn se dirigía al dormitorio, pero en cuanto salió del edificio del a escuela se encontró don Aidoo, quien estaba de cerca de una de las puertas, recargado en la pared y con sus brazos cruzados; muy pensativo y aparentemente preocupado, hasta que vio a la chica salir.
-Rhoslyn ¿puedo hablar contigo un momento?- dijo tranquilamente.
-Sí, creo que debemos hablar- la chica lo miró, cambiando sus ojos morados a un tono rojo oscuro; lo siguió a los jardines, donde se detuvo junto a una fuente- Siéntate, por favor- el chico se tensó y continuó viéndola con desconfianza- está bien, como quieras- ella sí se sentó en la fuente- Creo que comenzamos con el pie izquierdo y sólo quería decirte que siento mucho lo que pasó ayer. No era mi intención meterte a ti o a tu amigo en problemas, además… - dijo con un tono bastante dulce y que pareció irritar muchísimo a Aidou, quien comenzó a gritarle.
-¡Deja de fingir, se quién eres! Ahora dime qué estás haciendo aquí, Rhoslyn Novak- Bezarad- sus ojos se volvieron rojos, haciendo que pareciera mucho más amenazador; un aspecto que le quedaba bastante bien, pero al mismo tiempo daba miedo- ¿Qué es lo que planea la gente de Sanguinem?- ella quedó anonadada al escuchar esto.
Hubo una pausa después de que Aidou dijo eso; unos instantes en lo que ambos se quedaron viendo, luciendo sus ojos rojos y rostros amenazadores. El aire y el agua eran los únicos sonidos que se podían escuchar y aparentemente cualquier cosa sucedería. Fue entonces que Rhoslyn suavizó su expresión y miro hacia el suelo por un momento.
-Insisto en que te sientes, si quieres escuchar la historia complete- sus ojos se volvieron morados otra vez y su rostro era sincero cuando le dijo eso al rubio- Creo que te debo una explicación. Después de todo, pareces ser muy fiel hacia Kaname san y estoy aquí para darles mi apoyo.
La expresión de Aidou cambió y se sentó junto a ella, aunque todavía mantenía su distancia.
-Como dijiste antes, mi verdadero nombre es Rhoslyn Alexandra Novak-Bezarad. Me hago llamar Rhoslyn Novak en parte porque ustedes sólo usan un nombre y un apellido, y era para no levantas sospecha. Por otro lado, tampoco quería levantar sospechas sobre mis orígenes- ella miró a Aidou como si esperara que el chico preguntara algo- como ya has de saber, soy vengo de una familia de sangre pura; una de las más antiguas, pero yo no soy un vampiro sangre pura.
-Pero yo pensé… ok, continúa.
-¿Sorprendido? No, no soy sangre pura, y eso es algo que realmente agradezco. Es una gran responsabilidad y una carga enorme. Mi madre sí lo era, pero en contra de los deseos de mis abuelos, se casó con un vampiro común y corriente; sin abolengo o de familia noble. Cuando comenzaron a pensar en matrimonio, comenzó una gran campaña de desacreditación hacia mi padre. Incluso llegaron a decir que era un Level E, o que estaba a punto de convertirse en uno. Estupideces, la verdad, pero algunos los creyeron. De cualquier forma, eso me hace mitad sangre pura, pero no tengo el mismo estatus que mi familia; sólo soy noble, pero con más poderes que un noble común.
-¡Por eso pudiste en contra de mi hielo!
-Sí… puedo controlar todo lo que tenga agua. Pero soy mala manejando otras cosas… pero espera, tú querías saber qué estoy haciendo aquí. ¿En qué me quedé?- se quedó pensativa por unos momentos, viendo el brillo de la luna en el cielo- ¡ah sí! Toda la familia se opuso al matrimonio de mis padres y mi mamá casi queda desheredada. Por suerte para ella, era brillante para las negociaciones y las cuestiones administrativas; su presencia era muy importante en la corporación. Además, mi tío la apoyó después de un tiempo. Para entonces, él era ya la cabeza administrativa de Seguinem Corporation, en lo que a negocios se refiere, así que ella se quedó como un empleado más de la empresa.
Aidou escuchaba atentamente el relato de la chica, tratando de comprender el porqué de la situación y dándose cuenta de lo intrincada que podía ser la vida para las familias de sangre pura.
-Yo sé que suena un poco irreal todo, pero verás; mi bisabuelo es la cabeza de la familia y el dirigente del clan, así que el dicta las políticas familiares, pero sólo en ciertos aspectos. Raramente hace algo fuera de sus deberes, o lo que él mismo se ha puesto como deberes. Él debe cuidar que mi familia siga apegada a nuestros valores morales, por lo que no tomó parte en el conflicto familiar; no consideró que eso fuera de su incumbencia. Al final, los deseos de mis abuelos triunfaron y mi tío Mihail fue reconocido como el único heredero de la familia… ¿estás al tanto de los usos y costumbres del viejo mundo, Aidou?- Rhoslyn lo miró con cierta curiosidad.
-No mucho. He vivido toda mi vida en Japón y sólo he tenido contacto con las familias nobles de aquí, además de la mía- estaba siendo sincero, como si de alguna forma respondiera a la sinceridad de la chica.- Entonces ¿vienes de Rumania?
-Así es. Llegué hace una semana… y en cuanto a los usos y costumbres, estoy segura de que es bastante distinto; ahí los principales poderes son la Asociación de Cazadores de Vampiros y las familias de Sangre Pura. El Senado o Consejo, como prefieras llamarlo, comenzó a insertarse hace algunos meses, ocasionando cambios en la balanza de poder de la Europa vieja.
-¿Y fue por eso que te alineaste con Kaname?
-En parte- su voz comenzó a tener un tono amargo y sus ojos mostraron cierta oscuridad; volvió a mirar hacia el suelo, mientras su cabellera negra le tapó la cara, por lo que Aidou no podía distinguir sus emociones- después de que el Senado apareciera, muchos grupos rebeldes comenzaron a surgir. Eran financiados por los líderes del mismo Senado y otro grupo desconocido. Yo creo que era alguien externo el que los apoyaba, o algo por el estilo. La cuestión es que, trataron de hacer algún trato con mis abuelos; un sangre pura firmando acuerdos con el Senado representaría un hito ¿sabes?
-¿Y firmaron?
-No, no lo hicieron. Y después de un tiempo hubo consecuencias. – ella tomó su tiempo para poner en orden sus pensamientos y luego siguió hablando- era una noche lluviosa… yo había ido con mi tío a revisar algunos asuntos en Bulgaria, cuando llegó un mensaje de parte d mi bisabuelo: mis padres habían sido asesinados – Aidou casi se ahogó después de escuchar eso- así que regresamos a Rumania en ese mismo momento. Llegamos al amanecer y los que pudimos encontrar fue mi casa prácticamente destrozada. No pudimos diferenciar entre la sangre humana de la sangre de vampiro en medio de las grandes manchas rojas que había por todos lados. Todo estaba roto, y naturalmente los cuerpos de mis padres se habían desvanecido en el aire.
-Lamento escuchar eso.
-Gracias. Eso fue hace un mes. Poco después de eso, atacaron a mis abuelos. También fueron asesinado, pero yo realmente no me vi muy afectada por ello. A fin de cuentas, no tenía relación alguna con ellos, a diferencia de mi tío. Y ese fue el momento en el que las cosas se complicaron para todos. Ahora es u ajedrez político por allá.
- Pero ¿por qué venir a Japón?
-Como dije antes, vine para apoyar totalmente a Kaname san. Después de que la gran mayoría de mi familia muriera, mi bisabuelo dijo finalmente su opinión acerca de mis padres. Un poco tardes, pero por lo menos le puso fin a 25 años de conflictos familiares; era su deber como jefe del clan. La verdad es que, él nunca tuvo inconveniente con mi padre, pero de alguna forma esperaba que mis abuelos fueran los suficientemente civilizados para arreglar las cosas después de algún tiempo, cosa que nunca pasó. Pero de todas formas, yo fui nombrada heredera de Senguinem; siendo la menor en la familia era lo más natural…y hasta cierto punto trataron de compensarme. Mi tío también es heredero de la corporación, pero en las ramas de América y Europa. Mi bisabuelo me mandó aquí para comenzar con Senguinem Corporation en este lado del mundo y también para apoyar a Kaname san. Digamos que, de alguna manera, es como una declaración en contra del Senado. Después de todo, son ellos a los que hay que culpar por la muerte de mis padres, hasta donde sabemos. Y para que conste, mis lealtades están con los intereses de lo sangre pura- dijo mirando a Aidou directamente a los ojos- hay algo realmente grande que se aproxima, y no estoy dispuesta a dejar que la sociedad de vampiros se caiga por culpa de intereses políticos.
-Creí que habías venido aquí a…- dijo u poco apenado- usurpar la posición de Kaname.
-¿De verdad?- Ella comenzó a reír- Para nada… ser sangre pura y tener toda esa atención… no gracias.
-Hey ¿qué otra cosa habrías pensado tú?- el chico se quejó
-¿Eso quiere decir que me crees y vas a dejar de lanzarme esas miradas tan pesadas… que sinceramente, no asustan a nadie…?
-Supongo que… espera, ¿qué dijiste?
-Que tus miradas de malote no asustan a nadie- antes de que el pudiera decir otra cosa ella comenzó a reir- estoy bromeando. No te preocupes. Pero de verdad ¿ya dejaste de sospechar de mí?
-No eres graciosa para nada… pero al menos no eres una amenaza.
-Entonces está resuelto- Rhoslyn le sonrió a Aidou
-¡Hey! ¿Ustedes qué están haciendo aquí? Ya comenzó su toque de queda en el edificio escolar- Zero les gritó desde lejos, sorprendiendo a los dos vampiros que estaban sentados junto a la fuente.
-Lo sé, y por eso estaba a punto de patearle el trasero a este tipo, pero comenzaste a gritarnos… ahora escúchame bien- le dijo Aidou mientras se acercaba a el- regresa a tu dormitorio o tendré que cargar tu inconsciente cuerpo hasta allá.
-¿Qué? Pero.. pensé…
-¡Ya estuvo! – agarró un brazo del chico e hizo una llave de ninjutsu, aventando a Aidou hacia el suelo.
-¡Auch!
-Ahora, de vuelta al dormitorio- dijo mientras lo agarraba por un pie y lo arrastraba.
-La verdad no me agradas para nada, pero si puedes poner a este tipo en su lugar, al menos tiene un poco de simpatía de mi parte- Zero dijo después de ver la escena.
-Claro, lo que te deje la conciencia tranquila –dijo mientras seguí arrastrando a Aidou con dirección al Dormitorio de la Luna.
-¡Ya entendí tu punto, puedo caminar yo solo!- Aidou gritaba mientras la chica lo arrastraba por el piso, pero ella no dejó que se parara hasta que estuvieron detrás de las puertas del dormitorio.- ¡oye! ¿Cuál es tu problema?- el chico estaba bastante enojado y su uniforme blanco ahora parecía bastante gris.
-Necesitábamos una excusa para evadir a Zero… es una total y completa molestia ese tipo ¿sabes?- le explicó al rubio.
-Sí, pero… ¡no tenías que arrastrarme hasta acá! ¿Acaso no sabes quién soy?- comenzaba a ser ruidoso y gritón como siempre.
-¿Qué sucede aquí? Los van a castigar otra vez si continúan así…- dijo Akatsuki, pareciendo detrás de ellos.
-Acabo de salvarlo de ser castigado otra vez por estar violando el toque de queda… pero bueno- Rhoslyn suspiró- creo que me iré a dormir. Bye chicos- y comenzó a caminar hacia el edificio de los dormitorios mientras se despedía con la mano.
-¿Qué pasó? Creí que…- Akatsuki se veía bastante confundido.
-¡Ella es una verdadera molestia! Eso es lo que pasó.
-Pero ¿hablaste con ella... antes de que te dejara…así?- no pudo resistir el soltar una carcajada al ver el estado de Hanabusa.
-Si… no hay problema. Te platico después. Ahora necesito un baño de agua caliente- dijo mientras veía su uniforme bastante sucio por haber sido arrastrado y tocaba su cabello, notando que tenía algunas hojas enredadas.- ¿Quién se cree que es?- y después comenzó a caminar hacia el dormitorio.
No mucho después de eso los vampiros ya se encontraban en sus cuartos. Algunos dormían; otros se ocupaban de sus asuntos o platicaban con sus compañeros de cuarto, pero nadie se dio cuenta del mensajero que llegaba en esos momentos a la puerta principal del dormitorio; nadie más que Seiren, quien abrió la puerta.
-¿Qué asunto tienes aquí?- dijo de modo muy tajante.
-Sólo vine a pedir una audiencia con Kuran Kaname.
- ¿Y sobre qué quieres hablar?- dijo el mismo Kaname con una voz muy profunda y bajando las escaleras, mirando directamente en los ojos del mensajero, quien se asustó bastante después de verlo.
-¡Señor! Vengo de parte del Senado. Algunos de los líderes desean una audiencia con usted. Esta noche, de ser posible, señor – el joven trató de darle unos papeles a Kaname, pero Seiren los tomó antes, examinándolos.
-¿Vendrá Ichijo Asato?- preguntó mientras tomaba los papeles de las manos de Seiren para leerlos.
-No señor, sólo algunos de los líderes.
-Muy bien. Diles que los recibiré a las 9 de la noche aquí.
-Sí señor. Muchas gracias- dijo el mensajero y después desapareció en el aire.
-La verdad es que no puedo decir que esto es inesperado, pero creí que les tomaría más tiempo el venir.
-¿Hago los preparativos necesarios?- preguntó Seiren.
-No, solo diles a todos que las clases seguirán como siempre, sin excusas. Yo mismo me encargaré de estos líderes- dijo Kaname con una muy ligera sonrisa en los labios.
Los eventos que habían ocurrido en los días anteriores eran justo lo que el sangre pura necesitaba, sólo habían comenzado a pasar más pronto de lo previsto. Estaba pensando en algo grande; algo que sólo él podía entender, pero al parecer, las piezas habían comenzado a encajar. O eso fue lo que pensó.
Notas de la autora.
Aquí está la tercera parte. Creo que cada vez son más largos los capítulos. Espero que lo esté disfrutando y continúen leyéndolo. ¡Agradezco mucho sus comentarios! Por favor sigan mandando sus reviews, sugerencias o jitomatazos. Todo es bienvenido. Quizá me tarde un poquito más en subir el siguiente capítulo porque tengo que salir de viaje por usos cuantos días, pero no tardaré mucho.
Saludines!
