El Dormitorio de la Luna estaba muy callado y los únicos individuos allí eran Seiren, los miembros del Consejo y Kaname, quien estaba dentro del estudio; sólo se podían escuchar algunos grillos que hacían ruido en los jardines de la academia y al viento soplar entre las ramas de los árboles que se mecían en la oscura noche, dando la impresión de que todo el lugar estaba desierto y en cualquier momento algo o alguien podía salir de la nada.

-Buenas noches, caballeros- dijo Kaname, volteando su silla para tener un mejor ángulo de vista hacia los otros vampiros.

-Buenas noches, Kaname sama- todos hicieron una reverencia hacia el vampiro sangre pura, mostrando respeto.- Mi nombre es Nomua Daisuke, éstos son Moimoto Jun y Nishikido Kei- dijo el vampiro canoso, viendo sendos vampiros junto a él; uno rubio y el otro con el cabello negro azabache.

-Tomen asiento, por favor- dijo Kaname mientras señalaba las sillas frente a su escritorio, mirándolos fijamente mientras se sentaban.

-Primero que nada, queremos agradecer la oportunidad que nos ha dado al permitirnos tener esta audiencia- dijo Jun, el vampiro rubio con ojos negros.

-Creo que es conveniente tener algunos acercamientos con el Senado – la voz del sangre pura sonaba calmada mientras mantenía su postura recargada en la silla.

-Aquí parece un lugar agradable para vivir. Incluso tienen algunos humanos cerca en caso se querer un tentempié- dijo Daisuke con una sonrisa malévola. Al parecer trataba de provocar a Kaname.

-Me temo que está prohibido morder a cualquier humano dentro de los terrenos de la Academia. Yo creo en la coexistencia pacífica entre humanos y vampiros, idea que comparto con el Director Cross, así que creamos este lugar- su voz continuaba calmada y sin cambio alguno.

-Esa es una idea bastante… interesante- dijo el vampiro más viejo, y luego continuó – hemos venido a extenderle una invitación.

-¿Una invitación, dices? – Kaname preguntó, tratando de parecer sorprendido – creí que el senado solo organizaba fiestas una vez al año y…la del presente acaba de pasar- dijo tratando de divertirse a sus expensas.

-Oh no, para nada- Nishikido Kei comenzó a reír y comenzó a explicar- en realidad estamos planeando realizar algunas negociaciones con toda la comunidad, lo cual incluye a algunos representantes de los humanos, cazadores de vampiros, miembros del consejo y vampiros sangre pura- sus ojos aún estaban rojos, pero brillaban más que antes.

-¿Negociaciones?- Kaname alzó una ceja con incredulidad.

-Así es. Intentaremos llegar a un acuerdo para tener una mejor organización alrededor del mundo- contestó el vampiro con cabello negro.

-Eso suena…interesante, sobre todo considerando el grado de presencia del Senado al rededor del mudo, así como los recientes eventos de Europa- Kaname los miró, tratando se pescar cualquier diminuto cambio en sus expresiones; buscando algo que los delatara.

-Sabemos que han habido algunos eventos trágicos últimamente. Los vampiros sangre pura son el peldaño más ato en la jerarquía de nuestra sociedad y la muerte de alguno de ellos es una gran pérdida para todos- Daisuke dijo esto último con un tono bastante peculiar.

-Quisiera preguntar algo… ¿cuántos representantes de los otros grupos han accedido a ser parte de estas…- el gesto y tono de voz de Kaname cambiaron para hacer que las siguientes palabras sonaran triviales- … negociaciones?

-De hecho, la Asociación de Cazadores de Vampiros fueron el primer grupo en confirmar su participación. Después los representantes de la ONU accedieron a participar como miembros observadores.

-Ya veo- pensó por un momento y sonrió un poco- ¿han hablado ya con otros vampiro de sangre pura?

-Queremos celebrar estas negociaciones aquí en Japón, y como ya debe saber, usted es el único que vive en Japón por el momento, así que por ende es el primero. Hemos enviado a algunos delegados para hablar con los sangre pura en otros países.- Jun comenzó a explicar.

-¿Y, cuándo tendrán lugar dichas negociaciones?

-Esperamos que en un par de semanas, en la ciudad de Tokio- Jun sonrió pensando que al fin había obtenido la atención de Kaname – estaríamos muy honrados de tenerlo ahí, siendo parte de las negociaciones, seño Kuran.

-Es una oferta muy tractiva…- dijo Kaname sarcásticamente- pero me temo que tendré que declinar la invitación- la expresión de los otros vampiros se endureció y miraron fijamente a Kaname.

-¿Por lo menos podría considerar estar presente como miembro observador?

-Realmente aprecio la invitación, pero mi respuesta sigue siendo no- dijo más serio, esperando unos instantes para mostrar una sonrisa bastante curiosa y pícara – pero les deseo suerte en sus intentos por reorganizar el mundo- su tono de voz no cambió, pero evidentemente trataba de burlarse de ellos.

-¿Hay alguna manera en que podamos cambiar su opinión?- dijo Daisuke seriamente. No estaba para nada contento con la actitud del sangre pura.

-El tiempo lo dirá…- dijo Kaname recargando sus codos sobre el escritorio y entrelazado sus dedos.

-Entiendo… entonces creo que es tiempo de que nos retiremos- Nishikido sonrió a Kaname y luego miró a sus colegas – pero le dejaremos nuestras tarjetas en caso de que quiera cotactarnos- puso unas tarjetitas sobre el escritorio.

-Gracias. Agradezco el detalle. Buena suerte.- se levantó, hacienda que los vampiros respingaran un poco al ver el súbito movimiento- permítanme que los acompañe a su auto.

-Es usted muy amable, Kuran sama- dijo Jun Morimoto mientras se ponía de pie.

Caminaron sobre el mismo camino por el que habían llegado, hablando sobre cuestiones triviales; simplemente siendo educados, hasta que Kaname se animó a decir.

-¿Caballeros, me permiten preguntarles algo?

-Por supuesto.- Daisuke respondió.

-Hay algo que me llamó la atención sobre lo que dijeron de las negociaciones; la Asociación de cazadores de Vampiros participará como miembro activo, sin embargo los humanos sólo asistirán como miembros observadores- dijo seriamente mientras se acercaban cada vez más a las rejas de entrada.

-Así es. Acabamos de recibir la confirmación de los humanos hace algunos días.- respondió Daisuke, preguntándose a qué quería llegar Kaname.

-¿Tienen alguna…idea o han pensado en la razón por la que los humanos no participan activamente en la reunión?- hubo un momento de silencio entre los vampiros. Era evidente que no se habían puesto a pensar en eso.

-Seguramente es por su estatus- finalmente contestó Nishikido, con una sonrisa en el rostro- los cazadores de vampiros saben cómo matarnos, y a eso se han dedicado por un largo tiempo, mientras que los humanos están más bien indefensos en ese aspecto… claro que las pláticas no representan riesgo alguno para su seguridad, pero creo que asumen una posición defensiva- dijo orgulloso de su conclusión.

-Esa es una observación interesante – empezó a decir Kaname, mientras se acercaban a la limusina, pero justo antes de que pudieran entrar, añadió- es sólo que recuerdo a un teórico que leí hace tiempo, el cual decía que…el hacer una negociación frente a frente con alguien, le otorga el estatus de igual, principalmente porque se está reconociendo la capacidad que éste tiene para ofrecer algo de lo que uno mismo carece, por lo que a partir de ese momento estarían al mismo nivel y…estaba pensando que, quizá esa sea la razón por la que los humanos no participan activamente- hizo una pausa para dar énfasis a su siguiente enunciado- ellos no consideran al Senado como iguales- el tono de voz de Kaname fue mucho más amenazador que el que había utilizado a lo largo de la reunión, y tenía una pequeña sonrisa en los labios, misma que combinaba a la perfección con el brillo malévolo que mostraban sus ojos en ese momento.

La reacción de los tres representantes no tuvo precio para él; sus insulto diplomáticos habían cumplido su cometido, lo cual le causaba bastante placer; podía observar el enojo y la impotencia en los rostros y gestos de los vampiros- hasta luego, caballeros.

Los tres vampiros entraron al auto, mientras Kaname cerraba la puerta de entrada de la Academia con sus poderes, dirigiéndose nuevamente a su dormitorio, muy satisfecho con la audiencia que tuvo con ellos. Se veía bastante relajado y caminó alrededor del campus, esta vez tomando el camino habitual, en donde se encontró a Zero, recargado en uno de los árboles que habían; aparentemente esperándolo.

-¿Sí?- dijo mirando al chico con el cabello plateado y dejando de caminar.

-¿Ya se han marchado tus amigos del senado?- respondió.

-No veo el por qué eso te debería importar- dijo Kaname muy calmado.

-No me importa. Sólo me preocupo de que puedas poner en riesgo a la gente que me importa.

- Te refieres a Yuuki- dijo como afirmación, no como pregunta, y continuó mirando a Zero, esperando algún tipo de reacción, pero no contestó- ocúpate de tus asuntos. Yo cuidaré de Yuuki- se acercó aún más al guardián y sus ojos se volvieron rojos, viéndose desafiante e imponente.

Zero no dijo nada en ese instante, pero antes de que Kanname pudiera irse, preguntó.

-¿Cuáles son realmente tus intenciones al poner a esas chicas como prefectos?

-Nada en especial, sólo tenía que darles un castigo por comportarse mal…y creí que ustedes podrían necesitar un poco de ayuda – su expresión volvió a ser la de siempre.

-Como si eso te importara- Zero se enojó más y se paró junto al vampiro de cabello negro.

-Sí me importa- dijo fríamente y comenzó a caminar, ignorando los intentos del otro chico para mirarlo la cara.

-Sé que hay algo más. Rhoslyn supo sobre mi… condición en cuanto me vio- Zero alzó la voz.

-Quizá deberías preguntarle eso al Director- siguió alejándose- creo que esta plática ha terminado. Buenas noches.

Zero miró cómo Kaname caminaba y se alejaba de él, para finalmente desaparecer en la noche. Realmente odiaba al vampiro, pero muy dentro de sí, sabía que era el único capaz de prevenir cualquier tipo de problema dentro de la escuela, al menos desde el lado de los vampiros, lo cual lo hacía odiarlo aún más.

Esa noche, después de que las clases terminaron en el edificio de la escuela, los vampiros regresaron a sus dormitorios; Ichijo verificó antes que lo miembros del Senado ya se hubieran ido, para después dar la indicación de que los estudiantes regresaran a sus cuartos. Después se encaminó directamente al estudio de Kaname, esperando averiguar qué había sucedido esa noche.

Takuma no hablaba mucho con su abuelo; en realidad, lo evitaba en la medida de lo posible. Sabía que Asato no era el tipo de vampiro en el que se pudiera confiar, pero a final de cuentas era parte de su familia y eso le causaba conflictos. Considerando eso, no sería muy inteligente de su parte el preguntarle a su abuelo los planes del Senado o algo relacionado y sólo esperaba que no intentara usarlo como un espía, o tratara de controlarlo de alguna manera.

-¿Kaname?

-Entra Ichijo- contestó el vampiro desde el otro lado de la puerta; estaba de pie junto a la ventana y cuando el chico de cabellos rubios entró, se volteó para mirarlo.

-¿Cómo estás?- preguntó Ichijo, mirando a su amigo y estudiando su expresión- al parecer todo salió bien ¿verdad? No veo que estés preocupado de alguna manera, ni nada.

-Así es, Ichijo. Estuvo bastante bien: querían que fuera parte de una serie de negociaciones, junto con algunos representantes de los humanos, cazadores de vampiros, el senado y los sangre pura.

-¿Por qué querrían hacer algo así?- preguntó con curiosidad.

-Eso está por verse, pero tengo algunas sospechas. Por ahora sólo podemos esperar- caminó un poco y se recargó casualmente en su escritorio- no te preocupes, no dejaré que esto cree algún tipo de disturbio en la Academia…o tu quedes atrapado en algún tipo de disputa- y después miró al Vicepresidente, con cierta bondad en sus ojos.

-Gracias- contestó Ichijo muy agradecido. Hubo un momento de silencio en el que el chico de ojos verdes caminó en el estudio, deteniéndose junto a la ventana y mirando lo que sucedía afuera; viendo a los estudiantes que caminaban por lo jardines o platicaban entre ellos- creo que fue una buena idea el poner a Rhoslyn chan y Aisha chan como prefectas- dijo sonriente.

-Sí. Al principio me pareció una idea interesante, después de todo Yuuki y Zero necesitan ayuda de vez en cuando. Pero en cuanto termine su castigo, haré algunas modificaciones… lo que me recuerda ¿qué sucedió esta tarde?- sus ojos estaban llenos de curiosidad mientras veía al otro vampiro.

-No estoy muy seguro. Todo iba muy bien, hasta que escuché gritos que venían de diferentes lugares. Juraría que incluso oí algunos desde los arbustos y después algunos alumnos de la Clase Nocturna y Clase Diurna…- no terminó la oración. Quería evitar poner en evidencia a sus compañeros- digamos que estuvo más ruidoso que de costumbre.

-Me gustaría hablar con Ruka y Avriell. ¿Podrías llamarlas por favor?- el vampiro sangre pura se sentó en su silla, haciendo que Ichijo se sintiera un poco inquieto por no haber podido defender a las chicas. Después de todo, ellas no eran responsables de todo el relajo que se armó…o no tanto.

-Enseguida regreso- dijo Ichijo, saliendo del estudio y comenzando a buscar a las chicas.

Eran casi las 3 de la mañana y casi todos los estudiantes estaban cerca del dormitorio, haciendo tareas o descansando por ahí. Un poco después de eso, Ichijo regresó con Avriell y Ruka, todo mostrándose un poco nerviosos; Kaname seguramente las regañaría. Tocaron la puerto y entraron al estudio.

-Buenas noches chicas. Quería platicar con ustedes- Kaname se veía relajado y a pesar de ser bastante intimidante, no se veía enojado o con intenciones de castigarlas.

Ichijo se paró junto a Kaname, no sabiendo realmente qué esperar de la reunión.

-No voy a preguntar qué fue lo que pasó el día de hoy. Me imagino lo que fue- Ruka se sonrojó y miró al piso- pero quisiera advertirles sobre hacer ese tipo de escenas en frente de los estudiantes de la Clase Diurna ¿entienden?

-¡Sí- dijeron ambas chicas al mismo tiempo. Avriell nunca se imaginó que Kaname podría ser tan atemorizante, aun sin hacer el mínimo esfuerzo por verse así; sólo viéndolas fijamente.

-Bien. Me gustaría que habláramos sobre otro tema. Ichijo me dijo sobre la idea de Avriell sobre la fiesta de bienvenida- hizo una pausa para ver la reacción de las chicas, que no se esperaban eso para nada- he hablado con el Director Cross, y dijo que por ahora podemos encargarnos de la organización. Sospecho que quiere ver los planes del evento y luego dar luz verde para proseguir. Así que, después de lo que sucedió hoy, tendré que prohibir que Avriell participe en la organización de este evento, mientras que Ruka tendrá que ocuparse de la organización.

Ninguna de las dos chicas estuvo para nada contenta con la idea; a fin de cuentas de eso se trataba la amonestación de Kaname: Avriell estaba muy entusiasmada con la organización de la fiesta, mientras que a Ruka no le interesaban ese tipo de festividades, por lo que daba oportunidad para cambiar los papeles un poco.

-Lo que haremos es lo siguiente: Avriell, quiero que nos expliques la idea general de la fiesta, claro está, dentro de las limitaciones que les daré en unos momentos. Mientras tanto, Ruka tomará nota para poder organizarla. Puedes pedir ayuda de cualquier miembro de la Clase Nocturna, con excepción de Avriell. ¿Quedó claro?

-Sí, Kaname sama- dijo Ruka con resignación.

-Ok…- la voz de Avrill sonaba un poco triste.

-Bien. Primero que nada, la fiesta incluirá tanto a la Clase Nocturna como la Diurna- al decir esto, las chicas respingaron. A ninguna le gustó la idea de que las dos clases de juntaran- deberá también ser en Sábado por la noche, sin permitir la ingesta de bebidas alcohólicas a menores de edad. Debe ser en un lugar cercano. Pueden utilizar el salón de actos o conseguir un lugar fuera del colegio para hacerla y por último, la entrada será restringida a los alumnos de la Academia Cross solamente.

Continuaron charlando por una hora más, y Avriell se encargó de explicarle a Ruka como son las fiestas de bienvenida en otros países, no sin dejar a un lado todos esos detalles extras tan propios de Avriell y causando algunos gestos de confusión en el rostro de Ruka e Ichijo.

-Me parece que ahora todo está claro- ambas chicas asintieron con la cabeza, lo mismo que Ichijo- pueden retirarse y agradezco su cooperación… Avriell, me gustaría hablar contigo en privado- en cuanto dijo eso, el rostro de la chica se iluminó, cosa que Ruka no encontró para nada chistoso, pero no había nada que pudiera hacer y se limitó a salir junto con Ichijo, con quien iba hablando sobre la fiesta- Avriell, desde hace algunos días he querido hablar contigo- pero antes de que pudiera continuar, la chica lo interrumpió súbitamente.

-Me imagino por qué…- ella se acercó al vampiro y se detuvo junto a su silla, inclinándose exageradamente para quedar muy cerca de él- y antes de que digas algo, quería que supieras que puedes beber mi sangre cuando quieras, y si es algo más lo que quieres…- el rostro de Kaname estaba totalmente inexpresivo mientras miraba fijamente a la chica de cabellos rubios, si moverse o hacer nada mientas se acercaba más, pero unos instantes después comenzó a decir.

-Agradezco tu preocupación pero debo…advertirte- dijo con un tono de voz serio, que hizo que las siguientes palabras sonaran como amenaza- no tengo la mínima intención de hacer algo así contigo. Mis prioridades y preferencias se encuentran en otro lado- inmediatamente la chica se alejó con una expresión indignada- a decir verdad, sólo quería hablarte sobre los resultados de tus pruebas académicas. Tus calificaciones salieron muy bajas, así que te pediré que entres a un programa que el Director iniciará próximamente. Se trata de un programa de asesorías o tutorías académicas, en el cual recibirás apoyo en tus estudios por parte de otro alumno. Así podrás mejorar tus calificaciones.

-Ya veo… ¡o sea, X en la vida! Exclamó, pero luego recordó con quien estaba hablando y quiso remediarlo- ¡Digo... sí señor! … este… ¿ya me puedo ir?- el lenguaje corporal de la chica ahora mostraba su ansiedad y lo incómoda que estaba en ese momento, lo cual Kaname notó enseguida.

-Claro. Que tengas buena noche- dijo seriamente y arqueando una ceja para evitar reírse de la escena que acababa de ocurrir; el dialecto tan propio de Avriell era una cosa fuera de lo común.

Kaname vio como Avriell salía del estudio y luego se levantó para mirar por la ventana, volviendo a recordar el asunto de las negociaciones con el Consejo. Se preguntaba sobre qué temas hablarían y cómo podría eso afectar a los individuos dentro de la Academia Cross. Lo único que era claro para el en esos momentos, era que ningún sangre pura participaría en tales negociaciones, por lo que no había razón alguna para preocuparse, sin embargo, quizá sería recomendable tener una reunión con ellos.

La semana pasó muy rápido y sin ninguna cuestión relevante. Las clases habían comenzado muy bien y los estudiantes comenzaban a acostumbrarse a las tareas y los estudios. Al parecer habría nuevos planes para la escuela y más oportunidades para que ambas clases pudieran convivir, dentro de ciertas normativas. Ichijo se aseguró de que también algunos de los vampiros se inscribieran en las tutorías académicas que empezarían pronto, y después le dio la lista al Director Cross, a fin de que éste pudiera decidir cómo sería la dinámica del plan.

El fin de semana había comenzado; los alumnos de la Clase Diurna ya estaban disfrutando de s tiempo libre, permitiendo a los prefectos tener un pequeño descanso de sus tareas, ya que las puertas del Dormitorio de la Luna estaban más despejadas porque los vampiros rara vez salían de ahí cuando no había clases. Algunos alumnos habían aprovechado para ir al pueblo, mientras que otros se relajaban dentro de sus dormitorios o disfrutaban de las instalaciones de la escuela; el toque de queda era un poco más flexible y cambiaba ligeramente durante los fines de semana y días de asueto.

Las luces naranjas del atardecer comenzaban a colorear el cielo cundo Rhoslyn decidió dar un paseo cerca del pueblo. Había tenido que hacer algo de trabajo para Sanguinem Corporation y ahora estaba lista para disfrutar su fin de semana, pero antes de salir se encontró a su compañera de cuarto.

-¿tienes algún plan?- Aisha preguntó, esperando a que pudieran hacer algo juntas.

-Nada en especial, solo dar una vuelta por el lugar, comer algo…no sé. ¡Ven conmigo! – le sonrió a su amiga y comenzaron a caminar hacia las puertas de entrada al a Academia, donde encontraron un pequeño tumulto de alumnos; no tan grande como el que había todas las tardes afuera del Dormitorio de la Luna. Más bien parecían sorprendidos por algo y murmuraban cosas.

-¿Qué estarán viendo?- Aisha preguntó al ver a los adolescentes.

-No lo sé. Vamos a ver- se acercaron un poco más para ver lo que les llamaba la atención.

No era de extrañarse que los alumnos estuvieran así: justo frente a la entrada estaba estacionado un nuevecito Mitsubishi Lancer Evolution de color rojo, acompañado de un chico bastante simpático que traía puestos unos jeans de color azul marino, una camiseta gris sin mangas y una gorra blanca volteada, y que estaba recargado a un costado del coche, sin decir nada pero sonriendo ampliamente, como si esperara a alguien.

-¡No puede ser!- exclamó Rhoslyn.

-¡Sorpresa! Gritó el chico cuando la vio- vinimos a visitarte- y en cuanto dijo eso, otra chica salió del auto, vistiendo un vestido azul con negro. Tenía el cabello negro y chino, y su piel estaba bronceada.

-Estaba a punto de volverme loca con que quería venir a visitarte, Rhoslyn- dijo la chica mientras se acercaba- ¡tuve que organizar todo el viaje!

-¿Los conoces?- preguntó Aisha con curiosidad.

-¡Claro! Son mis amigos de Rumania- y luego se acercó para abrazarlos- no puedo crees que estén aquí...y a esta hora.

-Tenemos jetlag… pero nada de qué preocuparse- dijo el chico, que era un poco más grande que los estudiantes de la academia.

-Aisha, ellos son mis amigos Alphonse y Nina- dijo viendo a su compañera de cuarto- ella es Aisha.

-Mucho gusto- dijo Alphonse- y no quiero sonar mal educado, pero… creo que estamos haciendo un gran alboroto aquí ¿por qué no vamos por unas cervezas?- dijo mirando a la muchedumbre frente a la puerta principal, que murmuraba cosas como "tenían que ser alumnos de a Clase Nocturna" o "Esos deben ser ex alumnos de la Clase Nocturna"

-Excelente idea, realmente me caería bien una chela- dijo Aisha.

-Decidido entonces- dijo Rhoslyn, y los 4 entraron al auto, dejando atrás a los alumnos que estaban viéndolos. Subieron el volumen de la música en el auto y se alejaron rápidamente del lugar, muy relajados y despreocupados; comportándose totalmente como jóvenes.

Mientas tanto, en el Dormitorio de la Luna, dos vampiros estaban hablando en la sala; un chico y una chica. Había algunos papeles sobre la mesa, junto con muchos panfletos con fotos que tenían números y anotaciones. Al parecer eran precios y números de teléfono.

-Ichijo, Muchas gracias por ayudarme con la planeación de la fiesta. Realmente no me gustan éstos tipos de eventos- dijo Ruka, poniéndose de pie y tomando algunos papeles d la mesa- pero las órdenes de Kaname deben ser obedecidas.

-No tengas cuidado. Disfruto mucho haciendo este tipo de cosas. Me alegra que me lo hayas pedido- dijo el chico rubio mirándola y recogiendo los demás papeles de la mesa- en unos minutos iré a buscar un lugar adecuado para hacer la fiesta. Quiero ver algunos lugares en la ciudad que pueden ser interesantes.

-Excelente. Mientras yo haré algunas llamadas para convencer a los de la decoración de que nos hagan un descuento. Nos vemos después- ella sonrió y caminó hacia su cuarto, esperando que todo estuviera listo para el lunes por la noche.

Ichijo hizo algunas anotaciones más y después fue a su dormitorio, sin embargo Shiki no estaba ahí. Quizás había salido a trabajar, o simplemente estaba con Rima. Todo eraba muy callado y tranquilo mientras Takuma dejaba los papeles en el escritorio, junto a los mangas que acababa de comprar. Después aprovechó para ponerse ropa más casual: pantalones café claro con una camisa índigo, que lo hacía verse serio pero juvenil. Después tomó su cartera y salió del cuarto, sonriendo y pensando en qué lugares serían apropiados para hacer la fiesta, hasta que escuchó un grito que salía de uno de los cuartos por lo que pasó.

-¡Estoy aburrido!- dijo una voz masculina desde un cuarto a la derecha, el cual pertenecía a Aidou y Akatsuki. Ichijo se asomó para ver qué pasaba y se encontró con una escena bastante peculiar: Kain estaba leyendo una revista, si prestar mucha atención a lo que hacía su primo, quien estaba sentado casi de cabeza entre su cama y la pared. Tenía la corbata del uniforme amarrada a los ojos como venda y parecía como si se hubiera distraído de manera ociosa con diferentes cosas, ya que había lápices, libros y clips tirados cerca de él.

-¿Quieren venir conmigo a la ciudad? Estoy buscando lugares para hacer una fiesta, lo que significa que visitaremos sitios interesantes- dijo Ichijo riendo un poco.

-¡Por supuesto!- Aidou dio un brinco muy rápido y se puso de pie junto a su cama para tomar una chamarra negra del closet, y que combinara con sus jeans de color azul oscuro y su camisa del mismo color– ¡Vámonos!

-¿Vienes también, Akatsuki?- Ichijo vio al chico pelirrojo.

-Claro ¿por qué no?- se puso de pie y caminó tras ellos. Llevaba unos pantalones verde militar, una playera sin mangas de color blanco y encima una camisa café -¿a dónde vamos?

-A ningún lado en particular. Estaba pensando en encontrar un buen lugar para organizar una fiesta escolar ¿conocen algún sitio?

-Depende mucho del tipo de fiesta… tal vez sería mejor rentar un lugar completo para hacerla- dijo Aidou muy emocionado con la idea de la fiesta- ya sabes, uno de esos lugares que tienen un jardín grande e incluso una fuente y que tenga un gran salón para bailar.

-En ese caso ¿por qué no hacerla en la escuela?- dijo Akatsuki, como haciendo evidente su comentario; tratando de molestar a su primo como siempre.

-¡Si tienes una mejor idea dila!- el chico de ojos azules lo volteó a ver con ojos de hartazgo.

-Vayamos a ver qué podemos encontrar. Después podríamos ir a comer helado- comentó Ichijo casualmente mientras abría la puerta del dormitorio y viendo la expresión de alegría en el rostro de Hanabusa.

Los tres visitaron varios lugares. La mayoría estaban adecuados para cualquier tipo de festividad, como bodas o graduaciones. Todos eran muy bonitos, pero no eran lo que Ichijo tenía en mente.

Finalmente se rindieron y llegaron a una fuente de sodas para comer algo. Aidou amaba el helado y las cosas dulces, al igual que Ichijo, quien de alguna manera se las arregló para convencer a la mesera de darles galletas extra con sus postres; el encanto vampírico siempre era muy útil para conseguir cosas gratis.

Al salir del lugar, caminaron un poco alrededor del pueblo, pasando un buen rato, como cuando eran pequeños y jugaban juntos con sus juguetes. Contaban anécdotas graciosas, como la primera vez que habían asistido a una fiesta de adultos, después de cumplir 12 años y ser aptos para aparecer en sociedad.

Algunas horas pasaron y se disponían a regresar a la Academia. Eran las 8 PM y aún tenían toda la noche por delante, pero les dieron ganas de regresar; seguían conversando y burlándose del mal genio que tenía Zero, cuando escucharon música a todo volumen proveniente de la vuelta de la esquina. Era una canción pegajosa, que repentinamente dejo de sonar y fue sustituida por risas. A los tres chicos les intrigó eso, además de que había algo en especial en esa risa que los hizo reconocerla como de vampiro, así que se acercaron al lugar.

Se sorprendieron bastante cuando se dieron cuenta de que las risas eran de Aisha y Rhoslyn, quienes reían junto con otras dos personas. No traían puesto el uniforme de la escuela; no había razón porque era fin de semana. Aisha traía unos pantalones de cuero negro, que adornaba con un cinturón plateado y que combinaba con una blusa roja sin mangas, muy pegada y que dejaba ver un poco de su estómago y mucho de su pálida piel. Por su parte, Rhoslyn llevaba unos pantalones negros con un tank top del mismo color; toda su vestimenta era negra, a excepción de un collar hecho de piedras azul eléctrico.

Los tres chicos se acercaron más para ver lo que pasaba, caminando sigilosamente y revisando si podían reconocer a los otros dos vampiros que estaban con sus compañeras de clase.

-¿Te imaginas? Y después de eso, comencé a correr mientras ella…- Alphonse detuvo su relato cuando vio a los tres chicos acercarse. Aún estaba sonriendo, pero sabía que eran vampiros y que al menos pretendían hablar con ellos –miren, hay algunos…"paisanos" acercándose- dijo y todas voltearon para ver quién venía.

-¡Son unos amigos!- dijo Rhoslyn más contenta que de costumbre- hola chicos- dijo mientras los saludaba con la mano- ¿están disfrutando de su fin de semana?...dejen que les presente a mis amigos de Rumania: Alphonse y Nina- y miró a sus amigos, quienes sonrieron.

-No creímos encontrarlas aquí, Rhoslyn chan. Me alegro de que se estén divirtiendo- dijo Ichijo mientras estrechaba la mano de Nina y Alphonse, seguidos por Akatsuki y Aidou.

-Mucho gusto, soy Kain Akatsuki…oye…están tomando…- no terminó la oración porque lo interrumpió el chico de la gorra blanca.

-¡Cervezas! ¿quieres una?

-Lo siento, ya no hay, me acabo de terminar la última- dijo Aisha después de aplastar una lata con sus manos y sonriendo inocentemente.

-Ups…bueno, estamos pensando en ir a un club nocturno…o como le decimos, un antro ¿quieren ir con nosotros?

-¿Un antro?- dijo Aidou, mostrando algo de interés en la idea y después mirando al cielo.

-No lo sé… no me gustan mucho esos lugares y…- Ichijo dijo con reserva, pero después vio la expresión de sus dos amigos y volvió a pensar las cosas.

-¡Vamos chicos, va a ser divertido! Tómenlo como una oportunidad para estrechar relaciones con sus compañeras de clase- dijo Aisha sonriéndole a Ichijo, quien al parecer tenía la última palabra en el asunto- además, estamos libres los fines de semana.

-Bueno, está bien. Nunca he ido a uno de esos lugares, así que no sé cómo llegar…- dijo muy pensativo mientras tocaba su barbilla con una mano, haciendo notar que estaba pensativo.

-Yo conozco el camino…- dijo Akatsuki- vamos.

-Métanse al coche entonces- dijo Nina con un tono de voz muy animado mientras les abría las puertas.

-Kain, tú conoces el camino ¿verdad? ¿Por qué no manejas?- dijo Alphonse aventándole las llaves al pelirrojo para que las cachara.

-…ok…- contestó un poco confundido, pero luego sonrió, era bastante emocionante para el manejar un auto. No muy seguido tenía esa oportunidad.

-Me temo que no vamos a caber todos cómodamente, así que dos tendrán que irse en las piernas de alguien- dijo Aisha, tratando de no reírse con la imagen mental que tenía sobre la situación.

-Es verdad… Aidou ¿quieres sentarte en mis piernas?- dijo Rhoslyn, tratando de molestar al chico de cabello rubio, quien se enojó al instante. Es tan predecible el pobresillo.

-¿Estás loca?- le gritó, pero luego pensó algo y puso una expresión pícara- oh, pero estoy seguro de que dices eso porque tu realmente quieres sentarte en mis piernas. No te culpo, claro está. Es natural…espera ¡a dónde vas?- dijo mientras vio pasar a la chica ignorándolo completamente y con un gesto de desesperación al escuchar eso.

-¡Yo me siento en tus piernas Rhoslyn!- dijo Aisha entrando al auto, seguido de Ichijo y Alphonse.

-¡Oye, eso no es justo!- Aidou siguió quejándose.

-¡Vamos, hombre! No tenemos toda la noche. Por andar de presumido te toca irte en mis piernas- dijo Alphonse, dando unas palmaditas en sus muslos, al o que Aidou repeló, pero no tuvo más opción.

Habían avanzado unos cuantos metros en el auto cuando comenzaron a platicar.

-Oye Alphonse, tu nombre me parece demasiado serio como para un vampiro como tú…¿tienes algún sobre nombre o cómo te gustaría que te llamaran?- preguntó Aidou, tratando de ser amable.

-Tienes razón. Pueden decirme Al…o si lo prefieres dime vaquero…- todos comenzaron a reír por el comentario del chico de la gorra blanca. Había sido un chiste muy ad hoc a la situación y nadie pudo contener la risa.

-¡Demonios! Yo estoy tratando de ser amable y me sales con esas estupideces!- comenzó a gritar Aidou y a golpear al chico.

-Ya estuvo bueno…. Que Alphonse maneje y Aidou se vaya sobre Akatsuki… no quiero que haya heridos por la incompatibilidad de humores.- dijo Nina, muy autoritariamente; todos la obedecieron con cara de regañados.

Cuando por fin llegaron al club nocturno, dejaron el coche con el valet parking y se acercaron a la fila de espera para entrar al sitio. Había mucha gente formada y un poco desesperada porque el cadenero tenía unas ínfulas bárbaras.

El edificio era color piedra, con letras grandes y encendidas en azul eléctrico que decían "Black & White". Parecía como si tuviera dos pisos, y no se podía escuchar sonido alguno proveniente del lugar, sólo las vibraciones que hacía la música y en el segundo piso había unas ventanas polarizadas por las que se podía ver hacia afuera, mas no hacia adentro. Al observar todo esto Rhoslyn dijo en voz baja.

-Miren, esta es la razón por la que es genial ser vampiro- la chica comenzó a caminar hacia el cadenero y el staff de seguridad junto a la puerta, dando cada paso de manera muy sexy y obteniendo la atención de todos los chicos que había cerca, incluso sus acompañantes- hola chicos – dijo susurrando al oído del cadenero- . somos siente los que queremos entrar, y estamos más que dispuestos a gastarnos una buena cantidad de dinero aquí, al igual que- se alejó estratégicamente para dar una barrida al tipo –…divertirnos un rato…

Le guiñó el ojo y tocó el su hombro. Después señaló a sus amigos, quienes estaban de pie a unos cuantos metros de distancia, viéndose bastante cool sólo con el simple hecho de estar de pie si hacer nada. Era algo que el aura y la vibra de vampiro tenía; simplemente se veían fantásticos naturalmente.

Inmediatamente el cadenero tomó la cinta que había en uno de los postes para dejarlos pasar y después Rhoslyn hizo una seña para que entraran sus amigos.

-¡Gracias!- y comenzó a caminar hacia la puerta, seguida de los vampiros y la mirada del guardia de seguridad; entre los gritos de inconformidad de los que estaban también formados.

Una vez adentro un mesero les asignó una mesa muy bien ubicada. Lo primero que notaron fue el alto volumen de la música y cómo la gente parecía estar pasándola increíble. Algunas miradas, tanto de hombres como de mujeres, se posaron en el grupo de vampiros que había recién entrado. Había luces de colores por todos lados y el lugar estaba decorado en blanco y negro, haciendo honor al nombre del club.

-Creo que… hemos encontrado el lugar perfecto para hace la fiesta de bienvenida.- dijo Ichijo- hay suficiente lugar para que estén todos los estudiantes y además se ve bastante moderno- continuó mientas miraba a su alrededor, sin prestarle gran atención a la gente que había ahí.

Cuando llegaron todos a la mesa, el mesero les pasó un menú y comenzó a alumbrarles la carta con una lamparita que llevaba, a pesar de que los chicos no tuvieran realmente la necesidad de la dichosa luz.

-¿Qué se les antoja?- preguntó Alphonse viendo a todos.

-Yo… eh… pues…- Ichijo no tenía idea de qué hacer o decir. Era la primera ve que iba a un antro, así que no sabía ni qué pedir. Akatsuki vio su cara de congoja y lo salvó diciendo.

-Whiskey- y después volteó a ver a Aidou, quien no prestaba atención a lo que hacían en la mesa porque estaba muy distraído viendo a unas chicas bailando en la mesa de junto.

-Ok. Whiskey será. Yo invito- contestó el chico con la gorra blanca y la fiesta comenzó.

Todos estaban muy contentos bailando con los chicos y chicas de las mesas cercanas. Incluso Ichijo, que no estaba precisamente en su elemento, estaba bailando con una chica muy linda. Unas horas después, y por supuesto, después de alardear sobre cuántos números telefónicos habían conseguido, terminaron todos bailando y cantando entre ellos, simplemente disfrutando del ambiente del lugar.

Aisha estaba hablando y riendo con Akatsuki e Ichijo, que le contaban anécdotas de sus vidas en la Academia Cross, mientras Rhoslyn trataba de detener a Alphonse y Aidou de subirse a la mesa y hacer break dance aéreo. Una tarea difícil controlar a los dos hiperactivos del grupo, pero finalmente consiguió que se sentaran y hablaran por un buen rato; al parecer los dos chicos tenían el carácter similar, o al menos encontraban divertidas las mismas cosas locas.

El tiempo pasó y los vasos con alcohol nunca se terminaron; la música y las vibraciones del ritmo eran casi hipnóticos, haciendo que los vampiros se sumergieran en el estado festivo en el que cayeron, rindiéndose a la noche y al ambiente alegre.

La próxima cosa que Rhoslyn supo después de eso, fue que despertó de una manera muy extraña la tarde siguiente. Pero antes de eso, había tenido un sueño particularmente extraño, con imágenes muy lúcidas que regresaban a su mente con facilidad.

Todo el lugar estaba casi negro. Al parecer ella se encontraba dentro de un cuarto oscuro y cuando por fin vio una luz aparecer en l puerta, pudo observar que alguien había entado. Era una silueta masculina que dijo en voz baja "nada de ojos rojos ¿eh?" y dio un pequeño paso hacia el lado izquierdo, tratando de reconocer a quien estaba de pie junto a él. Después dijo "¿quién eres?". Realmente no sabía quién estaba dentro del closet.

El aroma del chico era fresco y masculino; con algo cítrico y seco al mismo tiempo. Se podía notar que la fragancia contenía un poco de lavanda y también se había mesclado con el aroma del alcohol que había bebido esa noche, produciendo un olor bastante sutil y atractivo que terminó por extasiar a Rhoslyn.

Inmediatamente ella reconoció el aroma como el de Aidou Hanabusa y lo próximo que supo fue que estaba usado sus ojos vampíricos y se acercaba a él. Después pasó un brazo alrededor de su cuello, tomándolo por la camisa y acercándose aún más, sintiendo los latidos de su corazón acelerarse. Instantes después se acercó al cuello del chico y se aseguró de que pudiera sentir el aire frío que salía de su boca y notando los escalofríos que le ocasionó. No había manera de que Aidou no supiera lo que seguiría, pero no la detuvo; en vez de eso pasó sus brazos por la cintura y los hombros de la chica, abrazándola.

Por un par de segundos que parecieron una eternidad, él pudo oler el aroma dulce que venía del cabello de Rhoslyn, embriagándose con las sensaciones que le brindaba el contacto con su cuerpo frete a él, pero todo lo que sintió fue rápidamente opacado por algo húmedo en su cuello, algo que lo hizo jadear un poco y ladear su cabeza para mostrar completamente su cuello, permitiendo abiertamente que Rhoslyn lo mordiera.

Aidou nunca había sentido algo así. No era la primera vez que lo había mordido un vampiro, pero eso se sentía completamente diferente y lo puso en un nivel de éxtasis muy alto, ocasionando que sus ojos se pusieran rojos y se acercara aún más a la chica; apretándola más hacia él.

Después, y sin mover el cuello para que Rhoslyn siguiera bebiendo su sangre, volteó su cabeza para acercarse más al cuello de la chica, dándole un pequeño y tierno beso sobre su pulso, viendo como su piel se erizaba con el contacto. Luego pasó su lengua húmeda y cálida por el cuello de Rhoslyn, saboreando su cuerpo y esencia, dándose cuenta cómo su cuerpo se ponía más alerta de lo que ya estaba; no pudo controlarse más y sus ojos se volvieron aún más rojos de lo que ya estaban, dando pie a que su depredador interno despertara del letargo en el que estaba. Sus colmillos se hicieron más grandes y estaba listo para morder a la chica.

Un fuerte gemido salió de la boca de Rhoslyn, pero ella no se movió, en lugar de eso abrazó más fuerte al vampiro de cabellos rubio, comenzando a intercambiar imágenes de su pasado mientras bebían sangre. Sus cuerpos estaban muy cerca, tanto que podían escuchar los latidos y su respiración acelerarse dentro de sus pulmones.

Para ese momento, ya sabían quiénes eran y no había duda de a quién se habían encontrado dentro del closet. Veían las imágenes que la sangre les mostraba y sintieron una gran cercanía al compartir su verdadera identidad.

Había sido un sueño bastante bizarro, pensó y rodó sobre sí en la cama, con sus ojos aún cerrados y moviendo sus brazos hasta que sintió que chocaron con algo, por lo que inmediatamente abrió los ojos.

-¡¿Qué coño?!- dijo cuando vio a Aidou junto a ella, completamente anonadado con la situación.

-¿Qué rayos haces aquí?- también grito y se levantó violentamente de la cama, empujando a Rhoslyn al suelo mientras lo hacía y golpeando a alguien más detrás de el- ¿Ichijo?- dijo cuando vio al Vicepresidente de la clase caer de la cama.

-¿Pero qué carajos pasó aquí?...y deja de reírte, no es gracioso, Alphonse…- dijo Rhoslyn mientras se sobaba el golpe que se había dado en la cabeza al caer de la cama- ¡Ay mi cabeza!

-Es natural que tengas dolor de cabeza… además del golpe, bebieron demasiado anoche- y ese fue el momento en el que todos comenzaron a recordar lo que había pasado, o al menos tener nociones.

-Entonces, terminamos viniendo para acá…¿dónde estamos?- Aidou miró a su alrededor. El cuarto en donde estaban era muy grande. Había varias camas y en una sala contigua un par de sillones. También había algunas puertas que quien sabe a dónde llevarían.

-Yo sí recuerdo todo, pero ustedes deberían tratar de acordarse de algo- dijo Alphonse con una sonrisa malévola. Era obvio que se estaba divirtiendo.

-Vinimos a tu hotel en cuanto cerró el antro- dijo Ichijo, levantándose del piso con una pinta bastante mala. Incluso su tono de piel era un poco verdoso.

-Recuerdo que Aisha estaba sentada en las piernas de Akatsuki cuando nos subimos al auto…- Aidou busco a su primo con la mirada, pero no lo pudo encontrar.

-¿Aisha?- Rhoslyn la llamó- quizá está en el baño…- dijo al escuchar ruido de agua tras una de las puertas, e inmediatamente alguien la abrió.

-No está aquí… yo me metí a balar y antes de entrar, pude ver que estaba dormida en ese sillón- Nina señaló un sofá con una cobija encima- estaba muy dormida junto al tipo de cabello rojo. Creo que se quedaron dormidos en algún momento de la noche. Yo tampoco me acuerdo de mucho.

-¿Qué?- Aidou no creía nada de lo que estaba pasando.

-¿Y dónde están ahora? ¿viste si salieron o algo?- preguntó Ichijo, pero no pasó mucho tiempo antes de que los dos vampiros entraran por la puerta principal, cargando alguas bolsas.

-¿Y dónde rayos estaban?- preguntó Rhoslyn.

-Nos despertamos y no nos pudimos acordar de muchas cosas… entonces decidimos traerles algo de desayunar- dijo Aisha levantando una de las bolsas para mostrárselas y sonriendo ampliamente.

-Eso no tiene ninguna lógica…pero bueno…- le contestó Rhoslyn frunciendo el ceño.

-¡Tengo hambre!- dijo Aidou mientras corría hacia las bolsas con comida y veía que había adentro.

-Entonces ¿qué pasó? Estoy muy confundido…- el vampiro de ojos verdes se sentó en uno de los sillones y miró su reloj; eran las 6 de la tarde.

-¿Tampoco te acuerdas?- Akatsuki miró la cara de confusión en el rostro de todos…menos Aidou, que seguía comiendo a toda velocidad- Yo tampoco recuerdo gran cosa. Regresamos al hotel donde Alphonse se está quedando y trajimos dos botellas de Whiskey que nos sobraron del antro. Estaban todos bastante ebrios- sonrió al ver la cara de malestar que tenían todos en esos momentos. Con todo y los encantos vampíricos, se veían horribles.

-No me vas a decir que tú estabas muy sobrio ¿verdad?- dijo Alphonse alzando un ceja.

-Pues al menos más que todos ustedes, sí. – cruzó los brazos.

-Sí, y luego decidimos jugar 15 minutos en el cielo- dijo Aisha mientras comía un sándwich.

-¿Qué es eso?- Ichijo preguntó con curiosidad.

-Preguntaste lo mismo anoche… y dije lo mismo que ahorita: es un juego en el que los chicos ponen alguna pertenencia suya en una bolsa- señaló la bolsa de mano de Rhoslyn- y las chicas, sin ver, toman una de esas cosas de la bolsa. Después se mete en el closet con el chico cuya pertenencia agarró y...bueno, digamos que es como Las Vegas; lo que pasa en el closet, se queda en el closet.- explicó y luego esperó a ver la reacción de todos.

-¿De verdad jugué eso? ¿cómo pude meterme 15 minutos en el closet con un tipo y no acordarme?- preguntó Rhoslyn muy escéptica

-Pues ayer dijiste que era una muy buena idea- dijo Alphonse, todavía sonriendo ampliamente- y entraste junto con Aidou.

En ese momento el vampiro de ojos azules se comenzó a ahogar con lo que comía. Rhoslyn se quedó muda por unos momentos y se sonrojó; al parecer su sueño no era del todo ficticio. Sí había pasado: había bebido la sangre de Aidou…y él también la había mordido. Todos parecían bastante impresionados, pero aparentemente nadie sabía lo que había pasado en el closet.

El rostro de Aidou también estaba muy rojo, y n precisamente por ahogarse con la comida. Algo de lo que pasó en el closet apareció en su mente también, pero todavía estaba un poco nublado el recuerdo. La única cosa lúcida que podía recordar eran las imágenes que vio mientras bebía la sangre de Rhoslyn, cosa que le hizo sentir un poco de empatía por la chica. Mientras, Ichijo le daba palmadas en la espalda para que dejara de ahogarse. Hubo un silencio incómodo en el cuarto hasta que Alphonse dijo.

-Además de eso, Nina entró al closet con Ichijo- verdaderamente se estaba divirtiendo con las lagunas mentales de todos, y se notaba en su expresión.

-¿Yo? Pero… lo siento mucho, no puedo recordar nada de lo que pasó ahí y…- Ichijo comenzó a preocuparse y luego miró a la chica con ojos de frustración- realmente lo siento. Pido disculpa por…lo que sea que haya yo hecho ahí.- Nina estaba bastante impactada y no pudo decir nada.

-No seas dramático, los dos se quedaron dormidos en cuanto entraron. Tuvimos que cargarlos y ponerlos en sus camas- dijo Aisha viéndolos y haciendo una mueca de hartazgo.

-¡Qué desastre!- dijo Ichijo para si, finalmente recuperándose de la impresión- sólo dime que no tomaron ninguna foto- miró al vampiro con gorra blanca.

-No te preocupes, no hay evidencia… pero yo me la pasé muy bien con ustedes, chicos- sonrió amablemente.

-Me encantan las fiestas, pero las lagunas mentales…no son lo mío…mucho menos este horrible dolor de cabeza…- Rhoslyn se volvió a acostar en la cama.

Para las 8 de la noche todos estaban de vuelta en el Dormitorio de la Luna, donde fueron directamente a sus respectivos cuartos para ponerse algo más cómodo y también para dormir un poco. Ichijo estaba bastante inquieto con respecto a su primera resaca, además de verse muy mal.

-Entonces, terminaste en un antro, y no recuerdas nada de lo que pasó después de eso…- dijo Shiki después de escuchar la historia de su compañero de cuarto- supongo que siempre hay una primera vez para todo- y después comenzó a comer Pockys, mirando la expresión divertida de Rima.

-Estábamos preocupados porque no regresaste ayer, pero ahora todo tiene sentido- ella comenzó a reír- sólo…procura tomar mucha agua y estarás bien. No te preocupes.

Todo parecía estar normal, pero Kaname no estaba por ningún lado. Al parecer había ido a atender algunos asuntos escolares desde esa tarde y nadie lo había visto por el dormitorio en toda la noche. El día anterior comenzó a preocuparse por lo vampiros que no estaban, pero se imaginó qué es lo que pudo haber pasado y se tranquilizó después de haberlos visto desde lejos en el pueblo. Sin embargo, todavíase sentía curioso sobre lo que había pasado con ellos.

El vampiro sangre pura regresaba del a residencia del Director, donde había pasado toda la tarde y parte de la noche. Había sido una buena oportunidad para pasar tiempo con Yuuki, en especial porque Zero no estaba; lo habían mandado llamar de la Asociación de Cazadores de Vampiros, y no regresaría hasta el día siguiente.

El plan de Kaname había sido ir a visitar al Director Cross y después "distraerse un poco para platicar con su niña especial. Dicho plan había salido a la perfección. Pudo hablar con Kaien y después de eso lo habían invitado a cenar.

Todo había sido como los viejos tiempos, antes de que todo se complicara y Yuuki comenzara a actuar de manera distante y tímida con él. Comenzó a recordar esos tiempos y cómo se había torturado mentalmente, intentando adivinar qué es lo que había causado que la chica actuara así. Sin embargo, esa noche estado todo como si no hubiese pasado nada; todo muy bien. Los tres hablaron por un largo rato y después del Director se fue por un buen tiempo, el cual Kaname aprovechó para platicar con Yuuki acerca de cómo le iba con los asuntos escolares, lo que le causaba alegría y tristeza en esos momentos y algunas preocupaciones que rondaban por su cabeza.

Todo había sido mucho más de lo que podría haber deseado para ese día, sobre todo porque justo antes de irse, acarició la cabeza de Yuuki, muy tiernamente y de manera protectora, a lo que ella inesperadamente respondió con un abrazo muy cariñoso y fuerte, que hizo sentir la calidez del corazón de la chica estando junto a él. Y eso no había pasado por algunos años, así que fue bastante especial el gesto. Todo eso había traído una sonrisa en el apuesto rostro del vampiro, mientras caminaba por el campus.

Todavía no tenía muchas ganas de regresar a su dormitorio, así que siguió caminando por algunos momentos, llegando a un lugar recóndito del campus donde había un pequeño riachuelo; a unos pocos kilómetros del Dormitorio de la Luna.

En ese momento, algo lo sacó de sus pensamientos. Era la presencia de otros dos vampiros; sus compañeros que estaban cerca hablando sobre algo que parecía importante, o al menos secreto, de otra forma no habían ido a charlar tan lejos de sus cuartos. Los reconoció inmediatamente: eran Akatsuki y Aidou los que estaban junto a uno de los árboles del lugar, sin darse cuenta de que Kaname estaba cerca.

-¿Entonces me vas a decir lo que pasó?... esa chica dijo que habías despertado junto a Aisha en la tarde. Y para colmo ¡nos dejaste solos! ¿Cómo pudiste dejar a tu primo y a tu amigo abandonados?- Aidou comenzaba a usar su tono dramático que exageraba con los ademanes que hacía.

-Ya te dije, fuimos a conseguirles algo de desayunar, y en ese momento no pusiste objeción alguna- contestó el chico más alto, muy calmado y recargándose en un árbol con su cabeza mirando al cielo.

-Te creo pero…- hizo una pausa- no me acuerdo de muchas cosas que pasaron, pero hay algo que me tiene intranquilo- el vampiro de cabello dorado bajo su tono de voz, sonando mucho más serio y sincero. Sus manos también se movían ansiosamente.

-¿Qué? ¿el hecho de que hayas intercambiado sangre con Rhoslyn?- dijo Akatsuki casualmente, como si no le importara, pero quería ver la reacción de su primo, muy acertadamente porque sus ojos se abrieron más y su boca no pudo emitir sonido alguno por unos instantes. Aidou estaba como en Shock y un poco avergonzado - ¡vamos! El closet apestaba a sangre cuando lo abrimos. No creo que pienses que somos tan idiotas como para no notarlo.

-¿por qué…?- Aidou seguía sorprendido, pero pronto se recuperó y se puso serio - ¿por qué no dijiste nada?- miró a Akatsuki con una mirada muy profunda, tratando de no pensar en todo lo que había pasado por su mente cuando bebió la sangre de la chica.

-Para empezar, estábamos todos muy borrachos, y era evidente que ninguno de ustedes iba a decir algo al respecto, lo cual es totalmente comprensible.- Akatsuki se puso serio y se acercó a Hanabusa, de alguna manera tratando de reconfortarlo- después de todo, ya sabes cómo funcionan esas cosas.

- Lo sé…y la verdad es que no sé qué es lo que me movió a hacer eso…o a ella- Aido volteó a ver al piso y se quedó callado por unos momentos- cuando se acercó tanto a mí y sentí su respiración en mi cuello, era como si estuviera hipnotizado y no había vuelta atrás. Poco después de eso, yo ya no pude…- su tono y volumen de voz bajaron aún más, como si estuviera hablándose a sí mismo, más que a otra persona- ni quise frenarme del impulso de beber su sangre…

Akatsuki se quedó muy quieto, pero mostraba mucha bondad en sus ojos; incluso tenía una pequeña sonrisa en los labios. Había conocido a su primo toda su vida y conocía a la perfección los gestos y reacciones que tenía cuando algo le molestaba o le afectaba de alguna manera.

Por otro lado, Kaname aún permanecía sin ser detectado por los otros dos vampiros, y cada vez estaba más intrigado con la charla, sin tener el menor interés por que se dieran cuenta de que ahí estaba.

-¿Hace cuánto que no mordías a alguien?- preguntó el chico con cabello rojo.

-Pues… hace algunos meses. Me estoy acostumbrando a las tabletas…o mejor dicho me conformo con eso porque apoyo a Kaname en todo, así que me prometí a mí mismo que no bebería de un humano otra vez… no desde ese incidente con Yuuki…o al menos no tan seguido porque aves es demasiado tentador- comenzó a hablar compulsivamente por los nervios.

-Bueno, en primer lugar, deja de hacer todo el asunto tan grande porque, ambos son vampiros; es bastante natural que eso suceda… de alguna manera- dijo alzando un ceja mientras decía eso último- en segundo lugar, estaban fuera de los terrenos de la Academia, si es el reglamento lo que te preocupa, lo cual déjame recordarte, o dice nada sobre morder vampiros, sólo humano… claro que no es como si te mortificaras tanto por no romper las reglas de este lugar- y volvió a cruzar los brazos mientras ponía cara de incrédulo. Después de unos momentos volvió a decir – y a todo esto… ¿qué tal estuvo?

-Me gusto…- Aido se sonrojó un poco y volteó su mirada hacia el pequeño río que pasaba ceca- me gustó más de lo que…- no terminó la oración y su tono de voz cambió radicalmente, al igual que su expresión, haciéndolo ver un poco desesperado, en un sentido muy gracioso, sobre todo porque comenzó a agitar sus brazos en el aire- ¡Ella no me agrada! Además, todo eso fue su idea, no hubiera pasado nada si no nos hubiéramos unido al su plan!

-Bueno, sólo para que sepas…- dijo Akatsuki riendo un poco- no es la gran cosa. Como ya te dije, no sé por qué haces tanto escándalo… incluso me trajiste hasta acá, tan lejos del dormitorio… eres un exagerado- comenzó a caminar hacia el edificio del dormitorio.

-¡Oye, espérame!- Aidou siguió a su primo hasta alcanzarlo, para caminar junto a él.

-Pero… estás consciente de las consecuencias ¿verdad?; cada vez que mordemos a alguien, desarrollamos un tipo de… sentimientos hacia esa persona- Akatsuki dijo casualmente, como si quisiera restarle importancia al asunto.

-Sí, ya lo sé… ahora me siento como si conociera a Rhoslyn desde hace tiempo, lo cual me molesta bastante.

Siguieron caminando, mientras Kaname veía como se alejaban, teniendo cierto asombro y divirtiéndose con lo que acababa de escuchar. Después de todo, esa noche había resultado ser muy distinta a lo que acostumbraba; había incluso descubierto algo con lo que molestar a Aidou después.

El poco aire que había movía el cabello del sangre pura, haciéndolo asemejarse a una estatua, ya que parecía inmóvil y no se movió hasta después de unos momentos. Después regresó al Dormitorio de la Luna, con la misma sonrisa que traía desde hacía tiempo y un brillo especial en sus ojos, esperando ansiosamente por el próximo movimiento que tenía planeado para esa noche, el cual seguramente significaría algo grande para cierto vampiro.

Notas de la autora.

Muchas gracias por continuar leyendo mi fanfic. Espero que les esté gustando. Este capítulo se puso más intenso y continuará poco a poco, dando algunos giros inesperados por parte de algunos personajes.

Me gustó escribir este capítulo, porque ¡al fin pude darle buena utilidad a mis clases de política exterior! (por más ñoño que eso suene….) y creo que ha quedado bastante bien con la historia.

Continúen enviando reviews y PM, por favor! Díganme lo que les parece la historia, críticas, sugerencias, o lo que ustedes quieran.

¡Gracias!