El dormitorio nocturno se veía bastante callado e inerte desde los jardines. Algunas ventanas tenían las luces encendidas, mientras que otras parecía que nunca habían estado habitadas. Cualquier persona normal que viera el edificio, diría que éste irradiaba una vibra muy fría, y cómo no; los habitantes del lugar ni siquiera eran humanos. La imagen estaba completa cuando se escuchó ulular a los búhos que vivían en los árboles cercanos y la única iluminación fuera del edificio era la luna que se asomaba entre las nubes en el cielo.
Kaname estaba baste contento y satisfecho en esos momentos y caminaba lentamente hacia el dormitorio, saludando a los alumnos de la Clase Nocturna que se encontró en el camino. Después abrió la puerta principal para entrar, dándose cuenta de que en la sala estaba Rhoslyn sentada, tomando un vaso con agua y tabletas de sangre; vistiendo unos jeans azules, una sudadera negra holgada y unos lentes de sol. No parecía encontrarse muy bien, por lo que Kaname se rió internamente, acordándose de la plática entre Aidou y Akatsuki que escuchó, y en la que decían lo ebrios que habían terminado todos.
-Estamos en plena madrugada y traes puestos unos lentes de sol… ¿será porque quieres lucir más vampiresca de lo usual? -preguntó el sangre pura a la chica, tratando de bromear un poco.
-Lo único que puedo decir a mi favor es que… la luz me lastima mucho, creo que no podría ser más vampírica en este momento - ella rió un poco y vio la pequeña sonrisa que se formó en los labios de Kaname. Al parecer estaba bastante alegre, y se notaba a pesar de su habitual máscara de solemnidad.
-Creo que me imagino por qué es -puso su mano en su cadera y se recargó más en su pierna izquierda, mirando hacia el piso y haciendo una pequeña pausa antes de volver a hablar- tengo algo para ti. Llegó ayer, pero el mensajero no te encontró, así que pensé en guardártela hasta que te viera otra vez -Kaname dijo seriamente, buscando algo en una de las bolsas de su chaqueta; traía puestos unos pantalones grises que se veían bastante formales, pero los combinó con una playera blanca y una chamarra del mismo tono de gris que los pantalones, viéndose "casualmente formal". Después sacó un papel negro envuelto en un sobre de plástico transparente y se lo dio a la chica.
-¿Qué es esto? -tomó el sobre para leer unas letras en blanco que decían "Señorita Rhoslyn Novak-Bezarad, Directora en Jefe de Sanguinem Internacional Japón". Ella no pudo ocultar su reacción emotiva cuando lo vio; un poco de sorpresa, determinación y melancolía. Después abrió el sobre para darse cuenta que era una invitación.
-Es para un desfile de modas el próximo miércoles en Tokio. Me han enviado una también -dijo Kaname, terminando así con el silencio extraño que había en ese momento, pero la chica no estaba lista para hablar aún, cosa que el notó y se limitó a decir– estaré en mi estudio por si quieres charlar al respecto -y después subió las escaleras, no sin antes mirar a Rhoslyn de una manera muy particular que le hizo entender realmente de lo que se trataba la invitación.
Ella no estaba preparada del todo para eso, pero no podía permitirse mostrar sus miedos a nadie, así que se apresuró a subir hasta el último piso del dormitorio para trepar hacia el techo del edificio, sentándose ahí y comenzando a sentir el aire fresco que pasaba por su cabello; esperando que eso calmara su ansiedad.
Esa invitación estaba haciendo un parte aguas para iniciar formalmente su vida como Directora en Jefe de la compañía de su familia, tarea que hasta el momento había hecho desde la Academia, sin involucrarse mucho en los asuntos políticos que el puesto conllevaba. Todo este tiempo se había encargado del trabajo administrativo, y bastante bien: había comenzado desde cero con la empresa en Japón después de todo, sin embargo no prestaba mucha atención a los consejos de su asistente personal, quien siempre le decía que se involucrara más en los asuntos sociales para que la empresa tuviera más ventajas.
Al parecer ya no podría evitar más el papel social que debía jugar y era necesario que lo hiciera no sólo por su bien y sus intereses, sino por los de otros también. Efectivamente debía hablar con Kaname al respecto, además de dejar la escuela por un par de días para hacer los preparativos del evento y reunirse con el personal de Sanguinem para afinar detalles, aunque seguramente alguien ya estaría organizando el abastecimiento de sangre envasada para la fiesta; probablemente no había sido buena idea ignorar las llamadas de su asistente en los últimos días.
De cualquier forma, su mente estaba confusa, pero su determinación por mostrarle al Senado qué tan poderosa era su familia y la corporación, así como los planes de asociación con los intereses de Kaname, era lo que la motivó a continuar. Por fin había llegado el momento de comenzar a planear la venganza.
Rhoslyn respiró profundamente para sacar la tensión que tenía y comenzó a mirar a su alrededor. Las sombras en el suelo reflejaban formas bastante originales y curiosas, las cuales eran mejor apreciadas desde un lugar alto. Después volvió su mirada hacia el patio trasero del dormitorio, donde Aisha estaba parada, jugado con un videojuego que trajo de su casa. Verdaderamente su compañera de cuarto era un vampiro bastante interesante, siempre dispuesta a decir lo que pensaba y sin dejar que se le impusieran las cosas, pero al mismo tiempo era prudente para no desafiar a aquellos contra quienes no podía ganar; en otras palabras, nunca repelaría sobre lo que Kaname dijera.
Algunos momentos pasaron cuando Rhoslyn se dio cuenta que cierto chico con cabellos rojizos se acercaba a Aisha, trayendo consigo una bolsa con galletas. No pudo escuchar lo que decían, pero al parecer el muchacho le ofreció galletas como excusa para platicar casualmente con Aisha, quien mostró interés por uso momentos para después volver a concentrarse en su videojuego, cosa que causó que Akatsuki se consternara y lo evidenciara en su lenguaje corporal. Rhoslyn no pudo evitar reírse al respecto.
Después de eso se dirigió al estudio de Kaname y tocó la puerta. Era bastante claro por qué quería hablar con ella; después de haber recibido la invitación el día anterior, seguramente había tenido el suficiente tiempo para analizar la situación y posiblemente tendría un plan al respecto, pero ¿qué sería?
-Pasa, Rhoslyn –dijo calmadamente con una voz suave que venía dese el fondo del cuarto.
-Necesitamos hablar.
-Lo sé. Siéntate, por favor – el chico suspiró y algo raro apareció en su mirada, mientras se acercó un poco más a Rhoslyn, sentándose en la silla de su escritorio y tomando una pieza de ajedrez en sus manos…
El siguiente día fue bastante tranquilo dentro de la Academia. Kaname fue junto con Ichijo a ver al director, con la intención de darle la lista de los alumnos de la Clase Nocturna que participarían en las asesorías académicas. Las tutorías comenzarían esa semana y todo debía estar listo lo antes posible. Kaien Cross era el encargado de tales cosas, por lo que necesitaba la lista para arreglar los grupos de estudio. Junto con esa lista, también le entregaron los planes para la fiesta de bienvenida, los cuales estaban ya completos y sólo necesitaban la aprobación del Director para ponerse en marcha. Éste se alegró mucho de tener los planes del evento en sus manos y de inmediato comenzó a estudiarlos, muy emocionado por la fiesta.
Del mismo modo, Kaname informó al Director sobre la ausencia de algunos alumnos de la Clase Nocturna, debido a un evento que se celebraría en Tokyo el miércoles. Aparte de eso, el día trascurrió bastante normal.
Cuando por fin llegó el miércoles, la ciudad de Tokio lucía brillante y apresurada, como cualquier otro día sólo que ese día estaba siendo especialmente custodiada por Sicurezza International, no sólo por el contrato hecho hacía poco tiempo con el gobierno local, sino por el desfile de modas que se celebraría esa noche, el cual no sólo tendría a importantes artistas y celebridades como asistentes; la élite de la sociedad vampírica estaría ahí, y la seguridad era algo esencial.
Había algunos helicópteros volando cerca del teatro y la alfombra roja estaba llena de gente. Las celebridades posaban ante los fotógrafos y los fans estaban detrás de las vallas aclamando a sus ídolos, quienes eran entrevistados por periodistas en medio del tumulto.
Sin embargo los vampiros entraban por otro lado; por una puerta especialmente colocada para ellos, lejos de las cámaras y la muchedumbre. Todo con la finalidad de pasar desapercibidos, ya que los humanos no debían enterarse de su existencia.
En cuanto llegaban, eran recibidos por miembros del staff y valet parking, quienes eran los encargados de guiarlos hasta sus asientos. Casi todos automóviles que llegaban eran grandes limusinas que transportaban a miembros del Consejo, nobles o miembros de la Asociación de comercio. Otros poco llegaban en lujosos carros.
Esa era una fiesta muy exclusiva que no era precisamente un evento oficial para la reunión de la comunidad de vampiros, lo cual naturalmente levantó sospechas al respecto, aunque no de manera negativa, sólo como una posible reunión estratégica en la víspera de las negociaciones que se llevarían a cabo en unas cuantas semanas. Sólo las cabezas de las familias nobles habían sido invitadas, al igual que algunos políticos, empresarios y la realeza.
Había un gran desfile de coches esperando por ser recibidos por el valet parking y entre ellos resaltaba un Rolls-Royce plateado brillante, llamando la atención de varios vampiros, quienes comenzaron a preguntarse quién estaría dentro del ostentoso auto. Unos minutos después el coche se detuvo y los miembros del staff se acercaron para abrir la puerta, abriendo paso a una chica que salió del auto.
Rhoslyn llevaba un vestido con colores negro y plateado oscuro, el cual dejaba mostrar su pierna izquierda de manera sexy; no tenía mangas y la parte frontal le llegaba hasta el cuello, cubriendo el escote completamente, lo cual contrastaba con la abertura que tenía desde la nuca hasta la parte baja de su espalda. Era un vestido largo que combinó muy acertadamente con tacones negros adornados con piedras brillantes. Su cabello estaba agarrado en una cola de caballo que permitía lucir los aretes Swarovzky que traía puestos.
Ella bajó del auto elegantemente y sonriendo un poco a los vampiros que estaban cerca, los cuales no la reconocieron hasta que un miembro del staff le preguntó su nombre para ubicarla en la lista de invitados. Rhoslyn contestó en voz alta para que pudieran saber realmente quién era y así ocasionar el murmullo y cuchicheo entre los asistentes al evento. Era la primera vez que la cabeza de Sanguinem en Japón acudía a ese tipo de eventos, por lo que despertó la curiosidad y las miradas de varias personas y vampiros mientras caminaba hacia su asiento en el auditorio.
No pasó mucho tiempo antes de que el lugar estuviera prácticamente lleno y el show estuviera a punto de empezar. Rhoslyn platicó con los vampiros que estaban sentados cerca de ella, quienes convenientemente estaban a favor de la monarquía y se oponían al senado; incluso se encontró con los padres de algunos de sus compañeros de clase.
Era un auditorio bastante grande y con una pasarela en el medio, la cual se conectaba directamente con el backstage, donde los modelos se preparaban pasa salir. En el techo había una gran fila de focos y reflectores, así como preciosas decoraciones que colgaban de ellos. Todos los asiento estaban acomodados alrededor de la pasarela, y todo el lugar estaba pintado de color gris.
Había mucho ruido antes de que el show comenzara y todos comenzaron a susurrar y hablar entre ellos, haciendo el lugar más ruidoso de lo que ya era, pero súbitamente un gran silencio inundó el lugar; un silencio proveniente sólo por parte de los vampiros, quienes dejaron de hablar repentinamente, haciendo que los humanos se preguntaran qué había pasado. En la entrada estaba parado un vampiro alto y con cabello negro, vistiendo un traje gris oscuro con un chaleco del mismo color y una corbata negra; un atuendo perfecto para la ocasión, porque era elegante y lo hacía ver más guapo de lo que ya era. Kaname entró al lugar y caminó hacia su asiento, ignorando la reacción de todos a su alrededor. Poco después el público comenzó a hablar normalmente de nuevo, después de todo sólo era temido y respetado en el mundo de los vampiros y los humanos pensaron que sólo era el hijo de algún importante empresario.
Las luces se apagaron y alguien caminó hacia el centro de la pasarela, mientras la gente comenzó a gritar y aplaudir para que comenzara el show. Una luz brillante comenzó a iluminar desde las espaldas de la famosa cantante, que comenzó a entonar su más reciente éxito haciendo que el público se emocionara más, al tiempo que una gran pantalla proyectaba brillantes patrones de color en el pasillo hacia los vestidores. Justo antes de que la canción alcanzara su coro, una preciosa modelo apareció en el escenario, haciendo ese famoso caminado catwalk y vistiendo elegantes ropas. Pequeños trozos de papel plateado caían desde el techo cada vez que un modelo salía hacia el escenario. Había hombres y mujeres modelando la colección esa temporada, la cual venía totalmente en blanco.
Cuando Shiki y Rima aparecieron, fueron aclamados por todos. Su expresión facial no cambiaba mucho en comparación a la que tenían cotidianamente, lo cual les era muy conveniente, ya que se esperaba que su expresión fuera cool y despreocupada; sin preocupaciones mientras lucían la ropa. Aun así, parecía que la estaban pasando bastante bien, en especial cuando caminaban junto a la cantante, quien al parecer los conocía desde hacía tiempo y bailaba con ellos en cada oportunidad que tenía mientras cantaba.
El público enloquecía cada vez que salían los modelos y estaban muy emocionados al escuchar la música en vivo, haciendo que el ambiente fuera más ligero y animado. Incluso Kaname lo estaba disfrutando mucho, olvidándose de sus preocupaciones. Después de todo para él, el verdadero show empezaría unas horas más tarde.
Una banda de rock y otro solista masculino salieron al escenario también, cada uno interpretando dos o tres canciones para amenizar el show y mantener a la gente emocionada. El espectáculo continuó por una hora y media más y al finalizar todos aplaudieron, haciendo el mayor ruido posible hasta que el auditorio comenzó a vaciarse. Parecía como que todos tenían una fiesta post-show a la cual asistir, pero naturalmente la de los vampiros y la de los humanos se celebraron aparte y con varios kilómetros de distancia entre sí.
La fiesta de los vampiros no estaba tan concurrida como el desfile de modas, pero la atmósfera era casi la misma y la única gran diferencia era que lo meseros llevaban también copas con sangre; todo era parecido a cualquier otra frívola celebración.
La cuestión era que la presencia de importantes miembros del Senado hacía las cosas diferentes y todos podían sentir la creciente tensión en el aire, sin embargo aparentaron estar relajados. Sólo estaban ahí los jefes de familia, por lo que casi no había vampiros jóvenes, y los únicos que había eran parte de la agencia de modelaje.
-Señorita Rhoslyn, me alegro mucho de que haya podido venir esta noche. No habíamos tenido la oportunidad de verla desde su llegada a Japón –dijo un hombre con cabello negro, acercándose a la chica, quien sostenía una copa con un líquido profundamente rojo.
-Buenas noche caballeros ¿podría preguntarles quiénes son? –preguntó educadamente al vampiro de cabello negro y a otro vampiro más viejo que caminaba tras él.
-Mil disculpas, mi nombres es Nishikido Kei y este es mi amigo Nomura Disuke –dijo extendiendo su mano hacia la de la chica a modo de saludo.
-Encantada de conocerlos. He leído sobre ustedes en los periódicos, son bastante famosos. Son parte del grupo de negociación del Senado ¿no?... nunca había visto fotos suyas, así que no pude reconocerlos, mis disculpas caballeros –Rhoslyn le sonrió a los dos de manera seductora.
-Así es, y habíamos estado ansiosos por conocerla y hablar con usted, Milady – Daisuke vio a la chica directamente a los ojos, siendo incapaz de esconder la malicia que había dentro de él.
-¿De verdad?... pero antes, deben probar la sangre envasada –dijo mientras le hacía una seña a uno de los meseros que estaba por ahí para que les llevara a los dos vampiros una copa con sangre –Sanguinem Corporation y yo nos aseguramos de proveer esta fiesta con la mejor sangre que tuviéramos en existencia –dijo mientras guiñaba el ojo coquetamente, lo cual Kei interpretó como luz verde.
-Ya veo, muchas gracias. Creo que a Sanguiem le irá bastante bien aquí, y con los contactos necesarios, le irá mucho mejor –Nishikido se acercó más a la chica, mostrando una gran sonrisa, pero no pudo hacer nada más, ya que fue interrumpido por la exclamación de sorpresa que Daisuke hizo mientras miraba a un vampiro con cabello negro que de repente se paró junto a Rhoslyn, tomando su mano y besándola a modo de saludo, mientras la miraba de la manera más dulce que pudo. Había algo en ese gesto y el lenguaje corporal del vampiro que mostraba cierta posesión y algún tipo de vínculo existente entre ellos dos.
En el otro lado del salón, dos vampiros jóvenes estaban observando la fiesta; vestidos propiamente para la ocasión pero con un toque juvenil y moderno que los hacía sobresalir de los demás asistentes al evento.
-Creo que somos los únicos vampiros jóvenes aquí, Rima. Nuestros compañeros de clase no fueron invitados a la fiesta. Que extraño –Shiki sostenía un vaso con jugo en su mano derecha y volteó a ver a la chica de cabello naranja con curiosidad- ¿qué estás viendo?
-Kaname y Rhoslyn están aquí también…juntos –dijo sin apartar la mirada del pequeño grupo del otro lado del salón.
-Ah ya… -la voz del chico sonaba como si estuviera aburrido, como siempre- parece que están bastante ocupados con esos tipos y al parecer hablan de algo importante, sólo ve la cara que tienen.
-Hace un momento estaban hablando más animadamente, pero no han dicho mucho desde que Kaname apareció y se acercó a Rhoslyn –los siguieron observando por unos momentos- esto realmente no es una fiesta; odio la política. Sácame de aquí.
-Vamos por algo de comer. Los postres se ven bien –Shiki puso su mano en el hombro de la chica para que lo siguiera hacia le mesa donde se encontraba la comida.
Había todo tipo de comida y postres sobre la mesa; fruta, carne, pasteles, ensalada, pays y diferentes estilos de comida que producirían agua en la boca de cualquiera que lo viera. Era una fiesta bastante lujosa y no habían escatimado en el dinero para hacerla, después de todo, había sido planeada para para hacer negocios, lo cual aparentemente estaba resultando bastante bien para las diferentes facciones en la sociedad de vampiros.
-¿tenemos que quedarnos aquí toda la noche? –preguntó Rima en un tono que sonaba bastante aburrido
-Me parece que podemos irnos en cualquier momento, pero nos perderíamos de la diversión de ver a las familias nobles haciendo lo suyo.
-Ash, ahora estás siendo sarcástico, Shiki… al menos eso es nuevo.
-Eso y la pareja de allá… no sabía que fueran…"tan" cercanos –Shiki miró a Kaname, que tenía su brazo derecho en la cintura de a Rhoslyn, mientras conversaban con Ichijo Asato.
-La realidad es que no sabemos mucho sobre Kaname, y esa chica es la Directora en Jefe de Sanguinem Corporation, así que ¿por qué no? me refiero a que, tiene sentido, hasta donde entiendo.
-Pues, supongo… ¿nos vamos? Si nos marchamos ahorita podemos llegar al a academia antes de que salga el sol –miró la respuesta positiva de la chica y luego se prepararon para salir de la fiesta, mirando hacia la dirección de Kaname, quien los vio e hizo un gesto con su cabeza en forma de saludo.
La fiesta continuó por una par de horas más, y justo cuando comenzaba a llegar a su fin, Rhoslyn y Kaname salieron hacia uno de los balcones que tenía el lugar; uno que daba a un precioso jardín interior, alejándose finalmente de sus labores diplomáticas. Habían conversado con varios vampiros y se aseguraron de mantener a sus aliados cerca, así como de persuadir a mucho más de alinearse con ellos.
-Parece que todo ha salido bastante bien. Quiero agradecerte por… tu apoyo. Sanguinem está teniendo un magnífico comienzo.
-Es lo menos que puedo hacer por ti –hubo una pausa- y todo estará bien, no te preocupes. Puedo ver que está un poco ansiosa, pero no lo estés. Esto no es nada comparado con lo que vendrá.
-Lo intento… de verdad traté con todas mis fuerzas no arrancarles el corazón de un zarpazo a esos tipos y… -su voz comenzó a temblar mientras que sus ojos se humedecieron- Estuve a punto de no poder contenerme más. Yo nunca quise esto; es demasiado y ahora tengo que… -parecía completamente indefensa en ese momento, y Kaname lo sabía, así que se limitó a ver a la chica con una mirada dulce; sabía exactamente cómo se siente perder a tu familia y tener que pretender ante la sociedad que no pasa nada.
De repente la expresión del vampiro sangre pura cambió y rodeó a Rhoslyn con los brazos, como si la estuviera protegiendo de los demás, de la fría noche. Ella hizo lo mismo y en ese momento el brazo significó algo más para ellos, como si se estuvieran conectando a un nivel que nadie más podría entender.
La noche era fría y el lugar comenzaba a vaciarse. Todavía permanecían algunos autos en el estacionamiento, listos para ser abordados y llevar a sus pasajeros a su destino. La fiesta había terminado y todo estaba listo para la siguiente jugada en las negociaciones con respecto al Senado. Los grupos y facciones estaban ya determinados. La sociedad de vampiros de encontraba dividida en opinión: la mayoría de los nobles no apoyaba a la figura del Consejo, y aquellos que lo hacían, mantenían cierto temor hacia los sangre pura, así que optaron por no ponerse de ningún lado. Otro pequeño grupo de vampiros sí apoyaba al Consejo y todo lo que éste hiciera. El escenario estaba puesto y listo para ser parte de una serie de intrigas y suspenso.
Todos estaban muy inquietos al día siguiente en la Academia Cross. Muchos estudiantes de la Clase Diurna no estaban de acuerdo con los planes de las tutorías; la mayoría estaban molestos al respecto.
-Les dije que se anotaran para las sesiones, pero no quisieron. Ya no se pueden anotar, lo siento –Kaseumi intentaba calmar al grupo de estudiantes que se quejaba.
-Y todo esto porque las tutorías incluirán a las dos clases… de haber sabido antes, ni siquiera me hubiera anotado –Zero estaba caminando junto a Yuuki cerca de la cafetería, donde todo el tumulto estaba congregado, pero parecía que Kaseumi hacía un buen trabajo controlándolos.
-Lo habrías hecho de todas formas, el Director de lo pidió –Yuuki le sonrió al chico amablemente- ¡además es una buena idea!
-Lo será para ti –dijo metiendo sus manos en los bolsillos y continuando con la caminata.
-¡Zero! ¡Yuuki! ¿De casualidad saben si ya han asignado compañeros o grupos para las tutorías? –dijo una voz masculina desde una de las mesas del lugar. Yamato estaba metiendo sus cosas en la mochila de la escuela y se preparaba para irse de la cafetería- No sé con quién me toca o dónde se supone que tengo que ir.
-Mañana van a pegar las listas en el periódico mural de la escuela y tengo entendido que las sesiones serán en la biblioteca, pero empiezan hasta pasado mañana, no te preocupes –Yuuki le sonrió al chico, y después vio amenazadoramente a Zero, quien parecía que iba a hacer algún comentario sarcástico. Usualmente estaba de mal humor a esas horas, sobre todo porque se aproximaba el momento de ir a controlar niñas afuera del Dormitorio de la Luna
-Ok, pues esperemos que todo salga bien. Tengo que irme, debo sacar unos libros de la biblioteca antes de que empiece el toque de queda –dijo el chico y comenzó a correr, sosteniendo su mochila y algunos libros en el brazo. De uno de ellos cayó lo que parecía ser una página de periódico, el cual recogió Yuuki, pero el chico se fue antes de que pudiera detenerlo para dárselo
-Oh bueno, se lo regresaré mañana –lo dobló y lo puso en uno de los bolsillos de su saco- tenemos que irnos Zero, ya casi es hora de que la Clase Nocturna sala. Me pregunto si Rhoslyn ya habrá regresado.
-Yo qué sé. Además, últimamente nos ha ido bastante bien y por más que odie admitirlo, Aisha ha sido de gran ayuda. Pero no puedo evitar sentirme preocupado por las tutorías. Eso va a ser un completo desastre –ambos se dirigieron hacia las puertas del Dormitorio de la Luna, donde ya había algunas niñas congregadas y haciendo escándalo.
Cuando salió la Clase Nocturna, el usual alboroto comenzó. Kaname ya había regresado de su viaje, pero traía a su alrededor un aura extraña, algo que lo hacía verse un poco diferente y que desapareció en cuanto vio a Yuuki y le sonrió, como normalmente lo hacía. Naturalmente la chica de cabello castaño lo notó y sintió cómo su estómago le daba un vuelco. Todo lo demás parecía completamente normal, sólo que Rhoslyn no estaba ahí. Tal vez había tenido que demorarse un poco pro asuntos personales.
Los alumnos de la Clase Diurna estaban más inquietos que de costumbre. Las noticias acerca de las tutorías no les habían agradado para nada…pero a decir verdad, la inconformidad sólo era en aquellos que no se habían apuntado para la actividad. Al parecer esa sería una larga noche.
Y así fue, varios estudiantes se escabulleron fuera de sus dormitorios para acercarse al edificio de la escuela para tomar fotos o acercarse a los alumnos de la noche. Quién sabe de dónde habrían pescado un horario de clases para ese periodo, porque parecían saber exactamente la hora en la que habría cambio de clase o terminaban alguna de ellas. Quizá era momento de llevar a cabo una inspección de cuartos.
-¡Apenas son las 11 y ya estoy agotada! Yuuki se sentó en una de las fuentes que había en los jardines de la escuela.
-Por qué no te tomas un descanso mientras yo doy un ronda… la próxima la puedes hacer tú, además las clases terminarán temprano hoy porque hay reunión de maestros –Zero miró a Yuuki con ojos dulces. Ella parecía cansada y un pequeño descanso era justo lo que necesitaba. Después de eso comenzó a patrullar nuevamente alrededor del edificio de la escuela y retomando su habitual expresión de pocos amigos.
Yuuki respiró profundamente y se mojó la cara con el agua de la fuente, esperando que eso la refrescara y la mantuviera despierta. En eso, sintió algo extraño en su bolsillo y le dio curiosidad ver qué era- Ah, el periódico de Yamato –no pudo evitar darle una ojeada al papel- pero todas estas personas son… ¿vampiros? –examinó el papel con más detenimiento hasta llegar a la conclusión de que era un periódico exclusivamente de vampiros… quizá alguno de los alumnos de la Clase Nocturna lo había dejado por ahí y Yamato lo había encontrado.
El periódico no decía nada explícito sobre la existencia de los vampiros o algo por el estilo, pero Yuuki sabía que la gran mayoría de los que aparecían en las fotos de la publicación eran miembros de la comunidad vampírica. Incluso Asato Ichijo estaba ahí. Unos momentos después sintió cómo su corazón se congelaba, como si una pequeña aguja que se hubiera clavado y le hubiera dejado una herida que se comenzaba a expandir por todo su cuerpo.
Sus ojos se llenaron de lágrimas y sus manos comenzaron a temblar. Sintió nuevamente algo que sólo había sentido una vez en su vida, aquella vez que la imagen que tenía de Kaname cambió, junto con su relación. No pudo evitar aventar el papel dentro de la fuente y comenzar a correr lo más rápido que pudo, como si ya no hubiera nada más en el mundo para ella.
Desde cerca y escondido tras las sombras de la noche, Aidou vio toda la escena y se preguntó qué había pasado. Yuuki parecía estar bien y de repente, eso. Como si toda la luz que había dentro de ella se hubiera apagado y estuviera vacía. Rápidamente se apresuró recoger el papel de la fuente, antes de que se arruinara, y lo congeló para evitar que se rompiera -¿de qué se trata todo esto? ¡Es sólo un pedazo de papel!
Tranquilamente comenzó a leer el papel, dándose cuenta en seguida de que era una publicación del mundo vampírico, una página de uno de los periódicos más afamados- ¡No lo puedo creer! - Súbitamente su expresión cambió- ¡hubo un desfile de modas y no me invitaron! –su rostro parecía molesto e indignado mientras continuó leyendo.
Eventualmente encontró lo que hizo a Yuuki reaccionar así: había una foto tomada por un paparazzi en la que aparecían Kaname y Rhoslyn tomados de la mano mientras hablaban con otros vampiros a los que no conocía. Ambos parecía estar relajados y pasándola casualmente; tan natural. Junto a esa foto había otra que cambió completamente la expresión del vampiro rubio, pasando a estar impresionado e incluso desilusionado.
En aquella foto aparecían ambos vampiros abrazándose. Era una foto de paparazzi, de esas que son tomadas para evidenciar a las personas, o a los vampiros en situaciones comprometedoras. Sin embargo no había una explicación razonable y diferente a la obvia para tal imagen; Rhoslyn y Kaname debían estar saliendo juntos. Agarrarse de la mano y abrazarse así, en diferentes momentos no podía significar otra cosa.
De pronto, Aidou sintió como si no comprendiera nada, al menos nada del comportamiento de Rhoslyn desde que llegó a la academia, y mucho menos de lo que pasó entre ellos hacía apenas unos días, le indicaba que estuviera saliendo con Kaname sama. Inmediatamente se reusó a aceptar la decepción que sentía al respecto. Después de todo, parecía que las cosas eran como debían ser. Kaname era un sangre pura y ella en parte también lo era; descendiente de una de las familias de vampiros más antiguas: simplemente la pareja perfecta, y aún más ahora que el Senado estaba causando una gran conmoción en todo el mundo.
Aun así, Hanabusa no podía creer lo que veía y conservó el papel, dirigiéndose rápidamente hacia el dormitorio, con la cabeza llena de dudas.
Justo al lado del edificio de la escuela Zero estaba patrullando, buscando a posibles intrusos mientras disfrutaba de la tranquilidad de la noche. Desde que era vampiro, no podía evitar sentirse cómodo en medio de la noche, pero esa tranquilidad fue pronto interrumpida por alguien que se le acercó desde atrás.
-Yo…. –la voz de Yuuki a penas se podía escuchar y su rostro se escondía tras su cabello castaño.
-¿Qué pasa Yuuki, estás bien? –Zero se apresuró a acercarse la chica. Su rostro mostraba miedo y preocupación por lo que podía haber ocurrido, y aunque ella no parecía estar lastimada había algo definitivamente mal- ¿qué… - el chico no pudo evitar poner una expresión de sorpresa al sentir a Yuuki abrazándolo fuertemente mientras lloraba; de la nada.
-Debí imaginarlo… y estoy consciente de que soy humana, pero ¿cómo pudo pasar esto? Ella… no lo puedo creer…pensé que… ¡soy una tonta! –su voz estaba llena de pesar y angustia, como si toda la felicidad del mundo la hubiese abandonado completamente.
-Está bien. No te preocupes, aquí estoy para lo que necesites –Zero no comprendía lo que pasaba, pero después de ver la manera en que ella lloraba, pudo imaginar que era algo relacionado con el vampiro sangre pura que tanto odiaba. La abrazó mientras acariciaba su suave cabello, como si fuera lo más preciado del universo. Su mirada estaba enternecida y sus músculos relajados- puedes decirme lo que pasó después, por ahora sólo sácalo y desahógate. Trata de calmarte un poco –dijo suavemente, mirándola con ojos tristes. Le lastimaba en lo más profundo el ver a la chica que amaba en ese estado, independientemente de la razón, sentía como se le partía el alma al verla en tal estado, llena de lágrimas y dolor.
En ese momento, Zero pudo sentir la cercanía de sus corazones, y el cómo su cuerpo hacía una especia de coraza alrededor del pequeño cuerpo de la chica, sintiendo como si, a pesar de toda esa tristeza, él era capaz de hacerla feliz nuevamente, usando toda esa energía que venía de su corazón y su alma, sólo para ella.
A el realmente le importaba Yuuki. Estaba enamorado de ella, pero era demasiado cerrado como para decírselo y no podía soportar la idea de herir sus sentimientos al decirle cómo se sentía, sobre todo sabiendo lo que sentía por Kaname, e incluso en esa situación, no era capaz de hacer algo al respecto, así que sólo le dio un pequeño beso en la frente y en su cabello para transmitirle un poco de calma, sólo para encontrarse con que ella lo abrazó más fuerte, poco a poco disminuyendo su llanto hasta que no había nada más que el silencio entre los dos.
Kaname miró todo eso desde una de las ventanas del edificio junto a ellos, sin saber a ciencia cierta por qué había ocurrido, ni por qué ella no había acudido a él primero, antes que a ese Level E. Tampoco fue capaz de escuchar lo que decían desde esa distancia, pero parecía algo bastante delicado y sus manos estaban atadas para ir a consolarla; simplemente no era algo oportuno en ese momento, y por desgracia el que estaba ahí para ella en ese momento era Zero.
Le carcomía el corazón el hecho de que ella hubiera escogido a Zero antes que a él para encontrar consuelo en esa situación. De pronto, las ventanas comenzaron a quebrarse y el vampiro pudo sentir cómo despertaba esa bestia enterrada en lo más profundo de su ser, al punto de que sólo había ira y desesperación ardiendo en su pecho. Sus ojos se volvieron profundamente rojos y brillantes, sin poder ocultar el gran enojo que sentía.
Por suerte para los vampiros, y los humanos que podían haber estado cerca, rápidamente se convirtió en murciélago, evitando así que alguien fuese víctima de la gran ira de los Kuran. Después desapareció en el aire, dejando todo atrás y dirigiéndose hacia la ciudad, donde recobró su forma habitual. Ya no traía puesto su uniforme blanco, en lugar de eso vestía unos pantalones negros con un saco de cuello algo y del mismo color, junto con un camisa blanca, mientras caminaba por las calles, significativamente más amenazador que de costumbre y ansioso por encontrar una presa; quien fuera o lo que fuera.
Se encontró con un club nocturno exclusivo para vampiros que naturalmente estaba abierto a esa, abriendo sus puertas a todos los vampiros locales. Entró al lugar sin problema alguno, ya que el guardia de la entrada lo reconoció inmediatamente y le abrió la puerta. Después, Kaname usó sus poderes para pasar desapercibido. Lo último que necesitaba era que el lugar entero se enterara de su presencia.
Estaba verdaderamente enojado, como si algo más lo estuviese controlando…y lo sabía. Simplemente no estaba dispuesto a hacer nada al respecto. El cuello del saco le cubría la mitad de la cara y su cabello estaba desaliñado, lo cual lo hacía verse peligrosamente atractivo. Sus ojos brillaban en la oscuridad, buscando a alguien o algo dentro de ese club. Pronto, fue capaz de sentir su sensatez abandonarlo, sin que ello le importara mucho y sin pensar en las consecuencias que podía haber o el comportamiento adecuado que debía tener. Sintió desesperación y confusión, y después comenzó a sentir una gran sed, que se conjugaba con restos de lujuria quemándose dentro de él.
No había humanos cerca, y la atmósfera era extrañamente especial. El lugar estaba lleno de vampiros, la esencia de las tabletas de sangre y despojos de lo que alguna vez fue sangre verdadera. La música sonaba muy alto y todos bailaban o charlaban mientras el pasaba junto a ellos, buscando una presa.
Kaname se paró en el centro del lugar, mirando a su alrededor junto con las luces que se prendía y apagaban repetitivamente; con los diferentes colores que brillaban en la paredes y el techo, siendo él el único que no bailaba y se mantenía inmóvil, observando por las ventanas del segundo piso, donde los VIP estaban sentados, para finalmente encontrarse con una chica rubia; la que le fue más atractiva en ese momento. Después se dirigió hacia ella con una sonrisa malévola.
La chica bailaba provocativamente con un muchacho y el grupo con el que estaba parecía estar conformado por jóvenes bastante borrachos; las chicas vestían ropas caras y modernas, mientras que los chicos aparentemente pagarían por todo.
En cuanto Kaname se paró junto a la entrada del cuarto VIP, miró fijamente a la chica, usando sus poderes para obtener su atención.
Avriell lo miró y caminó hacia el como si estuviera en una especie de trance. Tal vez era el alcohol o los poderes del sangre pura; lo que fuera, la hacía ver un poco diferente mientras se acercaba al vampiro y dejaba a sus amigos atrás. En cuanto estuvo cerca de él, Kaname tomó su mano y la condujo hacia el otro lado del club, atravesando la pista de baile y el bar, eventualmente lanzándole sexys miradas que la hacían estar más ansiosa por estar con él.
En unos pocos instantes llegaron al cuarto oscuro del club nocturno, donde no había luz alguna y lo único que podía escucharse eran los beats de la música a todo volumen, lo cual era más que nada con fines prácticos… en cuanto estuvieron dentro, Kaname empujó a Avriell hacia una de la paredes, haciendo que gritara un poco, mientras sostenía los dos brazos de la chica contra la pared con una de sus manos, tomando completamente el control de la situación. Sus ojos estaban todavía rojos y la miraba con tal gran enojo y lascivia que la chica quedó inmóvil por uno momentos, mientras el tocaba su cintura, sintiendo la piel debajo del vestido de Avriell. Rápidamente ella hizo un movimiento para besarlo en los labios, pero Kaname no lo permitió y en vez de eso emitió un gruñido y le besó el cuello, haciendo que la chica gimiera mientras trataba de tocarlo, completamente inhabilitada para mover sus manos. Cualquier cosa que fuera a pasar, sería completamente a la manera del sangre pura.
El continuó besando su cuello mientras tomaba una de sus piernas para ponerla alrededor de su cintura, permitiendo que lo abrazara y lo mantuviera cerca. Kaname movió sus labios suavemente hacia su hombro, usando su mano libre para quitar el tirante del vestido morado de la chica, sutil y lentamente, para después posarla en su cadera y continuar tocando su figura. Todo eso hizo que la piel de la chica se erizara, mientras llenaba sus pulmones con la esencia tan sensual del vampiro y comenzara mover su cadera de manera sensual contra la suya, provocando que Kaname apretara aún más las muñecas de la chica, con cada movimiento. El comenzó a perderse y sus pantalones se sentían más apretados con cada segundo que pasaba, mientras usaba su lengua para saborear la piel suave de Avriell. El tener completamente el control era lo que lo prendía y disfrutaba enormemente al ver a la chica luchar contra su deseo de tocarlo… aunque él no lo permitiría.
Después de unos minutos, no pudo soportarlo más y se dejó llevar por las sensaciones y el enojo que tenía dentro, al tiempo que escuchaba los gemido de la chica mientras le lamía el cuello, preparándolo para morderla y saborear la sangre por primera vez después de varios años, poniéndolo en un gran éxtasis y bajó la mano que sostenía la cintura de la chica hacia su trasero para acercarla aún más a él, moviéndola tan rápido y fuerte como él deseaba, excitándose el uno al otro aún más, haciendo que ella estuviera completamente lista para lo que seguía.
Su sangre le brindó un poco de calma, y en ese momento, cuando se sentía tan sediento y perturbado, le sabía a la más pura ambrosía que le mostraba diferentes imágenes, por las cuales él era libre de navegar como si fuera un álbum fotográfico. Mientras bebía de su cuello, aflojó un poco la presión sobre las manos de la chica, permitiendo que pudiera liberar una de ellas para tocarlo.
Rápidamente ella comenzó a desabrochar su camisa y tocar su pecho, haciéndolo sentir aún más en las nubes de lo que ya estaba. Sus poderes de sangre pura le permitían escoger las imágenes que quería ver, y no pudo evitar divagar por las memorias escolares de la chica; el tiempo que había pasado en la Academia Cross, sólo para encontrarse buscando la imagen de Yuuki en la memoria de la chica, mirándola directamente a sus lindos ojos y su cabello castaño, mientras hacía su trabajo como prefecto y saludándolo con una tímida sonrisa… fue entones que sucedió: justo antes de que Avriell pudiera desabrochar su pantalón, se alejó de ella con una mirada aterradora.
Volvió a sus sentidos y fue como si despertara de un viaje astral, sólo para encontrarse consigo mismo hecho un desastre, no sólo por sus ropas a medio quitar y la sangre por toda su boca, sino porque casi hace algo meramente impulsado por la ira. Incluso rompió su juramento interno de no morder a nadie hasta que Yuuki fuera suya.
-¿Eso significa que quieres cambiar de posición? Haré que te sientas más extasiado que nunca –Avriell se le acercó lentamente, tratando de despojarse de su vestido, pero se detuvo en cuanto vio al chico de cabello negro acercársele, limpiando la sangre de su boca de manera seductora.
-Lo siento mucho, esto nunca debió haber pasado. Te pido una disculpa y me aseguraré de que no recuerdes nada de lo ocurrido –dijo mientras acercaba sus manos a la cabeza de la chica, quien parecía bastante confundida. Después se dispuso a borrar la memoria de Avriell con sus manos, ocasionando que se desmallara. Después de eso, usó sus poderes para regresar al dormitorio, donde dejo a la chica durmiendo pacíficamente sobre su cama, ya sin las marcas y cicatrices que su pequeño encuentro pudo haber ocasionado; evitando que alguien más se enterara de lo ocurrido. Posteriormente acomodó sus ropas, bastante desaliñadas y se aseguró de que no hubiera nadie cerca para salir del cuarto de la muchacha, caminando tranquilamente hacia su oficina.
En cuanto entró, se sentó en la silla del escritorio, sintiéndose muy culpable por lo que había hecho. Esta vez se sentía verdaderamente asqueado consigo mismo, pero aliviado de que nadie supiera lo que pasó. Su menta estaba contrariada y él era el único culpable de ello; y para colmo, todavía necesitaba saber por qué Yuuki había actuado de esa manera.
Kaname estaba concentrado en sus pensamientos cuando escuchó que alguien tocaba la puerta.
-¿Sí? –respondió saliendo del trance en el que se encontraba.
-¿Puedo hablar contigo? -Aidou entró a la oficina con un semblante bastante serio y evitando hacer contacto visual con el sangre pura.
-Claro Aidou... –dijo suspirando. Uno de los problemas del chico rubio no era precisamente lo que necesitaba en ese momento, pero era su amigo después de todo- ¿qué sucede?
-Yo… -el muchacho juntó toda la valentía que había dentro de el para continuar diciendo- quiero que me explique esto –dijo poniendo el pedazo de periódico congelado sobre el escritorio y temiendo por su vida, después de todo su tono de voz no había sido el más educado.
-¿A qué te refieres? –contestó el otro vampiro con semblante cansado mientras veía el papel congelado, cambiando su expresión hacia una que denotaba sorpresa, comprendiendo finalmente la reacción de Yuuki. Hizo lo mejor que pudo para esconder sus emociones y luego volteó a ver al vampiro de cabello rubio- ¿por qué te interesa tanto esto? –hubo una pequeña pausa. No estaba enojado, pero parecía desafiante.
-Lo siento, Kaname sama… pero he venido aquí con una pregunta y espero que la contestes –dijo con el mismo tono y actitud fríos de hacía un momento, cosa que Kaname no esperaba, pero tampoco le desagradó del todo. Era bueno saber que al menos alguien estaba dispuesto a cuestionarlo- has estado actuando de manera extraña desde que las clases empezaron, y la llegada de nuevos estudiantes debe significar algo más…y ahora, después de ver este periódico, sé que mis sospechas fueron correctas. Además… vi la reacción de Yuuki chan después de ver esto y…por más que me desagrade la niña, se veía bastante desconsolada.
-¿De verdad me estás preguntando esto por Yuuki? ¿o lo haces por Rhoslyn? –Kaname miró Aidou, recordando lo la plática que había escuchado entre él y Akatsuki hacía apenas unas noches, preguntándose si Aidou sería capaz de confesar que había bebido la sangre de la chica.
-Sólo estoy preguntando porque… -Aidoy miró hacia otro lado y su timbre de voz bajó- sabes que estoy dispuesto a seguirte sin objeción alguna. Tienes mi apoyo incondicional, pero a veces me gustaría saber qué es lo que verdaderamente pasa dentro de tu cabeza –Kaname sonrió un poco, pero Aidou no vio ese gesto.
-Te aseguro que no hay nada de qué preocuparse, pero te pediré que sigas confiando en mí. Y en cuanto al otro asunto, sugiero que le preguntes personalmente a Rhoslyn, ya que no es ni mi decisión, ni está dentro de mis capacidades como caballero el decir algo al respecto –dijo mientas rompía el pedazo de periódico y miraba por la ventana, sentado en su silla.
-Entiendo –Aidou dijo finalmente y comenzó a caminar hacia la puerta, cuando Kaname lo interrumpió.
-Tal vez he subestimado la "simpatía" que le tienes a Rhoslyn…
Aidou se detuvo súbitamente y sintió una especia de escalofrío en su estómago. No pudo contestar nada, pero tampoco parecía que Kaname esperara una respuesta, así que se salió de la oficina y se dirigió hacia los jardines del dormitorio para caminar y tratar de comprender lo que estaba sucediendo.
Mientras tanto, cerca del Dormitorio de la Luna, Yuuki corría lo más rápido que podía, buscando a una de las nuevas prefectas, quien acababa de llegar a la academia después de atender algunos asuntos en Tokio.
-¿Puedo hablar contigo? –Yuuki dijo tímidamente mientas se acercaba a Rhoslyn, quien estaba caminando por el campus, muy concentrada en sus propios problemas.
-No me pudo imaginar el por qué querrías hablar conmigo –dijo la chica vampiro un poco molesta, lo cual cambió en cuanto vio a la otra chica, dándose cuenta inmediatamente del aura negativa que tenía y tan diferente a su habitual actitud.
-Es sólo que… necesito saber algo –dijo mirando al piso y bajando su tono de voz.
-Ok, vamos a dar un paseo –Rhoslyn hizo un gesto para que la siguiera.
Caminaron silenciosamente hasta que estuvieron cerca del pequeño río que pasaba cerca del Dormitorio de la Luna. Rhoslyn sabía que algo andaba mal, pero no se pudo imaginar lo qué era; sólo miró a la chica que parecía más vulnerable que nuca.
-Apenas nos acabamos de conocer, pero sé que algo malo sucede ¿es por eso que quieres hablar conmigo?
-Sí… ni siquiera sé por qué te pregunto esto, pero al menos así conseguiré un poco de paz interna, una vez que sepa todo. Tal vez tu creas que soy una tonta colegiala, un humano; una existencia demasiado simple, pero he estado cerca de los vampiros desde que era pequeña. Kaname sempai salvó mi vida y desde ese día lo admiro enormemente –sus ojos estaban llenos de lágrimas- Lo… lo siento, pero tengo que preguntarte directamente: ¿estás saliendo con Kaname sempai?
Los ojos de Roslyn se hicieron más grandes y su corazón se aceleró. Nunca esperó que Yuuki le preguntara una cosa así. Por supuesto, había notado la cercanía que la chica mantenía con Kaname san, pero evidentemente esa no era una admiración común. Ella estaba enamorada del sangre pura. La cuestión era ¿por qué le estaba preguntando eso? No había manera de que ella supiera algo. Poco a poco Rhoslyn comenzó a acomodar las palabras y las ideas dentro de su cabeza, tratando de elaborar una adecuada explicación para Yuuki, pero no pudo pensar en algo en concreto, y mucho menos sin saber qué era lo que sabía la chica.
-Ese silencio dice mucho más que tus propias palabras. Lo entiendo, sólo quería saber si realmente era verdad, y no dejarme llevar por un simple periódico –Yuuki se dio la vuelta lentamente y de dispuso a irse, pero no pudo llegar lejos, ya que Rhoslyn la agarró del brazo.
-Espera… necesito explicarte algunas cosas –dijo mientras veía a Yuuki con una mirada dulce- pero antes necesitas decirme qué es lo que viste –la pequeña chica se sonrojó y comenzó a explicarle lo de la foto en el periódico- Ya veo… pues esa no fue la mejor manera para que te enteraras.
-Entonces es verdad –dijo finalmente y viendo finalmente a la chica de cabellos negros a los ojos.
-Sí… y no. Déjame explicártelo. Solo espero que Kaname no me asesine después de esto- cruzo sus brazos e hizo un gesto bastante peculiar, como si estuviera imaginándose la manera en la suería asesinada por el sangre pura- de todas formas, sería su culpa por romper tu corazón –Yuuki hizo un sonido como si quisiera decir algo pero no pudo emitir sonido alguno- te diré quién soy en realidad… -la vampiro tenía una expresión bastante seria y desafiante mientras comenzaba a explicar la situación. Algunos minutos pasaron mientras le explicaba a Yuuki acerca de su pasado y algunos detalles de su llegada a Japón. Sólo decía las cosas importantes, tampoco quería que la chica se enterara de todo el alboroto político que acontecía en la sociedad de los vampiros, o las recientes complicaciones.
-Creí que eras como cualquier otro estudiante, el Director nunca dijo nada al respecto –evidentemente Yuuki no sabía nada del asunto.
-Mira Yuuki, debes entender que nadie es normal en la Clase Nocturna. Y entiendo que simpatices con los vampiros y todo, pero debes tener en mente que no somos humanos. Vivimos en mundos completamente diferentes, y es aún más complicado con los sangre pura y el senado. Yo soy aliada de Kaname, al igual que todos los que estamos aquí, y estoy segura de que eso es algo que ya sabes desde antes. Estoy dispuesta a hacer un frente común ante el Senado, porque estoy del lado de los sangre pura, por eso mismo, decidimos que sería bastante conveniente aparecer en eventos públicos como pareja, al menos por un tiempo, así que trata de comprender –Rhoslyn dijo seriamente y su expresión cambió por un momento. No quería sonar muy tajante con Yuuki, así que escogió cuidadosamente sus palabras- los estamos haciendo pensar que Kaname y yo somos novios, pero eso no significa que sea real ¿me entiendes?... para serte sincera, no tengo interés romántico alguno con él, y estoy segura de que el piensa lo mismo respecto a mí. En cuanto a las fotos, eso sólo demuestra que el plan funciona, sólo eso. Pero tampoco es para darte ilusiones de cualquier tipo. Simplemente te digo lo que yo sé y lo que he observado.
-Debe ser realmente complicado ser un vampiro y pretender todas estas cosas –se sonrojó un poco y miró hacia el piso, juntando sus manos.
-Es política, y ustedes los humanos hacen lo mismo eventualmente ¿sabes? Sólo déjame decirte algo antes de que regreses a tu dormitorio. Kaname Kuran es verdaderamente benévolo, pero no lo demuestra… hace muchas cosas por los demás sin que ellos se enteren, así que no dudes de él, por favor. No dejes que tus sentimientos te cieguen. Él es muy accesible y si algún día tienes dudas, sólo ve con él y acláralo todo. Algo me dice que a ti no te diría que no –Rhoslyn le guiñó el ojo y comenzó a caminar- ahora, ve a dormir, lo necesitas –y continuó caminando hasta que desapareció en la distancia.
-Entonces, todo es un juego político –una voz masculina se escuchó detrás de Rhoslyn.
-¿Qué acaso tu mamá no te dijo que es de mala educación escuchar las conversaciones de otras personas? De verdad no tienes remedio Aidou –dijo la chica mirando hacia donde estaba el vampiro, con una pequeña sonrisa
-Como el principal seguidor de Kaname sama, yo simplemente estaba… -no pudo terminar con su oración
-¡Así que estabas celoso! ¡qué lindo!
-¡Yo nunca dije eso! Sólo me quería asegurar de que Kaname sama estuviera haciendo las decisiones correctas con respecto a su compañía –dijo Aidou orgullosamente.
-A veces tengo las mismas dudas sobre la gente cercana a Kaname san, en especial cuando te veo aquí en la escuela…- Rhoslyn empezó a reírse de la expresión enojada del vampiro- estoy bromeando…y como ya sabes, todo es parte de una plan. Sólo espero que te estés listo para lo que venga, las cosas pintan bastante complicadas –comenzó a caminar, dejando a Aidou sin palabras- ven, regresemos al dormitorio antes de que el toque de queda empiece.
Notas de la autora:
¡Hola!
De verdad lamento la tardanza para actualizar el fic, he tenido una especie de crisis existencial y me quedé totalmente bloqueada para escribir, pero a raíz de eso se me ocurrieron varias cosas interesantes para este fic y otro más.
La verdad es que me inspiré en algunos videos del desfile de modas de Victoria secret para escribir ésto **cof cof** Taylor Swift *cof cof* y también me pidieron que añadiera algunas escenas "subidas de tono", por lo que experimenté con este capítulo. Es la primera vez que lo hago y confieso que me inspiré escuchando a Marilynn Manson… así que me gustaría saber si les pareció sexo, o más bien lleno de angustia y un poco de violencia. De todas formas, espero que les haya gustado. Por favor, sigan comentando y haciendo reviews.
Prometo que no volveré a tardar tanto para actualizar el fanfic, así que estén pendientes para el siguiente capítulo. Todo se está volviendo más complicado e interesante.
¡Saludos!
