Capítulo 5

La noche no podía haberle resultado mejor a Jacob, le había dado de comer en la boca a Renesmee. La vio cerrar sus carnosos labios alrededor del tenedor y deseó poder ser aquel simple cubierto. Quería ser el quien entrara y saliera de esa boquita roja que lo enloquecía y que docenas de veces había imaginado sobre su cuerpo, recorriendolo lentamente desde sus labios hasta su entrepierna endurecida.

Paciencia, Jake. Ya llegara ese momento. Espero.

Mientras el comía miró a su alrededor, el lugar era pequeño y feo, pero no sucio. Todo estaba ordenado, sus muebles viejos estaban limpios y relativamente cuidados. Renesmee se merecía algo mejor. Se preguntó como es que los padres de Renesmee le permitían vivir en aquel vecindario, rodeada de peligros. Definitivamente el la sacaría de ahí quisiera ella o no; preferiblemente el la llevaría a su departamento, pero dudaba que ella aceptara. Necesitaba llevar las cosas con calma para hacerlas bien, pero no tenia mucha paciencia, la quería con el pero a la voz de ya. También le compraría ropa nueva y fina, de preferencia de Brandon Couture. Sus diseños eran simples, elegantes, femeninos y se verían increíbles en el cuerpo de Renesmee. Si, definitivamente la vestiría de Brandon Couture, le pediría a la misma Alice que le eligiera todo un guardarropa a la chica en cuanto la sacara de ese lugar.

El se encargaría de todo, el la cuidaría y le daría lo que ella le pidiera.

Que dices Renesmee? Que me quieres a mi en tu cama? Por supuesto! Quieres mi corazón? Te lo doy en una bandeja de plata, es tuyo! Quieres ir de viaje? A donde iremos? Quieres la luna? La tendrás mañana a tus pies, cariño! Te doy lo que tu quieras, solo dame una oportunidad de redimirme y veras que no soy una bestia como los últimos tres meses.

Tal vez una bestia en celo, pero eso se lo demostraría después. Tenia un ligero presentimiento de que la chica no era muy experta en el dormitorio; no importaba, el le enseñaría a jugar y la encaminaría en el camino correcto. Su camino. A Jacob le gustaba jugar y no veía la hora de comenzar a jugar con su pequeña asistente. No le gustaba nada perverso, como azotar con látigos o amordazarla, tampoco le gustaba compartir o invitar a alguien mas, solo eran pequeñas fantasías normales de macho viril... Fantasías con Renesmee, específicamente, se sorprendió imaginando cientos de escenarios con la chica frente al espejo de las puertas de su armario.

Frente al espejo? -se pregunto Jacob-. Sip, definitivamente frente al espejo, contra el espejo, viéndose de frente en el espejo en el lavamanos del baño... El dosel de su cama también seria perfecto para unas cosillas que estaba planeando, pero sobre todo el sofá de cuero de su oficina, el escritorio, la silla del escritorio, la puerta...

Paciencia, Jake. Paciencia.

Después comer una gran rebanada de pastel de chocolate, el cual Renesmee amó y expresó su amor con pequeños gemidos, la chica comenzó a adormilarse a su lado mientras veían a Craig Ferguson leyendo sus Tweets y burlándose de ellos con Geoff.

-Vamos, pequeña, es tarde. Vamos a llevarte a la cama - Renesmee asintió levantándose perezosamente.

Caminó hasta su habitación con Jacob siguiéndole los talones, pero ella le cerró la puerta en la cara sin decirle una sola palabra. Jacob se rió de su estupidez y arrogancia. Creía que ella lo invitaría a quedarse, que equivocado. Que se creía? Pero después de esperarla en la sala por cinco minutos, ella abrió la puerta, pero no lo llamó y la luz de su habitación estaba apagada. Jacob lo tomó como una invitación silenciosa. O al menos eso esperaba.

Dejó su corbata junto al su saco en la sala y caminó muy despacio hasta la oscura habitación, se quitó los zapatos antes de meterse a la cama para dormir junto a Renesmee. Solo eso, dormir. Renesmee se acercó a el, acurrucándose en su pecho y a los pocos minutos su respiración se acompasó hasta hacerse lenta y constante. Solo iban a dormir en esa diminuta cama y Jacob estaba mas que feliz.

-Por el amor de Dios, Jacob! Sabes que puta hora es en Seattle?! - le gritó Bella al otro lado del teléfono.

Eras las siete de la mañana en Nueva York, cuatro de la madrugada en Seattle, Washington.

Edward se removió a su lado y su mano derecha aterrizó en el estomago de su mujer, sacandole el aire.

-Lo se, lo se. Lo siento -se disculpó Jacob pasando la mano por su cara sin afeitar-, es solo que... estoy en su casa. Pase la noche con Nessie, ella durmió en mis brazos, Bella.

-Y eso que? Siempre duermes con tu pequeña gatita - estaba tan adormilada que no recordaba que la nueva Nessie era la asistente de Jacob, no su gatita blanca.

-Que? No! Nessie mi difunta gatita blanca no! Gracias por recordarmela, asesina!

Al escucharlo llamarla de nuevo asesina, Bella dio un respingo.

-Que yo no la maté, Jacob! Esa gatita ya estaba muy vieja y lo sabes. Era de tu madre y te la regaló cuando fuiste a la universidad para que no estuvieras solo. El que se haya muerto cuando la dejaste bajo mi cuidado, cuando te fuiste a revolcar con esa rubia oxigenada en Cabo San Lucas, no significa que yo la haya matado.

-Como sea, el caso es que estoy en casa de Nessie, la chica que es mi asistente. Pasé la noche con ella, no hicimos nada solo... solo dormimos. Estoy esperando a Sam con una maleta, no pienso salir de este lugar hasta el lunes por la mañana si es posible - murmuró un sonriente Jacob husmeando en el casi vació refrigerador de Renesmee.

-Jake, es genial que hayas avanzado un poco y no trates a esa pobre chica como la basura cuando en realidad solo la quieres en tu cama, pero eso no justifica que me hayas despertado A LAS CUATRO DE LA MADRUGADA! - le gritó antes de cortar la llamada.

-Auch! -Jacob se metió el dedo indice al oído derecho sacudiéndolo, Bella le había gritado cuando menos se lo esperaba-. Perra - masculló enfadado.

Luego de dejar el celular sobre la barra que dividía la sala de la cocina, buscó lápiz y papel para hacer una lista de lo que debería comprar para el desayuno que le prepararía a Renesmee. En realidad enviaría a Sam por las compras en cuanto llegara con su maleta, la cual contenía dos pares de jeans, camisas polo, sus cómodos Converse, ropa interior, jabón de baño, una afelpada toalla, la rasuradora, loción y desodorante. Solo esperaba que Nessie no lo sacara a patadas con todo y maleta.

Mientras que Sam había ido a surtir la lista que Jacob le dio, La Bestia aprovechó para ducharse en el baño de la chica que aun dormía en la pequeña cama. Sonrió al salir del baño y aun verla dormida profundamente, tan profundamente que ni escuchó a Sam llegar de nuevo y ayudarle a Jacob con el desayuno.

Pasar la mañana con Renesmee lavando la ropa, había sido una de las experiencias mas fascinantes que Jacob hubiera tenido. Y que decir de sus avances! Primero se le había declarado, luego se le rompió el corazón cuando ella lo rechazó y después casi quiso cantar y bailar de alegría cuando la chica accedió a que fueran amigos.

El no quería ser solamente amigo de Renesmee, quería ser su todo. Durante la noche había comenzado a hacer planes para ellos; en cuanto le fuera posible sacaría a la chica de ese feo edificio y la metería en un nuevo y bonito departamento, de preferencia en el mismo edificio donde el vivía. Le haría regalos, pasarían uno que otro fin de semana en Vermont, la llevaría a lujosos y acogedores restaurantes, donde cenarían a la luz de las velas; se disfrazarían para Halloween, de preferencia vestir a Renesmee de gatita traviesa o de conejita de Playboy; celebrarían Acción de Gracias comiendo el pavo que ellos mismos prepararían; luego vendrían las festividades de diciembre, tal vez las pasarían en Londres o París, tal vez España, Renesmee adoraría España. En la víspera de año nuevo, Jacob se arrodillaría y le presentaría a Renesmee un anillo de diamantes, de hecho ya sabia cual le daría.

Jacob se detuvo un momento en la puerta del edificio de Renesmee, se preguntó por que solo con esa pequeña chica se había imaginado todo aquello. Que tenia Renesmee Dwyer que lo estaba queriendo hacer sentar cabeza? Tal vez era por que quería algo como lo que tenían sus mejores amigos, Edward e Isabella Cullen -excepto todo aquel drama y sufrimiento que vivieron en la adolescencia-. Tal vez seria por que quería proteger y cuidar a Renesmee a como diera lugar y el era el hombre mas indicado para hacerlo; la podía proteger física y económicamente.

Jacob suspiró y la siguió hasta las escaleras en el edificio de la chica, con la ropa limpia y doblada en el canastillo que había tomado, La Bestia iba pendiente de cada movimiento que hacia el trasero de Renesmee al subir las escaleras frente a el.

En cuanto entraron al departamento ella se dirigió a su habitación a guardar su ropa y Jacob se acomodó en el sofá frente al televisor, sintiéndose como en su casa -excepto que el departamento de Renesmee era del tamaño de su habitación-. Tomó el control remoto y comenzó a cambiar los canales, con la boca abierta vio que solo tenia los canales básicos; no tenia cable ni satelite.

Pobre Renesmee! Que es lo que ve en la televisión?! - se preguntó con horror. En su departamento el tenia televisión por satélite, tenia una gran televisión en la sala y una mas pequeña en su habitación. Tenia computadora y el internet mas veloz; la chica ni siquiera tenia computadora, no se veía por ninguna parte. No sabia que la Renesmee la había empeñado al salir de la universidad en junio, para poder pagar el deposito del departamento y el primer mes del alquiler.

Con timidez, Renesmee regresó a la sala y se sentó a su lado, había visto como Jacob le había dado tres vueltas a los canales y no encontró nada de su agrado.

-No tengo muchos canales, lo siento.

Jacob apagó el televisor y abandonó el control remoto en la mesilla de centro donde habían cenado.

-No te preocupes, no pensaba prestarle mucha atención.

Era verdad, la chica a su lado era mas interesante y quería saber todo sobre ella, empezando por ese nombre suyo tan peculiar.

-Que es lo que significa tu nombre? - cuestionó girando su cuerpo completamente para tomarle la mano y juguetear con sus dedos.

-No lo se.

-Nunca se lo preguntaste a tus padres? - La Bestia comenzó a trazar las lineas en la pálida palma de la chica.

-Yo... yo no tengo padres - respondió en un suspiro.

-Murieron? - la pena que tiñó la voz de Jacob sorprendió a Renesmee, pues no sabia que Sarah y Billy Black habían fallecido.

-No lo se. Nunca los conocí. Fui dada en adopción el día en que nací.

La chica habló tan bajo, que por un momento La Bestia imaginó la respuesta.

-Tu... Te adoptaron?

-No, viví en un orfanato hasta los ocho años y a partir de ahí fui pasando de casa de acogida en casa de acogida, por todo el estado de Nueva York y New Jersey. Nunca me adoptaron. Lo mas que duré en un hogar fueron seis meses.

El corazón de Jacob se encogió en su pecho hasta que se convirtió en una pasita. La infancia de Renesmee había sido muy diferente a la suya, mientras que Jacob había crecido en un hogar lleno de amor y comodidades de una familia de clase media, ella había vivido en casas de acogida y tenia el presentimiento de que no fue bonito.

-Nu-nunca has buscado a tu familia?

-Para eso se necesita dinero, cosa que no tengo. Pero... para que? Para que buscar a las personas que me abandonaron? -se encogió de hombros-. Si ellos no me quisieron, yo tampoco los quiero a ellos.


Te lo debía Valeri Romero! Espero que te haya gustado :D